El stock ganadero vacuno de Uruguay es cada vez más criador; cabe esperar más terneros en el entorno de los 3 millones de cabezas que es lo que esperamos que suceda.
Montevideo | Todo El Campo | El Ing. Agr. Esteban Montes (Plan Agropecuario) se refirió a la declaración jurada de vacunos y ovinos al 30 de junio de 2024, datos que publica el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG).
Dijo que en los datos hay un aumento respecto a la información que había surgido inicialmente de forma preliminar. En esos datos se mencionaban 11.200.000 reses, que resultaron ser 11.450.000 cabezas.
El número de vacas aumentó respecto a 2023, cuando había 4.183.000 y en 2024 hay 4.311.000, lo que marca una tendencia interesante con mayor cantidad de vacas de cría entoradas y menos cantidad de vacas de invernada. La gente está apostando a la cría y eso es interesante, están dados los elementos para que los productores retengan más vacas y apuesten a la cría, dijo Montes. Hay señales en el mercado en ese sentido y toda vaca que pueda dar un ternero se está reteniendo.
Eso explica que se pase a 4.311.000 vacas.
Otro dato interesante es la cantidad de terneros, que se pensaba que rondaría los 2,5 millones, pero hay 2.623.000, que es una disminución respecto a los años anteriores, cosa que se esperaba por la sequía que hubo, pero esa caída no fue tan pronunciada. Más terneros nos posiciona mejor, previendo el abastecimiento de toda la cadena.
De todas formas, el stock muestra una caída de 400.000 reses (-4%).
Por otra parte, al 30 de junio de 2025 cabe esperar un total de 11.800.000, o sea un aumento de casi 400.000 reses respecto a datos al 30 de junio de 2024.
Las vacas podrían volver a aumentar, llegando casi a 4.400.00 cabezas.
ENTRE LOS 11 Y 12 MILLONES DE CABEZAS.
A partir de la aftosa 2001-2002 la ganadería vacuna de Uruguay se posiciona en los once y doce millones de cabezas, y se podría decir que esa es la “banda de flotación” de la ganadería nacional.
Estar más cerca de los 11 o de los 12 millones va a depender de la cantidad de terneros.
Ese stock es cada vez más criador, con mayor cantidad de vacas de cría y menos animales adultos como vacas de invernada o novillos de más de 3 años.
Un stock cada vez más joven y criador marca el aumento paulatino de la eficiencia del stock, y cabe esperar más terneros en el entorno de los 3 millones de cabezas que es lo que esperamos que suceda.
Los ovinos son 5,4 millones de cabezas.
El análisis del Ing. Montes fue realizado en el programa Diario Rural (CX 4 Rural).
La Dra. Sandra Acosta, directora de la División, subrayó que una organización adecuada del trabajo en el campo es clave para lograr una buena inmunización del rodeo y minimizar el estrés en los animales.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco de la campaña nacional de vacunación contra la fiebre aftosa, la División Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) recomienda una planificación cuidadosa de las tareas sanitarias para asegurar el éxito del operativo.
La Dra. Sandra Acosta, directora de la División, subrayó que una organización adecuada del trabajo en el campo es clave para lograr una buena inmunización del rodeo y minimizar el estrés en los animales.
“El día de la vacunación debe estar dedicado exclusivamente a eso. Es importante no superponer otros manejos, como castraciones, caravaneo o tratamientos, porque todo eso suma estrés, y el estrés disminuye la respuesta inmunitaria”, explicó Acosta.
La directora insistió en que, en esta etapa de vacunación, se debe administrar únicamente la vacuna contra la fiebre aftosa. Aplicar varias vacunas o realizar múltiples procedimientos el mismo día puede generar efectos adversos o interferencias en la eficacia de la vacuna.
Otras recomendaciones destacadas:
Organizar el trabajo por lotes y planificar el acceso ordenado a las mangas.
Vacunar en horarios frescos y en un ambiente tranquilo.
No movilizar a los animales innecesariamente antes o después de la aplicación.
Garantizar el descanso del personal para mantener la eficiencia y seguridad del proceso.
Además, reforzó que este tipo de prácticas son parte de una visión integral de la sanidad animal que prioriza el bienestar, la bioseguridad y la responsabilidad técnica en cada etapa del proceso.
