La idea que dio origen al proyecto surgió de una inquietud en torno al destino de los residuos generados por la industria forestal, particularmente los subproductos madereros. La observación directa del entorno industrial fue clave, sobre todo por la cantidad de aserrín que se descarta como residuo.
Montevideo | Todo El Campo | La industria forestal y la economía circular se unen en un proyecto de estudiantes que recientemente obtuvieron su título de Tecnólogos en Mecatrónica en UTEC Fray Bentos.
El proyecto fue denominado “EcoPrint 3D: impresión con pasta de madera” y consiste en el desarrollo de un nuevo material que permite reutilizar aserrín para la creación de piezas mediante un sistema de impresión 3D, adecuado y desarrollado especialmente para esta tarea.
Desarrollado por los estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica de UTEC Fray Bentos, Emilia Rondán y Enzo Castillo, el proyecto se basa en la mezcla de aserrín -obtenido de la industria maderera- y cola vinílica principalmente. Esto permite crear un nuevo material, que, procesado a través de componentes adaptados especialmente para su impresión 3D, se convierte en piezas utilizables en el día a día, como vasos, platos o armazones para lentes. Este proceso permite que el aserrín tenga una nueva vida, en lugar de quemarse o degradarse.
Emilia y Enzo actualmente cursan el séptimo semestre de la carrera de Ingeniería. Emilia tiene 25 años, es oriunda de Cardona, Soriano, y vive desde hace seis años en Fray Bentos. Enzo tiene 29 años y también reside en esa ciudad.
La idea que dio origen al proyecto surgió de una inquietud compartida en torno al destino de los residuos generados por la industria forestal, particularmente los subproductos madereros. La observación directa del entorno industrial fue clave, sobre todo por la cantidad de aserrín que se descarta como residuo.
Esa problemática y posible aplicación a la impresión 3D, entre otras, fue relevada y proyectada por las áreas de Tecnologías para Mantenimiento (Yamilé Lara) y de Sistemas Inteligentes y Ciberfísicos (José Sasías) de la carrera, considerando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, e incluso presentando datos detallados ante los Grupos de Investigación Estratégica (GIE) de la Universidad, el MIEM y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La propuesta de proyecto fue abordada por Emilia y Enzo, quienes agregaron más investigación al tema. A su vez, se movilizaron distintos sectores e investigadores de UTEC para ayudar a los estudiantes en las distintas fases del desarrollo: Lab-A para calibraciones y generación de primeros modelos (Mateo Olivera y Manuel García), Diseño Mecánico (Francisco Zambrano), Laboratorio de Mecánica (Darío García) para producción de piezas y Laboratorio de Mecatrónica (Roberto Dos Santos y Leonardo Eguia) para instrumentar componentes del control electrónico.
“Tomamos como ejemplo cercano la planta de UPM de Fray Bentos, comprendiendo la necesidad de aprovechar los residuos forestales y planteamos soluciones en ese sentido”, explicó Emilia. “Varios de sus procesos generan fragmentos muy pequeños de madera, que conforman el aserrín que se clasifica en distintos niveles de granularidad o refinamiento y posibilidades de uso”, agregó Enzo, quien además trabaja en UPM.
Consultados sobre el destino actual de ese material, señalaron: “Es común en las industrias agroforestales, usar los residuos leñosos para procesos de conversión de energía térmica a veces incluso generación eléctrica. En muchos casos, cuando las necesidades, distancias, volúmenes y costos lo justifican, esos residuos se compactan y trasladan.”, detalló Enzo. A pesar de ese uso, “nos motivaba la idea de reutilizarlo y aprovecharlo de otra forma más innovadora”, apuntó Emilia.
UN PROCESO DE PRUEBAS SUCESIVAS HASTA LOGRAR UNA PASTA ESTABLE
El aserrín fue el componente central del trabajo, al que luego se le sumaron distintos aditivos. La finalidad fue lograr un compuesto estable. Esto implica que los objetos no colapsen al ser impresos, que puedan soportar peso o presión sin romperse, y que además resistan condiciones de humedad.
“Probamos con otros componentes que se mezclaban con resinas y otros tipos de biopolímeros. Y la mejor opción fue realizarlo con cola vinílica” indicó Emilia. La cola vinílica resulta ser un producto de muy baja toxicidad, buena capacidad de unión y de un nivel de degradación que acompaña al de la madera. “Se genera una pasta viscosa y moldeable al inicio para poder extruirlo (dar forma al material) e imprimirlo”, agregó la estudiante.
