Hay un nuevo “neoproteccionismo ambiental”, dijo Mattos en Europa a los europeos.

Hay un nuevo “neoproteccionismo ambiental”, dijo Mattos en Europa a los europeos.

Mattos: “Si realmente estamos interesados en mejorar el clima tiene que haber premios de acceso a aquellos países que cumplan las reglas ambientales y fomenten la sostenibilidad de sus procesos productivos”.

Montevideo | Todo El Campo | En la Conferencia Mundial de la FAO sobre Transformación Sostenible de la Ganadería que se celebró en Roma entre el 25 y 27 de setiembre, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, cuestionó lo que llamó “neoproteccionismo ambiental” en referencia al Pacto Verde de la Unión Europea.

Ante el auditorio de jerarquías y referentes de todo el mundo, el ministro uruguayo destacó positivamente que aquella fuera la primera conferencia global dedicada a la ganadería sostenible, primera organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y la primera en la historia, en el marco de la importancia que tiene la producción animal para la alimentación humana y con base en cuatro principios: mejor producción, mejor ambiente, mejor nutrición y mejor salud, con sistemas más eficientes, inclusivos, resiliente y sostenibles.

Este diálogo debería haberse dado hace mucho tiempo, reclamó, debido a que la publicación de la “Larga Sombra del Ganado” (libro de casi 500 páginas de Iniciativa para Ganadería, Medio Ambiente y Desarrollo y la propia FAO) perjudicó mucho a la producción animal global, colocándola en una posición desmerecida, y también al Uruguay dado que somos un país ganadero y esta actividad parte fundamental de la economía y pilar fundamental del desarrollo del país.

Mattos presentó a Uruguay como “un país joven que tiene más de 400 años de historia ganadera, donde la ganadería ocupa la mayor parte del territorio; con un alto nivel de conservación de nuestros recursos naturales y más del 50% de la superficie sobre campo natural”.

“Son los animales los que protegen la biodiversidad del Uruguay”, subrayó.

Agregó que “cuando los primeros exploradores llegaron, catalogaron a nuestro territorio como una tierra sin provecho, sin embargo, hoy se prueba que estaban equivocados dado que la ganadería moldeó al país y se ha transformado en un pilar fundamental de la sociedad y la economía”.

LA BARRERAS O EL PROTECCIONISMO VERDE.

Mattos agregó que en la actualidad “están surgiendo barreras al comercio como lo es el Pacto Verde de la Unión Europea, que coloca restricciones ambientales a las exportaciones de alimentos, lo que apunta hacia políticas proteccionistas que perjudican a los países productores de alimentos”, lo que definió como “neoproteccionismo ambiental”.

Sin embargo, “el problema del calentamiento global no puede ser atribuido a la ganadería si no al consumo y a la actividad humana en general”, observó, lo que “se vio claramente durante la última pandemia, donde la salud del planeta rápidamente mejoró por la reducción de la actividad humana debido al confinamiento global, haciéndose visible incluso desde el espacio; durante este tiempo los animales siguieron rumiando”.

Otra amenaza para el sector lácteo: la leche cultivada, sin vacas, ovejas, ni cabras.

Otra amenaza para el sector lácteo: la leche cultivada, sin vacas, ovejas, ni cabras.

La FAO publicó recientemente un documento de síntesis sobre los riesgos de los alimentos a base de células, con 53 peligros potenciales identificados para la salud humana.

Montevideo | Todo El Campo | Los productos naturales siguen siendo atacados por sustitutos artificiales.

Es curioso que suceda, porque en un mundo que en el discurso y en las actividades humanas apuesta decididamente a lo natural, cuando se trata de alimentos parece no importarle, y opta por sustitutos que desde la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se advierte sobre la inseguridad y peligro que dichos alimentos generan en sus consumidores.

European Livestock Voice, sitio web europeo que aborda el papel de la agropecuaria, informó sobre la elaboración de leche artificial, sin vacas, que  los agricultores advierten se trata de productos diseñados con procesos de fabricación mucho más similares a los de los productos farmacéuticos.

Además, recuerda la posición de la FAO: una mayor investigación con estudios más profundos para establecer un sistema que garantice la seguridad de los productos alimenticios a base de células y comprender si se pueden obtener los supuestos beneficios en el aumento de la sostenibilidad.

