Además, INIA renovó la página web haciéndola mucho más accesible para todos.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) celebra los primeros 20 años desde que, en diciembre de 2004, se cumpliera con el anhelo de dotar al Instituto de su propia revista de publicación trimestral.
Desde entonces, la revista se ha convertido en uno de los productos de INIA más conocido y valorado por los usuarios.
En el transcurso de estos 20 años se han publicado más de mil artículos de divulgación, dando a conocer los avances más recientes de las investigaciones, desarrollos tecnológicos y herramientas generadas por los diversos equipos técnicos de INIA (e INIA junto a otras instituciones), con foco en la transferencia de tecnología y la comunicación de logros.
En la actualidad Revista INIA es publicada y difundida únicamente en formato digital, a través de los diferentes canales del Instituto: web institucional, Twitter, Facebook, WhatsApp, mailing y medios de prensa.
El número 79 de Revista INIA incluye más de 30 artículos técnicos y actividades de transferencia.
INIA aprovecha el aniversario de la publicación para reconocer y agradecer la visión y dedicación de todas las personas que estuvieron involucradas en la creación de este producto de comunicación desde aquellas primeras etapas y que hoy tanto representa a la institución.
También, INIA agradece a los lectores por el acompañamiento a lo largo de los años, valorando especialmente las sugerencias y aportes realizadas.
LA REVISTA ANIVERSARIO.
La Revista INIA N° 79, correspondiente a diciembre 2024, trata los siguientes asuntos: INIA por dentro, hortifruticultura, cultivos, socioeconomía, biotecnología, forestal, producción familiar, sustentabilidad, producción animal, agroalimentos, arroz ganadería, FPTA, y actividades.
NUEVA WEB.
INIA renovó la página web haciéndola mucho más accesible para todos, facilitando el acceso al material de lectura e información en general: INIA.
Nota en base a artículo de INIA, con adaptaciones para Todo El Campo.
El buen manejo del agua ya es una prioridad en el medio rural; ahora también lo está siendo en las ciudades. En algunos casos se habla de “ciudades esponjas” para responder a los excesos como a los déficits de precipitaciones.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay el uso del riego y el manejo del agua son temas en los que se ha avanzado mucho, quizá más en la conciencia de los productores y las instituciones que en los hechos concretos y reales, lo cual no necesariamente debe entenderse como una crítica, sino lo contrario, porque los mejores cambios son los que previamente la sociedad los asume como necesarios.
En la medida que el productor pueda va ir invirtiendo para garantizar el agua en su establecimiento, para poder suministrarla a los animales, poder regar, y garantizar su producción.
El próximo ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, dijo que ente las prioridades del su ministerio está el tema del agua y eso merece ser apoyado.
No obstante, el buen manejo del agua no significa garantizarla únicamente cuando la falta de precipitaciones se convierte en una amenaza o un problema grave. Es importante solucionar ese aspecto, pero no menos trascendental es el saber manejar el agua cuando nos llega regalada desde el cielo.
Todos los países del mundo piensan en el agua, por razones obvias, como elemento estratégico que deben asegurar, pero los cambios que está experimentando la naturaleza nos impone pensar en cómo manejar el agua de las lluvias, porque no podemos continuar dándonos el lujo de perderla en millones de litros por no contar con la infraestructura que nos permita guardarla, evitando que se pierda en el mar.
Sin embargo no es solo “evitar que se pierda en el mar”, sino también evitar que cause daño por exceso. Todos vimos lo que sucedió este año en Río Grande do Sul, con inundaciones terribles por el alto volumen de precipitaciones en muy pocos minutos. El evento podría haber ocurrido un poco más al sur y afectarnos en Uruguay.
También vimos -en un fenómeno mucho menos grave que el de Brasil, pero que no es la primera vez que pasa- cómo se inundan los campos de Rocha cuando caen algunos milímetros de más.