Participarán más de 500 animales de alta genética.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Del 22 al 26 de abril se realizará la 19ª Exposición Nacional Braford que incluye la 8ª Exposición Nacional del Ternero.
En la Expo Braford habrá más de 500 ejemplares de alta calidad genética de la raza, en sus diferentes categorías: tipo Braford, animales para corral, animales de campo y ejemplares de bozal.
Los organizadores están muy satisfechos por la cantidad de animales inscriptos para las distintas categorías y destacaron que la muestra evidenciará todo el potencial, la evolución y la adaptación de la raza.
La exposición se desarrollará en el Campo de Exposiciones de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). La organización está a cargo de la Asociación Paraguaya de Criadores de Braford (APCB).
Las expectativas son muy grandes, por cómo se desarrollará la exposición, pero también porque es una muy buena oportunidad de realizar negocios vinculados a la actividad ganadera.
Los remates, se estima, tendrán un volumen de ventas que rondará los 2.500 millones de guaraníes, de acuerdo a las proyecciones de la organización y por cómo se ha manejado el comercio ganadero en las ediciones anteriores. (Tipo de cambio: G 8.100 = US$ 1 – G 2.500 millones ~ 308.600).
El Dr. Carriquiry dijo que no hay tratamiento y que el animal que se enferma nunca se recupera: “No tienen solución y la única alternativa es el descarte”. El profesional también se refirió a la garrapata.
Montevideo | Todo El Campo | Bocopa es como se llama al hongo y a la enfermedad que causa afectaciones graves en el ganado vacuno. El nombre real del hongo es Ramaria (Clavaria) flavo-brunnescens, conocido como “hongo de los Eucaliptus”. El Dr. Rafael Carriquiry dijo que ya se han registrado casos “desde hace un par de semanas, en Tacuarembó y un poco más al sur”. Luego “se cortó pero volvió a aparecer en algunos montes” de Rivera; y advirtió que “es la época, con temperatura media y humedad, y donde ya nació es probable que vuelva a nacer”.
La forma de manejo es de prevención. “Lo que hay que hacer es que el animal no lo coma, porque no hay ningún tratamiento y los animales cuando se enferman no tienen cura”. De ahí la importancia de que “el animal no lo consuma y para eso hay que tener un sistema de vigilancia en los lugares dende ya hubo estos hongos. Hay que revisar”, subrayó, en declaraciones al programa Diario Rural (CX 4 Rural).
“Lo que se hace es romperlos, le pasa con el ganado por arriba o lo rompe con un palo o las botas porque son muy frágiles como todos los hongos, además de que “no tiene capacidad de rebrotar” como las plantas.
“Hay que tener cuidados con esporas que quedan en el suelo porque cuando las condiciones climáticas se mantienen con temperatura media y humedad puede emerger. Si las temperaturas cambian y comienzan los fríos, las condiciones ya no son favorables. Lo que hay que hacer es eliminarlo, al romperlo se seca muy rápido y ya el ganado no lo come”, subrayó.
DESDE 1957.
La enfermedad es de alta morbimortalidad y afecta principalmente vacunos y ovinos, pero también puede darse en cerdos domésticos, jabalíes y equinos. El bocopa ocurre cada otoño en todo el país, desde que fuera primeramente descripta por técnicos de Dilave en 1957.
SÍNTOMAS. CÓMO SABER SI EL GANADO CONSUMIÓ EL HONGO.
La enfermedad se llama bocopa porque afecta la boca, la cola y las patas, explicó Carriquiry.
Los animales se babean, sufren desprendimiento del epitelio de la lengua, desprendimiento de las pezuñas o cascos, caída de los pelos, especialmente de la cola y desprendimiento de los cuernos en caso de ser astados.
Es “muy doloroso, el animal sufre mucho, y el tratamiento puede aliviar el dolor pero no eliminar el tóxico que causa” los síntomas mencionados, de ahí que sea tan importante la vigilancia como prevención.
Los animales que pasan por esa situación quedan en un estado inferior al que deberían, “nunca alcanzan el desarrollo completo”, o sea que “no tienen solución y la única alternativa es el descarte”.
