Ignacio Iriarte: “El mercado chino va a volver”.

Ignacio Iriarte: “El mercado chino va a volver”.

¿Cuándo volverá China?, nadie lo sabe. Todo el mundo está detrás de esto: el que vende lana, acero, aluminio, todos están mirando a ver cuándo se termina esta política Covid cero, porque hay un problema generalizado, no sólo de la carne.

El jueves 3 de noviembre, en el local Campanero de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja, se llevó a cabo la exposición “Situación actual y perspectivas del mercado internacional de la carne vacuna” a cargo del Ing. Agr. y Ec. Ignacio Iriarte, quien fue invitado a esa exposición por Jaso & Jaso y frigorífico San Jacinto.

En el marco de su visita a Uruguay el reconocido analista destacó el papel de china en el mercado mundial especialmente para Sudamérica y particularmente para Uruguay. En declaraciones al programa Hora del Campo dijo que “el 40% de la demanda de carne en el mundo es china, y estamos pasando un momento muy difícil, especialmente Uruguay que está muy expuesto a China”.

Efectivamente, Uruguay “exporta el 80% de su producción y de ese total, el 65% va a China”. Ahora, cuando computas esos dos datos resulta que “el 55% de la producción de carne del país va a China, ¿qué pasa si se te cae un cliente que te lleva más de la mitad de la producción? Eso es lo que ha sucedido”.

En contraste con China, “todos los demás mercados se han quedado en el tiempo y con cuotas. Una de las cosas más asombrosas de China es que en estos cuatro meses previos a este parate compró un millón de toneladas de carne vacuna, son cifras fuera de escala, y el 75% lo compró en Sudamérica y con Paraguay fuera del mercado porque hace negocios con Taiwán”.

“Yo diría que esto se va a ir arreglando con el paso de los meses, los chinos están utilizando todo esto para bajar los precios, ya lo hicieron una vez”.

UN PUNTO PERTURBADOR – Iriarte llamó la atención sobre el comportamiento de Brasil, porque “es muy grande el volumen” de carne que este país “está mandando a China, ese es un punto muy perturbador porque está mandando una cantidad de contratos sin precio y eso no los vimos nunca. Brasil dice ‘yo necesito vender, después vemos el precio’, cosa que no pueden hacer Argentina ni Uruguay”, apuntó.

Pero Iriarte es optimista: “Esto se va a arreglar, porque ya pasó una vez, y los chinos están, el gusto por la carne está, las tendencias de comprar carnes y cortes de mejor calidad se va a afirmar”, lo que pasa es que “la gente está encerrada en sus casas, se ven los shoppings, los lugares públicos, las rutas, las peatonales, todo está vacío y eso es porque la gente en China tiene miedo de contraer Covid porque los encierran por 20 o 30 días e involucran a toda su familia, para ellos es un estigma”. La situación es grave y no sería raro que en las próximas semanas viéramos un piso en el volumen y de precios, porque el tema es más de precios que de volúmenes”, añadió.

Lo que sucede, también, es que los chinos “son extraordinarios produciendo cerdo y pollo, pero no carne vacuna” que “recién está comenzando con consumo por habitante de 8 kilos, muy por debajo del nivel mundial y de otros países asiáticos”.

“En China no aparecieron aún las steak house, las parrillas, y siendo el país con la clase media más grande del mundo la posibilidad es que eso se afirme. O sea que los mercados están, los chinos están, la plata la tienen en el bolsillo, están aislados en sus casas, y cuando toda esta situación sanitaria se resuelva, el mercado va a volver”, aseguró.

“¿Cuándo volverá?, no lo sabe nadie” a pesar de que “todo el mundo está detrás de esto: el que vende lana, acero, aluminio, mineral de hierro, cualquier producto, todos están mirando a ver cuándo se termina esta política Covid cero”, porque hay un problema generalizado, no sólo de la carne.

Sobre eso, tuvimos “la primera noticia en mucho tiempo de que (las autoridades chinas) están dispuestos a revisar (la política Covid cero), porque, así como está, los asesores dicen que China se está debilitando” porque ya no es el país que creía 8% o 12% y que llegó a crecer 15% anual: “Este año China va a crecer 3,5% o 4%”.