Según explicaron, no existe actualmente en el mercado una tecnología igual a la que desarrollaron. Si bien hay materiales comerciales para impresión 3D que incluyen madera, lo hacen en porcentajes bajos. “La idea es que tenga un mayor porcentaje de aserrín y menos de los otros componentes como la cola vinílica. En la mayoría de los compuestos que encontramos en el mercado, como el MDF, tienen un 30% de aserrín y lo combinan con resinas que son más plásticas que la cola vinílica”, señaló Emilia.
Este aspecto es clave ya que, a menor porcentaje de aditivos plásticos, más alineado pasa estar el proyecto con el concepto de economía circular. Además, las piezas impresas pueden volver a convertirse en pasta, para pasar nuevamente por el proceso y convertirse en otro objeto.
PRÓXIMO OBJETIVO: IMPRIMIR PIEZAS DE MAYOR TAMAÑO
El proyecto EcoPrint 3D cumplió con los objetivos de formación ya que permitió a Emilia y Enzo obtener la titulación intermedia de la carrera de Ingeniería en Mecatrónica. No obstante, la iniciativa continúa como parte de un proyecto más amplio impulsado por la Unidad Tecnológica de Industrialización y Mantenimiento con Tecnologías Emergentes (IMTE), apoyado por el GIE, ambos de UTEC, y con colaboración del BID.
Este último otorgó financiación para cubrir la adquisición de recursos e insumos básicos. El proyecto macro a cargo de los docentes e investigadores Yamilé Lara y José Sasías se orienta al “Desarrollo de materiales para piezas de robótica a partir de residuos de la industria forestal”. Este aborda tres líneas de trabajo de fabricación inteligente, mediante panelizado, moldeado e impresión en 3D.
Según explicaron, la parte de Impresión 3D, se encuentra en la primera de las cinco fases del plan general, centrada en el desarrollo inicial y la validación de la tecnología.
Actualmente se trabaja en nuevas propuestas y cronogramas de actividades para avanzar hacia siguientes etapas. En paralelo, desde la carrera de Ingeniería, Emilia y Enzo proyectan dedicar el segundo semestre al desarrollo de su tesis, enfocada en escalar el proyecto a mayor tamaño y alcance.
“Está pensado crear muebles, como una mesa de comedor, una puerta, un estuche de guitarra, etc. La idea es que sean esas las dimensiones de las piezas a producir”, concluyó la tecnóloga.
La ganadería se está esforzando de varias maneras para hacer su producción cada vez más sostenible y verde, y lo está logrando.
Montevideo | Todo El Campo | El cambio climático es uno de los grandes desafíos de estos tiempos, y su impacto en la ganadería genera un debate intenso. Mientras algunos señalan a este sector como uno de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero, la realidad es mucho más compleja y merece un análisis más justo basado en datos científicos.
Sobre esa cuestión, el médico veterinario Juan Pascual (Universidad de Zaragoza y executive MBA por el Instituto de Empresa), planteó una visión rigurosa sobre el papel de la ganadería en el contexto medioambiental.
“En términos globales, la ganadería es responsable del 12% de las emisiones de gases de efecto invernadero, tanto directas como indirectas”, dijo Pascual, y resaltó que a pesar de ser una cifra importante, se debe valorar el uso de la tecnología que hacen los países para bajar ese porcentaje. Por ejemplo, en el caso de la Unión Europea, ese 12% se reduce al 7%, lo que no es menor, casi un 50% menos.
Asimismo, aludió al rol clave de la ganadería en el reciclaje de residuos vegetales: “La ganadería es una fuente enorme de reciclaje. Según la FAO, el 86% de lo que consume el ganado son pastos que no se pueden cultivar, o restos vegetales que no podemos comer los humanos”.
Además, el estiércol de los animales es clave para la producción de fertilizantes orgánicos, reduciendo la necesidad de elaborar alternativas químicas que conllevarían un negativo impacto medioambiental: “El 50% del abono destinado a cosechar por la agricultura viene del estiércol de los animales. Esa tendencia de rechazar los productos animales por una cuestión ecológica, desde luego es síntoma de desinformación profunda”.
¿QUÉ PASARÍA SI NO EXISTIESE LA GANADERÍA?
