Dic 23, 2025 | Agricultura, Noticias, Tecnología
La comunicación oficial sobre ese hecho destaca el “liderazgo histórico” en que se posiciona el país “en este tipo de desarrollos, tanto a nivel regional como global”.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que, en los últimos dos años, el Gobierno Nacional aprobó 38 productos genéticamente modificados, alcanzando así la mayor cantidad de autorizaciones de la historia.
A lo largo del año en curso, la cartera agropecuaria nacional autorizó 13 productos genéticamente modificados: 11 vegetales (el nivel más alto de los últimos 6 años) y 2 correspondientes a microorganismos, destinados a la producción de bioetanol y vacunas.
Por otro lado, a fines de 2023 y durante 2024, se autorizaron 6 productos vegetales y 19 microorganismos genéticamente modificados en vacunas para sanidad animal y levaduras para bioetanol.
En este sentido, cabe destacar que desde 1996 a la actualidad se llevaron adelante 134 aprobaciones de productos genéticamente modificados por parte del Estado Nacional. De ese total, 38 autorizaciones se realizaron desde el inicio de la gestión del actual Gobierno, lo que implica un récord de casi el 28% de todos los desarrollos de este tipo autorizados comercialmente por el país en los últimos 29 años.
Dentro de los productos vegetales encontramos soja, maíz, algodón, cártamo y otros que han sido modificados para mejorar los rendimientos, la tolerancia a herbicidas y la resistencia frente a insectos y enfermedades.
En tanto, los microorganismos genéticamente modificados contribuyeron a maximizar la producción de bioetanol y vacunas contra distintas enfermedades en animales.
Para el Ejecutivo, ese récord constituye uno de los hitos más importantes en materia de aprobación de productos genéticamente modificados y refleja una línea de trabajo del Gobierno Nacional orientada a agilizar los plazos de evaluación, de autorización y de registro de estos desarrollos, fortaleciendo así la previsibilidad y la eficiencia.
El proceso de evaluación se realiza a través de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) y por el Senasa (Servicio de Seguridad y Calidad Agroalimentaria).
Ambas instituciones garantizan que los productos autorizados sean seguros para el agroecosistema (Conabia) y cumplan con los más altos estándares de inocuidad alimentaria para consumo humano y animal (Senasa).
Dic 17, 2025 | Agricultura, Noticias
El envío del cereal a este destino permite proyectar nuevos desafíos en las relaciones comerciales.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que el sábado pasado, salió desde Argentina, el primer embarque de trigo con destino a China marcando un nuevo hito en las relaciones comerciales entre ambos países.
Desde Timbúes en la provincia de Santa Fe, la empresa Cofco concretó este primer embarque marcando el inicio de un nuevo flujo de comercio hacia uno de los principales actores globales del mercado triguero.
El mercado de China ya se encontraba abierto y operativo para el trigo argentino desde enero de 2024, como resultado de un trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, Senasa y la Cancillería junto con el sector privado, no obstante la materialización de esa apertura llega con el reciente envío del cereal.
China, a pesar de su elevada producción -estable en torno a 130 o 140 millones de toneladas anuales durante la última década- mantiene niveles de consumo interno aún mayores. Esta brecha dinámica explica su rol creciente como importador: en los últimos años sus compras externas escalaron desde niveles moderados (3–5 Millones de toneladas entre 2014 y 2019) hasta picos superiores a 13 Millones de toneladas en 2022/23 y 2023/24. Es uno de los principales compradores de trigo del mundo, siendo Australia, Canadá y Francia sus proveedores mayoritarios.
Para Argentina, el mercado chino representa una oportunidad no sólo por su tamaño absoluto, sino porque abrir y consolidar el acceso permitiría a Argentina aumentar su potencial exportador y, al mismo tiempo, fortalecer una estrategia clave: la diversificación de mercados para reducir riesgos y estabilizar los ingresos del complejo triguero.
