En Argentina, la consultora María Julia Aiassa -de Rosgan- analizó la evolución de las exportaciones de carne de Brasil a China.
Santa Fe, Argentina | Todo El Campo | China sigue representando más de la mitad del volumen de carne vacuna exportada por Brasil en 2023 sin embargo, los precios pagados han estado cayendo con fuerza en los últimos meses. En agosto, el precio pagado por el país asiático fue el más bajo desde noviembre de 2021.
Según investigadores del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) de la Universidad de Sao Paulo, ese contexto reforzó el movimiento a la baja en los valores internos de la carne vacuna en Brasil que, a su vez, ya había sido influenciado por la mayor oferta de animales para faena. Considerando promedios mensuales, la caída del indicador bovino Cepea/B3 en lo que va del año es de 27,54% en términos reales (deflactados por el IGP-DI).
Cabe señalar, sin embargo, que a inicios de setiembre se registró cierta disminución en la oferta de ganado en pie en varias regiones relevadas por Cepea, contexto que hizo reaccionar los precios en muchos mercados.
Fuente Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra).
No se puede afirmar que se haya aceptado disminuir el tiempo de permanencia en establecimientos como ha trascendido.
Montevideo | Todo El Campo | Ante trascendidos de prensa sobre negociaciones que Uruguay lleva adelante con la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC) respecto a la reducción del tiempo de permanencia del ganado vacuno y ovino en establecimientos agropecuarios previo a su envío a faena, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) difundió un comunicado de 7 puntos aclarando la situación.
Esa Secretaría de Estado enfatizó que se está en una etapa de negociaciones, por lo que es incorrecto afirmar que se haya aceptado disminuir el tiempo de permanencia en establecimientos.
En el comunicado el MGAP expresó que desde 2018 el tiempo que el ganado vacuno y ovino debe estar en establecimientos agropecuarios, antes de mandar a faena para exportar a China, es de un mínimo de 90.
Agregó que Uruguay tiene intención de modificar (reducir) ese plazo, lo cual ha planteado en varias oportunidades, por lo cual recibió una respuesta favorable.
Pero el MGAP aclaró que esa respuesta es un borrador que incluye otras modificaciones al protocolo.
Lo importante es que ninguna de esas modificaciones entrará a regir mientras no se cumplan todos los pasos en ambos países y se emita un documento definitivo.
Por lo tanto, “no se puede afirmar que se haya aceptado disminuir el tiempo de permanencia en establecimientos como ha trascendido”.
LOS 7 PUNTOS MANIFESTADOS POR EL MGAP.
Rige desde el año 2018 un protocolo entre Uruguay y China que establece, entre otros temas, que la permanencia del ganado bovino y ovino en los establecimientos agropecuarios previo a su envío a faena para la exportación de carne a ese país, debe ser de por lo menos noventa (90) días.
Uruguay ha planteado en reiteradas oportunidades modificar varios aspectos del referido protocolo, entre ellos, disminuir el plazo de permanencia mencionado anteriormente, debido a que el mismo no se encuentra establecido en las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud Animal para importación de carne desde países Libres de Fiebre Aftosa en los que se aplica la vacunación.
En ese sentido, la última misión oficial a China, encabezada por el ministro Fernando Mattos, reiteró el pedido a GACC de disminuir el tiempo de permanencia en establecimiento agropecuario a cuarenta y seis (46) días.
Días pasados, el MGAP recibió una respuesta favorable de China al planteamiento realizado por Uruguay, con respecto a la permanencia, al mismo tiempo que incluyó otras modificaciones al protocolo que la parte uruguaya está evaluando responder.
La disminución del tiempo de permanencia incluido por el GACC en el borrador del nuevo protocolo, no entrará en vigencia hasta que las autoridades sanitarias de ambos países firmen el documento definitivo.
Por lo tanto, no se puede afirmar que se haya aceptado disminuir el tiempo de permanencia en establecimientos como ha trascendido en la prensa.
El MGAP reafirma su compromiso de transparencia con la ciudadanía y con las autoridades sanitarias de China, por lo que una vez estudiadas las propuestas y tomada la correspondiente posición sobre las mismas, se comunicará la conclusión de la referida negociación.
La Asamblea popular municipal de Chongqing recibió a representantes uruguayos. De las actividades donde participaron, se destaca la Conferencia Internacional de la Industria de la Carne celebrada del 18 al 20 de setiembre.
