Podcast INIA: Arroz y ganadería. Los cultivos en rotación.

Podcast INIA: Arroz y ganadería. Los cultivos en rotación.

“Es una muy buena complementariedad “no solo económica, sino también en términos agronómicos”.

Treinta y Tres | Todo El Campo | Con las puertas abiertas de la Unidad de Producción Arroz-Ganadería (UPAG 2), el Ing. Agr. Jesús Castillo, ingeniero agrónomo en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) 33, explicó los avances de la investigación y validación de técnicas referidas a cultivos en la rotación de cultivos con arroz.

Castillo cursó un doctorado en Reino Unido, “atendiendo la dinámica del nitrógeno, saliendo del cultivo de arroz y enfocándolo a nivel de sistema, considerando la ganadería también”. Hoy en INIA están bajo su área de influencia temas referidos al manejo de los nutrientes en el sistema arroz, pasturas, cultivo.

En este episodio habla expresamente de la soja que ha desembarcado en el sistema arrocero uruguayo. Se entendió que la UPAG “tenía que adaptarse y aggiornarse en cuanto al uso de ese cultivo en la rotación. Así fue que en su segunda etapa se consideró la soja como parte de la rotación del arroz y de la pastura.

“Es una muy buena complementariedad no solo económica, sino también en términos agronómicos”, dijo.

INCLUSIÓN DE PASTURAS.

Castillo señaló que “se está viendo que para la rotación con soja, es necesario también incluir las pasturas” para una ganadería eficiente, agrega Castillo.

Explicó que “la soja es un gran aliado que tiene el sistema, impactando positivamente en la implementación y rendimiento de las pasturas y el ganado aseguran el reciclaje de nutrientes que hace el animal en forma directa, cuando está pastoreando y que todos esos nutrientes se quedan disponibles nuevamente para el cultivo que venga después”.

En el episodio 15 del podcast de INIA, el técnico enumera una serie de ventajas que van surgiendo de los propios trabajos de investigación.

En cuanto al futuro, “estamos considerando en el muy corto plazo hacer un switch para el maíz”, por el valor comercial que tiene el grano.

INIA recomienda escuchar, tomar nota y recomendar este podcast a quien le pueda interesar, y agrega que continúa el interés con el foco puesto en los sistemas de producción arroz-ganadería.

Por aportes, preguntas y comentarios, escríbenos a: inia@inia.org.uy

Escuchar el podcast completo:  Los cultivos en la rotación • INIA Podcast (spotify.com)

Elaboraron el primer mapa de calidad de la soja argentina con su primer mapa de calidad.

Elaboraron el primer mapa de calidad de la soja argentina con su primer mapa de calidad.

Las conclusiones más destacadas del estudio revelaron que el contenido promedio de proteínas en las 544 muestras analizadas fue del 36,6 % en base seca, mientras que el contenido promedio de aceite fue del 23%.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) evaluaron la calidad de la soja producida en el país, en ocho zonas productivas. El resultado fue la elaboración del primer mapa de la calidad de la oleaginosa.

El estudio, realizado por técnicos de esas dos instituciones, mostró datos de, por ejemplo, la proteína en base seca y aceite, lo que ayudó a determinar que existen diferencias significativas entre algunas regiones respecto a promedios alcanzados en.

Para explicar la importancia del estudio y las conclusiones alcanzadas, INTA destacó que la soja es uno de los pilares fundamentales de la economía argentina, y que el objeto del estudio fue generar el primer mapa nacional de la calidad de soja a partir de muestras obtenidas de productores, mediante la gestión con las agencias de extensión de INTA, cuyos datos de calidad han sido geoposicionada y extrapoladas con técnicas de geomática.

Diego José Santos, especialista de INTA Paraná, Entre Ríos, y uno de los autores del estudio, dijo que hasta la fecha, no se había llevado a cabo una evaluación integral de la calidad de los granos de soja evaluados con muestras de productores genuinos en las diversas regiones productoras de la Argentina.

“Esta información es esencial para el posicionamiento de la harina de soja en los mercados internacionales y el aumento del valor agregado del producto”, aseguró.