CARACTERÍSTICAS DEL HONGO.
Carriquiry describió el hongo porque es importante conocerlo para poder actuar (foto). No es como “un paragüitas común”, sino que “tiene una forma parecida a la coliflor, crece en el suelo cerca de los montes de Eucaliptus. Al principio tiene un color amarillito que va cambiando a un color más claro”.
Por otra parte, Carriquiry dijo que la Facultad de Veterinaria está haciendo un estudio la caracterización del hongo, y el ambiente que lo favorece o perjudica. Para poder realizar el trabajo de la mejor forma es importante que se informe y se avise para poder retirar muestras.
GARRAPATA.
La garrapata está ahora en su mejor momento -dijo Carriquiry. Agregó que cada garrapata que está en el campo sigue subiendo a las vacas y como “no hay un producto repelente” no hay forma de evitar que eso ocurra.
“La problemática es compleja, particularmente en Rivera y Artigas, donde también está muy complicado por la resistencia a los productos químicos”, y eso “nos trae la tristeza con mortandad, sobre todo donde no se ha vacunado contra esa enfermedad”.
Ante el anuncio de alguna droga nueva, el profesional dijo que es “una noticia fabulosa, pero la contracara es su costo, diez veces más que el valor de un tratamiento normal”. Así y todo “es oportuna para hacer movimientos de ganado, para una categoría o potrero específico. Quizá para hacer un tratamiento en todos los animales no sea lo más adecuado, pero cada establecimiento tendrá que evaluarlo”.
Es importante tener “precaución en el uso para que no genere resistencia, aunque resistencia va a haber siempre porque la garrapata tiene la habilidad de desarrollar resistencia”.
Igualmente importante es “la forma en que usemos el producto y la dosis que se suministra para no generar resistencia”, señaló.
ENTREVISTA COMPLETA.
Dr. Rafael Carriquiry | Diario Rural | CX 4 Rural.
Informe Rosgan. Una nueva caída del stock ganadero surge de los datos oficiales. El factor climático ha sido determinante, pero no es el único factor de análisis.
Rosario, Santa Fe, Argentina | Rosgan | Todo El Campo | Finalmente se confirmó el dato que gran parte del sector ya descontaba, es decir, una nueva caída en el stock ganadero nacional. De acuerdo a los datos oficiales publicados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en base a los datos que los ganaderos ingresan al Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa), la cantidad de vacunos existentes al 31 de diciembre de 2024, era de 51.626.909 cabezas. La cifra representa una baja del 2,2% del rodeo nacional respecto del mismo indicador del año anterior, equivalente a 1,16 millones de animales menos en el stock.
Sin dudas, el factor climático ha sido el mayor determinante de la caída que se observa en los últimos dos años. Sin embargo, al analizar la evolución que ha tenido el stock ganadero en los ciclos, se observa una tendencia decreciente prácticamente desde el año 2018, cuando Argentina apenas lograba recuperar los 55 millones de cabezas, luego de la gran primera caída finalizada en el año 2010.
Por lo tanto, más allá de esta última seca, también deben considerarse otros factores intervinientes dentro de este proceso de estancamiento y pérdida de hacienda que Argentina viene sufriendo en los últimos años.
En este sentido, desde aquella gran caída del stock ganadero causada tras la sequía de los años 2008/09, donde se perdieron cerca de 10 millones de cabezas, no hubo a nivel nacional un programa concreto de apoyo al sector para la recuperación de ese stock. Por el contrario, lo sucedieron años de intervenciones y restricciones comerciales que limitaron y desincentivaron fuertemente el crecimiento de la producción, sumados, en los últimos años, a un fuerte desajuste macroeconómico que terminó de configurar un escenario muy poco propicio a una fase de reconstrucción.
En este contexto, sobre un sector ya castigado, la sequía que sufrió gran parte del territorio nacional en los últimos dos años, terminó haciendo estragos, golpeando el corazón productivo de la ganadería nacional.
Entre las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y Santa Fe, el año pasado se perdieron más 850.000 cabezas de vacunos, lo que explica el 75% de la caída a nivel nacional. Se trata de provincias que reúnen cerca del 65% del stock nacional pero que, por su elevada productividad, aportan el 70% del total de terneros logrados anualmente.
