Ante el recorte de China, Brasil coloca su carne de vacuno en los países árabes.

Ante el recorte de China, Brasil coloca su carne de vacuno en los países árabes.

La Cámara de Comercio Árabe-Brasileña señaló que los mercados árabes absorben recortes más nobles, elevando el valor medio de las exportaciones.

São Paulo, Brasil | Todo El Campo | En 2022 y 2024 las ventas de carne de Brasil a países árabes aumentaron un 75% en volumen y un 69% en ingresos. Ahora el sector de la carne espera continuar por ese camino de crecimiento.

Los países árabes son una alternativa para la carne de vacuno brasileña que se dejarán de enviar a China por el aumento de las cuotas arancelarias que impuso China y que rigen desde el 1° de enero pasado.

Agro Estadão (sección rural del diario O Estado de São Paulo) informó que la medida china aún no ha afectado a las exportaciones del sector brasileño, que alcanzaron un nuevo nivel histórico en enero. De todas formas, el gobierno busca alternativas para evitar pérdidas.

La Cámara de Comercio Árabe-Brasileña indicó, luego de una encuesta en el sector, que Oriente Medio es un camino, ya que las ventas de Brasil a países árabes crecieron un 75% en volumen y un 69% en ingresos entre 2022 y 2024.

“El bloque árabe ha consolidado su posición como destino estratégico para la carne de vacuno brasileña, con un crecimiento sostenido y una diversificación del perfil de los productos demandados”, afirma el documento.

A diferencia de China, que adquiere grandes volúmenes, principalmente de carne congelada sin hueso, los países árabes tienen una demanda más diversificada.

La expansión de las exportaciones hacia Oriente Medio no se limita al aumento de los volúmenes. El estudio de la Cámara destaca que el valor medio de las ventas para la región se ha mantenido relativamente alto en comparación con otros mercados a gran escala. “Contrariamente al patrón observado en China, la demanda de los países árabes absorbe una cesta de productos más diversificada, con una mayor presencia de recortes de mayor valor añadido”, afirma el informe.

Los mercados que más han impulsado el aumento de las exportaciones desde Brasil a Oriente Medio en los últimos años son Argelia, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

La Cámara subraya que “la diversificación del mercado ya no es solo una estrategia comercial y se ha convertido en un componente central de la inserción internacional de la agroindustria brasileña”.

Culpar a la carne de los problemas ambientales es una estrategia de distracción.

Culpar a la carne de los problemas ambientales es una estrategia de distracción.

El científico y docente Víctor Resco de Dios considera que culpar a la ganadería y a la carne es una estrategia para no ocuparse de los problemas ambientales verdaderamente serios. Hay quienes “se aprovechan” de la buena voluntad de la gente.

Montevideo | Todo El Campo | “Necesitamos líderes preparados para revertir la degradación ambiental, considerando también la disminución de la pobreza y de la desigualdad, pero sin incurrir en el problema de los ‘ecomitos’: las falsas creencias que están instaladas en el imaginario popular sobre aspectos ecológicos y ambientales”.

La advertencia del párrafo anterior la formula el científico Víctor Resco de Dios (foto interior) en el libro de su autoría “Ecomitos: los bulos ecológicos que agravan la crisis ambiental”.

Resco es doctor por la Universidad de Wyoming (Estados Unidos) y profesor de Ingeniería Forestal en la Universidad de Leida (Lérida, España). Nacido en Vizcaya (País Vasco, España, en 1979), es reconocido por sus artículos científicos y según la prensa de su país es uno de los científicos más citados del mundo en los campos de la biología y las ciencias ambientales. “Ecomitos” es su primer libro de divulgación en el que aborda temas de actualidad ambiental, desnudando falacias aceptadas y repetidas como verdades.

En una entrevista publicada en La Voz de Galicia, Resco responde algunas preguntas que pocos se hacen pero que es necesario plantearse: “¿Cuánto de lo que se vende como ecológico es cierto?, y ¿qué ecomitos son hoy más peligrosos?”

ESTRATEGIA PARA DESVIAR LA ATENCIÓN.

