El informe del organismo internacional también revisó la producción mundial de cereales de 2025 con una estimación a alza, hasta un récord de 3.029 millones de toneladas, 5,6% más respecto al año anterior.
Montevideo | Todo El Campo | Es probable que la producción de trigo disminuya en 2026 a medida que los precios más bajos frenen las siembras, según un reciente reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Las previsiones de producción de trigo para 2026 apuntan a un probable descenso global de alrededor del 3% a 810 millones de toneladas, aunque se mantiene por encima de la media de los últimos cinco años.
Se espera que los agricultores de la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos reduzcan la superficie sembrada para trigo de invierno en respuesta a la bajada de los precios de las cosechas. Sin embargo, las perspectivas de producción en India son generalmente favorables, respaldadas por sembradas récord fomentadas por incentivos gubernamentales. Las perspectivas también son positivas para Pakistán y, en general, favorables en China, dijo la institución internacional.
FAO.
El nuevo informe de la FAO sobre la Oferta y la Demanda de Cereales también ofrece una perspectiva temprana para la producción de maíz al sur del ecuador. La expansión de las áreas sembradas y las condiciones meteorológicas favorables apuntan a producciones superiores a la media en Argentina y Brasil.En Sudáfrica, se prevé que las grandes plantaciones conduzcan a una segunda cosecha consecutiva de maíz abundante en 2026, aunque podría estar por debajo del nivel de 2025 debido a la irregularidad del tiempo que ha reducido los rendimientos en algunas provincias.
El informe de la FAO también revisó al alza su estimación para la producción mundial de cereales de 2025 hasta un récord de 3.029 millones de toneladas (gráfico interior), un aumento del 5,6% respecto al año anterior.
La previsión para la utilización mundial de cereales en 2025/26 también ha sido revisada al alza, hasta un récord de 2.943 millones de toneladas, con aumentos esperados para trigo, cereales gruesos y arroz.
Cabe precisar que los cereales gruesos o secundarios son granos distintos al trigo y arroz, principalmente maíz, cebada, avena, sorgo y mijo, utilizados para forraje animal, producción de cerveza y alimentación humana por su alto contenido nutricional y resistencia climática. A diferencia de los cereales finos, suelen tener un grano más grande y se cultivan en climas más cálidos.
Las nuevas estimaciones apuntan a que las reservas mundiales de cereales probablemente aumentarán hasta 940,5 millones de toneladas al cierre de la temporada, lo que resultará en una cómoda relación global de existencias por consumo de cereales del 31,9%.
La última previsión de la FAO para el comercio mundial de cereales durante el año comercial 2025/26 (julio/junio) es de 501,7 millones de toneladas, un aumento del 3,5% respecto a los 12 meses anteriores y el segundo nivel más alto registrado.
Montevideo | Todo El Campo | El último pronóstico de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), respecto a la producción mundial de cereales en 2025, tuvo un incremento de 10,1 millones de toneladas (0,3%), llegando a una producción global de 2.971 millones de toneladas. El aumento refleja revisiones al alza de los pronósticos de producción en todos los cultivos, liderados por el trigo, el maíz y el arroz (en orden de magnitud).
La producción mundial de trigo se pronostica en 809,7 millones de toneladas en 2025, un 0,6% más que el mes anterior y ahora un 1,3% por encima de la producción de 2024. La mayor parte del aumento de este mes está relacionado con Australia, donde las lluvias favorables de julio a agosto, tras un comienzo seco de la temporada en algunas partes, impulsaron las expectativas de rendimiento y elevaron el pronóstico de producción para 2025 a un nivel que ahora está a la par con el promedio de cinco años. Las previsiones para la Unión Europea y Rusia también son elevadas por el aumento de los rendimientos.
La producción mundial de cereales secundarios en 2025 se pronostica en 1.605 millones de toneladas, un 0,3% más que la cifra del mes pasado y ahora 91,7 millones de toneladas más que la producción de 2024. La última revisión al alza se debe principalmente a un pronóstico más alto en Brasil, vinculado a rendimientos mejores de lo esperado.
