La asignación de 324.000 toneladas de carne vacuna a Uruguay marca un cambio en la relación con China: el acceso deja de ser libre y pasa a estar regulado. El esquema favorece a frigoríficos con mayor historial exportador, pero introduce restricciones que condicionan la estrategia del sector.
Montevideo | Todo El Campo | El documento sobre comercio exterior, referido a marzo del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) dedica un capítulo a la “distribución de la cuota de carne de China” con sus “implicancias en el sector frigorífico uruguayo”.
El documento señala que el país asiático otorgó a Uruguay una cuota de 324.000 toneladas de carne vacuna para 2026, la más relevante en términos de exportación, correspondiendo al Instituto Nacional de Carnes (INAC) aprobar la distribución, lo que hizo dicha institución aunque sin unanimidad, “lo que profundizó diferencias en el sector”.
La Junta del INAC asignó un 75% en función de los antecedentes de exportación de los últimos tres años; y el 25% como reserva para nuevos exportadores o ajustes operativos; también se prioriza a las plantas con mayor volumen exportado, siguiendo un criterio similar al de la cuota Hilton.
EVOLUCIÓN DE LA EXPORTACIÓN DE CARNE A CHINA.
El documento de INI/UCU señala que desde 2004 hasta 2021, las exportaciones de carne a China crecieron en valor y volumen, alcanzando en 2021 US$ 1.763,5 millones y 398.862 toneladas.
“Todavía existe un gran potencial para continuar incrementando las exportaciones de carne al mercado chino”, asegura el texto, porque solo en los años 2021 y 2022 se superó la cuota ahora establecida: en 2021 fueron 398.862 toneladas y en 2022 se registraron 355.282,9 toneladas.
Además, en 2025 las colocaciones cayeron a 230.136 toneladas, por US$ 845,8 millones, lo que hubiera dejado un margen de 93.863 toneladas para completar la cuota si ya hubiese estado vigente.
NO FUE RESULTADO DE LA VISITA DE ORSI A CHINA.
El documento especifica claramente que la cuota no fue resultado de la visita (del presidente Yamandú) Orsi a China como se señaló en su momento, sino de una decisión previa de ese país en el marco de la aplicación de salvaguardias, que benefició a Uruguay frente a otros mercados como Brasil.
LÍMITES QUE CONDICIONAN.
La cuota da a Uruguay una posibilidad de crecimiento, pero implica una restricción de acceso a un mercado que antes era libre.
Considerando antecedentes, Uruguay podría llegar a completar la cuota en próximos años, pero la medida introduce un límite que condiciona la estrategia exportadora del sector.
Foto de portada de Peter Lindenau Ship en Pixabay.
Exhortan a la población a no comprar carne en lugares no autorizados ni a través de redes sociales.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) encendió las alarmas ante la detección de casos de faena clandestina de caballos en distintos puntos del país. Su presidente, Esteban Vieta, exhortó a la población a no comprar carne en lugares no autorizados ni a través de redes sociales, subrayando que el objetivo central es eliminar estas prácticas ilegales que ponen en riesgo tanto la salud pública como el bienestar animal.
Según Vieta, el INBA ha realizado operativos que han permitido constatar que algunos caballos terminan en circuitos de faena clandestina, especialmente en barrios humildes. Para enfrentar este problema, el organismo está desarrollando estudios que permitan focalizar las acciones en los puntos más críticos y así erradicar lo que definió como un “flagelo” persistente, informó Subrayado.
La estrategia incluye retirar animales sueltos de las calles, una medida que también busca prevenir accidentes de tránsito y reducir la exposición de los equinos a situaciones de maltrato.
LA GUARDIA REPUBLICANA Y EL EJÉRCITO APOYANDO AL INBA.
Los procedimientos se realizan a nivel nacional y cuentan con el apoyo de la Guardia Republicana y del Ejército.
En lo que va del actual período de gobierno, el INBA ha retirado 80 caballos que se encontraban sueltos en la vía pública.
En muchos casos, los animales estaban atados de manera precaria, generando riesgos para conductores, especialmente en zonas oscuras o durante la noche, apuntó Vieta.
Por ello, se han identificado “puntos calientes” con mayor cantidad de denuncias o siniestralidad, donde se concentran los operativos. Montevideo y Ciudad del Plata, en San José, han sido escenarios recientes de estas intervenciones.