Resco de Dios sostiene una postura crítica respecto a los discursos simplistas sobre la producción y consumo de carne. Entiende que reducir el consumo de carne no es una solución climática significativa, porque la ganadería representa alrededor del 5,8 % de las emisiones globales, y esa es una proporción insuficiente para explicar el cambio climático.

La acusación de la carne es una estrategia para “desviar la atención”, recalcó.

La pregunta que debemos hacernos es si salvamos el planeta reduciendo el consumo de carne. No, porque “la producción de carne solo aporta el 5,8% de las emisiones, así que no tiene efectos climáticos”.

“La solución eficaz contra el cambio climático es dejar de emitir”, sostuvo, y cuestionó las políticas “verdes de la Unión Europea como el llamado Pacto Verde. Hay mucha etiqueta verde en las empresas, pero “los beneficios climáticos son dudosos”.

“Hay mucha buena voluntad y conciencia en la mayoría de la población y eso sirve un poco para que se aprovechen los de siempre”, aseveró.

DIEZ ECOMITOS QUE DEBEMOS DESTERRAR DEL IMAGINARIO POPULAR.

Aquí algunos de esos ecomitos y engaños de frecuente repetición, expuesto por Resco de Dios en La Voz de Galicia.

MITO 1) “LA ACCIÓN INDIVIDUAL ES CLAVE”.

Uno de los falsos mitos más extendidos “y más peligrosos” es vincular la solución al cambio climático a la responsabilidad individual de cada uno de nosotros, señaló Resco. Hay estudios realizados en Estados Unidos según los que un indigente tiene una huella de carbono que duplica la de un ciudadano español. “Esto indica que, aun siendo pobre, puedes tener una huella insostenible. A través de acciones individuales no logramos frenar el cambio climático”, afirmó el experto. El 70% de las emisiones las causa solo un 10% de la población.

“Este es un problema de responsabilidad corporativa, no individual. Y no tenemos la opción de consumir productos bajos en emisiones porque, sencillamente, no existen”, reveló.

MITO 2) “CORTAR ÁRBOLES ES MALO”.

No es una verdad absoluta. Hay medidas que marcan un buen camino, pero el problema es “la forma en la que se están implementando”, señaló el autor de Ecomitos. Advirtió que hay algunas que incluso nos llevan a poner en riesgo nuestra vida. “Por ejemplo, ese mito de que cortar árboles es malo.

Cortar árboles no es un ecocidio. Cortar árboles no es igual que deforestar”. Se pueden gestionar los bosques de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente para obtener recursos como madera o papel. Vivimos en un país cada vez más “inflamable”, en el que hay cada vez menos agua, así que, “si en lugar de tener mil árboles por hectárea tenemos cien, va a haber más agua por árbol, con lo que los bosques van a resistir mejor la sequía y seremos menos vulnerables al cambio climático”.

¿Pero hay o no “pandemias” de árboles? “Tenemos un problema de un exceso de biomasa -respondió Víctor Resco-. Hay demasiados árboles, demasiados matorrales”.

MITO 3) “CUANTO MÁS VERDE, MEJOR”.

Tampoco es real eso de más verde es mejor. La cuestión no es tener más bosque, sino gestionarlo bien. A veces, el ecocidio puede ser plantar árboles si no corresponde. “Si plantamos árboles y nos olvidamos de ellos, lo que acaba pasando es que las plantaciones acaban siendo pasto para las llamas”, recalcó el científico.

Plantar cuatro árboles no puede ser el parche o remedio para seguir sin reducir las emisiones o mercandeando con ellas. “Es una operación de maquillaje tóxico, en la que lo que hacemos es cambiarlo un poco todo para, en realidad, dejarlo todo igual”, apuntó.

MITO 4) “RECICLO SI PONGO CADA ENVASE EN SU CONTENEDOR”.

