Las carnes rojas son una fuente rica en hierro hemínico. Evitar la anemia causada por un déficit de hierro puede aumentar en 10 puntos el coeficiente intelectual de los niños, dice la OMS.
Del 22 al 28 de agosto se celebra a nivel mundial la Semana Mundial del Hierro, con la cual se busca la concientización del hierro en la alimentación, a la que se suma el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Estudios internacionales han determinado que el hierro es uno de los principales micronutrientes del organismo, participando activamente en múltiples procesos esenciales para el desarrollo embrionario. Durante el embarazo, el feto depende de los depósitos de hierro maternos para su correcto desarrollo.
Cuando la concentración de este micronutriente es insuficiente, el desarrollo del cerebro del niño durante el embarazo se ve afectado de forma negativa a través de un menor desarrollo de neurotransmisores y disminución de la mielinización de las neuronas.
Según la Organización Mundial de la Salud, evitar la anemia causada por un déficit de hierro puede aumentar en 10 puntos el coeficiente intelectual del niño.
Cuando existe un déficit de ferritina (hierro hemínico en sangre) en la vida embrionaria y fetal, las alteraciones en la neurogénesis persistirán en el tiempo debido a alteraciones que se producen a nivel genómico. Estas alteraciones se mantienen incluso luego del tratamiento prolongado con hierro con suplementario luego de detectada la deficiencia.
Las carnes rojas son una fuente rica en hierro hemínico, que se caracteriza por poseer una alta biodisponibilidad de este micronutriente y, por lo tanto, son una fuente de fácil absorción por el cuerpo permitiendo mejorar el metabolismo férrico y la concentración de hemoglobina en sangre.
ESTUDIO.
En Uruguay el Instituto Nacional de la Carne (INAC) está apoyando un estudio de largo plazo sobre los efectos de la dieta de madres embarazadas en contextos críticos y el déficit latente de hierro en los fetos.
Se determinó que los recién nacidos con déficit latente de hierro provinieron de mujeres con menor consumo dietético de hierro en el embarazo.
Asimismo, en la primer fase de este estudio se determinó que existe una correlación entre bajos valores de ferritina en el cordón umbilical y bajo consumo de carnes rojas durante la gestación.
Actualmente se está llevando a cabo la segunda etapa de este estudio. El objetivo del mismo es desarrollar y validar herramientas que permitan evaluar la dieta de la mujer en etapa de gestación para conocer la relación entre dicha dieta y la concentración de ferritina y vitamina B12 en el cordón umbilical. La metodología aplicada es mediante una intervención brindando una dieta balanceada a mujeres embarazadas en contexto crítico y medir sus efectos.
El Plan Estratégico del INAC tiene como primer pilar la defensa de las virtudes del consumo de carnes en la nutrición y la salud de las personas y el hierro es sin dudas uno de los elementos fundamentales.
Mattos: “Se habilita la importación de carne con hueso únicamente de países con un status sanitario superior, para asegurar la bioseguridad del rodeo nacional”.
Con el fin de reducir el precio de la carne al consumidor, Uruguay importó carne con hueso desde Brasil, el lunes 15 llegaron las primeras toneladas de un total de 24. La compra fue habilitada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
El frigorífico Santa Clara fue el que recibió esta importación.
El ministro de Ganadería, Fernando Mattos, dijo que la importación con hueso es “exclusivamente de países o regiones con estatus sanitario superior”, lo que garantiza el cuidado de Uruguay en un tema tan sensible como el sanitario.
El jerarca explicó la importancia de esa consideración “estatus sanitario superior”, por que hasta la fecha sólo se importaba, desde Brasil y Paraguay, carne sin hueso.
Lo que sucede es que el hueso “es un factor incremental de riesgo en relación a la fiebre aftosa, por lo que hay que ser cuidadosos. Se requiere la información suficiente para que la carne importada no signifique un riesgo sanitario ni para el rodeo nacional ni para nuestras exportaciones”, dijo Mattos.
6 DÍAS DE VIAJE.
La carne llega desde Rondonia, estado que se ubica a 3.500 km de Uruguay, distancia que se recorre en unos 6 días, conservando la cadena de frío.
A través de un decreto, el país europeo iba a obligar a los fabricantes de carnes vegetales a poner otros nombres cuando envasen y comercialicen sus productos, pero la medida fue desestimada.
A comienzos de julio Francia se convirtió en el primer país europeo un prohibir el uso de los términos cárnicos para productos de origen vegetal que imitan ser carne y que claramente no lo son. Pero un giro suspendió la disposición.
