Fue lanzada iniciativa público-privada para promover la acción climática en las empresas.

Fue lanzada iniciativa público-privada para promover la acción climática en las empresas.

Sistema B y la Dirección Nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente lanzaron “Misión Huella”, una iniciativa público-privada para promover la acción climática en las empresas. El proyecto apunta a coordinar acciones del sector privado en cuanto a las estrategias nacionales en materia climática.

Apostar al compromiso y responsabilidad empresarial sobre los impactos en el medio ambiente es clave para mitigar el cambio climático. Es por eso que Sistema B se encuentra trabajando junto a la Dirección Nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente (MA) para coordinar acciones del sector privado en cuanto a las estrategias nacionales en materia climática.

El Consejo Empresarial B, integrado por un grupo de empresarios, empresarias y referentes del país alineados al propósito del Movimiento B, impulsó junto a la Dirección Nacional de Cambio Climático la iniciativa “Misión Huella” con el objetivo de trabajar en la incorporación de la visión climática en los modelos de gestión empresarial. La iniciativa cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del proyecto “Fortalecimiento de las capacidades para escalar la financiación climática en Uruguay” del Fondo Verde para el Clima.

“Misión Huella” propone validar la metodología de articulación público-privada a partir de una experiencia piloto principalmente con empresas del ecosistema B, para la generación de aprendizajes e insumos para el diseño de un programa general de apoyo dirigido al sector privado.

Varias empresas se postularon para ser parte del piloto de “Misión Huella”. Las organizaciones que fueron seleccionadas ya están recibiendo acompañamiento y apoyo para estimar las emisiones de gases de efecto invernadero (huella de carbono); identificar las medidas que se pueden aplicar para reducir las emisiones; y recibir información sobre financiamiento para la implementación de medidas de mejora.

El director ejecutivo de Sistema B, Bebo Gold, destacó la importancia de la generación de alianzas para poder incorporar y fortalecer la incorporación de la visión climática en las empresas. “Este programa crea una mesa de diálogo multisectorial sobre cambio climático. Una de las cosas más difíciles es dar el primer paso y esto es Misión Huella; la posibilidad de contar con apoyo técnico que trabaje directamente con las empresas, identifique necesidades y las guíe en el trabajo para reducir las emisiones”, señaló Gold, en el lanzamiento del proyecto.

El proyecto es fruto de varios encuentros de conversaciones entre los miembros del Consejo Empresarial B, Sistema B y la Dirección Nacional de Cambio Climático y se consolidará como el primer paso hacia la acción en la articulación pública-privada sobre cambio climático.

Se apuesta a que los aprendizajes que surjan de “Misión Huella” sean útiles a largo plazo. En este sentido, serán considerados para evaluar la viabilidad, definir el alcance y mejorar el diseño del programa de apoyo al sector privado de la Dirección Nacional de Cambio Climático.

¿Por qué la ganadería pasó de ser un problema para el ambiente a ser una esperanza para frenar el cambio climático?

¿Por qué la ganadería pasó de ser un problema para el ambiente a ser una esperanza para frenar el cambio climático?

Diferentes especialistas mostraron que mediante el uso de aditivos para alimentos, digestores anaeróbicos y genética es posible cerrar la canilla de emisiones de metano en las vacas y ayudar así a otras industrias a compensar sus emisiones.

Las vacas están en la mira de todo el mundo, desde que se instaló el tema de su contribución al cambio climático por las emisiones de metano. Sin embargo, podrían ser todo lo contrario. Haciendo los deberes, son una esperanza para frenar el recalentamiento de la Tierra. Esa fue la conclusión del Foro de Metano -realizado en la primera semana de mayo- en la producción de carne que reunió en Sao Paulo (Brasil) a los principales referentes del mundo en ciencias del clima y nutrición animal.

El evento fue organizado por JBS, el mayor productor de proteínas animales del mundo y la empresa Silvateam, líder a nivel mundial en la producción de taninos, dos compañías con fuertes compromisos ambientales. En el caso del procesador de carne, ha sido la primera empresa en el segmento de las proteínas animales en comprometerse a ser carbono neutral para 2040, mientras que Silvateam cuenta con certificaciones de manejo de bosques sustentables y hace uso de los conceptos de economía circular, al procesar los residuos de la industria para producir energía renovable en diferentes partes del mundo, incluyendo su central en La Escondida, provincia de Chaco, donde exporta al sistema eléctrico nacional 10 MW de potencia eléctrica.

Durante los últimos años, las vacas han estado en el centro de la esfera ambientalista por ser los máximos responsables de las emisiones de metano, el segundo gas de efecto invernadero en abundancia detrás del dióxido de carbono, pero con efectos sobre el cambio climático 28 veces más potentes. Varias organizaciones han impulsado la reducción en el consumo de carne como una forma de abordar la crisis climática.