El siguiente es el artículo completo de European Livestock Voice.

DESPUÉS DE LA CARNE Y EL PESCADO CULTIVADOS, LA LECHE ARTIFICIAL ESTÁ LLEGANDO.

La leche, que ya tiene muchas alternativas vegetales gracias al lobby vegano, ahora se enfrenta a otro sustituto artificial que intenta reemplazarla. De hecho, la leche sintética parece estar bien encaminada, incluso por delante de la producción sintética de carne o pescado. Muchos habrán oído hablar de la carne y el pescado cultivados, pero ahora tenemos leche cultivada en laboratorio producida sin vacas, cabras u ovejas. Israel se ha convertido en uno de los primeros países del mundo en vender productos lácteos artificiales.

El pionero israelí de productos lácteos alternativos Remilk es una startup de tecnología alimentaria fundada en 2019, con el objetivo de construir la instalación de fermentación de precisión más grande del mundo para producir “lácteos libres de animales” en Dinamarca (ahora en pausa).

El Ministerio de Salud de Israel permitió a la compañía Remilk vender sus productos lácteos cultivados en laboratorio al público, la compañía ya está produciendo a escala industrial en varias áreas del mundo. El proceso de inserción del gen de la proteína de la leche en biorreactores para un crecimiento acelerado es similar al utilizado para casi todos los alimentos basados en células.

En la práctica, el método utiliza levadura de la industria cervecera y panadera para fermentar proteínas de leche químicamente idénticas que los fabricantes pueden convertir en leche, queso y yogur. Pero quedan muchas, muchas dudas sobre tales alimentos sintéticos. Los agricultores y otros actores de la cadena alimentaria dudan de que tales productos puedan considerarse alimentos, ya que son productos diseñados con procesos de fabricación mucho más similares a los de los productos farmacéuticos y, en este contexto, deben evaluarse.

ADVERTENCIA DE LA FAO.

Debido a las preocupaciones planteadas sobre los nuevos productos, la FAO publicó recientemente un documento de síntesis sobre los riesgos de los alimentos a base de células, con 53 peligros potenciales identificados para la salud humana.

Entre estos riesgos, el uso de factores de crecimiento como las hormonas, la deriva genética y la proliferación de células cancerígenas son motivo de gran preocupación.

En sus conclusiones, la FAO aconseja una mayor investigación con estudios más profundos para establecer un sistema que garantice la seguridad de los productos alimenticios a base de células y comprender si se pueden obtener los supuestos beneficios en el aumento de la sostenibilidad.

SALUD, PERO TAMBIÉN ECONOMÍA Y MEDIO AMBIENTE.

Las preocupaciones sobre los alimentos sintéticos no son solo para la salud humana sino también por razones económicas. El negocio está en manos de cuatro o cinco multinacionales, unas pocas personas influyentes en todo el mundo que pueden cambiar la vida de las personas y el medio ambiente, proponiendo la homologación y poniendo en riesgo la democracia económica y alimentaria.

La UE, con sus agricultores, el excelente know-how de la industria de procesamiento de alimentos, la calidad de sus productos y su modelo de sostenibilidad visto como un ejemplo en todo el mundo, continúa promoviendo la producción de alimentos saludables y naturales. Es necesario trabajar con los gobiernos para salvaguardar la producción agroalimentaria europea con sus altos estándares de calidad de aquellos que piensan que es posible poner en peligro la salud de los consumidores con fines de lucro.

También es necesario investigar científicamente el impacto ambiental real de estos alimentos artificiales cultivados en laboratorio, ya que según nuevos estudios, no son tan respetuosos con el medio ambiente como afirman. Por ejemplo, para la carne cultivada, las emisiones de CO2 pasan de un mínimo de 246 a un máximo de 1.508 CO2e por kg de producto, de 4 a 22 veces mayor que la mediana de los datos obtenibles en la literatura.

Conocer si el impacto ambiental de los alimentos cultivados en laboratorio es mayor que el de los sistemas convencionales es una conclusión importante que lleva a la reflexión, dado que las inversiones se han destinado específicamente a este sector con el supuesto de que este producto será más sostenible que los alimentos naturales. Además, reemplazar el vínculo entre los alimentos que comemos y la tierra con un proceso de laboratorio es un asunto muy serio, lo que lleva a muchas personas a reflexionar sobre si este es realmente el alimento (y el futuro) que queremos.

