Relación cercana de agricultores y científicos favorecerá producción de alimentos, dijo bioquímica argentina Raquel Chan.

Relación cercana de agricultores y científicos favorecerá producción de alimentos, dijo bioquímica argentina Raquel Chan.

Chan concedió una entrevista al programa Agro América, que emite el canal de TV brasileño AgroMais, luego de haber recibido el título “Cátedra IICA en Biotecnología y Desarrollo Sostenible” por sus contribuciones para el fortalecimiento de los sistemas nacionales de ciencia y tecnología.

Los agricultores y los científicos deben acercarse más y conocerse mejor para garantizar que la investigación se oriente de manera concreta a resolver los problemas y necesidades de quienes producen alimentos, consideró Raquel Chan, bioquímica argentina especializada en biotecnología vegetal, quien lideró el desarrollo del gen HB4, proveniente del girasol, que le confiere tolerancia a la sequía al trigo y a la soja.

Chan concedió una entrevista al programa Agro América, que emite el canal de TV brasileño AgroMais, luego de haber recibido el título “Cátedra IICA en Biotecnología y Desarrollo Sostenible” por sus contribuciones para el fortalecimiento de los sistemas nacionales de ciencia y tecnología.

“La Cátedra IICA es un honor enorme, pero también significa una responsabilidad. He asumido con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) el compromiso de difundir los resultados de nuestro trabajo y contar lo que hacemos en otros países de las Américas. Se trata de acercarnos a los productores y darles una mano en la medida que podamos. A veces los científicos resolvemos problemas que no son prioritarios para los agricultores. Tiene que haber una mejor comunicación de los científicos con los productores y con el público en general”, dijo Chan.

La experta explicó que el HB4 es un gen del girasol, que cuando es puesto en otras especies de plantas hacen que sean más tolerantes a la falta de agua.

“Si bien todas las plantas necesitan agua -afirmó-, las que tienen este tipo de gen toleran períodos mucho más largos de déficit hídrico sin perder productividad. Argentina, como muchos otros países, ha sufrido innumerables sequías y en esas ocasiones la producción agrícola ha sido muy inferior a cuando hay disponibilidad de agua”.

“El trigo y la soja HB4 ofrecen mayor productividad en todas las regiones que tienen regímenes de lluvia escasos o en las que ocasionalmente atraviesen sequías, según nuestros ensayos realizados en muchos lugares de la Argentina y también de Brasil”, agregó.

Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, Chan reveló que el gen también confiere tolerancia a temperaturas extremas en el tiempo de la floración: “Habitualmente, cuando hay picos de calor al momento de floración las pérdidas son muy grandes y lo que estuvimos viendo experimentalmente es que la soja con el gen HB4 los soporta mucho mejor”.

La científica consideró que el trigo y la soja HB4 son ejemplos de transgénicos favorables al ambiente, ya que posibilitan la producción con menor uso de agua.

“Esto es muy importante debido a que el agua es el recurso más preciado que tenemos sobre la Tierra. Utilizando menos agua, además, uno fija más dióxido de carbono y baja la huella de carbono. También hay otros ejemplos de transgénicos positivos para el ambiente. Por ejemplo, la introducción del gen BT en maíz y otros cultivos los ha dotado de resistencia a insectos, con lo que posibilitó un menor uso de insecticidas que son muy tóxicos para el ambiente”.

Chan precisó que la soja HB4 fue aprobada de manera condicional por el Ministerio de Agricultura de su país 2015. Su uso comercial quedó supeditado a la aprobación de China, que es el máximo comprador de soja argentina, y el país asiático no se expidió todavía.

En el caso del trigo HB4, se aprobó en 2020, pendiente de la aprobación de Brasil, principal destino de las exportaciones del cereal. La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) brasileña dio su aprobación en noviembre de 2021.

La científica explicó que la modificación genética puede ser utilizada en una diversidad de cultivos, pero que Argentina se concentró en desarrollarla en aquello en los que tiene mayor productividad.

