Montevideo | Todo El Campo | La faena de vacunos en el año, desde el 1° de enero al 13 de mayo tuvo una caída del 19,7% respecto a igual período de 2022; en tanto que la de ovinos registra un aumento del 40,3%, según datos informados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC).
803.789 VACUNOS.
La faena de ganado vacuno en la semana fue de 52.347 cabezas, y el año suman 803.789 animales, lo que representa una caída de 19,7% frente a el millón que se faenó en igual período de 2022.
De ese total de faena anual que asciende a 803.789 animales, por categoría se discrimina de la siguiente forma: 410.156 son novillos (variación respecto a 2022: -15,3%).
La faena ovina en la semana fue de 28.285; y en el acumulado anual totaliza 608.624 animales, un fuerte aumento del 40,3%.
Del total anual, 39.756 fueron son borregos (+56,7%); 39.336 capones (+20,5%); 5.701 carneros (+28,3%); 249.340 corderos (+41,2%); y 274.491 ovejas (40,8%).
FRIGORÍFICOS.
En cuanto a los frigoríficos, los que lideran la faena en vacunos son Las Piedras, Tacuarembó y Ontilcor; en ovinos Las Piedras, Somicar y Sidercol.
El presidente de la Sociedad de Criadores, Oscar Eduardo Ilundain, resaltó la gran calidad de las majadas vistas en la gira y la hospitalidad de quienes abrieron las porteras de sus establecimientos.
Montevideo | Todo El Campo | La Sociedad de Criadores Merilin tuvo su gira anual en el norte del país, visitando los departamentos de Salto y Artigas.
El miércoles 3 de mayo se visitó el establecimiento La Loma de Francisco Nacimiento ubicado en la zona de Sopas Salto. Familia con muchos años en la crianza de la raza, en la venta de genética a través de su cabaña, toda una vida atrás de las ovejas.
En esa jornada acompañaron la actividad en el entorno de 100 personas.
Se hicieron presente criadores Merilin, cabañeros, productores agropecuarios, vecinos, técnicos representando a Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), ente ellos el actual y flamante presidente Alfredo Fros; también investigadores y genetistas del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Formó parte de la gira la Escuela Agraria de Fraile Muerto con unos 20 jóvenes. La Sociedad de Criadores Merilin promueve y estimula el desarrollo de una majada en dicha institución.
El jueves 4 por la mañana se visitó el establecimiento Santo Domingo de Javier Rodríguez Morales y familia.
En la tarde fue el turno del establecimiento El Cortado de Leonardo Duarte y familia.
Santo Domingo como El Cortado son dos predios con mucha historia dentro de la raza y varias generaciones de criadores.
Con estas actividades la raza busca fomentar el intercambio entre productores, tener instancias de camaradería y ver dónde está la raza, como visualizar objetivos a mediano y corto plazo.
El presidente de la Sociedad de Criadores, Oscar Eduardo Ilundain, resaltó la gran calidad de las majadas vistas en la gira y la hospitalidad de quienes nos abrieron las porteras de sus establecimientos.
La Sociedad de Criadores tiene un rumbo claro de afinar sus lanas sin perder kilos de vellón ni calidad, apostando a la genética y a la selección. Es un doble propósito fino con una excelente calidad de carne.
Es un problema sobre el cual “se nos hace imposible mirar para el costado”.
Canelones | Todo El Campo | AMRU, la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay, expresó que el problema de los perros y la afectación de estos en la producción ganadera, especialmente ovina, requiere que la población sepa “ir por el camino del medio y encontrar la mejor solución”.
En una carta abierta que no saben a quién dirigir y por eso la hacen pública, las mujeres rurales reunidas en AMRU, expresaron que “no es novedad que las jaurías de perros están haciendo grandes destrozos a los criadores de ovinos”.
Como ejemplo, señalan que “hace unos días” se enteraron de la muerte de varios ejemplares de la raza Suffolk, entre ellos “la Gran Campeona de la Expo Prado 2022”, lo que significa una pérdida que va más allá del dinero, porque “hay elementos dentro de esos animales que ni todo el oro del mundo puede pagar”.
Agrega que el 30 de abril, una productora sufrió “el ataque de perros a sus llamas, cerca de Atlántida”, en Canelones.
