El oficial de políticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) participó en la X Reunión de la Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (Red SPAA), que celebra 10 años de trabajo.
Montevideo | Todo El Campo | En Cartagena, Colombia, la Red Regional de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (Red SPAA) conformada por instituciones gubernamentales de 18 países, celebró su décimo aniversario reuniendo a representantes de toda América Latina y el Caribe para reforzar la cooperación en favor de sistemas alimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles.
João Intini (foto), oficial de políticas de la FAO, destaca en esta entrevista cómo la Red ha sido clave para garantizar el acceso a alimentos saludables y asequibles, incluso en los momentos más críticos, y cuáles son los desafíos y prioridades que marcarán su futuro.
La Red SPAA está cumpliendo su 10 aniversario ¿cuál ha sido el impacto que ha tenido esta coordinación y cooperación entre países?
João Intini – Celebrar 10 años de la Red SPAA es un momento muy importante, significa reconocer una década de cooperación entre países para fortalecer los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos. Tal vez lo más destacable es que la Red no detuvo su labor durante la pandemia, cuando más se necesitaba coordinar esfuerzos para garantizar el acceso a alimentos saludables y asequibles. El trabajo de los miembros de la red permitió que más de 500 funcionarios públicos en la región pudieran fortalecer sus capacidades en políticas de abastecimiento y comercialización, lo que contribuye a un mejor diseño e implementación de políticas y programas en este tema.
¿Cuáles son los retos que actualmente enfrentan los mercados y centrales de abasto en América Latina y el Caribe?
João Intini – Actualmente, el desafío que enfrenta la región es el aumento de los precios de los alimentos y sus impactos en la seguridad alimentaria, y la importancia del comercio de alimentos para contribuir a dinamizar las economías locales y a estabilizar los mercados. Por ello, en la reunión intercambiamos buenas prácticas, analizamos políticas y buscamos estrategias para reforzar la resiliencia de nuestros sistemas alimentarios resilientes y sostenibles, siempre con atención especial a la inclusión social y la igualdad de género.
Otro tema clave que se abordó en la agenda, fue la preocupación de cómo alimentar a las poblaciones en las ciudades, en un contexto de creciente urbanización de América Latina y el Caribe, ya que ese es un tema central de la Red SPAA.
¿Qué papel juega la cooperación técnica de la FAO ante estos desafíos?
João Intini – Creo que es fundamental. En este caso, trabajamos en el marco del Proyecto “Fortalecimiento de la Agenda regional de sistemas alimentarios para el continuo urbano-rural”, impulsado por el Gobierno de Brasil —a través del Ministerio de Desarrollo Social y la Agencia Brasileña de Cooperación— y la FAO, dentro del Programa de Cooperación Internacional Brasil–FAO. Buscamos compartir experiencias exitosas de políticas públicas y adaptarlas a las realidades de cada país, fortaleciendo capacidades técnicas e institucionales.
La cooperación regional es clave para enfrentar los retos actuales y construir sistemas alimentarios más resilientes y sostenibles. Necesitamos combinar información transparente, políticas integrales y el intercambio de experiencias para que productores, consumidores y gobiernos puedan tomar mejores decisiones y garantizar el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada.
¿Qué podemos esperar para el futuro de la Red SPAA?
João Intini – Continuaremos trabajando para que los sistemas de abastecimiento y comercialización sean más inclusivos, resilientes y sostenibles, promoviendo la seguridad alimentaria y el desarrollo económico en América Latina y el Caribe. Los próximos años serán de consolidación y expansión de este trabajo conjunto.
Los temas de abastecimiento están, cada vez más, siendo incorporados en espacios multilaterales, por ejemplo, en lo referente a abastecimiento y reservas estratégicas.
Por ello, la red trabaja para su ampliación, y para seguir posicionando una oferta de informaciones y capacitaciones en la región.
A cuatro años de la primera Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas se llevará a cabo, del 27 al 29 de julio en Etiopía, su segunda edición. En ese contexto, Uruguay avanza en su Hoja de Ruta para la transformación sostenible de su sistema agroalimentario.
Montevideo | Todo El Campo | La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas (UNFSS, por sus siglas en inglés) se celebró por primera vez en 2021 con el objetivo de transformar los sistemas agroalimentarios del mundo para que sean más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles. Se enmarca como parte de los esfuerzos para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS 2: Hambre Cero.