Hay sectores que consideran positivo eliminar totalmente la ganadería y para eso impulsa el consumo vegetariano o vegano. ¿Qué pasaría si la ganadería desapareciera como producción y ya no tengamos la posibilidad de alimentarnos de carne?
“Aunque muchas veces los vegetales que comamos contengan minerales como el hierro, lo cierto es que están en una forma química que hace que no los absorbamos”, y el cuerpo los expulsa sin más: “Entran tal cual salen”, dijo el veterinario.
Numerosos estudios médicos desaconsejan dietas sin productos de origen animal, sobre todo en mujeres embarazadas, lactantes y adolescentes, debido a su riesgo de deficiencias de carácter nutricional. “Además de los aspectos morales como la muerte animal, ser omnívoro tiene más beneficios sociales, ideológicos y de salud que seguir dietas puramente vegetales”.
OPTIMISMO.
Juan Pascual es optimista sobre el futuro de la ganadería: “Lo más importante, tanto para reducir las emisiones como para dar de comer a toda la población, es la eficacia productiva, y esta se consigue eliminando enfermedades”.
Agregó que “es importante evitar el desperdicio, que se aproveche todo, y producir mejor”, y para eso es importante la salud animal.
EL PAPEL DE LOS VETERINARIOS.
Finalmente destacó el rol de los veterinarios: “La profesión veterinaria tiene un rol claro y de primer orden. Es importante que nos formemos para transmitir esta información, tenemos muchas más historias positivas que negativas, y ahora tenemos que estar orgulloso de ello. Tomar conciencia y tener mucha paciencia”.
Además de confiar en la ciencia, la mayoría de los encuestados de 68 países desea que la ciencia desempeñe un papel activo en la sociedad y en la formulación de políticas.
Montevideo | Todo El Campo | Entre los cambios observados en mundo contemporáneo está la creciente expresión de desconfianza de las personas hacia la ciencia. La humanidad se deja maravillar por los avances tecnológicos y cada vez depende más de ellos, pero reacciona contra asuntos que se creían no tenían marcha atrás, como el de las vacunas.
Lo peor de todo es que ese rechazo -que no es mayoritario en la sociedad según una investigación que dirigió la Universidad de Zúrich- tiene consecuencias gravísimas en la salud de las personas, pues permite que enfermedades hasta ahora controladas vuelvan a ser motivo de preocupación en el mundo médico.
Además, el cambio climático se ha tornado propicio para la difusión y contagios que antes estaban localizadas a países o zonas con determinadas características geográficas o climáticas.
LA ENCUESTA DE LA UNIVERSIDAD DE ZÚRICH.
En ese escenario, resulta que una encuesta mundial de la Universidad de Zúrich y ETH Zúrich (Suiza), reveló que la ciencia sigue generando confianza en la humanidad, lo que podría llevar a pensar que la voz creciente de los antivacunas obedece a que sólo hablan más fuerte, realizan una propaganda más eficaz, hacen un mejor uso de las redes sociales, o cuentan con apoyos mediáticos importantes, pero siguen siendo un grupo pequeño. Los científicos deberían tomar nota y actuar rápidamente.
La encuesta abarcó a 68 países y estableció que la confianza pública en los científicos sigue siendo alta. Se trata del mayor estudio pospandémico sobre la confianza en la ciencia, las expectativas sociales y las opiniones públicas sobre las prioridades de investigación, y en eso trabajó un equipo de 241 investigadores.
La confianza en los científicos se encuentra en un nivel moderadamente alto en todo el mundo, según el nuevo estudio internacional liderado por Viktoria Cologna, de la ETH de Zúrich, y Niels G. Mede, de la Universidad de Zúrich (UZH).
“Nuestros resultados muestran que la mayoría de las personas en la mayoría de los países tienen un nivel relativamente alto de confianza en los científicos”, dijo Viktoria Cologna, “y quieren que desempeñen un papel activo en la sociedad y la política”. El estudio no encontró evidencia para la afirmación frecuentemente repetida de una crisis de confianza en la ciencia.
El estudio es el resultado del trabajo de investigación TISP Many Labs, un esfuerzo colaborativo que permitió a los autores encuestar a 71.922 personas en 68 países, incluidos muchos países del Sur Global poco investigados (entendiéndose por Sur Global América Latina, África, Oceanía, sur de Asia).
