El monto total de beneficios fiscales que se asignará en 2022 es de 140 millones de pesos y la convocatoria está abierta durante todo el año. El Comité de Evaluación y Seguimiento valora los proyectos cada dos meses, la primera fecha es el 30 de mayo.
Las firmas que realicen actividades de investigación y desarrollo podrán acceder a un crédito fiscal, emitido por la Dirección General Impositiva (DGI) y subsidiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANII), de hasta un 45% del presupuesto del proyecto. El monto total por asignar en 2022 es de 140 millones de pesos. Es el instrumento que más fondos otorga, afirmó el presidente de la ANII, Flavio Caiafa.
El beneficio se otorga a las empresas contribuyentes del impuesto a la renta de las actividades económicas (IRAE) o el impuesto a la enajenación de bienes agropecuarios (Imeba) que efectúen gastos de investigación y desarrollo.
El subsidio implica un crédito fiscal, mediante certificados que emitirá la DGI, de una parte del presupuesto reconocible de un proyecto y alcanza un 35% de los gastos si el plan es exclusivo de la empresa o un 45% si es en conjunto con centros tecnológicos o universidades. Esto representa alrededor de 1 millón de dólares para las firmas que accedan a ellos, indicó.
El monto total de beneficios fiscales que se asignará en 2022 es de 140 millones de pesos y la convocatoria está abierta durante todo el año. El Comité de Evaluación y Seguimiento valora los proyectos cada dos meses, la primera fecha es el 30 de mayo.
En 2021 se aprobaron 16 planes y se otorgó todo el crédito disponible, que, en ese entonces, fue de 132 millones de pesos. “Tenemos la expectativa de que sea un instrumento muy demandado”, sostuvo.
Aclaró que no podrán acceder a esta ayuda las firmas que desarrollen actividades exoneradas del IRAE o proyectos que hayan obtenido subsidios de fondos públicos.
Caiafa explicó que las empresas pueden presentar proyectos de investigación, es decir, trabajos originales que se realicen para obtener nuevos conocimientos en el sector en el que se desempeñen, o de desarrollo, que impliquen relevamientos sistemáticos que recurran a los saberes obtenidos de la pesquisa o la experiencia para desarrollar nuevos bienes o servicios, procesos de producción o la mejora de estos.
Por último, mencionó dos proyectos que se beneficiaron de los créditos fiscales el año pasado: un laboratorio que desarrolló un sistema innovador de secuenciación genética para diagnosticar enfermedades raras en niños recién nacidos y una firma que diseñó e implementó dispositivos para Uruguay y empresas de todo el mundo. (Presidencia).
Un estudio determinó que la región podría consolidarse como líder en el impulso de seguridad alimentaria y el avance hacia la sostenibilidad mediante buenas prácticas en el uso de los suelos.
Emplear las principales metodologías para medir las reservas de carbono del suelo y las emisiones de gases de efecto invernadero en el campo, el uso de la tierra y el secuestro potencial de carbono en el suelo al adoptar prácticas de manejo sostenible son clave en los esfuerzos para alcanzar la sostenibilidad.
Un estudio desarrollado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Centro de Manejo y Secuestro de Carbono de la Universidad Estatal de Ohio (C-MASC) titulado Secuestro de carbono en el suelo mediante la adopción de prácticas de manejo sostenible: potencial y oportunidad para los países de las Américas (*), proporciona una síntesis de conocimientos relacionados con el potencial de secuestro del carbono para los suelos de las Américas.
El trabajo fue desarrollado por un grupo de expertos liderados por Carlos Eduardo Cerri, de la Facultad de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo (ESALQ/USP), Brasil, y Rattan Lal, director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) de la Universidad Estatal de Ohio.
El estudio tiene como objetivo orientar los nuevos protocolos enfocados a frenar la degradación de las tierras, así como promover la salud del suelo y el secuestro de carbono en el suelo en el continente americano.
El uso intensivo de los suelos para satisfacer la creciente demanda de alimentos, fibra y energía ha ocasionado pérdidas de carbono del suelo y, en consecuencia, aumentado las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Por esta razón, es vital contar con prácticas sostenibles de secuestro de carbono en el suelo y agendas políticas bien encaminadas que deben elevarse hasta los niveles regionales y nacionales para ayudar a mitigar el cambio climático y contribuir a la seguridad alimentaria.
