Con presencia internacional se desarrollará el seminario sobre lanas finas.

Con presencia internacional se desarrollará el seminario sobre lanas finas.

El seminario refiere a todas las lanas finas, o sea menores a 24 micras, sin considerar la raza o cruzas.

El Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuario (INIA), y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) organizan el Seminario Internacional de Lanas Finas, entendiéndose por tal de 24 micras hacia abajo, no se refiere a una raza en particular, y ni siquiera del Merino fino del Crilu, dijo el Dr. Juan Pérez Jones.

Agregó que el evento se realizará los días 20 y 21 de diciembre. “El primer día ser realizarán charlas en INIA Tacuarembó con expositores nacionales e internacionales, algunos de ellos de Australia y Nueva Zelanda, comentando lo que concierne a la producción de ese tipo de lanas, sino también el agronegocio y cómo han ido cambiando los objetivos, modificando los biotipos y producción en empresas con buenos resultados”, explicó.

Jones, destacó la importancia y los usos de las lanas finas, que ha tenido una evolución significativa con la trazabilidad que muestra cómo se originó la lana en el campo y también el proceso dado en la industria. “Eso ha ayudado mucho” para “la gente que tiene conciencia ambiental y que le importa de dónde viene lo que está comprando”, subrayó.

Consultado sobre el enfoque se le quiere dar al seminario teniendo en cuenta la presencia de expositores extranjeros, dijo que se apunta a ver “cómo esas empresas con lana fina han incursionado en el desarrollo de la genética”.

Respecto a la actividad del segundo día del seminario, dijo que se visitará un predio que estuvo en el FPTA (Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria) del Crilu, donde se desarrollaron las transferencias de tecnologías, observándose los resultados que tuvieron.

En la tarde será la clásica entrega de carneros Crilu abierta a todos los que estén participando del seminario: Núcleo Genético Crilu: majada de cría, carneros padres; entrega de reproductores a consorciados.

Más información del seminario: En diciembre se realizará el Seminario internacional de lanas finas. – Todo El Campo

Inscripciones: Formulario de inscripción

AUDIO COMPLETO DE PÉREZ JONES.

En diciembre se realizará el Seminario internacional de lanas finas.

En diciembre se realizará el Seminario internacional de lanas finas.

INIA, SUL y Crilu invitan al “Seminario internacional de lanas finas: de la prenda al campo”, actividad que se desarrollará durante los días 20 y 21 de diciembre.

Los días 20 y 21 de diciembre se llevará a cabo el seminario de lanas finas, el que tendrá presencia internacional con participantes de referentes del más alto nivel y recorridas por un predio productivo y la Unidad Experimental de Glencoe del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó con la entrega de carneros del Núcleo Crilu.

En dos jornadas se desarrollarán 5 módulos. El primero sobre Ciencia y tecnología: estado del arte de la genética; el segundo se titula Ciencia y tecnología: sistema de producción, ambiente y bienestar animal; tercero, Producción e impacto productivo y económico; cuarto, Demandas de mercados y consumidores; y el quinto módulo será Reflexiones y perspectivas.

Para inscribirse ingresar al Formulario de inscripción

DETALLE DEL PROGRAMA.

HOSPEDAJES.

Para quienes participen ambos días y precisen hospedaje, sugerimos realizar las reservas con antelación. Compartimos un listado de hoteles locales: FordT City, Del Fraile, Carlos Gardel, Tacuarembó, La Cumparsita, Central, 247, Internacional, complejo Sepé y cabañas La Araucana.

Uruguay debe atender las nuevas exigencias de los consumidores, dijo el vicepresidente de INIA.

Uruguay debe atender las nuevas exigencias de los consumidores, dijo el vicepresidente de INIA.

Ing. Agr. Baethgen: “El mundo cambió, exige cosas que antes no exigía, hay oportunidades nuevas y se están penalizando globalmente cosas que antes no se penalizaban”, como los asuntos ambientales.

Hébert Dell’Onte | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) realizó la jornada “¿Cómo medir el desempeño ambiental en el agro?”, evento del que participaron destacados técnicos y referentes de diversas instituciones.

La actividad se desarrolló en el marco del ciclo de jornadas destacadas 2022, y tuvo como lugar de realización, de forma presencial, INIA Las Brujas, y también contó con una trasmisión en vivo por el canal de YouTube de INIA.

Al comenzar la jornada, el director nacional de INIA, Jorge Sawchik, dio la bienvenida y dijo que los indicadores han sido trabajados y estudiados por diferentes instituciones del país y a lo largo de los años, sin embargo “en los últimos años tomó mayor relevancia por la genuina preocupación de los sistemas de producción y sus potenciales impactos positivos o negativos en el medio ambiente, pero también por las oportunidades o las no oportunidades que puede tener el sector agropecuario en función del desempeño de los mismos”.

Para INIA este tipo de talleres son muy importantes porque se trata de una institución que debe brindar información al sector privado y a los tomadores de decisiones públicas, destacó.

Agregó que “la mira tiene que estar puesta en definir indicadores a diferentes escalas, prediales y regionales, para diferentes sistemas de producción” que “podamos utilizar como línea de referencia y poder demostrar si nuestros sistemas van en el sentido correcto o en el contrario”.