Del 27 al 29 de julio de 2025 se realizará en Etiopía la segunda edición de la Cumbre (UNFSS+4), un espacio clave para conocer el progreso de los países hacia la transformación de sus sistemas agroalimentarios, cuatro años después de su lanzamiento.
Uruguay cuenta con una Hoja de Ruta Nacional para la transformación de los Sistemas Alimentarios, elaborada de forma interministerial en el marco de la primera Cumbre. A partir de este documento, ha impulsado diversas acciones estratégicas para avanzar en los compromisos asumidos. Como socio técnico, la FAO ha apoyado al país en varias de estas iniciativas, promoviendo un sistema agroalimentario más saludable, sostenible e inclusivo.
AVANCES EN URUGUAY Y EL APOYO DE LA FAO.
Desde 2021, la FAO ha acompañado a Uruguay en la elaboración y puesta en marcha de su Hoja de Ruta Nacional, alineada con los ODS. Entre los principales logros se destacan acciones concretas en materia de mitigación del cambio climático, alimentación escolar, agricultura familiar, seguridad alimentaria y fortalecimiento de mercados urbanos.
En el marco de su estrategia de desarrollo sostenible, Uruguay impulsa una economía baja en carbono mediante un proyecto de ganadería climáticamente inteligente y otras dos iniciativas orientadas a la neutralidad en la degradación de tierras y la transformación sostenible de la agricultura. Asimismo, se promueve la gestión integral de plásticos y plaguicidas, junto con aportes técnicos a instrumentos clave como la Estrategia Nacional de Biodiversidad, la Estrategia Nacional de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos y el Plan Nacional de Bioinsumos.
Por otra parte, con el apoyo de la FAO, el país ha fortalecido su Programa de Alimentación Escolar mediante un diagnóstico institucional que permitió implementar la Metodología de Escuelas Sostenibles. Además, se elaboró una encuesta nacional de consumo real de alimentos y se fortalecieron capacidades para mejorar el monitoreo de la inseguridad alimentaria y la evaluación de riesgos en empresas elaboradoras de alimentos.
En el ámbito urbano, se avanza en una propuesta de manejo sostenible de residuos en la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) y en un diagnóstico de género sobre la institución, promoviendo así prácticas más sostenibles y equitativas.
En línea con la producción agropecuaria nacional, la FAO acompañó al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en la elaboración del Plan Nacional de Género en Políticas Agropecuarias, un plan de riego agrícola y un proyecto de comunicación para promover la conciencia agropecuaria. Asimismo, junto al Instituto Nacional de Carnes, se coorganizó la primera Conferencia Regional para la Transformación Sostenible de la Ganadería, reafirmando la visión de una producción más eficiente, con menor impacto ambiental y mejor nutrición.
La próxima Cumbre UNFSS+4 será una oportunidad clave para profundizar la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios, consolidando la articulación entre gobiernos, productores, sociedad civil y organismos internacionales.
DOCUMENTO: HOJA DE RUTA NACIONAL PARA LA TRANSFORMACIÓN DE LOS SISTEMAS ALIMENTARIOS EN APOYO A LA AGENDA 2030.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay fue elegido como sede de la XVIII Reunión de la Comisión de Desarrollo Ganadero para América Latina y el Caribe (Codegalac), que se celebrará en 2027, informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Se reafirma el compromiso regional de nuestro país en el desarrollo de una ganadería moderna, resiliente, inclusiva y respetuosa del medio ambiente, afirma el MGAP.
La designación fue votada por unanimidad por los países presentes en la XVII Codegalac que se realizó este mes, los días 16, 17 y 18 de julio en Guatemala.
El evento es organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y Uruguay ya ha sido sede del mismo, en agosto de 2021, habiéndose de manera virtual por la situación sanitaria de ese momento, debido a la pandemia.
CODEGALAC.
La Comisión es una instancia que reúne a los representantes de los gobiernos y del sector privado regional para el intercambio de experiencias en políticas y programas de desarrollo ganadero y la formulación de estrategias de cooperación para su fortalecimiento. El objetivo es apoyar la preparación de marcos de políticas para el sector y el diseño e implementación de programas nacionales y regionales de desarrollo ganadero.
