Es una iniciativa conjunta de legisladores del Partido Nacional, Frente Amplio y Partido Colorado. Entienden que hay “razones históricas, productivas, culturales y simbólicas que la distinguen en el desarrollo de la ganadería nacional”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los diputados Domingo Rielli y Magela Rinaldi, del Partido Nacional y Frente Amplio, respectivamente, con el apoyo del senador Pedro Bordaberry (Partido Colorado), presentaron en diciembre de 2025 un proyecto de ley por el cual se declara al departamento de Durazno como Capital Ganadera de Uruguay.
La relevancia de Durazno en la ganadería nacional es histórica y actual, con hitos relevantes como la exposición rural anual, la inseminación artificial en ovinos y la dinámica zafra de toros.
En la exposición de motivos que acompaña al proyecto de ley de artículo único, los legisladores argumentan que hay “razones históricas, productivas, culturales y simbólicas que la distinguen en el desarrollo de la ganadería nacional”.
El departamento de Durazno “ha sido un centro neurálgico de la producción ganadera uruguaya, con una profunda vinculación a las exposiciones rurales y al mejoramiento genético del rodeo nacional”, agregan.
Desde 1900 la Sociedad Rural de Durazno (SRD) realiza la exposición rural, convirtiéndose, en “una de las primeras en el país” que “marcó el rumbo de las ferias y remates ganaderos que posteriormente se consolidarían en todo el territorio” nacional. Además, la exposición es conocida popularmente como “la antesala del Prado”, en reconocimiento a “la calidad de sus animales y el nivel de sus criadores”, agregan Rielli y Rinaldi.
Fue en Durazno que, en 1937, “el ingeniero belga Thomasset realizó la primera inseminación artificial en ovinos de América del Sur, hecho que marcó un hito en la historia de la ciencia aplicada a la producción animal, y que refuerza la impronta de innovación y excelencia que caracteriza a la región”.
LIDERAZGO GENÉTICO Y PRODUCTIVO.
Sin embargo, no solo es historia. “El liderazgo de Durazno se mantiene vigente y comprobable”.
En la zafra de toros 2025 Durazno “fue, por lejos, el departamento donde se vendieron más toros del país, alcanzando 1.138 reproductores, equivalentes al 15% del total nacional”. Ese dato confirma “una tendencia sostenida de liderazgo en calidad genética y volumen comercial”.
Los remates de reproductores en Durazno “marcan la referencia en cuanto a la genética de los rodeos uruguayos, pero también a la comercialización que se realiza en el país”, enfatizan.
“Durazno se ha ido consolidando con el paso de los años como la cuna de la genética nacional, basado en las sangres que permanentemente incorporan las cabañas del departamento, siendo el lugar donde se ubican varias de las principales cabañas del país, cuyas sangres además son referencia técnica y comercial para toda la región, contribuyendo así al posicionamiento del Uruguay como exportador de genética bovina y ovina de alto valor agregado”.
Productivamente, Durazno no se queda atrás: “Representa claramente lo que es la ganadería nacional, con 4.599 tenedores de ganado según los últimos datos de Dicose” con más de un millón de hectáreas dedicadas a la ganadería, con 867.720 vacunos y 334.595 ovinos, entre otras especies de producción.
JUSTICIA HISTÓRICA Y APOYO INSTITUCIONAL.
Loa autores del proyecto subrayan que se busca realizar un “acto de justicia histórica”, y “una señal de apoyo institucional a la producción nacional, a la cultura rural y al esfuerzo de generaciones de criadores, cabañeros, técnicos y especialmente de los trabajadores del campo que con su trabajo diario han hecho de la ganadería uruguaya una de las más eficientes y prestigiosas del mundo”.
APOYO DE LOS PRINCIPALES PARTIDOS.
Los diputados Rielli y Rinaldi, junto con el senador Pedro Bordaberry, “más allá de las pertenencias partidarias, coincidimos en la importancia de rendir homenaje al trabajo, la tradición y la excelencia productiva de la región de Durazno”, expresa en el párrafo final de la exposición de motivos. Finalizan enfatizando: “Este reconocimiento simboliza también la identidad de todos los pagos del interior productivo, la tradición y la innovación que conviven en el corazón del país, donde ‘se respira y se vive la genética y la producción ganadera’”.
No se puede atender temas tan delicados y trascendentes como el ambiental sin la presencia activa y protagónica de quienes producen y son responsables de buena parte de la economía del país.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué tan lejos está la institucionalidad rural del Ministerio de Ambiente? La pregunta surge porque aparentemente hay una desconexión importante entre el medio amiente y la producción agropecuaria, sin embargo, ¿hasta qué punto eso es real y cuánto tiene de espejismo surgido por la falta de ámbitos de diálogo permanentes, formales y transparentes entre las partes?