¿Reciclar es útil? A veces… Ojo al reciclaje del plástico. Lo cierto es que “el plástico no se recicla”. Todo el plástico acaba antes o después en el medio natural. Solo el 9% de los plásticos que han sido fabricados han sido reciclados alguna vez. “Y más de una vez solamente el 1%, por lo que es una quimera lo de que ‘el plástico se recicla’”, aseveró Resco.

Que pongamos cada tipo de residuos en la bolsa y el contenedor adecuados está bien, pero el plástico tiene una tasa de reciclaje y recuperación mínima. “Con el papel, la tasa es mejor, pero con el plástico la única solución pasa por sustituirlo por materiales menos contaminantes”.

MITO 5) “NO HACE FALTA RECICLAR EL ACEITE”.

Al revés de lo que sucede con el plástico, reciclar el aceite, llevándolo a los depósitos habilitados para ello, es algo positivo que no hay que desechar. Aunque no es la gran solución al clima, se puede generar biocombustible con el reciclaje del aceite usado.

MITO 6) ¿EL BIBERÓN Y EL TÁPER DA IGUAL QUE SEAN DE CRISTAL O DE PLÁSTICO?

El biberón de plástico lleva millones de partículas contaminantes que ingiere el bebé. El problema de los plásticos de un solo uso es de contaminación. Pero el de los que vamos reutilizando van perdiendo cada vez más microplásticos, y contaminan, aunque no calientes esos recipientes, por el uso y el lavado. “Aún no se han definido los efectos que tienen estos microplásticos en la salud, pero ya hay algunas patologías que están relacionadas con su uso”. Siempre es mejor sustituir el recipiente de plástico por uno de cristal o de papel, según el caso.

MITO 7) ¿LAS ÁREAS PROTEGIDAS NOS DESPROTEGEN?

Sí. Las áreas protegidas desprotegen, según el autor de Ecomitos.

La gestión forestal, agrícola y ganadera, crea diversidad de hábitats. “Cuando se pierde esta gestión, se homogeneizan los hábitats, se vuelven todos iguales, y esto deriva en una pérdida de biodiversidad”.

Esa pérdida de biodiversidad puede redundar “en un aumento de la actividad de los incendios, que seleccionan preferentemente las áreas protegidas, donde queman hasta diez puntos por encima de lo que les tocaría”.

MITO 8) ¿LOS PANELES SOLARES SON LA SOLUCIÓN?

Paneles solares y aerogeneradores son parte de la solución a la crisis ambiental, pero esto no quiere decir que sean la panacea, o que los podamos implantar de forma masiva, comentó.

Lo que ocurre en las ciudades cuando se colocan paneles solares en las cubiertas “es lo mismo que nos pasa a nosotros en verano si nos ponemos una camiseta negra”, comparó Resco. “¡Nos asamos! ¿Por qué? Porque el color negro es el que más absorbe la radiación. Si pasamos de tejados claros a negros se documentan aumentos de la temperatura de entre 3 y 4 grados. No hay soluciones mágicas, sino medidas que hay que aplicar con cuidado, porque, si no, se pueden convertir en un problema mayor”, aseguró, generando “islas de calor” en las ciudades.

MITO 9) “El PULMÓN DEL PLANETA SON LOS BOSQUES TROPICALES”.

Los pulmones verdes de nuestro planeta son los océanos, no los bosques tropicales. “Los bosques producen oxígeno, pero también lo consumen. El oxígeno varía a una escala geológica, muy lentamente, y la razón es compleja de explicar, pero el caso es que si deforestáremos el mundo no sufriríamos asfixia”.

Ahora bien, “los bosques tropicales son los que más CO2 absorben de todos los que hay en el mundo. Son el principal sumidero de carbono. Así que la frase ‘los bosques tropicales son los pulmones del planeta’ solo es correcta si se entiende desde el punto de vista de la eliminación de CO2”.

MITO 10) LA SUPERPOBLACIÓN.

“No olvidemos que en Europa muere más gente en incendios forestales que en ataques terroristas, y eso es en parte por la romantización de la naturaleza y la idea de que cada árbol es sagrado y no se puede cortar ni uno”, razonó Víctor Resco, que descartó que la superpoblación sea un problema. Ese es otro ecomito. “El mito de la superpoblación lo que hace es culpar a un 50% de la población, la más pobre, de la crisis ambiental. El problema es sobre todo de distribución, no de que seamos demasiados”, enfatizó.

