Mattos: “Somos garantes de la seguridad alimentaria, somos esenciales para combatir los problemas de abastecimiento, de hambre en el mundo, somos también fundamentales para la paz social porque no hay paz, no hay tranquilidad y no hay equilibrio social ni político si falta la alimentación”.
Dubái, Emiratos Árabes Unidos | IICA | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, aseguró que el agro está recuperando el espacio que nunca ocupó debidamente en las discusiones climáticas globales, y elogió los esfuerzos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), organismo hemisférico especializado en desarrollo agrícola y rural, para impulsar la presencia del sector agropecuario en los principales foros globales de negociación ambiental, como las COP.
En la COP28 de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, Mattos realizó una intensa actividad, participando de decenas de encuentros, entre ellos dos reuniones ministeriales -de América Latina y el Caribe y de Mercosur, Chile y Bolivia-, además de eventostécnicos, en los que trató asuntos como seguridad alimentaria y medio ambiente, ganadería sostenible, biodiversidad, gestión del conocimiento y de los recursos naturales, y acceso al financiamiento, entre otros.
Al realizar un balance de su participación y sus colegas de Agricultura del continente americano en la cumbre climática, el ministro uruguayo expresó que “que se viene recuperando el espacio que nunca se ocupó debidamente” e indicó que “somos garantes de la seguridad alimentaria, somos esenciales para combatir los problemas de abastecimiento, de hambre en el mundo, somos también fundamentales para la paz social porque no hay paz, no hay tranquilidad y no hay equilibrio social ni político si falta la alimentación”.
“También tenemos la responsabilidad ambiental de generar sistemas productivos sostenibles. Acá la agricultura está activa, no puede tener lugar si va a expensas de los recursos naturales; y por lo tanto, la forma de tener sistemas productivos responsables, claramente debe haber un espacio, un lugar para hablar de los temas del ambiente”, agregó.
Mattos, quien preside la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), que reúne a todos los ministros de Agricultura de las Américas, también destacó la labor del IICA, al que definió como “un gran catalizador de una presencia mucho más marcada de la agricultura en estos foros”, y dijo que “esto se debe incrementar, ya que no se puede hablar de sostenibilidad ambiental si no se habla también de la agricultura”.
En ese sentido, defendió el papel de los agricultores, afirmando que los productores agropecuarios tienen el mandato y el legado de cuidar los recursos naturales.
“Muchas veces hay un estereotipo, el del productor de alimentos que es un destructor de la naturaleza. Estamos muy lejos de eso porque hemos recibido de herencia de nuestros padres y abuelos la responsabilidad de mantener los recursos en condiciones para que justamente el futuro asegure que nosotros le traspasemos a nuestros hijos y nietos una condición mejor que la recibimos, eso como una especie de mandato”, expresó.
Mattos también se refirió a los equilibrios necesarios entre producción y medio ambiente y ponderó la participación creciente de los temas de agricultura, alimentación y comercio agropecuario en las COP: “Nosotros lo predicamos dentro del Uruguay y sabemos que existen tensiones entre producción y ambiente, pero tenemos que encontrar los caminos del entendimiento. No es razonable que la COP haya tomado la dimensión que tomó en todos estos 30 años, desde 1992, y que la participación de la agricultura haya sido prácticamente nula, entonces, de diez años para acá es que empieza a haber tímidamente una participación, una presencia y creo que es esencial para una mutua comprensión”.
En ese sentido, llamó a que más rápidamente los productores vean beneficios económicos con la aplicación de sistemas de producción sostenibles.
“Gracias a estos foros, a estos espacios de discusión climática, hemos incorporado una serie de prácticas y de conciencia. Debemos inculcar al productor que todavía no visualiza suficientemente la importancia de generar menos emisiones y que muchas veces necesita recibir señales de mayores ingresos para su producción, porque normalmente el productor es receptor de los precios que genera su propia producción, pero también debería ser receptor de los beneficios de aplicar sistemas de producción sostenibles, que van a hacer un mundo mucho más sano, mucho más justo y mucho más productivo”, concluyó.