“El país vive de la soja y el trigo y también del maíz, aunque allí los resultados de la introducción del gen HB4 no fueron tan fantásticos, por lo que no seguimos adelante. Sucede que el trámite regulatorio exige muchos ensayos en todo el país y requisitos de sanidad humana y animal, además de pruebas ambientales, que tienen costos muy altos. Entonces, los transgénicos sólo son viables en aquellos cultivos de mucha importancia económica”, explicó.

De todas maneras, la profesora titular de la Universidad Nacional del Litoral, de la central provincia de Santa Fe, reveló que está trabajando para el maíz con un gen que también es del girasol, llamado HHB11, que se espera que ofrezca mayor diferencia de productividad, no en sequía, sino en inundaciones y con vientos fuertes.

La científica dijo que los cultivos HB4 podrán ser utilizados también por pequeños productores, porque si bien la tecnología tiene un costo alto, este se compensa con la mayor productividad: “Es como plantearse si tener un tractor es barato o caro. Comprarlo cuesta dinero, por supuesto, pero permite hacer el trabajo en menos tiempo. La tecnología HB4 es una inversión para producir más y mejor”.

Chan se explayó en la entrevista sobre las ventajas que los avances biotecnológicos pueden ofrecer para una producción mayor y más sostenible de alimentos y acerca de las complejidades del trabajo científico en ese campo.

“Hay muchas investigaciones en el mundo –puntualizó- que apuntan a reducir las pérdidas en la producción agrícola debidas a déficit hídrico y otros problemas climáticos. El HB4 no es el único gen que confiere tolerancia a la sequía; es el que ha ido más lejos desde el laboratorio a los ensayos de campo y en forma repetida demostró que da ventajas. En las investigaciones suele trabajarse en pequeñas escalas, en plantas modelo, y, cuando se quiere transferir la tecnología a cultivos de interés agronómico en condiciones de campo, muchas veces la sorpresa es que no funcionan igual. Por eso, hasta hoy, países desarrollados con muchísimo más presupuesto para investigación no han alcanzado tecnologías que brinden tolerancia al déficit hídrico como la nuestra, que es del 20 o 25% y ha sido probada en casi 100 lugares muy inhóspitos”.

“La pérdida de productividad es un problema muy serio no solo para los productores, sino también para los consumidores, porque si se produce poco, el alimento cuesta más caro”, concluyó.

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Agro América es un programa emitido por el canal brasileño de TV Agro Mais, del Grupo Bandeirantes de Comunicación, cuya producción es fruto de una alianza con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La emisión presenta la actualidad del sector agropecuario y la ruralidad en los países miembros del IICA, con el objetivo de promover el intercambio de experiencias y una discusión sobre desafíos y oportunidades de América Latina y el Caribe en el área de desarrollo agropecuario y rural. (IICA).

¿Qué puede hacer la agropecuaria respecto a la seguridad energética?

¿Qué puede hacer la agropecuaria respecto a la seguridad energética?

Documento de IICA: El sector agropecuario de las Américas puede hacer un aporte clave a la seguridad energética global, amenazada por el conflicto en Europa del Este.

El sector agropecuario de las Américas tiene un papel fundamental que cumplir para afianzar la seguridad energética global, en el contexto del conflicto bélico desatado en Europa del Este, que se suma a su tradicional rol como un productor clave de alimentos para el mundo.

Así lo revela el documento titulado La importancia geopolítica del sector agropecuario en la seguridad energética, recientemente publicado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

El trabajo señala que el continente americano produce el 71% del total global de biocombustibles líquidos. Estos cobran una importancia estratégica para sustituir parte de los consumos de petróleo y gas natural en el actual escenario internacional, en el que aparecen amenazadas la provisión y la seguridad energética debido al conflicto bélico.

El conflicto en Europa del Este está teniendo un impacto económico negativo no solamente en el Viejo Continente, sino en todo el mundo. En el último mes se ha multiplicado en más de 6 veces el precio del gas natural licuado (GNL), mientras se anticipa una escasez de oferta que agravará la situación debido a que Rusia es la gran abastecedora de gas natural a Europa.

Al mismo tiempo, Rusia es uno de los productores más importantes de petróleo del mundo (se estima que provee el 12% de la oferta total de crudo), por lo que las sanciones de la comunidad internacional que prohíben la importación del combustible de ese país también generan graves consecuencias.

