Oct 21, 2025 | Agricultura, Noticias, Tecnología
Junto con Brasil, también participan en la investigación Chile, Ecuador y Uruguay, en procura de un arroz más resistente a la sequía, reduciendo el uso de agua y las emisiones de metano a la atmósfera.
Porto Alegre, Brasil | Todo El Campo | En setiembre de 2025, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) informó que donó a Brasil un equipo LI-COR, que se utilizará para medir el metano en el sector arrocero.
La iniciativa es parte del proyecto Arroz Sostenible de las Américas, financiado por el Global Methane Hub.
IICA señaló que junto con Brasil, también participan en la investigación Chile, Ecuador y Uruguay, en procura de un arroz más resistente a la sequía, reduciendo el uso de agua y las emisiones de metano a la atmósfera.
Con LI-COR, el trabajo se llevará a cabo de forma rápida e instantánea, permitiendo dar un gran paso en la modernización y la eficacia en las investigaciones. Hasta ahora, la medición del metano se realizaba de forma más rudimentaria, incluyendo más costos, más mano de obra y más recursos financieros, utilizando medidores que necesitaban recolectar el material con una jeringa y llevarlo al laboratorio para usar el cromatógrafo
“INVESTIGACIÓN, LA CIENCIA Y LA INNOVACIÓN”.
Por otra parte, se presentó, el Proyecto Arroz Sostenible con Bajas Emisiones de Metano, realizado por el profesor y coordinador del proyecto, Cimélio Bayer, destacando el papel fundamental de las nuevas tecnologías en el desarrollo de una agricultura baja en carbono.
La iniciativa también incluye a la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRS), la Universidad Federal de Pelotas (Ufpel), la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y la Empresa de Investigación Agropecuaria y Extensión Rural de Santa Catarina (Epagri).
El representante de IICA en Brasil, Gabriel Delgado, dijo que ese Instituto ha trabajado en colaboración con otras instituciones para promover la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero e implementar sistemas de producción que mejoren la productividad y la adaptación del cultivo de arroz en la región sur de Brasil, como el Sistema de Intensificación del Arroz (SRI). “Nuestros socios demuestran que la base del proyecto es la investigación, la ciencia y la innovación”, destacó.
Caio Rocha, consultor del IICA, subrayó la singularidad de la cooperación técnica, que no se mide por el tamaño del equipo, sino por lo que simboliza para el estudio del carbono. Consideró que “la ganadería no tuvo esta oportunidad de contar con equipos como este que permiten agilidad en traer números que muestren la realidad para una toma de decisiones más asertiva”.
Oct 10, 2025 | Información, Noticias
El contexto global desafiante exige una nueva generación de políticas públicas para los sistemas agroalimentarios, advirtieron expertos de organismos internacionales reunidos en el IICA.
Montevideo | Todo El Campo | El contexto global desafiante -con cambios geopolíticos, fenómenos climáticos extremos y transformaciones ecológicas- obliga al diseño de una nueva generación de políticas públicas para los sistemas agroalimentarios, dijeron y coincidieron expertos de organismos internacionales reunidos en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en Costa Rica.
En la apertura del Diálogo Hemisférico, que consiste en una serie de sesiones de discusión e intercambio regional durante dos días, se pusieron sobre la mesa experiencias transformadoras de políticas públicas agroalimentarias en las Américas que ya están en marcha, generan resultados y pueden ser escalables.
Participan en el evento altas autoridades -directores, funcionarios y responsables del diseño, implementación y evaluación de políticas en el hemisferio- de la Alianza Bioversity-CIAT, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), FAO, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (Ifpri), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el IICA. También asisten representantes del sector privado y la academia.
Los participantes hicieron hincapié en la importancia de utilizar la ciencia en todo el proceso de generación de nuevas políticas públicas y señalaron que la nueva frontera de la tecnología hoy permite no solo producir más, sino también ser más sostenibles e inclusivos.
Señalaron también el reto que supone el debilitamiento del sistema multilateral de comercio, aunque pusieron de relieve la oportunidad que representa el sistema internacional de financiamiento verde, creado por los tratados ambientales.