Son situaciones en que “se nos hace imposible mirar para el costado, las perdidas económicas son inmensas, pero las emocionales son incalculables”, y piden “rápidas y eficientes soluciones” que incluyan “más controles casa por casa si es necesario, más multas, más penas” para quienes tengan perros de forma irresponsables.
Concluye que no hay que poner a la población de un lado o del otro, “debemos ir todos juntos por el camino del medio y encontrar la mejor solución”, a la vez que AMRU se pone “a disposición para trabajar en conjunto con quien sea necesario”.
“La oveja tiene un papel relevante para jugar en los sistemas de producción del país con una importante sinergia con otros rubros productivos”.
Montevideo | Todo El Campo | El Ing. Agr. Gianni Bianchi realizará un curso en producción ovina, el cual será presencial y “permitirá discutir en tiempo real e interactuar entre todos, expresó.
Será teórico y práctico, de tal forma que al finalizar la capacitación se visitarán un par de sistemas de producción ovina donde se pueda integrar todos los conocimientos impartidos.
“La oveja tiene un papel relevante para jugar en los sistemas de producción del país con una importante sinergia con otros rubros productivos”.
Asimismo, tiene la capacidad de “una alta tasa de retorno en relación a capital invertido, y amplias posibilidades de respuestas biológicas y económicas, si la sabemos trabajar”.
Sobre ese punto, el saber trabajar la oveja, es que se realizará la capacitación, atendiendo a un conjunto de tecnologías que aplicadas correctamente “la respuesta es muy grande”.
Quienes participen, recibirán un Manual de Buenas Prácticas de Producción Ovina.
Para la bichera, las enfermedades podales, el ataque de perros, el abigeato, en fin, para todo lo que muchas veces se maneja como causa de que el ovino esté en su piso histórico, hay soluciones o paliativos reales y la demostración es que esos factores no han sido impedimentos para que existan casos exitosos, que sin dudas los hay.
Ing. Agr. Gianni Bianchi* | Montevideo | Todo El Campo | La oveja es, desde hace un tiempo, una opción atractiva solo para los productores del basalto, en particular de basalto superficial, y para los de pequeña escala que tienen más dificultades para capitalizarse con vacunos.
En el basalto superficial la competencia con otras alternativas productivas prácticamente no existe y no hay nada más económicamente conveniente que producir lana y carne ovina como subproducto. Si se elige correctamente el recurso genético (solo Merino), se apunta bien en la genética de los carneros (usado DEP), se hace OFDA para selección de reemplazos, se esquila con grifa verde y se certifica el producto, el éxito está garantizado. La carne suele ser un subproducto porque en general no se venden corderos, sino borregos de 2 a 4 dientes luego de cosechar los vellones más finos y por ende de mayor valor.
Dadas las características de la carne ovina que demanda la industria y el escaso diferencial de precio que propone entre corderos precoces y borregos, el solo paso del tiempo y alguna primaverita buena permiten que los borregos cumplan las exigencias de peso y terminación para faena haciendo que el negocio camine bien.
Los productores chicos, por su lado, suelen presentar problemas de escala y de capital. En ese escenario la oveja, pensando en la producción de carne y, acá sí, buscando la mayor eficiencia posible es una excelente alternativa adicional que se integra muy bien con otros rubros y se adapta a la mano de obra familiar. De todas formas, hay que pensar qué hacer con la lana o de lo contrario evaluar seriamente qué razas deslanadas valdría la pena incorporar al país y de dónde traerlas.
¿Qué pasa con el resto de los productores medianos y grandes y con los sistemas fuera del basalto superficial? Si nos remitimos a las estadísticas y comparamos qué ocurría en esos sistemas 30 años atrás, la oveja prácticamente ha desaparecido.
¿Qué cambió para que dejara de ser una opción interesante? Básicamente que, en forma paulatina, pero a partir de las últimas 3-4 zafras drásticamente, la lana que producían las ovejas que no eran Merino, pasó de tener un valor interesante a no valer prácticamente nada. Por su parte, la carne que en estos sistemas podría estar llamada a jugar un papel preponderante, requiere, a diferencia de la producción de lana, más inversión tecnológica, por la sencilla razón que involucra dos procesos mucho más demandantes del ambiente y de la gestión del hombre, como son la reproducción y el crecimiento.
