Los precios se mueven en función de la crisis en el estrecho de Ormuz debido a la guerra de Irán, y las negociaciones estancadas entre los protagonistas del conflicto.
Montevideo | Todo El Campo | Al cierre de la presente edición de Todo El Campo, el petróleo Brent cotizó en los US$ 107,12 por barril, con una baja diaria de 0,60% y un rango intradía (valor mínimo y máximo en la jornada de ayer) entre US$ 106,65 y 107,76.
En el último año (52 semanas), el rango indica una variación de US$ 58,72 (mínimo alcanzado en ese período) a US$ 126,41 (valor máximo del período).
La suba acumulada en el último año es del 65%, reflejando la tensión del mercado.
TENDENCIAS RECIENTES.
Analizados las últimas variaciones del Brent, surge lo siguiente:
En la última semana cayó 2,34%.
El último mes tuvo un salto de 12,64% al alza.
En los últimos 3 meses subió 58,81%.
En el último semestre la variación es de +70,99%.
En el último año de +65,86%.
En los últimos 5 años, el valor del Brent tuvo una variación de 54,69%.
CONTEXTO COMPLEJO.
Los precios se mueven en función de la crisis en el estrecho de Ormuz debido a la guerra de Irán, y las negociaciones estancadas entre los protagonistas del conflicto, Irán y Estados Unidos.
En síntesis, el Brent se mantiene sobre los US$ 107, con una fuerte recuperación en los últimos meses. La tensión en Medio Oriente y la inflación en EE.UU. sostienen la volatilidad, mientras los indicadores técnicos apuntan a una tendencia alcista. El mercado energético sigue siendo un termómetro de la geopolítica global.
El petróleo se encamina a nuevas subas, luego de alcanzar los niveles más altos desde junio de 2022.
Montevideo | Todo El Campo | Al cierre de la presente edición de Todo El Campo, el barril Brent superaba los US$ 110 continuando en posiciones alcistas debido a la guerra en Irán y las dificultades en el estrecho de Ormuz.
La suba diaria de la materia prima por barril es de 0,94%, encaminándose a su segunda semana consecutiva de alzas, tras alcanzar niveles de los más altos desde junio de 2022.
El empuje del Brent se da en un contexto geopolítico de tensión entre Estados Unidos e Irán, lo que explica la suba, y lleva a pensar que continuará con esa tendencia alcista por más tiempo, aunque indefinido.
En el mejor de los casos el precio se mantendrá a niveles como los actuales, un precio alto, pero sin subas, algo que nadie sabe si podrá ser posible porque los indicios señalan que el conflicto bélico se extenderá ahogando la producción y el comercio petrolero.
El bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes y la negativa de Teherán a ceder en su programa nuclear mantienen cerrado el estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de crudo. Esto lleva a las advertencias de los analistas sobre el riesgo real, actual, continuo y por tiempo indefinido de un proceso creciente de escasez global de petróleo.
Reportes informativos aseguran que los últimos cargamentos del Golfo Pérsico ya llegaron a sus destinos.
El siguiente gráfico muestra el comportamiento del Brent en los últimos 12 meses.
Las presiones inflacionarias se alivian, pero las tensiones geopolíticas nublan las perspectivas. Por otro lado, se prevé que los precios del Brent bajen en 2026, un mínimo en cinco años.
Montevideo | Todo El Campo | Se prevé que los precios globales de las materias primas caigan a su nivel más bajo en seis años en 2026, marcando el cuarto año consecutivo de descenso, según el último Análisis de Mercados de Materias Primas del Grupo del Banco Mundial. La caída en 2025 como en 2026 será del 7%, debido a débil crecimiento económico global, un creciente superávit petrolero y una persistente incertidumbre política.
La caída de los precios de la energía está ayudando a aliviar la inflación global, mientras que los precios más bajos del arroz y el trigo han hecho que los alimentos sean más asequibles en algunos países en desarrollo. A pesar de las recientes caídas, los precios de las materias primas siguen por encima de los niveles previos a la pandemia, con precios proyectados en 2025 y 2026 un 23% y un 14% más altos que en 2019.
“Los mercados de materias primas están ayudando a estabilizar la economía global”, dijo Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente senior de Economía del Desarrollo del Grupo Banco Mundial. “La caída de los precios de la energía ha contribuido a la caída de la inflación global de precios al consumidor. Pero este respiro no durará. Los gobiernos deberían utilizarla para poner en orden su casa fiscal, preparar las economías para los negocios y acelerar el comercio y la inversión”.
