La directora de la UAI, expresó que Uruguay es un país abierto a la inversión extranjera, y en particular el sector forestal.
Con autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y sus pares similares de China, se realizó el Segundo Comité de Cooperación Forestal que en esta instancia de diálogo bilateral, de carácter político y técnico, incluyó a uno de los sectores económicos, puerta para importantes acuerdos de cooperación internacional, dado la alta complementariedad entre ambos países.
En representación del MGAP expusieron el subsecretario, Ignacio Buffa, el director general forestal, Carlos Faroppa, el director general de Recursos Naturales, Martín Mattos, la directora de la Unidad de Asuntos Internacionales, Adriana Lupinacci, y las ingenieras agrónomas, técnicas forestales, Patricia Escudero y Mariana Boscana.
La instancia se realizó el jueves 24 vía zoom. Se identificaron potenciales puntos de trabajo conjunto en aspectos claves como la preservación de humedales, la gobernanza de pastizales, y se planteó la posibilidad de explorar coyunturas para desarrollar la producción del bambú, informó el MGAP.
La directora de la UAI, expresó que Uruguay es un país abierto a la inversión extranjera, y en particular el sector forestal de características tan dinámicas, abre grandes oportunidades comerciales. En este sentido, las autoridades del MGAP agradecieron el diálogo mantenido, lo consideraron muy destacable, productivo y ratificaron el valor que significa profundizar las relaciones con China.
El informe tiene 10 páginas, en sus consideraciones finales expresa que se han conformado más de mil informes “de monitoreos de biodiversidad” elaborados en más de 20 años de historia forestal.
Mediante un informe elaborado y publicado recientemente por el comité técnico de Sostenibilidad del Consorcio Forestal, integrado por Latitud, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y la Sociedad de Productores Forestales (SPF), se dieron a conocer datos relevantes sobre los estudios realizados por el sector acerca de la gestión y la conservación de la biodiversidad en sus predios en los últimos 20 años.
El relevamiento recopila datos relacionados a los monitoreos sistemáticos de biodiversidad generados en el periodo por empresas miembro de la SPF. Para elaborar este resumen, el comité realizó un procesamiento primario de una encuesta realizada a través de la SPF a sus socios y se complementó con datos de los informes públicos de certificación.
“El desarrollo del sector forestal en Uruguay fue acompañado de una intensa interacción con la investigación que ha permitido conocer aspectos antes no relevados sobre la biodiversidad y los recursos naturales”, destaca el informe.
Entre las conclusiones más importantes menciona que las empresas del sector han generado a la fecha más de 1000 estudios de monitoreo y seguimiento de las áreas de conservación, lo que representa una inversión de más de 3.000.000 dólares destinados a este fin en las últimas dos décadas de historia forestal en Uruguay.
El informe tiene 10 páginas, en sus consideraciones finales expresa que se han conformado más de mil informes “de monitoreos de biodiversidad” elaborados en más de 20 años de historia forestal.
Es un sector que “gestiona en total un área de 13.066 ha de Áreas de Alto Valor de Conservación que se protegen bajo estrictos planes de manejo con financiamiento privado, cuyo objetivo principal es la conservación de sus atributos”.
Otras 280.000 ha de sector forestal “son áreas que mantienen los ecosistemas naturales y contribuyen a los objetivos de conservación de biodiversidad y de servicios ecosistémicos del país”.
—
Fuente Latitud, una fundación del LATU que planifica y ejecuta proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) orientados al sector productivo.
En San Gregorio, Tacuarembó ya se registró en al menos en dos establecimientos.
El Dr. Rafael Carriquiry, técnico del Instituto Plan Agropecuario, advirtió en redes sociales la presencia de ejemplares del hongo Clavaría, que crece en el suelo en los montes de Eucaliptus. “Este año empezó a aparecer temprano”, señaló.
Destacó que “es muy toxico y muy apetecido por el ganado, crece en zonas bastante restringidas de la plantación forestal, no tiene capacidad de rebrote pero si las condiciones son favorables vuelven a aparecer”.
“No hay tratamiento eficaz para los animales intoxicados”, por lo que la solución pasa por evitar que los animales lo consuman.