(IICA). En la foto: Fernando Mattos, presidente del Consejo Agropecuario del Sur (CAS) y ministro de Uruguay; Lloyd Day, subdirector general de IICA; y Esteban Valenzuela, ministro de Agricultura de Chile.
El informe presenta una evaluación global integral de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de los sistemas agroalimentarios ganaderos. Allí se sugiere que el sector ganadero puede desempeñar un papel fundamental en la reducción en las emisiones de GEI.
Montevideo | Todo El Campo | El viernes 8 de diciembre, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 28) que se está llevando a cabo en Dubai su nuevo reporte “Caminos hacia menores emisiones: Una evaluación global del efecto invernadero, emisiones de gases y opciones de mitigación de sistemas agroalimentarios ganaderos”. El evento comenzó con unas palabras de apertura por parte del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Fernando Mattos.
El informe presenta una evaluación global integral de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de los sistemas agroalimentarios ganaderos. Allí se sugiere que el sector ganadero puede desempeñar un papel fundamental en la reducción en las emisiones de GEI.
Este informe, reemplaza y disminuye la cifra de emisión asociada a la ganadería. Los hallazgos del Modelo de Evaluación Ambiental Ganadera Global (GLEAM) de las Naciones Unidas, revelan que los sistemas ganaderos agroalimentarios (que incluyen ganado, búfalos, ovejas, cabras, cerdos y pollos) son responsables de 6,2 gigatoneladas (Gt) de equivalente de dióxido de carbono (CO2 eq) en emisiones. Esto representa el 12% de todas las emisiones antropogénicas de GEI (con base en el año de referencia 2015). Es importante señalar que esta cifra es inferior a las estimaciones anteriores de GLEAM utilizando las mismas métricas tradicionales.
La intensidad de las emisiones, o huella de carbono, de la producción ganadera varía significativamente entre países, especies y sistemas de producción debido a diferencias en razas, prácticas de manejo, calidad del alimento y condiciones ambientales.
La adopción de prácticas sostenibles es crucial para lograr menores emisiones y mitigar el impacto ambiental de los sistemas ganaderos. Estas incluyen mejoras de la salud y bienestar animal, mejorar la productividad del ganado, implementación de nuevas prácticas de alimentación y nutrición, la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, la mejora de las prácticas de cría y la implementación de medidas dirigidas directamente a las emisiones de GEI. Al implementar colectivamente estas mejoras, el sector ganadero tiene la potencial para lograr reducciones de emisiones.
Esta divulgación es muy importante para las ganaderías del mundo porque la estimación original de la FAO realizada en el 2006 imputó un 18% de las emisiones totales a ese sector, valor popularizado en el trabajo La Larga Sombra del Ganado. En el primer reporte GLEAM en el 2013, la cifra fue disminuida a 14,5% por una mejora en el método de estimación. Finalmente, con este nuevo reporte que acaba de ser comunicado, se estima que la producción animal representa a un 12% con la utilización de métricas tradicionales. El INAC junto con el MGAP promueven el uso de métricas alternativas (GWP*) que reconocen que el metano es un gas de vida corta. Si se generaliza este uso se puede anticipar que la cifra de emisiones actualmente divulgada (12%) será sustantivamente menor. Adicionalmente cuando además de la emisión se analice la captura de los sistemas ganaderos es posible que la ganadería uruguaya sea climáticamente neutra es decir no contribuya al calentamiento adicional del planeta algo sobre lo que ya existe alguna evidencia inicial en trabajos elaborados por el INIA.
Ing. Macedo: “La llave debe ser que sea económicamente viable”.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó un nuevo episodio de podcast titulado “Sostenibilidad de los sistemas arroz-ganadería”, de 9 minutos de duración.
En la descripción del episodio se plantean interrogantes: “¿Qué se está investigando en Uruguay? ¿En qué consiste el trabajo que se desarrolla hace 12 años en la UPAG Versión 2 (Unidad de Producción Arroz Ganadería)? ¿Qué ventaja comparativa tiene el país? ¿Cómo se trabaja para avanzar en procesos de certificación?”