De enero a octubre de 20256 Argentina exportó 10,64 millones de toneladas de trigo y sus subproductos, representando un 54% de incremento respecto del mismo período de 2024 lo que pone de manifiesto el enorme potencial de la cadena y el esfuerzo de productores, industrias y exportadores para posicionar el producto nacional en el mundo.
Dic 8, 2025 | Economía, Noticias
La decisión del Consejo y del Parlamento Europeo de posponer por 12 meses la implementación del Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación (EUDR) hasta el 30 de diciembre de 2026 fue destacado como positivo.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La decisión de postergar su implementación es un paso en la dirección correcta y se alinea con las numerosas gestiones y planteos realizados por el gobierno argentino y garantiza que las exportaciones agropecuarias argentinas a la UE no estén sujetas a nuevos requisitos de naturaleza ambiental.
Argentina ha sido consistente en sus objeciones a esta normativa —de carácter unilateral— y ha aunado esfuerzos con el sector agroexportador para presentar información relevante que, a través de las gestiones diplomáticas y técnicas de la Cancillería y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), permita demostrar que nuestros productos de exportación a la UE conllevan un bajo o despreciable riesgo de deforestación.
El país confía en que este año adicional ofrecerá la posibilidad de llevar adelante un diálogo constructivo con la Comisión Europea que aborde las preocupaciones de sus socios comerciales y dé lugar, en base a información fehaciente, a la reclasificación de la Argentina como país de bajo riesgo.
Asimismo, Argentina avanzará en el desarrollo de planes operativos conjuntos con las autoridades competentes de los Estados miembros de la UE, a fin de facilitar los procesos de control de sus exportaciones y evitar impactos negativos en el comercio argentino.
“Continuaremos promoviendo los esquemas de trazabilidad y certificación de la SAGyP para fortalecer la competitividad de nuestros exportadores de soja, carne y madera, y sus derivados, en el mercado europeo”, expresa un comunica oficial publicado en la web oficial del Ejecutivo.
Dic 5, 2025 | Noticias, Política
Los productores contestaron que se necesitan dirigentes políticos “que trabajen a favor de la producción, no que creen ocurrencias desconectadas de la realidad del campo y de la ciencia”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace unos meses, la diputada kirchnerista Lucía Klug (foto) presentó en la legislatura bonaerense un proyecto de ley que crea “la Tasa Ambiental sobre Metano, el que se conoce como el proyecto Tamba.
A fines de noviembre y en lo que va de diciembre el debate sobre el tema se intensificó incluyendo al gobierno nacional e instituciones rurales.
Klug, electa por Frente de Todos, ha salido a los medios de comunicación a explicar su propuesta que busca “aminorar el impacto de la producción ganadera”. Aclaró que no se quiere “penalizar la producción ganadera, pero sí dar más herramientas de innovación tecnológica para el cuidado del ambiente a un sector tan importante para el país”.
El proyecto propone medir “el nivel real de las emisiones” en la provincia; además exige que “cada unidad productiva” presente un “plan de mitigación y de manejo de la emisión de gas metano con acompañamiento del Estado provincial”; y quienes “no puedan o no quieran presentar el plan de mitigación” deberán pagar la tasa.
“Esto será proporcional a la cantidad de ganado que se tenga”, precisó.
Lo que se recaude “va a un fondo específico para seguir reduciendo el gas metano en la provincia de Buenos Aires” en otras áreas como “los residuos sólidos urbanos”.
Argumentó que la producción de metano es parte de las agendas ambientales en el mundo, y “es un debate que no puede esperar más” en un país que debe ser “viable en términos económicos”, pero eso “no puede ser a costa de la destrucción del ambiente”, siendo necesaria “la responsabilidad de los sectores productivos”
“PEGARSE UN TIRO EN EL PIE”.
El debate llegó a las esferas del gobierno. El secretario de Coordinación Productiva del Ejecutivo, Pablo Lavigne, opinó que el proyecto de ley es “tirarse un tiro en el pie”.