Se recomienda “georreferenciar las colonias y vigilar la evolución” ya que esas “son las herramientas disponibles para evitar problemas”.
Hay que “romper las formas vegetativas (trillar con la tropa por ejemplo) elimina las formas vegetativas”, pero según las condiciones ambientales podrán aparecer más hongos, o no.
La advertencia de Carriquiry fue publicada en su página de Facebook y repicada en las redes sociales del Plan Agropecuario.
Que Uruguay produzca cane con carbono cero no sólo atiende un punto sensible del mercado sino que “pone arriba de la mesa el sistema de producción de nuestro país que es altamente sustentable”.
El viernes 4 de marzo partió la primera exportación de Version Zero, la carne carbono neutral verificada que desarrollaron en conjunto BPU Meat y Montes del Plata a partir de un sistema productivo que combina ganadería y forestación. El asesor del Directorio de BPU, Daniel de Mattos, dijo que se llega a esta instancia “en un proceso largo, de mucho aprendizaje” que implica a “dos sistemas de producción calibrados y con una estimación muy clara de cuáles son los efectos del carbono en cada uno de ellos”.
Además, hay que cumplir “las normas internacionales y en este caso estamos verificados por la ISO 14.067, lo cual deja muy satisfechos a nuestros clientes y pone arriba de la mesa el sistema de producción de Uruguay que es altamente sustentable”.
Uruguay “no tiene deudas con las emisiones, eso es importante y es un mensaje fuerte”, subrayó.
Los destinos del contenedor son dos: una cadena de supermercados en Japón que quiere hacer una prueba y ver la reacción del consumidor, y el otro va a Alemania a los restaurantes Block House.
“NUESTRA GANADERÍA MANTIENE EL AMBIENTE EN ARMONÍA”.
De Mattos señaló que “la carne tiene mala prensa” y que los mensajes de Greta Thunberg y “de ese estilo” tienen mejor llegada en los medios, por lo que “grandes cadenas se han hecho eco de ellos” desplazando a la ganadería sustentable. “Caemos todos en la redada, y eso hace que el consumidor informado y de alto poder adquisitivo reaccione muy positivamente frente a este tipo de propuestas donde los sistemas de producción pueden decir y certificar que son sustentables con organismos internacionales acreditados o reconocidos por esos consumidores”.
El mensaje debe ser que “la ganadería es parte de la solución, porque la ganadería que hacemos nosotros mantiene el ambiente en armonía, no es contaminante y es un producto saludable, hecho con profesionalidad a nivel en la producción como en la industrial. Ese es el gran mensaje, sencillo pero muy potente”, subrayó.
REACCIONES POSITIVAS.
El proceso para llegar a ese tipo de carne “es complejo” y los que estamos en la industria “tenemos dos problemas para resolver, uno es el adherir productores a este tipo de emprendimientos que requiere un compromiso, y el segundo es el mercado”.
“Las primeras reaccione que tuvimos son muy positivas, ahora tenemos que hacer que esto crezca en volumen”, indicó De Mattos.
SIN EXCLUSIONES.
Ningún sistema de producción está excluido. “Lo bueno de esto es que hay que caracterizar el sistema de producción, no excluye a ninguno porque lo que decimos es que el balance de carbono en la producción es cero, aunque en realidad todos los que hemos evaluado es negativo”, por debajo de cero.
Muchos de los productores que adhirieron a la iniciativa tienen uso de tierras forestales en sistemas de silvopastoreo, o incorporaron la forestación a sistemas ganaderos ya existentes, o sea que se puede incluir cualquier sistema de producción con balance de carbono adecuado”.
En el caso de los feedlot, el uso de granos tiene que medirse respecto al carbono. Todo eso es dinámico y debe monitorearse, pero “una vez en el sistema no es tan complejo”.
Se llegó a ese logro a partir de sistemas de producción ganadero-forestales. El primer bloque de producción partió ayer con destino a Japón; la semana próxima sale para Alemania. El producto ya está disponible en el mercado loca.