“Ante esta situación el sector agropecuario de las Américas puede jugar un rol clave, ya que es el continente agroexportador por excelencia, aportando a la seguridad alimentaria global e incluso a la seguridad energética. Estos dos objetivos no son contrapuestos, ya que la diversificación en el uso integral y eficiente de la biomasa para producir biocombustibles puede aumentar la eficiencia y la seguridad de los sistemas agroalimentarios”, señala el documento, cuyo autor es Agustín Torroba, especialista en biocombustibles y bioenergías del IICA.

Los biocombustibles ya aportan a la matriz de combustibles líquidos mundial más de 150 millones de metros cúbicos, el 33% en formato de biodiésel y el 67% como bioetanol para mezclar o reemplazar gasolinas. El continente americano tiene un rol preponderante en la producción de bioetanol, ya que fabrica el 88% del total, mientras que es responsable del 36% del biodiesel.

Las materias primas para fabricar bioetanol son principalmente maíz y caña de azúcar, mientras que el biodiésel se hace con aceites de soja y palma. Las Américas poseen elevados saldos exportables de esas materias primas, con los que podría duplicar la producción mundial de bioetanol y aumentar la de biodiesel en un 80%, revela el documento.

“Hoy los biocombustibles líquidos producidos en las Américas representan el 22% del déficit de petróleo y derivados del continente, y los saldos exportables de materias primas permitirían, industrialización mediante, que representen el 53% del total. Los elevados precios del petróleo, sumados al diferencial impositivo, especialmente en aquellos países que tienen impuesto al dióxido de carbono, colocan a los biocombustibles en una situación ventajosa económicamente, especialmente al bioetanol”, dice el trabajo del IICA.

Así, el continente tiene un enorme potencial para ampliar su producción de biocombustibles y contribuir a lograr el objetivo de la seguridad energética.

EN EL CAMINO DE LA MADUREZ Y LA COMPETITIVIDAD.

El documento señala que la industria de los biocombustibles ha comenzado a transitar un camino de madurez y competitividad que le ha permitido mejorar sensiblemente sus costos de producción en la última década y ser cada vez más competitivos en comparación con los combustibles fósiles.

Agrega que los compromisos ambientales juegan en favor de la producción y consumo sustentable de los biocombustibles. Ello se ve reflejado en que más de 60 países poseen mandatos de uso de biodiesel, bioetanol o ambos. También las cargas tributarias tienden a encarecer a los productos fósiles, especialmente con el impuesto al dióxido de carbono, cada vez más difundido, y esto contribuye a abrir una ventana de oportunidad que facilite la transición energética y el desarrollo aún mayor de los biocombustibles.

Desde el IICA se apoya a los países de las Américas en la difusión y comunicación de la importancia del uso sustentable de los biocombustibles y en la construcción de su institucionalidad y políticas públicas que promuevan una transición energética limpia en el sector transporte.

Acceda al documento: La importancia geopolítica del sector agropecuario en la seguridad energética (iica.int)

Uruguay firmó acuerdo con IICA y CAF para enriquecer la cadena ovina.

Uruguay firmó acuerdo con IICA y CAF para enriquecer la cadena ovina.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) firmaron, un acuerdo de colaboración interinstitucional para desarrollar soluciones digitales en el sector cárnico.

En el acto institucional realizado el viernes 11 de marzo estuvieron presentes Fernando Mattos, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca; Rodrigo Saldías, representante de IICA en Uruguay; Conrado Ferber, presidente de INAC; François Borit, representante de CAF en Uruguay; y Miguel Sanguinetti, presidente del SUL.

Las instituciones mencionadas concretaron así la iniciativa piloto para la aplicación de Blockchain.

El avance logrado es el resultado del trabajo iniciado en 2021, luego de la firma del Convenio de Ejecución de Cooperación Técnica no Reembolsable para el Proyecto denominado Digitalización de Cadenas Agroalimentarias mediante Blockchain ante los desafíos post-Covid-19”, que tuvo a CAF como financiador y al IICA como ejecutor en Uruguay.

ARTICULAR LO PÚBLICO CON LO PRIVADO.

