FTIL amenazó otra vez con afectar exportaciones, y elevó la apuesta anunciando entrevistas con embajadas de países destino

FTIL amenazó otra vez con afectar exportaciones, y elevó la apuesta anunciando entrevistas con embajadas de países destino

Se amenazó nuevamente con afectar las exportaciones y anunció que solicitará entrevistas con las embajadas de países a los que Uruguay exporta, lo que, sin duda, afectará la totalidad de la cadena láctea como los intereses del país.

La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) expresó en un comunicado que el lunes 20 de junio, en el marco del Consejo de Salarios, el Poder Ejecutivo formuló una nueva propuesta de cláusula de paz que también fue rechazada por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).

Es la segunda cláusula de paz, y fue rechazada “en forma inmediata por la dirigencia de la FTIL”, precisa en el comunicado fechado el martes 21 de junio. Además la Federación “reiteró las amenazas de afectar las exportaciones”, agrega.

La CILU aclaró que por parte de la industria “se mantiene la propuesta económica que es significativamente mejor que los lineamientos del Poder Ejecutivo (recuperación de 1,6% en 18 meses) y de la mayoría de los convenios firmados en otras ramas de actividad y la CILU estaba dispuesta a aceptarla (se recupera en 24 meses el período puente generado por la pandemia, de 4,82%, asegura la inflación anual futura, y durante 2025 se otorga partida mensual de $ 2.000)”.

EXCEPCIONES A LA CLAUSULA DE PAZ PROPUESTA Y RECHAZADA POR LA FTIL.

La nueva cláusula de paz propuesta por el Ministerio de Trabajo disponía que “el compromiso de paz no alcanza las siguientes situaciones: Reivindicaciones salariales originadas por actualizaciones tecnológicas futuras y ya concretadas, en cuanto no hayan sido puesta en funcionamiento”; “reestructuras operativas o funcionales”; la “afectación de condiciones de trabajo no vinculadas a aspectos salariales”; la “afectación de fuentes laborales”, “o cualquier acto o decisión de similar tenor no vinculado directamente con aspectos salariales”.

A su vez establecía a texto expreso que “en ningún caso se restringirá de ninguna forma las instancias bipartitas o tripartitas en la que pueda plantearse o negociar sobre cualquier asunto que las partes entiendan pertinente”.

NUEVA AMENAZA A LAS EXPORTACIONES.

La CILU señala que FTIL “desestimó, sin ningún análisis, la nueva cláusula de paz”, pero además “amenazó nuevamente y en forma irresponsable afectar las exportaciones y anunciando la solicitud de entrevistas con las embajadas de aquellos países a los que Uruguay exporta, lo que, sin duda, afectará no solo a la totalidad de la cadena láctea, sino también a los intereses del país”.

Por último, la Cámara llama “a la reflexión de todos los trabajadores, autoridades, partidos políticos y organizaciones sindicales porque se está poniendo en riesgo la credibilidad y futuro del país con serias e irresponsables amenazas”.

El lunes regresan las movilizaciones del sector lácteo.

El lunes regresan las movilizaciones del sector lácteo.

La propuesta de la industria es que los trabajadores recuperen la pérdida salarial, se aseguren aumentos según la inflación por cuatro años y una partida extra que se extiende por un año, pero la rechazar porque no aceptan una cláusula de paz exclusiva por temas salariales por esos 4 años.

El viernes 17 se llevó a cabo la movilización anunciada por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) y el paro de dos horas, bajo la consigna de “defensa del salario”.

La Federación señala que los trabajadores no han sido considerados en el crecimiento que ha tenido el sector y se señala a la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) como responsable de agravar la situación al pretender introducir una “cláusula de paz” que consideran abusiva y que los trabajadores no están dispuestos a aceptar.

Desde la CILU en cambio se subraya que los trabajadores tienen en sus manos una propuesta que los beneficia claramente con la total recuperación salarial, aumentos según la inflación por cuatro años y una partida especial de 2.000 pesos por trabajador por mes durante un año.

Sin embargo los trabajadores no reparan en el esfuerzo de la industria y se niegan a esas mejoras porque rechazan una cláusula de paz que garantiza que durante la duración del convenio -4 años- no haya reclamos salariales. La cláusula de paz es sólo por temas salariales.

