Sep 24, 2022 | Agricultura, Ganadería, Información, Noticias
“Debemos evitar todas las trabas al comercio de alimentos debido a los desafíos climáticos y de seguridad alimentaria”, dijo el ministro Fernando Mattos.
Ministros y altos funcionarios de más de 30 países de las Américas reunidos en Costa Rica destacaron el papel clave de la agricultura de las Américas para la seguridad alimentaria global, sus contribuciones para mitigar los efectos del cambio climático y su potencial aún mayor gracias a la ciencia y la innovación, y exigieron un amplio espacio en la COP27 para destacar la importancia estratégica del sector.
“No se puede hablar de cambio climático sin considerar a la agricultura y a la producción de alimentos. Debemos reclamar un sinceramiento a los países desarrollados para que canalicen en forma urgente y práctica los recursos comprometidos a los países en desarrollo. Debemos evitar todas las trabas al comercio de alimentos debido a los desafíos climáticos y de seguridad alimentaria”, dijo el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos.
Y agregó: “Somos grandes responsables de asegurar el abastecimiento de alimentos para el mundo, pero seguimos siendo víctimas de un comercio agrícola internacional que cada vez tiene más trabas para atender el cambio climático. Este es un desafío, deberíamos tener un espacio más amplio en la COP27 debido a la importancia que tiene la agricultura para la mitigación del cambio climático.
El ministro Mattos, en el marco de la reunión ministerial “Desafíos de la Agricultura de las Américas para hacer frente a la crisis climática”, convocada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), recogió de esa manera el pedido lanzado por el representante de Bolivia Juan Carlos Torrico, de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra.
El funcionario boliviano hizo una amplia explicación sobre el significado de la agricultura en la región, exaltando su identidad familiar, sus buenas prácticas, su cuidado de los recursos naturales.
“Quiero llamar la atención sobre el tiempo limitado que vamos a tener durante la COP27. Son básicamente pocas las oportunidades que vamos a tener en sesiones para tratar el tema agropecuario y tenemos que preparar el equipo de negociadores de los países, de la región. Ojalá desde la presidencia de la COP se pueda dar el espacio requerido para esta temática, para que el tema agropecuario tenga el tiempo necesario”, dijo Torrico.
El encuentro en San José de Costa Rica tiene como objetivo discutir sobre el papel estratégico del sector agropecuario de la región para enfrentar el cambio climático, de cara a la próxima Conferencia de las Naciones Unidas (COP 27). Además de ministros y delegaciones de los países del continente participan representantes de organismos multilaterales de crédito y de fondos globales de financiamiento, y también el enviado especial del IICA a la COP27, Rattan Lal, mayor autoridad mundial en ciencias del suelo.
El representante de la Secretaría de Agricultura de Argentina, Ariel Martínez, valoró que para las Américas es medular “llegar a la COP con una estrategia compartida”, e hizo hincapié en que uno de los desafíos que tiene esta Cumbre es que además de trabajar sobre el clima, hay más intereses para otros sectores, como las nuevas reglas al comercio internacional.
“Para Argentina esas nuevas reglas no pueden afectar la cantidad de alimentos que producimos, no pueden hacerlo más injusto, ni hacer mayor diferencia, ni generar concentración. No podemos dejar a nadie atrás porque la agricultura no es parte del problema, sino de la solución”, amplió Martínez.
El ministro de Agricultura de Chile, Esteban Valenzuela, exhortó a sus colegas a no caer en “conformismo”, y más bien garantizar un “compromiso y agenda de proyectos” para que el sector agrícola pueda acceder a recursos financieros necesarios para hacer frente a los desafíos climáticos. Valenzuela, además, destacó los aportes del profesor Lal para fortalecer el posicionamiento de la región en las negociaciones climáticas.
A su vez, la directora general de Políticas, Prospección y Cambio Climático de México, Sol Ortíz, ahondó en la necesidad de propiciar una coordinación intersectorial, para tener visiones más integrales y más sistémicas a corto y largo plazo, para así determinar “cómo atender está necesidad urgente de producir más y mejor de manera sustentable, sin dejar de lado la necesidad de mantener nuestros recursos naturales y sistemas biológicos funcionando”.