San José| Todo El Campo | Una delegación de la Intendencia de San José se encuentra en misión oficial en la municipalidad de Chongqing (China). La Comisión de Internacionalización maragata fue recibida por la Asamblea Popular Municipal, informó dicha comuna.
Durante la reunión, los participantes dialogaron acerca de la cooperación e intercambios mantenidos entre San José y Chongqing en materia de deporte, salud y educación, durante los cincos años del hermanamiento.
Los anfitriones, integrantes de la Asamblea Popular Municipal de Chongqing, hicieron una exposición acerca del funcionamiento de la asamblea y transmitieron especial interés en fortalecer la cooperación y los intercambios con San José en todas las áreas, lo que incluye las productivas.
Por su parte, la delegación de San José agradeció el cálido recibimiento de la asamblea, destacó el interés del departamento en profundizar los vínculos comerciales y de cooperación con Chongqing e invitó a los integrantes de la entidad a visitar San José para continuar estrechando los lazos de amistad y de cooperación entre las partes.
PROMOCIONANDO NUESTRA CARNE.
Entre las actividades de las que participó la delegación de San José, se destaca la Conferencia Internacional de la Industria de la Carne que se celebró entre los días 18 y 20 de setiembre.
Durante el primer foro, el grupo asistió a la presentación de la gerenta de INAC para Asia, Victoria Cai, que expuso sobre el sector cárnico del Uruguay y destacó las ventajas del país para la producción de carne y la vasta experiencia de toda la cadena cárnica.
Asimismo, en el marco de la conferencia, la delegación acompañada del cónsul Valentín Touris, tuvo la oportunidad de dialogar con el subdirector general del Buró de Inocuidad Alimentaria de la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC), institución clave para las exportaciones del país a China y con la cual Uruguay mantiene una excelente relación de confianza y cooperación.
La delegación está integrada por Carolina Pistón, directora general de Deporte de la Intendencia, la Ing. Mariana Delgado, coordinadora del área de Planificación Estratégica y los ediles Mercedes Antía y Javier Gutiérrez, de la comisión de Internacionalización de San José.
Un acuerdo firmado en 1979 (foto) caducó, pero el presidente de Estados Unidos tiene voluntad de reeditarlo, lo que generó un debate en la política y la ciencia de los países involucrados.
Montevideo | Todo El Campo | ¿Estados Unidos y China deben realizar investigaciones que impliquen ayudas científicas y compartir algún tipo de información o documentos? La pregunta resume un debate que desarrolla actualmente la comunicad política y científica estadounidense.
La discusión se dispara por la caída -planificada para esta fecha- del acuerdo que el expresidente Jimmy Carter y el entonces primer ministro chino Deng Xiaoping firmaron en 1979 en la Casa Blanca, y que el ahora mandatario de Estados Unidos, Joe Biden tiene intensiones de renovar, para lo cual invitó a China a discutir por 6 meses sobre el acuerdo, cosa con la cual los opositores (Partido Republicano) se manifestaron en contra.
Funcionarios chinos vieron con buenos ojos la iniciativa de Biden, y dijeron que “China y Estados Unidos deben mantener contactos e intercambios” en ciencia y tecnología.
También científicos estadounidenses: “Este acuerdo ha sido de enorme beneficio para Estados Unidos”, dijeron.
No obstante, políticos republicanos entienden que colaborar con China representa una gran amenaza para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos.
Sobre ese debate Science publicó el siguiente artículo titulado “Las tensiones entre Estados Unidos y China podrían complicar el esfuerzo para renovar el pacto de investigación clave”, que Todo El Campo publica en su totalidad.
LAS TENSIONES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CHINA PODRÍAN COMPLICAR EL ESFUERZO PARA RENOVAR EL PACTO DE INVESTIGACIÓN CLAVE
Las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China podrían descarrilar la renovación de un acuerdo de 44 años sobre cooperación científica entre los dos países.
La semana pasada, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, invitó a China a pasar los próximos 6 meses discutiendo los cambios al amplio acuerdo, firmado por primera vez en 1979, que permite la investigación conjunta. La medida se produjo después de que Biden rechazara los llamados de algunos republicanos para dejar que el pacto expirara el 27 de agosto, su fecha de vencimiento planificada.