Evidentemente la respuesta que podemos dar a los eventos climáticos tiene su límite, pero hay que comenzar a hacer algo para asegurarnos el menor impacto posible cuando la tenemos en exceso, como cuando es deficitaria, con una lógica de ganar-ganar: cultivarla cuando es mucha, para aprovecharla cuando es poca. No es una tarea sencilla, pero tampoco imposible.
CIUDAD ESPONJA.
En Uruguay y en el mundo la falta o el exceso de precipitaciones no es un problema solo del medio rural, cada vez se da más se da en ciudades y con una violencia para nosotros desconocida. Porto Alegre y Valencia (España) son dos ejemplos recientes.
Algunas ciudades están poniendo en práctica las denominadas “ciudades esponja” que incluyen varias soluciones que busca optimizar la absorción del agua de la lluvia, con el fin de paliar contra la falta de agua, pero también disminuir el impacto de las lluvias torrenciales.
Esa nueva idea en la realización de la arquitectura urbana puede significar cambios radicales en los lugares donde vivimos, pero también son cambios positivos y necesarios.
El Observatorio de Innovación para Ciudades Sostenibles (OICS), una plataforma virtual para mapear y difundir contenidos y soluciones urbanas innovadoras en sostenibilidad que cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), explica el concepto de “ciudad esponja”. Se entiende por tal a aquellos centros urbanos “sensibles al agua” capaces de “retener, limpiar e infiltrar el agua utilizando soluciones basadas en la naturaleza”.
Como vemos, en un mundo en el que cada vez falta se hace más grave el problema del agua -por exceso o por falta de ella-, su manejo es cada vez más necesario y abarcativo.
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Foto de portada: China es uno de los primeros países en aplicar la creación de ciudades esponja a gran escala. Ha habido más de 16 ciudades desde 2012, cuando comenzaron los proyectos; en la foto se observa una vista del parque Jinhua Yanweizhou, en la ciudad de Jinhua. | Foto de National Geographic.
La puesta en marcha de este sistema propicia un cambio de paradigma en el control, porque lo gestiona desde el análisis de riesgo y apoya los cambios necesarios en los puntos críticos identificados.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Carnes (INAC) lanzó una experiencia piloto para la implementación del Sistema de Auditoría para la Integridad (SAI) de la cadena cárnica, comenzando en esta instancia , con una evaluación de rutina en una carnicería.
Este nuevo sistema cumple con uno de los objetivos definidos en el plan estratégico del Instituto para asegurar la integridad de los productos y procesos en la cadena, garantizando la transparencia, eficiencia y confiabilidad de la información.
Incluye a carnicerías, vehículos, establecimientos habilitados y empresas e interactúa con otras plataformas generadas por el Instituto como el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec) y el Sistema de Registro y Gestión del Abasto (SRGA).
Contribuye asimismo en lo operativo a la auditoría de estándares, para formalizar, fijar estándares simples y alcanzables dentro del marco normativo vigente, enfocando en la mejora de la integridad de las carnes uruguayas.
Durante la evaluación de rutina que tuvo lugar este miércoles en un punto de venta de carnes, la propia plataforma generará in situ un informe que será enviado al domicilio electrónico de la carnicería registrado en el Runec y a diferentes áreas del Instituto implicadas en el proceso.
La puesta en marcha de este sistema propicia un cambio de paradigma en el control, porque lo gestiona desde el análisis de riesgo y apoya los cambios necesarios en los puntos críticos identificados.
De esta forma se unifica y sistematiza la información de los legajos de los agentes de la cadena, se monitorean procesos en tiempo real, se genera una vía de comunicación con los agentes y se integra en forma completa con los sistemas de INAC y con los sistemas externos.
El sistema cuenta con un motor que asigna automáticamente las tareas a los auditores, indicando la frecuencia de inspección anual, dato obtenido a partir de las evaluaciones diagnósticas realizadas en todo el país durante 2022 y 2023. A dicho motor, se le irán incorporando distintas variables como el tipo de actividad de empresa o recurso, la situación registral.