Por primera vez desde la pandemia de coronavirus, el estudio proporciona datos de encuestas globales y representativas sobre las poblaciones y regiones del mundo en las que se percibe que los investigadores son más confiables.
LOS RESULTADOS.
En 68 países se relevó que la mayoría del público tiene un nivel relativamente alto de confianza en los científicos (nivel medio de confianza = 3,62, en una escala de 1 = confianza muy baja a 5 = confianza muy alta).
La mayoría de los encuestados también percibe a los científicos como cualificados (78%), honestos (57%) y preocupados por el bienestar de las personas (56%).
ÁREAS DE PREOCUPACIÓN.
Sin embargo, también aparecieron áreas de preocupación: pocos menos de la mitad de los encuestados (42%) cree que los científicos prestan atención a las opiniones de los demás.
Mede advirtió: “Nuestros resultados también muestran que muchas personas en muchos países sienten que las prioridades de la ciencia no siempre están bien alineadas con sus propias prioridades”, por lo cual “recomendamos que los científicos tomen en serio estos resultados y encuentren formas de ser más receptivos a los comentarios y abiertos al diálogo con el público”.
LA POLÍTICA.
El perfil político de las personas también marca posicionamientos sobre la confianza que tienen o no en la ciencia.
Las personas con opiniones políticas de derecha en los países occidentales tienden a tener menos confianza en los científicos que las que tienen opiniones de izquierda. Esto sugiere que las actitudes hacia la ciencia tienden a polarizarse a lo largo de líneas políticas. En la mayoría de los países, sin embargo, la orientación política y la confianza en los científicos no estaban relacionadas.
MAYOR ACTIVIDAD EN LA SOCIEDAD.
La mayoría de los encuestados desea que la ciencia desempeñe un papel activo en la sociedad y en la formulación de políticas.
A nivel mundial, el 83% de los encuestados cree que los científicos deberían comunicarse con el público sobre la ciencia, lo que impulsa un mayor esfuerzo de comunicación científica. Solo una minoría (23%) cree que los científicos no deberían abogar activamente por políticas específicas. El 52% cree que los científicos deberían participar más en el proceso de formulación de políticas.
La agenda para visitas de centros educativos continúa abierta hasta el mes de setiembre.
Río Negro | Todo El Campo | Durante las vacaciones de invierno, el Bioparque M’Bopicuá recibió a más de 600 personas en su segunda apertura del año a la comunidad. Visitantes de más de 10 departamentos del país disfrutaron de recorridos gratuitos que incluyeron fauna nativa, patrimonio histórico y actividades educativas centradas en la conservación de la biodiversidad.
La propuesta permitió conocer de cerca especies como yacarés, margays, tamandúas, pumas, coatíes y pecaríes, además de recorrer el Centro de Visitantes, una experiencia lúdica e interactiva pensada para todas las edades.
También se incluyeron espacios como el Sendero del Bosque -con 100 árboles nativos-, el Hotel de Insectos y el Jardín de Mariposas, incorporados en 2024 para enriquecer la propuesta educativa. La visita se completó con el recorrido por el histórico Saladero M’Bopicuá, declarado Monumento Histórico Nacional.
“En este año especial para nosotros por el 25 aniversario del Bioparque volvimos a abrir nuestras puertas a la comunidad durante las vacaciones de invierno. Estamos muy agradecidos por el interés de la gente de todo el país, que llenó, una vez más, los cupos en pocos días”, expresó Marina Flores, mánager de Sostenibilidad de Montes del Plata.
Flores también destacó: “Si sumamos las personas que nos visitaron en Turismo y esta semana, son más de 1500. Es un orgullo compartir lo que hacemos con tantas personas- Las visitas abiertas al público se suman a las que realizan cada año instituciones educativas y científicas, en el marco del compromiso de Montes del Plata con la sensibilización y la educación ambiental”.
VISITAS PARA CENTROS EDUCATIVOS.
En este contexto, recordó que la agenda para visitas de centros educativos continúa abierta hasta el mes de setiembre y que ya han participado cientos de niños de diferentes instituciones. Las visitas educativas al Bioparque pueden agendarse a través de este link: Agenda Bioparque
En San José nació la iniciativa que podría declarar al estornino pinto como plaga nacional. El ave fue comparada con el picudo rojo por lo dañino.