La norma de julio recogía el decreto N° 2022-947 y entraría en vigor en octubre próximo. Así se establecía “utilizar la terminología propia de los sectores tradicionalmente asociados a la carne y el pescado para designar productos que no pertenecen al reino animal y que no son comparables”.
El diario español La Vanguardia publicó que el objetivo de la decisión es evitar confusiones por parte de los consumidores y mejorar la transparencia.
Como era de esperar la decisión no agradó a los fabricantes de productos en base a plantas. Nicolás Schweitzer, director ejecutivo de La Vie Foods, empresa de productos vegetales, fue crítico de la decisión y cuestionó que la mediad sólo fuera para alimentos elaborados en Francia. La consecuencia era que la “carne vegetal” fabricada en España o Austria podría comercializarse en París, pero el mismo producto hecho en Francia, no.
Mirco I. Richardson de la empresa Pleese Foods, especializada en quesos veganos opinó que lo resuelto era una locura y una lástima: “¡Qué locura! Y qué lástima. Es probable que los Países Bajos, como centro de producción de cultivos en Europa, saquen provecho de esto”.
Lo que Schweitzer ni Richardson consideran que al ofrecer como carne un producto que no lo es están engañando al consumidor.
LA SUSPENSIÓN DE LA NORMA.
La norma que protegía al consumidor y que por unos días colocó a Francia marcando un camino propio ajeno a la imposición europeísta no duró mucho tiempo: el Consejo de Estado concedió un indulto al decreto que prohibía usar denominaciones cárnicas en los productos vegetales, validando la petición de la Asociación Protéines France, que defiende a los fabricantes de “carnes vegetales”, informó la prensa francesa. La norma que prohibió el uso del término carne en donde no la hay fue aplastada por la tendencia de la Unión Europea de permitir que se adopten nombres engañosos.
Meat Sciences, importante revista científica original de Países Bajos, publicó un estudio del INIA que ofreció resultados y muy buenas noticias para la industria cárnica de Uruguay.
De acuerdo a un informe de la revista científica de Países Bajos, Meat Sciences, se puede afirmar científicamente que Uruguay hoy produce la mejor carne del mundo. Como si ese dato no fuese suficiente halago para la industria cárnica uruguaya, según la revista científica, en promedio, el uruguayo está entre los cinco mayores consumidores mundiales de proteínas de origen animal y en el primer puesto en carne de vacuno.
Además, según el estudio, Uruguay es el que más carne por habitante exporta en el mundo se debe no solo a la cultura de la parrilla y el asado sino también a la calidad de la carne uruguaya.
Todas estas afirmaciones que se dieron a conocer a través de la publicación de la editorial Elsevier (Países Bajos), dedicada a difundir estudios científicos de todo el mundo, se dieron en un año particular en el que coincidieron dificultades varias en el comercio internacional de carne vacuna.
A pesar de ello, el mercado mundial de ese alimento siguió creciendo y fue aprovechado por países como Uruguay que no dudaron en ocupar el espacio en el comercio mundial que dejó un importante productor como Argentina.
“En los últimos años el mercado de la carne vacuna creció al menos 75%, ya que pasó de 6 millones de toneladas comercializadas en 2012 a las poco más de 10 millones que se venderían este año” le dijo al portal Bichos de Campo el consultor Federico Santángelo en una reciente jornada organizada por Fifra (la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales).
Según el experto, este año Brasil exportó por 932.000 toneladas peso embarque y Uruguay por 214.000 toneladas. En el primer caso hubo un crecimiento con relación al primer semestre del año pasado del 25%, mientras que para Uruguay el aumento fue de 19%.
El consumo promedio en el mundo de todo tipo de carnes es de 34 kilos por persona al año y en Uruguay es 86,9 kilos (dato INAC a 2019 que tomó el análisis). En el 2021 fue de 91,2 kilos afirma el estudio presentado en Europa.
EL CONSUMO EN URUGUAY.
El estudio mostró que el 9% de los 600 encuestados no consume carne. De ese porcentaje: 1% son veganos, 5% son vegetarianos, 3% son pescetarianos y hay 2% que argumenta no consumir carne por cuestiones de salud.
Una conclusión interesante sobre el consumidor uruguayo es que el 85% considera importante o muy importante el efecto de lo que consumen sobre el medio ambiente.
El 65% de los encuestados dijo que estaba dispuesto a pagar más por carne que contemple al momento de ser producida con certificación de bienestar animal y ambiente. El 61% pagaría más por carne producida a pasto, 60% por carne orgánica, 55% por carne sustentable (carbono cero), 52% por carne con marca, 50% por carne con trazabilidad, 45% por carne sin antibióticos y 43% sin promotores de crecimiento. Sólo 18% de los encuestados dijo estar dispuestos a pagar más dinero por carne procedente de ganados terminados a corral.
