“Ahora mismo los costos se están disparando”, y es un fenómeno que “no se limita a las materias primas, sino que afecta a todos los hogares”, ya que “se espera que la inflación de los alimentos se acelere en los próximos meses”.
Montevideo | Todo El Campo | Los precios de los fertilizantes en el mundo se dispararon al nivel más alto en cuatro años, un 44% más interanual.
Analistas y observadores aseguran que es seguro que habrá un proceso inflacionario en el precio de los alimentos: “Es algo que vaya a suceder, ya está prácticamente asegurada”, comentó Gaurav Kochar, analista financiero que actualmente se desempeña en Millennium Capital (Singapur).
En un reciente posteo en su cuenta de X @gaurav_kochar escribió: “Aproximadamente el 30% del suministro mundial de fertilizantes pasa por Ormuz; aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo fluye a través del mismo punto de estrangulamiento”.
Esa situación genera una “reacción en cadena” que graficó de la siguiente forma: “Mayor precio del combustible → Mayor precio del fertilizante → Mayores costos agrícolas → Mayores precios de los alimentos”.
“Ahora mismo los costos se están disparando”, y es un fenómeno que “no se limita a las materias primas, sino que afecta a todos los hogares”, ya que “se espera que la inflación de los alimentos se acelere en los próximos meses”.
Los comentarios del analista son respaldados por la siguiente gráfica de Creative Planning, una firma de inversión con la que Kochar está vinculado.
LA GRÁFICA Y SU ANÁLISIS.
En la gráfica (de Green Markets Weekly North America Fertilizer Price Index, un índice de referencia que mide la evolución semanal de los precios de fertilizantes clave en Norteamérica) se muestra la evolución de precios de fertilizantes desde 2002 hasta la actualidad (marzo de 20269.
Al analizarla se pueden destacar algunos puntos clave: muestra dos picos principales, en junio de 2008 (fuerte alza vinculada a la crisis de commodities), y marzo de 2022 (otro máximo asociado a disrupciones logísticas y tensiones geopolíticas). Entre ambos picos, los precios se mantuvieron volátiles, con ciclos de suba y baja, pero sin alcanzar esos niveles extremos.
La situación actual muestra al índice marcando un incremento del 44% interanual, el mayor desde setiembre de 2022. Esto implica que los fertilizantes están en su nivel más alto en 4 años, lo que presiona directamente los costos de producción agrícola.
El gráfico confirma que los shocks geopolíticos (como el estrecho de Ormuz o restricciones de exportación en China) tienen un impacto inmediato en precios globales, afectando a la agricultura, la inflación alimentaria y mercados en generales incluidos los rurales.
🚨 FERTILIZER PRICES SURGE TO 4-YEAR HIGH — UP 44% YoY
Food inflation isn’t coming… it’s already being locked in.
• ~30% of global fertilizer supply moves through Hormuz • ~20% of global oil supply flows through the same choke point • Planting season is NOW
La posición geográfica es clave, Irán lo sabe y ha hecho de su geografía una estrategia para atacar al mundo entero, lo que incluye países y poblaciones que nada tienen que ver con esa guerra.
Montevideo | Todo El Campo | El filósofo y político florentino Nicolás Maquiavello (1469-1527) dijo que las guerras empiezan cuando uno quiere, pero no termina cuando uno desea, subrayando que los países ni los lideres de esos países tienen control sobre los procesos bélicos que pueden evolucionar en cualquier sentido.
Lo hemos visto (¿cómo no recordar Vietnam?); y lo estamos viendo ahora. Rusia invadió Ucrania en una operación que se decía era de unas semanas, sin embargo ya se cumplieron 4 años (comenzó el 24 de febrero de 2022), y nadie sabe cuándo terminará.
El ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 no solo fue la peor masacre antisemita desde la Shoá o el Holocausto nazi, sino que en los hechos se convirtió en un acto de guerra de ramificaciones cruentas que aún no tiene fecha de finalización.