Organismos internacionales instan a los gobiernos a “asegurar la preparación para una pandemia de influenza aviar en todos los niveles”.

Organismos internacionales instan a los gobiernos a “asegurar la preparación para una pandemia de influenza aviar en todos los niveles”.

El documento al que accedió Todo El Campo menciona 8 medidas generales, instan a los gobiernos a tomar medidas respecto a la influenza aviar. La última de la lista es la más impactante.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Dada la propagación sin precedentes del virus de la influenza aviar A(H5N1) entre aves y mamíferos, y el riesgo potencial para la salud humana, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) divulgaron una serie de medidas y llaman a todos los países a ponerlas en práctica.

Las instituciones mencionadas señalan 8 medidas, pero la última de la lista es la más impactante: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente; 2) detectar, informar y responder rápidamente a los brotes animales; 3) fortalecer la vigilancia en animales y humanos; 4) realizar investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas; 5) compartir datos de secuencia genética; 6) fomentar la colaboración  entre sectores de la salud humana y animal; 7) comunicar el riesgo; y 8)  asegurar la preparación a una pandemia.

El siguiente es el desarrollo que la FAO, la OMS y la OMSA: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente, principalmente a través de medidas de bioseguridad mejoradas en las granjas y en las cadenas de valor avícolas, y aplicar buenas prácticas de higiene.

Los miembros de OMSA, en consulta con el sector avícola, pueden considerar la vacunación de aves de corral como una herramienta complementaria de control de enfermedades basada en una vigilancia sólida y teniendo en cuenta factores locales como las cepas de virus circulantes, la evaluación de riesgos y las condiciones de implementación de la vacunación.

2) Detecte, informe y responda rápidamente a los brotes de animales como primera línea de defensa. Cuando se detecta una infección en animales, se alienta a los países a implementar estrategias de control como se describe en los estándares de la OMSA.

3) Fortalecer la vigilancia de influenza en animales y humanos para permitir una respuesta temprana, se debe mejorar la vigilancia basada en el riesgo en los animales antes y durante los períodos de alto riesgo.

Los casos de influenza aviar en animales deben informarse a la AMSA de manera oportuna.

La secuenciación genética debe realizarse periódicamente para detectar cualquier cambio en los virus ya presentes en el área o la introducción de nuevos virus.

En humanos, se debe priorizar lo siguiente: (i) vigilancia de infecciones respiratorias agudas graves y enfermedades similares a la influenza, (ii) revisión cuidadosa de cualquier patrón epidemiológico inusual, (iii) notificación de infecciones humanas bajo el Reglamento Sanitario Internacional, y (iv) intercambio de virus de influenza con los Centros Colaboradores de Referencia e Investigación sobre la Influenza del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) de la OMS.

4) Llevar a cabo investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas. Se debe mejorar la vigilancia para detectar e investigar rápidamente más casos sospechosos en animales y humanos.

5) Comparta los datos de secuencia genética de virus de humanos, animales o sus entornos en bases de datos de acceso público rápidamente, incluso antes de la publicación revisada por pares.

6) Fomentar la colaboración entre los sectores de salud humana y animal, especialmente en las áreas de intercambio de información, evaluación conjunta de riesgos y respuesta.

7) Comunicar el riesgo. Alertar y capacitar a los trabajadores de la salud y las personas expuestas ocupacionalmente sobre las formas de protegerse.

Se debe advertir al público en general, así como a los trabajadores con animales, que eviten el contacto con animales enfermos y muertos, y que informen de ello a las autoridades de sanidad animal.

También se les debe recomendar que busquen atención médica si no se encuentran bien y que informen a su proveedor de atención médica sobre cualquier exposición a animales.

8) Asegurar la preparación para una pandemia de influenza en todos los niveles.

Sobre el final, se agrega: “La propagación del virus a los cinco continentes habla de la necesidad de cooperación global y alerta para proteger a los animales, las personas y las economías”.

Especies de mamíferos infectados.

Por último, los editores del documento de la FAO, OMS y OMSA, mencionan las especies de mamíferos que hasta el momento “se sabe que están infectados con virus A(H5N1)”.