Proponer “nuevos impuestos, tasas o tasitas” es para generar incertidumbre y se atenta contra el desarrollo del sector cuando en el mundo hay muy buena demanda de carne.
Entrando en el corazón del debate, Lavigne sostuvo que proyectos como el de Klug van en contrasentido de lo que se busca: “El país es carbono neutral y puede hasta emitir bonos de carbono. Argentina descarboniza en temas agregados” y por eso el proyecto es “un sinsentido; va en contra de la exportación y la producción”.
IMPUESTO A LEGISLADORES IMPROVISADOS.
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) emitió un comunicado donde critica el proyecto de ley.
Carbap reúne a 114 asociaciones rurales e integra Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que también expresó su posición contraria.
“El metano se mide; la improvisación legislativa también, y emite mucho más”, ironizó Carbap en un comunicado, donde se pregunta: “¿Por qué no pensar una tasa para los legisladores improvisados?
La institución manifestó su “absoluto rechazo” ante un proyecto que “carga sobre los productores un costo sin sentido ni sustento técnico”, en un contexto en el cual “la ganadería bonaerense ya sostiene una de las presiones impositivas más altas del país”.
Imponer una tasa al metano de las vacas “no reduce emisiones, reduce producción, competitividad y empleo”, asegura.
CRA por su parte, expresó que con esa tasa se sigue “esquilmando al que produce, cargando más impuestos sobre quienes ya enfrentan una de las presiones fiscales más altas del planeta. Y, para colmo, sin aportar ninguna solución técnica seria o viable”.
“Necesitamos y exigimos dirigentes que trabajen a favor de la producción, no quienes creen ocurrencias desconectadas de la realidad del campo y de la ciencia”, dijo la institución.
Foto de portada: Lucía Klug | Fotografía de su cuenta de X @LuciaKlug.
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El siguiente posteo en X presenta un extracto del debate entre la diputada Klug y el presidente de Carbap, Ignacio Kovarsky.
Nov 18, 2025 | Economía, Noticias
La claridad del rumbo fiscal y a la convicción transversal respecto de la estabilidad como objetivo de largo plazo, principios cruciales para entender el proceso antiinflacionario de Uruguay. Los errores y tropiezos no desarmaron la arquitectura general del programa.
Montevideo | Todo El Campo | El excanciller Ernesto Talvi se refirió a la inflación en Uruguay y Argentina, de cómo nuestro país logró estabilizarse y eso podría ser un ejemplo para nuestros vecinos; también realizó consideraciones sobre el acercamiento de Argentina con Estados Unidos y comentó que “es un error estratégico” no prestar atención a la Unión Europea.
Las declaraciones del economista fueron al diario argentino La Nación, la entrevista fue publicada en la edición del domingo 16 de junio.
Allí destaca dos conceptos claves en la estabilización del país: la paciencia estratégica y la continuidad política.
“PACIENCIA ESTRATÉGICA”.
Talvi analizó la experiencia uruguaya de baja inflacionario en los años 90 con la situación argentina actual bajo la conducción de Javier Milei y Luis Caputo, presidente y ministro de Economía, respectivamente.
Sostuvo que las similitudes entre ambos procesos son notables: ambos países iniciaron sus programas con déficits fiscales muy altos, inflación de tres dígitos, ausencia de reservas internacionales y un fuerte predominio del dólar en la vida económica. Uruguay ofrece un anticipo útil del camino que podría recorrer Argentina si preserva su programa y la continuidad política.
El plan de control inflacionario en Uruguay se lanzó en diciembre de 1990, recuerda Talvi, cuando el país tenía un índice cercano al 130% y un déficit fiscal del 7% del PBI.
En siete años y medio, Uruguay logró llevar la inflación a un dígito y consolidar una estabilidad que, salvo por la crisis de 2002, no volvió a romperse. Este proceso fue deliberadamente gradual y se apoyó en una idea clave: para construir estabilidad duradera era necesario acumular reservas propias.
