En el documento “El estado de los mercados de productos básicos agrícolas” se examinan formas de mejorar la contribución del comercio a la seguridad alimentaria, la resiliencia y los objetivos ambientales.
Un sistema agroalimentario mundial robusto y bien integrado puede ayudar a todos los países a resistir dificultades sin precedentes, como quedó patente durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (Covid-19) a principios de 2020, cuando los mercados agroalimentarios mundiales demostraron tener una notable resiliencia.
“Estamos comprometidos a trabajar juntos” escribe el Sr. QU Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el prólogo de “El estado de los mercados de productos básicos agrícolas (2022) (*) uno de los informes principales de la FAO presentado el miércoles 29 de junio.
La guerra en curso en Ucrania, que afecta a una región de gran importancia para la seguridad alimentaria mundial, está haciendo que aumente la incertidumbre y potenciando el riesgo de que los mercados agroalimentarios mundiales se fragmenten y de que se magnifiquen las amenazas del hambre, ya de por sí muy serias debido al Covid-19, los países en conflicto y las crisis humanitarias en todo el mundo.
En la nueva edición del informe se examina la forma en que puede hacerse frente a los retos del desarrollo sostenible, tanto presentes como futuros, mediante iniciativas multilaterales y regionales que se refuercen mutuamente. Esto se hace con la mirada puesta en los mercados agroalimentarios mundiales, la resiliencia de los sistemas agroalimentarios, el crecimiento económico y los resultados relacionados con el medio ambiente, teniendo presente que no se puede esperar que las políticas comerciales aborden plenamente todas las compensaciones recíprocas que todo ello conlleva y que se requieren medidas complementarias.
Al redactar el informe, la FAO elaboró modelos para detectar patrones entre los flujos comerciales bilaterales, los precios relativos y los obstáculos geográficos y para determinar los principales factores que impulsan el comercio, como la ventaja comparativa y los costos comerciales. Las conclusiones del informe se examinarán en el 75º período de sesiones del Comité de Problemas de Productos Básicos, el comité técnico más antiguo de la FAO, que tendrá lugar próximamente, en julio de 2022.
INTEGRACIÓN REGIONAL.
El informe tiene la finalidad de orientar a los encargados de la formulación de políticas para que encuentren formas de velar por que las políticas comerciales salvaguarden la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial, respeten el medio ambiente y refuercen la resistencia a perturbaciones como conflictos, pandemias y fenómenos meteorológicos extremos.
Hoy, son más los países que comercian entre sí y el mercado agroalimentario mundial está más equilibrado que en 1995. Aun así, la geografía del comercio pone de manifiesto que, aunque la riqueza mundial haya crecido, la proporción que corresponde a los países de ingresos bajos no ha cambiado apenas y las diferencias entre los países en lo que refiere a la productividad agrícola pueden ser enormes.
Dado que el proceso de globalización viene perdiendo fuelle desde 2008, la integración regional del comercio agroalimentario ha pasado a ser mayor, a menudo debido a acuerdos comerciales y promovida por factores como la proximidad geográfica y preferencias similares. Sin embargo, hasta hace poco, esto venía ocurriendo en menor medida en el África subsahariana.
Uno de los motivos es que los mayores costos comerciales -que guardan relación con los aranceles, los seguros, los procedimientos de exportación e importación, los retrasos en frontera y la necesidad de cumplir numerosas normas y medidas no arancelarias- pueden obstaculizar la integración y afectar a la transformación estructural de las economías. En los países de ingresos bajos, la suma de los costos comerciales puede añadir hasta un 400% al precio final de un producto, porcentaje muy superior al de los artículos intercambiados por países de ingresos altos.
En este contexto, el establecimiento de la Zona de Libre Comercio Continental Africana será importante para el crecimiento económico y el desarrollo de la región. Con todo, deben establecerse políticas complementarias que permitan que la ventaja comparativa se materialice sin marginar a los pequeños agricultores, quienes ven limitada su capacidad de aumentar la eficiencia y competir en mercados más abiertos.
Otra de las conclusiones del informe es el valor de la diversificación de los socios comerciales en lo que respecta a reducir la vulnerabilidad ante posibles perturbaciones, especialmente para los países con una elevada dependencia de las importaciones de productos alimenticios.
