El Gobierno mexicano publicó un decreto para que diversos productos como maíz, arroz y carne no paguen impuestos que en su mayoría iban del 10% al 20% en aranceles.
Para responder a la inflación el Gobierno mexicano publicó, como parte del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) y en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto que libera a varios productos del pago de aranceles.
El texto del DOF al que accedió Todo El Campo expresa que la medida tiene como “propósito reducir la inflación” y revertir “la caída en el consumo de los hogares mexicanos, a través de diversas medidas”.
Una de esas medidas es “exentar de arancel a la importación a 21 productos de la canasta básica y 6 insumos estratégicos”.
Agrega: “Con la finalidad de contrarrestar los efectos sobre los precios derivados de la tendencia inflacionaria, resulta necesario y urgente exentar temporalmente el pago de arancel a la importación a los productos clasificados en 66 fracciones arancelarias que forman parte de la canasta básica e insumos siguientes: aceite de maíz, arroz, atún, carne de cerdo, carne de pollo, carne de res, cebolla, chile jalapeño, frijol, harina de maíz, harina de trigo, huevo, jabón de tocador, jitomate, leche, limón, maíz blanco, manzana, naranja, pan de caja, papa, pasta para sopa, sardina, sorgo, trigo y zanahoria”.
Desde el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce) se informó que mayoría de los alimentos incluidos en el decreto pagan entre 10% y 20% de aranceles, y la reducción impositiva es una medida que busca atraer más productos importados y de esa forma bajar la presión sobre los precios.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero BASE, dijo que el decreto no tendrá un impacto significativo porque los productos afectados solo representan el 11% en la ponderación de la inflación.
“La ponderación es muy pequeña, además, si se quita el arancel, el precio baja una sola vez, no será un efecto reiterado, además de que a nivel internacional se espera que continúe la volatilidad de precios en materias primas, particularmente en granos, lo que continuará presionando la inflación de alimentos”, dijo en declaraciones que recogió El Financiero.
La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) opinó que quitar aranceles se reflejará en mejores precios, y se podrá controlar la inflación.
CARNE SIN ARANCELES.
Asimismo, también se publicó en el Diario Oficial de la Federación la quita de los aranceles a la compra de carnes de vacuno, cerdo, ovina o caprina, además de las de ave, así como animales vivos.
La medida se aplicará en aquellos países que tengan acuerdo sanitario con México.
Ministerio de Agricultura de Brasil: Los compromisos alcanzados entre ambos países “demuestran el dinamismo de la relación bilateral en la agricultura y representan el potencial de los dos países en la búsqueda de crecientes complementariedades económico-comerciales”.
Brasil | En una nota conjunta, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, se informó que ese país y China avanzan en arancel comercial de agronegocios.
El artículo publicado en la página web del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA) señala que con motivo de la 6ª Sesión Plenaria de la Comisión sino-brasileña de Cooperación y Concertación de Alto Nivel (Cosban), celebrada el lunes 23 de mayo de manera virtual, representantes de Brasil y China revisaron los avances logrados en la agricultura desde la última reunión plenaria del mecanismo, celebrada en mayo de 2019.
Desde esa fecha, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de China y la Administración General de Aduanas han anunciado resultados significativos, que se reflejan en la expansión y diversificación del comercio agrícola entre las partes.
Se menciona la reanudación de las exportaciones brasileñas de carne de vacuna a China, interrumpidas temporalmente después de la aparición de casos atípicos de encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas) en Brasil.
También se prosiguió el proceso de habilitación de establecimientos brasileños exportadores de productos lácteos y cárnicos.
Además, se firmaron cuatro protocolos para la exportación de harina de semilla de algodón, carne de vacuno termoprocesada y melón de Brasil a China, así como la exportación de peras de China a Brasil.
Se completaron visitas de inspección para apoyar las exportaciones brasileñas de harina de soja, proteína concentrada de soja, aves de corral y huevos y suero sanguíneo de ganado vacuno a China.
EXPORTACIONES CHINAS.
Por el lado de las exportaciones chinas, se realizaron auditorías en establecimientos que producen envolturas naturales para la exportación a Brasil.
Durante la VI sesión plenaria de Cosban, las partes anunciaron la conclusión de las negociaciones para el inicio de las exportaciones brasileñas de maíz y maní a China, así como los planes para firmar protocolos sobre las exportaciones brasileñas de harina de soja, proteína concentrada de soja, pulpa de cítricos y suero fetal vacuno en la próxima reunión del Subcomité de Inspección y Cuarentena, se fijará en una fecha del 21 al 24 de junio de 2022.
