Las emisiones asociadas al transporte ya no son una variable invisible.

Las emisiones asociadas al transporte ya no son una variable invisible.

“La logística puede convertirse en uno de los espacios donde la transición energética deja de ser un objetivo abstracto y comienza a materializarse”.

Montevideo | Todo El Campo | El 26 de noviembre de 2025 se realizó en la Torre de las Telecomunicaciones la edición 2025 de U-HUB País Logístico que convocó a más de 200 empresarios, ejecutivos y referentes del sector.

El evento fue coorganizado por la Cámara Uruguaya de Logística y Todologística, y volvió a posicionarse como un espacio central para logística y el comercio exterior de nuestro país, aseguran sus organizadores.

El encuentro combinó paneles técnicos, conferencias sobre digitalización, miradas sobre tendencias globales y presentaciones de innovación, en una agenda que los participantes calificaron con un alto nivel en sus evaluaciones.

Para la Cámara de Logística, el intercambio de ideas, la creación de nuevos contactos y la oportunidad de generar proyectos conjuntos fueron algunos de los resultados más destacados del encuentro.

Pablo Díaz Gómez de Enterría, CEO de Vivestar participo de la jornada y destacó la importancia de la logística en los temas de la transición energética. Al respecto escribió el siguiente artículo que también se puede leer en su cuenta de Linkedin (*) y que tituló: “Hidrógeno y logística: una nueva capa de diseño para un mundo descarbonizado”.

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HIDRÓGENO Y LOGÍSTICA: UNA NUEVA CAPA DE DISEÑO PARA UN MUNDO DESCARBONIZADO.

Pablo Díaz Gómez de Enterría | En los últimos años se ha hablado mucho de descarbonización, transición energética e hidrógeno. Sin embargo, todavía persiste un desafío central: cómo llevar estas discusiones del plano conceptual a las decisiones reales que se toman todos los días en la industria, la logística y los territorios.

En ese marco, durante el encuentro U-HUB País Logístico (realizado el 26 de noviembre de 2025 en la Torre Ejecutiva, con más de 200 empresarios, ejecutivos y referentes del sector) intentamos compartir una idea que, desde nuestro trabajo cotidiano, consideramos importante empezar a conceptualizar y abordar con mayor profundidad: que la logística puede convertirse en uno de los espacios donde la transición energética deja de ser un objetivo abstracto y comienza a materializarse.

Este artículo toma como punto de partida lo manifestado en esa exposición, cuyo contenido fue luego resumido por Revista Protagonista (**). Al final del texto comparto el enlace a la nota, que recoge de forma muy fiel los principales ejes del intercambio.

LA LOGÍSTICA COMO ENERGÍA EN MOVIMIENTO.

La logística siempre fue energía en movimiento. Lo que está cambiando no es solo el tipo de energía que utilizamos, sino la forma en que la integramos a los sistemas productivos, a los puertos, a los centros logísticos y a las cadenas de suministro.

Durante mucho tiempo, las emisiones asociadas al transporte fueron una variable secundaria, casi invisible. Hoy empiezan a ocupar un lugar distinto: aparecen en contratos, licitaciones, criterios de financiamiento y decisiones operativas. No como un gesto ambiental, sino como un factor de desempeño y competitividad.

La pregunta deja de ser si emitimos más o menos, y pasa a ser otra: qué decisiones logísticas estamos tomando y cómo esas decisiones impactan en el producto final y en la cadena de valor de la que formamos parte.

EL HIDRÓGENO COMO VECTOR COMPLEMENTARIO.

En ese contexto, el hidrógeno aparece no como una solución universal ni excluyente, sino como un vector energético complementario, especialmente relevante allí donde la electrificación pura encuentra límites: transporte pesado, operaciones intensivas, logística portuaria, continuidad operativa.

Lejos de tratarse de una promesa futurista, hoy ya existen aplicaciones concretas en distintas partes del mundo: equipos de logística interna, flotas en prueba, puertos que avanzan en electrificación y provisión de energía limpia, y corredores logísticos que comienzan a diseñarse con criterios de baja huella.

El valor del hidrógeno no está solo en reducir emisiones, sino en ofrecer una base energética que permita diseñar sistemas logísticos estables, integrables y comparables, condición clave para competir y cooperar en un mundo descarbonizado.

PUERTOS Y NODOS LOGÍSTICOS: UNA NUEVA FUNCIÓN ESTRATÉGICA.

Uno de los puntos que intentamos poner sobre la mesa es que los puertos y los grandes nodos logísticos están llamados a cumplir un rol distinto al que tuvieron históricamente.