El Ing. Agr. Ignacio Macedo ha trabajado bastante en un experimento de largo plazo que existe desde el año 2012 en la UPAG, donde se evalúan distintas cuestiones relacionado a los sistemas de producción basados en arroz y con rotaciones. Específicamente en el experimento de rotaciones, se está evaluando la eficiencia de uso de agua a nivel de rotación, esto es, no solo en el cultivo de arroz, sino en los otros componentes o fases de la rotación.
El técnico define que la sostenibilidad refiere a la capacidad de mantener la productividad y rentabilidad de la actividad agropecuaria en largo plazo, sin comprometer recursos naturales y garantizando el bienestar económico y social. Y esta puede ser evaluada a través de distintos indicadores que reflejen alguna o todas las dimensiones, o cuando digo menciones hablo de la dimensión económica, social y ambiental.
Macedo subraya que “la llave debe ser que sea económicamente viable”. Y en este sentido, Uruguay es pionero porque siempre ha tratado de “entender el impacto ambiental de los sistemas de producción”.
Tranquilidad en la región. De las tres variantes posible, la de Argentina y Uruguay es la de mortalidad más bajas. Igualmente se trabaja en su erradicación.
Montevideo | Todo El Campo | La ministra de Salud Pública, Karina Rando, había advertido que una de las cepas de encefalitis equina tiene un comportamiento agresivo con el ser humano pudiendo causar la muerte de los afectados, sin embargo esa posibilidad -el peor escenario- fue descartado al identificarse y tipificarse el virus detectado en un caballo en el departamento de Salto.
Hay tres tipos de encefalitis equina: encefalitis equina del Este (EEE), encefalitis equina venezolana y encefalitis equina del Oeste (EEO).
La detectada en Uruguay fue la encefalitis equina del Oeste, informo el MSP en la tarde noche del martes 5. Esta variante comparte con las demás al mosquito como vector trasmisor, pero tiene una tasa de mortalidad más baja que las otras y es la misma que se detectó en Argentina.
La EEO afecta principalmente a caballos, pero también puede infectar a otros mamíferos, incluidos los humanos. Las aves a menudo actúan como reservorios del virus en la naturaleza y pueden contribuir a la propagación del virus.
Los síntomas en caballos infectados incluyen fiebre, letargo y signos neurológicos graves como incoordinación, ceguera y convulsiones.
Las medidas de prevención incluyen el control de mosquitos y la vacunación de caballos, por lo que se están haciendo todas las gestiones para el ingreso de más vacunas a nuestro país.
Los equipos técnicos y veterinarios del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) trabajan en colaboración con los profesionales del MSP en el monitoreo y control permanente de esta enfermedad.
Paysandú cumple con las condiciones de proliferación de los mosquitos: inundaciones, humedad y calor. Para contrarrestar esa situación se entregarán repelentes y ya se están aplicando fumigaciones.
Paysandú | Todo El Campo | El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, dijo en rueda de prensa que la encefalitis equina ya es conocida en Uruguay, “ya nos ha pasado”, y anunció que para evitar más contagios se está fumigando.
“Quien tiene la capacidad de transmitir ese virus es un mosquito, y estamos en el peor de los mundos. Con las lluvias que ha habido, con las inundaciones que tenemos en Paysandú y en la zona ribereña, y con la presencia de esta amenaza”, planteó.
Señaló que “obviamente” la Intendencia está coordinando con el Sinae “la entrega de muchos repelentes y en proceso de fumigación”.
“Las fumigaciones tienen cierto alcance, no resuelven el problema del todo pero los mosquinos son hoy el gran problema” y “nuestra preocupación están en las zonas donde hay caballos, zonas aledañas al hipódromo, zonas donde la gente tiene caballos”, enfatizó.
“El mosquino no se desplaza más de cien metros, y tenemos que evitar el contacto entre el mosquito, el caballo y las personas. Hoy el gran combate que debemos generar es contra el mosquito”.
“Tenemos el río dentro de la ciudad, el calor y ahora con la presencia de esta peste, la verdad que no estamos ligando”, concluyó.