El presidente del INBA insistió en que la compra de carne en mercados ilegales no solo alimenta la faena clandestina, sino que también expone a los consumidores a productos sin control sanitario. La carne proveniente de estos circuitos carece de trazabilidad y de garantías mínimas de inocuidad, lo que representa un riesgo directo para la salud. Además, la faena clandestina vulnera las normas de bienestar animal y genera un circuito paralelo que afecta la transparencia del mercado cárnico.
ACCIDENTES.
La problemática de los caballos sueltos también preocupa por su impacto en la seguridad vial. Animales que deambulan o permanecen atados en lugares inadecuados pueden provocar accidentes graves. En este sentido, los operativos del INBA buscan dar respuesta a una doble necesidad: proteger a los equinos y reducir los riesgos para la población.
El llamado del organismo es claro: evitar la compra de carne en lugares no habilitados y denunciar situaciones de faena clandestina. La erradicación de estas prácticas requiere la colaboración ciudadana, el fortalecimiento de los controles y la coordinación interinstitucional. Solo así será posible garantizar un mercado seguro, transparente y respetuoso del bienestar animal.
En Argentina, el escenario de la carne confirma tensiones entre costos crecientes, menor oferta y un mercado interno que ya no logra sostener los niveles históricos de consumo y exportación.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Ignacio Iriarte, analista del mercado de la carne analizó la disponibilidad de carne en Argentina en un artículo publicado por la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra).
La mirada de Ignacio Iriarte sobre la ganadería argentina pone en perspectiva histórica la caída en la disponibilidad de carne vacuna que en 1924 registró una producción de 190 kilos por habitante, con un consumo interno récord y exportaciones que representaban la mitad del comercio mundial. Medio siglo después, en 1978, todavía se mantenía con un buen stock y relación vacunos/habitante.
Sin embargo, tras décadas de retroceso y tres años de liquidación reciente, la disponibilidad actual se reduce a 62 kilos per cápita, con 51 millones de animales frente a 49 millones de habitantes. La brecha entre el pasado y el presente refleja un deterioro estructural difícil de revertir en el corto plazo.
El analista también analiza precios y costos, concluyendo que al cerrar 2025 el stock ganadero se ubicó en su nivel más bajo en quince años, con caídas en vacas y vaquillonas y un destete inferior al esperado.
El escenario confirma tensiones entre costos crecientes, menor oferta y un mercado interno que ya no logra sostener los niveles históricos de consumo y exportación.
El siguiente es el análisis completo de Iriarte difundido por Fifra.
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IGNACIO IRIARTE: DISPONIBILIDAD DE CARNE, COSTOS, PRECIOS GANADEROS Y STOCK VACUNO.
DISPONIBILIDAD.
En 1924 la producción de carne vacuna en Argentina (producción de carne/población humana) era de 190 kilos por habitante, alcanzando para un consumo de 94 kilos per cápita (por lejos el más alto del mundo), y una exportación de 924.000 toneladas, que le permitía a nuestro país participar del 50% del comercio internacional y convertirse en el primer exportador mundial.
Medio siglo después, en 1978, la producción nacional de carne vacuna era todavía muy alta, de 116 kg por habitante, con un stock ganadero de 60 millones de cabezas y una población de 25 millones de habitantes. Esta relación fue cayendo aceleradamente en los años posteriores, pero en 2005 -antes de la intervención K- se producían todavía 83 kilos por habitante y por año; de haberse conservado este nivel de riqueza pecuaria, la producción de carne vacuna sería hoy de 4 millones de toneladas (MT), un millón de tn más que la producción prevista para el 2026.
En el 2026, después de tres años de liquidación, la disponibilidad total de carne per cápita (exportación y consumo) es de sólo 62 kilos, y parece difícil que en los próximos tres años la producción de carne crezca sensiblemente por encima del aumento poblacional. Hoy tenemos 51 millones de animales y 49 millones de habitantes, con una relación de 1,1 cabezas/habitante, muy lejos de los 2,15 vacunos por persona de cincuenta años atrás.
PRECIOS Y COSTOS.