La producción de maíz también ha aumentado para China, según datos oficiales recientemente publicados, y para Estados Unidos, vinculada a una superficie más grande que superó un pequeño recorte simultáneo de los rendimientos. Con 427,1 millones de toneladas, la producción de maíz de Estados Unidos alcanzaría un máximo histórico y representaría un tercio de la producción mundial, la mayor proporción de la producción mundial de maíz desde 2016. Estos aumentos compensaron los recortes a los pronósticos de producción en la Unión Europea, donde el clima seco y cálido redujeron las expectativas de rendimiento, y en México, donde las cifras oficiales recientes apuntan a un área menor a la esperada.
Los pronósticos para la producción mundial de cebada y sorgo en 2025 también se han elevado marginalmente este mes, debido en gran medida a la mejora de las perspectivas en Australia.
En cuanto al arroz, la FAO ha rebajado provisionalmente su pronóstico de producción para Pakistán en 0,6 millones de toneladas (elaborado), debido a las graves inundaciones en Punjab, la principal provincia productora de arroz del país. Sin embargo, esta rebaja se ve compensada por un aumento de 1,6 millones de toneladas en las expectativas de producción para la India, donde se informa de un fuerte ritmo de siembra de cultivos de Kharif, a pesar de algunos problemas planteados por las lluvias deficientes en algunos estados del este y el noreste y por las inundaciones en las zonas del noroeste. Como resultado de estos cambios y de otras modificaciones menores, se prevé ahora que la producción mundial de arroz alcance un máximo histórico de 556,4 millones de toneladas (elaborado) en 2025/26, 1,0 millones de toneladas más que las expectativas de septiembre e implica una expansión anual del 1,2%.
El pronóstico de la FAO relativo a la utilización mundial de cereales en la campaña 2025/26 indica que esta alcanzará ahora el nivel sin precedentes de 2.930 millones de toneladas tras una revisión al alza de 8,1 millones de toneladas desde setiembre. El pronóstico sobre la utilización total de cereales secundarios en 2025/26, que asciende a 1.575 millones de toneladas, registra un aumento de 7,2 millones de toneladas respecto de la cifra indicada en el informe anterior y 33,8 millones de toneladas (2,2%) por encima del nivel de 2024/25. La revisión al alza de este mes obedece sobre todo a un mayor uso del maíz y la cebada en las raciones de alimento y fines industriales. Según el pronóstico, los abundantes suministros de maíz se destinarán al uso de alimento animal en los principales países productores, esto es, el Brasil y los Estados Unidos de América y en países importadores como Egipto y México. Asimismo, la utilización de trigo en 2025/26 alcanzará el nivel sin precedentes de 804,2 millones de toneladas, previéndose un aumento de su uso como ración y para consumo humano. En este último caso, el aumento está en consonancia con el crecimiento demográfico, ya que el consumo de alimentos per cápita se mantendrá prácticamente invariado de un año a otro. Se estima que la utilización mundial de arroz alcanzará el máximo histórico de 550,8 millones de toneladas en 2025/26, con poca variación respecto de las previsiones de septiembre y un aumento del 2,0 % desde 2024/25.
En cuanto a las reservas mundiales de cereales al cierre de las campañas de 2026, la FAO dice que hubo un alza de 1,6 millones de toneladas respecto del mes precedente, cifrándose en 900,2 millones de toneladas tras las revisiones al alza introducidas en relación el trigo y el arroz, mientras que los pronósticos relativos a los cereales secundarios se han rebajado ligeramente. Se calcula que las reservas de trigo aumentarán 2,4 millones de toneladas respecto de sus niveles de apertura, registrándose cierta acumulación en los principales países productores, como el Canadá y Rusia, tras unas cosechas abundantes. Se prevé una recuperación de las reservas de maíz, debido en gran medida a su acumulación en el Brasil y Estados Unidos, los principales países productores, mientras que las reservas en la UE podrían disminuir al rebajarse los pronósticos sobre la producción; al mismo tiempo, se espera un aumento de su uso como pienso.
En cuanto a otros cereales secundarios, se prevé que las reservas de cebada, sorgo y centeno se mantendrán estables. Según el pronóstico, el coeficiente reservas-utilización de cereales a escala mundial en 2025/26 permanecerá prácticamente invariado desde la campaña anterior, en un 30,6 %, lo que sigue indicando un nivel holgado de la oferta en la nueva campaña. Tras un aumento de 1,1 millones de toneladas, el pronóstico de la FAO sobre las reservas mundiales de arroz al cierre de las campañas comerciales de 2025/26, que ahora ascienden a 215,6 millones de toneladas, sigue indicando que las reservas mundiales de arroz podrían alcanzar un nuevo máximo gracias a su acumulación en los países exportadores e importadores de arroz.