El trabajo científico publicado por El País, también abarcó la consulta a los consumidores sobre si piensa o no reducir el consumo de carne en el futuro. El 65% dijo que no y el 24% piensa reducirlo, particularmente la carne bovina y la carne de cerdo, no así la de pollo. El argumento son tema precios, bienestar animal y salud humana.
Uno de los responsables de los equipos que trabajaron en el estudio, el investigador Fabio Montossi, dijo que “está claro que este estudio revela asociaciones positivas entre el consumo de carne y la cultura del Uruguay. Claramente las distintas variables socio demográficas están incidiendo en el consumo”.
UN ESTUDIO REALIZADO POR INVESTIGADORES DE URUGUAY Y NUEVA ZELANDA
El análisis fue financiado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), abarcó las preferencias y tendencias del consumo y fue una iniciativa de la citada publicación, que invitó a investigadores de todo el mundo. El trabajo de campo lo realizó Equipos Consultores en base a una encuesta armada por los investigadores y abarcó a 600 consumidores, que representó a la población uruguaya, pero el análisis de los datos lo realizó el equipo de investigadores.
Por Uruguay participaron Carolina E. Realini y Mustafa M. Farouk (investigadores de AgResearch – Nueva Zelanda), Gastón Ares y Lucía Antúnez (Facultad de Química), Gustavo Brito, Marcia del Campo, Fabio Montossi y Santiago Luzardo , (Programa Carne y Lana de INIA Tacuarembó), y Caroline Saunders (Lincoln University – Nueva Zelanda).
“China puede producir mucho volumen de cerdo, pero no de carne de vacuna” porque “no sabe”. Por tanto “todo lo que aumente el consumo lo va a tener que importar”.
El analista ganadero Ignacio Iriarte dijo que China seguirá comprando carne porque la demanda en ese país no se detiene y todo lo que su población desee consumir lo tendrá que importar, además destacó que la carne de vacuno se proyecta de mejor manera que la de cerdo.
En las últimas semanas los precios internacionales de la carne, por ejemplo Hilton o la destinada a China, han bajado. “Claramente a nivel internacional hay una baja de valores, hay una menor demanda de China y se enfrió mucho la Hilton”, comentó. “Estamos ante un cambio que creo que es circunstancial” pero consiste “en una baja muy fuerte de todas las materias primas”.
En ese panorama global, “la carne viene resistiendo bien una ofensiva de China por bajar los valores que paga por ella”, y los frigoríficos exportadores del Mercosur pero básicamente de Argentina, Brasil y Uruguay, están “resistiendo una nueva caída de valores dentro de niveles (que son) muy altos”.
Según Iriarte, “lo que sorprende es que en julio el nivel de exportación de esos países y Oceanía a China siguió siendo extraordinariamente alto”. En su objetivo de bajar los valores, China se encuentra con la resistencia de los vendedores, puntualizó.
La carne de vacuno, “después de haber subido un 40% respecto a un año y medio atrás, estamos arriba del 30 o 35% arriba (del precio de hace) un año atrás”.
El analista recordó que el lunes 11 se publicó el nuevo informe del USDA, y “lo que sorprende es que se siguen proyectando un aumento de las importaciones chinas de carne vacuna y un derrumbe de las importaciones de carne de cerdo que según ese informa es de un 40 o 45% menos. Eso marca que la carne vacuna se está diferenciando cada vez de la de cerdo”.
Por otro lado, destacó la capacidad de China para producir cerdo, pero su incapacidad de producir vacunos: “China puede producir mucho volumen de cerdo, pero no de carne de vacuna” porque “no sabe”. Por tanto “todo lo que aumente el consumo lo va a tener que importar”.
“En la crisis China sigue comprando volúmenes altísimos” alcanzando “récords históricos” mientras “reduce drásticamente las compras de carne de cerdo”, subrayó.
La carne en Argentina.
Sobre la situación de la carne en Argentina, Iriarte dijo que “a pesar de la crisis” que vive ese país, “el sector agropecuario sigue produciendo y con una regularidad extraordinaria. La regularidad en la producción de carne es asombrosa, a diferencia de Uruguay tienen caídas estacionales”.
Agregó que en el complejo cárnico “con la importancia del feedlot, la producción de carne argentina es un reloj”. Esa regularidad se sustenta “en la exportación que es el factor dinámico”. “En mayo exportamos 80.000 toneladas peso carcasa, que en el equivalente anual son 960.000 toneladas. Ese factor más la suba de los precios internacionales, más la ampliación de la capacidad de las fábricas exportadoras que en 2018 y 2019 ganaron plata e hicieron grandes inversiones, y son un factor autónomo de demanda”.