Con el mercado de lanas reacomodándose, Crilu se consolida en las ultrafinas.

Con el mercado de lanas reacomodándose, Crilu se consolida en las ultrafinas.

En reciente venta de lana, Crilu confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al INIA y reconocida por la FAO, genera valor económico, territorial y ambiental.

Montevideo | Todo El Campo | En un mercado lanero internacional en ascenso, el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) consolida la venta de lana ultrafina y refuerza el liderazgo de Uruguay en innovación ovina.

La reciente venta de lana del Consorcio confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y reconocida internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), genera valor económico, territorial y ambiental para el país.

Recientemente, la Comisión Directiva de Crilu realizó una licitación -bajo la modalidad de llamado a precios- de la producción de lana correspondiente a las zafras 2024 y 2025, proveniente del Núcleo Genético Ultrafino de la Unidad Experimental Glencoe.

La oferta fue presentada a los operadores laneros bajo condiciones previamente establecidas, incluyendo sistema de pago 90/10 (base sucia) y plazos de 30% a los 30 días y 70% a los 60 días de adjudicada la licitación.

En total, se ofertaron 10.391 kg de lana, de los cuales 4.864 kg correspondieron a vellón A, con un diámetro promedio de 15,5 micras, confirmando un producto de altísima calidad textil y fuerte diferenciación internacional.

Como resultado del proceso, se recibieron tres ofertas, adjudicándose la licitación a la empresa Tops Fray Marcos S.A., con valores de US$ 11,60/kg para la zafra 2024 y US$ 11,85/kg para la zafra 2025 (vellón, base sucia), y US$ 1,00/kg para los subproductos.

De acuerdo con las propiedades textiles evaluadas, estos resultados confirman la capacidad de producir lanas ultrafinas de alto valor en las condiciones productivas del Uruguay, aun en un mercado exigente y altamente competitivo.

En el actual escenario del mercado lanero internacional, la experiencia del Crilu es testimonio del poder de la cooperación entre el sector público y privado, y de cómo la ciencia, la innovación y el compromiso de los productores pueden traducirse en resultados económicos concretos y sostenibles.

CRILU.

Crilu es una alianza público-privada sin fines de lucro, creada en 2010, que articula capacidades entre productores, industria lanera y sistema científico-tecnológico, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible de la producción, industrialización y comercialización de lanas ultrafinas en Uruguay.

El consorcio es cogobernado por representantes de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), INIA y los productores consorciados, y constituye hoy un modelo de referencia nacional e internacional en innovación aplicada, competitividad, desarrollo territorial y cuidado de los recursos naturales, con una fuerte impronta de inclusión social y generación de capital humano.

Crilú continuará afinando, mejorando la carne y cuidando el ambiente.

Crilú continuará afinando, mejorando la carne y cuidando el ambiente.

Fabio Montossi: Es el mercado el que marca la realidad de los ovinos, “más allá de lo que nos guste y de la camiseta que tengamos. Las tendencias son claves y bien claras sobre dónde agregar valor y dónde están las oportunidades del mercado”.

Montevideo | Todo El Campo | Hace unos días, el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu) celebró su tradicional entrega de carneros, este año con una característica diferencial importante: los consorciados recibieron la generación con la lana más fina de su historia y con muy buen peso del vellón y tamaño del cuerpo, consolidando el trabajo que viene realizando para mejorar el Merino superfino y ultrafino del Uruguay (*).

El Ing. Agr. Fabio Montossi, investigador de INIA y vicepresidente de Crilu ratificó que efectivamente “fue la generación más fina en 26 años, tanto en lo genotípico como genético. Animales de 14,2 micras y 66 kilos, aun siendo corderos, sin cortar los dos dientes”.

Entrevistado en el programa Diario Rural (CX 4 Rural) precisó que los beneficiarios fueron 65, siendo esa “una de las formas en que Crilu distribuye la genética. También hay otras opciones dentro del Consorcio por los diferentes tipos de consorciados”.