Uruguay es un país agropecuario. Por economía, cultura e identidad, estamos unidos a la producción agropecuaria y esa es una realidad innegable. A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir cambiar esa matriz, que sería dejar de ser lo que somos, lo que nos ha dado un lugar en el mundo y prescindir aquello por el cual el mundo nos conoce y valora.
Partiendo de esa premisa incambiable de “Uruguay, país agropecuario”, el desafío es cómo coordinar esa característica con uno de los mayores retos globales: el cuidado del medio ambiente.
Sabemos que el mundo se ha impuesto trabajar en la reducción de emisiones y corregir los altos índices de contaminación humana que se dan en todos los sitios del mundo a los que el ser humano ha tenido acceso. En ese contexto y con una visión equivocada muchos entienden la producción agropecuaria como un serio problema, pero las investigaciones científicas y alejadas de toda acción publicitaria han demostrado que el campo no solo es clave por producir alimentos, sino porque es de las actividades que menor contamina, y además controla sus propias emisiones. En Uruguay hay destacados científicos capaz de exponer claramente sobre esos temas y con absoluta claridad tirar por tierra los prejuicios que se repiten sin sustento.
A tal punto eso es así que ninguna actividad económica del país tiene la importancia de la agropecuaria y además ayuda al cumplimiento de las metas ambientales, y con el avance de las investigaciones esos objetivos se van alcanzando y cumpliendo de forma cada vez más contundente.
Llegados a este punto vamos a lo del título: ¿por qué la institucionalidad rural, el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca no han conformado una mesa de trabajo o un convenio marco de cooperación con el objetivo de promover acciones que beneficien al sector productivo y el cuidado del ambiente, a la vez?
En Uruguay no hay sector que cuide el medio ambiente más que el rural, y eso ocurre por la básica razón de que el productor necesita de un ambiente sano para lograr los mejores resultados. Cuidar un bien prestado y finito como es el de la naturaleza es clave y el hombre de campo lo sabe, y lo asume cada vez más.
Es verdad que el MA y el MGAP han firmado convenios específicos para coordinar políticas de desarrollo productivo sostenible. Por ejemplo, en 2021, ambos ministerios firmaron acuerdos para promover un desarrollo productivo sostenible en el sector agropecuario; y en 2024 se lanzó el proyecto Ganadería Sostenible Uruguay, financiado por la Unión Europea (a través de Euroclima), y liderado por el MA y MGAP.
Seguramente hay otras iniciativas, pero ¿cuál es el rol que cumple la institucionalidad rural no gubernamental? No se puede atender temas tan delicados y trascendentes como el ambiental sin la presencia activa y protagónica de quienes producen y son responsable de buena parte de la economía del país.
No está clara la integración de instituciones como la Federación Rural (FR), la Asociación Rural del Uruguay (ARU) o Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), entre otras, a pesar de que todas ellas han abordado en distintas instancias la importancia de los temas ambientales.
Lo que planteo no es un invento sin sustento. Hace un año (setiembre de 2024) y aquí cerca, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) de Paraguay y la Asociación Rural de Paraguay (ARP) firmaron un convenio de cooperación con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto, promoviendo acciones que beneficien al sector productivo y al cuidado del ambiente a la vez.
Los puntos fundamentales del acuerdo Mades-ARP pasan por la promoción de prácticas agrícolas sostenibles, la protección de los recursos naturales y la implementación de programas educativos para las comunidades locales. Todos objetivos aplicables a Uruguay, aunque podrían adaptarse o agregarse otros según nuestra idiosincrasia. Se busca así no solo el bienestar ambiental, sino también el desarrollo económico y social de las regiones rurales del país, dice la información oficial paraguaya al respecto.
El cuidado ambiental no es solo responsabilidad del Estado, del MA ni del MGAP, fundamentalmente es responsabilidad de los ciudadanos, de la sociedad, y por eso el clave que se integre a la institucionalidad rural.
Solo hay que tener voluntad política, animarse a dar el primer paso, una llamada telefónica, un mensaje de WhatsApp desde alguno de los ministerios y poner fecha de encuentro, para comenzar a dialogar. Casualmente y por fortuna para Uruguay, el mejor aliado del cuidado ambiental es el principal motor económico del país: el agro. Ojalá nuestros gobernantes puedan verlo con claridad.