En efecto, este año el número de terneros y terneras registrados por stock asciende a 14,6 millones, prácticamente sin cambios respecto de los logrados durante el ciclo previo, pero lejos de los 15,1 millones registrados en 2022. El dato a destacar positivamente en este sentido es la ligera mejora lograda en la relación ternero/vaca -medido siempre sobre el stock de vientres del año previo-. Este indicador que en 2024 arrojó un 65,2%, mejora levemente respecto del 63,8% registrado en 2023 y se ubica como el segundo mejor dato de la serie, luego del 66,7% conseguido precisamente en el año 2022.
No obstante, más allá del número de terneros logrados, aún existen categorías que siguen sin recuperar terreno. El caso más emblemático es el novillo, donde la caída del stock ya es estructural, desde los 4,7 millones de novillos registrados en 2007 a los 2,23 millones contados en este último stock. En efecto, el año pasado se perdieron casi 100.000 novillos del stock, por lo que, lejos de moderar su caída, registra la baja más pronunciada en los últimos siete años.
Este dato pone de manifiesto el gran desafío que enfrenta el sector frente a la necesidad de aumentar la producción de carne con un stock ganadero cada vez más restringido. En definitiva, frente a una ecuación que indefectiblemente obliga a recomponer estas categorías de animales más pesados pero que tanto cuesta incentivar en contextos tan cambiantes e inestables como los que ha tenido que atravesar la ganadera argentina en las últimas décadas.
Pero además de los novillos, existe otra categoría en alerta cuya caída no debe soslayarse. Se trata de las vaquillonas, una categoría esencial para sostener la reposición de vientres en producción, que viene resignando existencias desde el año 2017 y cuya caída se ha acelerado en los últimos dos ciclos.
En 2024, la faena anual de vaquillonas superó los 4 millones de cabezas sobre un total de existencias al inicio del ciclo de 7,36 millones, lo que refleja una extracción del 54% del stock inicial. Como consecuencia de ello, sumado a una aparente menor reposición de terneras, el stock de vaquillonas al cierre del año pasado cayó en 475.000 cabezas arribando a una existencia final de 6,88 millones, quedando así cada vez más distante de los 8,25 millones de vaquillonas en stock contabilizadas en 2016.
Algo similar sucede con las vacas. Si bien comparativamente contra el 2023, año en se registró el pico de liquidación como producto de esta última seca con casi 3 millones de vacas faenadas, el ritmo de faena tendió a moderarse al bajar durante 2024 a 2,62 millones, lo cierto es que la categoría sigue sin revertir la caída. El stock al cierre del año pasado registra 22,08 millones de vacas, es decir, unas 324.000 menos que en 2023 y 924.000 menos si se lo compara contra los 23 millones alcanzados al cierre de 2022.
En suma, durante los últimos dos años atravesados por este severo escenario de sequía, la ganadería argentina resignó más de 1,7 millones de vientres -entre vacas y aquillonas- cifra que, expresada en términos de producción potencial resignada, resuena en casi 1,5 millones de terneros y terneras menos en los últimos dos años.
Por último, centrados ya en el presente ciclo comercial y en un contexto climático mucho más benigno del que estuvimos transitando en los dos últimos años, el dato que también emerge como una luz de alarma es la elevada faena que se sigue registrando, especialmente en la categoría de hembras jóvenes.
Si bien los números generales de faena del primer trimestre del año, con 3,2 millones de cabezas faenadas, muestran una desaceleración del 2,4% respecto del año previo, el número de vaquillonas que componen esta faena sigue siendo elevado.
En los primeros tres meses, la faena de vaquillonas creció un 7% respecto de igual período del año pasado, totalizando unas 980.000 cabezas, casi una cuarta parte de lo faenado en todo el año.