Marcos Montes, ministro de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, subrayó que la reunión representa una continuidad del esfuerzo realizado en 2021, durante el proceso preparatorio para la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios, que permitió llevar una posición convergente de la región, que puso en primer plano a la agricultura como solución a los desafíos que enfrenta la humanidad.
También señaló que el impacto de la pandemia del Covid-19, la intensificación de los eventos climáticos extremos y el conflicto bélico en Ucrania han comprometido la seguridad alimentaria, especialmente en los países más pobres.
En ese sentido, reclamó una visión más humana del desarrollo sostenible por medio de la articulación de sus tres pilares: el económico, el social y el ambiental. “Enfrentamos una narrativa que busca desviar el foco de la principal causa del cambio climático –los combustibles fósiles- e imputar a la agricultura. Es esencial que actuemos juntos para contraponer esa visión con la realidad de nuestro sector agrícola”, afirmó. (En base a informe de IICA).
Sep 17, 2022 | Agricultura, Ganadería, Información, Noticias
Lo dijo en la Expo Prado al asumir como presidente del CAS ante sus pares de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, y al reafirmar el compromiso con sostenibilidad ambiental.
Los ministros y secretarios de Agricultura de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, reunidos en el marco del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), señalaron que los sistemas productivos de sus países adoptan prácticas de protección de los recursos naturales y producen “más con menos”, y reclamaron a las naciones desarrolladas que cumplan con su responsabilidad, reconocida desde 2015 en el Acuerdo de París, de suministrar los recursos financieros para la mitigación y la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo.
El CAS es el foro ministerial de consulta y coordinación de acciones regionales, integrado por los ministros y secretarios de Agricultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Su objetivo es definir las prioridades de la agenda agropecuaria y tomar posiciones comunes sobre temas de interés regional.
El Consejo se reunió en Montevideo en el marco de la Expo Prado 2022, una de las muestras agropecuarias más importantes del mundo, por primera vez de manera presencial desde las restricciones circulación impuestas por la pandemia de Covid-19.
Participaron el ministro de Agricultura de Paraguay, Santiago Bertoni; el ministro de Agricultura de Chile, Esteban Valenzuela; el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Juan José Bahillo; el secretario de Comercio y Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, Jean Marcel Fernández; y la funcionaria del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras de Bolivia, Dedy González.
También estuvo presente el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero.
El IICA ejerce la secretaría ejecutiva del CAS. En ese carácter, propuso a los ministros su fortalecimiento y para ello designó para encabezarla técnicamente a Gabriel Delgado, Representante del Instituto en Brasil y Coordinador de la Región Cono Sur.
En tanto, el representante del IICA en Uruguay, Rodrigo Saldías, estará a cargo de la administración del Consejo, que no cambiará su sede, ubicada en Montevideo. La decisión fue respaldada por los ministros durante la reunión.
En la oportunidad también fue reconocida Alejandra Sarquis, quien ejerció la secretaría técnica del CAS con reconocida responsabilidad y eficiencia desde la creación del organismo en el 2003.
También durante la reunión el ministro paraguayo, Santiago Bertoni, transfirió la presidencia pro tempore del CAS al ministro uruguayo, Fernando Mattos.
“Nos tocó un tiempo difícil, en el que por la pandemia tuvimos que crear condiciones para que el flujo comercial entre nuestros países no se detuviera”, afirmó Bertoni, quien destacó como hitos durante 2021 la Declaración de Principios y Valores de la Región para la producción de alimentos en el marco del desarrollo sostenible (XLII Reunión Ordinaria del CAS – 04/05/21) y el documento con 16 mensajes de la agricultura de las Américas, preparado con la coordinación del IICA para la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU.
Mattos también valoró el trabajo del IICA y rechazó que “se nos quiera poner en el banquillo de los acusados, como si la producción agropecuaria fuera la mayor culpable del cambio climático”.
UNA REGIÓN VULNERABLE ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO.