El detalle es el siguiente: “hurón, visón, nutria europea, nutria de río norteamericana, nutria marina, tejón europeo, zorrillo, zarigüeya de Virginia, leopardo de Amur, tigre de Amur, león de montaña, pescador, turón europeo, lince, gato montés, gato doméstico, zorro rojo, coyote, mapache, perro mapache, perro de monte sudamericano, oso negro americano, oso pardo, oso grizzly, oso kodiak, cerdo doméstico (solo serología), foca gris, foca común, lobo marino, león marino, marsopa, delfín mular, delfín común de hocico corto, delfín de lados blancos, perros, perros mapaches japoneses, marta haya, focas del caspio, oso negro asiático, delfín chileno, marsopa de burmeister.

Finalmente agregan: “Se necesitan más estudios para comprender los niveles de referencia de infección en mamíferos salvajes”.

Influenza Aviar. Junto a la FAO, especialistas discuten el uso de vacunas para controlar el virus.

Influenza Aviar. Junto a la FAO, especialistas discuten el uso de vacunas para controlar el virus.

FAO hizo un llamado a la población a consumir con total seguridad productos de origen avícola, correctamente cocinados.

FAO | Todo El Campo | La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) realizó entre el 4 y 6 de julio la segunda reunión técnica de América Latina y el Caribe para conocer la evolución que ha mostrado la influenza aviar en los países de la región y compartir metodologías, y con eso, poder ajustar las estrategias regionales.

Desde octubre de 2022 a la fecha, ya son 18 países en el continente americano que han confirmado brotes de virus de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP). Una situación sin precedentes a nivel regional.

El apoyo entregado por FAO se enmarca en el llamado realizado por los países del continente para enfrentar esta crisis, disponiendo apoyo técnico, logístico y de recursos para intentar contener la propagación y el impacto del virus.

El encuentro, que convocó a los jefes y representantes de los servicios veterinarios de nueve países de América Latina y el Caribe, expertos internacionales, así como representantes de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), además profundizó sobre la discusión técnica sobre la decisión e implementación del uso de vacunas como apoyo a la estrategia de prevención y control para la influenza aviar altamente patógena (IAAP).

“Desde la FAO hemos sido claros que la única forma de afrontar esta emergencia es de manera regional y de forma coordinada. La influenza aviar no respeta fronteras, por lo que decisiones tan trascendentales como el uso de la vacunación como medida complementaria para el control, debe hacerse con la mayor cantidad y calidad de antecedentes científicos y técnicos” expresó Andrés González, oficial de Ganadería Sostenible, Sanidad Animal y Biodiversidad de la FAO para América Latina y el Caribe.

Los representantes desarrollaron un análisis exhaustivo de las ventajas y desventajas de la vacunación, la utilización de diferentes tipos a nivel mundial y las opciones disponibles en la región. Se consideraron varios aspectos clave para el desarrollo de un programa para ello, incluyendo la selección de vacunas de alta calidad, la identificación de la población objetivo, la duración prevista, la estrategia de salida y sus desafíos logísticos asociados, entre otros aspectos. Se presentaron ejemplos prácticos de varios países y se discutieron temas como el diagnóstico diferencial entre aves vacunadas y no vacunadas para el seguimiento eficiente de un programa específico para IAAP.

“Creemos que el resultado de la discusión ha sido tremendamente satisfactorio. Hemos logrado un acuerdo de carácter regional con directrices técnicas, así como un plan de trabajo acordado con temas relevantes como el seguimiento epidemiológico, el diagnóstico de laboratorio, los planes de vacunación de aves domésticas contra la influenza aviar altamente patógena, teniendo en cuenta las particularidades de cada uno de los países” agregó el oficial de la FAO.

Además, compartieron actualizaciones sobre la situación epidemiológica en cada uno de sus países, las medidas de control en vigor y el status de la vacunación en los países que ya incorporan esta medida. La FAO recomendó a todos los servicios veterinarios oficiales seguir extremando las medidas de bioseguridad y vigilancia en cada uno de los países, ante el escenario que representa la próxima temporada de migración de aves en el mes de septiembre del presente año.

Asimismo, la FAO hizo un llamado a la población a consumir con total seguridad productos de origen avícola, correctamente cocinados.