En resumen y para dejarlo claro: Los trabajadores recuperan la pérdida salarial, se aseguran aumentos según la inflación por cuatro años y una partida extra que se extiende por un año, pero no aceptan una cláusula de paz únicamente por temas salariales por esos 4 años.

PODRÍA FALTAR LECHE FRESCA.

El viernes, luego de las movilizaciones y el paro, los trabajadores hicieron una pausa y trabajarán a reglamento hasta el lunes 20 cuando la FTIL y la CILU se reúnan una vez más.

FTIL señaló que no faltará leche fresca, pero sí puede haber faltante de subproductos. Sin embargo los distribuidores de productos Conaprole advirtieron que está en duda el normal abastecimiento de la leche fresca.

Las empresas distribuidoras debieron enviar trabajadores al seguro de paro como consecuencia del conflicto que ya lleva varios meses.

APOYO DEL PIT-CNT.

A través de sus redes sociales el PIT-CNT apoya la movilización de FTIL señalando que “la industria láctea crece y crece, pero la torta no se reparte” y que “el  ‘derrame’ es una mentira”. “Se acumulan 18 meses de pérdida salarial, van 6 meses de consejo de salarios vencido”, expresa, sin ninguna referencia a la recuperación propuesta por la CILU.

En la foto, trabajadores durante la movilización del viernes 17 (foto del PIT-CNT).

Conflicto con la industria láctea: Más paros y afectación de las exportaciones.

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En el último punto del comunicado se expresa que en la última quincena de junio “se comenzará a tomar acciones de enlentecimiento de las exportaciones lácteas”

Hébert Dell’Onte | La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) lo anunció hace unas semanas (a fines de abril), ahora parece estar dispuesta a cumplirlo: Se tomarán acciones que van a enlentecer las exportaciones de los productos lácteos. Las medidas comenzarán en la segunda quincena de junio, o sea a partir de hoy o de la próxima semana.

Según la Federación, hay un retraso en el ajuste salarial que lleva ya 18 meses, con vencimiento de los Consejos de Salarios sin que se vean señales de una nueva instancia.

Luis Goichea de FTIL, dijo que se lleva “casi un año y medio sin tener el Consejo de Salarios resuelto, 6 meses de negociación y una pérdida importante de salarios para todos los trabajadores lácteos”.

Agregó que “no hay convocatorias para el Consejo de Salarios” y se busca poder avanzar en ese punto, pero la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) ha “aparecido” con cláusulas que “no se condicen con lo que ha sido la historia de los Consejos de Salarios”.  

“Todo está trabado por la cláusula de paz”, agregó.

EL VIERNES.

Por lo anterior las medidas de lucha de la Federación se incrementan y no realizará horas extras, además el viernes 17 realizará dos horas de paro por turno. Ente el 20 y el 25 de junio pararán 24 horas.

Artículos relacionados: Conflicto lácteo. El nudo está en la cláusula de paz. – Todo El Campo y Radicalización sindical: Lácteos amenazan con trancar exportaciones. – Todo El Campo

Conflicto lácteo. El nudo está en la cláusula de paz.

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La industria láctea ofreció a los trabajadores la recuperación salarial, partidas especiales y ajustes según la inflación o ante cambios tecnológicos, sin embargo los trabajadores siguen rechazando la propuesta.

Desde hace tiempo se desarrolla en Uruguay un conflicto en el sector lácteo. Ariel Londisky, secretario ejecutivo de la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU), dijo que lo que hay es un “conflicto con toda la industria, no solo Conaprole” aunque esta cooperativa atraviesa una situación conflictiva particular de ella.

“Desde hace 7 meses estamos negociando la novena ronda salarial, y en ese marco no se ha logrado un acuerdo con los trabajadores y para CILU es fundamental una cláusula de paz” para evitar una situación de “constante conflictividad del sector”, agregó.

Esa clausula “es muy importante”, para que, al llegar a un acuerdo en la pauta salarial para los próximos cuatro años, en ese tiempo “no haya reclamos sindicales en tanto se cumpla lo que se firme”. Para lograrlo “varias veces se propuso una pauta, una mejor que la otra y la última la puso sobre la mesa el Ministerio de Trabajo, planteando la recuperación salarial” y “una partida especial de $ 2.000 para todos los trabajadores por mes en el último año del convenio (el cuarto año) que en el total de la industria son casi 3 millones de dólares”. Esa partida de $ 2.000 es por un año, aclaró.