Los investigadores de INTA, en colaboración con agencias de extensión de ocho regiones del país, estableció una red de muestreo y análisis de granos de soja recolectados en campos de productores de todas las regiones sojeras.

 Juan Martín Enrico, especialista del INTA Oliveros, Santa Fe, expresó: “Durante la primera etapa del estudio, se recolectaron muestras de soja junto con información detallada sobre las variedades utilizadas, las fechas de siembra, la dosis y el tipo de fertilizante utilizado y la ubicación geográfica de los lotes de producción”, agregó que los resultados fueron caracterizados por un equipo multidisciplinario de expertos en diferentes áreas.

CONCLUSIONES DESTACADAS.

De las conclusiones INTA compartió las “más destacadas”, que “revelaron que el contenido promedio de proteínas en las 544 muestras analizadas fue del 36,6 % en base seca, mientras que el contenido promedio de aceite fue del 23%”.

Otros datos: “La región de Santa Fe centro lideró en contenido promedio de aceite con un 24,7%, mientras que el NOA (noroeste argentino) mostró los niveles más altos de proteína (38,0%) y contenido de grasa y proteína combinados -Profat- (60,6%)”.

Sobre el perfil de aminoácidos, “los resultados mostraron que los aminoácidos clave para la nutrición animal y humana representaron el 14,36% de las proteínas analizadas, mientras que los restantes aminoácidos no clave constituyeron el 85,64%”.

El estudio también destaca la importancia de la lisina, un aminoácido esencial, cuyos niveles variaron según la región. “La región de Santa Fe Centro presentó niveles altos de lisina a pesar de tener un contenido general de proteína relativamente bajo”, describe el informe.Fernando Giménez, coordinador del Programa de Cereales y Oleaginosas del INTA, consideró que los resultados obtenidos en este estudio están “alineados con los estándares internacionales de calidad de la soja y sus derivados”.

Expertos decodifican el genoma del destructivo hongo asiático de la roya de la soja.

Expertos decodifican el genoma del destructivo hongo asiático de la roya de la soja.

Los científicos entendieron por qué es tan variable y cómo se puede manejar esta grave enfermedad de la soja.

Montevideo | Antama* | Todo El Campo | La decodificación de un genoma proporciona información sobre cómo funciona un organismo. En el caso del hongo asiático de la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi), los científicos entendieron por qué es tan variable y cómo se puede manejar esta grave enfermedad de la soja para evitar pérdidas de producción para los agricultores de todo el mundo.

Los miembros del Consorcio Internacional del Genoma de la Roya Asiática de la Soja han secuenciado y ensamblado el genoma de tres muestras del hongo Phakopsora pachyrhizi que causa la enfermedad de la roya asiática de la soja. El hongo ha sido difícil de manejar debido a su capacidad para adaptarse a las medidas de control: pierde su sensibilidad a los fungicidas o rompe la resistencia genética presente en los cultivos de soja.

Los investigadores descubrieron que estaba compuesto por aproximadamente un 93% de transposones de ADN repetitivos que pueden cambiar de lugar en el genoma, lo que contribuye a su rasgo de alta variabilidad. También identificaron el conjunto completo de efectores del hongo que condujo a comprender cómo funcionan las estrategias de ataque del patógeno, lo cual es crucial para desarrollar estrategias de control contra él.

Los científicos pudieron observar que algunos de estos transposones se activan en el hongo y saltan al genoma durante una infección, especialmente en las primeras horas de contacto con el huésped. Se activan entre 24 y 48 horas después de la infección junto con otros genes esenciales para el éxito de la infección conocidos como efectores, que actúan suprimiendo las respuestas de defensa de la planta.

En el estudio, también fue posible identificar el conjunto completo de efectores del hongo, que fue compartido por las tres muestras del hongo, incluidos aquellos que estaban activos o expresados ​​en los momentos cruciales de la infección. Algunos de estos efectores han sido caracterizados, mostrando su acción o ataque contra el hospedero durante el parasitismo.