Los países de América Latina y el Caribe producen el 20,4% de la carne de ave y el 10% de los huevos que se consumen en el mundo, un sector de gran importancia para el sustento de millones de pequeños y medianos productores agrícolas. Se han reportado casos de influenza aviar en Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

La primera reunión de emergencia de influenza aviar se realizó durante el mes de marzo pasado, en Santiago de Chile, y tuvo como objetivo definir un plan de acción de carácter regional para enfrentar la enfermedad en la región. Aquel encuentro, también convocado por la FAO, forma parte del trabajo para la prevención y protección que la Organización viene realizando desde 2022 a nivel continental.

Foto: Jefes y representantes de los servicios veterinarios de nueve países de América Latina y el Caribe, expertos internacionales, así como representantes de la FAO, OMSA y OPS participaron en la Reunión técnica de respuesta a la emergencia de Influenza Aviar en Cali, Colombia. FAO | Andrés Bolaño.

Crece el hambre en el mundo, y gana valor la seguridad alimentaria que países como Uruguay pueden brindar.

Crece el hambre en el mundo, y gana valor la seguridad alimentaria que países como Uruguay pueden brindar.

FAO: Hay 122 millones de personas más que en 2019 afectadas por el hambre debido a múltiples crisis, según revela un informe de las Naciones Unidas.

Montevideo | Todo El Campo | La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) difundió una nota informativa en la que advierte el aumento del hambre en el mundo: respecto a 2019 ahora hay 122 millones de personas más afectadas por el hambre. Las últimas investigaciones muestran que alrededor de 735 millones de personas padecen hambre en la actualidad, en comparación con los 613 millones de 2019.

Los factores que la FAO expone como responsables de ese incremento son “la pandemia y a las reiteradas perturbaciones relacionadas con el clima y los conflictos, incluida la guerra en Ucrania”, así se señaló en “la última edición del informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI)*, que se publicó el miércoles 12 de julio conjuntamente por cinco organismos especializados de las Naciones Unidas.

El informe no lo menciona, pero de lo anterior podemos inferir que en el mundo ganan importancia los países productores de alimentos, como Uruguay; y si tenemos una mirada regional, como el Mercosur.

“Si las tendencias continúan como están, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de poner fin al hambre para 2030 no se podrá alcanzar”, se advirtió por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El siguiente es el texto elaborado por FAO.

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN PARA LUCHAR CONTRA EL HAMBRE.

La edición de 2023 del informe revela que entre 691 y 783 millones de personas padecieron hambre en 2022, por lo que el punto medio del intervalo se sitúa en 735 millones. Esta cifra representa un incremento de 122 millones de personas en comparación con 2019, antes de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (Covid-19).

Si bien las cifras mundiales del hambre se han mantenido relativamente estables entre 2021 y 2022, hay muchos lugares del mundo que se enfrentan a crisis alimentarias cada vez más graves. En 2022 se observaron progresos en la reducción del hambre en Asia y América Latina, pero el hambre siguió aumentando en Asia occidental, en el Caribe y en todas las subregiones de África. África sigue siendo la región más afectada, ya que una de cada cinco personas se enfrenta al hambre, más del doble de la media mundial.

“Hay rayos de esperanza, algunas regiones están en vías de cumplir ciertas metas nutricionales para 2030. No obstante, en general, necesitamos un intenso esfuerzo mundial inmediato para rescatar a los ODS. Debemos fomentar la resiliencia frente a las crisis y perturbaciones que causan inseguridad alimentaria, desde los conflictos hasta el clima”, señaló el Sr. António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, en un mensaje de vídeo durante la presentación del informe en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

Los jefes de los cinco organismos de las Naciones Unidas -Qu Dongyu, director general de la FAO; Álvaro Lario, presidente del FIDA; Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS; Sra. Cindy McCain, directora ejecutiva del PMA; y Catherine Russell, directora ejecutiva del Unicef- escriben en el prólogo del informe: “Sin duda, cumplir la meta de los ODS de alcanzar el hambre cero de aquí a 2030 supone un reto abrumador. De hecho, se prevé que casi 600 millones de personas seguirán padeciendo hambre en 2030”. Los principales factores de inseguridad alimentaria y malnutrición son la “nueva normalidad”, añaden, y “no tenemos otra opción más que redoblar nuestros esfuerzos para transformar los sistemas agroalimentarios y aprovecharlos para alcanzar las metas” del ODS 2.

