Ministro Massa dijo que Argentina y Brasil trabajan desde hace meses en un banco central regional.

Ministro Massa dijo que Argentina y Brasil trabajan desde hace meses en un banco central regional.

“Desde hace unos meses venimos trabajando con el equipo de Lula en la construcción de un banco central regional”, dijo Sergio Massa,

Hébert Dell’Onte | En Argentina, los militantes y simpatizantes kirchneristas están encantados con el triunfo de Luiz da Silva (Lula) en Brasil. La afinidad ideológica los entusiasma y hace creer que es motivo suficiente para poder navegar juntos en las difíciles aguas contemporáneas. Es probable que algo de eso haya, pero la amistad ideológica no siempre acompaña los intereses las necesidades de los países, en Uruguay lo sabemos bien, pero ese es otro tema. El hecho es que luego de las elecciones en Brasil, en Argentina se ha vuelto a hablar de dos iniciativas que de concretarse impactarán fuertemente en la región: una es la posibilidad de que ambos países lleguen a una moneda común, el denominado “peso real”; y lo otro la creación de un banco central regional con la integración de varios países.

Sobre el “peso real” hay que hacer algunas aclaraciones y consideraciones. La primera aclaración es que la unificación de ambas monedas es una iniciativa de la cual ya se habló en el pasado. No es un invento del kirchnerismo ni del Partido de los Trabajadores, ya lo habían conversado el expresidente argentino Mauricio Macri y el saliente brasilero Jair Bolsonaro.

Lo segundo para decir sobre esa eventual nueva moneda regional, es que incluye sólo a dos países del Mercosur dejando afuera a Paraguay y Uruguay, con lo cual el discurso del fortalecimiento del bloque al que algunos se aferran, se cae. Y en ercer lugar lo más importante: el ministro argentino de Economía, Sergio Massa, ya rechazó esa posibilidad porque la moneda de su país no está en condiciones.

BANCO CENTRAL REGIONAL O SUPRANACIONAL.

Massa descarta la creación de una moneda única, pero confía en la creación de un banco supranacional que garantice la estabilidad en las monedas de la región, informaron algunos medios argentinos

El propio Massa, entrevistado por El Destape Radio, consideró que “para la relación de Argentina y Brasil el triunfo de Lula es muy alentador”.

También informó que “desde hace unos meses venimos trabajando con el equipo de Lula en la construcción de un banco central regional, supranacional, con un régimen de comercio regional. Eso como bloque nos va a favorecer y la presidencia de Lula lo va a acelerar, y para la economía de Argentina, de Brasil, Bolivia, Paraguay y de la región en general (se generará) un instrumento para competir en el mundo de bloques que hoy nos toca vivir”.

Esa iniciativa va a “fortalecer a ambos países de cara al comercio mundial”, subrayó.

Massa descartó la idea de una moneda única en la región porque hay una mayoría favorable a “las monedas individuales”, no obstante, “la idea de un instrumento común por encima, una especie de garante de las monedas”, léase un banco central regional, “es una idea que aparece mucho”.

En el siguiente video acceda a la entrevista completa a Massa. En los primeros 2 minutos trata el tema mencionado. Foto interior captura de Twitter de programa de Todo Noticias TN. Foto principal Twitter de Sergio Massa.

Argentina y el modelo de Sísifo.

Argentina y el modelo de Sísifo.

Mirado de afuera lo que se ve es un país con un gran potencial económico, pero hundido en una profunda desconfianza y un gran vacío político.

Hébert Dell’Onte | Lo de Argentina parece no tener remedio, es como una gran rueda que gira y siempre, antes o después, la crisis vuelve a imponerse, inexorablemente, amenazando con fuertes crisis, devaluaciones, el no pago de deudas, la caída del presidente de turno e incluso el golpe de Estado.

Algunos dicen que es la política lo que condiciona la economía, otros que la economía es un enchastre por sí sola, también he leído por ahí que es la forma de ser de los argentinos que los lleva a elegir a personas que no están preparadas. De cualquier forma la rueda sigue girando y luego de unos años de relativa y a veces delicada estabilidad, se vuelve al punto de partida, como Sísifo.

Eso es lo que está sucediendo por estas horas en el país vecino y hermano. Tensiones e incertidumbres políticas como económicas, y aquí otra vez la pregunta sobre qué es primero, la política o la economía, la cual no es menor porque de su respuesta depende cuáles son las medidas correctas.

Mirado de afuera lo que se ve es un país con un gran potencial económico, pero hundido en una profunda desconfianza y un gran vacío político. No hay quien ordene la casa y aquellos que deben tomar medidas para poner el barco rumbo a buen puerto no tienen apoyos ni autoridad para indicar el camino.

Quizá sea la economía, pero lo cierto es que sin una política con mando y ordenada, todos lo demás se cae. Tan es así que las salidas de las crisis comienzan siempre con decisiones políticas. Pero en Argentina lo que menos funciona es la política con un Gobierno fraccionado y con una oposición interna atroz mucho más letal que los opositores externos.

Paralelamente, en las últimas horas, las noticias sobre posibles cambios en el gabinete son tomadas por todos los medios de comunicación y consideradas por importantes analistas políticos.

La sola posible incorporación de Sergio Massa en el gabinete nos muestra que el primer paso siempre es político. Al parecer el ahora presidente de la Cámara de Diputados llegaría a ocupar el ministerio de Economía con lo cual se destituye a la actual ministra Silvina Batakis que no llegó a estar un mes en el cargo y que ahora ni siquiera está en el país porque viajó a Estados Unidos a hablar y negociar con el Fondo Monetario Internacional.

Vean que papelón, en tan poco tiempo otro cambio de ministro y el nuevo que asuma (seguramente Massa) debería volver a reunirse con el FMI. Hay mucha improvisación, ausencia de un rumbo y liderazgo.

También puede suceder que Batakis continúe en Economía y Massa ocupe un cargo por encima de ella y de otros ministerios, un hombre con “superpoderes” dijeron algunos medios porteños, un “superministro” señalaron otros.

El tiempo dirá. Mientras tanto, como si fuera una maldición Sísifo sonríe.

En la foto Massa y Batakis | Foto Twitter de Sergio Massa.

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