San José | Todo El Campo | A iniciativa de Fernando Beltrán, diputado suplente (Parrido Colorado), el estornino pinto podría declararse plaga nacional por el daño que causa en la producción hortofrutícola, especialmente en la viticultura.
Por debajo de su plumaje del estornino pinto (Sturnus vulgaris) esconde una negativa característica: se la considera una de las aves exóticas invasoras más perjudiciales a nivel global, principalmente por su impacto en la producción hortofrutícola y en la biodiversidad local.
En Uruguay, el Comité de Especies Exóticas Invasoras (CEEI) lo incluyó dentro de la lista de las 42 especies exóticas invasoras que posee nuestro país y que requieren de atención prioritaria dado los estragos que genera.
Atendiendo esa condición, el legislador colorado trabajó en el tema y con su colega y correligionario Carlos Rydström presentó un proyecto de ley que busca la declaración de plaga nacional del estornino pinto.
El animal es originario de Eurasia; con la colaboración del hombre que lo ha trasladado de un lado a otro, se instaló en diversas zonas del mundo: América del Norte, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Brasil. En mayo de 2008 se lo registró en Uruguay.
En declaraciones a Radio 41, Beltrán dijo que “es muy preocupante” la presencia del ave, “no solo por el tema de los daños que puede causar a nivel de la agricultura, fruticultura, viticultura, horticultura, sino que también incide en la biodiversidad y hasta en la salud humana, porque es un ave portadora de influenza aviar y también por su excremento puede transmitir histoplasmosis”.
“A nivel productivo hoy acá el daño más grande lo estamos teniendo en la viticultura, se crean bandos de miles de aves, atacan un cultivo y prácticamente lo arrasan”, explicó.
Los departamentos con mayor número de ejemplares son San José, Colonia y Montevideo.
Una de sus peculiaridades, es que puede formar grupos grandes, de cientos de aves, que en conjunto se ayudan para escapar de eventuales depredadores. Otra particularidad es la capacidad de imitar a una gran variedad de especies con sus sonidos, como benteveos, gavilanes, horneros, o, lo que es más extraño, anfibios.
El plumaje de un estornino pinto al vocalizar, como si de un ferrofluido se tratase
Beltrán advirtió estamos en un momento en que se puede actuar y solucionar, pero si no lo hacemos como país, se puede llegar a un extremo similar al picudo rojo.
“Estamos hablando de la producción del país”, remarcó, y si se logra la declaración de plaga nacional, se podrán tomar medidas de control.
En la portada, foto de estornino pinto en X @Pe_y_Pa
Un territorio abandonado lleva a un paisaje homogéneo, sin gestionar, muy inflamable y donde los servicios ecosistémicos y la biodiversidad están comprometidos.
Montevideo | Todo El Campo | Las altas temperaturas y los largos períodos sin precipitaciones, son la materia prima clave para que, combinadas, causen importantísimos incendios. A veces se suma el accionar imprudente -aunque también puede ser deliberado- de algunos seres humanos.
En estas horas, Europa es noticia por la oleada de incendios forestales que presenta, especialmente en España y Francia que, según varios medios de comunicación “se propagan” o “arrasan” grandes áreas.
En 2023, el Fondo Mundial para la Naturaleza -también conocida como World Wildlife Fund- (WWF) publicó un informe sobre incendios extremos, cuyos conceptos mantienen total vigencia.
Destaca como “más que evidente” la “estrechísima relación entre condiciones meteorológicas extremas e incendios descomunales”.
El cambio climático asegura que en la zona del Mediterráneo habrá situaciones de emergencia “cada vez con más frecuencia”, como “olas de calor intensas y duraderas, sequías prolongadas y humedades relativas muy bajas”. Agrega que “los períodos de máximo riesgo de incendio son cada vez más amplios y ya no se ciñen exclusivamente a los meses de verano”.
El WWF explica: “La escasez de precipitaciones acumuladas hace que el suelo esté muy seco y facilita un rápido avance de las llamas en caso de incendio”; pero en el “largo plazo, los impactos son mucho más dramáticos” porque “un suelo sin reservas hídricas disponibles es un escenario complicado de afrontar para los bosques. Esta carencia persistente puede llevar al colapso del sistema de transporte de agua de los árboles, lo que daría lugar a una disminución en la producción de semilla y al decaimiento, e incluso mortalidad, de las masas forestales”.