El exceso global de petróleo se ha expandido significativamente en 2025 y se espera que aumente el próximo año hasta un 65% por encima del máximo más reciente, en 2020. La demanda de petróleo crece más lentamente a medida que la demanda de vehículos eléctricos e híbridos crece y el consumo de petróleo se estanca en China. Se prevé que en 2026 los precios del crudo Brent bajen de una media de 68 dólares en 2025 a 60 dólares en 2026, un mínimo en cinco años. En general, se prevé que los precios de la energía caigan un 12% en 2025 y un 10% más en 2026.
Los precios de los alimentos también están disminuyendo, con descensos del 6,1% proyectados para 2025 y del 0,3% para 2026. Los precios de la soja están siendo afectados a la baja por tensiones récord en la producción y el comercio, pero se espera que se estabilicen en los próximos dos años. Mientras tanto, se prevé que los precios del café y el cacao bajen en 2026 a medida que mejoren las condiciones de oferta. Sin embargo, se prevé que este año registre una suba de los fertilizantes en un 21%, reflejando mayores costes de insumos y restricciones comerciales, antes de disminuir un 5% en 2026. Estos aumentos probablemente erosionarán aún más los márgenes de beneficio de los agricultores y generarán preocupaciones sobre los rendimientos futuros de los cultivos.
Los metales preciosos han alcanzado máximos históricos en 2025, impulsados por la demanda de activos refugio y las continuas compras de bancos centrales. Se espera que el precio del oro -ampliamente considerado un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica- aumente un 42% en 2025 y un 5% más en 2026, dejando los precios del oro casi al doble de su media de 2015-2019. También los precios de la plata alcanzarán una media anual récord en 2025, subiendo un 34% y un 8% más en 2026.
Los precios de las materias primas podrían caer más de lo esperado durante el horizonte de previsión si el crecimiento global se mantiene lento en medio de prolongadas tensiones comerciales y incertidumbre política. Una producción de petróleo mayor de lo esperado procedente de OPEP+ podría profundizar el exceso de petróleo y ejercer una presión adicional a la baja sobre los precios de la energía. Las ventas de vehículos eléctricos, que se espera aumenten considerablemente para 2030, podrían deprimir aún más la demanda de petróleo.
Por el contrario, las tensiones y conflictos geopolíticos podrían hacer que los precios del petróleo suban y aumentar la demanda de productos refugio como el oro y la plata. En el caso del petróleo, el impacto en el mercado de sanciones adicionales también podría elevar los precios por encima de la previsión base.
El clima extremo provocado por un ciclo La Niña más fuerte de lo esperado podría interrumpir la producción agrícola y aumentar la demanda de electricidad para calefacción y refrigeración, añadiendo aún más presión a los precios de los alimentos y la energía. Mientras tanto, la rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y la creciente demanda eléctrica para alimentar los centros de datos podrían aumentar los precios de la energía y de metales básicos como el aluminio y el cobre, que son esenciales para la infraestructura de IA.
“Los precios más bajos del petróleo ofrecen una oportunidad para que las economías en desarrollo impulsen reformas fiscales que fomenten el crecimiento y la creación de empleo”, dijo Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial y director del Grupo de Perspectivas. “Eliminar progresivamente los costosos subsidios al combustible puede liberar recursos para infraestructuras y capital humano en áreas que crean empleo y fortalecen la productividad a largo plazo. Tales reformas ayudarían a trasladar el gasto del consumo a la inversión, reconstruyendo el espacio fiscal mientras apoyan una creación de empleo más duradera”.
La sección especial del informe examina la historia de los acuerdos internacionales de materias primas en el contexto de los volátiles mercados de materias primas actuales. Concluye que, aunque muchos esfuerzos pasados —como el control de inventarios, las cuotas de producción y las restricciones comerciales— ayudaron a estabilizar los precios de algunas materias primas a corto plazo, pocas lograron resultados duraderos. El acuerdo internacional de materias primas más duradero, la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ha tenido dificultades para mantener el poder de mercado, especialmente cuando los precios son altos, porque los precios más altos tienden a atraer nuevos competidores al mercado. En lugar de utilizar esquemas de control de precios, El informe recomienda que los países fomenten una producción más diversa y eficiente, inviertan en tecnología e innovación, mejoren la transparencia de los datos y promuevan precios basados en el mercado para construir una resiliencia a largo plazo frente a la volatilidad de precios.