Desde la Sociedad de Criadores de Corriedale no se entiende la decisión porque en su visión funcionaba muy bien desde lo productivo como por el apoyo social y profesional que recibían los pequeños productores.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Durante el segundo mandato del Dr. Tabaré Vázaque, en 2018, durante la Expo Prado, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la Sociedad de Criadores Corriedale del Uruguay (SCCU) firmaron un convenio con el objetivo principal de favorecer la producción ovina familiar facilitando el acceso a las ovejas y al conocimiento para que puedan mejorar su economía.
A su vez, el convenio era apropiado para impulsa una raza de gran potencial carnicera y lanera, hoy con avances importantes en el afinamiento de ésta última. Paralelamente con eso se apuntó a capacitar y dar asistencia técnica a los participantes y beneficiarios del convenio, y no menos importante, trabajar en la inclusión social apoyando hogares en situación de vulnerabilidad socioeconómica.
El convenio permitía la articulación de varias instituciones, además del Mides y la Sociedad de Criadores, también participaban el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Sin embargo, el Mides decidió no continuar con la iniciativa.
Ruben Echeverría, cabañero Corriedale y uno de los responsables, junto a sus hermanos, de cabaña La Lucha, dijo a Todo El Campo que a pesar de lo positivo que resultaba el convenio, el Mides decidió interrumpirlo, y la Sociedad de Criadores desconoce las razones.
Involucraba “a productores chicos, a los que se le daban -sin regalar- 15 o 20 ovejas que eran atendidas con dedicación con el apoyo constante de los técnicos que les enseñaban el trabajo con los ovinos y hacían un seguimiento”, expresó Echeverría.
“No se les regalaban, insistió, porque las devolvían al año, valorando el apoyo. Ese sistema había generado un entusiasmo muy importante en todos los productores del país. Eran unos 50 productores que se sentían muy conformes, y por el apoyo del Mides”, comentó.
Sin embargo, “en la última asamblea de la SCCU nos enteramos que el Mides desistió de ese programa, lo que nos cayó como balde de agua fría, no solo como Sociedad de Criadores sino por lo social, porque impactaba muy fuerte en productores muy chicos del país”. Esos productores beneficiarios “estaban muy conformes y muy contentos”, añadió.
El convenio era importante “no porque vaya en beneficio de la Corriedale sino porque socialmente andaba muy bien” y con buenos resultados visibles.
Uno de esos resultados fue “la gira que la raza en Rocha con la presencia de productores familiares de 15 hectáreas y con mucho entusiasmo. No entendemos el por qué de la decisión, pero es un mensaje negativo para los productores rurales de predios pequeños”.
“Ocurrió de un día para el otro. La intención de la SCCU es tratar de entender las razones por las que se desestimó el convenio, algo de lo que nos enteramos hace unos pocos días. Ya se estaba trabajando para la próxima encarnerada con el INIA preparando los carneros de la Sociedad de Criadores, con datos de EPDs, animales afinadores. Fue un corte sin previo aviso”, lamentó.
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Foto interior captura de pantalla del Facebook de la SCCU.
Foto de portada, firma del convenio Mides SCCU en la Expo Prado 2018 | Foto INIA.
La Navidad y el fin de 2025 llegan con demostraciones de poder como no se veían desde los peores momentos de la Guerra Fría.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace 36 años, el 9 de noviembre de 1989 ocurrió un hecho que cambió el mundo en muchos aspectos: la caída del Muro de Berlín. Pocos meses después la banda británica Ponk Floyd realizó un concierto inolvidable (The Wall Live in Berlin) para celebrar la reunificación de Alemania y el fin de la Guerra Fría. En otro estilo, los alemanes de Scorpions lanzaron el mundialmente conocido Wind of change (Viento de cambio) en referencia directa a los cambios políticos del momento y el fin de la división del país. “Llévame a la magia de la gloria, donde los niños del mañana soñarán los cambios que vendrán (…); ya no hay tiempo que perder, hay que girar hacia la paz”, dice una de sus estrofas dirigidas a su país y a los alemanes, pero también a un mundo que veía reverdecer la esperanza. Fueron tiempos en que la política, la economía y la cultura se unieron en lo que todos creíamos que sería el comienzo de algo nuevo.
Y en parte lo fue, pero con los años nos dimos cuenta que la Guerra Fría y las demostraciones de fuerza bélica de los distintos países continuarían bajo otros argumentos y disfraces. El cambio había sido monumental pero no con la profundidad suficiente como para darle a la humanidad un tiempo mejor que también fuera duradero.