Ya no son solo infraestructura de paso. Empiezan a consolidarse como nodos energéticos, capaces de ofrecer electricidad limpia, integrar soluciones como OPS, articular corredores verdes y reducir la huella por tonelada transportada.

Independientemente de coyunturas regulatorias o ciclos políticos de corto plazo, el avance estructural de mecanismos de ajuste de carbono, sistemas de reporte y criterios ambientales en mercados, financiamiento y contratación está convirtiendo esta capacidad en una condición de competitividad, y no en un diferencial “verde”.

INTEGRACIÓN REGIONAL Y REGLAS COMPARTIDAS.

La transición energética no debería leerse como una carrera entre regiones, sino como un proceso de integración bajo reglas comunes, donde la logística cumple un rol central como puente y no como barrera.

Pensar en clave regional implica reconocer que muchos territorios cuentan con recursos renovables, capacidades técnicas y ecosistemas logísticos que, bien articulados, pueden integrarse a las nuevas cadenas de valor energéticas y productivas en condiciones más simétricas.

El desafío no es demostrar potencial, sino transformar pilotos en aprendizaje, aprendizaje en diseño y diseño en soluciones replicables, capaces de escalar y adaptarse a distintos contextos.

DEL CONCEPTO A LA APLICACIÓN.

El cambio no ocurre cuando entendemos la tecnología, sino cuando la aplicamos con propósito. La logística es uno de los espacios donde ese propósito puede materializarse con mayor rapidez y con impacto tangible.

Diseñar cadenas logísticas sostenibles no es agregar una capa de complejidad innecesaria. Es, probablemente, una de las formas más concretas de construir el próximo diferencial competitivo.

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(*) Pablo Díaz Gómez de Enterría | LinkedIn

(**) Para quienes quieran profundizar, recomiendo la lectura del artículo publicado por Revista Protagonista, que resume lo compartido durante la exposición en U-HUB País Logístico y aporta una mirada muy clara sobre estos temas: Publicación LinkedIn

La descarbonización de la industria aérea europea en peligro.

La descarbonización de la industria aérea europea en peligro.

En la UE, en 2030, el 6% de los combustibles deben ser sostenibles. Apenas faltan cinco años, pero se esta muy lejos de llegar, los inconvenientes son de carácter mayor difícil solución.

Montevideo | Todo El Campo | La carrera hacia un mundo más verde se enfrenta permanente a dificultades que desaniman a quienes se embarcan esa batalla titánica. Por ejemplo, la industria aérea enfrenta serios obstáculos para alcanzar los objetivos de uso de biocombustibles y eso es una amenaza para el futuro de la aviación ecológica capaz de cumplir con las metas de la Unión Europea (UE) para 2030.

El mandato de la UE, exige que dentro de cinco años, el 6% del combustible utilizado por las aerolíneas sea sostenible, sin embargo, los altos costos de producción, la escasez de suministro y las limitaciones tecnológicas actuales se combinan para crear una situación incierta para la industria, señala un informe de Cambio 16 publicado el viernes 28 de marzo.

Están en riesgo los objetivos ambientales y se generan preocupaciones sobre la competitividad de las aerolíneas europeas en el mercado global.

La industria aeronáutica se ha convertido en un foco de atención en la lucha contra el cambio climático, y es importante contextualizar su contribución real a las emisiones globales. En términos absolutos, el sector aéreo no es el mayor emisor. Representa alrededor del 2,5% de las emisiones globales de CO2 y el 1,9% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. Industrias como la del acero (7,2%) y el transporte por carretera (11%) generan un impacto mayor, subraya Cambio 16.

Hay una característica peculiar, y es que el sector aéreo tiene una desigual distribución de sus emisiones: la gran mayoría de la población mundial nunca ha volado en avión, lo que significa que un porcentaje pequeño de la población es responsable de la mayor parte de las emisiones generadas por la aviación. A medida que el acceso al transporte aéreo se democratice y más personas vuelen, se espera que las emisiones aumenten.

La comparación con otros medios de transporte revela la magnitud del desafío. Un pasajero de un vuelo doméstico emite aproximadamente 246 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, mientras que un pasajero de tren emite solo 35 gramos.

El aéreo es el medio de transporte más difícil de descarbonizar. No existen alternativas económicamente viables para sustituir con la rapidez que se quiere al combustible de jet tradicional, formado por diferentes tipos de derivados del petróleo.

El combustible de aviación sostenible (SAF) se ha posicionado como pieza clave en los planes para descarbonizar la industria aérea. Producido a partir de recursos renovables como aceites usados, residuos agrícolas y forestales, promete reducir las emisiones de carbono en comparación con el queroseno tradicional.

