INIA dará especial relevancia a la temática a lo largo del año, capitalizando su trayectoria en investigación y desarrollo de soluciones para los sistemas pastoriles.
Montevideo | Todo El Campo | La declaración de 2026 como Año Internacional de los Pastizales y los Pastores por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) representa una oportunidad estratégica para Uruguay. No solo por la centralidad que tienen los pastizales y el pastoralismo en la producción ganadera y en la identidad del país, sino por el rol de liderazgo que asumió en la celebración junto a Mongolia.
En este contexto, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) dará especial relevancia a la temática a lo largo del año, capitalizando su trayectoria en investigación y desarrollo de soluciones para los sistemas pastoriles.
Fernanda Gomes Moojen, coordinadora del área de Pasturas y Forrajes de INIA, subraya que poner en agenda el campo natural implica reconocer activamente el recurso que sostiene la base bioeconómica de la ganadería uruguaya, así como el patrimonio natural y cultural asociado a su manejo. “Celebrar al campo natural es también valorar a quienes lo gestionan día a día: los productores y pastores”, afirma.
A nivel global, estos sistemas sustentan a más de 200 millones de personas, cubren más del 50% de la superficie terrestre y albergan cerca de un tercio del carbono del suelo, además de proveer servicios ecosistémicos claves para la seguridad alimentaria y la estabilidad climática.
En un escenario donde la sostenibilidad productiva y la resiliencia de la ganadería ocupan un lugar central en la agenda, la investigación en pastizales naturales resulta fundamental. Según Gomes, los monitoreos sistemáticos y de largo plazo permiten evaluar el impacto real de las decisiones de manejo sobre el suelo, la vegetación, los animales y la atmósfera, y comprender cómo los sistemas responden a eventos climáticos extremos, como sequías o excesos hídricos.
Además, la generación de germoplasma adaptado a las condiciones del campo natural constituye un aporte estratégico para mejorar la productividad sin comprometer la base ecológica.
En este sentido, INIA ha realizado contribuciones significativas al manejo y mejoramiento de los pastizales, combinando simplicidad operativa, respaldo científico e innovación. Entre las herramientas desarrolladas Gomes destaca la regla de campo natural, que facilita decisiones rápidas sobre la carga animal a partir de la altura del pasto, así como soluciones digitales como ClasPasto, que integra información satelital para apoyar el manejo del pastoreo a distintas escalas.
En mejoramiento genético, el instituto ha desarrollado cultivares adaptados para su siembra en cobertura sobre campo natural, como Lotus INIA Basalto, y ha avanzado en el mejoramiento de especies nativas, con cultivares como Paspalum notatum INIA Sepé y Bromus auleticus INIA Los Paraísos.
Asimismo, la coordinadora de Pasturas destaca la relevancia de los ensayos de largo plazo en las unidades experimentales de Palo a Pique y Glencoe, integrados a la Plataforma Agroambiental de INIA, que permiten generar evidencia robusta sobre los efectos acumulativos del manejo del pastoreo en distintos ambientes y sistemas productivos.
VISIBILIZAR EL VALOR DEL CAMPO NATURAL Y DE QUIENES LO MANEJAN.
Según adelanto Gomes, “el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores actuará como un marco integrador del trabajo del instituto”. Están previstas actividades de investigación, extensión y cooperación internacional, publicaciones técnicas, encuentros y giras, así como la participación en eventos nacionales e internacionales.
“El objetivo de INIA este año es claro: visibilizar el valor del campo natural y de quienes lo manejan, y reafirmar que el futuro de la producción sostenible en Uruguay depende de generar, integrar y aplicar conocimiento para conservar y gestionar este patrimonio natural”, concluyó Fernanda Gomes. (INIA).
Como su nombre lo indica, “la FAO se debe ocupar de la alimentación”, sin embargo “solo habla de las emisiones” y son los mismos “que dicen que 2014 hasta acá hay más personas con hambre”.