En este momento, mientras estamos en la comodidad de nuestras casas, el mundo asiste a un nuevo capítulo de un conflicto que lleva décadas y que tiene a Estados Unidos, Israel e Irán como protagonistas.
Por otra parte, en los conflictos bélicos no pesa únicamente el poder de fuego o el número de efectivos con que cuente un ejército. La posición geográfica es clave, Irán lo sabe y ha hecho de su geografía una estrategia para atacar al mundo entero, lo que incluye países y poblaciones que nada tienen que ver con esa guerra. Está claro que nos referimos al estrecho de Ormuz, un pasaje fundamental que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, y a estos con el mar Arábigo y el océano Índico, y de ahí al resto del mundo. Cerrarlo equivale a clausurar la llegada de insumos fundamentales sin los cuales los países no pueden funcionar correctamente.
No solo petróleo y gas natural, también fertilizantes, lo que golpea la producción de alimentos y la seguridad alimentaria, en especial de los países más pobres.
UN ESTRECHO CLAVE PARA LOS FERTILIZANTES.
Efectivamente, por Ormuz circula una parte crítica del comercio mundial de fertilizantes que se estima en una cantidad próxima Al 30% del volumen global, incluyendo urea, amoníaco, fosfatos y azufre. Estos productos salen principalmente de los países del golfo (Catar, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Omán e Irán) hacia Asia, Europa y América, donde son insumos esenciales para la producción agrícola.
De acuerdo con la Unctad, la agencia de la ONU encargada de apoyar a los países en desarrollo en su integración a la economía global, cada mes transitan por el estrecho de Ormuz 1,33 millones de toneladas de fertilizantes. 30 días de cierre bastaría para generar escasez y comprometer el rendimiento de cultivos como el maíz, el trigo y el arroz.
Joseph Glauber, investigador principal del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (Ifpri), con sede en Washington advirtió en la radio y televisión alemana DW que “el encarecimiento de los precios influirá en la elección de los cultivos”.
En la misma línea, el banco holandés ING elaboró un informe en el que apuntó: “Una interrupción prolongada limitaría de forma significativa el acceso a estos insumos en las regiones más dependientes de las importaciones, como Brasil, India, el sur de Asia y varias zonas de la Unión Europea”.
Urea es el fertilizante nitrogenado más usado en el mundo. Originado en Catar, Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos pasa por Ormuz para llegar a otros países de Asia como India o China, también Europa y América Latina.
Amoníaco como base para fertilizantes nitrogenados. Sale desde Catar y Arabia Saudita hasta Asia y Europa.
Los fosfatos y derivados, se usan en fertilizantes fosfatados. Parten hacia mercados agrícolas globales.
El azufre es clave como insumo en procesos industriales, se dirige a varios países de demanda agrícola, también a India y China.
Por lo tanto, cuando hablamos de Ormuz y su cierre, no solo se trata de petróleo, también de seguridad alimentaria, un punto sobre el cual Todo El Campo ya se ha hecho eco.
PAÍSES OCCIDENTALES SE OPONEN AL LLAMADO DE TRUMP.
Un informe de AFP difundido el lunes 16 da cuenta de que los aliados occidentales de Estados Unidos se oponen al llamado del presidente Donald Trump para que la OTAN ayude a reabrir Ormuz.
El fin de semana el mandatario estadounidense hizo un llamado a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido a enviar buques de guerra para escoltar petroleros a través del estrecho.
GRAN BRETAÑA. El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que Londres estaba trabajando con aliados para elaborar un plan “viable” para reabrir la vía fluvial, pero descartó una misión de la OTAN. En declaraciones a la prensa de su país aseguró que Gran Bretaña “no se dejará arrastrar a la guerra más amplia”, y que cualquier actuación “tendrá que ser una alianza de socios”.