Rápidamente volvieron las amenazas y llegamos a este fin de 2025 con un mundo en permanente conflicto y demostraciones de fuerza entre potencias que tienen todo para que sus pueblos puedan vivir y desarrollarse en paz sin necesidad de pavonear sus capacidades bélicas.
En setiembre pasado, celebrando el 80º aniversario de la victoria de China sobre Japón durante la Segunda Guerra Mundial, el mandatario chino, Xi Jinping, realizó una muestra de poderío militar (foto de portada) junto al presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, un encuentro que la prensa internacional y analistas geopolíticos definieron como “inédito”, que además de celebrar el acontecimiento histórico mencionado constituyó una muestra de poderío militar y asociación política típica de la Guerra Fría que tantas preocupaciones causó a la humanidad.
También asistieron mandatarios o sus representantes de Cuba, Vietnam, Malasia, Pakistán, Bielorrusia, Irán, Serbia y Zimbabue.
En un acto de sinceridad, Han Yongguang, dirigente del Partido Comunista Chino desde hace más de 50 años, dijo que el festejo también fue oportuno para mostrar el poder militar chino, además de que “el mundo se une por la justicia”. Es claro a quienes estuvo dirigido el mensaje si consideramos que en esa “unión por la justicia” faltaron los líderes occidentales, empezando por el estadounidense Donald Trump y los europeos.
Como era de esperar, Washington recogió el guante.
En las primeras horas del martes 23 de diciembre la Armada estadounidense anunció que procederá a construir una nueva clase de buques de guerra enmarcada en la iniciativa conocida como “Flota Dorada” que lanzó Trump.
Según lo anunciado por el presidente de EE.UU. la Armada desarrollará una nueva clase de grandes buques de combate de superficie, o acorazados, de entre 30.000 y 40.000 toneladas, equipados y prontos para atender las necesidades modernas.
“La construcción creará miles de empleos estadounidenses. Vamos a crear empleos”, subrayó el mandatario, y describió los nuevos acorazados a los que se les dotará de armas hipersónicas, cañones de riel electrónicos y armamento láser de alta potencia, toda tecnología de avanzada ajena y lejana para el común de los ciudadanos.
La prensa ha destacado que reactivar la construcción naval estadounidense ha sido una de las principales prioridades de la administración Trump en materia de defensa. El objetivo es competir con China.
“En un mundo en el que la pugna entre las dos grandes potencias ha ido a más, el agujero cada vez más hondo en el que se encuentra la industria naval americana tras décadas de desinversión empieza a causar cierta preocupación. Ya no es solo una cuestión económica, sino de seguridad nacional y mundial”, publicó El Economista de España.
El mismo medio agrega: “La guerra por el Ártico ya es una realidad. Y por eso, en línea con lo anunciado esta noche a nivel de la Armada, EE.UU. prepara una gran flota de rompehielos para hacer frente a Rusia y China. El gigante asiático está aprovechando su amistad con Rusia para conseguir influencia en la zona mientras la Administración entrante de EE.UU. ha entendido que tiene que poner coto a esta dinámica. Este telón de fondo explica las repetidas declaraciones de Donald Trump insistiendo en comprar Groenlandia y en ‘anexionar’ Canadá, así como su anuncio hace unos meses de que, paradójicamente, en pleno avance del deshielo por el cambio climático, EE.UU. construirá una gran flota de 40 buques rompehielos para ‘patrullar’ mejor y en todo momento el área”.
Lo del título, el mundo ya está enfrascado en una carrera armamentista y aquellas estrofas que cantaba Scorpions hace casi 40 años no son más que una expresión de deseo, o tal vez solo fueron una ilusión pasajera.
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Foto de portada, desfile militar en China, setiembre 2025 | Foto de AP en France 24.
Entre los impactos positivos se destacan: oportunidad para atender la demanda de los commodities lácteos en Asia y África, y por tanto mayor diversificación de destino, pudiendo fortalecer vínculos con medio oriente y África.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo |Todo El Campo | La ciudad de Bruselas (capital de Bélgica), ha sido escenario de protestas de productores de toda Europa, motivadas por las políticas que lleva adelante la Unión Europea y el posible -casi seguro- acuerdo de libre comercio con el Mercosur.
Quienes siguen los acontecimientos y las noticias que se van generando en aquella parte del mundo, habrán visto caravanas de tractores y maquinaria circulando por las calles, también cuadras enteras cubiertas por kilos y kilos de papas derramadas impidiendo el paso de los vehículos mientras los transeúntes y vecinos del lugar concurrían con bolsas y canastos a buscar el producto para sus hogares. Porque no eran papas de desecho, eran ejemplares de calidad que se podrían vender en cualquier puesto de cualquier barrio de alguna capital europea. Los paperos europeos decidieron dejarla en la calle, y al parecer con suficiente cuidado como para que puedan ser recogidas por los ciudadanos para el consumo hogareño. También arrojaron estiércol, tomates y varios litros de leche en la sede de la Comisión Europea.