Sin embargo, los especialistas coincidieron en Sao Paulo en que, si bien las vacas son emisores naturales de metano por ser rumiantes, el comportamiento de este gas al liberarse en la atmósfera tiene una mecánica química completamente diferente a la de los otros gases de efecto invernadero, y el aumento de su concentración no estaría relacionado con los bovinos, sino con las mayores emisiones causadas por la quema de combustibles fósiles.

Aun así, interesa reducir la formación de metano de las vacas ya que podrían jugar un papel fundamental para la descarbonización del planeta.

Frank Mitloehner, profesor especialista en Calidad de Aire en el Departamento de Ciencias Animales de la Universidad de California en Davis, explicó que el punto de partida de este enfoque es que el metano liberado por las vacas se recicla al cabo de un tiempo en dióxido de carbono y agua: los dos compuestos que por acción de la fotosíntesis producen los carbohidratos que sirven de alimentos para la ganadería. De este modo se produce un ciclo biogénico cerrado donde no hay aporte adicional de carbono. Una situación totalmente inversa a la que ocurre al extraer y quemar hidrocarburos, donde permanentemente se está inyectando al sistema carbono que antes no interactuaba con la atmósfera.

Según el especialista, limitar las emisiones de metano podría tener un impacto muy rápido en reducir el calentamiento global, ya que el metano generalmente se descompone en unos 12 años, a diferencia del dióxido de carbono, que permanece en la atmósfera por más de 1.000 años. Esto provoca que las emisiones de dióxido de carbono sean aditivas en el tiempo. Aunque se reduzcan, mientras sigan existiendo habrá una mayor concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. En cambio, la capacidad de descomponerse del metano y su permanencia limitada en la atmósfera, hace posible que al reducir las emisiones en la ganadería se logre un efecto positivo en el clima.

“Puedes verlo como una bañadera, agregar CO2 a la atmósfera es como abrir la canilla de la bañadera con el tapón de desagote cerrado: el nivel nunca bajará. El metano es como tener la canilla abierta, pero con el desagote también abierto. Si abres poco la canilla, el nivel del agua bajará”.

A lo largo de las dos jornadas del evento, diferentes especialistas mostraron que mediante el uso de aditivos para alimentos, digestores anaeróbicos y genética es posible cerrar la canilla de emisiones de metano en las vacas y ayudar así a otras industrias a compensar sus emisiones.

La alternativa más efectiva e inmediata es trabajar sobre la nutrición de la vaca con aditivos que limitan la formación de metano en el rumen. En todo el mundo se están estudiando y ensayando diferentes alternativas como algas, taninos, lípidos y nitratos entre otros. Los taninos fueron señalados como una de las opciones más prometedoras, con la gran ventaja de que son naturales, otra de las demandas de los consumidores. Aunque los especialistas son cautos a la hora de dar cifras sobre el potencial de reducción de emisiones de metano, los ensayos están demostrando que el uso de taninos puede llegar a reducir hasta 30% las emisiones de metano entérico.

“La industria de los combustibles fósiles no puede hacer lo que hace la agricultura, no puede secuestrar carbono y no tiene formas significativas de reducir las emisiones. Con las nuevas herramientas, la agricultura animal es parte de la solución climática”, dijo Mitloehner.

Informe de Emiliano Huergo en BioEconomía | Manager BioEcomomia.

17 países debatieron sobre rol del agro en negociaciones globales para la acción climática.

17 países debatieron sobre rol del agro en negociaciones globales para la acción climática.

Más de una veintena de negociadores de 17 países, entre ellos Uruguay, coordinaron perspectivas sobre cómo la agricultura puede aportar soluciones frente al cambio climático, como parte de los preparativos hacia la COP 27 que se realiza a finales de año.

Representantes del sector agropecuario de 17 países de las Américas intercambiaron perspectivas sobre cómo debe actuar y posicionarse la agricultura en las negociaciones internacionales sobre cambio climático de cara a su participación en la Conferencia de las Partes 27 (COP 27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre este tema (CMNUCC), que se realizará en noviembre en Egipto.

Los representantes, 25 en total, fueron parte de un taller organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la secretaría ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) y la Plataforma de Acción Climática en Agricultura de Latinoamérica y el Caribe (Placa).

Los negociadores representaron a Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Dominica, Estados Unidos, El Salvador, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

En la apertura del taller participaron el ministro de Agricultura y Ganadería de Costa Rica, Renato Alvarado; el subdirector del IICA, Lloyd Day; y Lucrecia Rodríguez (por CAC).