El mundo cada vez más impredecible, con una guerra que se convierte en una amenaza para el crecimiento y el desarrollo de todos los países.
Montevideo | Todo El Campo | El Poder Ejecutivo observa con atención la evolución del petróleo, dijo el ministro de Economía, Gabriel Oddone, que también advirtió sobre el comportamiento del dólar que tomó un rubo “contrario” al que se esperaba.
“Estamos ante una escalada como no hemos observado en mucho tiempo, en varios lugares del mundo”, expresó el jerarca refiriéndose a los conflictos que se han desencadenado. Esa situación tiene efectos sobre la economía global, comentó.
Sobre el petróleo Oddone entiende que puede seguir subiendo, pero eso es algo para observar, porque en caso de que trepe el valor del barril, tendrá consecuencias directas en todos los países importadores, como Uruguay.
Otro de los puntos de atención que obliga la guerra en Medio Oriente tiene que ver con “el costo del crédito” que es “evaluado por los prestadores de manera distinta”.
El dólar continúa sorprendiendo por su comportamiento: Lo natural hubiera sido que subiera, dijo, pero estamos en un escenario de mucha incertidumbre, con un Estados Unidos cumpliendo un rol “difícil de dilucidar”, lo que incide en el comportamiento del dólar.
Montevideo/TodoElCampo-El índice general de commodities avanzó +5,3% en el último mes, con desempeños positivos generalizados. Destacó el sector de hidrocarburos, seguido por el de alimentos, mientras que los precios de los metales preciosos e industriales tuvieron comportamientos modestos.
La expectativa para la economía global en 2025 es que presente un crecimiento similar al año previo, que rondaría el +3,2% según el consenso de analistas, lo que refleja cierta resistencia en la demanda de materias primas y una relativa estabilidad de mediano plazo, en ausencia de cambios significativos en otros factores. En tanto, la oferta estará influenciada por las condiciones climáticas y el desarrollo de los eventos geopolíticos, impactando sobre los precios.
Los eventos geopolíticos son un foco de incertidumbre para los mercados. A su vez, los metales preciosos denominados “activos refugio” mantienen su atractivo.
En este contexto, donde es esperable que la Reserva Federal (Fed) continúe con el ciclo de bajas en la tasa de referencia, debería atenuarse la presión alcista sobre el dólar, beneficiando los precios de los commodities
Energía:
Las cotizaciones del crudo operaron al alza en el último mes, en un entorno donde prevalecen los riesgos geopolíticos y la incertidumbre sobre el crecimiento global. Las crecientes tensiones entre Irán e Israel por la importancia del Mar Rojo y entre Rusia y Ucrania, representan una amenaza para el suministro de energía, sumado a la extensión de recortes voluntarios de producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+).
El precio del Brent se ubica en USD 81,2 por barril, anotando +9,0% en el último mes, mientras que el WTI marcó +9,7% hasta USD 78,2 por barril, proyectándose que promedien en el 1° semestre de 2025 los USD 74 y USD 71 el barril en cada caso.
Metales:
Los metales preciosos mostraron comportamientos diferenciados en el último mes, en un entorno de incertidumbre en el frente geopolítico y económico, y una sostenida demanda de bancos centrales. El oro se ubica en USD 2.672 la onza, un alza de +0,9% en los últimos 30 días y acumulando una ganancia de +27,2% en 2024. Por su parte, la plata disminuyó -2,6% hasta USD 29,8 por onza en el último mes, acumulando un +21,5% en 2024.
En cuanto a los metales industriales, el índice de referencia retrocedió -1,9% en los últimos 30 días, con el cobre anotando +3,8% y el acero +4,3%, a contramano del aluminio que cedió -0,4%. La perspectiva de un crecimiento global modesto para este año impactaría sobre estos commodities.
Agrícolas: expectativas favorables
Las cotizaciones de los principales cultivos presentaron subas durante el último mes. El maíz anotó +10,3%, seguido por la soja con +3,4% y el trigo con +2,3%. Las condiciones climáticas variables y otros factores externos vienen impactando sobre las perspectivas de estos cultivos.
En este sentido, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA en inglés) mantuvo sus proyecciones agrícolas de enero para la campaña 2023/2024. Para la soja prevé un alza de +4% en la producción hasta 395 millones de toneladas (mt); en el caso del maíz, la expectativa de producción es de 1.230 mt, un avance de +6% anual; mientras que para el trigo se espera un leve incremento (+0,1%) en la producción hasta 791 mt.