Nuestro Índice Ponderado de Insumos Ganaderos (personal, pasturas, verdeos, rollos, silaje de maíz, alambre, gasoil, maíz) se redujo en febrero último un 1,4%, arrastrado por la baja del dólar oficial. En los últimos doce meses, de marzo del 2025 a marzo del 2026, el Índice de Insumos se ha incrementado un 33%, mientras que el IPC puede estimarse que subió un 34%, el precio del novillito en Cañuelas un 60% y el precio del ternero de invernada un 88%.
STOCK.
Todo indicaría que al 31 de diciembre del 2025 el stock ganadero se habría ubicado algo por encima de los 51 millones de cabezas, el nivel más bajo en quince años.
Mientras que se proyecta una leve caída en el stock de vacas, se prevé una baja considerable en las existencias de vaquillonas.
En cuanto al número de terneros, sería a diciembre pasado, inferior al stock de fines del 2023 y 2024, cuando lo que se esperaba era una recuperación del destete nacional.
Rosgan analiza la tendencia del mercado mundial de carnes. Se espera una caída en la producción global durante 2026, y movimientos a la baja desde la demanda y el sector importador.
Rosario, Argentina | Rosgan | Todo El Campo | El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) publicó su informe semestral de producción y comercio mundial de carnes.
En el caso de la carne vacuna, las proyecciones muestran una corrección al alza en comparación con la fuerte caída prevista en el informe anterior, al tiempo que se ajustan a la baja las estimaciones de importación.
A nivel global, se espera que en 2026 la producción de carne vacuna disminuya un 1%, hasta alcanzar 61,6 millones de toneladas, lo que implica un recorte de 685.000 toneladas respecto de 2025, frente a las 913.000 toneladas proyectadas seis meses. Se trata de la primera caída en producción, tras cinco años de crecimiento ininterrumpido.
Los mayores ajustes a la baja se observan en China y Brasil, aunque en este último caso los cambios resultan menos significativos de lo anticipado previamente. Tras un año récord en 2025, se prevé que la producción brasileña disminuya un 2%, hasta 12,4 millones de toneladas, sin que ello modifique su posición como principal exportador mundial, con 4,275 millones de toneladas.
Una dinámica similar se proyecta para Australia, donde la producción caería un 1% hasta 2,9 millones de toneladas, debido a un menor nivel de faena. No obstante, el país se mantendría como segundo exportador mundial, con 2,16 millones de toneladas.
MENOR DEMANDA QUE EN 2025.
Por el lado de la demanda, el organismo recortó su proyección de importaciones globales de 12,01 a 11,68 millones de toneladas, lo que implica una baja del 2,6% (307.000 toneladas) frente a 2025.
Este ajuste responde principalmente a la revisión a la baja de China, cuyas importaciones se reducen de 3,75 a 3,20 millones de toneladas, una caída del 12,5% interanual.
En este contexto, los flujos comerciales atravesarían una reconfiguración producto de la implementación de esta estrategia china de autolimitación de sus compras externas, en contraste con la creciente demanda de Estados Unidos y Europa.
En el caso chino, la decisión de restringir importaciones con el objetivo de proteger la industria local reduce el volumen importado y en consecuencia, su participación en el comercio global al nivel más bajo desde 2020, pasando del 35% alcanzado en 2023 a menos del 27% actual.
Como contrapeso, Estados Unidos muestra un aumento de la demanda, con un crecimiento cercano al 6% que lo llevaría a un récord de 2,626 millones de toneladas, equivalentes al 22,5% del comercio mundial. A ello se suma la Unión Europea, con alrededor de 500.000 toneladas adicionales. En conjunto, EE.UU. y la UE prácticamente igualan la demanda china, concentrando más del 26% del comercio mundial, aunque con un nivel de precios sensiblemente superior.
ARGENTINA ESTÁ EN UNA POSICIÓN COMERCIAL FAVORABLE.
Este nuevo mapa del comercio mundial, donde las principales fuerzas de la demanda tienden a equilibrarse, encuentra a Argentina en una posición favorable en términos de su posicionamiento comercial.
Mientras Brasil y Australia enfrentan dificultades para administrar las restringidas cuotas arancelarias otorgadas por China, Argentina difícilmente se vea afecta da por estas limitaciones. Por el contrario, un rápido agotamiento de los cupos con arancel preferencial por parte de estos proveedores podría impulsar los precios de compra para todo el mercado durante el segundo semestre, generando mayor competitividad y mejores valores para la carne argentina.