WALTER BAETHGEN: “EL MUNDO EXIGE COSAS”.

El Ing. Agr. Walter Baethgen, vicepresidente de INIA, fue el primer expositor, y se refirió a todo lo que el mundo ha cambiado, con consumidores que cada vez exigen más.

Dijo que “hasta hace poco los únicos indicadores que nos interesaban eran los económicos, pero empezaron a aparecer otros factores, porque nos dimos cuenta que la manera en que se producían alimentos en el mundo no era sostenible, se estaban agotando las reservas de agua, se contaminaban los cursos de agua, había emisiones de gases de efecto invernadero”.

En Uruguay se empezó a considerar “como dimensión ambiental el tema de la erosión del suelo, y ahí se comenzó a pensar en rotación de cultivos, sistema de laboreo, siembra directa. Y lo más interesante que hace que Uruguay sea otra vez un ejemplo para el mundo, es que se creó una ley de suelos que establece que el productor, sea propietario o arrendatarios no puede hacer cualquier cosa. Cuando se plantea un sistema de producción hay que plantear una rotación en la que hay un máximo de pérdida de suelo, y eso filosóficamente va contra todo el concepto liberal por el cual cada uno es dueño de su campo y ahí cada un hace lo que cree más conveniente, pero el concepto filosófico fuertísimo es que cada cual es dueño de su campo, pero el suelo es un bien público y como tal el Estado tiene un rol que cumplir”.

Esa ley requirió que durante los dos años previos a su promulgación, se hiciera una campaña de información, y “los conceptos básicos se fueron transmitiendo y hoy nadie cuestiona esa norma”.

Otro aspecto interesante resaltado por Baethgen es que también “hubo un acuerdo científico sobre cómo medir la pérdida de suelo esperada, y qué indicador usar. La comunidad científica planteó un modelo” y hoy en el taller se sigue discutiendo “desde el punto de vista científico cuales son los mejores indicadores de diferentes dimensiones de la producción sostenible, que es fundamental”.

Pero luego de eso hay que educar, discutir, explicar por qué medimos lo que medimos, y llegar a un acuerdo de políticas públicas, porque ya sabemos que al producir alteramos el medio ambiente, lo que hay que definir es cuánto de ese cambio es tolerable”.

HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN A LOS CONSUMIDORES.

Resaltó que actualmente “los consumidores de cualquier bien están dando importancia a cosas que mi generación no le daba”, y puso el ejemplo de sus hijas: “Hay marcas de ropa que mis hijas no compran porque en su fabricación emplean mano de obra infantil en Bangladesh”.

Otro ejemplo es que “los europeos acaban de decir que no van a comprar carne que provengan de sistemas deforestados, aunque en el país donde se produce esa carne sea legalmente deforestado”.

Es por esos cambios y esas exigencias impuestas por el consumidor que “cualquier empresa en el mundo tiene una división que se llama responsabilidad corporativa o ESG que son las siglas en ingles de factores ambientales, sociales y gobernanza”.

No obstante, la importancia ambiental va más allá de la producción, de la fabricación y de lo empresarial, llega a lo financiero donde está “lo más nuevo” y en eso Uruguay “hizo algo histórico, emitió un bono soberano que no está atado a la estabilidad macroeconómica, o sea que la tasa de interés que va a pagar Uruguay no dependerá de la estabilidad macroeconómica que es lo típico, sino de si Uruguay está cumpliendo con los acuerdos que asumió. O sea que la tasa es directamente proporcional a su desempeño ambiental”.

GREENWASHING, EL RIESGO QUE URUGUAY NO PUEDE CORRER.

Baethgen advirtió que Uruguay no puede caer en el greenwashing que es una práctica que simula o aparente ser de cuidado ambiental sin serlo. “Es como decir ‘mirá que linda mi empresa, tengo estos vasos reciclables, etc., pero cuando el usuario se da cuenta que eso es un verso, que un marketing vacío, el efecto es peor que si no hubiera hecho nada”.

Ese es uno de los “riesgos” que corre Uruguay. “Como productores y exportadores de alimentos tenemos una cantidad de oportunidades para mostrar que acá las cosas se hacen bien, pero lo peor que le puede pasar a Uruguay es certificar cosas que parezcan greenwashing, que no tienen sustento científico, porque eso termina jugando en contra y el efecto es mucho peor que no hacer nada”.

Acceda a todo el evento de INIA en el video que se publica a continuación.

Histórico. INIA envía semillas a la bóveda del fin del mundo, en Noruega.

Histórico. INIA envía semillas a la bóveda del fin del mundo, en Noruega.

INIA concretó el primer envío histórico de semillas uruguayas de trigo y cebada a la bóveda del fin del mundo en Noruega para su conservación.

Inspirados en la frase “salvaguardando semillas para el futuro”, en setiembre, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) dio un paso histórico para el país, ya que hizo el primer envío de semillas uruguayas para conservación a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, también conocida como la bóveda del fin del mundo. El objetivo es tener una copia de seguridad de variedades de interés productivo y humanitario, en un ambiente que, por sus características naturales, brinda las mejores condiciones de conservación por más de 50 años.