También tendrá en cuenta el volumen de comercialización, el grado de manipulación de los productos, los hallazgos críticos o puntajes obtenidos en las evaluaciones, historial de sanciones e incumplimientos, entre otros con el fin de gestionar las inspecciones en base a riesgo.
De esta manera, INAC continúa con el proceso de modernización de los sistemas de control, apoyado en soluciones tecnológicas.
La visita de los técnicos coreanos incluyó reuniones con autoridades nacionales, visitas a instituciones clave y campos experimentales.
Montevideo | Todo El Campo | Entre el 27 de noviembre y el 10 de diciembre, técnicos de la Administración de Desarrollo Rural (RDA) de Corea visitaron nuestro país en el marco del acuerdo de Cooperación en Biotecnología Agropecuaria entre ambos países.
Ese acuerdo se basa en el Memorando de Entendimiento (MOU) firmado en junio de 2023*, y busca desarrollar tecnologías innovadoras para promover la sostenibilidad y la productividad en el sector agropecuario, informó Digebia (Dirección General de Bioseguridad e Inocuidad Alimentaria).
La visita de los técnicos coreanos incluyó reuniones con autoridades nacionales, visitas a instituciones clave y campos experimentales.
La colaboración entre Uruguay y Corea en biotecnología agropecuaria se consolidó en mayo de 2024 con la inauguración de la oficina Korea-Uruguay Biotechnology Cooperative Laboratory, ubicada en el predio del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU)**.
LAS CUATRO LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN ESTRATÉGICAS.
Posteriormente, en junio de 2024, comenzaron las actividades en cuatro líneas de investigación estratégicas que son: A) evaluación de riesgos de organismos genéticamente modificados, B) desarrollo de semillas de soja tolerantes a la sequía, C) comercialización de biomateriales de alto valor y D) desarrollo de trigo con propiedades funcionales para la salud.
Esas iniciativas reúnen a diversas instituciones nacionales, incluyendo el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de Semillas (Inase), la Universidad de la República (Udelar) a través de sus facultades de Ciencias, Agronomía y Medicina, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el LATU.
El objetivo principal es desarrollar productos biotecnológicos innovadores que refuercen la seguridad alimentaria, fortalezcan la resiliencia de cultivos clave y promuevan prácticas agropecuarias sostenibles, consolidando a Uruguay como un referente en la región.
VISITA A URUGUAY.
El Dr. Ancheol Chang y Sang Gu Lee visitaron Uruguay como parte de la línea de investigación centrada en la evaluación de riesgos de organismos genéticamente modificados. Durante su estancia, realizaron visitas a las instituciones que participan del proyecto interactuando con los técnicos y actores estratégicos involucrados.
También visitaron otras organizaciones clave como el LATU, el Instituto Pasteur, el Uruguayan Innovation Hug (UIH) y el Sistema Nacional de Bioseguridad (SNB), fortaleciendo la colaboración y el intercambio de conocimientos en el ámbito de la biotecnología.
El recorrido incluyó visitas a instalaciones experimentales en localidades como Young, Mercedes, INIA La Estanzuela e INIA Las Brujas, donde se llevan a cabo ensayos de campo en el marco del proyecto.
Asimismo, los técnicos recorrieron predios con producción agrícola a escala comercial en el Departamento de Soriano, lo que les permitió conocer de primera mano las prácticas agrícolas uruguayas y profundizar en los desafíos que enfrenta el sector.
Durante estas actividades, se resaltó la importancia de desarrollar productos biotecnológicos que integren innovación y sostenibilidad, fomentando simultáneamente la competitividad en los mercados internacionales.
Además de la visita de los técnicos coreanos, en el marco de esta cooperación, dos especialistas uruguayas del MGAP e Inase, se encuentran en Corea recibiendo capacitación especializada. Esta formación refuerza la transferencia de conocimientos y consolida las capacidades locales, fortaleciendo aún más la colaboración entre ambos países en biotecnología agropecuaria.