Durante la jornada de inauguración del diálogo se presentó la publicación interinstitucional La transición hacia una nueva generación de políticas públicas para los sistemas agroalimentarios, resultado de dos años de trabajo colectivo sobre el tema.
MIRANDO AL FUTURO.
El director general del IICA, Manuel Otero, dio las palabras de bienvenida a los participantes y enfatizó que la convocatoria al Diálogo Hemisférico es una muestra de que el Instituto está mirando al futuro. “Somos una institución resiliente. Hemos atravesado muchas crisis que nos han hecho más fuertes. Esta semana el IICA cumplió 83 años y ya estamos hablando del camino al centenario, que será en 2042”, señaló.
Otero remarcó el protagonismo de la región para la seguridad alimentaria global, pues aporta una de cada tres toneladas de alimentos que se exportan en el mundo.
“En cualquier análisis de las perspectivas de la seguridad alimentaria global aparecen las Américas y particularmente América Latina y el Caribe. Tenemos un gran protagonismo actual que se va a consolidar en el futuro, pero de nosotros depende la hoja de ruta. Para eso necesitamos una nueva narrativa que refleje la verdadera cara del sector como parte de la solución, una nueva generación de políticas y nuevos liderazgos. En todo eso está trabajando el IICA”, explicó.
Hugo Chavarría, gerente del Programa de Innovación y Bioeconomía del IICA, fue el moderador de la primera sesión, en la que se discutió por qué y para qué es necesaria una nueva generación de políticas públicas. En ese sentido, advirtió que hoy al sector agropecuario se le piden objetivos diversos: “Antes solo se reclamaba mayor productividad; hoy también se pide sostenibilidad e inclusión, con abordajes diferentes que complican el escenario. De todas maneras, hay una gran cantidad de experiencias en nuestra región que demuestran que sí se puede”, afirmó.
Al reseñar los puntos salientes de la publicación La transición hacia una nueva generación de políticas públicas para los sistemas agroalimentarios, el especialista del Instituto, Joaquín Arias (quien también es el coordinador del Observatorio de Políticas Públicas para los Sistemas Agroalimentarios -OPSAa, del IICA-), subrayó que el escenario actual muestra que 295 millones de personas, en 53 países del mundo, enfrentan inseguridad alimentaria aguda y, en América Latina y el Caribe, son 19,7 millones de personas.
La publicación hace foco, entre otras cuestiones, en la necesidad de transitar de subsidios generalizados, que terminan siendo incentivos perversos, a pagos condicionados a desempeños y resultados medibles. También refleja la necesidad de hacer cambios estructurales en la gobernanza para ir hacia un sistema multisectorial y multiactor.
Héctor Peña, economista del Banco Mundial, se refirió a la necesidad de una mayor inversión en bienes y servicios públicos. “En los últimos 20 años se ha caído en la región del 2,6% al 1,6% del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario. Para tener una referencia, en la OCDE es de alrededor del 6,1%”, explicó Peña, y agregó que “ya no es sostenible que las políticas públicas sean diseñadas sin diálogo entre sectores público y privado”.
“Hoy se nos dice que tenemos que producir más con menos, pero falta subrayar que hay que producir mejor”, dijo Valeria Piñeiro, del IPFRI, quien consideró que la innovación debe incorporarse en tres frentes complementarios: político, tecnológico e institucional.
“También tenemos que discutir cómo podemos avanzar colectivamente en una narrativa coherente del sector, con los distintos actores, para ligar la parte de evidencia con la práctica y llevarla a la realidad”, agregó.
Nelson Larrea, de CAF, explicó que esa institución financiera se planteó ser el banco verde de América Latina y el Caribe: “Nos propusimos que, al 2026, al menos el 40% de nuestra cartera tuviera elementos de sostenibilidad muy claros. Y además tenemos una estrategia de sostenibilidad agropecuaria, con una meta al 2030 de alcanzar los 8500 millones de dólares en financiamiento hacia el sector”.
Jeimar Tapasco, de la Alianza Bioversity-CIAT, habló de los científicos y su rol, que es informar a los formuladores de políticas públicas. “Muchas veces –sostuvo- la ciencia toma partido ante algunos temas, cosa que no debería hacer. Cuando los datos se analizan y los resultados no coinciden con las teorías previas, hay que cambiar las teorías, no los datos”.
