Los datos fueron presentados por la Ec. Cortelezzi
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El martes 16 de diciembre se presentó la 33ª edición del Anuario de Opypa, evento que contó con la participación especial del Cr. Enrique Iglesias, figura fundamental en la génesis del Anuario.
La actividad contó con la participación de del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, el subsecretario, Matías Carámbula, la directora de la Opypa (Oficina de Planificación y Política Agropecuaria), Verónica Durán, y la Ec. Angela Cortelezzi, quien presentó un detallado análisis de datos.
En el capítulo “Cadenas agroindustriales: situación y perspectivas”, la Ec. Cortelezzi analiza el contexto internacional y nacional.
“La economía mundial continuaría creciendo en 2025 pese a la incertidumbre y las tensiones comerciales generadas por las medidas anunciadas por Estados Unidos, en un contexto con precios de commodities a la baja y un dólar debilitado”.
Sobre la economía uruguaya señaló que “se encamina a registrar una expansión de entre 2% y 2,5% en 2025”.
Respecto a las cadenas agroindustriales señala que “cumplieron un papel sobresaliente en materia exportadora, ya que las ventas externas totalizarían US$ 10.000 millones, con destaques para el complejo cárnico, la celulosa, la soja y los lácteos”.
La proyección para el sector agropecuario es que en 2025 “su valor agregado aumente 1%, debido a la incidencia al alza de la silvicultura, que sería compensada parcialmente por la menor actividad agrícola del verano 2025-2026.
De 2026 Cortelezzi escribió que el PIB nacional tendrá un “crecimiento del 2%, y las exportaciones agroindustriales se mantendrían estables en valor respecto a 2025”.
Sin embargo, “se espera que el PIB del sector agropecuario se contraiga 5,9%, por la menor actividad agrícola y pecuaria”, advirtió.
El siguiente cuadro muestra el comportamiento del PIB agropecuario desde 2020, con la estimación de 2026.
Un toro que trabaja sobre vacas bien paradas no discute, la eficiencia aparece sola.
Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro | Lavalleja | Todo El Campo | En las sierras del este, donde los campos parecen latir junto a cada arroyo que baja del cristalino, la cría vacuna tiene un ritmo propio. No es la ganadería de los grandes potreros ni de las pasturas templadas: es una cría que se hace al ras del suelo, con los recursos que la naturaleza ofrece y el productor administra con la paciencia de un relojero.
El paisaje ayuda a entender todo. Son lomas pedregosas, campos naturales de oferta limitada, pasto que mejora con cada lluvia y se reduce en cada seca. Allí, más que en ningún otro lado, el sistema depende de un equilibrio fino: la vaca, el pasto, el tiempo y las decisiones que se toman. Cuatro actores que no siempre se ponen de acuerdo.
Y en ese escenario aparece el punto de tensión máxima: la época de entore.
No hay otro momento del año que reúna tanto riesgo y tanta esperanza.
El entore, en las sierras, es más que una fecha: es el resultado.
Todo lo que se hizo, o se dejó de hacer durante los once meses anteriores se refleja ahí. No importa cuántos días se recorrió, cuántas aguadas se arreglaron o cuántos alambrados se tensaron, la vaca habla con su condición corporal, y es una voz que no tiene excusas.
Una vaca que llega justa, apretada, sin reservas, marca el rumbo del año siguiente: preñez más baja, menos terneros, menos reposición, menos ventas, menos ingresos. En un sistema serrano, donde cada punto de preñez pesa más que un novillo gordo, esos errores se pagan caros y por largo tiempo.
En cambio, cuando el manejo acompaña, cuando se ordenó el rodeo, se planificó la carga, se hizo un destete a tiempo, se cuidó el estado, se manejaron con descanso los potreros, el entore deja de ser una amenaza para transformarse en un trámite natural. Un toro que trabaja sobre vacas bien paradas no discute, la eficiencia aparece sola.
Por eso decimos que, en las sierras, más que en otros sistemas, “nos jugamos la producción del año” en esos 60–75 días. No por romanticismo, sino por matemática pura. Lo que falte ahí no se recupera después; lo que se gane ahí, rinde todo el ciclo.
Al final, la cría en las sierras tiene esa mezcla tan uruguaya de humildad y resiliencia.
No presume. No promete. No se esconde.
Pero cada noviembre, cuando los toros entran al rodeo y el campo se endurece bajo el sol, vuelve a recordarnos algo muy simple: que en estos suelos duros la ganadería, es un pacto entre la vaca y el productor. Y que el entore, siempre es el momento en que ese pacto queda a la vista.
Con el escritorio Ricardo Bachino Grosso; colocaciones totales.
Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Se llevó a cabo el pasado lunes 15 de diciembre la feria mensual del escritorio Ricardo Bachino Grosso en el Local Ortiz (ruta 12, km 324, a 15 kilómetros de la ciudad de Minas).