Sin embargo, la realidad de la producción y distribución del SAF no ha sido como se esperaba. El costo de producción, que puede ser entre tres y cinco veces mayor que el del combustible convencional, representa un obstáculo importante para su adopción generalizada. Además, la capacidad de producción está muy por debajo de los niveles necesarios para cumplir con los objetivos establecidos por la Unión Europea.

La escasez de instalaciones de producción y la competencia por materias primas sostenibles con otros sectores industriales complican aún más el panorama. Son factores combinados que han llevado a que el SAF represente actualmente menos del 0,1% del combustible de aviación utilizado a nivel global, muy lejos del 6% requerido para 2030 en la UE.

Vamos en la dirección positiva, pero no a la velocidad que necesitamos”, explicó de forma precisa Pelayo Losada, director gerente de Boston Consulting Group.

Además, la brecha entre las aspiraciones políticas y la realidad del mercado se hace evidente cuando se consideran los problemas prácticos. La producción del biocombustible no está aumentando al ritmo necesario para cumplir con los objetivos ecológicos para la aviación. Además, los costos siguen siendo prohibitivos para muchas aerolíneas.

Las aerolíneas y los aeropuertos están invirtiendo solo entre el 1% y el 3% de sus ingresos o presupuestos para este fin, una cifra que parece insuficiente dada la magnitud del desafío.

Más alarmante aún es la desaceleración de la construcción de nuevas instalaciones de producción. Entre 2022 y 2023, los anuncios de proyectos cayeron entre un 50% y un 70%. La disminución se atribuye a la incertidumbre económica global y al aumento de los costos operativos y energéticos.

La combinación de inversiones limitadas y desaceleración del desarrollo de proyectos ha llevado a BCG a proyectar que la oferta del biocombustible caerá entre un 30% y un 45% por debajo de los objetivos de la aviación comercial para 2030. La brecha plantea serias dudas sobre la viabilidad de los mandatos actuales y subraya la necesidad de un replanteamiento estratégico.

HIDRÓGENO VERDE: CERO EMISIONES.

El hidrógeno verde espera su turno, es una alternativa prometedora en la búsqueda de soluciones sostenibles para la aviación. A diferencia del SAF, que utiliza infraestructuras existentes, el hidrógeno requiere una transformación más profunda en la industria, pero ofrece la posibilidad de vuelos con cero emisiones.

Varias aerolíneas y fabricantes están invirtiendo en proyectos piloto de aviones propulsados por hidrógeno. Airbus, por ejemplo, ha anunciado planes para desarrollar el primer avión comercial de hidrógeno para 2035. Los esfuerzos se complementan con investigaciones en almacenamiento criogénico y sistemas de propulsión adaptados.

El desafío principal para la adopción del hidrógeno verde radica en la infraestructura. Los aeropuertos necesitarán instalaciones de producción, almacenamiento y repostaje de hidrógeno, lo que implica inversiones significativas, además, la producción de hidrógeno verde a gran escala enfrenta obstáculos en términos de eficiencia y costos.

Artículo de Nelson Hernández, periodista de Cambio16. | Foto de portada de revista Summa.

Alltech Spain S.L. reduce más de un 29% sus emisiones de GEI en 2023.

Alltech Spain S.L. reduce más de un 29% sus emisiones de GEI en 2023.

Este es el segundo año consecutivo en que la empresa, subsidiaria de Alltech Inc., líder mundial en nutrición y salud animal, reduce sus emisiones contaminantes.

Montevideo | Todo El Campo | Alltech Spain S.L, compañía subsidiaria de Alltech Inc., destacada mundial en nutrición y salud animal, ha sido auditada en sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) en 2023 a través de la empresa de inspección y certificación Bureau Veritas, que verificó una reducción superior a un 29% con respecto al año base (2021), debido principalmente a una mejor gestión energética y a una logística más eficiente.

En un post publicado en su web, Alltech Spain S.L. dijo que con la verificación señalada está avanzando muy favorablemente en su Plan de Descarbonización 2025, elaborado en 2021, atendiendo a aquellas actividades de la empresa que tienen un mayor impacto medioambiental.

Agrega que esa ruta hacia la descarbonización contempla cuatro áreas específicas: energía, residuos, logística y transporte, y envases y embalajes.

Para cada una de esas áreas, se han definido una seria de líneas de acción que permitan alcanzar los objetivos establecidos.