INIA es una de las entidades uruguayas que cuenta con bancos de germoplasma, es decir, “bibliotecas” que almacenan miles de semillas de plantas de interés productivo para el país. Uno de ellos funciona desde 1993 en la estación experimental de La Estanzuela y fue el que concretó el envío a la isla de Svalbard, donde se encuentra la bóveda de semillas más grande del mundo, que pertenece al gobierno de Noruega, se ubica en el océano Glacial Ártico y preserva la diversidad de semillas de cultivos del planeta. 

La iniciativa se dio en el marco del proyecto “Sistema Institucional de Recursos Fitogenéticos: Conservación, Acceso y Documentación” y del Tratado Internacional para los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (Ley 17942), que crea un sistema mundial para la conservación de la diversidad y acceso a material genético vegetal en el ámbito de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas.

Este sistema cuenta con actores públicos y privados como el Gobierno de Noruega y la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, así como el Fondo Mundial para la Conservación de Cultivos, que implementan y financian actividades para la conservación de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

Este primer respaldo enviado desde Uruguay está conformado por 1892 muestras de semillas de trigos y cebadas seleccionadas por su origen en los programas de mejoramiento e investigación de INIA, y fueron acondicionadas y catalogadas para poder ser parte de este proyecto.

Las semillas fueron enviadas en setiembre y serán ingresadas a la bóveda en octubre, donde serán conservadas en un recinto adecuado, por las condiciones naturales de frío y aislamiento, y seguro, por encontrarse distante, subterráneo y bajo una montaña. Este proceso continuará con envíos en los años próximos, hasta respaldar el mayor porcentaje posible de las 19.592 muestras que alberga el banco de germoplasma de La Estanzuela, que pasará a ser uno de los 41 del mundo que respalda semillas en estas instalaciones.

HISTÓRICO Y ESTRATÉGICO.

Este suceso es histórico y estratégico para Uruguay ya que, en caso de ocurrir un evento indeseado que ponga en riesgo la “biblioteca de semillas” que conserva INIA La Estanzuela, el país tiene una copia de seguridad en Svalbard a la que recurrir para recuperar sus colecciones, que representan un patrimonio genético adaptado a las condiciones ambientales locales.

“INIA se siente orgulloso de ser parte de esta prestigiosa iniciativa internacional, respaldando y haciendo disponibles semillas uruguayas para contribuir a la agricultura y a la producción de alimentos a nivel nacional y también global”, valoró el Ing. Agr. (PhD) Federico Condón, curador del banco de germoplasma de INIA La Estanzuela.

Vea el video con entrevista al curador del Banco de Germoplasma de INIA, Ing. Agr. (PhD) Federico Condón.

Gestión del pasto y la historia de Luis Donazar, el nuevo INIA Podcast, ya disponible.

Gestión del pasto y la historia de Luis Donazar, el nuevo INIA Podcast, ya disponible.

“Vimos que el campo natural es el recurso más importante que tiene el país ganadero, por el porcentaje que ocupa o las actividades que se desarrollan en él”.

Fue publicado un nuevo episodio de INIA Podcast, el episodio 12 titulado “Un proyecto sobre gestión del pasto y una historia para contar”, en el cual el Ing. Agr. Esteban Carriquiry, presidente del Plan Agropecuario, cuenta cuales son los objetivos, cómo se ejecuta y quiénes participan en el proyecto Gestión del Pasto que financia el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Además, Luis Donazar, productor premiado con el Paspalum de Oro, se define como un productor de pasto y se pregunta si hay agricultores que ponen una cosechadora de trigo con un cultivo verde. En esa línea reflexiona que antes “poníamos la vaca por delante” del pasto cuando debería ser al revés.

GESTIÓN DEL PASTO.

El Ing Carriquiry cuenta cuales son los objetivos, cómo se ejecuta y quienes participan en el FPTA llamado Gestión del Pasto: “Vimos que el campo natural es el recurso más importante que tiene el país ganadero, por el porcentaje que ocupa o las actividades que se desarrollan en él”, dijo.

Influenciado también por “los servicios ambientales” que presta y la demanda de los productores, se empezó a estudiar de qué manera los productores gestionan el pasto”. Así es que se definieron 30 laboratorios que están desparramados por todo el país.

El proyecto apunta a estudiar cómo se toman las decisiones y qué sistemas de pastoreo aplican.

Carriquiry explica que “hemos detectado que existen cinco tipologías de productores en la forma que toman decisiones”.

PRODUCTOR DE PASTO.

En ese contexto es que toma la palabra Donazar, que trabaja junto a su esposa en un predio de ciclo completo que está localizado en Tacuarembó, en el paraje La Quebrada Cortina.

Son suelos de arenisca que hace una transición al basalto. “Yo me defino como un productor de pasto”, dijo y agregó que su “cosechadora es la vaca”.

Acceda al último episodio de INIA Podcast: 12: Un proyecto sobre Gestión del Pasto y una historia para contar • INIA Podcast (spotify.com)

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