También participó Martín Piñeiro, director general emérito del IICA, quien señaló que los cambios geopolíticos son muy profundos, están ocurriendo y es bastante difícil saber cómo van a seguir. “Uno de los datos más importantes para el sector agropecuario –afirmó- es el debilitamiento del multilateralismo en general y de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en particular. En consecuencia, hay un resurgimiento de los acuerdos bilaterales y multilaterales para regular”.
Sep 26, 2025 | Información, Noticias
En la Semana de la Agricultura Digital (AD) debatieron acerca de las últimas novedades para pronosticar el clima y coincidieron en la importancia de las transformaciones tecnológicas.
Montevideo | Todo El Campo | Referentes claves del ecosistema de innovación digital vinculado al agro de las Américas, reunidos en Costa Rica, debatieron y compartieron experiencias acerca de las últimas novedades para pronosticar el clima y coincidieron en que las transformaciones tecnológicas en la actividad productiva deben poner en primer plano las realidades y las necesidades de los agricultores.
En la Semana de la Agricultura Digital (AD) que tiene lugar en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), actores del sector público y privado examinaron cómo la inteligencia artificial y otros avances están transformando la generación de información sobre el clima y exploraron los caminos para hacerla más accesible a los productores agropecuarios.
La Semana AD es el principal espacio regional de encuentro y discusión sobre innovaciones digitales aplicadas al agro. Es organizada por el IICA junto a sus aliados estratégicos -BID, CAF, Bayer, Procisur, la Universidad de Córdoba y AWS- y cuenta durante cuatro días con una agenda de actividades intensa en la que participan una selección de agtechs, decisores políticos, representantes de organizaciones de productores, fondos de inversión, aceleradoras, institutos nacionales de investigación y desarrollo, organismos internacionales, la academia y empresas del agro y la tecnología.
En el evento están presentes 21 agtechs de 15 países de las Américas. Son emprendimientos que ya tienen soluciones puestas en el mercado y fueron elegidas por concurso entre 142 candidatos de 23 países. Además, participan agtechs seleccionadas en las tres ediciones anteriores de la Semana AD.
“El clima incide en decisiones críticas que toman los agricultores como los tiempos de siembras, cosechas o uso de insumos. Tener pronósticos precisos es una herramienta muy relevante y la inteligencia artificial está transformando este campo, como tantos otros. Hay posibilidad de generar información menos costosa y más rápida; el desafío es diseminarlos eficientemente entre todos los productores”, dijo Romina Ordóñez, Especialista Senior en Desarrollo Rural del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al presentar la discusión sobre tecnologías digitales para el desarrollo y distribución de servicios climáticos.
Erin Coughlan de Pérez, profesora e investigadora de Tufts University, habló de la “revolución silenciosa” que produjeron los pronósticos climáticos en las últimas décadas. “Durante siglos los seres humanos querían pronosticar el futuro y hoy podemos hacerlo. Ahora podemos mejorar los pronósticos de manera increíble con la inteligencia artificial, ya que podemos ser más rápidos y más precisos”, dijo la experta.
Coughlan de Pérez advirtió, de todas maneras, que los pronósticos meteorológicos todavía no son accesibles para 500 millones de pequeños agricultores en el mundo. “Pronosticar el futuro –agregó- es un milagro insuficiente. Debemos invertir para asegurar que la gente reciba los pronósticos, que estos sean relevantes y utilizables, y que los agricultores sepan qué hacer y tengan los medios para hacerlo cuando el pronóstico llega”.
Walter Baethgen, Investigador Senior en la Escuela de Clima de la Universidad de Columbia, apuntó que el desarrollo de servicios climáticos es un proceso que contiene la generación de información climática, la traducción para que sea entendible y la transferencia y utilización a nivel de productores y a nivel de políticas públicas.
“Este proceso hoy no funciona del todo bien. Una de las lecciones que aprendimos es que se debe involucrar al destinatario final desde el inicio del proceso porque el desafío principal no es la generación, sino la traducción y la transferencia. El problema típico en países en desarrollo es la falta de información: si no hay datos sobre el pasado no se puede analizar adecuadamente y comparar la información climática”, advirtió.