Además, “los bosques debilitados son mucho más vulnerables a plagas, enfermedades e incendios de alta intensidad”. En España, “los bosques están al límite, enormemente estresados por el gran déficit hídrico y la actual situación puede llevarnos a una pérdida de biodiversidad y a un escenario desconocido, muy peligroso y difícil de defender”.
EL ABANDONO GENERALIZADO DEL TERRITORIO
Una advertencia importante que hace el WWF es que hay abandono de la tierra, y eso agrava las cosas.
“En unos años pasamos de tener una economía predominantemente basada en la agricultura y el pastoreo, con un importante peso de los aprovechamientos forestales, a una sociedad con un sector primario marginal”, dice el informe.
Continúa: Un territorio abandonado lleva a “un paisaje homogéneo, sin gestionar, muy inflamable y donde los servicios ecosistémicos y la biodiversidad están comprometidos”.
Ese abandono que está sufriendo España se da de tes diferentes formas: primero, el abandono rural; segundo, el aumento de la superficie forestal; y tercero, la escasa gestión forestal.
ABANDONO RURAL. “Un territorio despoblado es un territorio que arde. Si superpusiéramos el mapa de las áreas quemadas en los últimos años en la península ibérica con el mapa de las zonas más despobladas, comprobaríamos que coinciden en gran medida. Galicia y el norte de Portugal tienen los peores indicadores demográficos de la fachada atlántica europea, en cuanto al éxodo rural y envejecimiento de la población, y son dos de las regiones europeas y mediterráneas más afectadas por incendios”.
ABANDONO DE USOS TRADICIONALES. “En Europa el abandono de tierras supone un serio peligro para la actividad agraria, uno de los principales motores de la economía de las zonas rurales. En España, cerca del 10% de la superficie agraria presenta un riesgo alto o muy alto de abandono, debido entre otros a la falta de rentabilidad o a la ausencia de relevo generacional, lo que supondría una pérdida de unos 2,3 millones de hectáreas, equivalente a casi tres veces el tamaño de la Comunidad de Madrid. Esta superficie se sumaría a los 2,4 millones de hectáreas que ya han desaparecido en la primera década del siglo XXI cuando España perdió el 23% de sus explotaciones agrarias.
AUMENTO DE LA SUPERFICIE FORESTAL. El cese de actividades tradicionales ha contribuido al aumento de la superficie forestal y a la pérdida del paisaje en mosaico. En total, la superficie forestal en España ha aumentado casi 4 millones de hectáreas, pero esto no se traduce en un aumento de bosques sanos, estables y diversos. Las zonas cultivadas y pastoreadas en el pasado están ahora cubiertas por matorrales, bosques jóvenes pioneros o rodales monoespecíficos que, sin una adecuada gestión, se convierten en un riesgo para la propagación de grandes incendios forestales”.
ESCASA GESTIÓN FORESTAL. “A partir de los años ochenta se aprecia una paulatina caída de la tasa de extracción de maderas y leñas, lo que ha supuesto un incremento de la biomasa disponible. En la actualidad, la tasa de extracción en nuestros montes (balance entre cortas y crecimiento) se sitúa en torno al 30 %. En determinadas regiones, la superficie sometida a tratamientos silvícolas se ha reducido hasta en un 60 %. En los montes españoles crecen cada año unos 46 millones de metros cúbicos de madera o biomasa, de los que únicamente se aprovechan 14 millones. Todos los años se van acumulando 32 millones de metros cúbicos de material vegetal porque no existe una actividad socioeconómica que justifique su gestión y aprovechamiento. A esta escasa utilización forestal se le suma la poca ordenación: en España, más del 85 % de los espacios forestales no tienen planes de ordenación que garanticen la preservación del monte y sus servicios ecosistémicos”.
DIEZ EJES TEMÁTICOS PARA COMENZAR A CORREGIR LA SITUACIÓN.
Para corregir lo anterior, WWF insta a trabajar en diez ejes temáticos, que son: 1) Gestión de ecosistemas forestales; 2) Planificación territorial; 3) Comunidades rurales vivas; 4) Usos y ecología del fuego; 5) Comunicación, educación y sensibilización; 6) Conocimiento y necesidades en la extinción; 7) Escenarios futuros a medio y largo plazo; 8) Política y gobernanza; 9) Conservación de la naturaleza; y 10) Adaptación y mitigación al cambio climático.