MÁS ALLÁ DEL HAMBRE.

La situación de la seguridad alimentaria y la nutrición siguió siendo desalentadora en 2022. En el informe se constata que alrededor del 29,6 % de la población mundial, que equivale a 2.400 millones de personas, no tenía acceso constante a los alimentos, a juzgar por la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave. Entre ellas, unos 900 millones de personas se enfrentaban a una situación de inseguridad alimentaria grave.

Entretanto, la capacidad de las personas para acceder a dietas saludables se ha deteriorado en todo el mundo: más de 3.100 millones de personas en el mundo, esto es, el 42% de la población mundial, no podían permitirse una dieta saludable en 2021. Esto representa un incremento global de 134 millones de personas en comparación con 2019.

Millones de niños menores de cinco años de edad siguen padeciendo malnutrición: en 2022 se registraron 148 millones de niños menores de cinco años (22,3%) sufrían retraso del crecimiento, 45 millones (6,8%), emaciación y 37 millones (5,6%), sobrepeso.

Se han registrado progresos en la lactancia materna exclusiva: el 48% de los lactantes menores de seis meses de edad se beneficiaron de esta práctica, cerca de la meta para 2025. Sin embargo, se precisarán medidas más concertadas a fin de alcanzar las metas para 2030 en materia de malnutrición.

NUEVOS DATOS: LA URBANIZACIÓN ESTÁ IMPULSANDO CAMBIOS EN LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS.

En el informe se analiza el aumento de la urbanización como una “megatendencia” que incide en los alimentos que consumen las personas y el modo en que lo hacen. Dado que se prevé que en 2050 casi siete de cada 10 personas vivirán en ciudades, los gobiernos y otros agentes que trabajan para combatir el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición deben intentar comprender estas tendencias de la urbanización y tenerlas en cuenta al formular sus políticas.

En particular, el concepto de división entre el medio urbano y el medio rural ya no es suficiente para comprender de qué manera la urbanización está configurando los sistemas agroalimentarios. Se necesita una perspectiva más compleja de todo el continuo rural-urbano que tenga en cuenta tanto el grado de conectividad que tienen las personas como los tipos de conexiones que existen entre las zonas urbanas y rurales.

Por primera vez, esta evolución se documenta de forma sistemática en 11 países. En el informe se muestra que las compras de alimentos son significativas no solo entre los hogares rurales, sino también a lo largo del continuo rural-urbano, incluidos los que residen lejos de los centros urbanos. Asimismo, los nuevos datos indican que el consumo de alimentos altamente procesados también está aumentando en las zonas periurbanas y rurales de algunos países.

Lamentablemente, sigue habiendo desigualdades espaciales. La inseguridad alimentaria afecta más a las personas que viven en las zonas rurales. La inseguridad alimentaria moderada o grave afectaba al 33% de los adultos que viven en las zonas rurales y al 26% de los que viven en las zonas urbanas.

La malnutrición infantil también muestra particularidades urbanas y rurales: la prevalencia del retraso del crecimiento en niños es mayor en las zonas rurales (35,8%) que en las zonas urbanas (22,4%). La emaciación es mayor en las zonas rurales (10,5%) que en las urbanas (7,7%), mientras que el sobrepeso es ligeramente superior en las zonas urbanas (5,4%) en comparación con las zonas rurales (3,5%).

En el informe se recomienda que, para promover eficazmente la seguridad alimentaria y la nutrición, las intervenciones en materia de políticas, las medidas y las inversiones deben guiarse por una mayor comprensión de la compleja y cambiante relación que existe entre todo el continuo rural-urbano y los sistemas agroalimentarios.

EN SUS PALABRAS.

Qu Dongyu, director general de la FAO: “La recuperación de la pandemia mundial ha sido desigual, y la guerra en Ucrania ha afectado a la disponibilidad de alimentos nutritivos y dietas saludables. Esta es la ‘nueva normalidad’ en la que el cambio climático, los conflictos y la inestabilidad económica están alejando a las personas marginadas todavía más de la seguridad. No podemos seguir haciendo simplemente lo que se ha hecho toda la vida”.