Parte de los hallazgos principales del documento son las prácticas de manejo sostenible prometedoras que se podrían adoptar en las Américas, tales como la labranza cero, los cultivos de cobertura, las enmiendas orgánicas, la restauración de pasturas mediante sistemas silvopastoriles y de cultivo-ganado-bosque integrados; y restauración de bosques, entre otros.
Al adoptar únicamente dos prácticas de manejo sostenible a gran escala, recuperación de pasturas y labranza de conservación, la acumulación potencial de carbono en el suelo de los países de las Américas se incrementaría durante 20 años en cerca de 2,68 Pg C (equivalente a 9,8 PgCO2). Este volumen representa cerca de 7.9 % de las emisiones anuales totales mundiales netas antropogénicas de gases de efecto invernadero debidas a la agricultura y el 4,1% de las emisiones globales debidas a la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra. En términos financieros, el potencial de secuestro de carbono estimado en la publicación corresponde de cientos de miles de millones a más de un trillón de dólares estadounidenses que podrían beneficiar a los productores y países de la región.
De acuerdo con el estudio, pequeños cambios en las reservas de carbono pueden tener impactos considerablemente positivos en la atmósfera y el cambio climático. Existen estimados recientes que muestran que el carbono del suelo representa el 25% del potencial de soluciones basadas en la naturaleza, del cual el 40% consiste en proteger el carbono existente en el suelo y el 60% es para reconstruir las reservas agotadas, que sitúa a los sistemas agroalimentarios como un punto fundamental para el mantenimiento de la seguridad alimentaria y climática global.
Otro hallazgo sustantivo del estudio radica en que la región de las Américas tiene un gran potencial para contribuir a la mitigación del cambio climático y al establecimiento de estrategias de adaptación. Se han mostrado múltiples opciones para las prácticas de manejo sostenible que se podrían adoptar en la región para secuestrar el carbono y contribuir a mitigar el cambio climático, producir alimentos y otros beneficios ambientales, tomando en cuenta las diferentes preferencias sociales y los contextos económicos.
Para alcanzar este potencial secuestro de carbono en el suelo, se necesita establecer agendas técnicas y políticas nacionales e internacionales bien orientadas para fomentar y subvencionar la implementación de medidas prácticas y aplicables sobre la salud de los suelos y el secuestro de carbono. Además, las directrices para monitorear, verificar e informar los resultados son fundamentales para evaluar la eficacia de dichas medidas.
PROGRAMA SUELOS VIVOS PARA LAS AMÉRICAS.
El análisis es parte del programa Suelos vivos de las Américas; lanzado en 2020 por IICA y C-MASC, liderado por Rattan Lal y el director general de IICA Manuel Otero.
La coordinación estuvo a cargo del director de Cooperación Técnica de IICA, Federico Villarreal. Comparten la autoría del documento Mauricio Cherubin y Junior Damian, de la Universidad de São Paulo, y Francisco Mello, coordinador de la Secretaría Técnica de LiSAm, liderada por la Dirección de Cooperación Técnica del IICA.
El programa está conformado por una extensa red a la que pertenecen gobiernos, organizaciones internacionales, universidades, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil que unirán esfuerzos para frenar la degradación de la tierra y, con ello, fomentar la salud del suelo y el secuestro de carbono, entre otros beneficios.
Los gobiernos de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, El Salvador, México, Perú y Uruguay, así como las empresas Bayer, Syngenta y PepsiCo, como mecanismos de cooperación técnica y asociación de productores; ya se han unido a esta coalición que enfrenta la degradación de un recurso fundamental para la salud y la vida.
(IICA).
DESCARGUE EL DOCUMENTO.
A través del siguiente enlace se pude acceder al estudio (65 páginas) Secuestro de carbono en el suelo mediante la adopción de prácticas de manejo sostenible: potencial y oportunidad para los países de las Américas: BVE21128138e.pdf (iica.int)
Más de una veintena de negociadores de 17 países, entre ellos Uruguay, coordinaron perspectivas sobre cómo la agricultura puede aportar soluciones frente al cambio climático, como parte de los preparativos hacia la COP 27 que se realiza a finales de año.