En una declaración consensuada y aprobada en la reunión, los ministros señalaron que el sector agropecuario de América Latina y el Caribe constituye uno de los principales productores mundiales de alimentos y es altamente vulnerable al cambio climático.
Agregaron que ven con preocupación “ciertas iniciativas y propuestas arbitrarias e injustificadas, planteadas por algunos países o bloques, las cuales, lejos de encaminarse a resolver los problemas que enfrentamos, generarán un agravamiento de la situación de vulnerabilidad al cambio climático de las personas más pobres, reduciendo la producción y el comercio internacional de materias primas y alimentos sanos, seguros, nutritivos y sostenibles”.
Los ministros también expresaron la necesidad de profundizar una mirada común del sector agropecuario de las Américas ante la cuestión de la mitigación y la adaptación al cambio climático, de cara a la conferencia de la ONU (COP 27), que tendrá lugar en noviembre en Egipto.
“A pesar de no ser los principales responsables del cambio climático -dice la declaración-, los países del CAS contribuyen de manera importante a la seguridad alimentaria mundial. Ello ha sido posible gracias al avance en la construcción de un sector agropecuario que ha desarrollado la institucionalidad estatal y privada necesaria para la innovación y el desarrollo de tecnologías aplicadas al sector y un capital humano acorde a estos nuevos desafíos que impone el cambio climático”.
“Para seguir proveyendo al mundo de alimentos sanos, seguros, nutritivos y sostenibles, ratificamos nuestro compromiso prioritario en materia de producción sostenible y adaptación, como áreas de trabajo clave”, afirmaron los ministros.
También subrayaron que no hay un modelo de producción único y que las soluciones deben adaptarse las realidades locales. Reiteraron, además, el compromiso con el proceso de mejora continua de los sistemas productivos, pero sobre la base de no afectar la seguridad alimentaria y de que cualquier transición debe ser justa, sin dejar a nadie atrás.
Más adelante marcan la necesidad de que “los países desarrollados a adoptar compromisos sustantivos y operativos en materia de financiamiento, principalmente para inversiones que permitan la adaptación en agricultura y en infraestructura rural, así como también en investigación, transferencia de tecnología y capacitación”, concluyeron.
Ago 17, 2022 | Noticias, Tecnología
Comunidad Hemisférica de Juventudes Rurales ofrece un espacio para compartir experiencias y recursos que generen un mayor impacto en la agricultura y la seguridad alimentaria de las Américas.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) lanzó Comunidad Hemisférica de Juventudes Rurales, una plataforma virtual para que jóvenes (*) de las Américas potencien su rol como agentes de cambio para transformar los sistemas agroalimentarios de la región.
La iniciativa cuenta con socios como i4Nature, la coalición NextGen Ag Impact Network (NGIN), Bayer, UCreativa, El Zamorano, 4-H y la Alianza para el emprendimiento e innovación (AEI) de Ecuador.
“Este es un momento clave para la agricultura pues la seguridad alimentaria está en el centro del debate internacional; cómo alimentar al mundo con una población cada vez más creciente y los desafíos ambientales son el tema del día. Necesitamos a jóvenes para liderar esta coalición y participen activamente en la agricultura”, dijo el subdirector general de IICA, Lloyd Day.
La plataforma, disponible en español e inglés, contiene noticias y artículos de opinión para fortalecer el conocimiento de las juventudes rurales; también brinda información sobre opciones de becas y pasantías y alberga foros para el intercambio de ideas, experiencias y opiniones entre las juventudes de las Américas, así como un espacio para publicar iniciativas de proyectos o emprendimientos y socializarlos para aumentar la oportunidad de ser ejecutados.
También ofrece un catálogo de productos y servicios agrícolas prestados por juventudes rurales de las Américas, con el propósito de generar el intercambio comercial agropecuario y fortalecer el espíritu emprendedor.
“En IICA creemos en las juventudes no son solo el futuro sino también el presente; como agentes del desarrollo tenemos que trabajar, desde ya, de manera conjunta. La Comunidad Hemisférica de Juventudes Rurales es una clara representación de esta visión”, expresó Priscila Zúñiga, coordinadora del programa de Género y Juventud de IICA.