Durante su exposición, el ministro de ganadería, destacó la importancia de la articulación entre el sector público y el privado en lo que tiene que ver con la incorporación de tecnología y la búsqueda de soluciones para el sistema productivo, en este caso para el sector ovino, que calificó como tradicional pero con necesidades de sumar innovaciones.

“El Blockchain no es muy utilizado en el sector productivo. Esta experiencia piloto puede ser un primer paso de una cantidad de otros que se pueden incorporar en esto de generar información, trazabilidad, garantías y certificar procesos productivos, que cada vez son más requeridos a nivel internacional. El consumidor en el mundo hoy es mucho más informado y exigente, por lo que esta herramienta que puede representar un paso más en nuestra diferenciación”, apuntó.

François Borit señaló que “se abre una nueva posibilidad de apoyo al sector productivo y exportador uruguayo, contribuyendo con el desarrollo de soluciones digitales piloto que permitan afirmar la trazabilidad de procesos con los actores públicos y privados de la cadena de valor de la carne ovina”.

El compromiso de todas las partes es el intercambio de información relevante para el diseño de estas soluciones digitales orientadas a los procesos involucrados en este proyecto. Además, busca brindar una permanente y mutua colaboración por parte de los equipos técnicos de las instituciones involucradas, a fin de alcanzar los niveles de detalle técnico necesarios para lograr sistemas trazables que permitan cumplir con los desafíos que plantea la consolidación de la exportación de carne ovina uruguaya, publicó el MGAP e su página web.

Otro de los puntos establecidos en este sentido, implica la colaboración activa y constructiva con cada uno de los actores públicos y privados para lograr soluciones digitales que faciliten la interoperabilidad y la gestión de datos a partir de sus operativas regulares, cumpliendo con el marco normativo regulatorio y todos sus protocolos correspondientes.

La posibilidad de continuar fortaleciendo la confiabilidad y seriedad en la gestión de la información de la cadena mediante soluciones digitales a partir de Blockchain, puede contribuir positivamente a la ampliación de las exportaciones de carne ovina con hueso a mercados exigentes como el de EEUU, o hacia Europa o Asia.  Estas tecnologías pueden aportar data valiosa para el mejoramiento de la eficiencia de los procesos en actores privados en campo o en el eslabón industrial y, por otro lado, facilitar también la gestión de los roles contralores de los organismos oficiales relacionados.

FOMENTAR Y FACILITAR LA DIGITALIZACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.

Rodrigo Saldías valoró que esta firma marca la formalización del trabajo que se ha venido realizando entre todas las instituciones participantes, y forma parte de los esfuerzos que está realizando IICA para la sensibilización del uso del Blockchain a todos los actores de las cadenas agroindustriales.

“Resulta de suma importancia fomentar y facilitar el acceso a la digitalización y a nuevas tecnologías a través de estas alianzas, para disminuir las brechas existentes e impulsar a los productores nacionales en sus procesos de comercialización y exportación. La implementación de la tecnología Blockchain le permitirá al sector aumentar su competitividad, optimizar procesos, disminuir costos, conocer la trazabilidad de los productos y así generar una mayor confianza en los mercados. Es por esto, que el Plan Piloto no solo busca generar la trazabilidad del producto, también apunta a potenciar el rubro ovino y a generar experiencia en la adopción de esta nueva tecnología para lograr su escalabilidad y trasladarlo a otras cadenas agroindustriales del país” subrayó Saldías.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA CARNE OVINA.

En rueda de prensa Miguel Sanguinetti opinó que “esta propuesta representa una oportunidad para valorizar nuestros productos, brindando información sobre la forma en que se produce y procesa la carne ovina en Uruguay como país que se destaca a nivel mundial por aspectos como el bienestar animal, el cuidado del medioambiente y la responsabilidad social que se desarrolla en la cadena de suministro. Además, es una satisfacción participar de proyectos en los cuales intervienen de forma articulada organizaciones públicas y privadas, locales e internacionales, aportando cada una recursos y conocimiento para el desarrollo sostenible del rubro ovino”.

Invertir en la agricultura de las Américas es invertir en sostenibilidad, resiliencia e innovación.