En conjunto, el comercio agroalimentario puede mejorar la eficiencia en el uso de la tierra y el agua, pero también puede tener efectos ambientales negativos. Las reglas comerciales multilaterales y el creciente número de acuerdos comerciales regionales contemplan disposiciones relativas al medio ambiente que, cuando son jurídicamente vinculantes, pueden ayudar a enfrentar los efectos ambientales del comercio.
No obstante, en el informe se afirma que las externalidades ambientales de alcance mundial, como las emisiones de gases de efecto invernadero y el cambio climático, se abordan con mayor eficacia a través de enfoques multilaterales, con reglas comerciales que ayuden a ampliar el alcance de políticas que tienen en cuenta los costos totales de esos efectos.
El informe, que se publica cada dos años, presenta las cuestiones relativas a los mercados de productos básicos de forma objetiva y accesible para los responsables de la formulación de políticas, los observadores de dichos mercados y las partes interesadas en la evolución de los mercados de productos básicos agrícolas y en las consecuencias que tienen para los países en diferentes niveles de desarrollo económico.
Aquellas empresas que no hayan cumplido con esta gestión serán suspendidas en el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec), lo que impedirá su actividad. La etapa vence el 25 de julio.
El Instituto Nacional de Carnes (INAC) convoca a distribuidores y repartidores de chacinados de carnes a gestionar sus garantías con un nuevo marco de facilidades para cumplir con la norma. Esta etapa vence el 25 de julio próximo.
La gestión se debe realizar por parte del sector mencionado y otras empresas cárnicas de acuerdo a la Resolución N° 21/042 de 20 de abril de 2021, dictada en el marco de la modernización tecnológica que inició INAC para cumplir con las normas vigentes.
El caso de los distribuidores y repartidores de chacinados es especial, pues con más de 700 es la mayor cantidad de empresas del sector cárnico del país y mantenían diversos montos de garantías dependiendo de la localización territorial, además de tener los más altos costos para este trámite en algunos departamentos.
Una resolución de INAC de abril pasado permite unificar las garantías para distribuidores, de forma tal que para distribuir en cualquier parte del país, se precisará un único tipo de garantía, esto es el tipo C con 51.360 unidades indexadas, la de monto más bajo. Esta disposición, genera mayor acceso a los distribuidores, porque tendrán que aportar menos dinero, y podrán acceder a mayor área de mercado, con lo cual se promueve la igualdad para los actores de la cadena cárnica que se ubican en este eslabón.
INAC recuerda que aprobó una única prórroga para realizar esta gestión de constitución de garantías hasta el 25 de julio, y que están obligados además de los distribuidores, los establecimientos de faena, los de desosado, los industrializadores de productos cárnicos, los depósitos habilitados para exportación, importadores y exportadores.
También deben realizar esta gestión los establecimientos elaboradores e industrializadores de alimentos para animales, los depósitos habilitados para el mercado interno, los establecimientos de faena departamental, faena local y distribuidores en todo el territorio nacional.
Aquellas empresas que no hayan cumplido con esta gestión serán suspendidas en el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec), lo que impedirá su actividad.
Solo están exceptuadas aquellas empresas que sean titulares exclusivamente de locales de carnicerías y vehículos de transporte para fletear carnes y derivados, cuya mercadería no sea propiedad de la empresa transportista.
El MGAP a través del programa La Bujía aportó US$ 10.000, pero el grupo de jóvenes puso su trabajo haciendo invernáculos y preparando la tierra. Ahora tienen el desafío de producir más y venderlo, como han hecho hasta ahora.
La producción agropecuaria bien encarada es una fuente laboral importante con posibilidades reales de crecimiento para los jóvenes. Son varias las instituciones que ofrecen programas financieros, de formación técnica, asesoramiento, etc., para todo los que quieran incursionar en un sector de la actividad que desde hace mucho se convirtió en el motor económico del país.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y sus direcciones juegan un rol fundamental en el desarrollo rural y la incorporación de jóvenes de todo el país, incluso Montevideo. Hace unos días la página web de esa Secretaría de Estado publicó la historia de un grupo de jóvenes que desde hace algunos años llevan adelante la producción hortícola. Todo lo producido lo venden a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), ferias o comercios del barrio. El trabajo los ha llevado a ampliar su producción con lo cual enfrentan nuevos desafíos.