Su secretaría técnica la ejerce la FAO a través del Oficial Principal de Desarrollo Ganadero de su Oficina Regional para América Latina y el Caribe. Sus conclusiones y recomendaciones son presentadas en la Conferencia Regional de la FAO, la cual define las prioridades regionales de la Organización para cada bienio.
Los países miembros están representados por delegados de los gobiernos, vinculados principalmente a instituciones pertenecientes a los Ministerios de Agricultura y Medio Ambiente, entre otros, y por observadores de organizaciones internacionales, el sector privado, organizaciones ganaderas y la sociedad civil.
Los países miembros son: Argentina, Bahamas, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
El aumento de la carne fue impulsado por precios más altos en todas las categorías, excepto en las aves de corral.
Montevideo | Todo El Campo | El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) tuvo una leve suba en junio, respecto a mayo. El impulso al alza lo dieron la carne, los productos lácteos y los aceites vegetales. Los índices de los cereales y el azúcar disminuyeron.
El índice de junio se ubicó en un promedio de 128,0 puntos, un aumento de 0,7 puntos respecto a mayo (+0,5%). Comparado con junio de 2024, el incremento fue de 7,0 puntos (+5,8%).
LA CARNE LLEGA A UN NUEVO RÉCORD.
El índice de precios de la carne de la FAO se situó en junio en un promedio de 126,0 puntos, es decir, 2,6 puntos (2,1%) más que en mayo y 7,9 puntos (6,7%) más que el valor del año anterior, lo que supone un nuevo récord.
El aumento fue impulsado por precios más altos en todas las categorías de carne, excepto en las aves de corral.
Los precios mundiales de la carne de vacuno alcanzaron un nuevo máximo, debido a la escasez de suministros de exportación del Brasil y a la fuerte demanda de los Estados Unidos, que ejerció una presión al alza sobre los precios de exportación australianos.
Las cotizaciones de la carne de porcino aumentaron debido a la firme demanda mundial de importaciones en medio de la estabilidad de los suministros, mientras que los precios de la carne de ovino aumentaron bruscamente por tercer mes consecutivo, respaldados por la constante demanda internacional y la menor disponibilidad de exportación de Oceanía.
En cambio, los precios de la carne de aves de corral siguieron disminuyendo, presionados por la abundante oferta interna del Brasil tras la introducción de restricciones a la exportación tras la detección de la gripe aviar de alta patogenicidad a mediados de mayo.
Sin embargo, el impacto se compensó en parte más adelante en el mes, ya que se restableció el estatus de libre de la enfermedad después de un período de 28 días sin nuevos brotes en granjas comerciales, lo que llevó a algunos socios comerciales a aliviar las restricciones y provocó una recuperación gradual de la demanda de importaciones.
PRODUCTOS LÁCTEOS.
El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en junio en un promedio de 154,4 puntos, 0,8 puntos (0,5%) más que en mayo y 26,5 puntos ( 20,7%) más que hace un año.
El índice de precios de la manteca registró el mayor aumento mensual, con un aumento del 2,8% a un nuevo récord de 225 puntos. La continua tendencia al alza se debió principalmente a la persistente escasez de oferta en Oceanía y la Unión Europea, junto con la fuerte demanda de importaciones procedentes de Asia, incluido el Cercano Oriente. Nueva Zelanda entró en su desaceleración estacional de la producción, mientras que en la Unión Europea, las contracciones del rebaño provocadas por las regulaciones ambientales frenaron la expansión de la producción de leche, y algunas regiones occidentales se vieron aún más afectadas por los impactos persistentes de los brotes del virus de la lengua azul a fines de 2024.
En los Estados Unidos, la disminución de la producción mensual de manteca y la caída de las existencias por debajo de los niveles del año pasado añadieron más presión a los precios.
Los precios del queso también subieron por tercer mes consecutivo, debido a la continua y sólida demanda minorista y de servicios de alimentación en Asia Oriental.
Por el contrario, los precios de la leche descremada en polvo bajaron un 0,6%, mientras que la leche entera en polvo cayó un 2,3% en medio de una demanda.
ACEITES VEGETALES.
El índice para los aceites vegetales se situó en junio en un promedio de 155,7 puntos, es decir, 3,5 puntos (2,3%) más que el mes anterior y un 18,2% más que su nivel de junio de 2024.