El viernes 4 de marzo partió la primera exportación de Version Zero, la carne carbono neutral verificada que desarrollaron en conjunto BPU Meat y Montes del Plata a partir de un sistema productivo que combina ganadería y forestación.
“Esta primera exportación supone un hito relevante y sin precedentes para el país, ya que se trata de un producto certificado y generado gracias a la sinergia de los dos principales sectores productivos del país”, indicó Daniel De Mattos, asesor del Directorio del frigorífico BPU, y agregó que este producto ya está disponible en góndolas uruguayas.
Por otro lado, De Mattos destacó el potencial de estas sinergias para el sistema productivo uruguayo. “Uruguay es un país muy bien posicionado a nivel mundial por la calidad e inocuidad de sus productos cárnicos, como también por sus modelos sustentables de producción, por lo que los aspectos innovadores detrás de este modelo suponen un escalón más de cara a los mercados más exigentes. Como todo producto de nicho, tiene un valor de compra mayor que es trasladado al productor”, expresó.
Japón es un mercado maduro con una creciente tendencia en el consumo de carne que, al contar un nivel alto de ingresos per cápita, se posiciona como un demandante de proteínas de alta calidad y con un marcado interés por este tipo de iniciativas que no solo agregan valor, sino que promueven activamente el compromiso por una producción sustentable.
También se están ultimando detalles para lanzar Version Zero en el mercado local y así poder darle al consumidor uruguayo la posibilidad de comprar este tipo de productos.
“Durante los últimos 30 años, Uruguay apostó al desarrollo de un sistema forestal sostenible e integrado de manera complementaria con otras actividades tradicionales; en Montes del Plata, esta integración productiva se llama Alianzas. Uruguay tiene una oportunidad enorme teniendo a la forestación y la ganadería como los dos principales rubros de exportación”, explicó Carolina Moreira, gerente de Sustentabilidad y Comunicaciones de Montes del Plata.
Este sello hace tangible algo que ya ocurre en el Uruguay, que es la producción en sistemas ganadero-forestales, asegurando la neutralidad de carbono a un consumidor cada vez más preocupado por el ambiente. Entendemos que es una oportunidad para aquellos ganaderos que hoy ya combinan en sus predios la producción forestal y para aquellos que deseen incorporarlo”, enfatizó Moreira.
También se realizarán exportaciones de esta carne a Alemania, para la cadena de restaurantes Block House, que tiene más de 50 sucursales tanto en Alemania como en Austria, España y Portugal, además de venta online. El producto además está disponible para el mercado uruguayo a través de la cadena Disco.
EL MODELO.
La marca Version Zero distingue al ganado que pasó por el proceso de medición de la huella de carbono del sistema productivo ganadero-forestal. Esta huella, medida por la consultora Climit y verificada por la certificadora internacional SGS bajo la norma ISO 14.067, tiene un alcance de “cuna a puerta”: desde el nacimiento del ganado hasta que sale del campo. Con ella, se verifica que los gases de efecto invernadero emitidos por el ganado hayan sido neutralizados por la presencia de árboles en el predio.
Quienes estén interesados en adherir o conocer más sobre el programa pueden contactarse a través del correo zero@bpumeat.com. Y para conocer más sobre el programa Alianzas de Montes del Plata: Alianzas Montes del Plata
Para luchar contra el cambio climático, una empresa de biotecnología ha modificado genéticamente un álamo, pero el árbol transgénico de rápido crecimiento se enfrenta a un largo camino hacia el uso en el mundo real.
En San Francisco, estado de California, Estados Unidos, una compañía de biotecnología trabaja en árboles de rápido crecimiento que puedan absorber rápidamente el dióxido de carbono atmosférico, y los primeros resultados experimentales ya se conocen. Son los álamos genéticamente mejorados que tuvieron un crecimiento 1,5 veces más rápido que los no modificados. La ciencia vegetal celebró la noticia, pero advirtieron que se necesita seguir investigando para que esos ejemplares puedan comenzar a trabajar en frenar el cambio climático.