Para Nele Hermann Valente, presidenta de NGIN y encargada global de relacionamiento con las y los jóvenes líderes en la agricultura y los sistemas alimentarios de Bayer Crop Science, “el establecimiento de esta comunidad es otro paso significativo para levantar voces jóvenes en esta vasta, diversa e inspiradora región que contribuye sustancialmente a alimentar al mundo”.
“Desde i4Nature realmente apreciamos que la gente joven haya diseñado esta comunidad para la ruralidad, pues son personas jóvenes quienes están haciendo esto para jóvenes y conocen mejor qué se necesita desde su perspectiva y están enfocándose en las áreas rurales. Creo que ese es el mayor desafío para los territorios en el mundo”, expresó el director ejecutivo de esta organización, Xander Becks.
El lanzamiento de la plataforma se realizó en el marco del Día Internacional de las Juventudes, en un foro en el que jóvenes de todas las regiones de las Américas manifestaron los desafíos a los que se enfrentan en materia de financiamiento, costos de producción y cambio climático, entre otros.
(*) Acceda a la plataforma: Comunidad de Juventudes Rurales (iica.int)
Jul 27, 2022 | Información, Noticias
Elevar el perfil del sector agropecuario en la próxima Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) continúa en sus esfuerzos para que la región americana defina acciones en favor de la seguridad alimentaria y la resiliencia del sector agropecuario, lo cual ha sido informado por Todo El Campo en varias oportunidades.
En el marco de la próxima Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se efectuará en noviembre de 2022 en Egipto, el Comité Ejecutivo del IICA expresó su apoyo a elevar el perfil del sector agropecuario.
Dicho Comité reconoció el trabajo coordinado de los países de las Américas es fundamental para enfrentar una crisis alimentaria, nutricional y humanitaria en la región y en el mundo, dado el entorno internacional actual, por lo que dieron su apoyo a la acción colectiva de las Américas para encarar esos desafíos.
La manifestación, que respalda un llamado ya hecho por el Dr. Manuel Otero, director general de la institución, en la Cumbre de las Américas realizada en junio en Los Ángeles, incluyó un pedido al Instituto para apoyar la iniciativa de ayuda alimentaria y humanitaria dirigida a América Latina y el Caribe, ejecutada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), así como otros proyectos que surjan con el mismo objetivo.
El Comité Ejecutivo también expresó su apoyo a elevar el perfil del sector agropecuario en la próxima Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de noviembre próximo.
Como vía para lograrlo, encargaron al Instituto desarrollar mensajes clave para los ministros de las Américas que participarán en esa reunión, los cuales deben ser aprobados en la Reunión Ministerial sobre Cambio Climático y Agricultura, que se celebrará en setiembre en Costa Rica.
PABELLÓN QUE MUESTRE LOS AVANCES DEL AGRO ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO.
Además, solicitaron la instalación de un pabellón en la COP27 que muestre los avances, los desafíos, las prioridades y las propuestas del sector agrícola en su lucha contra el cambio climático, así como los beneficios que una mayor resiliencia en el sector generaría en la seguridad alimentaria y nutricional, la gestión del agua, la reducción de la pobreza y la disminución de la degradación de las tierras y el suelo, entre otros.
Tras la intervención de la reconocida científica argentina y catedrática IICA en Biotecnología y Desarrollo Sostenible, Raquel Chan, los integrantes del Comité Ejecutivo reiteraron la importancia de la innovación, la ciencia y la tecnología para lograr que los sistemas agroalimentarios de las Américas sean cada vez más productivos, sostenibles e inclusivos; e instaron a los países miembros del Instituto a continuar fortaleciendo sus capacidades en estas áreas y su vínculo con el sector agropecuario.
Jul 25, 2022 | Agricultura, Noticias, Tecnología
Una crisis de alimentos también llevaría a crisis ambientales y energéticas, por lo que avanzar hacia la seguridad alimentaria global es una gran contribución a la paz y la estabilidad social, económica y política.