ALEMANIA. Mientras que Berlín insistió en que el problema de Irán “no es una guerra” de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. El portavoz del canciller alemán Friedrich Merz dijo que “la OTAN es una alianza para la defensa del territorio”, y el ministro de Defensa, Boris Pistorius, aseguró que no habrá “participación militar” por parte de su país, aunque añadió que Alemania apoyará los esfuerzos diplomáticos que “garanticen el paso seguro a través del estrecho de Ormuz”.
POLONIA. El ministro polaco de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, aseguró que el presidente de su país ya había “descartado la participación de las Fuerzas Armadas polacas en esta operación”.
DINAMARCA Y OTROS PAÍSES. Otros países han reaccionado negativamente al pedido de Trump: “No queríamos esta guerra”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, a medios daneses en Bruselas.
Similar fue la reacción de Japón y Australia, este último un aliado clave de Estados Unidos en el Índico y el Pacífico sur.
Con datos de Agenda Económica, AFP e información propia.
Ormuz es un paso marítimo de solo 50 kilómetros de ancho en su punto más angosto que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, y ha sido un sitio comercial estratégico y relevante desde la Edad Media.
Montevideo | Todo El Campo | Cuando miramos hacia Irán y el estrecho de Ormuz lo que primero que visualiza el mundo es la crisis petrolera. A pesar de los esfuerzos por depender cada vez menos del petróleo, la realidad es que seguimos siendo petroleodependientes. Si el petróleo nos falta, la economía global se verá afectadas de múltiples formas, y cuanto mayor es el tiempo de esa falta, mayor los daños.
Pero Ormuz es importante no solo por el petróleo, también por los fertilizantes, aunque se hable menos de ellos, porque más del 30% del comercio mundial de fertilizantes transita por este estrecho.
Ormuz es un paso marítimo de solo 50 kilómetros de ancho en su punto más angosto que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, y ha sido un sitio comercial estratégico y relevante desde la Edad Media.
Por allí no solo pasa petróleo, e Irán lo utiliza como un instrumento de poder, consciente del daño que causa a la economía mundial, incluso en países y personas que nada tienen que ver con el conflicto en desarrollo.
El diario colombiano La República detallo el tránsito comercial que caracteriza a la zona, lo que sirve para entender la gravedad de lo que está pasando:
El 20% del petróleo que consume el planeta para por allí, pero no es el único producto estratégico.
Además, transita el 33% de fertilizantes, 32% de metanol; el 24,5% de minerales; 13% de líquidos de gas natural; 19% de gas natural licuado; 14% de combustibles refinados; 13% de derivados del petróleo; 8% de coque de petróleo (producto de uso en la industria cementera y como materia prima para ánodos en la producción de aluminio);7% de azúcar y productos “blandos” (los productos blandos son materias primas agrícolas cultivadas, no extraídas, también ganado, en cambio los “productos duros” son petróleo, metales, etc.); 4,3% de cereales y semillas oleaginosas (4,3%).
Sin embargo, la cifra que más sorprende es la primera: uno de cada tres fertilizantes del comercio mundial pasa por Ormuz. Eso significa que cualquier interrupción prolongada no solo afecta a estaciones de servicio, sino a los agricultores que son los que producen alimento para el mundo.
Otro dato, es que en esa zona se encuentran Catar, Arabia Saudita e Irán, tres de los diez mayores exportadores de urea del mundo, y dependen de esa ruta para sacar su producción al mundo.
Hasta la pasada semana el precio de la urea tuvo una suba de hasta 13%, pasando de US$ 485/490 la tonelada a US$ 550 en Egipto. En Estados Unidos, los incrementos superaron los US$ 70 por tonelada en algunos puertos.
En cuanto al gas natural licuado (GNL), Catar, uno de los mayores exportadores del mundo, suspendió temporalmente la producción tras interceptar drones que apuntaban a instalaciones energéticas en Ras Laffan. Esta es una ciudad industrial y portuaria ubicada al norte de Catar, creada específicamente como hub energético. Es uno de los complejos más grandes del mundo dedicados al GNL y productos derivados del gas.