Esta cooperación entre Uruguay y Corea no solo representa un avance significativo en el ámbito científico y tecnológico, sino que también fortalece los lazos bilaterales entre ambos países. Con objetivos a corto y largo plazo que incluyen la publicación de artículos científicos, el desarrollo de prototipos biotecnológicos y la comercialización de productos innovadores, este acuerdo posiciona a Uruguay como un actor clave en el desarrollo agropecuario sostenible y refuerza su liderazgo en la región.
Las certificaciones voluntarias de sostenibilidad parecen ser una herramienta valiosa para impulsar el comercio, en particular, el de los países en desarrollo que exportan hacia mercados más desarrollados.
Montevideo | Todo El Campo | Las normas voluntarias de sostenibilidad (VSS, por sus siglas en inglés) son certificaciones privadas que aseguran que los productos y procesos de producción cumplan con una amplia variedad de métricas de sostenibilidad, promoviendo prácticas sostenibles en las cadenas de suministro.
En una nota del Banco Interamericano de Desarrollo -BID- (que se publica a continuación) se analiza un reciente estudio de este organismo internacional regional que muestra que las certificaciones VSS pueden impactar positivamente las exportaciones agrícolas, particularmente en países en desarrollo como América Latina y el Caribe.
Marcelo Dolabella y Mario Saeteros son los autores del siguiente texto. Ambos son consultores de Investigación Económica en el Sector de Integración y Comercio en el BID.
El texto original tiene modificaciones para Todo El Campo.
EL IMPACTO DE LAS NORMAS VOLUNTARIAS DE SOSTENIBILIDAD EN LAS EXPORTACIONES AGRÍCOLAS: ¿AMIGAS O ENEMIGAS?
Los productos básicos agrícolas representan una proporción sustancial de las exportaciones de muchos países en desarrollo, particularmente en América Latina y el Caribe (ALC). Esto significa que cualquier cambio en las prácticas agrícolas puede tener un impacto significativo en los flujos de comercio.Las normas voluntarias de sostenibilidad (NVS) son certificaciones privadas que garantizan que los productos y los procesos productivos cumplen con una amplia variedad de métricas de sostenibilidad que persiguen fomentar prácticas sostenibles a lo largo de las cadenas de suministro. Estas normas tienen potencial de impulsar o restringir los flujos comerciales en la región.
¿De qué modo afectan al comercio internacional estas normas? ¿Son amigas o enemigas? Este artículo explora un estudio reciente del BID (*), que analiza datos referidos a 12 de los principales esquemas de NVS1 aplicadas a ocho productos básicos clave del sector agrícola entre 2013 y 2021, y que aporta nuevas reflexiones sobre su influencia variable en el comercio. En lugar de centrarse únicamente en normas específicas el estudio analiza 12 grandes regímenes de SSV para ofrecer una visión global de su papel en el comercio internacional.
LAS CERTIFICACIONES NVS: CARACTERÍSTICAS Y TENDENCIAS.
En 2021, había 25,7 millones de hectáreas certificadas en los países en desarrollo, de las cuales el 37 % pertenece a ALC. Si se observa más detenidamente la evolución de las áreas certificadas, se advierte una tendencia al alza en todos los casos (gráfico 1). Entre 2013 y 2021, la superficie certificada de ALC se incrementó un 37%, pasando de 6,8 a 9,3 millones de hectáreas. Sin embargo, en otras regiones en desarrollo, aumentó a más del doble.
El coeficiente de cobertura de las certificaciones NVS2 varía de un país a otro y para cada producto básico. Por ejemplo, en 2021, apenas el 1,7 % de la soja y el 2,7 % de las bananas de todo el mundo tenían una certificación NVS. Por su parte, el algodón y el cacao fueron los productos básicos más certificados, con al menos el 20,3 % y el 21,5 % de sus superficies cosechadas certificadas, respectivamente.