Más que interesante oferta anunció la firma para ese remate: unos 250 vacunos en todas las categorías, entrando muy buenos lotes de terneros y vaquillonas, algunos lotecitos de vacas de invernada, y algo de ganado carnudo y gordo; completaron las anotaciones más de 750 ovinos de consumo y campo, entrando excelentes lotes de borregos y corderos gordos especiales.
Una feria que mostró mucha agilidad y valores más que interesantes para muchas de las haciendas consignadas. Las colocaciones fueron totales.
Terneros como vaquillonas se fueron despachando con muy buenos promedios, los lotecitos de vacas de invernada y piezas de cría se terminaron colocando con valores acordes a clase y estado de los lotes, la escasa fila de ganado carnudo y gordo obtuvo buenos promedios finales.
En ovinos la oferta se dispersó todo con agilidad y muy buenos números sobre todo para lotes de corderos especiales.
VALORES. OVINOS.
Corderos entre US$ 40 y US$ 122.
Borregos entre US$ 51 y US$ 86.
Capones entre US$ 81 y US$ 112.
Ovejas entre US$ 30 y US$ 61
Ovinos de consumo US$ 68 y US$ 108.
Carneros de refugo entre US$ 60 y US$ 98.
VACUNOS.
Terneros entre US$ 472 y US$ 702.
Novillos de 2 años US$ 700.
Novillos de más de 3 años US$ 915.
Terneras US$ 415.
Vaquillonas entre US$ 582 y US$ 683.
Vacas de invernada entre US$ 735 y US$ 770.
Piezas de cría entre US$ 450 y US$ 545.
Ganado de manufactura y conserva entre US$ 360 y US$ 495.
GANADO GORDO.
Terneros entre US$ 645 y US$ 680.
Vaquillonas US$ 540.
Vacas carnudas entre US$ 740 y US$ 778.
Vacas gordas entre US$ 807 y US$ 890.
PRÓXIMA ACTIVIDAD.
La firma está anunciando que su próxima feria mensual en el local Ortíz, ubicado en ruta 12, km. 324 (Lavalleja), está fijada para el día jueves 16 de enero. Por mayor información dirigirse a Luis Alberto de Herrera 539 (Minas) o comunicarse al teléfono 4442.21.73.
Las presiones inflacionarias se alivian, pero las tensiones geopolíticas nublan las perspectivas. Por otro lado, se prevé que los precios del Brent bajen en 2026, un mínimo en cinco años.
Montevideo | Todo El Campo | Se prevé que los precios globales de las materias primas caigan a su nivel más bajo en seis años en 2026, marcando el cuarto año consecutivo de descenso, según el último Análisis de Mercados de Materias Primas del Grupo del Banco Mundial. La caída en 2025 como en 2026 será del 7%, debido a débil crecimiento económico global, un creciente superávit petrolero y una persistente incertidumbre política.
La caída de los precios de la energía está ayudando a aliviar la inflación global, mientras que los precios más bajos del arroz y el trigo han hecho que los alimentos sean más asequibles en algunos países en desarrollo. A pesar de las recientes caídas, los precios de las materias primas siguen por encima de los niveles previos a la pandemia, con precios proyectados en 2025 y 2026 un 23% y un 14% más altos que en 2019.
“Los mercados de materias primas están ayudando a estabilizar la economía global”, dijo Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente senior de Economía del Desarrollo del Grupo Banco Mundial. “La caída de los precios de la energía ha contribuido a la caída de la inflación global de precios al consumidor. Pero este respiro no durará. Los gobiernos deberían utilizarla para poner en orden su casa fiscal, preparar las economías para los negocios y acelerar el comercio y la inversión”.
El exceso global de petróleo se ha expandido significativamente en 2025 y se espera que aumente el próximo año hasta un 65% por encima del máximo más reciente, en 2020. La demanda de petróleo crece más lentamente a medida que la demanda de vehículos eléctricos e híbridos crece y el consumo de petróleo se estanca en China. Se prevé que en 2026 los precios del crudo Brent bajen de una media de 68 dólares en 2025 a 60 dólares en 2026, un mínimo en cinco años. En general, se prevé que los precios de la energía caigan un 12% en 2025 y un 10% más en 2026.
Los precios de los alimentos también están disminuyendo, con descensos del 6,1% proyectados para 2025 y del 0,3% para 2026. Los precios de la soja están siendo afectados a la baja por tensiones récord en la producción y el comercio, pero se espera que se estabilicen en los próximos dos años. Mientras tanto, se prevé que los precios del café y el cacao bajen en 2026 a medida que mejoren las condiciones de oferta. Sin embargo, se prevé que este año registre una suba de los fertilizantes en un 21%, reflejando mayores costes de insumos y restricciones comerciales, antes de disminuir un 5% en 2026. Estos aumentos probablemente erosionarán aún más los márgenes de beneficio de los agricultores y generarán preocupaciones sobre los rendimientos futuros de los cultivos.
Los metales preciosos han alcanzado máximos históricos en 2025, impulsados por la demanda de activos refugio y las continuas compras de bancos centrales. Se espera que el precio del oro -ampliamente considerado un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica- aumente un 42% en 2025 y un 5% más en 2026, dejando los precios del oro casi al doble de su media de 2015-2019. También los precios de la plata alcanzarán una media anual récord en 2025, subiendo un 34% y un 8% más en 2026.