El resultado: los precios del gas europeo subieron 40% ante el temor de cortes de suministro.
CHINA, INDIA, JAPÓN Y COREA, LOS MÁS AFECTADOS.
Según analistas de JPMorgan -citados por el diario colombiano-, los productores petroleros del Golfo podrían resistir cerca de 22 días almacenando crudo en tierra antes de verse obligados a reducir producción si el cierre del estrecho supera los 25 días.
Cumplidos esos 25 días hay margen adicional en almacenamientos flotantes, pero limitado. Arabia Saudita es el país que más petróleo mueve por Ormuz: 6 millones de barriles diarios, y aunque dispone de oleoductos alternativos hacia el mar Rojo, su capacidad no alcanza para reemplazar todo el flujo. De cualquier forma, los principales compradores no están en Occidente sino en Asia Oriental: China recibe más de 30% del crudo que pasa por Ormuz. India, Japón y Corea del Sur también dependen de esa ruta.
Fuerte presión de los precios debido a los conflictos.
Montevideo | Todo El Campo | El mercado de la urea se ha visto directamente afectado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, con Irán como actor central.
El mercado internacional sufre una fuerte presión sobre precios: el recrudecimiento de la guerra generó un aumento inmediato en las cotizaciones internacionales. En Egipto, por ejemplo, la urea pasó de un rango de 485–490 US$/ton a 550 US$/ton, lo que implica un salto cercano al 13%.
En Uruguay, la preocupación no está tanto en la disponibilidad actual, sino en el costo de reposición para abril y mayo, que se espera más elevado.
El conflicto también encarece fletes y seguros marítimos, ya que por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial, lo que tensiona el mercado de gas y fertilizantes y suma volatilidad financiera.
Una eventual interrupción en esta vía marítima afectaría directamente el flujo de azufre, urea y amoníaco hacia los mercados internacionales.
Según estimaciones internacionales sobre el sector, si el tránsito por Ormuz se viera bloqueado, el suministro anual de azufre podría disminuir en un 44% y el de urea en un 33%. Cada mes, entre 3 y 3,9 millones de toneladas de fertilizantes atraviesan esta ruta, lo que la convierte en un punto crítico para la seguridad alimentaria mundial.
Por otra parte, la industria de fertilizantes depende en gran medida del gas natural, materia prima esencial para la producción de urea y amoníaco. El aumento en los precios del petróleo suele trasladarse al gas, elevando los costos de producción.
Además, se reportaron interrupciones en plantas productoras de la región. En Irán, varias instalaciones suspendieron operaciones, mientras que en Egipto algunas plantas paralizaron actividades debido a restricciones en el suministro de gas. Estos factores refuerzan la presión sobre la oferta global.
Sudamérica es altamente dependiente de fertilizantes importados, una crisis llevaría a los países de la región a enfrentar mayores costos y menor margen en cultivos estratégicos, por lo que el impacto se hará sentir, dicen analistas.
El impuesto comenzó a regir el 1° de enero, busca cuidar el medio ambiente, pero a un mayor costo a la hora de producir.
Bruselas, Bélgica | Todo El Campo | Con el cuidado del medio ambiente como principal objetivo, la Unión Europea (UE) ideo y aprobó en abrilk de 2023 el Mecanismo de Ajuste Fronterizo de Carbono (CBAM), por el cual se fija un precio (impuesto o arancel) a las emisiones de algunos bienes importados como cemento, aluminio, acero, y fertilizantes, entre otros.
Además, se busca evitar que empresas europeas se trasladen a países donde las normativas medioambientales son menos exigentes y más tolerantes con las emisiones de carbono; proteger la competitividad local; e incentivar a terceros países a tomar medidas de protección ambiental.
El CBAM comenzó a funcionar en octubre de 2023, iniciado un proceso de ejecución, primero en una etapa de adaptación transitoria que finalizó en 2025, y a partir del 1° de enero de 2026 comenzó la implementación definitiva, aumentando progresivamente hasta 2034.