En agricultura, los resultados son los peores de la historia. La lechería mantuvo la productividad pero a fuerza de altísimos costos, en un ejercicio muy trabajoso, pero no muy malo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El lunes 4, Fucrea realizó la conferencia de cierre de fin de año, un evento anual en que la institución presenta un resumen de sus actividades y los resultados de las empresas CREA.
La bienvenida, presentación de la conferencia, así como el cierre, estuvo a cargo del presidente de Fucrea, Pablo Sánchez, en tanto que los datos de las empresas las expuso Martín Aguirrezabala, coordinador general de la institución.
Fucrea cuenta con 50 grupos en cuatro sectoriales, 598 empresas dispersas en todo el país y 70 técnicos. 2023 cierra con más de 500 actividades de los grupos y 38 conferencias, jornadas, talleres y giras, en un año particularmente difícil por las condiciones adversas generadas por la sequía acumulada.
RESULTADOS ECONÓMICOS 2022/2023.
Respecto a la siguiente gráfica, cabe precisar que el ingreso de capital (IK) estima el resultado económico simulando que la tierra y el capital son propios; no se considera el costo de la tierra y capital. Permite comparar sistemas, pero sin considerar situación financiera.
Las empresas ganaderas CREA lograron un producto bruto de US$ 301 por hectárea y un ingreso de capital de US$ 77 por hectárea. La variación respecto al año 21/22 fue de -66%, la variación sobre el promedio de -38%. Y la rentabilidad 22/23 de apenas 1,8%.
Para las empresas agrícolas ganaderas, el producto bruto se ubicó en US$ 839 por hectárea; el ingreso de capital de US$ 12. La variación sobre 21/22 de -98%; la variación sobre el promedio de -96%; y la rentabilidad de 0,1%.
Las empresas lecheras fueron las mejor posicionadas: el producto bruto fue de US$ 2.919 por hectárea; el ingreso de capital de US$ 375; la variación sobre 21/22 de -50% y la variación sobre el promedio de -7%. La rentabilidad de 3,7%.
AGRICULTURA, LOS PEORES RESULTADOS DE LA HISTORIA.
En el análisis del ingreso de capital en dólares por hectárea y los costos de producción, la lechería es el único sector que cubre el costo de la tierra y el costo capital.
Ante los datos expuestos, Aguirrezabala comentó que hace un año, en diciembre 2022, ya se comenzaron a dar mensajes sobre las dificultades que se veían venir: alerta sobre costos, sobre la productividad, y la amenaza de sequía.
El año 22/23 efectivamente se presentó sumamente desafiante, con costos altos, la caída de la productividad por la sequía y una caída estrepitosa de precios ganaderos en comparación con los meses anteriores.
Respecto a la ganadería en sí, los precios cayeron más del 30%, pero las estrategias comerciales de los productores lo atenuaron (implícito cae 20%). Por otra parte, la productividad cae sólo 6%, a pesar de la sequía. En ese período las pérdidas patrimoniales fueron muy altas.
En agricultura, a pesar de precios razonables y buena zafra de invierno, los resultados sonlos peores de la historia con una consecuencia de abandono de buena parte de las chacras.
La lechería mantuvo la productividad pero a fuerza de altísimos costos y el traslado de las deudas hacia adelante. Fue “un ejercicio muy trabajoso, pero no muy malo”, definió Aguirrezabala.
En cuanto a la granja, observó que hubo una muy importante caída de rendimientos, y problemas de calidad en la fruta, a excepción de la uva de vino. “Resultados muy malos”, sintetizó.
PERSPECTIVAS DE LO QUE SE VIENE.
En el cierre, Aguirrezabala planteó la interrogante de qué esperar para el futuro inmediato.
Para los ganaderos, la visión de Fucrea es que continuarán los precios deprimidos, aunque hay expectativa de mayor productividad, que difícilmente compense la caída de precios.
Las empresas agrícolas-ganaderas esperan un invierno con buenos rendimientos, pero calidades complicadas. Los precios limitan los márgenes de invierno, aunque Fucrea esperas que se pueda compensar en verano.
La lechería muestra precios menores pero firmes, y costos de alimentación menores. La primavera está ayudando, pero también es clave atender y hacer un buen manejo de deuda. Los resultados esperables son similares a 22/23, vaticinó.