“Cuando negocien los recursos que el mundo tiene para la protección ambiental piensen que lo que están negociando es la vida de seres humanos que están en el campo todos los días, esperando un apoyo para salir adelante, para tener un negocio rentable, porque la gente que está en el campo tiene dignidad y merece de nosotros, los que tenemos las oportunidades y potestades de dirigir y cambiar el rumbo de la historia, que lo hagamos con ese pensamiento”, instó Alvarado.

El taller se realizó en la Sede Central del IICA en Costa Rica y tuvo como eje central la Labor Conjunta de Koronivia sobre la Agricultura, iniciativa que reconoce la particular vulnerabilidad de la agricultura al cambio climático y las amenazas para la seguridad alimentaria, establecida en la COP del 2017.

En este proceso se abordan temas relacionados con suelos, uso de nutrientes, agua, ganadería, métodos para evaluar la adaptación y las dimensiones socioeconómicas y relativas a la seguridad alimentaria del cambio climático en los sectores agrícolas.

Lloyd Day hizo un llamado a los negociadores agrícolas de los 17 países de las Américas representados para encontrar consensos y destacar en foros internacionales como la COP 27 el papel clave que juega la agricultura, al ser parte de la solución a los desafíos climáticos, así como la relevancia y avances que está dando el sector para fomentar la transición hacia sistemas agroalimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles.

“La agricultura de las Américas tendrá un asiento importante en las negociaciones climáticas con los líderes del mundo, vamos a encontrar consensos en el hemisferio y con otras partes del mundo que enfrentan los mismos desafíos. La agricultura hasta ahora se había visto en la arena del cambio climático como el problema, pero somos parte de la solución, debemos crear este espíritu de solidaridad entre negociadores y los técnicos que conocen el tema”, afirmó el subdirector del IICA.

La secretaría ejecutiva del CAC, Lucrecia Rodríguez, remarcó que propiciar eventos de esta índole es trascendental para unificar un mensaje claro del valor de la agricultura.

“Lo que pensamos es cómo fortalecemos a los equipos y a las personas que llegarán a negociar para ir con una sola voz, una misma visión y un mismo mensaje de lo que la agricultura representa para la producción de alimentos, y lo más importante, qué estamos haciendo para adaptar la actividad al cambio climático y contribuir a su mitigación”, concluyó.

Déficit hídrico. Crean tecnología para monitorear necesidades de uvas de vino.

Déficit hídrico. Crean tecnología para monitorear necesidades de uvas de vino.

Al resaltar la cantidad precisa de agua que necesita cada vid, la tecnología está configurada para ayudar a los productores y permitirles tomar medidas para mejorar la eficiencia del agua.

Desde hace años la falta de agua es causa de preocupación para la producción agropecuaria. En los últimos tiempos los eventos extremos han acelerado el desasosiego generado por los temas vinculados al clima, y mientras se discuten tímidas acciones para revertir el proceso en el que nos encontramos, la tecnología parece ser capaz de presentarnos respuestas más efectivas y rápidas que la inacción humana. Esta vez se trata de un avance que proporciona a los viticultores lecturas de agua y nutrientes que pueden detectar cuándo una vid necesita atención.

Se necesitan 109 litros de agua para producir un vaso de vino de 125 mililitros, según las estadísticas de Water Footprint Network, una colaboración sin fines de lucro que tiene como objetivo abordar la crisis mundial del agua. Sin embargo, los viticultores se están poniendo cada vez más nerviosos por el cambio climático que limita las precipitaciones y cómo afectará sus medios de vida.

En respuesta, la startup de agrotecnología de Nueva Zelanda Croptide ha desarrollado sensores que pueden mejorar la eficiencia del agua en un 30-50% y hacer que la información sobre nutrientes y agua esté disponible para los productores a través de su teléfono inteligente mediante sensores con conexión internet que pueden transmitir datos en cuestión de segundos.

Al resaltar la cantidad precisa de agua que necesita cada vid, la tecnología está configurada para ayudar a los productores y permitirles tomar medidas para mejorar la eficiencia del agua. Con el cambio climático que conduce a una creciente escasez de agua en todo el mundo, según Croptide, la necesidad de este tipo de tecnología será cada vez más necesaria.

El cofundador de Croptide, Hamish Penny (foto), dijo que en el mundo hay “muchas regiones que se enfrentan a una grave escasez de agua y los productores están expresando la necesidad de un método rápido y confiable para recopilar los datos críticos necesarios sobre el uso del agua y la salud de las plantas”.

Kiwi agritech Croptide planta una ronda previa a la siembra de $ 1 millón para abordar la escasez de agua – Startup Daily

En la foto principal, el cofundador de Croptide, Hamish Penny, en un viñedo de Pernod Ricard (StartupDaily) – Artículo con datos de The Drinks Business.

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