Invertir en la agricultura de las Américas es invertir en sostenibilidad, resiliencia e innovación.

IICA y Pegasus Capital Advisors unen esfuerzos para acelerar la transformación del sector agrícola de las Américas hacia la sostenibilidad, la resiliencia climática y la reducción en las emisiones.

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y Pegasus Capital Advisors firmaron un acuerdo con el que buscarán acelerar la transformación del sector agropecuario de las Américas para incrementar la sostenibilidad, la resiliencia climática y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, de modo de impulsar el desarrollo sostenible de la producción de alimentos en las Américas ante el cambio climático.

Con el acuerdo, el IICA y Pegasus Capital Advisors implementarán acciones enfocadas en el codesarrollo de proyectos para canalizar fondos e inversiones hacia la agricultura de América Latina y el Caribe, identificar proyectos que posean potencial comercial, escalables y replicables; fortalecer los esfuerzos de digitalización rural en apoyo con Producers Market, organización socia de ambas entidades y desarrollar capacidades en la región para acceder a financiamiento, especialmente mediante el Fondo Subnacional Climático y el Fondo Global para los Arrecifes de Coral.

Estos dos fondos tienen un enfoque de generar impacto y son administrados por Pegasus y apoyados por el Fondo Verde del Clima.

“Estoy muy entusiasmado con el acuerdo que hemos firmado, pero lo más importante es lo que haremos a partir de mañana, cuando debemos pasar a la acción pensando siempre en los agricultores como los protagonistas de esta agricultura climáticamente inteligente y regenerativa. Creemos firmemente en la ciencia y la innovación como el insumo fundamental para la generación de políticas sólidas”, dijo Manuel Otero, director general del IICA tras la firma del acuerdo de cooperación técnica.

“La agricultura es parte de la solución y estamos tratando de transmitir este optimismo sobre el protagonismo que jugará este sector de las Américas en los próximos años”, agregó.

Craig Cogut, fundador y director ejecutivo de Pegasus Capital Advisors, señaló que “esta alianza es un ejemplo y un paso muy importante para lidiar con los temas de mitigación y adaptación, en crear seguridad alimentaria, en ayudar a reducir la dependencia de la importación de alimentos, así como también en impulsar el uso de la tecnología, las mejores prácticas y la ciencia.

Añadió que “hemos estado invirtiendo en cambio climático por más de 20 años, cuando quienes trabajaban en la industria financiera ni siquiera estaban hablando de ello. Para 2010, la totalidad de nuestras inversiones estaban concentradas en las áreas de sostenibilidad y acción climática o salud y bienestar, las áreas que combinan ambos aspectos son claramente la alimentación, la nutrición humana y la agricultura”.

Las instituciones coinciden en la visión de que la transformación de los sistemas alimentarios debe pasar por generar beneficios económicos para que el sector agropecuario sea rentable y pueda incorporar aspectos de tecnología e innovación.

Beverly Best, directora de Relaciones Externas e Institucionales del IICA, expresó que el acuerdo constituye “una oportunidad única para crear nuevos proyectos, nuevos productos y generar resultados positivos en la agricultura de las Américas. Nuestras acciones se enfocarán en la adaptación y mitigación del cambio climático, sostenibilidad de la agricultura, innovación para apoyar la alimentación y la nutrición, la productividad y la competitividad del sector agrícola, el desarrollo territorial y el bienestar rural”.

Ambas instituciones han sido acreditadas por el Fondo Verde para el Clima para apoyar iniciativas de mitigación, adaptación y resiliencia climática.

“Compartimos una gran visión de levantar a la agricultura en las Américas con mejores prácticas, desarrollo de capacidades, digitalización y nuevas formas de obtener ganancias. Para alcanzar esta visión debemos trabajar juntos con la industria financiara del sector privado y aliados como el Green Climate Fund para escalar e implementar esta labor”, mencionó Keith Agoada, fundador y director ejecutivo de Producers Market.

Un aspecto en el que se centrará la cooperación del IICA y Pegasus es el desarrollo de eventos e iniciativas de sensibilización, desarrollo de capacidades y visibilidad para destacar la agricultura en las COP de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, incluido el previsto Pabellón de Agricultura de las Américas en la COP27.