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Artículo en base a artículo de La Voz de Galicia con adaptaciones para Todo El Campo.

Investigaciones, artículos y comentarios de Víctor Resco de Dios se pueden leer en su página web: Víctor Resco de Dios

Una cuota chica que no es inocente.

Una cuota chica que no es inocente.

Para entender el impacto que tendrá el acuerdo EE.UU. – Argentina hay que encontrar el verdadero punto de análisis.

Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro | Lavalleja | Todo El Campo |  La decisión de Estados Unidos de otorgarle a Argentina una cuota de importación de carne vacuna, aunque acotada y por ahora limitada en el tiempo, merece algo más que una lectura superficial. Escuché decir que “no mueve la aguja” porque el volumen es chico. Yo no coincido. En mercados regulados, los movimientos marginales importan, y mucho.

Estados Unidos no está buscando volumen. Eso es lo primero que hay que entender. Produce mucha carne y consume todavía más, pero cuando importa lo hace para ajustar su sistema: carne magra, procesos claros, regularidad y previsibilidad. La cuota a Argentina no es una apertura estructural ni un cambio de estrategia. Es una herramienta de ajuste.

Ahora bien, esa carne que Argentina vende a EE.UU. sale de algún lado. Y sale, en buena medida, del circuito chino. Ahí está el verdadero punto de análisis.

China no es un mercado libre en el sentido clásico. Opera con salvaguardas, con límites por origen y con decisiones administrativas que pesan tanto como el precio. Cuando China pierde oferta de un proveedor y no puede compensar libremente aumentando volúmenes desde otros países, el mercado se tensa.

¿Eso genera un shock de precios? No.

¿Genera efectos? Sí, claramente.

Lo que se ve no es una suba explosiva, sino algo más sutil y, para el productor, muy relevante: pisos de precios más firmes. Mayor competencia por la carne habilitada. Más dificultad para que los valores se deslicen hacia abajo. En un mercado limitado por salvaguardas, eso es mucho.

Por eso creo que minimizar este tipo de decisiones es un error. No porque cambien el mapa mundial de la carne, sino porque ajustan el equilibrio fino. Y en ganadería, muchas veces, ese equilibrio es el que define el resultado del negocio.

También se habla de política. Es evidente que el contexto político argentino facilita este tipo de acuerdos. No hay que ser ingenuos. Pero tampoco hay que exagerarlo. Estados Unidos no pone en riesgo su mercado interno por afinidades ideológicas. La política puede abrir la puerta, pero la carne y los sistemas productivos son los que la mantienen abierta.

En definitiva, la cuota de Estados Unidos a Argentina no es un hecho aislado ni inocente. Es un movimiento pequeño que ocurre en un mercado rígido, con límites y salvaguardas. Y por eso tiene impacto.

No cambia el mundo.

Pero endurece el piso. Y en la ganadería real, la que vivimos todos los días, muchas veces no se gana por las grandes subas, sino por los precios que no se caen.

España celebró la primera jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal”.

España celebró la primera jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal”.

El evento fue organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera, de Valencia y contó con la participación de expertos, políticos y profesionales.

Valencia, España | Todo El Campo | El viernes 6 de febrero, la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) celebró en Valencia la primera jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal”, un encuentro abierto y divulgativo que reunió a más de 500 asistentes, entre académicos y estudiantes, expertos en nutrición y salud, representantes institucionales, políticos y profesionales del sector ganadero–cárnico.

Organizado por la CEU UCH junto al portal Demócrata y en colaboración con la Generalitat Valenciana, así como con diversas organizaciones y empresas del sector cárnico, el evento ha permitido un espacio de análisis y debate sobre el sector ganadero y sus producciones, desde una perspectiva científica, política y divulgativa.