(*) Antama es la fundación para la Aplicación de Nuevas Tecnologías en la Agricultura, el Medio Ambiente y la Alimentación, una organización privada constituida en el año 1999, que cuenta con el apoyo de destacadas empresas en investigación y desarrollo de tecnologías para la agricultura.

Foto de Elizeo Garrcía | Embrapa.

Más información, Embrapa: Genoma del hongo de la roya asiática revela pistas para ayudar a controlar – Portal Embrapa

La renta sojera de Brasil con tendencia negativa.

La renta sojera de Brasil con tendencia negativa.

Los precios promedio de este año son de 21 a 22% más bajos que el año anterior en cotizaciones en reales, y también entre 21 y 22% en cotizaciones en dólares.

Brasilia, Brasil | Todo El Campo | La consultora paulista Datagro Grains publicó ayer que en Brasil, los productores sojeros tienen las finanzas del primer semestre “inclinándose hacia el lado negativo”.

Datagro señaló datos de una encuesta sobre los cultivos de verano que en la soja apunta a un desempeño que en general es mixto, pero tendiendo a lo negativo, desincentivando la siembra en la nueva temporada.

“Esa pendiente negativa está ligada a precios medios muy por debajo de los altos promedios del mismo período del año anterior, a la obtención de una rentabilidad todavía positiva en la mayoría de los casos, pero menor respecto a 2022, y a la rentabilidad fuertemente negativa”, expresó la consultora.

El informe analiza las tres principales variables sojeras: el precio del cultivo, la rentabilidad bruta y rentabilidad financiera.

EL PRECIO DE LA SOJA.

Analizado los precios, lo que se observa es que “los promedios en reales de los primeros seis meses del año están muy por debajo de los excelentes resultados verificados en el mismo período de 2021 y 2022 (…). Los precios promedio de este año son de 21 a 22% más bajos que el año anterior en cotizaciones en reales, y también entre 21 y 22% en cotizaciones en dólares”.

Flávio Roberto de França Junior, economista y líder de contenido en Datagro aclaró que “hasta ahora, los precios medios todavía garantizan resultados positivos de ingresos para la mayoría de los productores, con excepción de aquellos que tuvieron pérdidas más destacadas debido al clima, como fue el caso de la mitad occidental de Rio Grande do Sul”.

RENTABILIDAD BRUTA.

Luego del precio, la segunda variable más relevante es la rentabilidad bruta, que compara el ingreso obtenido con el costo de producción, que en un principio tiende a mantener la preferencia del productor brasileño por la oleaginosa.

Datagro añade: “A pesar de la importante caída de precios y mayores costos de producción, el sector mantiene una rentabilidad predominantemente positiva por 17º año consecutivo, aunque ha empeorado en relación a los excelentes resultados del año pasado y con expectativas de algo más de descenso hasta final de temporada. Ese escenario fue posible gracias a la obtención de precios medios en reales aún por encima de los estándares normales y, por lo tanto, remunerativos para los productores de soja, aunque muy por debajo del excelente estándar de los últimos dos años”.

RENTABILIDAD FINANCIERA.

Como tercer indicador aparece la rentabilidad financiera, “que considera a la soja como una opción de inversión. El primer semestre presentó resultados fuertemente negativos, muy por debajo del excelente desempeño en el mismo acumulado de 2022.

El período enero junio de 2023 fue “el peor de esta serie de 23 años”, destacó França Junior que agregó: “Guardar la soja para venderla después fue una mala opción entre enero y junio de este año, escenario que tiende a seguir siendo muy malo en los próximos meses”.

El precio promedio de la soja en Brasil acumuló una pérdida real (descontada la inflación) de 29,90% en el acumulado de 2023 a junio. Al mismo tiempo, en 2022, el promedio brasileño fue de +5,71%, concluyó Datagro.

Todos hablan de la soja, pero la clave está en el fósforo.

Todos hablan de la soja, pero la clave está en el fósforo.

Una investigación que realizan el Instituto de Fisiología Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (Infive, UNLP- Conicet) junto a la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El suelo es un recurso estratégico que puede deteriorarse con un uso agrícola que no contemple de modo adecuado la reincorporación de nutrientes minerales consumidos en la producción de cultivos. En esta lista figuran, entre otros, el fósforo, el nitrógeno y el potasio.

