Mar 4, 2026 | Agricultura, Noticias
Fuerte presión de los precios debido a los conflictos.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado de la urea se ha visto directamente afectado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, con Irán como actor central.
El mercado internacional sufre una fuerte presión sobre precios: el recrudecimiento de la guerra generó un aumento inmediato en las cotizaciones internacionales. En Egipto, por ejemplo, la urea pasó de un rango de 485–490 US$/ton a 550 US$/ton, lo que implica un salto cercano al 13%.
En Uruguay, la preocupación no está tanto en la disponibilidad actual, sino en el costo de reposición para abril y mayo, que se espera más elevado.
El conflicto también encarece fletes y seguros marítimos, ya que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial, lo que tensiona el mercado de gas y fertilizantes y suma volatilidad financiera.
Una eventual interrupción en esta vía marítima afectaría directamente el flujo de azufre, urea y amoníaco hacia los mercados internacionales.
Según estimaciones internacionales sobre el sector, si el tránsito por Ormuz se viera bloqueado, el suministro anual de azufre podría disminuir en un 44% y el de urea en un 33%. Cada mes, entre 3 y 3,9 millones de toneladas de fertilizantes atraviesan esta ruta, lo que la convierte en un punto crítico para la seguridad alimentaria mundial.
Por otra parte, la industria de fertilizantes depende en gran medida del gas natural, materia prima esencial para la producción de urea y amoníaco. El aumento en los precios del petróleo suele trasladarse al gas, elevando los costos de producción.
Además, se reportaron interrupciones en plantas productoras de la región. En Irán, varias instalaciones suspendieron operaciones, mientras que en Egipto algunas plantas paralizaron actividades debido a restricciones en el suministro de gas. Estos factores refuerzan la presión sobre la oferta global.
Sudamérica es altamente dependiente de fertilizantes importados, una crisis llevaría a los países de la región a enfrentar mayores costos y menor margen en cultivos estratégicos, por lo que el impacto se hará sentir, dicen analistas.
Con información propia y de Publiagro.
Ene 29, 2026 | Información, Noticias
El impuesto comenzó a regir el 1° de enero, busca cuidar el medio ambiente, pero a un mayor costo a la hora de producir.
Bruselas, Bélgica | Todo El Campo | Con el cuidado del medio ambiente como principal objetivo, la Unión Europea (UE) ideo y aprobó en abrilk de 2023 el Mecanismo de Ajuste Fronterizo de Carbono (CBAM), por el cual se fija un precio (impuesto o arancel) a las emisiones de algunos bienes importados como cemento, aluminio, acero, y fertilizantes, entre otros.
Además, se busca evitar que empresas europeas se trasladen a países donde las normativas medioambientales son menos exigentes y más tolerantes con las emisiones de carbono; proteger la competitividad local; e incentivar a terceros países a tomar medidas de protección ambiental.
El CBAM comenzó a funcionar en octubre de 2023, iniciado un proceso de ejecución, primero en una etapa de adaptación transitoria que finalizó en 2025, y a partir del 1° de enero de 2026 comenzó la implementación definitiva, aumentando progresivamente hasta 2034.
Sin embargo, varios países de la UE están presionando a la Comisión Europea para que excluya a los fertilizantes del mecanismo arancelario al carbono.
El motivo es económico: en las primeras semanas del año el precio del fertilizante se ha disparado agravando las dificultades económicas que ya tienen los agricultores.
El pedido formal a la Comisión Europea para aplazar la puesta en marcha del CBAM fue realizado en la reunión del 12 de enero, convocada a solicitud de Austria. Allí, Johannes Frankhauser, funcionario del Ministerio de Agricultura de ese país expreso: “Los agricultores europeos se enfrentan actualmente no solo a precios bajos al productor, sino también al aumento de los costos de producción. Los principales factores de ese costo son los precios de los fertilizantes, que han aumentado notablemente desde 2020”.
Stefan Krajewski, ministro de Agricultura de Polonia señaló: “Los altos precios de los insumos de producción, incluidos los fertilizantes, tienen un impacto directo en la situación económica de las chacras”. Polonia quiere encontrar “una solución óptima para mantener la seguridad alimentaria”, pero también “evitar posibles impactos negativos en la competitividad de los productores de fertilizantes de la UE”.