Ian Tadich es estudiante de Agronomía, egresado de la Escuela Agraria de Montevideo vive en Puntas de Manga (Montevideo) y forma parte de un grupo de cuatro jóvenes que en 2018 se presentaron a la quinta edición de la convocatoria del programa Somos de Acá trabajando en la producción hortícola y posteriormente se presentan a un llamado de La Bujía.
Cabe recordar que la primera convocatoria del programa La Bujía -que lleva adelante la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)- se realizó en octubre de 2019 poniendo el foco en los jóvenes rurales ya que su fin es convocar jóvenes rurales e instarlos a presentar propuestas productivas y de desarrollo de servicios para la producción agropecuaria. Además, La Bujía ofrece apoyo económico no reembolsable para financiar propuestas productivas y de desarrollo de servicios. Como requisitos, los jóvenes deberán tener entre 18 y 29 años, y presentar las propuestas en grupos de al menos 5 integrantes, con el apoyo de un técnico privado de las ciencias agrarias, habilitado por el Registro y Habilitación de Técnicos Privados de la DGDR-MGAP.
CRECER Y EXPANDIRSE.
Ian dijo que el grupo buscaba expandirse: “Queríamos crecer, queríamos arrendar un campo y conseguir financiamiento para comprar más terneros para dedicarnos a un negocio de ese tipo. Fue cuando le propusimos al grupo presentar esa idea” y “fuimos a hablar al Ministerio”, contó.
El desafío “no era fácil”, reconoció. Las dificultades pasan “por las complicaciones que lleva arrendar el campo; al mismo tiempo sufrimos robos y tuvimos que dejar la actividad ganadera. Pero ya que veníamos trabajando con el grupo en el tema hortícola, presentamos un proyecto”.
“Decidimos presentar proyecto para hacer cultivo bajo invernáculo. La idea era construir dos invernáculos de 40 metros por 10, que era lo que nos cubría el proyecto. Entre que se formula el proyecto, se presenta, se aprueba y se dan los fondos, pasó un año y algo, nosotros continuamos con el proyecto en la cabeza, hablando con uno y con otro y consiguiendo precios, y así logramos pasar de tener dos invernáculos, a tres. En este momento tenemos los dos que habíamos presentado en la idea original y estamos haciendo un tercero, gracias a que el grupo se movió, consiguió contactos, la madera más barata, nylon de mejor calidad y más barato”, agregó.
El grupo cortó en el monte cerca de la mitad de la madera de los dos primeros invernáculos. La cortaron, pelaron e hicieron todo el trabajo sobre la madera, lo que les permitió llegar con los fondos para cubrir un tercer invernáculo: “Fue un plus del llamado La Bujía, presentamos la idea de dos y terminamos con tres invernáculos. Es algo a valorar. Como grupo logramos adaptarnos y conectar con gente que ya tenía invernáculos, lo que nos favoreció para conseguir mejores precios”.
Los invernáculos los instalaron en la quinta del abuelo de Guillermo, otro integrante del grupo, que queda en Peñarol viejo.
El MGAP a través de La Bujía aportó 10.000 dólares, pero el grupo de jóvenes puso su contrapartida: donde se hicieron los invernáculos había un monte de pelones que hubo que arrancar, árbol por árbol, prepararon el terreno sacando las raíces, tierra que hacía años no se movía, nivelaron el suelo, hicieron el tratamiento de los palos, el pozo para los postes, abonaron la tierra.
Al momento tienen plantado tomates en invernáculo y ya están por empezar a cosechar. Además, están preparando la tierra para plantar alguna verdura más, a campo.
“Desde que nos presentamos al llamado tuvimos que aprender muchas cosas en cuanto al seguimiento, la presentación, la rendición. Siempre teníamos contacto con la gente del Ministerio, teníamos una duda y nos respondían enseguida. Tuvimos mucho apoyo. Una cosa que fue muy buena en este proyecto fue la posibilidad de haber contado con un técnico, que es nuestro Ingeniero. Las jornadas que el Ministerio nos cubría nos permitió tener un cultivo excelente. Todo el apoyo del Ministerio fue excelente. La experiencia fue muy enriquecedora”, subrayó.