El último pronóstico de la FAO sobre el comercio mundial de cereales en 2025/26 se ha incrementado en 3,7 millones de toneladas hasta situarse en 497,1 millones de toneladas, apuntando a un aumento del 2,5% (12,0 millones de toneladas) respecto del nivel de 2024/25. El comercio mundial de trigo (julio/junio) aumentará un 4,9 % (9,5 millones de toneladas) en 2025/26 y alcanzará los 202,1 millones de toneladas, es decir, 1,2 millones más de lo pronosticado el mes pasado. Las perspectivas de disminución de las exportaciones en la UE, como consecuencia del lento ritmo observado en el primer trimestre, se ven compensadas por las revisiones al alza de las exportaciones de Australia, a causa de la abundancia de la oferta tras una cosecha excelente, y de los Estados Unidos, a raíz de los precios competitivos y la fuerte demanda constante de Iraq y Turquía.
El comercio de cereales secundarios también se ha incrementado en 2,9 millones de toneladas debido a las revisiones al alza en relación con la cebada y el sorgo, mientras que se calcula que el comercio mundial de maíz, cifrado en 189,9 millones de toneladas, se acercará al nivel alcanzado en la campaña 2024/25, ya que los países importadores aprovecharán la abundante oferta y los precios bajos. El comienzo de la campaña 2025/26 ha registrado una fuerte demanda de cereales secundarios por parte de México, Turquía y la UE, mientras que las compras de China siguen siendo moderadas. Según el pronóstico, el comercio internacional de arroz ascenderá a 60,1 millones de toneladas en 2026 (enero-diciembre), ubicándose por debajo del pronóstico revisado de 61,2 millones de toneladas para 2025. Se estima que la reducción anual del 1,8% estará basada en la demanda, ya que la amplitud de disponibilidades derivadas de las buenas cosechas locales y las compras cuantiosas de 2025 podrían impulsar un segundo recorte anual de las importaciones en los países asiáticos, al tiempo que en cierta medida disminuirían las compras de los países africanos.
El informe mensual del Consejo Internacional de Cereales, publicado el 18 de setiembre, mejoró la producción de todos los granos excepto el centeno.
Montevideo | Todo El Campo | Con la previsión de una producción mundial de cereales en un máximo histórico de 2.412 millones de toneladas en la campaña comercial 2025-26, se prevé que la oferta total alcance un récord de 3.000 millones de toneladas, según el último Informe sobre el Mercado de Cereales del Consejo Internacional de Cereales (IGC).
El informe mensual, publicado el 18 de setiembre, mejoró la producción de todos los granos excepto el centeno.
La proyección es de un aumento (en el año) de 87 millones de toneladas (4%) en el total de granos (trigo y cereales secundarios); y un aumento de 8 millones de toneladas con respecto al mes anterior.
“A pesar de las existencias inusualmente pequeñas, la cosecha récord elevará el suministro total por encima de los 3.000 millones de toneladas por primera vez en la historia”, sostuvo el Consejo Internacional de Cereales.
La producción de trigo se estima en 819 millones de toneladas en 2025-26, un aumento interanual del 2,5%, mientras que se prevé que la producción de maíz alcance los 1.297 millones de toneladas, un 5% más que en 2024-25, dijo el IGC.
Un aumento en las existencias remanentes de maíz a 294 millones de toneladas elevará las reservas totales de granos un 3% interanual a 606 millones de toneladas, aun ligeramente por debajo del promedio de cinco años anterior.
Se prevé que el comercio total de cereales alcance los 438 millones de toneladas, 15 millones de toneladas más que el año anterior. Si se realiza, será el segundo más alto registrado.
Se prevé que la producción mundial de soja se mantenga estable en 2025-26 en 429 millones de toneladas, dijo el Consejo, “ya que las ganancias en América del Sur compensan las caídas en otros lugares”.
“Se prevé que el uso total avance un 3% interanual a medida que los segmentos de los alimentos para animales (o piensos), alimentos e industriales impulsan el procesamiento a un pico”, dijo el IGC. “Después de la sólida ganancia del año anterior, los inventarios podrían reducirse. Se prevé que el comercio alcance un récord (185 millones de toneladas) debido a un interés asiático más firme”.