LOS EFECTOS EN EL COMERCIO.
Las razones por las cuales las NVS pueden tener efectos positivos o negativos en el comercio dependen de diversos mecanismos. Por lo tanto, los efectos globales de la adopción de las NVS en el comercio en los distintos países y productos deben ser estudiados y comprobados mediante datos y análisis empíricos.
¿Qué fuerzas inclinan la balanza?
Las NVS potencian las exportaciones agrícolas. Un aumento de un punto porcentual en las superficies con certificación NVS incrementa los flujos comerciales en un 1,9 %. No obstante, este efecto varía con la proporción de superficie ya certificada. El efecto es más pronunciado en superficies no certificadas o muy limitadas, y disminuye a medida que crece la superficie certificada. Esto sugiere que los productores pioneros en la adopción de las normas obtendrán mayores beneficios.
Las bananas, el aceite de palma, el té y el algodón son productos que impulsan los efectos positivos del aumento de las certificaciones NVS en el comercio. Por ejemplo, aumentar un punto porcentual en la cobertura de las NVS para las bananas y el aceite de palma genera un aumento del 4% en las exportaciones.
Los efectos en el comercio son más pronunciados en los países de ingresos más bajos que exportan hacia países de ingresos altos. Si un país de ingresos bajos aumenta su cobertura de las NVS un punto porcentual, es probable que sus exportaciones se incrementen más de un 20 %. Esto significa que las certificaciones NVS pueden cumplir una función muy importante al reducir las asimetrías de información entre consumidores y productores.
En el caso de los exportadores de ALC, los resultados sugieren que se produce un cambio de destinos de exportación. La adopción de las NVS para una mayor cantidad de productos genera un incremento de las exportaciones hacia países de ingresos altos y una disminución de los destinos de ingresos bajos.
La proliferación de los esquemas de NVS para un producto básico en particular reduce los beneficios de la certificación. Este efecto es más pronunciado en el caso de los grandes productores, lo cual puede atribuirse a los costos adicionales de cumplir con múltiples normas y requisitos divergentes. Del lado del consumidor, contar con más opciones puede generar confusión y la sensación de que se está frente a un ecopostureo o greewashing (prácticas engañosas donde las empresas fingen ser más ecológicas de lo que realmente son).
Los mercados globales menos saturados ofrecen un mayor potencial para exportar. Cuando la cobertura global de las NVS para un producto básico en particular es casi nula, aumentar la cobertura local de estas normas puede dar lugar a un incremento de las exportaciones en un 4,4 %. No obstante, a medida que aumenta el número de agricultores que certifican su producción, este efecto positivo empieza a menguar y, eventualmente, se torna negativo.
BALANCE Y RECOMENDACIONES.
La evidencia empírica sugiere que los efectos de la adopción de las NVS en el comercio tienden a ser positivos, aunque con una gran heterogeneidad y muchos matices.
Para traducir estos resultados en medidas de política se recomienda:
1. Incorporar los requisitos de las NVS en la legislación nacional. Para fortalecer la competitividad de los exportadores es preciso trabajar en estrecha colaboración con los organismos de certificación a fin de alinear las normas nacionales con los requisitos de las NVS reconocidas internacionalmente. Esto ayudaría al sector exportador de los países en desarrollo a estar mejor preparado para cumplir con las regulaciones medioambientales, como el Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación aprobado por la Unión Europea.
2. Promover el reconocimiento mutuo y la coordinación entre las NVS. Simplificar el cumplimiento a través de acuerdos de reconocimiento mutuo entre las distintas NVS puede evitar la duplicación de costos y ampliar el acceso a mercados. Asimismo, los considerados “metarreguladores”, como la Alianza Internacional de Etiquetado Social y Ambiental (ISEAL, por sus siglas en inglés) pueden colaborar en este proceso.