Lo anterior para nada pretende disminuir la actividad de los sistemas laneros de lanas finas que hacen las cosas bien, al revés. Cierto es, como ya fue dicho, que se benefician de un sistema de comercialización de carne ovina que prácticamente no discrimina entre un cordero cortando los dos dientes, un cordero precoz o un borrego de dos o cuatro dientes.
En el resto de los sistemas donde había ovejas de lanas medias (tirando a gruesas) en la década de los 90, el ingreso del rubro hoy es prácticamente solo por carne. Pero como mayoritariamente los niveles de señalada no se han modificado sustancialmente, se produce un número relativamente bajo de corderos por año, a lo que se agregan condiciones nutricionales y de manejo que no son las adecuadas para potenciar el ingreso y mejorar el resultado económico.
Es en estas situaciones donde surgen nítidamente las ventajas de otros rubros que, en estas zonas, a diferencia del basalto superficial, aparecen como alternativas atractivas y reales: agricultura, ganadería de carne o leche, forestación.
Con el agregado de que también es aquí donde las debilidades del ovino se hacen más palpables (más trabajo, más riesgo por abigeato y ataque de perros, dificultad de mantenerlos en el potrero asignado, etc.). Por ello, las innegables fortalezas de la producción ovina moderna (rápido retorno del capital invertido, alto techo productivo a un relativo bajo costo, sinergismo con la agricultura y eficiencia en el uso de pasturas, etc.) pasan casi desapercibidas.
Esto sucede ya sea porque no se implementa la tecnología que permitiría poner en evidencia las fortalezas señaladas o, lo que es peor, porque quienes hacen muy bien los deberes y señalan 150% (igual que en Nueva Zelanda) suelen encontrarse de manera sistemática no solo con la no diferenciación en el precio por entregar un cordero pesado y precoz (similar al que producen Australia o Nueva Zelanda), sino que, además, en no pocas ocasiones se encuentran con los famosos “trancazos” de la industria. La señal recibida es pésima, su reiteración desanima y empuja a estos productores de punta a abandonar el rubro.
Para la bichera, las enfermedades podales, el ataque de perros, el abigeato, en fin, para todo lo que muchas veces se maneja como causa de que el ovino esté en su piso histórico, hay soluciones o paliativos reales y la demostración es que esos factores no han sido impedimentos para que existan casos exitosos, que sin dudas los hay.
En el área de capacitación hay todavía un largo camino a recorrer a todo nivel. La generación local de conocimientos no podría estar ajena a cualquier proceso de desarrollo serio y a largo plazo que se implemente y en ese sentido, lamentablemente, se retrocedió habida cuenta del desmantelamiento de los equipos de investigación sufrido en la Eemac de la Facultad de Agronomía y en el SUL.
Por supuesto, que la transferencia y adopción también deben ser contempladas y ahí le caben las generalidades de la ley a las instituciones que se dedican a ello en el ámbito nacional y que por distintas razones no han logrado revertir la situación actual. Los problemas para afuera de la portera del productor escapan al sector primario y también a los técnicos, pero claramente son un desaliento para aquellos que todavía apuestan a la oveja, pero no ven plasmado el trabajo y la inversión al momento de vender sus corderos, pese a que en el mundo la demanda y los valores de la carne ovina siguen siendo muy buenos.
Esta vez le tocó a Daniel Basile, en ruta 23, Guaycuru en San José, por ahora son15 los ovinos encontradas en condiciones parecidas.
Pedro Scremini | Montevideo | Todo El Campo | ¿Hay alguna imagen más dura, más dolorosa, más indescriptible que esta? Una oveja atacada por perros, viva y con las vísceras por el suelo, mutilada y destrozada viva.
¿Dónde están los colegas, las protectoras de animales, los animalistas, los integrantes del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que aquel 28 de enero se “escandalizaban”?
Aquel día llevamos dos ovejas lastimadas (incomparable con esto) y dos muertas para mostrar esta realidad, realidad que vivimos a diario. ¿Dónde están cuando ven estas imágenes?
Esta vez le tocó a Daniel Basile, en ruta 23, Guaycuru en San José, por ahora 15 encontradas en condiciones parecidas.
La hipocresía y el cinismo son comportamientos deplorables en cualquier persona y más cuando representan a algún colectivo.
Basile está solo, como también lo estará cualquiera sea el productor al que le pase.