Baethgen llamó a no poner expectativas exageradas en el rol de la inteligencia artificial: “Hay muchísimas oportunidades en las nuevas tecnologías, pero hace falta seguir trabajando más con la inteligencia tradicional en el análisis y la comparación. También hay que apostar a la inteligencia emocional para entender por qué toma decisiones el productor”.
El investigador Emmanuel Zapata-Caldas, de CGIAR, contó la experiencia de la confección de boletines de información agroclimática en Guatemala y exhortó a no pensar en los usuarios técnicos solamente, sino fundamentalmente en los productores. “Uno de nuestros principales hallazgos durante el proceso de investigación participativa es que es necesario aterrizar las expectativas con la realidad de las comunidades y reconocer los conocimientos tradicionales. Hoy sabemos que los boletines generados por las mesas técnicas agroclimáticas deben complementarse con boletines comunitarios de fácil acceso y lectura para los agricultores”.
CERRAR LA BRECHA ENTRE DESARROLLADORES Y USUARIOS
En el panel sobre Digitalización del registro y gestión de datos de campo, Ignacio Ciampitti, de Purdue University, abordó el estado actual y los desafíos de la digitalización en la agricultura, destacando el uso de tecnologías como sensores, satélites, drones y plataformas de gestión de datos. Subrayó que, aunque la adopción de herramientas digitales ha crecido, persiste una desconexión entre desarrolladores y usuarios finales, especialmente en lo que respecta a la percepción, utilidad y facilidad de uso de estas tecnologías por parte de los productores.
Ciampitti enfatizó que el éxito de la transformación digital depende de alinear las soluciones tecnológicas con las realidades operativas y capacidades de los agricultores, priorizando la simplicidad y la utilidad práctica: “El desafío no es solo innovar, sino diseñar soluciones que respondan a las prioridades reales del campo. La tecnología debe construirse desde la perspectiva del usuario.”
Fernando Herrera Poch, de la Cátedra de Inteligencia Artificial de la Universidad de Córdoba, se refirió al uso de asistentes virtuales basados en inteligencia artificial como herramientas para mejorar el registro y gestión de datos de campo en la agricultura.
“Los asistentes virtuales –advirtió- no sustituyen al agricultor ni al técnico, sino que facilitan el registro de datos de campo con calidad, integrándolos en sistemas de gestión y transformándolos en conocimiento útil. La inteligencia artificial debe estar al servicio de la inteligencia natural, ayudando a construir una agricultura más eficiente, sostenible y centrada en las personas.”
En el debate actores del sector público y privado examinaron cómo la inteligencia artificial y otros avances están transformando la generación de información sobre el clima y exploraron los caminos para hacerla más accesible a los productores agropecuarios.
Sep 2, 2025 | Noticias, Tecnología
En evento convocado por IICA y Relaser, más de 150 actores de la región analizaron cómo la digitalización de la extensión rural puede mejorar la productividad y resiliencia de la agricultura familiar.
Montevideo | Todo El Campo | Expertos coincidieron en que la transformación digital es una herramienta clave para ampliar el acceso al conocimiento, modernizar los servicios de asistencia técnica y promover modelos de desarrollo rural más equitativos, sostenibles y resilientes.
En un espacio de diálogo y construcción colectiva, expertos de América Latina y el Caribe (ALC) analizaron las oportunidades, retos y experiencias vinculadas con la digitalización de la asistencia técnica para la agricultura familiar, y destacaron su potencial para fortalecer capacidades locales, impulsar la innovación agrícola y conectar a los productores con los mercados.
El evento, denominado Digitalización de la asistencia técnica para la articulación de la agricultura familiar con cadenas de valor, fue organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Red Latinoamericana de Extensión Rural (Relaser).
Convocó a más de 150 participantes y se dio en el marco de la iniciativa Valor en origen y vinculación sostenible de la agricultura familiar a mercados dinámicos, una serie de encuentros virtuales que lidera el IICA para promover un agro más competitivo e impulsar su transformación digital y su integración con las cadenas de valor agroalimentarias.