Sin embargo, varios países de la UE están presionando a la Comisión Europea para que excluya a los fertilizantes del mecanismo arancelario al carbono.
El motivo es económico: en las primeras semanas del año el precio del fertilizante se ha disparado agravando las dificultades económicas que ya tienen los agricultores.
El pedido formal a la Comisión Europea para aplazar la puesta en marcha del CBAM fue realizado en la reunión del 12 de enero, convocada a solicitud de Austria. Allí, Johannes Frankhauser, funcionario del Ministerio de Agricultura de ese país expreso: “Los agricultores europeos se enfrentan actualmente no solo a precios bajos al productor, sino también al aumento de los costos de producción. Los principales factores de ese costo son los precios de los fertilizantes, que han aumentado notablemente desde 2020”.
Stefan Krajewski, ministro de Agricultura de Polonia señaló: “Los altos precios de los insumos de producción, incluidos los fertilizantes, tienen un impacto directo en la situación económica de las chacras”. Polonia quiere encontrar “una solución óptima para mantener la seguridad alimentaria”, pero también “evitar posibles impactos negativos en la competitividad de los productores de fertilizantes de la UE”.
Los fertilizantes representan un porcentaje alto de los costos productivos, y deben ser importados porque la UE no es capaz de atender por sí sola la demanda. El CBAM sobre las importaciones de países que no controlan el carbono lleva a que producir se haga más caro, y así será mientras que los países proveedores no adopten prácticas limpias según las exigencias y los parámetros europeos.
En el primer eslabón, el costo del CBAM lo pagan los importadores, y éstos lo trasladan a los productores, por lo que es un impuesto que termina saliendo del bolsillo del que produce, que seguramente lo ingresará en su producción y lo sumará al momento de colocarla, volcando ese incremento al mercado en los casos que puede hacerlo y que los precios no son tomados desde el exterior.
BUSCAN SUSPENDER EL IMPUESTO.
El debate ahora volvió a lo político, ya que será la Comisión Europea la que deberá decidir. La presión de Austria y los otros once países buscan concretar una suspensión a los aranceles regulares sobre componentes de fertilizantes, como forma de compensar costos adicionales generados por el CBAM.
Esa suspensión aún no se ha decidido, pero puede aplicarse retroactivamente.
Suspender los impuestos del CBAM a los fertilizantes será una medida aplaudida por los agricultores, pero adversa para los europeos fabricantes de fertilizantes. La Asociación de Productores Fertilizantes Europa ya se pronunció sobre el punto y opinó que la medida sería “totalmente inaceptable” y “socavaría la competitividad” de las empresas de la UE.
La normativa “se diseñó para garantizar un campo de juego equitativo. Debilitarla mediante reducciones arancelarias o suspensiones retroactivas envía una señal equivocada a las empresas que invierten en la transición verde de Europa”, opinó otro empresario.
LA UE DICE QUE HA SIDO EXITOSO.
A pesar del debate que se ha generado, el sitio web oficial de la Comisión Europea sobre la unión tributaria y aduanera, afirmó que “el Mecanismo de Ajuste Fronterizo del Carbono (CBAM) entró en vigor con éxito” y en la fecha establecida (1° de enero).
Sobre el volumen de comercio cubierto, se informó: “Las importaciones de CBAM declaradas en el primer periodo de notificación (del 1° al 6 de enero de 2026) cubrieron 1.655.613 toneladas de bienes”.
Ese 1,6 millón de toneladas se distribuyó por sector: hierro y acero, 98% del volumen total cubierto por CBAM; aluminio, 0,3%; fertilizantes, 1,2%; cemento, 0,5%.
Principales terceros países exportadores de productos cubiertos por el CBAM fueron Turquía, China, India, Canadá, Taiwán y Vietnam.
Los principales Estados miembros de la UE importadores fueron Bélgica, España, Rumania, Países Bajos, Francia y Alemania.