El aumento se debió principalmente al incremento de los precios de los aceites de palma, colza y soja, que compensaron con creces un ligero descenso de los precios del aceite de girasol. Los precios internacionales del aceite de palma subieron casi un 5% en junio, respaldados en gran medida por la fuerte demanda mundial de importaciones en medio de una mayor competitividad de los precios.
Los precios del aceite de soja también subieron en junio, influidos por las expectativas de una mayor demanda de materias primas del sector de los biocombustibles tras los anuncios de medidas de política de apoyo en el Brasil y los Estados Unidos de América.
El aceite de colza se vio impulsado en sus precios por las expectativas de que los suministros mundiales continúen siendo ajustados en 2025/26.
Por el contrario, los precios mundiales del aceite de girasol disminuyeron debido a la previsión de un aumento de la producción en la región del mar Negro, moderada y amplios suministros mundiales.
CEREALES.
Los cereales bajaron en el índice de referencia de precios de la FAO; quedando en 107,4 puntos, 1,6 puntos (1,5%) menos que en mayo y 7,8 puntos (6,8%) menos que hace un año.
Los precios mundiales del maíz cayeron bruscamente por segundo mes consecutivo, ya que el aumento de los suministros estacionales en Argentina y Brasil intensificó la competencia entre los principales orígenes de exportación.
Los precios mundiales del sorgo y la cebada también disminuyeron en junio.
En cambio, a pesar de la presión de la cosecha en el hemisferio norte, los precios internacionales del trigo aumentaron mes a mes, debido principalmente a las preocupaciones meteorológicas en algunas zonas productoras clave, como la Federación de Rusia y partes de la Unión Europea y los Estados Unidos de América.
El índice de precios del arroz de la FAO bajó un 0,8%, impulsado por la disminución de la demanda de variedades índicas.
AZÚCAR.
El precio del azúcar quedó en 103,7 puntos, es decir, 5,7 puntos (5,2 %) menos que en mayo, lo que supone el cuarto descenso mensual consecutivo y el nivel más bajo desde abril de 2021, cuando alcanzó un promedio de 100,0 puntos.
La disminución se debió principalmente a la mejora de las perspectivas de la oferta en los principales países productores.
Naciones Unidas proclamó el 2025 como el Año Internacional de las Cooperativas, bajo el lema “Las cooperativas construyen un mundo mejor”.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco del Día Internacional de las Cooperativas, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) realizará un panel para intercambiar visiones sobre el rol del cooperativismo en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios.
Naciones Unidas proclamó el 2025 como el Año Internacional de las Cooperativas. Bajo el lema “Las cooperativas construyen un mundo mejor”, se reconoce su aporte al desarrollo sostenible ya la inclusión de las comunidades locales. Además, estas juegan un papel crucial en la lucha contra el hambre y la desnutrición.
El sábado 5 de julio, de 08.30 a 14.00 horas, el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) celebrará el Día Internacional de las Cooperativas en San José de Mayo, Capital Nacional del Cooperativismo 2025. La actividad se llevará a cabo en el Instituto de Alta Especialización José F. Arias (IAE), ubicado en Soriano y Massini.
En este marco, la FAO en Uruguay llevará adelante el panel “Las cooperativas y la transformación del sistema agroalimentario en Uruguay”, que se desarrollará de 10.00 a 12.00 horas y participarán referentes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Cooperativas Agrarias Federadas y la Comisión Nacional de Fomento Rural.
El modelo cooperativo es una herramienta clave para construir un futuro más justo, inclusivo y sostenible. Su aporte al sistema agroalimentario es sustantivo, al promover la gobernanza, el desarrollo territorial y el fortalecimiento de la agricultura familiar.
Durante el panel se abordará el rol estratégico del cooperativismo en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios, con especial énfasis en la agricultura familiar.
PANELISTAS:
Participarán como panelistas:
Gabriel Isola, director general de Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Pablo Perdomo, presidente de Cooperativas Agrarias Federadas.
Un representante de la Comisión Nacional de Fomento Rural (a confirmar).
Gonzalo Kmaid, representante adjunto de Programa y Oficial a Cargo de la FAO en Uruguay.
Elisa Bandeira, especialista en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO en Uruguay.