El IGC pronostica una producción mundial de arroz en un récord de 544 millones de toneladas “y se espera que la tendencia de la población impulse la absorción a un nuevo pico”.
Se prevé que el comercio de arroz aumente un 2% interanual, y que la India represente el 40% del comercio total.
El índice de cereales y oleaginosas del IGC registró pocos cambios con respecto al mes pasado, con un descenso del 4% en los precios con respecto al año anterior. Los precios del arroz han caído un 33% durante ese tiempo, compensando las ganancias en el maíz y la cebada.
Se espera que la producción total de granos en 2025-26 aumente un 3%, con las mayores ganancias para el maíz.
Londres, Inglaterra | Todo El Campo | Las estimaciones de producción mundial de cereales en 2025-26 aumentaron hasta los 2.377 millones de toneladas, por tercer año consecutivo se podrá registrar un crecimiento en la producción según estima el Consejo Internacional de Cereales, según el Informe del Mercado de Cereales de junio.
Se espera que la producción total de granos en 2025-26 aumente un 3%, con las mayores ganancias para el maíz.
Las estimaciones de producción para 2024-25 aumentaron en 3 millones de toneladas a 2.313 millones de toneladas, debido a una cifra mejorada de maíz, dijo el Consejo: “El aumento de la producción no compensa la escasez de existencias iniciales y se prevé que la oferta general se reduzca en comparación con el año anterior. Se pronostica que los remanentes mundiales se reducirán en un 4%, a un mínimo de 10 años”.
Las existencias de cereales de fin de temporada para 2025-26 aumentarán ligeramente a 586 millones de toneladas, incluida una expansión de los remanentes de maíz de los Estados Unidos.
Se prevé que el comercio en 2025-26 aumente un 2% interanual a 430 millones de toneladas, principalmente debido a un repunte de los flujos de trigo. El comercio para 2024-25 se revisó al alza en 5 millones de toneladas con respecto al mes anterior, hasta un nuevo total de 423 millones de toneladas. Esto supone 36 millones de toneladas menos que en 2023-24.
Con expectativas de cosechas más grandes en América del Sur, se espera que la producción mundial de soja en 2025-26 aumente un 1% interanual a 428 millones de toneladas.
“Dado que se prevé que el consumo registre un sólido aumento (hasta 18 millones), es probable que los remanentes combinados de fin de temporada disminuyan; sin embargo, las reservas de los principales exportadores podrían aumentar ligeramente, a un máximo de siete años”, dijo el Consejo.
Al igual que el año anterior, se prevé que el comercio registre un modesto aumento interanual, hasta un nivel sin precedentes de 183 millones de toneladas.
Se prevé que la producción mundial de arroz se expanda a un máximo de 544 millones de toneladas en 2025-26 gracias a las ganancias de los cinco principales productores.
Dado el fuerte aumento de las disponibilidades, se prevé que el consumo se expanda un 1%, mientras que se acumularán las existencias agregadas, con las reservas indias cerca de 50 millones de toneladas, según el CIG. Se prevé que el comercio alcance la cifra récord de 60 millones de toneladas en 2026 debido a una mayor demanda de África.
Los hutíes han estado atacando buques en la región desde finales de octubre, poco después del ataque sorpresa de Hamas contra Israel, que provocó un poderoso contraataque israelí de Israel en la Franja de Gaza.
Arvin Donley | Londres, Inglaterra | World Grain | Todo El Campo | Los continuos ataques con drones y misiles contra buques de transporte en el mar Rojo por parte de los rebeldes hutíes con sede en Yemen están comenzando a afectar significativamente los envíos de graneles secos, incluido el grano, después de haberse limitado principalmente al segmento de contenedores durante las primeras etapas de la crisis, dijo un analista del Consejo Internacional de Cereales (IGC) a World Grain.
Los hutíes han estado atacando buques en la región desde finales de octubre, poco después del ataque sorpresa de Hamas contra Israel, que provocó un poderoso contraataque israelí de Israel en la Franja de Gaza, donde Hamas tiene su sede. Los hutíes afirman que sus ataques en el mar Rojo son en respuesta a la contraofensiva de Israel.