CERO EMISIONES POR CONSUMO ELÉCTRICO

En términos de energía, la reducción de las emisiones en 2023 frente al año base (2021) ha sido del 93,7%. Gracias a la instalación de paneles fotovoltaicos en la fábrica que la compañía tiene en Almoguera, Guadalajara, se ha conseguido reducir el consumo de energía de red en un 34%. A esta energía solar fotovoltaica de generación propia se suma el consumo de un 66% de energía eólica, resultando que la energía total consumida en la fábrica en 2023 fue 100% de origen renovable, o lo que es lo mismo, las emisiones en la fábrica por electricidad fueron igual a cero.

La compañía también ha contemplado un proyecto de gestión de residuos con el fin de aumentar la tasa de reciclado de estos, conocer la trazabilidad del residuo y reducir los portes de los materiales clasificados. A este respecto, Alltech Spain ha aumentado la tasa de reciclado, ha reducido el gasto de gestión de residuos y ha disminuido igualmente los transportes un 50%. En total, la reducción de las emisiones derivadas de la gestión de residuos ha sido del 46,3% en 2023 frente a 2021.

En cuanto a la logística, la reducción experimentada en 2023 ha sido del 25% de las emisiones asociadas al transporte de materias primas y productos vendidos, respecto al año base (2021). Las líneas de acción que han permitido la obtención de este resultado han sido la mejora en la eficiencia del transporte de productos y la agrupación de pedidos en las entregas. Además, un 79% de la flota de vehículos de la empresa es ya eléctrica o híbrida, lo que significa un 14% más que el año anterior. Atendiendo al capítulo de envases y embalajes, en 2023 el 77% de los envases de la compañía han sido de origen reciclado, lo que supone un 23% más que el año anterior; y el 100% de los envases que adquiere la compañía para el suministro de sus productos son reciclables, favoreciendo la gestión posterior de los residuos. El uso de formatos de mayor tamaño, y la instalación de una nueva máquina enfardadora más eficiente ha hecho que se reduzca en un 29% el uso de envases de papel y cartón, y en un 63% el uso de bobinas de film, con respecto a 2022.

Mattos dijo estar en desacuerdo con el Reglamento 1.115 de la UE y pidió a los países desarrollados controlar sus emisiones.

Mattos dijo estar en desacuerdo con el Reglamento 1.115 de la UE y pidió a los países desarrollados controlar sus emisiones.

Fernando Mattos: Cada vez se suman más certificaciones que distorsionan el mercado y encarecen la producción, pero nos piden precios barato.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, criticó el exceso de reglamentaciones y certificaciones que se exige por parte de los destinos a los que Uruguay exporta y señaló que los países desarrollados deben solucionar sus emisiones que repercuten directamente en Uruguay.

Los planteamientos y las reflexiones del ministro fueron realizadas en el cierre del proyecto de cooperación “Certificación de productos agroexportables producidos bajo un manejo sostenible de los bosques nativos en Uruguay”, que tuvo lugar el martes 18 de junio.

“COMPLEJO CRUCE DE CAMINOS”.

En la oportunidad dijo que el mundo está hoy “en un cruce de caminos muy complejo”, porque hay una gran protección “por las guerras y la seguridad alimentaria”, y si además “vamos a estar introduciendo factores más distorsionantes, como procesos de certificación”, porque “ya tenemos la certificación sanitaria, la certificación religiosa, ahora la certificación ambiental, la certificación laboral, y vamos agregando costos mientras nos piden productos que cumplan con toDo esas condiciones y que sean baratos”.

“Es muy difícil poder llegar y alcanzar estas metas”, subrayó.

URUGUAY ES EJEMPLO EN CUIDADO AMBIENTAL.

Agregó que Uruguay “no le da la derecha a nadie porque hemos vivido, vivimos y viviremos de nuestros recursos naturales. No tenemos otro camino que las políticas de preservación y así lo demuestra nuestra legislación”.

Sin embargo, consideró que debe haber un “diálogo mucho más amplio respecto de los objetivos”, porque “si los países desarrollados no bajan sus emisiones, si no dejan de emitir las gigatoneladas de carbono atmosférico, que liberan anualmente, nosotros no dejaremos de tener esta situación de enorme vulnerabilidad” y que se ve en la historia reciente.

Recordó que “hace seis meses teníamos una emergencia agropecuaria por sequía y hoy estamos con emergencia agropecuaria por inundaciones”. Por otro lado, “ya se anuncia que en seis meses estaremos en sequía nuevamente. Ese es nuestro derrotero”.

“Siempre hay que celebrar que los países busquen a través del diálogo y el entendimiento, generando cooperación para resolver todas las desavenencias que se puedan generar, teniendo en cuenta que Uruguay y la Unión Europea tienen una larga tradición histórica y cultural”, reflexionó.