AVANCES PLANIFICADOS PARA ANTES DE 2023.
Las partes también acordaron hacer esfuerzos para finalizar, para fines de 2022, las negociaciones sobre las exportaciones brasileñas de sésamo, sorlum y uvas, así como dar prioridad a las negociaciones destinadas a permitir las exportaciones brasileñas de harinas de pescado, aves de corral y cerdo, como las exportaciones chinas de manzanas a Brasil.
Los compromisos alcanzados demuestran el dinamismo de la relación bilateral en la agricultura y representan el potencial de los dos países en la búsqueda de crecientes complementariedades económico-comerciales.
El nuevo bloque incluye países de primer orden y representa el 40% del PIB mundial. Según el presidente de EE.UU., fortalecerá los lazos en región clave para la tecnológica y la economía mundial.
El mundo sigue construyendo bloques comerciales, mientras en el Mercosur, apenas conformado por cuatro países íntimamente ligados en varios aspectos claves, no sabemos cómo ponernos de acuerdo. Llevamos 30 años intentándolo, con avances limitados, algunos retrocesos y mucho estancamiento.
Este lunes 23 de mayo la Casa Blanca informó que Estados Unidos y una docena de países socios del Indo-Pacífico lanzaron el Marco Económico del Indo-Pacífico para la Prosperidad.
Ayer, en Tokio (Japón), el presidente Joe Biden lanzó el Marco Económico Indo-Pacífico para la Prosperidad (IPEF) “con una docena de socios iniciales”, publicó la Casa Blanca.
Además de Estados Unidos, lo integran Australia, Brunei, India, Indonesia, Japón, República de Corea, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam, juntos representa el 40% del PIB mundial.
Los países integrantes del marco IPEF “creen que gran parte de nuestro éxito en las próximas décadas dependerá de qué tan bien los gobiernos aprovechen la innovación, especialmente las transformaciones en curso en los sectores de energía limpia, digital y tecnológica, al tiempo que fortalecen nuestras economías contra una variedad de amenazas, desde frágiles cadenas de suministro hasta corrupción y paraísos fiscales”.
La novedad es que “los modelos anteriores de compromiso económico no abordaron esos desafíos, dejando vulnerables a nuestros trabajadores, empresas y consumidores”.
PILARES CLAVES.
El marco se centrará en cuatro “pilares clave” que son: “Economía conectada”, “Economía resiliente”, Economía limpia” y “Economía justa”.
ECONOMÍA CONECTADA – “En cuanto al comercio”, Estados Unidos se compromete “de manera integral” con el resto de los países socios “en una amplia gama de temas”, siguiendo “normas de alto nivel en la economía digital, incluidas las normas sobre flujos de datos transfronterizos y localización de datos”, además de “aprovechar las oportunidades y abordar las preocupaciones en la economía digital, con el fin de garantizar que las pequeñas y medianas empresas puedan beneficiarse del sector de comercio electrónico en rápido crecimiento de la región”.
ECONOMÍA RESILIENTE – En el área de la Economía resiliente se procurará anticiparse y evitar “las interrupciones en las cadenas de suministro para crear una economía más resistente y protegernos contra los picos de precios que aumentan los costos para las familias”. Para lograrlo se confeccionará “un sistema de alerta temprana, el mapeo de las cadenas de suministro de minerales críticos, la mejora de la trazabilidad en sectores clave y la coordinación de los esfuerzos de diversificación”.
ECONOMÍA LIMPIA – En este punto se trata de acelerar esfuerzos “para abordar la crisis climática, incluso en las áreas de energía renovable, eliminación de carbono, estándares de eficiencia energética y nuevas medidas para combatir las emisiones de metano”.
ECONOMÍA JUSTA – Justa para “promulgar y hacer cumplir regímenes fiscales efectivos, contra el lavado de dinero y contra el soborno”.
PEQUEÑAS EMPRESAS.
Para Estados Unidos el acuerdo IPEF permitirá a “las pequeñas empresas y los ganaderos estadounidenses competir en el Indo-Pacífico”.
“La inversión extranjera directa de Estados Unidos en la región totalizó más de US$ 969.000 millones en 2020 y casi se ha duplicado en la última década. Para ese país “es la fuente de casi US$ 900.000 millones en inversión extranjera directa en los Estados Unidos”.