Los precios de las materias primas podrían caer más de lo esperado durante el horizonte de previsión si el crecimiento global se mantiene lento en medio de prolongadas tensiones comerciales y incertidumbre política. Una producción de petróleo mayor de lo esperado procedente de OPEP+ podría profundizar el exceso de petróleo y ejercer una presión adicional a la baja sobre los precios de la energía. Las ventas de vehículos eléctricos, que se espera aumenten considerablemente para 2030, podrían deprimir aún más la demanda de petróleo.
Por el contrario, las tensiones y conflictos geopolíticos podrían hacer que los precios del petróleo suban y aumentar la demanda de productos refugio como el oro y la plata. En el caso del petróleo, el impacto en el mercado de sanciones adicionales también podría elevar los precios por encima de la previsión base.
El clima extremo provocado por un ciclo La Niña más fuerte de lo esperado podría interrumpir la producción agrícola y aumentar la demanda de electricidad para calefacción y refrigeración, añadiendo aún más presión a los precios de los alimentos y la energía. Mientras tanto, la rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y la creciente demanda eléctrica para alimentar los centros de datos podrían aumentar los precios de la energía y de metales básicos como el aluminio y el cobre, que son esenciales para la infraestructura de IA.
“Los precios más bajos del petróleo ofrecen una oportunidad para que las economías en desarrollo impulsen reformas fiscales que fomenten el crecimiento y la creación de empleo”, dijo Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial y director del Grupo de Perspectivas. “Eliminar progresivamente los costosos subsidios al combustible puede liberar recursos para infraestructuras y capital humano en áreas que crean empleo y fortalecen la productividad a largo plazo. Tales reformas ayudarían a trasladar el gasto del consumo a la inversión, reconstruyendo el espacio fiscal mientras apoyan una creación de empleo más duradera”.
La sección especial del informe examina la historia de los acuerdos internacionales de materias primas en el contexto de los volátiles mercados de materias primas actuales. Concluye que, aunque muchos esfuerzos pasados —como el control de inventarios, las cuotas de producción y las restricciones comerciales— ayudaron a estabilizar los precios de algunas materias primas a corto plazo, pocas lograron resultados duraderos. El acuerdo internacional de materias primas más duradero, la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ha tenido dificultades para mantener el poder de mercado, especialmente cuando los precios son altos, porque los precios más altos tienden a atraer nuevos competidores al mercado. En lugar de utilizar esquemas de control de precios, El informe recomienda que los países fomenten una producción más diversa y eficiente, inviertan en tecnología e innovación, mejoren la transparencia de los datos y promuevan precios basados en el mercado para construir una resiliencia a largo plazo frente a la volatilidad de precios.
En el mundo la lechería tiene los mismos desafíos, requerimientos y necesidades que en Uruguay, entre ellos ampliar los mercados y corregir los aranceles a la baja, todo lo que sea posible.
Mirco De Vincenzi y Leo Bertozzi | Italia | Clal.it | Todo El Campo | El crecimiento no tiene que depender solo del tamaño. Estados Unidos necesita convertirse en líder mundial en producción láctea, con el objetivo de competir con Nueva Zelanda y la Unión Europea en los mercados. Esta es la ambición expresada por Gregg Doud, presidente y CEO de la NMPF (Federación Nacional de Productores de Leche), según quien el sector estadounidense no solo está creciendo en tamaño, sino también en influencia en los mercados globales.
La previsión de US$ 11.000 millones en nueva capacidad de procesamiento para 2026 refleja la confianza en el aumento de la demanda de los consumidores y en la capacidad de la industria para innovar, abasteciendo tanto al mercado nacional como a los consumidores internacionales. Desde Washington hasta Georgia, se están construyendo plantas modernas en varios estados para obtener productos nutritivos asequibles y al mismo tiempo fortalecen las oportunidades de exportación.
Sin embargo, esta ambición debe abordar la realidad de desafíos como la escasez de mano de obra, especialmente grave en los tambos, y la reforma de diferentes normativas y políticas. La dinámica de los aranceles y acuerdos con terceros países, especialmente asiáticos, es la herramienta para lograr esta codiciada primacía.
Crecimiento, expansión, oportunidad, optimismo, son más que nunca las palabras clave del momento.
Producir más, fortalecer la competitividad de la cadena de suministro, apostar por innovaciones en procesos y productos, y aumentar las exportaciones (también gracias a acuerdos internacionales que promueven políticas comerciales de cero aranceles).
Al rotar el mundo, ¿no podrían aplicarse también las acciones para la reactivación de la producción láctea estadounidense en Europa y contar con el apoyo de la Comisión Europea y los 27 Estados miembros? Ante la creciente demanda global, es esencial aumentar la productividad, la sostenibilidad y las exportaciones. (Clal.it es un sitio especializado en información láctea).