Montevideo | Todo El Campo | El presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Rafael Ferber dijo que cuando en el mundo hay personas que pasan hambre, a la FAO, que es la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, le preocupa más frenar las emisiones de gases de efecto invernadero que producir más alimento para quienes lo necesitan.
Los conceptos de Ferber fueron expresados en el programa Diario Rural (CX4 Rural) al ser consultado sobre cómo en el mundo hay productores que sienten culpa por producir alimentos, y cuestionó el papel de la FAO: Como su nombre lo indica, “la FAO se debe ocupar de la alimentación”, sin embargo “solo habla de las emisiones” y son los mismos “que dicen que 2014 hasta acá hay más personas con hambre, pero ellos solo hablan de emisiones”.
“¿No se dan cuenta que la función de ustedes es generar alimentos y habrá otras instituciones que tengan que ver sobre las emisiones?”, preguntó de forma directa a quienes integran y dirigen esa organización de alcance global.
Aclaró que “nadie va a desconocer las emisiones ni los muchos temas que hay” vinculados ellas, “pero el mundo agropecuario tiene que darle de comer a la gente, y ellos mismos reconocen que hay más gente con hambre”, no obstante “siguen hablando de emisiones y tratando de llevar a cero emisiones la producción de alientos”.
“La gente tiene que comer todos los días, dos veces si es posible o cuatro los que tenemos todas las comidas, entonces te quedás preocupado porque hay gente en puestos de decisión burocráticos que han roto mucha cosa”, apuntó.
En sus manifestaciones profundizó sus cuestionamientos: “No nos damos cuenta, pero se ha perdido el criterio lógico de que primero hay que producir alimentos, después hay que ver cómo hacemos para que ese alimento tenga menos emisiones”, en eso “estamos de acuerdo”.
“No puede ser que dejemos de producir alimentos para bajar emisiones cuando en el sector agropecuario es del 5% o 6% de las emisiones del mundo”, lanzó. “El 70% viene de la energía, que también la precisamos, no es que me esté poniendo en contra”, pero ¿dónde está la presión de las emisiones?
Concluyó llamando a la responsabilidad: “Algún día alguien va a tener que hacerse cargo de esa forma de pensar”.
AUDIO.
Extracto de entrevista de Horacio Jaume y Estela Apollonio en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
La afirmación es el del subsecretario Matías Carámbula en el lanzamiento oficial del Año Internacional de los Pastizales y Pastores 2026.
Montevideo | Todo El Campo | El martes 2 de diciembre se realizó en Roma, Italia, la ceremonia oficial de apertura del 2026 como el Año Internacional de los Pastizales y Pastores (IYRP), organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por Uruguay participó e intervino el subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula.
El acto inaugural contó con intervenciones del director general de la FAO, Qu Dongyu, del presidente de Mongolia, Khurelsukh Ukhnaa, y del subsecretario Carámbula.
Uruguay copresidirá junto a Mongolia la celebración de este año Internacional. Asimismo, el IYRP ha sido declarado de interés ministerial por parte del MGAP y de interés nacional por Presidencia de la República.
URUGUAY Y PASTIZALES, UNA RELACIÓN DE IDENTIDAD NACIONAL.
El subsecretario inició su intervención destacando el valor de los pastizales en la seguridad alimentaria global, la resiliencia climática, la diversidad cultural y ambiental de los pueblos. Enfatizó el valor de los pastizales para Uruguay y su profunda relación con la identidad nacional: “Para Uruguay este año internacional representa mucho más que una conmemoración; representa nuestra historia, nuestra identidad colectiva y la forma en que como nación aprendimos a relacionarnos con el territorio, con la naturaleza y con quienes la trabajan día a día. Uruguay nació literalmente sobre el campo natural”.