Los fertilizantes representan un porcentaje alto de los costos productivos, y deben ser importados porque la UE no es capaz de atender por sí sola la demanda. El CBAM sobre las importaciones de países que no controlan el carbono lleva a que producir se haga más caro, y así será mientras que los países proveedores no adopten prácticas limpias según las exigencias y los parámetros europeos.
En el primer eslabón, el costo del CBAM lo pagan los importadores, y éstos lo trasladan a los productores, por lo que es un impuesto que termina saliendo del bolsillo del que produce, que seguramente lo ingresará en su producción y lo sumará al momento de colocarla, volcando ese incremento al mercado en los casos que puede hacerlo y que los precios no son tomados desde el exterior.
BUSCAN SUSPENDER EL IMPUESTO.
El debate ahora volvió a lo político, ya que será la Comisión Europea la que deberá decidir. La presión de Austria y los otros once países buscan concretar una suspensión a los aranceles regulares sobre componentes de fertilizantes, como forma de compensar costos adicionales generados por el CBAM.
Esa suspensión aún no se ha decidido, pero puede aplicarse retroactivamente.
Suspender los impuestos del CBAM a los fertilizantes será una medida aplaudida por los agricultores, pero adversa para los europeos fabricantes de fertilizantes. La Asociación de Productores Fertilizantes Europa ya se pronunció sobre el punto y opinó que la medida sería “totalmente inaceptable” y “socavaría la competitividad” de las empresas de la UE.
La normativa “se diseñó para garantizar un campo de juego equitativo. Debilitarla mediante reducciones arancelarias o suspensiones retroactivas envía una señal equivocada a las empresas que invierten en la transición verde de Europa”, opinó otro empresario.
LA UE DICE QUE HA SIDO EXITOSO.
A pesar del debate que se ha generado, el sitio web oficial de la Comisión Europea sobre la unión tributaria y aduanera, afirmó que “el Mecanismo de Ajuste Fronterizo del Carbono (CBAM) entró en vigor con éxito” y en la fecha establecida (1° de enero).
Sobre el volumen de comercio cubierto, se informó: “Las importaciones de CBAM declaradas en el primer periodo de notificación (del 1° al 6 de enero de 2026) cubrieron 1.655.613 toneladas de bienes”.
Ese 1,6 millón de toneladas se distribuyó por sector: hierro y acero, 98% del volumen total cubierto por CBAM; aluminio, 0,3%; fertilizantes, 1,2%; cemento, 0,5%.
Principales terceros países exportadores de productos cubiertos por el CBAM fueron Turquía, China, India, Canadá, Taiwán y Vietnam.
Los principales Estados miembros de la UE importadores fueron Bélgica, España, Rumania, Países Bajos, Francia y Alemania.
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Con datos de Político e información propia.
Sep 8, 2025 | Agricultura, Mercados, Noticias
Mientras esperamos que lleguen (y descarguen) los barcos con urea, vamos a repasar lo que nos está dejando el arranque de la zafra de verano.
Gabriel Pólvora | Soriano | Dufour Commodities | Todo El Campo | En la antesala de una nueva zafra de verano nos encontramos con un escenario de agroquímicos y semillas más baratos que el verano anterior, pero fertilizantes más caros.
La oferta de semillas no debería tener mayores inconvenientes ya que venimos de una muy buena cosecha de verano tanto en soja como en maíz. Los que sí podría llegar a pasar es que se agote antes de lo esperado alguna de las variedades más buscadas. En lo que refiere al precio se observa una baja en casi todas las empresas, siendo llamativa alguna situación puntual en la que el precio subió en lugar de bajar.
Comparando los agroquímicos, tenemos que en general bajaron entre un 10% y un 15%. El insumo que va a contra mano en este sentido es el Clethodim que ya tuvo una suba importante durante este invierno y mantuvo su precio. Del glifosato se dice que puede llegar a subir, pero hoy el precio se mantiene estable situándose algo por encima de los US$ 3 a cosecha. Se puede encontrar algún precio por debajo, pero no debería demorar mucho en nivelarse a los valores comentados. La disponibilidad en general es buena. Por lo que uno charla con los importadores, en su mayoría ya tienen el producto disponible o les está por llegar en estos días.