Sophie Young, bióloga de la Universidad de Lancaster (Reino Unido) que no participa del trabajo, dijo que sus colegas han dado “un gran primer paso”, pero hay que probar cómo resultan los álamos en la naturaleza: los árboles crecieron en un invernadero cuidadosamente controlado en lugar de al aire libre.
El artículo publicado en la revista científica Science explica que “científicos y ambientalistas promueven la plantación de árboles como una forma prometedora y fácilmente expandible de reducir los niveles atmosféricos de dióxido de carbono, la principal causa del calentamiento global. Los árboles, que son aproximadamente la mitad de carbono en peso seco, absorben el gas del aire y lo convierten en formas estables de carbono como la madera y las raíces”.
No hay dudas sobre el papel que cumplen los árboles en el cuidado del medio ambiente, pero el problema está en la rapidez con que pueden absorben carbono. “Una restricción clave es la tasa de fotosíntesis, el proceso bioquímico que utilizan los árboles para convertir el dióxido de carbono en azúcares y, en última instancia, en madera. Casi todos los árboles utilizan una forma relativamente ineficiente de fotosíntesis que produce un subproducto tóxico llamado fosfoglicolato, que las plantas deben eliminar a través de un proceso llamado fotorrespiración. Eso utiliza energía que de otra manera podría ir hacia el crecimiento”, dice el artículo fechado el 23 de febrero cuyo autor es Gabriel Popkin, periodista científico independiente.
Para atender ese problema y corregirlo, la compañía Living Carbon utilizó una bacteria para insertar genes de calabaza y algas verdes en álamos, esos genes extraños “permitieron a los árboles tener tasas de fotorrespiración más bajas y reciclar el carbono del fosfoglicolato en azúcares esenciales para el crecimiento”.
Stevee Strauss, genetista forestal de la Universidad Estatal de Oregón, Covallis, dijo que es la primera vez que ese mecanismo se aplica en árboles. Strauss integra el consejo asesor científico de Living Carbon y está colaborando con la compañía en la investigación.
Living Carbon, fundada en 2019, cultiva los álamos en lo que fue un estudio de grabación de música adaptado para el estudio científico, en San Francisco. Algunos de los árboles han crecido tanto que chocaron contra el techo.
Los ensayos duraron 4 meses, tiempo en el que los álamos incrementaron su peso 53% más que los árboles sin tratamiento genético.
Los datos son “alentadores, pero no son abrumadores”, opinó el biólogo de plantas Donald Ort de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, quien dirigió un proyecto similar de mejora del tabaco.
Pero Ort advierte que aunque los resultados de laboratorio son buenos, pueden fallar pruebas más realistas. “Los árboles mimados que crecen rápido en interiores pueden marchitarse en condiciones exteriores más duras o necesitar mucha agua y fertilizante para mantener altas tasas de crecimiento. Y una vez que los árboles cercanos comienzan a bloquear la luz solar, el crecimiento a menudo se ralentiza. Para probar la resistencia de los álamos de Living Carbon, Strauss ha comenzado a cultivar algunos en un campo en Oregón” y los resultados estarán en el próximo verano del norte (junio, julio, agosto).
En caso de que las pruebas de campo resulten como se desea, Living Carbon “podría enfrentar un largo proceso regulatorio para vender los árboles. En los Estados Unidos, los reguladores federales nunca han aprobado la liberación de un árbol diseñado para un crecimiento rápido”.
LOS INCONVENIENTES Y EL TIEMPO QUE NO TENEMOS.
Como ocurre siempre en estos casos, se han levantado voces contrarias a los árboles transgénicos. “Temen los impactos ecológicos no deseados”, además “la mayoría de los programas que certifican los productos forestales como sostenibles actualmente prohíben el uso de especies modificadas”, explica el artículo
Strauss dijo que esa situación crea “una prohibición de mercado casi de facto”; y considerando todas esas circunstancias y problemas, Ort estimó que el despliegue comercial de los árboles de Living Carbon puede estar a 10 o 15 años de distancia.
La urgencia de abordar la crisis climática supera los riesgos potenciales asociados con los árboles transgénicos, dijo Strauss: “No podemos darnos el lujo de esperar 30 años y asegurarnos de que nada pueda salir mal”, enfatizó.