Un equipo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata investiga el impacto que tiene el cultivo de soja sobre el balance de fósforo (P) en suelos de la Región Pampeana. El estudio se basa en el análisis de la información recopilada por Datos Agrícolas Trazados (DAT CREA), que contiene miles de datos obtenidos en lotes de productores.

El proyecto se lleva a cabo de forma conjunta entre el Instituto de Fisiología Vegetal dependiente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo (Infive, UNLP- Conicet) junto a la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA).

¿POR QUÉ ESTUDIAR EL FÓSFORO?

El fósforo es un nutriente esencial para el crecimiento de las plantas. Es necesario para la producción de energía en las células vegetales y para desarrollar raíces fuertes y sanas que le permitan absorber otros nutrientes y agua del suelo. Cuando los niveles de fósforo del suelo son insuficientes, las plantas pueden reflejarlo en el enlentecimiento de su crecimiento, con la presencia de hojas de color más oscuro, raíces poco desarrolladas y menor producción de flores y frutos. Todo esto lo vuelve fundamental para la agricultura.

La planta de soja tiene una alta demanda de fósforo durante su crecimiento y desarrollo. Por eso los niveles de fósforo en el suelo pueden disminuir después de varios años consecutivos de cultivo de soja si no se toman medidas para reponerlo.

Mariana Antonietta, coordinadora del proyecto, explicó que “analizamos el impacto del cultivo de soja en la variación del fósforo disponible y si existe una respuesta en términos de rendimiento al fósforo aplicado”.

En este sentido, detalló que “paralelamente, estos resultados son una oportunidad para traer la discusión sobre la extracción de minerales de nuestros suelos, desandar el discurso de fertilizante = agroquímico= perjudicial y generar conciencia de que en la medida en que no logremos ciclos de nutrientes cerrados, éstos deberían reponerse para no deteriorar progresivamente un recurso tan estratégico para la producción de alimentos como es el suelo”.

El uso de fertilizantes es cuestionado por sus impactos negativos en el ambiente debido, entre otros aspectos, a pérdidas por lixiviado y escorrentía que luego contaminan los cuerpos de agua. Esto suele ser un problema en países desarrollados no sólo por el uso de mayores dosis de fertilizante sino también por la importación de nutrientes en forma de granos para la alimentación animal de la que en general no queda registro.

Sin embargo -sostienen los investigadores- “en países como la Argentina, en general las dosis son bajas y lejos están de reponer los nutrientes extraídos por los cultivos. Por otro lado, en el caso del fósforo, dada su fuerte interacción con las partículas del suelo, las pérdidas por lavado suelen ser mínimas”.

Del informe elaborado por los investigadores se detalla que en distintas zonas de la región pampeana los niveles de fósforo disponible cayeron por debajo del valor crítico para la mayoría de los cultivos. En este contexto se espera que la mayoría de los cultivos respondan en términos de rendimiento al aporte de fósforo por fertilización.

VERDE SOJA.

El equipo de trabajo encontró diferencias en el rendimiento de soja de hasta un 25% entre lotes fertilizados con fósforo y no fertilizados, un cultivo que en general presenta las menores respuestas al fósforo aplicado.

Entre los distintos cultivos analizados, la soja presentó los balances de P más negativos mientras que entre las distintas regiones el balance de P más negativo se detectó en el oeste arenoso.

La respuesta del rendimiento al fósforo podría promover la práctica de fertilización, aunque estas decisiones siempre estarán regidas por la relación costo-beneficio.

“Esto refleja la necesidad de diseñar políticas públicas que promuevan la reincorporación de nutrientes minerales al suelo y que contemplen formas de producción tendientes a reducir el flujo de nutrientes desde los sistemas agrícolas hacia otros destinos”, sostuvo Antonietta.

“En el debate hacia una agricultura sustentable, el ciclado y la reposición de los nutrientes extraídos por los cultivos es un aspecto que aún no parece abordarse con la atención que merece”, agregó la investigadora.

Artículo de Universidata – Información Universitaria.

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