Asimismo, subrayó la importancia de la ganadería para el desarrollo de nuestro país y del campo natural uruguayo como base de la producción ganadera nacional a través de la ganadería mixta (vacunos y ovinos), que alcanza al 70% de los establecimientos agropecuarios del Uruguay y representa a un 60% de quienes trabajan en el sector agropecuario; casi un tercio son mujeres, cuya contribución muchas veces invisibilizada es esencial para la continuidad de la vida rural y el funcionamiento del sector.
“Cuando hablamos de campo natural hablamos de Uruguay, hablamos de seguridad alimentaria, de nuestras exportaciones, de nuestro empleo rural, de nuestra cohesión social y, sobre todo, de nuestra responsabilidad ambiental”, afirmó.
POLÍTICAS DE ESTADO DE URUGUAY.
Posteriormente, Carámbula destacó algunas de las políticas de Estado vinculadas a la promoción de la ganadería: la creación del Instituto Nacional de Carnes (INAC) hace casi seis décadas, con la misión de formular, asesorar y ejecutar políticas que promuevan el crecimiento de la cadena cárnica contribuyendo al desarrollo productivo, económico y ambiental en beneficio de la sociedad; la declaración del Día Nacional del Campo Natural Uruguayo, establecido por la ley N°20.888) y la Mesa de Ganadería sobre Campo Natural, como un espacio de articulación público privado para fortalecer la coordinación interinstitucional en la gestión del campo natural.
También adelantó algunas de las políticas que el gobierno tiene previsto impulsar para el año 2026 en el marco del IYRP:
Programa Procría, programa de extensión rural y asistencia técnica orientado a mejorar la eficiencia productiva, aumentar el ingreso familiar y mejorar el cuidado del pastizal nativo.
Proyecto de ley que declara de interés nacional la promoción, difusión y estímulo de las actividades agropecuarias sobre campo natural.
Creación del Observatorio del Campo Natural.
Declaración de interés nacional la ganadería sostenible como actividad económica, productiva, social, cultural y ambiental de nuestro país.
Programa de acceso al agua para la producción ganadera familiar.
Implementación de un programa sanitario para la ganadería bajo el concepto de «una salud».
Para finalizar, el subsecretario destacó que el Año Internacional de los Pastizales debe dejar como legado “más conciencia global, más investigación, más cooperación, más políticas públicas y más reconocimiento al trabajo silencioso de las familias de pastores de todo el planeta. Honrando a los pastizales y a los pastores honramos a quienes cuidan la tierra, a quienes producen alimentos con integridad y a quienes mantienen vivas culturas esenciales para nuestra humanidad”.
Se proyecta que en 2034 el consumo total de productos agrícolas y pesqueros crecerá 13% con respecto a los niveles actuales.
Montevideo | Todo El Campo | La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estimaron, en las Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2025-2034
El documento (más de 160 páginas), elaborado conjuntamente por OCDE y FAO, ofrece una evaluación exhaustiva de las perspectivas a diez años para los mercados de productos agrícolas y pesqueros a nivel nacional, regional y mundial.
Ésta es la 21ª edición del documento y examina el panorama cambiante de la agricultura mundial ante los desafíos económicos, políticos y ambientales.
Se proyecta que en 2034 el consumo total de productos agrícolas y pesqueros crecerá 13% con respecto a los niveles actuales, y se espera que casi la totalidad de este aumento se produzca en los países de ingresos bajos y medianos, lo que refleja la expansión y el aumento de la riqueza de las poblaciones en estas regiones. El crecimiento anual medio del 1,1%.
Sin embargo, mientras que la mitad del crecimiento del consumo en los países de ingresos medios se atribuye al aumento per cápita, tres cuartas partes del crecimiento en los países de ingresos bajos se basa en el crecimiento demográfico; y se espera que el aumento de los ingresos disponibles y la urbanización, especialmente en los países de ingresos medios, provoquen cambios en los hábitos alimentarios hacia alimentos más diversos y nutritivos, incluidos los productos ganaderos y pesqueros.