Si bien Ian y Guillermo ya estaban vinculados a la producción, los otros dos jóvenes integrantes del grupo, Cinthya y Germán, que no estaban vinculados, comenzaron su con este proyecto y les sirvió muchísimo: “Fue muy enriquecedor para ellos, para su vida profesional y laboral”, valoró Ian. “Trabajar en grupo tiene algo bastante lindo. El tema de los consensos, y además saber que siempre estás contando con alguien que además de ser tu compañero de trabajo, es tu amigo”, apreció el joven.
UN MUNDO NUEVO, CON NUEVOS DESAFÍOS.
Su idea es continuar produciendo, crecer y vincularse más al tema agroecológico. Descubrieron allí un mundo nuevo: “Algo a lo que queremos apostar. Nuestra idea es seguir en el tema y vincularnos aún más a la parte agroecológica para disminuir al máximo cualquier uso de químicos que se pueda tener en la producción”.
Un volumen muy grande de lo que producen, lo venden en la UAM, una parte se vende a feriantes de la zona y otra, directamente al consumidor. “Todo lo que se produce, hasta ahora se ha podido vender. No hemos tenido grandes descartes”.
Ahora que van a tener un invernáculo más, la idea que tienen es lograr un volumen de producción mayor y diversificar la producción. También esperan poder presentarse para vender en alguna cadena de supermercados: “Es difícil cumplir con los requerimientos que ellos tienen, pero lo venimos conversando. Tenemos el tema en mente”, dice el joven.
Sus sueños, como jóvenes rurales, son seguir vinculados a la producción y terminar la Facultad. “Quieras o no, el estar vinculados a la producción te da un plus para cuando trabajás con la gente. Una llegada más a los productores y una llegada más a lo que vivimos los productores día a día”.
Xi Jinping pareció afiliarse a la idea de que el mercado y el comercio son la mejor herramienta para que los países y pueblos se desarrollen, crezcan y convivan en paz.
Hébert Dell’Onte | El jueves 23 de junio se llevó a cabo una nueva cumbre del grupo Brics que conforman Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. La reunión de esos países -a los que aspira sumarse Argentina- fue importante porque se celebró cuando el mundo atraviesa una fuerte crisis marcada por la invasión rusa a Ucrania. Analistas y periodistas especializados en información internacional han subrayado que fue el Brics el que salvó a Rusia del aislamiento total al que quiso empujarla la Unión Europea y Estados Unidos en respuesta a la guerra que desató.
Los países que integran el Brics son aquellos que además de ser economías emergentes se los visualizó como posibles líderes del crecimiento mundial. China sin duda lo es, pero bien podría haber dudas respecto a Brasil, y mucho más si Argentina cumple con esa condición. Pero como toda alianza, ésta es una herramienta de fortalecimiento, y como tal, cuantos más países se sumen, y cuanto mayor sea la expansión en territorio y los continentes en que esté, mejor para cumplir ese objetivo de blindarse. En el caso de China -no así respecto a los otros países que lo integran-, el grupo parece ser un trampolín para impulsar iniciativas bilaterales acordes a sus intereses.
Un dato importante para entender la importancia que tiene Briscs actualmente: Según Bloomberg, actualmente China e India representan alrededor del 50% de las exportaciones de petróleo marítimo de Rusia. La mitad del petróleo ruso transportado por barco ahora se dirige a Asia, principalmente a esos dos países. No cabe duda que ese acercamiento y apoyo está dado también por la amistad que hay entre esos países a través del grupo.
EL DISCURSO DE XI JINPING.
La cumbre se denominó Foro Empresarial Brics y tuvo como sede China, se realizó de forma virtual y fue el primer evento de esa naturaleza en el que participó el presidente ruso, Vladimir Putín, desde que invadió Ucrania.
Como anfitrión fue Xi Jinping, presidente de China, quien abrió el Foro con un discurso de inauguración. Desde el inicio mismo, luego del saludo protocolar y la bienvenida a todos los participantes virtuales, se ocupó de los desafíos contemporáneos y luego planteó cuatro puntos y en todos ellos se considera la integración global.
“El mundo está experimentando cambios drásticos y una pandemia, ambos nunca vistos en una centuria, a que se suma la constante aparición de desafíos de seguridad de toda índole. La recuperación económica mundial se encuentra en un camino sinuoso y el desarrollo global está sufriendo serios reveses. ¿Adónde va el mundo? ¿Paz o guerra? ¿Progreso o retroceso? ¿Apertura o aislamiento? ¿Cooperación o confrontación? Estos son los interrogantes de nuestro tiempo a que nos enfrentamos”, dijo.