La jornada ha contado con el apoyo y participación del Ministerio de Agricultura y la Generalitat Valenciana, con las intervenciones de la secretaria general de Recursos Agrarios, Ana Rodríguez Castaño y el secretario autonómico de Agricultura, Agua y Ganadería, Vicente Tejedo Tormo.

Ana Rodríguez Castaño subrayó la relevancia del sector ganadero-cárnico como una verdadera potencia productiva; también defendido su labor apelando a la necesidad de combatir aquellos discursos que cuestionan el sistema productivo.

Recordó que España es una potencia productiva ganadera: “Es un sector sostenible que genera rentabilidad”. Destacó, asimismo, la importancia de la proteína animal en la dieta mediterránea y en una alimentación equilibrada y puso en valor el compromiso del sector con los consumidores.

Por su parte, Vicente Tejedo señaló que “la ganadería extensiva es un pilar del modelo agroalimentario valenciano” y ha remarcado su valor tanto en producción como en empleo, actividad en el interior, paisaje, biodiversidad y su función directa en prevención de incendios mediante el pastoreo y la reducción de biomasa.

Agregó que “lo único que quiere el sector es que les dejen trabajar”.

ESPACIO DE DIÁLOGO EN TORNO AL FUTURO DEL SECTOR.

La jornada “Ciencia, salud y sabor: misión proteína animal” se llevó a cabo en el paraninfo de la CEU UCH. Comenzó con la bienvenida institucional del vicerrector de Ordenación Académica, Digitalización y Calidad, Juan Manuel Corpa, que ha subrayado la importancia de promover espacios de reflexión y diálogo en torno al futuro del sector agroalimentario.

Desde una perspectiva científica, el catedrático de Zoología de la CEU UCH, Federico Guillén, reflexionó sobre el impacto de la proteína animal en la evolución humana y su relevancia en los modelos alimentarios contemporáneos. En un diálogo con Manuel Laínez, director de la Fundación Cajamar, abordó los beneficios del consumo de proteína animal. “¿Por qué vamos a renunciar a una serie de alimentos que tienen nutrientes necesarios como vitamina B12, hierro, entre otros?”, se preguntó Salazar.

El evento se realizó a sala llena.

Seguidamente se presentó el libro “A spasso con Lucy” de Pietro Paganini, cofundador del Think Tank Competere.eu, analista, divulgador socioeconómico y geopolítico. Un ensayo donde analiza la evolución humana y la importancia que ha tenido la ingesta de proteína animal. El libro analiza cronológicamente la evolución humana desde el primer Australopitechus y la importancia que ha tenido la ingesta de proteína animal. “La proteína cárnica ha permitido sobrevivir, evolucionar, expandir el cerebro y mejorar el rendimiento cognitivo del ser humano”, afirmó.

UNIÓN EUROPA Y MERCOSUR.

La mesa redonda “La autonomía estratégica de la ganadería en la política europea” reunió a varias eurodiputadas: Sandra Gómez (PSOE), Jessika Van Leeuwen (EPP-BBB), Mireia Borrás (Patriots – VOX) y Nora Junco (ECR – Independientes) junto a la diputada del PP Milagros Marcos.

En el debate se abordaron temas de especial importancia como el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, la autonomía estratégica en la producción cárnica de los 27 estados miembros; y aspectos regulatorios vinculados a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el sector ganadero.

Las intervenciones coincidieron en señalar las dificultades que ha generado el Pacto Verde Europeo para el sector primario, aunque desde perspectivas diversas.

LA CARNE EN LA GASTRONOMÍA.

El evento concluyó con una edición especial, en formato presencial, del pódcast gastronómico La Picaeta, uno de los más escuchados en España. Bajo el título “Influencers a la mesa”, sus creadores Adrián Alcaide y Javier Cirujeda conversaron con Aleix Puig, presidente y cofundador de Vicio (cadena nacional de hamburguesas que en 2024 facturó unos 55 millones de euros); Pablo Ojeda, nutricionista y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad; y el chef Jorge Lengua.