Según las perspectivas, se proyecta que la proporción de calorías totales en las dietas aportadas por productos ganaderos y pesqueros aumente un 6% a nivel mundial para 2034. En los países de ingresos medios-bajos, un crecimiento más pronunciado del 25% elevará la ingesta diaria promedio per cápita de alimentos ricos en nutrientes en estas regiones a 364 kcal, superando las 300 kcal incluidas en la Canasta de Dieta Saludable utilizada por la FAO para calcular el costo y la asequibilidad de una dieta saludable. Sin embargo, los indicadores promedio no reflejan las persistentes desigualdades distributivas dentro y entre los países.
A pesar de los avances significativos, muchas personas en los países de ingresos medios-bajos seguirán enfrentando dificultades para acceder a una nutrición adecuada, lo que pone en riesgo el logro de la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS, también conocido como Agenda 2030)) de mejorar la nutrición mundial para 2030. En los países de bajos ingresos, la situación es más grave, ya que se prevé que la ingesta diaria promedio per cápita de alimentos animales ricos en nutrientes se mantenga en 143 kcal, justo por debajo de la mitad de las calorías identificadas en la Canasta de la Dieta Saludable. Esta persistente brecha nutricional pone de relieve importantes barreras estructurales, como el acceso limitado a alimentos asequibles ricos en proteínas.
Para satisfacer la creciente demanda, se proyecta que la producción agrícola y pesquera mundial se expandirá un 14% a precios constantes durante la próxima década, y se espera que los países de ingresos medios sigan siendo las principales fuentes de expansión agrícola mundial.
CÓMO SE DARÁ LA MAYOR PRODUCCIÓN.
Estos cambios estructurales en la producción estarán impulsados por una combinación de adopción gradual de tecnologías innovadoras y mejoradas, inversiones de capital y un uso más intensivo de fertilizantes, alimento animal y otros insumos en los países de ingresos medios.
El crecimiento de la producción agrícola se basará principalmente en el aumento de la productividad, pero también se prevé una expansión de la superficie cultivada y del ganado, especialmente en África y el sur de Asia, donde persisten las limitaciones de acceso a las tecnologías agrícolas modernas.
RELACIÓN PRODUCCIÓN-GEI.
Dado que el crecimiento proyectado de la producción en los sectores ganadero y agrícola no se ve totalmente compensado por las supuestas mejoras de productividad, se prevé que las emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) agrícolas aumenten un 6% para 2034.
La relación entre el crecimiento agrícola y las emisiones seguirá evolucionando en función de la adopción de métodos de producción más eficientes y de los cambios en los patrones de uso de la tierra y de utilización de insumos. Con las mejoras previstas en la productividad, se prevé que la intensidad de carbono de la producción agrícola disminuya en todas las regiones durante la próxima década.
Un análisis de escenarios realizado en el documento Perspectivas Agrícolas sugiere que, para 2034, la subalimentación podría eliminarse y las emisiones directas de GEI agrícolas podrían reducirse un 7% con respecto a los niveles actuales. El logro simultáneo de estos resultados dependería de un aumento del 10% en la producción de alimentos y una mejora del 15% en la productividad agrícola, respaldada por la adopción generalizada de las tecnologías actualmente disponibles para la reducción de emisiones.
Innovaciones como la agricultura de precisión, la gestión mejorada de nutrientes y agua, la mejora de los alimentos para el ganado en los sistemas ganaderos y prácticas escalables de bajo costo como la rotación de cultivos, el cultivo intercalado y la gestión de nutrientes basada en compost representan algunas de las vías que podrían impulsar dichas reducciones de emisiones. El ritmo y el alcance de la implementación de tecnologías, el desarrollo de infraestructuras y la transferencia de conocimientos influirán en la forma en que estos resultados se materialicen en la práctica.
FLUJO COMERCIAL.