En el diálogo, los expertos coincidieron en que la transformación digital es una herramienta clave para ampliar el acceso al conocimiento, modernizar los servicios de asistencia técnica y promover modelos de desarrollo rural más equitativos, sostenibles y resilientes.
La apertura estuvo a cargo del gerente del Programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar de IICA, Mario León; el gerente del Programa de Digitalización Agroalimentaria del Instituto, Federico Bert; y la especialista técnica Fátima Almada.
León resaltó que la digitalización es hoy un aliado imprescindible para conectar a los prestadores de asistencia técnica con los productores familiares, e indicó que las herramientas tecnológicas como sensores, apps, plataformas en la nube, trazabilidad digital, entre otras, permiten decisiones basadas en datos, mejoran la productividad, reducen costos y fortalecen las cadenas de valor.
“Las herramientas digitales dejaron de ser un lujo para convertirse en aliadas imprescindibles. La digitalización es el medio para democratizar el acceso a estos servicios, al mercado y a la acción. Hay que hacer lo posible para que llegue al campo, proveer conocimiento, acompañamiento 24/7 y resolver problemáticas de productores y comunidades rurales al instante”, complementó.
Bert señaló que “la asistencia técnica y la extensión rural son los procesos que más pueden transformarse” y verse impactados positivamente con la incorporación de las tecnologías digitales.
“La asistencia técnica tradicionalmente se basó en métodos analógicos muy apoyados y efectivos, pero con algunas limitantes. Según censos agropecuarios de distintos países, solo un 20 o 30% de los agricultores termina recibiendo efectivamente a asistencia técnica, y las tecnologías digitales están revolucionando este ámbito, permitiendo procesos más inclusivos, con mayor alcance y eficiencia en la interacción entre agricultores y técnicos”, acotó.
EXPERIENCIAS EXITOSAS.
Durante el encuentro se presentaron tres experiencias exitosas de asistencia técnica empleadas en Colombia, El Salvador y Argentina.
Óscar Hincapié, investigador de Fomento Agrícola de la Compañía Nacional de Chocolates del Grupo Nutresa, en Colombia, presentó el programa Mundo Cacao, una aplicación móvil que les ha permitido digitalizar la asistencia técnica para los cacaocultores.
Junto con plataformas como WhatsApp, YouTube y material técnico descargable, la iniciativa facilita la capacitación, la comunicación bidireccional y el acceso a información clave para fortalecer la productividad y sostenibilidad de las más de 65.000 familias cacaoteras de este país.
“Con Mundo Cacao logramos que los productores tengan acceso directo a información, capacitación y consultas con expertos, utilizando herramientas digitales que facilitan la asistencia técnica y fortalecen toda la cadena de valor del cacao”, explicó Hincapié.
Por su lado Jaime Tobar, director de agricultura en la Gestión de Entidades de Microfinanzas y no Reguladas de Catholic Relief Services (CRS), en El Salvador, ahondó en la herramienta Agua y suelo para la agricultura (ASA virtual), desarrollada en conjunto con el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (Centa) en favor de productores de café.
La iniciativa consiste en el fortalecimiento de capacidades de extensionistas virtuales, responsables de irradiar los conocimientos aprendidos a otros productores en los territorios, una herramienta que integra recursos digitales para reforzar, acelerar y mejorar la calidad del soporte técnico brindado a través de extensión comunitaria existente.
“Trabajamos un mapeo digital de propiedades de suelo que permite a los productores y sus acompañantes técnicos identificar el mejor plan de manejo de la producción, al determinar cómo se encuentra la fertilidad del suelo para pensar en la nutrición de la planta y prácticas para solventar problemas productivos, y también en un enfoque de cosecha azul de restauración de cuencas hidrográficas a través de la agricultura regenerativa”, comentó Tobar.
En tanto, Ramiro Carretero, CEO de Agroconsultas de Argentina, compartió la plataforma digital creada en 2011 que conecta a productores con más de 250 expertos, ofrece capacitaciones, una biblioteca de 2 000 documentos técnicos y un chat con inteligencia artificial que responde en tiempo real, el cual beneficia a más de 300 000 usuarios al año. “La asistencia técnica digital nos permite llegar a más agricultores, ponerlos en contacto con los mejores especialistas y brindar respuestas precisas en tiempo real, algo impensado con los métodos tradicionales”, concluyó Carretero.