BRASIL. “LULA DIJO QUE DE SER NECESARIO VA A PONER LÍMITES A LA EXPORTACIÓN”.

Consultado por la situación de Brasil, Iriarte destacó que la carne estuvo presente en la campaña política y en las promesas electorales en las últimas elecciones realizadas en octubre en las que ganó el candidato opositor Luiz da Silva (Lula).

Lula “dijo que Brasil va a volver a comer picaña”, diferenciándose del actual presidente, Jair Bolsonaro, en cuyo mandato se “redujo el consumo de carne, pasando de 46 a 27 kilos, es un descenso drástico. Todos los países expuestos a la demanda china han reducido el consumo porque el consumidor promedio de Sudamérica no puede competir con el poder de compra de los chinos”.

“Pero ojo con Brasil que está entrando en un gobierno populista, no sabemos qué va a hacer” el próximo presidente, “pero Lula advirtió que si es necesario se va a poner límites a la exportación de carne, con toda la experiencia que tenemos en el Rio de la Plata”.

“Una de las remeras que usaban los partidarios de Lula en esta campaña decía ‘picaña y cerveza’, y para Brasil picaña es comer algo rico y tiene un sobreprecio”, apuntó el analista.

“La carne estuvo en la campaña y una de las promesas de Lula es ‘algo vamos a hacer’, no puede ser que el brasilero coma tan poca carne a precios imposibles de acceder”. Frente a eso, “la buena noticia es que el real está firme, porque sería mala la combinación de un Brasil vendedor con un real devaluado lo que le permitiría bajar los precios más de lo que ya ha bajado”.

ARGENTINA, LA INCÓGNITA.

Respecto a su país, Argentina, Iriarte dijo que “una incógnita absoluta”, pero que ahora la sequía es el foco de atención.

“Ahora estamos obsesionados con la seca, hay que ir bajando la carga del campo porque ya no queda pasto. La seca en Argentina es grave, yo venía para acá (Melo) y veían charcos, veía verde, algo llovió, tienen la esperanza, por lo menos les cambió el color del campo”.

En Argentina “no hay nada, un tercio del país está en una situación terminal desde el punto de vista de la seca”.

AUDIO COMPLETO.

Argentina: Complicaciones para las exportaciones de carne vacuna.

Argentina: Complicaciones para las exportaciones de carne vacuna.

Mientras los precios internacionales siguen sin mejorar los valores de la hacienda continúan en niveles altos medidos en dólares y en función de la competitividad exportadora local, señaló la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra).

Buenos Aires, Argentina | El Gobierno decidió acotar las exportaciones de carne vacuna desde mayo del año pasado y a esas limitaciones se suman en las últimas semanas una mayor incertidumbre cambiaria y la persistencia de las dificultades en el mercado internacional que según indican los exportadores derivan en precios más bajos por la carne.

Pese a la seca se está achicando la oferta de novillos. En junio su faena cayó 8% y en el arranque de julio el faltante se agudizó por los temores que genera la política y la situación cambiaria que no es otra cosa que el reflejo de la crisis económica.

Los exportadores consultados dicen que los precios internacionales están en baja y a eso se agrega la crisis local que hace que los productores que pueden posterguen ventas.

Encima el euro se devaluó y su cotización es de 1 dólar lo que afecta las ventas a la Unión Europea.

El precio de la cuota Hilton cayó a 13.500 dólares por tonelada, sigue lejos del piso que hubo en la pandemia pero también se redujo notablemente respecto de los picos de 16.000/18.000.

Esa baja en los valores redujo el precio del novillo, “aunque el Gobierno te deje exportar no es negocio en las condiciones actuales” explicó Ignacio Iriarte. Luego el analista indicó: “La exportación ha perdido fuerza: el tipo de cambio se ha atrasado marcadamente, los precios FOB experimentan una nueva baja y la demanda china, si bien todavía es muy alta, parece estar acusando los efectos de las estrictas cuarentenas”.