Pero nada de eso “alterará la tendencia histórica imperante de la apertura y el desarrollo, y se mantendrá tan fuerte como siempre nuestra aspiración compartida de afrontar juntos los retos mediante la cooperación. Necesitamos estar en lo alto para no ser distraídos por las nubes fugaces, y comprender acertadamente la ley que rige el avance de la historia, sin dejarnos extraviar por ningún giro de los acontecimientos ni intimidados por ningún riesgo”.
Para eso mencionó cuatro puntos: “Mantener la solidaridad y colaboración” para “defender juntos la paz y la estabilidad”; en segundo lugar “debemos solidarizarnos y promover juntos el desarrollo global sostenible”; tercero, llamó a “aunar esfuerzos para superar dificultades y materializar juntos la cooperación de ganancias compartidas”; y cuarto, instó a “ser inclusivos y ampliar juntos la apertura y la integración”.
PRIMERO: SOLIDARIDAD Y COLABORACIÓN.
“Primero, debemos mantener la solidaridad y la colaboración y defender juntos la paz y la estabilidad mundiales”, dijo Xi Jinping. Recordó un principio chino que dice que la historia que no se olvida, puede servir de guía para el futuro, y partiendo de allí mencionó “el flagelo de las dos guerras mundiales y la sombra oscura de la Guerra Fría”, dos “tragedias de la historia nos enseñan que el hegemonismo, la política de grupos y la confrontación entre bloques no nos traerán ni paz ni seguridad, y sólo conducirán a guerras y conflictos”.
“La historia nos indica que la paz constituye la causa común de la humanidad y debe ser procurada y defendida por todos. Sólo cuando todos atesoren y defiendan la paz y nunca olviden las dolorosas lecciones de las guerras, podrá haber esperanza para la paz”, reflexionó; y agregó: “Hemos de tener claro que somos una comunidad en que los intereses y la seguridad de todos están estrechamente vinculados, y esforzarnos porque la luz de la paz ilumine a todos los rincones del mundo”.
SEGUNDO. SOLIDARIDAD Y PROMOVER EL DESARROLLO GLOBAL SOSTENIBLE.
En segundo lugar, llamó a “solidarizarnos y promover juntos el desarrollo global sostenible”, porque “el desarrollo constituye la clave para solventar todo tipo de dificultades y proporcionar mejores vidas para los pueblos”.
Lamentó que “el impulso de la cooperación internacional para el desarrollo” se haya “debilitado” y que haya diferencias cada vez más amplias en el desarrollo norte-sur. “Casi 1.200 millones de personas de cerca de 70 países del mundo están enfrentando crisis de la pandemia, los alimentos, las energías y las deudas, y los logros de décadas en la reducción de la pobreza global podrían perderse”.
Ante eso y entre otros pasos a dar “nos es menester reforzar la cooperación para garantizar mejor la seguridad alimentaria y energética”.
TERCERO: MATERIALIZAR LAS GANANCIAS COMPARTIDAS.
En tercer lugar, hizo un llamar a “aunar esfuerzos para superar dificultades y materializar juntos la cooperación de ganancias compartidas. En la actualidad, algunas cadenas industriales y de suministro importantes están sufriendo interrupciones deliberadas, los precios de los productos básicos siguen siendo altos y fluctuantes, la inflación global sigue subiendo, el mercado financiero internacional se encuentra en constantes agitaciones y la recuperación económica mundial está perdiendo fuerza. La gente tiene razón para preocuparse por que la economía mundial se hunda otra vez en una crisis”, advirtió.
Ante eso hay que “superar juntos las dificultades y la cooperación solidaria constituye la única manera de solventar la crisis económica”.
Los países deben juntar sus “esfuerzos con el mismo objetivo, reforzar la coordinación de las políticas macroeconómicas, para evitar la ralentización e incluso la suspensión de la recuperación global”. En eso los países desarrollados tienen un desafío de liderazgo particular.
En ese ámbito y en un mensaje dirigido a la Unión Europea y Estados Unidos, a los que no mencionó, dijo: “Los que politicen, instrumentalicen y armamenticen la economía mundial, e impongan a su antojo sanciones valiéndose de su posición predominante en los sistemas financiero y monetario internacionales, sólo terminarán perjudicando los intereses propios y los de los demás, y harán sufrir a todos”.