Representantes del sector agropecuario de 17 países de las Américas intercambiaron perspectivas sobre cómo debe actuar y posicionarse la agricultura en las negociaciones internacionales sobre cambio climático de cara a su participación en la Conferencia de las Partes 27 (COP 27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre este tema (CMNUCC), que se realizará en noviembre en Egipto.
Los representantes, 25 en total, fueron parte de un taller organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la secretaría ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) y la Plataforma de Acción Climática en Agricultura de Latinoamérica y el Caribe (Placa).
Los negociadores representaron a Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
En la apertura del taller participaron el ministro de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, Renato Alvarado; el subdirector del IICA, Lloyd Day; y Lucrecia Rodríguez (por CAC).
“Cuando negocien los recursos que el mundo tiene para la protección ambiental piensen que lo que están negociando es la vida de seres humanos que están en el campo todos los días, esperando un apoyo para salir adelante, para tener un negocio rentable, porque la gente que está en el campo tiene dignidad y merece de nosotros, los que tenemos las oportunidades y potestades de dirigir y cambiar el rumbo de la historia, que lo hagamos con ese pensamiento”, instó Alvarado.
El taller se realizó en la Sede Central del IICA en Costa Rica y tuvo como eje central la Labor Conjunta de Koronivia sobre la Agricultura, iniciativa que reconoce la particular vulnerabilidad de la agricultura al cambio climático y las amenazas para la seguridad alimentaria, establecida en la COP del 2017.
En este proceso se abordan temas relacionados con suelos, uso de nutrientes, agua, ganadería, métodos para evaluar la adaptación y las dimensiones socioeconómicas y relativas a la seguridad alimentaria del cambio climático en los sectores agrícolas.
Lloyd Day hizo un llamado a los negociadores agrícolas de los 17 países de las Américas representados para encontrar consensos y destacar en foros internacionales como la COP 27 el papel clave que juega la agricultura, al ser parte de la solución a los desafíos climáticos, así como la relevancia y avances que está dando el sector para fomentar la transición hacia sistemas agroalimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles.
“La agricultura de las Américas tendrá un asiento importante en las negociaciones climáticas con los líderes del mundo, vamos a encontrar consensos en el hemisferio y con otras partes del mundo que enfrentan los mismos desafíos. La agricultura hasta ahora se había visto en la arena del cambio climático como el problema, pero somos parte de la solución, debemos crear este espíritu de solidaridad entre negociadores y los técnicos que conocen el tema”, afirmó el subdirector del IICA.
La secretaría ejecutiva del CAC, Lucrecia Rodríguez, remarcó que propiciar eventos de esta índole es trascendental para unificar un mensaje claro del valor de la agricultura.
“Lo que pensamos es cómo fortalecemos a los equipos y a las personas que llegarán a negociar para ir con una sola voz, una misma visión y un mismo mensaje de lo que la agricultura representa para la producción de alimentos, y lo más importante, qué estamos haciendo para adaptar la actividad al cambio climático y contribuir a su mitigación”, concluyó.
En medio de una sequía que afecta a Chile hace 13 años, el ministro de Agricultura de ese país, Esteban Valenzuela, resaltó que una de las prioridades agrícolas del nuevo Gobierno será lograr que el sistema productivo sea más sustentable.
San José, Brasilia | Chile se propone diversificar su matriz de producción agropecuaria a través del acompañamiento e impulso a la agricultura familiar y campesina, con el foco puesto en garantizar la seguridad alimentaria e hídrica y la sustentabilidad.
Así lo expresó el nuevo ministro de Agricultura del país sudamericano, Esteban Valenzuela, quien al ser entrevistado en Agro América (canal de televisión Agro Mais, de Brasil) dio detalles de los objetivos que se ha fijado para su gestión.