Asimismo, se prevé que los flujos comerciales entre las regiones exportadoras e importadoras netas aumenten a medida que la producción y el consumo agrícolas se distancien geográficamente en función de las diferentes ventajas comparativas y capacidades de producción, así como de la evolución de la demanda de alimentos y alimento animal.
En consecuencia, el comercio internacional seguirá siendo indispensable para el sector agroalimentario mundial. Para 2034, se prevé que el 22% de las calorías consumidas a nivel mundial se comercialicen transfronterizamente. Hace veinte años, esta proporción era del 17%, pero se ha mantenido estable en torno al 22% durante los últimos diez años. La cooperación multilateral y un comercio agrícola basado en normas son esenciales para facilitar estos flujos comerciales, equilibrar los déficits y excedentes alimentarios entre los países, estabilizar los precios y mejorar la seguridad alimentaria, la nutrición y la sostenibilidad ambiental.
La proyección a medio plazo anticipa una modesta disminución de los precios reales anuales promedio de los productos agrícolas, lo que refleja las continuas mejoras de la productividad promedio que reducen los costos de producción. En consecuencia, los agricultores, especialmente los pequeños productores, que suelen ser los más vulnerables a las perturbaciones del mercado y tienen una capacidad limitada para adoptar tecnologías innovadoras, se enfrentan a una creciente presión para mejorar su productividad individual.
Las mejoras sostenidas en la eficiencia agrícola, la adopción de tecnologías innovadoras y un mejor acceso a insumos, conocimientos y mercados, así como prácticas de gestión de riesgos empresariales adaptadas y eficaces a las necesidades locales, son fundamentales para mantener los ingresos y los medios de vida agrícolas. La evolución de los precios reales también reflejará la volatilidad asociada a los impactos de las perturbaciones climáticas, las interrupciones de la cadena de suministro y las tensiones geopolíticas.
MENSAJES CLAVES.
Se prevé que el aumento de los ingresos, especialmente en las economías de ingresos medios, incremente la ingesta calórica diaria per cápita de carne, lácteos, pescado y otros productos animales en un 6% durante la próxima década.
Sin embargo, en los países de bajos ingresos, la ingesta diaria de estos alimentos ricos en nutrientes se mantendrá baja, en tan solo 143 kcal, para 2034, muy por debajo de las 300 kcal incluidas en la Canasta Alimentaria Saludable utilizada por la FAO. Se prevé que la producción agrícola y pesquera mundial aumente un 14% durante la próxima década, impulsado principalmente por mejoras de productividad, en particular en los países de ingresos medios. Sin embargo, este aumento de la producción, junto con los cambios estructurales en curso en el sector, se asocia con la expansión del ganado y las superficies de cultivo. A pesar de la reducción de la intensidad de las emisiones derivada del crecimiento de la productividad, esto se traduce en un aumento del 6% en las emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) agrícolas.
Sin embargo, el análisis de escenarios sugiere opciones para eliminar la desnutrición y reducir las emisiones directas de GEI agrícolas en un 7% por debajo de los niveles actuales para 2034. Lograr este doble resultado requeriría un aumento del 15% en la productividad agrícola, complementado con la adopción generalizada de tecnologías de reducción de emisiones, a la vez que se alcanza un nivel de producción suficiente para erradicar la desnutrición a nivel mundial.
A medida que aumenta la demanda de alimentos y alimento animal, con una producción que a menudo se ubica lejos de las zonas de consumo, las Perspectivas proyectan que el 22% de todas las calorías cruzarán fronteras internacionales en los próximos diez años. Para garantizar la circulación eficiente de productos agrícolas y pesqueros, la cooperación multilateral y un sistema de comercio agrícola basado en normas son cruciales. Estos marcos no solo mejorarán la seguridad alimentaria, sino que también mejorarán la sostenibilidad y la resiliencia ante posibles interrupciones del suministro.