Álvaro Lario, presidente del FIDA: “Un mundo sin hambre es posible. Lo que nos falta son las inversiones y la voluntad política para llevar a la práctica soluciones a gran escala. Podemos erradicar el hambre si se convierte en una prioridad mundial. Las inversiones en los pequeños agricultores y en su adaptación al cambio climático, el acceso a insumos y tecnologías y el acceso a financiación para establecer pequeños agronegocios pueden marcar una diferencia. Los pequeños productores son parte de la solución. Si reciben el apoyo adecuado, pueden producir más alimentos, diversificar la producción y abastecer a los mercados tanto urbanos como rurales, ofreciendo a las zonas rurales y las ciudades alimentos nutritivos de producción local”.

Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef: “La malnutrición es una amenaza importante para la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de los niños. La escala de la crisis nutricional exige una respuesta más firme centrada en los niños, que incluya la priorización del acceso a dietas nutritivas y asequibles y servicios esenciales de nutrición, la protección de los niños y adolescentes frente a los alimentos ultraprocesados y pobres en nutrientes y el fortalecimiento de las cadenas de suministro alimentario y nutricional, entre ellas las de alimentos enriquecidos y terapéuticos para niños”.

Cindy McCain, directora ejecutiva del PMA: “El hambre está aumentando al tiempo que los recursos que necesitamos urgentemente para proteger a los más vulnerables se están reduciendo peligrosamente. Como trabajadores humanitarios, nos enfrentamos al mayor desafío que hemos visto. Necesitamos que la comunidad mundial actúe de manera rápida, inteligente y compasiva para revertir el curso e invertir la tendencia del hambre. En el PMA estamos comprometidos a trabajar con todos nuestros asociados, tanto antiguos y nuevos, para crear un mundo en el que nadie se pregunte cuándo será su próxima comida”.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS: “La emaciación infantil sigue siendo inaceptablemente elevada y no se han realizado progresos en la reducción del sobrepeso infantil. Necesitamos políticas públicas, inversiones y medidas específicas a fin de crear entornos alimentarios más saludables para todos”.

GLOSARIO DE LOS TÉRMINOS PRINCIPALES.

Inseguridad alimentaria aguda: la inseguridad alimentaria aguda se define como un estado de inseguridad alimentaria, en un área concreta y en un momento determinado, que reviste una gravedad tal que amenaza las vidas humanas o los medios de subsistencia, independientemente de las causas, el contexto o la duración. A este respecto, resulta pertinente proporcionar orientación estratégica que se centre en objetivos a corto plazo para prevenir, mitigar o reducir los efectos de la inseguridad alimentaria aguda grave. Este indicador se utiliza en el Informe mundial sobre las crisis alimentarias (Red de Información sobre Seguridad Alimentaria y Red mundial contra las crisis alimentarias, 2023).

Hambre: sensación incómoda o de dolor causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. En este informe, el término “hambre” es sinónimo de subalimentación crónica y se cuantifica mediante la prevalencia de la subalimentación.

Malnutrición: estado fisiológico anormal debido a un consumo insuficiente, desequilibrado o excesivo de macronutrientes o micronutrientes. La malnutrición incluye la desnutrición (retraso del crecimiento y emaciación infantiles y carencias de vitaminas y minerales), así como el sobrepeso y la obesidad.

Inseguridad alimentaria moderada: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual las personas afrontan incertidumbres sobre su capacidad para obtener alimentos y se han visto obligadas a reducir, en ocasiones durante el año, la calidad o la cantidad de alimentos que consumen debido a la falta de dinero u otros recursos. Hace referencia a una falta de acceso continuado a los alimentos, lo cual disminuye la calidad de la dieta y altera los hábitos alimentarios normales. Se mide mediante la escala de experiencia de inseguridad alimentaria y contribuye al seguimiento de los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.2).

Inseguridad alimentaria grave: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual, en algún momento del año, las personas se han quedado sin alimentos, sufren hambre y, en el caso más extremo, pasan uno o más días sin comer. Se mide mediante la escala de experiencia de inseguridad alimentaria y contribuye al seguimiento de los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.2).

Subalimentación: condición en la cual el consumo habitual de alimentos de un individuo es insuficiente para proporcionarle la cantidad de energía alimentaria necesaria a fin de llevar una vida normal, activa y sana. La prevalencia de la subalimentación se emplea para medir el hambre y los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.1).

(*) Descargue informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo: FAO

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