Consultado sobre la “merinización de la majada nacional”, dijo que esa situación se da por varios factores: “Tendencias que se fueron consolidando a nivel global por el tipo de lana que se busca y los nichos del mercado que atiende en cuanto diferenciación y alto valor agregado”. Todo eso “llevó a que las lanas vayan por ese lado”.

Además, hay que recalcar que “ese proceso tuvo un efecto importante en sistemas de producción por sus características basadas en campo natural y sistemas extensivos. En los sistemas mixtos, la producción de lana sigue siendo la columna vertebral del ovino, y todo eso determina la orientación” de lo que produce.

Otro aspecto clave fue la investigación y la divulgación efectiva de la tecnología en tiempo real y de acuerdo a las exigencias productivas y de mercado.

Agregó que tomando como base 1999, la producción total de lana tuvo una reducción del 70%, pero las lanas finas “se incrementaron de forma drástica. O sea que el proceso de afinamiento de la majada nacional y en particular del Merino es una realidad, y hay muchos genes Merino”.

Eso significa que “se consolidó el proceso planteado en 2003 de diversificación y especialización de la producción ovina”.

LANA, CARNE Y AMBIENTE.

Sobre dónde poner el foco de cara al próximo ciclo, Montossi dijo que “durante un año y medio se consultó a todos los integrantes del Consorcio sobre a dónde ir, y quedó claro que vamos a seguir investigando en lanas cada vez más finas, cosa que está ocurriendo”.

“También en incorporar calidad de canal y carne dentro del Merino, y ese es otro tema que se está encarando en este momento.

Y en tercer lugar, “todos los temas ambientales, considerando que mayor productividad es parte de la estrategia, pero la otra parte es mejorar los procesos de producción”, ya que “todo lo que pase desde el origen productivo, marca otra manera de diferenciarse y agregar valor”. Eso incluye “todos los temas de carbono, bienestar animal, biodiversidad, entre otros. Ese es un tema clave incorporado en el experimento a cargo plazo iniciado en 2023 sobre campo natural con sistemas de intensificación variable”.

UN MOMENTO PARTICULARMENTE ATRACTIVO.

Por otro lado, observó que el momento actual del ovino es “particularmente atractivo, porque vale la lana y la carne” a la vez. “Es difícil que se den las dos cosas a la vez, pero está ocurriendo, y marca la importancia de mantener la orientación y la velocidad en el tiempo, más allá de los vaivenes del mercado, el clima” y otras variables.

Por tanto hubo “un cambio en el estado de ánimo de los productores, particularmente los que se han mantenido firmes a pesar de que el mercado no los ayudaba”, son esos los productores que “están cosechando el fruto de mantenerse”.

Es el mercado el que marca la realidad de los ovinos, “más allá de lo que nos guste y de la camiseta que tengamos. Las tendencias son claves y bien claras sobre dónde agregar valor y dónde están las oportunidades del mercado”. Eso en cuanto a la orientación; “la velocidad la pondrán los propios productores”.

“Lo que no puede faltar es información” sobre la producción, sea lana, doble propósito o carne, y “en eso estamos”, apuntó.

ENTREVISTA COMPLETA.

El Ing. Agr. Fabio Montossi fue entrevistado por Horacio Jaume y Estela Apollonio en el programa Diario Rural.

(*) Crilu entregó la generación de carneros más ultrafina en 26 años. | Todo El Campo

Crilu entregó la generación de carneros más ultrafina en 26 años.

Crilu entregó la generación de carneros más ultrafina en 26 años.

Combinando finura récord, alta eficiencia productiva, resiliencia y retorno económico.

Montevideo | Todo El Campo | Un año más el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu) celebró su tradicional entrega de carneros marcando un nuevo hito, ya que los consorciados recibieron la generación con la lana más fina de su historia y con muy buen peso del vellón y tamaño del cuerpo, consolidando el trabajo que viene realizando para mejorar el Merino superfino y ultrafino del Uruguay.