Por una cuestión estadística no deberíamos estar muy lejos de que en algún momento empiece el repunte de precios. Ya llevamos casi 3 años con precios permanentemente a la baja y el comentario de que en China las plantas están trabajando “casi al costo” se escucha cada vez más seguido (vaya uno a saber si esto es así o no, lo cierto es que el río está sonando cada vez con más fuerza).
FERTILIZANTES. LOS ANTIPÁTICOS DEL BARRIO.
El precio de los fertilizantes sigue la misma tendencia que el de los agroquímicos, pero tristemente a la inversa. Ente un 10% y un 15% más caros. La situación de los fertilizantes deja al descubierto como un insumo que es tan importante para la agricultura, se maneja tan ajeno a la realidad del sector, por lo menos cuando se la analiza en un Excel al hacer los presupuestos. Con los niveles de precios actuales impacta ver la relación de precios entre los fertilizantes y el valor de los granos. Cierto es decir que algunas cuestiones internacionales no han ayudado a que los fertilizantes bajen su valor. Uno de los que más ha aumentado de precio es el 18-46 que cuesta alrededor de US$ 900 la tonelada (dependiendo del proveedor pue ser algo menos) y lo ya sabido de la urea que empezó la zafra de invierno en los US$ 400 por tonelada y actualmente ronda los US$ 550 por tonelada (referencia bolsón a cosecha).
El escenario vuelve a ser de números ajustados para los productores, pero el productor uruguayo ya tiene varias de estas batallas encima. Ojalá algún factor externo, de esos que no tenemos como incidir en ellos, colaboren un poco en favor de nuestros intereses.
EL AUTOR. Gabriel Pólvora, administrativo de Insumos en Dufour Commodities.
Jun 25, 2025 | Agricultura, Noticias
Según datos de la FAO, Irán cerró varias planas de amoniaco y urea, mientras que Egipto detuvo su producción. Así, el mundo pierde el 40% de urea.
Montevideo | Todo El Campo | La guerra en Medio Oriente puso la atención de todos en el precio del petróleo. La preocupación es legítima, si este producto sube se encarece el funcionamiento del mundo.
En el caso de Uruguay, la suba del Brent se verá reflejado inmediatamente en el precio de los combustibles con un efecto dominó al alza de todos los precios, y así ocurre en muchos otros países, porque aunque contaminante, ese sigue siendo un elemento clave en el buen y adecuado funcionamiento de las economías y las sociedades. Aunque claro, otros países se beneficiarían de una escalada del precio del barril. Por ejemplo, México, que por cada dólar que suba el barril ganaría US$ 680 millones extra, y algo más.
Lo que no todos observaron, y muy pocos lo pensaron, fue el efecto que la guerra podría tener en los insumos de uso agrícola. Es que la guerra Israel – Irán afectó la producción y distribución de fertilizantes, un insumo clave para la producción.
Medios internacionales señalaron que desde el comienzo del conflicto el valor de la urea aumentó 13%, de US$ 510 a US$ 580 por tonelada.
El Comité de Agricultura (COAG) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dijo que Irán cerró siete de sus plantas de amoniaco y urea, mientras que Egipto detuvo su producción por el corte de gas israelí.
Esa situación, continúa la COAG, deja “fuera de juego” al 40% de la urea uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en el campo.
India y Brasil son los dos principales importadores de urea en el mundo, y el recorte en la disponibilidad global llega cuando ambos países están en el período de mayor demanda.
El incremento afecta a todos los países e impacta en los productores de alimentos que realizan aplicaciones en cualquier chacra del planeta, lo que se trasladará a mayor costo productivo y mayor precio de los alimentos en el mundo, incluso a la menor disponibilidad de alimentos, otro factor que empujará al alza.
La urea que proviene de zonas alejadas de los conflictos ven incrementar la demanda de forma importante, y como es natural, el mercado reacciona con subas de precios.
Datos publicados internacionalmente dicen que los países exportadores ubicados fuera del conflicto de Medio Oriente cuidan su stock tratando de entender cómo será el comportamiento global.