PEGASUS CAPITAL ADVISORS.

Pegasus Capital Advisors es un administrador de inversiones de impacto de mercados privados líder a nivel mundial. Como el primer administrador tradicional de activos alternativos de América del Norte acreditado por el Fondo Verde para el Clima, Pegasus Capital Advisors se dedica a fomentar el crecimiento sostenible e inclusivo al mismo tiempo que proporciona rendimientos atractivos para nuestros inversores. Fundada en 1996 por Craig Cogut, Pegasus ha invertido fuertemente en cinco fondos de capital privado. Para obtener información adicional, visite: www.pcalp.com

PRODUCERS MARKET.

Producers LTD es una organización global que ayuda a los productores agrícolas a retener más valor de los productos a través de su aplicación de mercado digital, que conecta la agricultura productores con su cadena de suministro. Es un ecosistema de plataforma destinado a empoderar a los agricultores y productores de cadenas de valor con conexiones con compradores y consumidores intermedios a nivel nacional y mundial.

En la foto: Arriba: Manuel Otero, director general del IICA; y Craig Cogut, fundador y director ejecutivo de Pegasus Capital Advisors. Abajo: Keith Agoada, cofundador y director ejecutivo de Producers Market.

IICA abre las puertas a mujeres profesionales de Ucrania con el programa de pasantías.

IICA abre las puertas a mujeres profesionales de Ucrania con el programa de pasantías.

El director de IICA instó además “a otras instituciones internacionales y nacionales a sumarse a esta iniciativa, ofreciendo un presente y un futuro a generaciones desplazadas y frustradas por los conflictos”.

Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), informó que abrirá las puertas del programa de pasantías profesionales del organismo a ucranianas graduadas en carreras relacionadas con las ciencias agrícolas que se encuentren en condición de refugiadas. El anuncio fue el hecho el martes 1° de marzo.

IICA cuenta con un programa de becas para pasantías profesionales en temas de investigación, desarrollo e innovación agraria para apoyar su trabajo en favor del sector agropecuario y las comunidades rurales, y el director general del organismo especializado tomó la decisión de abrir ese programa para jóvenes ucranianas formadas en un país reconocido por su tradición agrícola y su importancia como productor de materias primas para elaborar alimentos.

“Nos mueve una concepción profundamente humanista. Cientos de miles de personas dejaron Ucrania en los últimos días y debemos poner en práctica lo que públicamente defendemos: contribuir a crear oportunidades y espacios de decisión con una perspectiva que favorezca especialmente a migrantes y mujeres”, consideró Otero.

“Buscamos también, al poner en marcha acciones inclusivas, fortalecer la investigación y el desarrollo tecnológico agrario, ayudando a crear competencias estratégicas en investigación, desarrollo e innovación agrarias”, agregó.

El director de IICA instó además “a otras instituciones internacionales y nacionales a sumarse a esta iniciativa, ofreciendo un presente y un futuro a generaciones desplazadas y frustradas por los conflictos”.

La decisión de abrir las puertas del Instituto a pasantías de profesionales ucranianas forma parte también del compromiso del organismo internacional de “incrementar sus esfuerzos en materia de cooperación y asistencia técnica a los países de las Américas, muchos de ellos importadores de alimentos, buscando enfrentar y mitigar en la región las consecuencias del conflicto”, completó.

INSEGURIDAD ALIMENTICIA GLOBAL.

Otero advirtió recientemente que la situación creada en Europa del Este puede traer consecuencias negativas para la seguridad alimentaria global, dado que la afectación a la paz mundial, con la extendida incertidumbre que provoca, altera el normal funcionamiento de los mercados y compromete el abastecimiento de alimentos, impactando sus precios y los de insumos claves para su producción.

Ucrania, un estado eminentemente agrícola, es uno de los mayores productores y exportadores globales de girasol, aceite de girasol, cebada y maíz y el primero de Europa en porcentaje de superficie cultivable. También ocupa puestos relevantes a nivel mundial por el volumen de su producción de papas, centeno y trigo, entre otros productos.

Foto de la Universidad Nacional Forestal de Ucrania | Wikipedia.

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