Cada año, el Crilu selecciona los mejores carneros -desde el punto de vista genético- de la nueva generación y los asigna a sus consorciados a través de un sorteo oficial, asegurando que accedan a genética de punta validada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Estos carneros provienen del Núcleo de Mejoramiento Genético Merino Ultrafino, ubicado en la Unidad Experimental Glencoe del INIA.

La generación de este año confirmó avances importantes en finura, peso y eficiencia. El peso vivo promedio al cierre de la prueba fue de 67 kilos, con animales que superaron los 80 kilos con aproximadamente 12 meses; mientras que el diámetro promedio de fibra se situó en 14,2 micras, con valores que van desde 12,4 hasta 15,7 micras. Además, cerca de dos tercios de los carneros se ubicaron por debajo de las 14,5 micras, clasificándose en los extremos más finos de las lanas ultrafinas (< 16,4 micras).

Fabio Montossi, investigador de INIA y vicepresidente del Crilu destacó: “La generación 2025 consolida el trabajo de los últimos años. Logramos carneros ultrafinos, con diámetros de fibra que continúan bajando; altamente productivos en peso corporal; biológicamente eficientes, y más resilientes (por ejemplo, más resistentes a los parásitos gastrointestinales), algo que no es frecuente combinar y que permite a los consorciados seguir mejorando la calidad de lana, la producción de carne y el ingreso económico en sus majadas”.

Consultado por la contribución de la ciencia y de INIA a las características de la generación 2025 de carneros, Montossi dijo que “ha sido determinante”. Según detalló, el instituto, en colaboración con el SUL, el Instituto Plan Agropecuario, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano y la Universidad de la República, “ha desarrollado y validado durante más de dos décadas un paquete tecnológico completo en genética ovina, basado en investigación aplicada, evaluaciones objetivas y selección por valores genéticos (DEPs), y lo ha transferido directamente a los productores del país mediante capacitaciones, protocolos y asistencia técnica”.

Durante la jornada también se compartieron resultados y avances de trabajos que se están desarrollando para seguir mejorando la producción ovina nacional. Anticipándose al verano, expertos del Crilu, del SUL y de INIA abordaron la recría estival, que es uno de los factores que limita la productividad y la eficiencia de la producción ovina en los sistemas ganaderos extensivos sobre basalto.

En este marco, confirmaron que las tecnologías forrajeras disponibles (uso de leguminosas y cultivos anuales estivales), combinadas con suplementación estratégica, manejo sanitario adecuado y suplementación con concentrados sobre campo natural, permiten mejorar significativamente los procesos de recría y engorde de corderos en esta región durante el verano, pese al déficit estacional de forraje y al fuerte desafío parasitario.

Destacaron que se han generado coeficientes y recomendaciones técnicas que facilitan la evaluación de la conveniencia económica de estas tecnologías, considerando los precios actuales y futuros de insumos y productos, así como los objetivos productivos y empresariales de cada establecimiento.

Por otra parte, técnicos de INIA presentaron los avances logrados a partir de la incorporación de corderos de productores consorciados del Crilu en el Experimento de Largo Plazo de Campo Natural instalado en 2023 en la Unidad Experimental de Glencoe. Concebido para extenderse durante al menos tres décadas, el ensayo surge de la demanda de mejora de la sostenibilidad de los sistemas ganaderos sobre campo natural de basalto y evalúa elementos como la productividad del campo natural y del ganado ovino y bovino, el impacto ambiental, los resultados económicos y los requerimientos de mano de obra.

A tres años de su instalación y a dos años de la incorporación de corderos Crilu, se destacaron especialmente los avances en la producción de lanas de alta calidad sobre campo natural con dos esquilas anuales; la obtención de resultados alentadores en la producción de pesos vivo de cordero en sistemas de manejo más intensivo sobre campo natural, y la incorporación de nuevas mediciones, como calidad de lana, canal y carne ovina, orientadas a diferenciar los productos de origen animal derivados de este tipo de sistemas.