En el caso de Europa, a partir del Acuerdo con el Mercosur, Argentina se vería beneficiada por su participación dominante en la Cuota Hilton, además de la reducción de aranceles aplicados sobre la cuota adicional.
En tanto, con Estados Unidos, Argentina goza de un tratamiento especial otorgado mediante la ampliación de la cuota específica por país, lo que posiciona favorablemente frente a un mercado cuya necesidad de abastecimiento externo podría incluso superar el actual récord proyectado por el propio USDA. En síntesis, frente a una oferta limitada y una distribución más equilibrada de la demanda, se configura un entorno de mayor competencia en el que Argentina podría verse favorecida tanto por su capacidad de abastecimiento como por su participación en cuotas arancelarias clave.
Por sus mayores niveles de omega 3, antioxidantes y compuestos beneficiosos para la salud, especialistas INTA y actores de la cadena se reunirán para posicionar la carne pastoril como un producto saludable y competitivo.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Frente a un escenario productivo y de mercados cada vez más desafiantes, la ganadería argentina busca identificar las nuevas oportunidades y generar estrategias para aprovecharlas. Por esto, el del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) avanza en la organización de una jornada estratégica para impulsar la carne producida en sistemas pastoriles.
El encuentro -que reunirá a equipos técnicos del INTA, la Secretaría de Agricultura, el IPCVA, la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA) y actores privados- tiene como eje central analizar el funcionamiento de la cadena, identificar oportunidades y abordar los principales cuellos de botella comerciales. Se realizará el 23 de abril en Olavarría (Buenos Aires).
“La iniciativa no es aislada. Forma parte, de iniciativas generadas en un espacio de intercambios propuesto por INTA, donde participan distintos actores de la cadena carnes vacunas de sistemas pastoriles y profesionales privados y de Instituciones públicas. Allí se dan debates sobre aspectos productivos y comerciales y la finalidad es potenciar los sistemas de producción y la inserción de sus productos en el mercado”, señaló Marcelo Champredonde, del INTA Bordenave (Buenos Aires).
En los últimos años, distintos estudios y experiencias territoriales comenzaron a poner en evidencia su potencial. Según explicó Sebastián Lagrange, especialista en producción animal del INTA Bordenave, la carne producida en sistemas pastoriles presenta características diferenciales como mayores niveles de ácidos grasos omega 3, mayor contenido de ácido linoleico conjugado (CLA) y presencia de antioxidantes naturales como vitamina E y carotenoides.
Para el manejo del sistema se destaca el uso de leguminosas forrajeras, que permiten aumentar la ganancia de peso, mejorar la calidad de la carne y reducir la necesidad de fertilizantes.
Sin embargo, estas ventajas aún no logran traducirse en un reconocimiento pleno en el mercado, donde predominan criterios, como el color más claro de las carnes y la grasa blanca. Por eso, uno de los ejes de la jornada será justamente identificar las oportunidades para comunicar y valorizar estos atributos frente al consumidor.
“Se trata de construir una propuesta de organización que se adapte al contexto nacional y regional y que acerque productores y consumidores”, expresó Champredonde quien adelantó que la jornada funcionará como punto de encuentro para discutir problemáticas concretas -desde la logística hasta la diferenciación del producto- y generar acuerdos que permitan escalar la iniciativa.
En ese escenario, la jornada buscará avanzar en enfoques integrados que permitan mejorar la productividad. El encuentro también se inscribe en un debate más amplio sobre las preferencias de los consumidores, los sistemas de trazabilidad o gestión de la carne que existen en la actualidad y el panorama mundial.
Con la demanda global de alimentos en crecimiento y consumidores cada vez más atentos a la calidad y el origen de lo que consumen, el desarrollo de este tipo de iniciativas aparece como una oportunidad concreta.
El desafío, coinciden los actores involucrados, no es menor: implica no solo mejorar los sistemas productivos, sino también construir acuerdos, generar confianza y desarrollar nuevos canales comerciales.
La jornada será, en ese sentido, mucho más que un encuentro técnico: un paso clave para ordenar la cadena y proyectar el futuro de la carne a pasto en Argentina.