“Vamos a potenciar a los productores de verduras y de hortalizas. También a los de queso y a los de miel. Consideramos que estas producciones son esenciales y, al mismo tiempo, complementarias del sector agroexprotador, que ha tenido un apoyo significativo del Estado y que vuela alto”, dijo Valenzuela, que fue impuesto como titular en el Ministerio de Agricultura por el flamante presidente Gabriel Boric, luego de asumir el 11 de marzo pasado.
LOS EJES DE LA GESTIÓN DEL MINISTRO VALENZUELA.
Valenzuela enumeró las que serán las prioridades del nuevo Gobierno en materia agrícola. Una de ellas es lograr que el sistema productivo sea más sustentable, en medio de una sequía que afecta al país desde hace 13 años.
También se buscará ampliar la soberanía y seguridad alimentarias reforzando la capacidad de producción ganadera, lechera y de cereales, lo que incluye trabajar por una alimentación más saludable.
El tercer eje será la justicia territorial, a través de la cual se intentará generar equidad y valoración del mundo rural, que tiene brechas de conectividad, de calidad de educación, de tecnologías y de transporte con respecto a las áreas urbanas.
LA SEQUÍA Y EL MANEJO DEL AGUA COMO UN BIEN PÚBLICO.
“El 80% de la población chilena vive en la zona central y hacia el sur. Se trata de un valle estrecho, que padece una alta contaminación. Para afrontar el problema del agua, hace más de dos décadas vienen realizándose inversiones en tecnificación y riego. Pero esto no llegó a la pequeña agricultura familiar ni a los productores de cereales. Este Gobierno pondrá el foco en los sectores que están más rezagados desde el punto de vista del riego”, anunció Valenzuela, quien tiene una maestría en Ciencias Políticas y un doctorado en Historia Contemporánea.
El ministro explicó que, de todas maneras, la situación más grave por la sequía se da del centro hacia el norte del país: “Allí muchos pueblos se quedaron sin agua potable y hay que transportarla desde otros lugares. Sin embargo, hay producciones de frutales que consumen demasiada agua, por lo que necesitamos ser más eficientes y solidarios. El sector agrícola consume hoy el 78% del agua de Chile y la idea es bajar a un 60% en 2030, obligando a la recuperación de caudales ecológicos que aseguren el agua potable para las comunidades”.
EL CHILE PLURINACIONAL.
En Chile está sesionando actualmente una Convención encargada de redactar una nueva Constitución y Valenzuela anticipó que se espera que a través de ella se asegure el manejo responsable del agua como un bien público y un derecho humano y también que el país sea reconocido como plurinacional, con el reconocimiento a los pueblos originarios.
“La mayoría de las comunidades indígenas son mapuches. En el último censo, el 10% de la población chilena se declaró mapuche y la mitad viven en lo que se llama Wallmapu, en el centro-sur del país. Ya empezaron los cambios: por ejemplo, en la región de la Araucanía, una de las comprendidas en Wallmapu, el encargado de Agricultura es del pueblo mapuche. Buscamos diseñar planes de desarrollo territorial indígena, con la propia sabiduría ancestral. Vamos a crear una academia cooperativa de artesanos, que rescate y valore las prácticas agrícolas, ganaderas y de manejo del bosque de los mapuches”, dijo.
IICA Y CHILE.
El ministro valoró muy especialmente los espacios de articulación de políticas y programas que Chile tiene con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), a la que definió como una institución “de la cual históricamente hemos aprendido y que nos ha contribuido”.
Valenzuela enumeró varios de los proyectos en los que viene trabajando el IICA en Chile, como uno tendiente a optimizar el uso del agua en el norte del país, mediante el uso de vasijas de arcilla; el cultivo de una variedad de arroz de menor exigencia hídrica y la producción de aceite de oliva por parte de comunidades mapuches en la Araucanía. “Son emprendimientos que no son para las comunidades sino con las comunidades”, valoró.
QUE TODO CHILE SEA AGRICULTOR Y VERDE.
Finalmente, el ministro resaltó la alianza del Gobierno de Chile con el sector ambientalista y también la voluntad de atraer a los jóvenes hacia el sector agropecuario.