Implementar alianzas entre los sectores público y privado que se enfoquen en asegurar la provisión de fertilizantes y energías para la agricultura es una medida clave para mantener activas las zonas rurales de las Américas y garantizar la adecuada producción y abastecimiento de alimentos en la región y el resto del mundo.
En un diálogo con los miembros del Advisory Board (Junta Asesora) del Wilson Center, el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, listó medidas que deberían ser adoptadas en la región para evitar que la confluencia de las actuales crisis sanitaria por Covid-19, climática, ambiental, social y bélica -específicamente en Europa del este- empuje a una catástrofe alimentaria.
El encuentro fue organizado por el Programa Latinoamericano del Wilson Center, uno de los principales foros estadounidenses dedicado a la investigación y el diálogo independientes sobre asuntos globales. El Centro fue instituido en 1968 por el Congreso de Estados Unidos en memoria del presidente Woodrow Wilson y su Consejo Asesor está formado por líderes del sector privado y exfuncionarios públicos de distintos países de las Américas.
Presentado por el director en funciones del Wilson Center, Benjamin Gedan, Otero se refirió a las decisiones necesarias para enfrentar la coyuntura actual, y llamó a los países del hemisferio a evitar medidas unilaterales que afecten el comercio de alimentos y a mantener los esfuerzos diplomáticos para que el enfrentamiento bélico en Ucrania no afecte su producción agropecuaria y el transporte de alimentos y fertilizantes, “que no son armas de guerra”, advirtió.
En este llamado a la acción, agregó, se requieren mayores esfuerzos e inversiones en ciencia, tecnología e innovación.
“También necesitamos en los países de las Américas una nueva generación de políticas públicas para la transformación de los sistemas agroalimentarios, pues es la única forma para enfrentar los desafíos del siglo XXI”, añadió el director general del IICA.
“Debemos enfocarnos en apoyar a quienes están en la pobreza y otros grupos vulnerables mediante programas y transferencias de alimentos. El IICA ha lanzado una convocatoria para crear una alianza para la seguridad alimentaria en las Américas, en la que invitamos a ser parte a actores públicos, privados, organizaciones no gubernamentales, centros de pensamiento y por supuesto a las agencias de cooperación internacional”, dijo Otero, y destacó la iniciativa humanitaria y alimentaria que ejecuta la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en varias naciones de América Latina.
Los participantes del diálogo convocado por el Centro Wilson concordaron con el Dr. Otero en la importancia de evitar las restricciones comerciales que solo agravan la situación, ya de por sí compleja por las múltiples crisis globales, y en la conveniencia de avanzar hacia innovaciones que mejoren la disponibilidad de fertilizantes y la producción de alimentos en las Américas, por ejemplo, mediante las posibilidades que ofrecen la bioeconomía, la biotecnología y la edición génica.
Para estas innovaciones, la participación de los institutos nacionales de investigación agropecuaria de los países es más que necesaria, coincidieron. “La construcción de puentes entre producción y ambiente requiere invertir más en investigación y transformar los hallazgos en oportunidades”, manifestó Otero.
De cara a la Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, que se realizará en noviembre en Egipto, expresó que las Américas tienen la oportunidad de demostrar que la agricultura regional cursa un camino irreversible hacia la sustentabilidad, por lo que el llamado del IICA a la acción colectiva contra la inseguridad alimentaria incluye crear sinergias cada vez más fuertes entre producción y ambiente.
Después de referirse a las necesidades de incrementar el comercio intrarregional y promover el asociativismo y el cooperativismo entre los productores de pequeña escala, Otero aseguró que una crisis de alimentos también llevaría a crisis ambientales y energéticas, por lo que avanzar hacia la seguridad alimentaria global es una gran contribución a la paz y la estabilidad social, económica y política.
El diálogo cerró con la consideración de que mejorar la conectividad rural y empoderar a los habitantes de estas zonas en el uso de tecnologías para la agricultura son vitales para frenar la migración interna en los países de América Latina y el Caribe y hacia Estados Unidos.
“La agricultura extensiva y las poblaciones rurales con baja educación llevan tarde o temprano a la migración. Es un círculo vicioso que se puede y se debe cerrar”, afirmó Otero.