El precio de la carne que se vende a China cayó 20% desde abril. Los embarques de garrón y brazuelo que se exportaron a 8.200 y 8.500 dólares ahora se negocian 6.700 según la información publicada por la Asociación de Productores Exportadores. Y los cortes de sets de vacas que se vendían a 6.500 dólares ahora valen 5.300/5.500 dólares. En la misma proporción cayó el precio de las vacas en el Mercado de Cañuelas.

A eso se suman costos en alza para el funcionamiento de las plantas. Con este tipo de cambio tenemos inflación en dólares y el tema gasoil también afecta al negocio. Un flete con carne que enviamos a Paraná hace pocas semanas a 140.000 pesos ahora nos cuesta 200.000.

En el sector hay expectativa de la cuestión se revierta. Entramos en el segundo semestre en cual se achica la oferta de vacas y se acercan los festejos por el año nuevo lunar en China lo que obliga a programar compras a los importadores. Eso derivaría en mejoras en los precios de la carne y de la hacienda.

En el caso del mercado europeo la cuestión dependerá más de la evolución de la crisis económica derivada de la crisis entre Rusia y Ucrania y de la situación cambiaria local.

Análisis de Fifra | Foto de El Semiárido.

Ignacio Iriarte: “Todo lo que China consuma de carne vacuna, lo va a tener que importar”.

Ignacio Iriarte: “Todo lo que China consuma de carne vacuna, lo va a tener que importar”.

“China puede producir mucho volumen de cerdo, pero no de carne de vacuna” porque “no sabe”. Por tanto “todo lo que aumente el consumo lo va a tener que importar”.

El analista ganadero Ignacio Iriarte dijo que China seguirá comprando carne porque la demanda en ese país no se detiene y todo lo que su población desee consumir lo tendrá que importar, además destacó que la carne de vacuno se proyecta de mejor manera que la de cerdo.

En las últimas semanas los precios internacionales de la carne, por ejemplo Hilton o la destinada a China, han bajado. “Claramente a nivel internacional hay una baja de valores, hay una menor demanda de China y se enfrió mucho la Hilton”, comentó. “Estamos ante un cambio que creo que es circunstancial” pero consiste “en una baja muy fuerte de todas las materias primas”.

En ese panorama global, “la carne viene resistiendo bien una ofensiva de China por bajar los valores que paga por ella”, y los frigoríficos exportadores del Mercosur pero básicamente de Argentina, Brasil y Uruguay, están “resistiendo una nueva caída de valores dentro de niveles (que son) muy altos”.

Según Iriarte, “lo que sorprende es que en julio el nivel de exportación de esos países y Oceanía a China siguió siendo extraordinariamente alto”. En su objetivo de bajar los valores, China se encuentra con la resistencia de los vendedores, puntualizó.

La carne de vacuno, “después de haber subido un 40% respecto a un año y medio atrás, estamos arriba del 30 o 35% arriba (del precio de hace) un año atrás”.

El analista recordó que el lunes 11 se publicó el nuevo informe del USDA, y “lo que sorprende es que se siguen proyectando un aumento de las importaciones chinas de carne vacuna y un derrumbe de las importaciones de carne de cerdo que según ese informa es de un 40 o 45% menos. Eso marca que la carne vacuna se está diferenciando cada vez de la de cerdo”.

Por otro lado, destacó la capacidad de China para producir cerdo, pero su incapacidad de producir vacunos: “China puede producir mucho volumen de cerdo, pero no de carne de vacuna” porque “no sabe”. Por tanto “todo lo que aumente el consumo lo va a tener que importar”.

“En la crisis China sigue comprando volúmenes altísimos” alcanzando “récords históricos” mientras “reduce drásticamente las compras de carne de cerdo”, subrayó.

La carne en Argentina.

Sobre la situación de la carne en Argentina, Iriarte dijo que “a pesar de la crisis” que vive ese país, “el sector agropecuario sigue produciendo y con una regularidad extraordinaria. La regularidad en la producción de carne es asombrosa, a diferencia de Uruguay tienen caídas estacionales”.