En un cálculo muy general podríamos decir que, partiendo de un stock de terneras (7,29 millones) prácticamente sin cambios respecto del año previo y asumiendo similares tasas de mortandad y reposición, la faena de vaquillonas debería caer este año como mínimo unas 475.000 a 500.000 cabezas (12%) respecto de los 4 millones registrados el año pasado para así evitar nuevas caídas en las existencias finales. En concreto, este será un dato muy importante a testear en los próximos meses. Si como hipótesis de stock neutral tenemos que la faena anual debería mantenerse en torno a los 3,5 millones de cabezas anuales de las cuales ya se han contabilizado 980.000 en los primeros tres meses, entonces, para lo que resta del año (período abril a diciembre) el promedio mensual de faena debería rondar las 285.000 cabezas, un 17% por debajo del promedio registrado para esos mismos meses, un año atrás.
Es muy bueno que una vaca llegue al otoño con buena condición corporal, dijo el profesional. Lograrlo es adelantar el camino, de lo contrario se deberá invertir después.
Montevideo | Todo El Campo | Dr. Emilio Machado dijo que en la zona este ya se empezó con las tareas de ecografías, y aunque no posee números concretos estimó que “viene bien”, aunque “posiblemente no sea el mismo porcentaje del año pasado, lo que es totalmente entendible”.
En 2024, los datos del taller de gestación de vacunos en todo el país, indicó un porcentaje del 84,1%, y todos los departamentos superaron el 80%.
Este año el porcentaje será “un poco por debajo” de esos guarismos, lo que no significa un mal resultado, agregó, y precisó: “Por ahora no tenemos grandes caídas, salvo lotes muy puntuales y chicos que están en el eje del 70 y algo por ciento”.
Sobre el estado de las vacas, aseguró que “en este negocio y en esta época, el mejor depósito de capital, es en la condición corporal de las vacas”.
Ese buen estado es un “camino adelantado” que “no tiene mucho misterio: la plata la ponemos antes o la ponemos después; y después quiere decir que cuando está corriendo el entore y la mano viene mal, por los motivos que sean”.
Fundamentalmente y muchas veces (cuando la mano viene mal) “es por falta de condición corporal en las vacas, ahí tenemos que poner la plata. Es decir que hay que sacar los dólares de donde sea que estén o pedirlos donde sea que haya que pedirlos, y ponerlos en destete precoz, en suplementación, en lo que corresponda y lo que se decida en el momento”.
Pero hay otra forma que es la de “tomar medidas con tiempo, ir manejando la carga, ir manejando las fechas de destete, entonces capitalizarnos en condición corporal en esta época en las vacas terminadas”.
NO ES LO MISMO.
Machado ejemplificó sobre el estado corporal señalando de las vacas señalando que “no es lo mismo salir del invierno con una baja en la condición corporal, pasando de buena a mala, que bajar de una condición corporal muy buena a una buena o media”.
“Eso es fundamental. Si salimos de una vaca gorda y bajamos un punto de condición corporal, eso no nos va a afectar mucho. Si embargo, si salimos de una vaca media carne y bajamos un punto de condición corporal en el invierno, la remontada de la primavera es carísima y ahí es donde hay que poner plata para lograrla, de lo contrario no la volvemos a preñar”.
Entonces, “que una vaca entre al otoño con buena condición corporal es muy bueno”, remarcó.
Más adelante agregó: “La gente tiene claro la importancia de preñar mucho, tratar de tener puntas de parición y terneros pesados, esa también es una ecuación que cada vez se vuelve más difícil de cuestionar”. Ya “es obvio que un ternero pesado en otoño, con las posibilidades de comercializar que hay hoy, genera un buen ingreso y mejora los porcentajes de rentabilidad”.
Otro punto considerado por Machado fue que se debe tratar de “no quedarnos ni con campos superpoblados, ni con campos muy vacíos. Es fundamental manejar el concepto de condición corporal”, apuntó.
LAS CARCASAS.
Respecto a las carcasas reflexionó que se debe “contemplar y buscar el equilibrio” entre el productor y la industria.
“Lo que la industria reclama tiene sentido porque comercialmente es el canal de salida del producto que ellos tienen y lo quieren potenciar y hacer lo más eficiente posible con toda la razón del mundo, mientras que en los predios tiene que ver cómo moverse porque ir tras un objetivo que plantea la industria no debe sacrificar todo el resto de los índices de producción necesarios”.
Las manifestaciones del Dr. Machado fueron en el programa Diario Rural (CX 4 Rural).