Como en aquel momento no había acceso al crédito internacional, el Banco Central debió emitir para comprar dólares y reforzar sus reservas, lo cual implicó tolerar una inflación más alta durante varios años. Talvi llamó a esto “paciencia estratégica”: evitar apurar la desinflación para no caer en tasas de interés prohibitivas, atraso cambiario excesivo y pérdida de competitividad que pondrían en peligro la sostenibilidad del programa. Actualmente, Argentina enfrenta el mismo dilema.
A Uruguay, la corrección del déficit fiscal le llevó apenas dos años, pero no sin esfuerzo, porque hubo un recorte fuerte de los salarios públicos, lo que incluso provocó una huelga policial.
En el quinto año del plan, el país volvió a incurrir en un déficit del 3% del PBI, lo que llevó que muchos analistas anticiparan el fracaso del programa, pero eso no ocurrió el plan continuó gracias a la claridad del rumbo fiscal y a la convicción transversal respecto de la estabilidad como objetivo de largo plazo. Según Talvi, este punto es crucial para entender por qué Uruguay pudo persistir: los errores y tropiezos no desarmaban la arquitectura general del programa.
Consolidada la estabilidad fiscal y monetaria, y tras la reforma previsional de 1996, Uruguay recuperó el acceso a los mercados internacionales, obtuvo el grado de inversión y pudo pasar a un régimen de flotación cambiaria.
Las mejoras de fondo comenzaron a percibirse posteriormente: la inflación baja empezó a redefinir comportamientos, formar expectativas y permitir negociaciones salariales y ajustes regulados coherentes con un entorno estable. El crecimiento sostenido y la mejora relativa respecto de Argentina -el ingreso per cápita uruguayo creció un 50% más que el argentino entre 1990 y 2024- vinieron después de la estabilización duradera.
Otro eje fundamental de la entrevista es la continuidad política.
Talvi subraya que el plan se inició con Luis Alberto Lacalle del Partido Nacional (centroderecha liberal), continuó con el Partido Colorado de Sanguinetti (centroizquierda) sin alteraciones relevantes, y sobrevivió a la llegada al poder del Frente Amplio en 2005, una fuerza nacida en la izquierda marxista.
El Frente Amplio marcó sus énfasis en algunos temas, pero la figura de Danilo Astori esencialmente y, por supuesto, de Tabaré Vázquez, el presidente, y después de José Mujica, todos asumieron como propia la democracia liberal y el capitalismo, señaló.
Eso es semejante al debate argentino sobre un “peronismo racional”, porque “las sociedades maduras cambian evolutivamente; no se reinventan cada cuatro años. Es una construcción necesaria que Argentina se vaya poniendo de acuerdo en cuestiones básicas”.
ARGENTINA-UE-MERCOSUR.
En el final de la entrevista, Talvi es consultado sobre cómo analiza el vínculo de Argentina con Estados Unidos en función del Mercosur y la Unión Europea.
Contesta que “la Unión Europea no entra en el radar (de Argentina) y eso es un error estratégico. No digo que mantener relaciones cordiales con Estados Unidos y China no sea conveniente porque definitivamente son jugadores importantes. Pero para nosotros, estratégicamente, la Unión Europea en este momento es el bloque económico igual de grande que China y, en mi opinión, más importante”.
Pero además hay un factor cultural. El economista lo describe así: “Cuando mirás al mundo y pensás ‘¿qué me gustaría ser cuando fuera grande?’, al menos en América del Sur la respuesta es ‘me quiero parecer a Europa, me quiero parecer a España’. Europa representa lo que somos y lo que queremos ser, además de que, desde el punto de vista económico, somos complementarios y también estratégicamente complementarios. Con el mundo en el que vivimos, con los dos grandes que no respetan las normas, Europa es el tipo de sociedad que miramos y a donde tendríamos que estar mirando estratégicamente”.