Alexander Karavaytsev, economista principal del IGC, dijo que la situación en las últimas semanas ha provocado que los barcos que transportan productos básicos a granel, como granos, desvíen las entregas del canal de Suez, que conecta el mar Rojo y el mar Mediterráneo. Citando datos privados de envío en tiempo real, dijo que los volúmenes de granos y oleaginosas transportados a través del canal durante diciembre fueron un 20% más bajos que el mes anterior, y muy por debajo del mismo mes de 2022 y del promedio de tres años.
Karavaytsev dijo que el CIG ha estado analizando específicamente los flujos de trigo de la UE, Rusia y Ucrania a determinados países asiáticos y África oriental, que normalmente se transportan principalmente a través del canal de Suez.
“La porción de rutas alternativas (fuera de Suez) para esos flujos estuvo por encima de lo normal durante diciembre y aumentó aún más en enero, como indican los datos preliminares de envío”, dijo Karavaytsev.
Varias de las empresas navieras más grandes del mundo, incluidas Maersk, Hapag-Lloyd y Mediterranean Shipping Co., han suspendido el envío a través del canal de Suez, una medida que aumenta el viaje y el costo del envío.
Karavaytsev dijo que, según las estimaciones del CIG, el desvío desde la UE y los países del mar Negro a través del Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, “añade entre 10 y 15 días al tiempo de viaje y entre 6 y 8 dólares por tonelada a los costes de flete”.
Señaló que los costos adicionales están directamente correlacionados con los precios de los combustibles marinos, que representan alrededor del 20% de los gastos totales de viaje, que, a su vez, dependen de los precios del petróleo crudo.
Karavaytsev dijo que con los informes sobre el aumento de la demanda de combustible marino en los puertos de África, el aumento resultante en los precios del combustible se sumará a los mayores costos de flete en las rutas alternativas.
“Esto podría empujar a los importadores de Asia y partes de África a buscar alternativas que ofrezcan plazos de entrega más cortos y también ejercer una presión a la baja sobre los precios FOB en la UE, Rusia y Ucrania”, dijo. “Ya hemos sido testigos de cierta presión en el mercado ruso, así como en Ucrania. En este último caso, los exportadores locales están ofreciendo mayores volúmenes de maíz a la UE, incluso para grandes entregas de Panamax, que normalmente se utilizan para viajes de larga distancia a Asia.
“Con cualquier cambio probable en las compras por parte de los compradores asiáticos y africanos, se considera que Argentina y Australia están bien posicionados para absorber algo de demanda adicional, ya que sus cosechas ya han terminado en gran medida. También se dice que Brasil está ofreciendo algunos precios competitivos, aunque principalmente para suministros de calidad del alimento animal”.
Si bien la mayoría de los productos básicos de grano se envían en buques secos a granel, Karavaytsev señaló que hasta el 60% de las exportaciones de arroz de Asia viajan en contenedores.
“Según los informes, los costos de las entregas en contenedores en el mercado del arroz se han multiplicado por hasta seis en algunas rutas”, dijo.
A más de 7.000 millas al oeste, el canal de Panamá, una vía fluvial clave para los transportistas de granos occidentales, incluido Estados Unidos, sigue con niveles de agua por debajo de lo normal debido a la sequía. Esto ha dado lugar a que en los últimos meses haya menos buques a granel que naveguen por el canal y a que los buques más grandes que transportan cereales hayan sido rechazados.
Karavaytsev dijo que espera que la cantidad menor de lo normal de envíos de granos a través del canal de Panamá “persista al menos hasta febrero”.
“El impacto de las restricciones de Panamá ha sido más evidente para las exportaciones de granos y oleaginosas desde el Golfo de Estados Unidos, con algunos envíos desviados a rutas alternativas, incluido el canal de Suez”, dijo. “Este fue el caso de la soja estadounidense, con volúmenes a través de Suez que se dispararon en los últimos meses, antes de desplomarse aún más en medio de elevados riesgos de seguridad y tendencias estacionales”.
En 2022, los barcos que transportaban 36,18 millones de toneladas de granos, incluidos maíz, soja, arroz, sorgo, cebada y trigo, transitaron por el canal de Panamá desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico y 2,2 millones de toneladas se movieron desde el Pacífico hasta el Atlántico. El grano ocupa el segundo lugar, después del petróleo, entre los productos básicos que dependen del canal.
Mientras tanto, solo el 14% del grano del mundo y menos del 5% de su soja pasan por el canal de Suez cada año, según un análisis de Chatham House, un grupo de expertos en asuntos internacionales.