Pero la extensión de 6 meses deja poco tiempo para resolver una serie de problemas espinosos, dicen los expertos en políticas. Incluyen cómo proteger los derechos de propiedad intelectual de cualquier hallazgo, compartir datos entre colaboradores y garantizar que los resultados de la investigación se informen completamente. La administración Biden también enfrenta llamados para bloquear el trabajo conjunto en cualquier tecnología que pueda tener aplicaciones civiles y militares.
Los funcionarios chinos dieron la bienvenida a la extensión. “Como dos importantes países de investigación y desarrollo, China y Estados Unidos deben mantener contactos e intercambios” en ciencia y tecnología, dijo el portavoz de la embajada china, Liu Pengyu, en un comunicado a Science. La historia del pacto “ha demostrado plenamente que entre China-EE.UU. los intercambios y la cooperación son mutuamente beneficiosos”.
Prominentes científicos estadounidenses también aplaudieron la medida de Biden. “Este acuerdo ha sido de enorme beneficio para Estados Unidos”, escribieron los físicos de la Universidad de Stanford Steven Kivelson y Peter Michelson en una carta a Biden firmada por más de 1000 académicos antes de que se anunciara la extensión. “Podemos dar fe de que cortar los lazos con China afectaría directa y negativamente nuestra propia investigación, el trabajo de nuestros colegas inmediatos y la misión educativa de nuestras universidades”.
El pacto, que ha sido objeto de revisiones a lo largo de varias renovaciones de 5 años, esencialmente dice “que está bien que (los investigadores estadounidenses) colaboren en ciencia y tecnología con China, con la selectividad y la gestión adecuadas”, dice el físico John Holdren de la Universidad de Harvard, quien se desempeñó como asesor científico del ex presidente Barack Obama y ayudó a negociar una extensión en 2011.
Estados Unidos tiene acuerdos bilaterales de investigación similares con unos 60 países. El de China, comúnmente conocido como el Acuerdo de Ciencia y Tecnología (STA), no proporciona fondos para proyectos conjuntos ni exige la investigación en ningún sector en particular. Pero permite a las agencias gubernamentales, universidades, empresas y otras entidades en cada nación realizar investigaciones conjuntas. Tales proyectos han incluido un estudio clínico histórico que muestra cómo el ácido fólico puede prevenir defectos de nacimiento y una red de centros de investigación de energía limpia.
“Es particularmente importante, en un momento de tensión en tantas dimensiones de nuestra relación con China, que demostremos que hay cosas que vale la pena preservar en esa relación”, dice Holdren.
Los republicanos del Congreso y otros, sin embargo, dicen que colaborar con China representa una gran amenaza para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos. “El Partido Comunista Chino ha abusado de la apertura de la comunidad científica estadounidense para robar la investigación estadounidense y cooptarla para sus propios fines malignos”, dijo el representante Mike Gallagher (R-WI), presidente del Comité Selecto sobre China en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, después de que se anunciara la extensión. Hace dos meses, Gallagher y nueve colegas republicanos escribieron al secretario de Estado Antony Blinken instándolo a dejar que el acuerdo expirara.
Ningún proyecto STA ha implicado investigaciones sensibles o clasificadas. Pero incluso los descubrimientos de investigación fundamental pueden ayudar a China a obtener una ventaja sobre Estados Unidos, afirmó Gallagher. “La evidencia disponible sugiere que [China] continuará buscando oportunidades para explotar las asociaciones organizadas bajo el STA para avanzar en sus objetivos militares”, argumenta la carta. “Estados Unidos debe dejar de alimentar su propia destrucción”.
El STA tiene un significado simbólico para China porque fue el primer acuerdo que los dos países firmaron después de normalizar las relaciones en 1972, dice Huiyao Wang, presidente del Centro para China y la Globalización, un grupo de expertos con sede en Beijing. Fue renovado durante los tiempos más tumultuosos, como después de la masacre de 1989 en la Plaza de Tiananmen. Incluso la administración del expresidente Donald Trump, que no era fanática de China, acordó varias extensiones a corto plazo antes de firmar el actual STA, que agregó lenguaje para proteger la propiedad intelectual, en 2018.
Desde que la administración Biden asumió el cargo en enero de 2021, no ha lanzado ninguna nueva iniciativa de gobierno a gobierno bajo el STA. Aunque poner fin al acuerdo bilateral no impediría la cooperación científica de gobierno a gobierno, un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos dice que “cada agencia tendría que negociar acuerdos para cada cooperación individual”.