En definitiva: El convenio prevé que la recuperación salarial se de en los dos primeros años y la partida salarial de $ 2.000 será en el cuarto año.

Londinsky añadió que la “erogación es muy fuerte” y por eso la industria tampoco estuvo “convencida”, pero decidió “aceptar lo propuesto y hacer el esfuerzo adicional” porque para la industria “es muy importante” concretar esa cláusula de paz, insistió.

De todas formas “los trabajadores no aceptaron la propuesta”, y en cambio “trajeron una fórmula alternativa que mina totalmente la cláusula de paz, deja abiertas las reivindicaciones salariales durante el convenio en forma similar a 2018” cuando había una clausula de paz que fue “reiteradamente incumplida”.

La industria “necesita una cláusula de paz que se cumpla”, “no queremos reivindicaciones salariales constantes” mientras el acuerdo esté vigente, subrayó.

“Nosotros ofrecemos la recuperación total” del salario “que es un 4,82% más esta partida de $ 2.000 que se da en el cuarto año, más los correctivos por inflación. Se está asegurando la recuperación de lo perdido, cuatro años de inflación asegurada más un año de una partida especial”, frente a eso “la única partida que la industria pide es que sean cuatro años de paz” con “la excepción de cuando se incluyen tecnologías nuevas que cambian las formas de trabajo, y en es aso estamos dispuestos a negociar salarios”.

(Foto de Alimentos Fray Bentos).

ENTREVISTA COMPLETA.

Sigue el conflicto lácteo, se anuncia para el 9 de junio.

Sigue el conflicto lácteo, se anuncia para el 9 de junio.

El sindicato lácteo anunció que el jueves 9 de junio parará y advierten que hay una “cláusula de paz abusiva”; la Cámara Láctea dice que el reclamo no se comprende y que FTIL no quiere paz, que presiona con paros y otras medidas sindicales y amenaza con trancar las exportaciones”.

El 9 de junio, de 09.00 a 13.00 horas, los trabajadores lácteos pararán, así lo informó la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).

El comunicado de FTIL señala que en la reunión del Consejo de Salarios celebrada el martes 31 de mayo hubo una “propuesta del Ministerio de Trabajo donde nuevamente se coloca una cláusula de paz abusiva” decidiéndose por eso “comenzar el trabajo a reglamento”.

Por otro lado, el lunes 6 la Mesa Ampliada de la Federación analizará “cómo se comienzan a aplicar el resto de las medidas ya aprobadas” y “en consenso con los compañeros de la Confederación de los Sindicatos Industriales (CSI), se resolvió un paro parcial”, que será el día 9 de junio de 09.00 a 13.00 horas, “con movilización”.

CÁMARA DE INDUSTRIA: “PAZ PARA TRABAJAR”.

La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) insistió con el concepto expresado en otras oportunidades: “Paz para trabajar” y considera que es “incomprensible” que se “hable de cláusula de paz abusiva”.

CILU señala que “ha demostrado la mayor voluntad de llegar a un acuerdo iniciando la negociación dos meses antes de la convocatoria de la novena ronda y otorgando a partir de diciembre de 2021 un adelanto del 2%. Desde enero de 2022, se presentaron cuatro propuestas y todas ellas mejoraban sustancialmente las pautas del Poder Ejecutivo”.

A eso agrega que aceptó las propuestas del Ministerio de Trabajo que mejoran la situación de los trabajadores con ajustes semestrales y correctivos anuales por IPC por un plazo de cuatro años, entre otras medidas, pero CILU “prioriza la paz para trabajar”.

Por tanto “resulta incomprensible” que se “hable de cláusula de paz abusiva”, y subraya: “Los hechos hablan, la FTIL no quiere paz sino que presiona con paros y otras medidas sindicales y amenaza con trancar las exportaciones, y pretende además imponer reiteradamente por la fuerza infundados reclamos, pese a las privilegiadas condiciones laborales”.

A pesar de todo, “la Cámara se mantiene abierta al diálogo responsable y constructivo”, concluye.

LOS COMUNICADOS DE FTIL Y CILU.

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