Se prevé que los precios reales de los productos básicos agrícolas disminuyan a mediano plazo a medida que aumenta la productividad general del sector agrícola, lo que presionará a los agricultores individuales, y especialmente a los pequeños productores, en el extremo inferior de la escala de productividad, para que sigan aumentando su propia productividad. Las mejoras sostenidas en la eficiencia, la adopción de tecnologías innovadoras, un mejor acceso a insumos, conocimientos y mercados, y prácticas eficaces de gestión de riesgos empresariales son fundamentales para mantener los ingresos y los medios de vida agrícolas.
El canciller Lubetkin dijo que “la seguridad alimentaria no se logra solo produciendo más, sino produciendo mejor”. Fue en la conmemoración del 80° aniversario de la FAO.
Montevideo | Todo El Campo | El pasado 14 de noviembre se conmemoró en Uruguay el 80º aniversario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Día Mundial de la Alimentación.
El anfiteatro del Ministerio de Relaciones Exteriores recibió a autoridades nacionales, socios estratégicos, colegas del sistema de las Naciones Unidas en Uruguay, integrantes de la FAO y público general, para celebrar este aniversario y reconocer el camino compartido entre Uruguay y la FAO en materia de alimentación, agricultura y desarrollo rural sostenible.
80 AÑOS DE COMPROMISO.
La actividad comenzó con el mensaje grabado del director general de la FAO, Qu Dongyu, en el marco del aniversario.
Posteriormente lo hicieron el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin; el subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula; y el representante a.i. de la FAO en Uruguay, Pablo Rabczuk, quienes compartieron perspectivas sobre el multilateralismo y la agenda agroalimentaria del país.
Lubetkin enfatizó la necesidad de seguir impulsando la acción colectiva para enfrentar los desafíos del hambre y del clima: “La seguridad alimentaria no se logra solo produciendo más, sino produciendo mejor. Transformar los sistemas agroalimentarios implica integrar las dimensiones económicas, sociales y ambientales (…) Uruguay seguirá impulsando una agenda regional centrada en la nutrición, el desarrollo rural y la resiliencia climática”.
Por su parte, Carámbula destacó el aporte de la FAO en la lucha contra el hambre y en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios. Se refirió a las iniciativas en las que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca trabaja con el apoyo técnico de la FAO, que han constituido aportes valiosos a los temas tratados.
Rabczuk remarcó el compromiso de Uruguay con el multilateralismo y afirmó que la FAO continuará trabajando junto al gobierno uruguayo para garantizar el derecho a la alimentación y en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios: “Celebramos estos 80 años de historia compartida no solamente como un hito institucional, sino como una historia de cooperación, confianza y resultados concretos”.
Posteriormente, se presentaron dos videos que aportaron a lo dialogado: uno sobre la participación de Uruguay en el Foro Mundial de la Alimentación y en la conmemoración internacional del Día Mundial de la Alimentación 2025, celebrados en la sede de la FAO en Roma, y otro que presenta los principales hitos de la FAO en sus 80 años.
SELLO CONMEMORATIVO.
La jornada culminó con la presentación de un sello del Correo Uruguayo en homenaje al 80º aniversario de la FAO. El vicepresidente de la Administración Nacional de Correos, José Luis Pereira Simonelli, fue el encargado de presentar la iniciativa.
Para el matasellado de los primeros ejemplares, se invitó a dos instituciones, además de las ya presentes: el Ministerio de Desarrollo Social, representado por la directora del Instituto Nacional de Alimentación, Micaela Melgar, y el Ministerio de Salud Pública, representado por la Coordinadora del Programa Nacional de Nutrición, Ximena Moratorio.
La conmemoración nacional se sumó a las iniciativas realizadas en la sede de la FAO con motivo del Día Mundial de la Alimentación 2025 y de su 80.º aniversario, así como al Foro Mundial de la Alimentación, en las que Uruguay tuvo una participación destacada. Dicha conmemoración reforzó el compromiso del país y de la FAO con la construcción de un futuro sostenible y con seguridad alimentaria para todas las personas.