Estos profesionales de la gastronomía y de la nutrición destacaron el valor de la proteína cárnica en la tradición culinaria, la dieta mediterránea y las recetas de la gastronomía global. Una mesa redonda que profundizó en la relevancia de un sector productivo formado por familias que alimentan familias en todo el mundo.

MÁS DE DOS MILLONES DE PERSONAS LIGADAS A LA CARNE

El evento también puso en valor el peso económico del sector ganadero-cárnico en España. Más de dos millones de personas viven de la cadena de valor de la carne, tanto directa como indirectamente.

La fase ganadera reúne 337.000 granjas y aporta 21.203 millones de euros a la Producción Final Agraria, que suben a 28.700 millones sumando leche y huevos. Por su parte, la industria cárnica lidera la industria alimentaria española: 41.337 millones de euros de facturación y 11.332 millones en exportaciones.

Con información de CEU UCH, Revista Ganadería y Cárnica.

Fotos CEU UCH.

El sector cárnico debería reivindicar activamente el valor alimenticio y social de la proteína animal.

El sector cárnico debería reivindicar activamente el valor alimenticio y social de la proteína animal.

La pasividad ante la escalada de quienes demonizan la carne y niegan cuánto aporte ha hecho y hace a la humanidad, nunca dará buenos resultados.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La arremetida contra la carne es global y poderosa. A políticas de gobiernos que dificultan la producción ganadera se le suma una intensa propaganda anticonsumo con argumentos que desconocen lo que la ciencia verdaderamente dice sobre la proteína animal. Como si fuera poco, hay ciudades en que comienza a prohibirse la publicidad callejera, tal como informó Todo El Campo en un reciente artículo.

Europa es una especie de punta de lanza en la materia llevando a cabo políticas y tomando decisiones que en otras zonas del mundo no, quizá como sabia táctica de avance paulatino que las poderosas fundaciones y organizaciones desarrollan con diversos objetivos, uno de ellos reducir todo lo posible o eliminar el consumo de carne en beneficio de productos vegetales o alternativos. Lo hacen bajo argumentos supuestamente ambientales que ven en la ganadería un enemigo que en realidad no es.

En esta parte del mundo no se ha llegado a los extremos europeos, pero se llegará, no lo dudemos. Siempre hay que estar atentos a los que sucede en Europa porque de una forma u otra, indefectiblemente, acaba llegándonos, salvo que haya una respuesta contundente que impida la instalación de falsedades y la aceptación de conceptos y definiciones equivocadas.

Por eso es importante lo que la ciencia dice sobre la producción de carne y el consumo de la proteína animal. Esa información es trascendente por sí misma, pero lo es más si aquellos que la generan y todos los actores del sector son capaces de transmitirla con claridad y contundencia. Recordemos que vivimos en un mundo donde todo se relativiza y todo es cuestionando, aun lo que la ciencia dice y ha probado y validado tras años de investigación objetiva, incluso las cosas más evidentes.

Para algunas (cada vez más) cabecita, ya no es suficiente aquello de “ver para creer” que dijo el apóstol Santo Tomás hace 2.000 años, mucho menos suficiente lo que la investigación científica concluye. Dicho más claramente: el relativismo de algunos es tal que son capaces de negar lo obvio; y el fanatismo de otros tantos es tan ciego que retuercen lo obvio para acomodarlos a lo que mejor les conviene, como el siniestro personaje Procusto.

Pero no es solo ciencia.

También la sociología tiene mucho que decir positivamente de la carne, porque esta es responsable de estructurar algunas prácticas culturales y vínculos comunitarios. Compartir carne en rituales y banquetes reforzó jerarquías y generó cohesión grupal.

Además, la producción ganadera impulsó economías rurales y configuró identidades colectivas ligadas al territorio y al trabajo.

No hay dudas de que la carne es un elemento central en la alimentación, pero también de la organización social de los pueblos, articulando alimentación, poder y pertenencia geográfica, social y cultural.

Todo eso hay que decirlo y profundizarlo.

Corresponde a las organizaciones vinculadas a la carne y la ciencia hacerlo a través de diversas estrategias, para que el mensaje llegue a toda la sociedad, y que nadie quede desinformado.

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