CUARTO: INCLUSIÓN, APERTURA E INTEGRACIÓN.
Finalmente. Xi Jinping dijo que “debemos ser inclusivos y ampliar juntos la apertura y la integración”.
Señaló que después de la Guerra Fría “la globalización económica tuvo un desarrollo acelerado, que ha facilitado en gran medida la movilidad de los bienes y el capital, así como los avances de las tecnologías y las civilizaciones”, ahora “un mundo más abierto e inclusivo proporcionará un espacio de desarrollo más amplio para todos los países y un futuro más próspero para toda la humanidad”.
Pero la globalización económica sufrió “vientos y corrientes en su contra” con “países que intentan desvincularse de los otros, cortar las cadenas de suministro”. Si esa esa tendencia continúa, la economía mundial se quedará fragmentada y mutuamente excluida. La globalización económica constituye una necesidad objetiva del desarrollo de las fuerzas productivas y una corriente histórica imparable. Cualquiera que intente dar marcha atrás en la historia y obstaculizar el derrotero de los otros sólo tendrá obstruido su propio camino”.
Más adelante añadió: “Hemos de defender el sistema multilateral del comercio centrado en la OMC (Organización Mundial del Comercio), eliminar las barreras al comercio, las inversiones y las tecnologías, y mantener abierta la economía mundial. Nos es imperativo promover las consultas extensivas y la contribución conjunta para generar beneficios compartidos, reforzar la gobernanza económica global, y aumentar la representatividad y el derecho a la voz de los mercados emergentes y los países en desarrollo, a fin de asegurar que todos los países disfruten de los mismos derechos, sigan las reglas como iguales y compartan las mismas oportunidades”.
Larysa nunca había trabajado como agricultora, pero con ayuda de vecinos supo salir adelante, comenzando su camino como agricultora doméstica para garantizar la seguridad alimentaria de su familia.
FAO | La guerra sorprendió a Larysa Zueva mientras estaba haciendo su turno en un hospital psiquiátrico en Mariúpol, en Ucrania sudoriental. Permaneció más de un mes con su nieto en el refugio del hospital junto con unas 200 personas más. A pesar de los ataques, su trabajo en el hospital continuaba. Cuando se cortó el suministro de gas, recurrieron a una hoguera para cocinar, logrando así seguir alimentando y cuidando a sus pacientes.
“Los bombardeos eran muy intensos, por lo que no pudimos abandonar la ciudad durante la primera evacuación, pero el 22 de marzo, finalmente lo conseguimos”, dijo Larysa.
Larysa y su nieto viajaron cinco días hasta llegar a Pushkarivka, en la provincia de Dnipropetrovsk, al norte de Mariúpol, donde los bombardeos no eran constantes. Natalia, una antigua compañera de trabajo de la hija de Larysa, les recibió y les ayudó a establecerse.
“Mi apartamento en Mariúpol quedó totalmente destruido. No hay ningún sitio al que podamos volver. Nuestra hermosa y moderna ciudad, así como nuestro hogar, han desaparecido”, explica Larysa.
Ahora, ella y su nieto han alquilado una casa y ya han comenzado a cultivar la tierra. Poco a poco se van acostumbrando a su nuevo hogar, el huerto y los nuevos paisajes.
Ella nunca había trabajado como agricultora, pero los vecinos le ayudaron y le dijeron qué era lo que tenía que hacer y cómo.
Larysa Zueva.
“La gente aquí es muy atenta; nos dan consejos sobre cómo cultivar la tierra. Ayer plantamos fresas. Y también hemos comprado semillas de pepino y tomate. Hoy hemos recibido de la FAO papas de siembra, que vamos a plantar. Estamos plantando hortalizas, ya que nadie sabe qué sucederá a continuación”, añadió Larysa.
“En este momento, es absolutamente crucial ayudar a los agricultores, en particular agricultores en pequeña escala, que cultivan en huertos domésticos y producen alimentos para su propio consumo”, declaró el Sr. Pierre Vauthier, Oficial designado responsable de la FAO en Ucrania. “La respuesta de la FAO incluye el suministro de insumos agropecuarios junto con dinero en efectivo para ayudar a los pequeños agricultores y ganaderos más afectados a respetar los plazos del calendario agrícola. Este apoyo permitirá a los hogares producir hortalizas, cereales, leche, carne y huevos para alimentarse”.