Agregó que en el complejo cárnico “con la importancia del feedlot, la producción de carne argentina es un reloj”. Esa regularidad se sustenta “en la exportación que es el factor dinámico”. “En mayo exportamos 80.000 toneladas peso carcasa, que en el equivalente anual son 960.000 toneladas. Ese factor más la suba de los precios internacionales, más la ampliación de la capacidad de las fábricas exportadoras que en 2018 y 2019 ganaron plata e hicieron grandes inversiones, y son un factor autónomo de demanda”.

ENTREVISTA COMPLETA.

Argentina. La demande de carne está, faltan vacas.

Argentina. La demande de carne está, faltan vacas.

La oferta ganadera muy reducida está acusando los efectos tanto de la sequía sobre las recrías como del aumento notable del maíz sobre el engorde a corral.

Ignacio Iriarte | Hay muy poco ganado liviano bien terminado, y si bien la demanda doméstica parece haber tocado un techo, matarifes y frigoríficos se ven obligados a pagar valores que después no se pueden trasladar plenamente al carnicero o al mostrador.

Hay poco ganado liviano (ternero especialmente), y se advierte que se está registrando otro escalón de escasez de gordo, que se esperaba para fin de febrero o marzo.

La combinación de los efectos de la sequía sobre la oferta, con una exportación limitada, pero con buenos valores FOB, y con la vuelta de las vacaciones de millones de personas a las grandes ciudades, está conformando un mercado muy firme. Lo único que se ve hacia adelante es escasez, que no se sabe cuánto tardará en revertirse, aunque sea parcialmente.

La demanda está, la oferta sigue cayendo. Entre la sequía, los errores del Gobierno y la suba del maíz, la escasez parece asegurada.

La exportación, mientras tanto, paga valores muy mejorados por la vaca conserva o manufactura, cuya exportación a China está permitida; la oferta de vacas es limitada, y pese a la seca, la faena de esta categoría todavía es baja. El novillo Hilton, está particularmente caro, con precios que son 215% más altos que cuando llegó la actual administración hace dos años. Todo un éxito.

Tanto el valor FOB del Hilton como el de la vaca a China se mantienen en niveles muy altos: la demanda europea se está recuperando, con pocos stocks en cámara. Por otra parte, a la formidable demanda de China por carne vacuna no parece afectarle por ahora ni la vuelta de Brasil, ni la caída en la actividad económica del gigante asiático, ni la superabundancia de cerdo, ni la estricta lucha de las autoridades de ese país contra el Covid-19.

Es un escenario de exportaciones controladas, limitadas, pero con precios muy interesantes. Argentina colabora, a su manera, con los problemas de oferta que existen hoy en el mercado internacional de la carne vacuna, y que mantienen los precios en niveles del 20% al 30% más altos que un año atrás.

FEEDLOT.

Pese a la reciente baja de la relación de compra/venta, que era de 1,38 a 1 en diciembre, y en enero promedió el 1,29 a 1 (invernada/gordo), los números siguen en rojo para el feedlot.

La sequía anticipó la oferta de terneros de destete, forzando una baja del precio de la invernada, pero al mismo tiempo se dispararon los precios del maíz y de la soja.

Ahora, a una relación de compra/venta que sigue siendo muy adversa, se le agrega un costo por kilo ganado en los corrales que casi iguala el valor de venta del gordo neto de gastos. Se combina una huida del dinero hacia los terneros, con un precio del maíz que es hoy –a moneda constante– el más alto de la serie para los años 2005-2021, ubicándose en enero un 45% por encima del promedio de dicho período.

Los resultados son malos. Una operación clásica de engorde a corral de un novillito, desde los 200 a los 380 kilos, deja un rojo que se ubica entre los 9.000 y los 14.000 pesos por ciclo, mientras que el engorde de una ternera arroja una pérdida de entre los 8.000 y los 10.000 pesos por animal.

(Web de Salvador Di Stefano, analista de mercados).

Ignacio Iriarte: “El mercado chino va a volver”.

Compleja situación del mercado ganadero en Argentina.