“Queda claro que estamos trabajando sostenidamente en la generación de tecnologías e información científica robusta que sustenten el camino para que Uruguay tenga ovinos más resilientes, más eficientes en el uso del pasto y del alimento, y con un perfil productivo más amigable con el ambiente, metas que están totalmente alineadas con las demandas actuales de los mercados y con las políticas nacionales de sostenibilidad”, destacó Montossi.

“El balance de 2025 es sumamente alentador y demuestra que la alianza entre ciencia, innovación, productores y mercados es un motor real de transformación. Gracias a esta sinergia, las majadas consorciadas logran mejoras productivas y económicas tangibles, contribuyendo al desarrollo de todo el sector ovino”, concluyó.

Entrega de reproductores de Crilu será el 11 de diciembre.

Entrega de reproductores de Crilu será el 11 de diciembre.

La inscripción finaliza el lunes 8 de diciembre.

Montevideo | Todo El Campo | La jornada entrega de reproductores “Conectando genética e innovación al servicio de la ganadería”, cambió de fecha, pasando a realizarse el 11 de diciembre desde las 08.15 horas, hasta las 15.00.

El lugar de realización será la Unidad Experimental Glencoe, Cañada del Pueblo, Paysandú. Como llegar: INIA Glencoe – Google Maps

El plazo de inscribirse cierra el lunes 8 de diciembre: Entrega de reproductores – Crilu 2025

La FAO distinguió al Crilu por su contribución global a la transformación sostenible de la ganadería.

La FAO distinguió al Crilu por su contribución global a la transformación sostenible de la ganadería.

Este reconocimiento se otorga a nivel mundial a instituciones y alianzas que representan buenas prácticas e innovaciones de alto impacto en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios.

Montevideo | Todo El Campo | El Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) ha sido reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el marco de su Programa Global de Reconocimiento Técnico en Transformación Sostenible de la Ganadería, One Health, Sanidad Animal y Centros de Referencia.

Este reconocimiento se otorga a nivel mundial a instituciones y alianzas que representan buenas prácticas e innovaciones de alto impacto en la transformación sostenible de los sistemas agroalimentarios.

Crilu ha sido distinguido por su modelo de gobernanza público-privada, su contribución a la sostenibilidad productiva y ambiental del rubro ovino, y su liderazgo en ciencia e innovación aplicada al desarrollo territorial.

La Ceremonia Global de Reconocimiento Técnico de la FAO se celebró en la sede central de la organización, en Roma (Italia), el pasado 15 de octubre de 2025, en el marco del 80º aniversario de la FAO y del World Food Forum. En dicha instancia, se reconocieron iniciativas de todo el mundo que impulsan los principios de las “Cuatro Mejores” de la FAO: mejor producción, mejor nutrición, mejor ambiente y mejor vida.

Este logro pertenece a todas las instituciones y personas que integran el Crilu -productores, técnicos, investigadores, asociaciones, empresas, universidades y organismos públicos y privados- que, durante más de una década, han trabajado de forma articulada y visionaria para posicionar a Uruguay como referente internacional en producción ovina sostenible, innovación tecnológica y fibras animales de alto valor.

Es un reconocimiento que se suma a otros premios recibidos por el Crilu a nivel local (Premio INNOVA 2012 de la ANII – Categoría Agroindustrial (https://crilu.org.uy/nova-2012-reconocimiento-a-la-innovacion/) y a nivel regional con el premio de la Red Innovagro 2015 – Categoría Innovación Institucional). (https://crilu.org.uy/innovagro-2015/).

Este nuevo reconocimiento no marca un punto de llegada, sino un punto de partida hacia desafíos aún mayores y logros compartidos.

El camino recorrido por el Crilu demuestra que Uruguay puede liderar la transición global hacia sistemas ovinos que integran excelencia productiva, innovación tecnológica, bienestar animal y sostenibilidad ambiental, generando valor para los productores y orgullo para todo el país.

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