La FAO trabaja en Ucrania desde 2003. Tras el inicio de la guerra, la Organización ha dispuesto un Plan de respuesta rápida para ofrecer asistencia agrícola y garantizar la seguridad alimentaria a las personas más afectadas por el conflicto.
En el marco del Plan de respuesta rápida, la FAO ha pedido un total de US$ 115,4 millones para ofrecer apoyo a 979.320 agricultores en pequeña escala y productores medianos de aquí a diciembre de 2022.
Hasta la fecha, se han recibido contribuciones financieras de Australia, Bélgica, el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) (proyectos de respuesta rápida), Francia, la Fundación Louis Dreyfus, el Fondo Humanitario para Ucrania, el Japón, la Oficina de Asistencia Humanitaria de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la Unión Europea.
De la distribución de la FAO, Larysa recibió 50 kg de papas de siembra que ayudarán a cultivar en torno a 600 kg de papas para consumo familiar propio o para su venta.
Aunque no prevé que pueda regresar a su Mariúpol natal, sigue sin perder la esperanza y agradece sinceramente la asistencia y los insumos agrícolas.
“En cuanto acabe la guerra, me gustaría comprar esta casa”.
En total, la FAO ha entregado 862 toneladas de papas de siembra a 17.740 hogares en 10 provincias del país, en el este, el sur, el centro y el oeste de Ucrania. La distribución llegó a tiempo para la campaña de siembra de patata a mediados de mayo, lo que garantizará que esta fuente de alimento tan nutritiva se pueda cosechar en setiembre.
La familia de Larysa es uno de los 3.690 hogares en Dnipropetrovsk que han recibido asistencia del Programa de respuesta humanitaria de la FAO. La distribución de papas de siembra se realizó en colaboración con el Servicio de asesoramiento agrícola de la Organización Pública Regional de Dnipropetrovsk, un asociado local para la ejecución.
Se invita a las agencias de noticias y los medios de comunicación a reproducir y reutilizar tales historias y fotografías relacionadas con el crédito correspondiente. También se agradece un enlace a la historia original.
En 2021, se realizaron 2.543 contratos de arrendamientos, un aumento del 9% respecto a 2020; la superficie arrendada superó las 909.000 hectáreas, informó DIEA.
La Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) publicó el análisis sobre los arrendamientos de tierra 2021 que incluya datos sobre los arrendamientos en general en el año, destino por uso, arrendamiento por departamento y por precio.
TIERRAS PARA USO AGROPECUARIO.
En 2021, se realizaron 2.543 contratos de arrendamientos, un aumento del 9% respecto a 2020; la superficie arrendada superó las 909.000 hectáreas, un área estable si se la comparamos con el 2020.
Sobre el monto, se señala que el total de las operaciones superó los US$ 122 millones, con un valor promedio de US$ 134/ha/año, 25% superior al promedio de 2020.
AUMENTO DE LAS RENTAS EN RUBROS AGROPECUARIOS Y CAÍDA DE LA RENTA FORESTAL.
Analizado el destino, se informa que hubo “un aumento del precio de las rentas para todos los rubros agropecuarios a excepción de la renta forestal que disminuyó su precio a razón de 12% menos en comparación con el 2020”.
Los promedios de las rentas fueron: Para rubros ganadería de US$ 71, agrícola-ganadero US$ 153 y agricultura de secano US$ 324, datos por hectárea/año. Estos rubros acumularon casi 804.000 hectáreas por un monto de US$ 108 millones, representando el 89% del monto total transado en el periodo, como se detalla en el cuadro 2.
POR DEPARTAMENTO.
Los departamentos con más superficie arrendada fueron, por su orden, Paysandú, Soriano y Río Negro; sumando un área de 279.171 hectáreas (31% del arrendamiento del año) constituyendo el 46% del monto total.
POR PRECIO UNITARIO.
El mayor número de operaciones y de superficie arrendada se observó en el tramo entre US$ 50 y US$ 100 /ha/año con destino ganadero, que acumuló más de 356.000 hectáreas, lo que equivale al 39% del total arrendado en el 2021.