Pero no solo en Bruselas, también se han manifestado en sus países: Alemania, Austria, Francia, Holanda, entre otros.
Son diferentes formas con las que los productores están pidiendo auxilio a la sociedad y reclamando a sus gobernantes, pues advierten que corren riesgo de desaparecen y sin agricultores y sin ganaderos, Europa no será la misma.
JORNADAS AGROALIMENTARIAS DE BRUSELAS.
También se llevó a cabo la última edición de las Jornadas Agroalimentarias, un evento anual que se realizó del 15 al 17 de diciembre y que cumplió su tercera edición. Las Jornadas Agroalimentarias también se conocen como EU Agri Food Days, y desde el primer año de realización se convirtieron en un foro clave para el debate y la proyección del futuro agroalimentario europeo.
El primer día (15 de diciembre) la agenda se centró en la seguridad alimentaria para el futuro; el día dos (16 de diciembre), se ocupó de las perspectivas agrícolas de la UE; y el cierre (17 de diciembre) estuvo caracterizado por la innovación digital, agricultura inteligente, datos y tecnología.
La organización de las Jornadas Agroalimentarias está a cargo de la Unión Europea.
La lechería fue una de las áreas analizadas en las Jornadas. Marco De Vincenzi, analista senior del rubro lácteo en la consultora Clal.it especializada en estudiar y analizar al sector lácteo global, destacó que el mercado se perfila como “cada vez más segmentado” y “centrado en el valor más que en el volumen”.
“En este contexto, la Unión Europea parece dispuesta a reforzar su posicionamiento en productos lácteos de mayor valor, con una cartera de exportaciones cada vez más cualificada”, agregó.
En el mercado de la Unión Europea “se prevé que los precios de la leche se mantengan relativamente altos a medio y largo plazo, impulsados por una sólida demanda de grasas lácteas y productos ricos en proteínas”. Ese comportamiento será “a pesar de los inevitables períodos de volatilidad relacionados con el equilibrio entre la oferta y la demanda”.
Paralelamente, “el sector seguirá enfrentándose a incertidumbres estructurales, desde tensiones geopolíticas hasta el cambio climático, que afectan a la estabilidad de las cadenas de suministro”.
De Vincenzi añadió que “en el frente mundial, el crecimiento de la demanda seguirá siendo impulsado por los mercados emergentes del sudeste asiático, oriente medio y el norte de África, mientras que algunos de los principales países importadores, como China, se centrarán cada vez más en fortalecer la producción interna”.
El rol de la Unión Europea será “central en las exportaciones mundiales de queso, impulsada también por el desarrollo de derivados del suero, mientras que Estados Unidos podría fortalecer su presencia en los mercados internacionales”, concluye De Vincenzi.
(Cabe consignar que las Jornadas Agroalimentarias se realizaron antes de que China anunciara que aplicará aranceles especiales a los lácteos de la UE).
IMPACTOS EN EL MERCOSUR.
Esa situación impactaré en el Mercosur de manera positiva como negativa.
Lo positivo es que genera oportunidades, porque si la Unión Europea concentra su oferta en productos premium, países del Mercosur (Uruguay, Argentina, Brasil) pueden cubrir la demanda de commodities lácteos (leche en polvo, manteca) en Asia y África.
Otra ventaja, el Mercosur tiene costos de producción más bajos, lo que le permite competir en segmentos donde la UE no será tan agresiva. Y la diversificación de destinos, dependiendo menos de China, lo que debería ser usado por el Mercosur para fortalecer vínculos de medio oriente y África.
Lo negativo para el Mercosur -siempre partiendo del análisis de Marco De Vincenzi- es la competencia en quesos y valor agregado, con el bloque europeo dominando el segmento premium, donde el Mercosur aún tiene poca presencia.
La volatilidad de precios internacionales es otro punto a prestar atención. La firmeza de precios en Europa puede presionar al alza insumos y generar competencia más dura en mercados sensibles.
Un tercer aspecto -aunque no necesariamente tiene que ver con un impacto negativo, pero sí es un desafío de peso- es de la sostenibilidad. Cada vez más los compradores globales exigen certificaciones ambientales y de bienestar animal, algo sobre lo cual el Mercosur no puede quedar rezagado, hacerlo es perder mercados.