3. Recurrir a los acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales para promover la adopción de las NVS. Establecer preferencias arancelarias adicionales para los productos certificados y el reconocimiento mutuo de las reglas de las NVS entre los socios de un acuerdo mitigaría los costos que implican estas normas y promovería, al mismo tiempo, una producción sostenible.
CONCLUSIÓN.
Las certificaciones NVS parecen ser una herramienta valiosa para impulsar el comercio, en particular, el de los países en desarrollo que exportan hacia mercados más desarrollados. Estas certificaciones destacan la calidad y sostenibilidad de los productos, lo que impulsa la demanda, facilita el acceso a los mercados, reduce brechas institucionales y promueve el desarrollo económico. Sin embargo, los beneficios varían según el tipo de producto básico y tienden a disminuir a medida que proliferan las normas o que aumenta la producción certificada. Para maximizar el impacto de las NVS, los responsables de formular las políticas y las partes interesadas deben considerar el contexto específico y los desafíos asociados con los distintos productos básicos y mercados.
Aseguran que no tienen “miedo a competir”, sino que exigen “igualdad de condiciones”; y advierten que cultivos como el arroz, los cítricos y el azúcar serán los más perjudicados.
Madrid, España | Todo El Campo | El lunes 16 se concentraron agricultores de toda España frente al Ministerio de Agricultura en la capital española para protestar contra el acuerdo comercial de la Unión Europea con el Mercosur, por considerarlo perjudicial para el sector.
Félix Expósito, productor de aceituna y aceite en la Comunidad de Madrid, criticó duramente las desigualdades que el tratado impondrá: “Ahora mismo todos los productos que sacamos de Europa van al cien por ciento garantizados, pero cuando nos vendan el vacuno de Argentina o de Brasil o la colza y todas esas cosas, esos productos no llevan los fitosanitarios que llevamos nosotros”.
Desde asociaciones como Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), denuncian que este tratado supondrá una “competencia desleal” que amenaza la sostenibilidad económica de los agricultores europeos, quienes enfrentan estrictas regulaciones comunitarias mientras los productos importados no estarán sujetos a las mismas exigencias, informó ayer TeleMadrid desde uno de los brazos de la movilización.
Los manifestantes reclaman mayor protección para los productos españoles mediante ayudas, etiquetados claros que garanticen el origen y calidad, y la defensa de las denominaciones de origen.
También advierten que cultivos como el arroz, los cítricos y el azúcar serán los más perjudicados, mientras que el aceite de oliva podría beneficiarse debido a la baja producción de los países de Mercosur.
“No tenemos miedo a competir, pero queremos hacerlo en igualdad de condiciones” añadió Expósito que también acusa al Gobierno de desatender sus demandas y tomar decisiones sin contar con las asociaciones agrarias: “No se reúne con los agricultores, no se reunía con las recepciones agrarias, no se reúne con nadie”.
Según medios de comunicación españoles, de la protesta participaron unos 5.000 productores de diferentes rubros.
EL GOBIERNO DEFIENDE EL ACUERDO.
A comienzos de diciembre el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, aseguró que el acuerdo de libre comercio con el Mercosur hará que el sector agroalimentario español salga “reforzado”.
En X Planas escribió: “El Mercosur es una gran oportunidad económica para el sector agrario. España gana con él. Nuestro sector agroalimentario saldrá reforzado de esta apertura a un continente con el que nos unen lazos de cultura e idioma”.
Carlos Cuerpo (en el siguiente video), ministro de Economía de España comentó en X que el acuerdo entre los bloques es una “magnífica noticia” porque se traga de “un instrumento que articulará y potenciará la cooperación política y económica de ambas regiones, que, juntas, son más fuertes.”.
Se general “beneficios también sociales y medioambientales”.
Foto de portada en un momento de la concentración de productores el lunes 16 en Madrid. Foto de X.