“Con el 60% de la población mundial, se proyecta que el Indo-Pacífico será el mayor contribuyente al crecimiento mundial en los próximos 30 años”, subrayó la Casa Blanca en el comunicado.
El crecimiento de la economía se verá afectado en todo el mundo a causa de la guerra en Ucrania. Instituciones internacionales advierten los riesgos que la situación implica para la seguridad alimentaria de los países en desarrollo.
IPS | La guerra en Ucrania, y una frágil recuperación de la pandemia Covid-19, conducen a la economía mundial a un crecimiento menor de lo esperado, de solo 3,1 % en 2022, indicó un nuevo estudio del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DESA).
Los países en desarrollo importadores de materias primas serán los más afectados, sobre todo por el incremento de los precios de los alimentos y la energía, indica el estudio, aun cuando la merma en el crecimiento incluye a las grandes potencias, como Estados Unidos, China y la Unión Europea (UE).
“La economía mundial enfrenta importantes riesgos a la baja debido a una mayor escalada de la guerra en Ucrania, nuevas oleadas de la pandemia y un endurecimiento monetario más rápido de lo esperado en las economías desarrolladas”, indicó la actualización de proyecciones de medio año de DESA.
El departamento calculó en enero un crecimiento promedio de cuatro por ciento del producto interno bruto (PIB) mundial, y ahora redujo ese estimado a 3,1%.
Ya en abril también el Fondo Monetario Internacional (FMI) había rebajado sus perspectivas de crecimiento global a 3,6%, en vez de 4,4% como preveía antes de la guerra desatada con la intervención de tropas rusas en Ucrania el 24 de febrero.
De su lado, DESA prevé para los países en desarrollo un aumento de 4,1% del PIB este año, aunque al precio de que aumente el déficit fiscal, debido al incremento de los costos del endeudamiento.
El informe señala que las condiciones financieras externas más restrictivas afectan negativamente las perspectivas de crecimiento, “especialmente para los países con alta exposición a los mercados de capitales globales con grandes cargas de deuda o en riesgo de impago”.
“Los países en desarrollo tendrán que prepararse para el impacto de las agresivas restricciones de la Reserva Federal de Estados Unidos”, dijo Hamid Rashid, jefe de Monitoreo Económico Global en el DESA.
Como consecuencia de esas restricciones, las naciones en desarrollo “deberán tomar medidas macroeconómicas adecuadas para detener las fugas de capital y estimular las inversiones productivas”, agregó el responsable.
Por otra parte, el alza en los precios de los alimentos y la energía llevará la inflación a 6,7%, más del doble del 2,9% que marcó el período de 2010 a 2020.
La inflación en Estados Unidos registra el nivel más alto en cuatro décadas y está al alza en países de Asia occidental, América Latina y el Caribe y en la Comunidad de Estados Independientes, naciones que integraron la desaparecida Unión Soviética.
“El aumento de la inflación plantea un desafío adicional para una recuperación inclusiva, ya que afecta desproporcionadamente a los hogares de bajos ingresos”, apuntó el análisis de DESA.
La disminución de los ingresos reales “es particularmente notable en los países en desarrollo, donde la pobreza es más frecuente, el crecimiento de los salarios es nulo, y las medidas de apoyo fiscal para aliviar el impacto de la subida de los precios del petróleo y los alimentos son más limitadas”, indicó el reporte.
Alertó que el aumento de la inflación en la comida acentúa la inseguridad alimentaria y empuja a millones de personas a vivir por debajo de la línea de pobreza en muchos países en desarrollo que todavía sufren los efectos económicos de la pandemia.
África será la región más afectada por la inseguridad alimentaria.
El Banco Mundial anunció el miércoles 18 que incrementará el financiamiento que destina a proyectos para enfrentar la inseguridad alimentaria en el globo, llevando los montos que destina a ese fin de 18.000 a 30.000 millones de dólares este año.
En otra sección de su informe, DESA registra que el conflicto en Ucrania ocurre en un período de emisiones globales récord de dióxido de carbono (CO2) que calientan el planeta, y los esfuerzos para enfrentar esa emergencia climática tienen como obstáculo los altos precios de la energía.
Como los países buscan expandir sus suministros de energía para contrarrestar los elevados precios del petróleo y el gas, es muy probable que la producción de combustibles fósiles y la emisión de CO2 aumenten en el corto plazo.
Del mismo modo, los altos precios del níquel y otros metales pueden afectar negativamente la producción de vehículos eléctricos, mientras que el aumento de los precios de los alimentos puede limitar el uso de biocombustibles.