El consultor Ignacio Iriarte explica analiza la evolución de los precios ganaderos y de la faena vacuna, los resultados del engorde a corral, lo que pasa con los feedlots y la evolución de los costos.

Lic Ignacio Iriarte | En términos reales, el valor de la hacienda hoy ya ha recuperado todo lo perdido desde el momento que hace cinco meses el Gobierno le puso límites a las exportaciones. El sorprendente derrumbe de la faena de noviembre, que supera el 20% interanual, afirma las cotizaciones de novillos y vacas, cuya oferta es insuficiente para la capacidad instalada de la industria exportadora, y permite también la recuperación de las cotizaciones del ganado liviano de consumo y hasta del novillo sin papeles, la categoría más castigada por los cupos a la exportación.

El feedlot se beneficia con la suba de los precios de novillos y vaquillonas, pero la invernada se ha vuelto a disparar -nadie quiere tener pesos- y el maíz está mostrando una tendencia alcista en el mercado internacional; además, la suba local del grano se puede acelerar si se apura el ritmo devaluatorio. Las recrías se han alargado -o retrasado- y el feedlot está aportando menos kilos de carne al sistema y esto no parece que se vaya a revertir en el corto plazo.

El mercado local, donde los márgenes de matarifes y carniceros -que están entre la espada y la pared- ya están ajustados al máximo, se resiste a ingestas por debajo de los 48-50 kg per cápita, y ese interés se expresa en el precio que está dispuesto a pagar el consumo por el novillito, el ternero o la vaquillona. La exportación está sufriendo la baja del Hilton y de los valores que paga China, pero todavía tiene una demanda internacional muy firme, y no encuentra suficiente cantidad de vacas y de novillos pesados.

El Gobierno va a hacer daño, pero la escasez le pondría límites. El año próximo se presenta con una oferta ganadera limitada, un consumo que no quiere bajar o achicarse más y una demanda internacional -superando el Covid- que se presenta excepcional.

COSTOS.

Entre noviembre del 2020 y noviembre del 2021 la inflación (IPC) fue del 51,8%. En el mismo período, el precio del ternero de invernada (180-200 kg) subió un 86% y el novillito (300-390 kg) en Liniers subió un 85,9%. En el mismo lapso el tipo de cambio se incrementó sólo un 24,8%, influyendo seguramente este atraso para que un índice ponderado de insumos ganaderos haya tenido un alza de “sólo” el 44%, es decir por debajo de la inflación oficial.

El costo del personal en los últimos doce meses se incrementó un 51,7%, o sea al ritmo de la inflación, mientras que el costo de una pradera ha subido un 54,4%, el de una hectárea de verdeo de invierno un 46% y el de una hectárea de silaje de maíz (implantación y confección), lo hizo un 58%. Bien por debajo de la evolución del IPC de noviembre a noviembre, subió el costo de hacer un rollo (25%), un tratamiento sanitario completo (29%), mientras que crecen bien por arriba del IPC el costo de un rollo de alambre (+136%), la urea (+198%), el fosfato diamónico (+119%) y el glifosato (+195%).

El maíz, esencial en cualquier planteo de engorde intensivo, ha subido de noviembre del 2020 a noviembre del 2021 sólo un 29%, resultado del atraso en el tipo de cambio oficial y de la intervención estatal en el mercado, combinado con la estabilidad de las cotizaciones internacionales.

Si se toma como punto de partida el mes de noviembre del 2019, un mes antes de la llegada de la actual administración del país, se observa que en los últimos veinticuatro meses la inflación fue del 95%, un índice ponderado de insumos ganaderos creció un 124%, el novillito en Liniers un 204%, el ternero de invernada un 230% y el dólar blue un 200%. Debe observarse que el precio del ternero de invernada -en términos de dólares libres- ha pasado de US$ 1,39 en diciembre del 2019 -cuando comenzó la actual administración- a los U$S 1,50 en la actualidad, valorizándose esta categoría (el “bitcoin criollo”) por encima del dólar libre.

*Artículo del Lic. Iriarte para la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra).

Pin It on Pinterest