“Queremos que todo Chile sea agricultor y verde. Si no es verde y no es sustentable, no es verdadera agricultura, sino depredación. Hay un movimiento agroecológico en todas las regiones que impulsa una mayor productividad a través del uso de fertilizantes naturales. Esto requiere más cooperación con el sector agroindustrial para moderar ciertas prácticas que no son correctas”, afirmó.
En ese sentido subrayó que ya se empezó a recorrer por una senda positiva: “La ganadería ha introducido de manera bastante rápida en el sur del país buenas prácticas de reducción de metano. La industria forestal ha empezado a usar biomasa con altos estándares de calidad para disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Chile ya empezó a moverse adecuadamente por un camino que vamos a intensificar en estos cuatro años. La agricultura no es solo la producción, sino también la comunidad, en un contexto digno, equitativo y saludable que hay que saber construir”.
AGRO AMÉRICA (Video del programa completo).
Agro América es un programa del canal brasileño de TV Agro Mais, del Grupo Bandeirantes de comunicación, fruto de una alianza con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). La emisión presenta la actualidad del sector agropecuario y la ruralidad en los países miembros del IICA, con el objetivo de promover el intercambio de experiencias y una discusión sobre desafíos y oportunidades de América Latina y el Caribe en el área de desarrollo agropecuario y rural.
Ambas instituciones mantienen una alianza desde 2019 para compartir mejores prácticas de productividad sostenible, basadas en la evidencia científica.
El Consejo de Exportadores de Lácteos de los Estados Unidos (Usdec) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ejecutarán acciones para fortalecer el desarrollo y la implementación de estándares en este sector clave de la industria de alimentos, elevar las capacidades de producción y apuntalar el reconocimiento del rol fundamental que tiene el sector ganadero en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe.
Las organizaciones ampliaron un acuerdo previo de cooperación técnica con el objetivo además de dar seguimiento a temas surgidos de la Cumbre de Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, realizada en el 2021, como la necesidad de compartir mejores prácticas para el crecimiento de la productividad sostenible, basadas en la evidencia científica.
“Somos más fuertes cuando la región habla con una sola voz, por eso es esencial trabajar conjuntamente para armonizar estándares basados en la ciencia en salud, inocuidad, sostenibilidad y calidad”, expresó Manuel Otero, director general del IICA.
Jaime Castañeda, vicepresidente ejecutivo de Usdec, manifestó que el IICA ha sido durante mucho tiempo un líder en las Américas al brindar apoyo técnico y experiencia en el área agropecuaria.
“Bajo el contexto actual, el IICA está perfectamente posicionado para continuar liderando y ofreciendo herramientas y recursos a los países de la región para asegurar que las decisiones se basen en la ciencia”, manifestó Castañeda.
Las organizaciones firmaron su primer acuerdo de cooperación técnica en 2019, cuando el ahora secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Tom Vilsack, estaba al frente del Consejo.
Usdec, fundado en 1995 e integrado actualmente por 115 compañías que representan el 80% de los procesadores de lácteos de Estados Unidos, proporcionará recursos al IICA para la puesta en marcha de los esfuerzos conjuntos para promover los estándares basados en ciencia, por ejemplo, mediante el apoyo a la capacitación de científicos en todo el hemisferio, el fomento a la inocuidad de los alimentos y la prevención contra reglamentos sin fundamento científico que impactan en forma negativa en la industria láctea.
De acuerdo con Nicholas Gardner, vicepresidente de Sostenibilidad y Asuntos Multilaterales de Usdec, “el Consejo está comprometido en esta alianza con el IICA porque ha logrado resultados apoyando estándares basados en ciencia sobre la inocuidad mientras se reducen las barreras al comercio.”
“Estamos comprometidos con nuestra alianza con Usdec para promover la importancia del sector lácteo para la salud humana, la nutrición y la sostenibilidad ambiental, social y económica”, agregó Lloyd Day, subdirector del IICA.
En la fotografía: Nicholas Gardner, vicepresidente de Sostenibilidad y Asuntos Multilaterales de Usdec; Manuel Otero director general de IICA; Jaime Castañeda, vicepresidente ejecutivo de Usdec; y Lloyd Day, subdirector del IICA.