También se expresó en desacuerdo con el Reglamento 1.115/2023 de la Unión Europea que entrará a regir el próximo año y que exige demostrar que la producción de los países proveedores no proviene de actividades que impliquen deforestación.“Nos preocupa el Reglamento 1.115/2023, y no es novedad que nosotros no estamos de acuerdo con esa reglamentación”. No obstante, ese desacuerdo “no nos va inmovilizar, ni impedir atender los fundamentos que permitan que el comercio continúe fluyendo como socios comerciales que somos. Uruguay como país exportador debe ajustarse a las normas comerciales”.

IICA: La ganadería sostenible impulsa el desarrollo económico en las Américas y combate el cambio climático.

IICA: La ganadería sostenible impulsa el desarrollo económico en las Américas y combate el cambio climático.

IICA destaca la importancia de la innovación y el fortalecimiento institucional en el sector pecuario para avanzar hacia una ganadería más sostenible y resiliente.

Montevideo | Todo El Campo | Todos los países de las Américas tienen un rol estratégico en la provisión de proteínas animales de alto valor, en la disminución de la pobreza rural, en la seguridad alimentaria y nutricional y en el combate al cambio climático, señaló el representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en México, Diego Montenegro, haciendo especial referencia a su país.

Al participar en la 88 Convención Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Montenegro presentó la conferencia “La sostenibilidad de la ganadería de las Américas: Parte de la solución para el cambio climático”, en la que mencionó que la ganadería en América Latina y el Caribe tiene un aporte crucial en la solución del cambio climático y los ganaderos son un eslabón imprescindible y central para su transformación.

Con una contribución del 46% al PIB agrícola de América Latina y el Caribe (ALC), la ganadería se establece como un pilar económico vital.

En 2022, la región exportó productos cárnicos y lácteos valorados en 23.000 millones de dólares, demostrando su relevancia en los mercados globales.

México, en particular, tiene avances notables que le ha permitido posicionarse como el sexto productor mundial de carne de vacuno. En los últimos diez años, el país ha visto un crecimiento del 20,4% en la producción de carne y un 19,5% en la producción de leche de origen vacuno.

Montenegro destacó el potencial de la ganadería en las estrategias de desarrollo sostenible, pero, reconoció que enfrenta desafíos significativos, especialmente el ser proveedor de proteína de alta calidad y de manera simultánea combatir el cambio climático.

Los sistemas de producción ganadera varían ampliamente en términos de su huella de carbono, y las estrategias para reducir estas emisiones son cruciales para el futuro sostenible de la ganadería.

BUENAS PRÁCTICAS GANADERAS.

Lo anterior, dijo, puede lograrse impulsando una ganadería sostenible, mediante  la adopción de buenas prácticas como son la nutrición animal, mejoramiento genético, el cuidado de la salud de los suelos, manejo integrado de cultivos, manejo agroecológico, gestión hídrica, fomento del pastoreo intensivo regenerativo, mejoramiento genético y reproductivo, reforestación, uso de transporte, maquinaria y equipo inteligente, eléctrico; energía solar, biodigestores, fomento de la investigación y desarrollo e innovación y con la promoción de agregación de valor.

PROYECTO SABERES.

Por ello, el IICA promueve el proyecto SAbERES, que se centra en la planificación territorial e innovación financiera para aumentar la resiliencia de México ante el cambio climático.

SAbERES trabaja en Jalisco, Michoacán, Tabasco y Chiapas, en conjunto con las asociaciones ganaderas locales para avanzar en el establecimiento de sistemas silvopastoriles, mejorar la gestión del agua, la captación de carbono en suelos ganaderos; incrementar la cobertura arbórea en pastizales, optimizar la suplementación alimenticia y el manejo del hato, ajustando la carga animal para maximizar la eficiencia y minimizar el impacto ambiental.

El IICA ha impulsado varias iniciativas, con el fin de contribuir a disminuir emisiones y aumentar la resiliencia al cambio climático a través de capacitación, asesoría técnica y la integración territorial de cadenas de valor. Además, promueve mejoras en la nutrición y genética animal para reducir el impacto ambiental.

Montenegro subrayó la importancia de adaptar los métodos para medir las emisiones de gases de efecto invernadero a los distintos sistemas de producción y ecosistemas, tanto intensivos como extensivos. “El uso de tecnologías avanzadas ofrece la posibilidad de integrar la seguridad alimentaria con la climática global, abriendo el camino hacia un futuro sostenible para la ganadería en la región”, concluyó.

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