Ago 23, 2025 | Información, Noticias
La reunión se enfocó en la importancia de la producción animal en las Américas, abordando temas como una salud, sustentabilidad, sanidad animal, trazabilidad, nutrición, manejo de pastoreo, recuperación de suelos y desarrollo económico.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay estuvo presente en la 45ª reunión del Comité Ejecutivo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), que se realizó en Lima, Perú, con la participación de ministros y representantes de distintos países.
La delegación uruguaya estuvo integrada por el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, y por el asesor de la Dirección General de los Servicios Ganaderos, Carlos Corujo, junto con César Freitas, encargado de negocios de la embajada de Uruguay en Perú.
La reunión se enfocó en la importancia de la producción animal en las Américas, abordando temas como una salud, sustentabilidad, sanidad animal, trazabilidad, nutrición, manejo de pastoreo, recuperación de suelos y desarrollo económico.
Los Estados miembros del Comité Ejecutivo trabajan en una declaración conjunta que reafirma principios clave:
- garantizar alimentos de origen animal seguros, nutritivos y rastreables;
- continuar implementando tecnologías y prácticas ganaderas basadas en ciencia;
- promover el manejo sostenible del pastoreo;
- destacar el papel del comercio agropecuario en el desarrollo regional;
- colocar la salud animal como una prioridad.
Durante las intervenciones, el Dr. Carlos Corujo planteó la preocupación de Uruguay respecto al acceso y registro de bioinsumos, donde productores pequeños y familiares ponen su foco.
Señaló que, a diferencia de los fármacos específicos de uso veterinario, estos bioinsumos tienen una lógica distinta, sin dejar residuos en los alimentos, lo que podría favorecer la producción dentro del enfoque de Una Salud.
“La dificultad es que no encontramos la forma de registrarlos e imponerles los mismos requisitos que a los productos terapéuticos, porque su naturaleza es diferente”, expresó.
MANUEL OTERO.
El director general de IICA, Manuel Otero, rindió cuentas sobre el trabajo del IICA en la promoción de una mayor productividad y resiliencia del agro, a través de la ciencia y la innovación, y en la defensa del rol central e irreemplazable de los agricultores. Su tarea fue reconocida por los ministros y funcionarios presentes, quienes pusieron en primer plano el papel de las Américas como garante de la seguridad alimentaria mundial y la preservación de los recursos naturales.
Otero señaló que el IICA ha incrementado sus esfuerzos de cooperación técnica, en un contexto marcado en los últimos años por crisis superpuestas. “La promoción de un agro cada vez más jerarquizado a partir de su vínculo con la ciencia, la innovación y la tecnología, reforzó la confianza de los gobiernos en el IICA y en torno a una agenda común que reconoce a la agricultura como parte de la solución a los principales desafíos que hoy enfrenta la humanidad”, afirmó.
Precisó que el organismo posee hoy una cartera de 358 proyectos de cooperación en los que participan unos 500 socios estratégicos de organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil, y 600 especialistas y consultores técnicos, con acciones que benefician a unos 10,5 millones de productores agrícolas y actores rurales.
Otero -quien abrió la reunión junto al ministro de Desarrollo Agrario y Riego de Perú, Ángel Manero Campos– señaló que la confianza de los países ha permitido al IICA ejecutar iniciativas por 200 millones de dólares anuales en los últimos tres años, contribuir en la capacitación de 100 millones de pequeños agricultores en agricultura regenerativa en tres continentes y poner la voz de los productores de las Américas, muchas veces injustamente atacados, en los principales foros internacionales de debate sobre agricultura, desarrollo y cuestiones ambientales.
FERNANDO MATTOS.
Durante la sesión del Comité Ejecutivo en la capital peruana, expusieron sus planes para el IICA los tres candidatos para la Dirección General en el período 2026-2030: Mohammad Ibrahim, de Guyana; Laura Suazo, de Honduras; y Fernando Mattos, de Uruguay.