A pesar de ese panorama, DESA considera que los países tienen la oportunidad de abordar sus preocupaciones de seguridad energética y alimentaria acelerando la adopción de energías renovables.
En los últimos siete días el precio tuvo “una variación de 3,41% a la baja”.
El dólar sigue su camino en caída. El jueves 19 de mayo cerró a $ 40,331, valor 0,37% ($0,15) por debajo del miércoles 18; pero también representa un retroceso de 1,22% ($0,50) respecto al mes anterior y del 9,76% ($4,36) en el año, informó la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa).
El reporte de la Bolsa del jueves señala que en la jornada “se realizaron 49 transacciones de dólar fondo por un monto equivalente a 22,1 millones de dólares a precios que oscilaron entre 40,28 y 40,40 pesos por dólar”. El promedio de las operaciones del día fue de $ 40,331, “registrando una variación negativa respecto al miércoles de 0,37%”.
“La última transacción realizada fue al precio de 40,40 quedando al cierre de la operativa del mercado las siguientes cotizaciones: 40,37 para la compra y 40,40 para la venta. El precio registrado en el día jueves tuvo una variación negativa respecto al del día de ayer de 0,37% y es el mínimo valor alcanzado en lo que va del mes”, señala.
En los últimos siete días el precio tuvo “una variación de 3,41% a la baja”, además “ha tenido una variación de 1,21% a la baja respecto al precio de cierre del mes anterior.
Por otra parte, en lo que ha transcurrido de este año, el precio de la moneda norteamericana “tuvo una variación negativa del orden del 9,76%”.
En números absolutos, entre enero y marzo, el estado exportó US$ 3.400 millones, US$ 1.300 millones más que en 2021.
Brasil | En el primer trimestre de 2022 Rio Grande del Sur tuvo un incremento de sus exportaciones agropecuarias con el trigo y la soja empujando al alza. Esos dos productos fueron los principales responsables del incremento del 65,9% de las ventas externas del sector en el periodo respecto al mismo trimestre del año anterior. En números absolutos, entre enero y marzo, el estado exportó US$ 3.400 millones, US$ 1.300 millones más que en 2021.
Entre los principales sectores exportadores de agronegocios, el complejo de soja (US$ 770,5 millones; +144,2%), cereales, harinas y preparados (US$ 737,9 millones; +201,4%), carne (US$ 553,4 millones; +7,5%), tabaco y sus productos (US$ 493,2 millones; +37,4%) y productos forestales (US$ 299,7 millones; +24,6%) tuvieron resultados positivos.
La información fue dada a conocer en la mañana del miércoles 11 de mayo por el Departamento de Economía y Estadística, vinculado a la Secretaría de Planificación, Gobernanza y Gestión (DEE/SPGG).
CEREALES – En el sector de cereales, harinas y preparados, el aumento en las cifras se debe al aumento de las ventas de trigo (por encima de US$ 470,2 millones; +383,6%). El volumen exportado a partir de cereales en el primer trimestre alcanzó los 1,97 millones de toneladas, el mayor de toda la serie histórica iniciada en 1997.
“A partir de marzo, con el avance de la ofensiva rusa en Ucrania y la consiguiente restricción del suministro en el Mar Negro, los precios volvieron a subir rápidamente, favoreciendo aún más las exportaciones de RS, que cosecharon una cosecha récord en 2021”, dijo Sérgio Leusin Jr., uno de los autores del informe
SOJA – El aumento en la oferta se debe a la cosecha récord que tuvo estado en 2021, que alcanzó los 20,4 millones de toneladas. Para lo que resta del año se advierte una reducción debido a la sequía, que se traducirá en una caída del 54,8% de la productividad por hectárea, y la posible menor demanda china de semillas oleaginosas, lo que debería provocar una caída de las exportaciones totales del año.
CARNE – En el sector cárnico, la carne de cerdo tuvo una reducción en el período analizado (US$ 104,7 millones; -37,7%), mientras que la carne de pollo (US$ 313,8 millones; +23,8%) y la de vacuno (US$ 100,1 millones; +48,8%) registraron máximos debido a la mayor demanda de Estados Unidos y China.
PRINCIPALES DESTINOS – Los principales destinos fueron la Unión Europea que superó a China y recibió el 19,8% de todo lo que la agroindustria vendió en el trimestre. El país asiático ocupa el segundo lugar (17,7%), seguido de Arabia Saudí (5,1%), Indonesia (4,7%) y Estados Unidos (4,7%).