En definitiva, menor disponibilidad, suba de precios, incertidumbre, pero según se comenta, por el momento no se esperan, en general, problemas de abastecimiento.
Foto: Zschimmer-Schwarz.
Jun 6, 2025 | Agricultura, Noticias
Los aranceles afectarán a más de cien categorías de productos entre los que se encuentran azúcar, harina, productos lácteos y, en especial, fertilizantes nitrogenados y ureicos.
Montevideo | Todo El Campo | En el próximo mes de julio comenzarán a regir los aranceles que la Unión Europea decidió imponer a los fertilizantes y productos agrícolas procedentes de Rusia y Bielorrusia, una medida que el bloque toma para debilitar económicamente a Moscú, en el marco de la guerra en Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022 a partir de la invasión rusa. Un conflicto que Rusia esperaba finalizar rápidamente, pero no ha podido doblegar a la resistencia ucraniana.
Por un lado, la Unión Europea busca debilitar a Rusia, como fue dicho; y por otro, reducir su dependencia de los productos originados en esos países en los que aplica el impuesto.
Según Elisa Donegatti, analista de Clal Srl, “los aranceles afectarán a más de cien categorías de productos” entre los que se encuentran azúcar, harina, productos lácteos y, “en especial, fertilizantes nitrogenados y ureicos”.
“En este último caso, el arancel aumentará gradualmente hasta 430 euros por tonelada para 2028, lo que prácticamente dejará a los productos rusos y bielorrusos sin competitividad en el mercado europeo”, señaló. Donegatti en un artículo.
La medida fue apoyada “ampliamente” en la política europea, sin embargo, “genera serias preocupaciones en el sector agrícola”, porque “las asociaciones comerciales temen un aumento repentino de los costos de producción y una mayor vulnerabilidad para los agricultores europeos”.
Como forma de “mitigar los efectos negativos, la Comisión Europea ha establecido un sistema de seguimiento de precios y la posibilidad de suspender aranceles en caso de emergencia, a la vez que fomenta la importación de fertilizantes de otros países”.
Por otra parte, la cadena alemana Deutsche Welle (DW) explicó la alta dependencia que los europeos tienen de los fertilizantes rusos por el tipo de material que se produce allí, además del método de producción.
La industria rusa se especializa en fertilizantes nitrogenados o inorgánicos, que requieren enormes cantidades de gas natural, tanto como materia prima como para su producción. Muchos países de la UE necesitan ese tipo específico de fertilizante por ser además ricos en fósforo y potasio.
William Moseley, profesor de Geografía y miembro del Grupo de Expertos de Naciones Unidas en Seguridad Alimentaria y Nutrición, explica a DW que Rusia cuenta con condiciones privilegiadas para la producción de fertilizantes a precios más bajos que los europeos debido a que tiene gas barato, por eso ha sido más fácil comprar a Moscú que fabricar el propio.
ALGUNOS DATOS.
Algunos datos objetivos que aporta Donegatti respaldan las preocupaciones de los comerciantes y productores europeos.
En el primer trimestre de 2025 las importaciones de fertilizantes procedentes de terceros países crecieron un 12,8% en comparación con el mismo período del año anterior. En particular, las importaciones procedentes de Rusia han recuperado fuerza, con un volumen de 1.534.000 toneladas solo entre enero y marzo, lo que confirma el papel dominante de Moscú en el mercado europeo a pesar de las tensiones geopolíticas.
Las compras a Egipto, el segundo proveedor de la UE-27 e históricamente próximo a la Federación Rusa, también han aumentado en comparación con el primer trimestre de 2024. Este aumento de las importaciones representa una paradoja para las políticas de autonomía estratégica, ya que pone de relieve la profunda dependencia que aún mantiene Europa de algunos proveedores extracomunitarios, precisamente en un momento en que se están preparando barreras arancelarias que podrían afectar directamente a la sostenibilidad económica de las empresas agrícolas.
Elisa Donegatti finaliza comentando que “la medida supone un paso importante hacia una mayor autonomía estratégica para la UE, pero también plantea un desafío concreto: equilibrar las necesidades geopolíticas con la sostenibilidad económica de la agricultura europea”.