La carta de Gallagher a Blinken convirtió lo que habían sido negociaciones tranquilas entre las dos partes en un tema político de primer plano. Poner fin a toda colaboración porque algún proyecto futuro podría volverse problemático equivaldría a “tirar al bebé con el agua del baño”, dice Holdren, quien espera que las dos partes puedan llegar a un acuerdo. Aun así, los partidarios de un nuevo acuerdo dicen que se necesitan cambios.
“Me gustaría ver un lenguaje relacionado con una mayor transparencia y el intercambio de datos”, dice Sudip Parikh, CEO de AAAS (que publica Science), citando el valor potencial de agrupar los datos de salud o ambientales recopilados por cada país. “La reciprocidad no siempre ha sido un sello distintivo de la empresa científica de China”.
El pacto debería incluir “algún tipo de requisito de libre flujo de información”, dice Denis Simon, especialista independiente en política china. Señala que la redacción ambigua en las recientes leyes chinas de protección de datos ha dejado a los científicos extranjeros inseguros de que tendrán acceso a los datos generados por proyectos conjuntos.
China puede ser escéptica ante cualquier cambio propuesto. “Si Estados Unidos está pensando en mejorar y fortalecer este acuerdo”, un acuerdo está al alcance, dice Wang. Pero si Estados Unidos quiere limitar el pacto o agregar cláusulas inequitativas, advierte, “eso podría ser un problema”.
La politización del tema ya está obstaculizando la cooperación, dice Mu-ming Poo, director del Instituto de Neurociencia de la Academia China de Ciencias. Renovar el STA “es útil solo si hay confianza básica y verdadera voluntad de colaborar”, dice Poo, quien pasó décadas en los Estados Unidos antes de regresar a China.
Los funcionarios estadounidenses reconocen que llegar a un nuevo acuerdo no será fácil. “Tenemos los ojos claros sobre los desafíos asociados con las estrategias nacionales [de China] relacionadas con la ciencia y la tecnología, así como su marco legal interno”, dijo el portavoz del Departamento de Estado. “Las protecciones reforzadas en el acuerdo serán esenciales para cualquier extensión a largo plazo”.
Si se puede llegar a un acuerdo, Holdren predice que la administración Biden lo aprovechará para lanzar varios proyectos conjuntos. Las áreas maduras para la colaboración, dice, incluyen esfuerzos para prevenir futuras pandemias, mejorar la seguridad de los reactores nucleares y monitorear mejor la actividad sísmica.
La foto: En 1979, el expresidente estadounidense Jimmy Carter (derecha) y el primer ministro del momento de China, Deng Xiaoping, firmaron el primer acuerdo de investigación conjunta entre los dos países en una ceremonia en la Casa Blanca. Foto de The Carter Center.
El sorgo que se exporte por cualquiera de las empresas autorizadas puede tener como fin el consumo humano o animal.
Montevideo | Todo El Campo | En total fueron 21 las empresas nacionales que quedaron habilitadas para exportar sorgo a China, informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El listado fue publicado el martes 29 de agosto por la Administración General de Aduanas de China (GACC).
El sorgo que se exporte por cualquiera de las empresas autorizadas, puede tener como fin el consumo humano o animal.
Desde el Ministerio se dijo que se hicieron “intensas negociaciones” con varias instancias entre ellas “una auditoría virtual en todos los eslabones de la cadena de producción de sorgo de nuestro país”.
La auditoría virtual implicó a los sitios de producción, almacenamiento, puertos, laboratorios oficiales, entre otros.
La mencionada publicación del listado de exportadores da por aprobada la previa negociación fitosanitaria y de este modo queda abierto el flujo comercial.
LAS EMPRESAS.
Las 21 empresas son las siguientes:
Megaagro Uruguay SA, Percoland, Cofco International, Dufour Commodities SRL, TGL Uruguay, Vilnaro SA, Agropick SA, Kilafen SA, Fadisol SA, Stabril SA, Megaagro trading SA, Panizza Miller SARL, Grupo Lusso SRL, ADM Uruguay SCA, Nuevo Surco SRL, Yalfin SA, Ganadera Sur SRL, Cooperativa Agraria Nacional de Responsabilidad Limitada Copagrán, LDC Uruguay SA, Estancia Gaucho OD Sociedad Agropecuaria SA y Bunge Uruguay.