Fonterra bajó con la leche en polvo a US$ 3.757.

Fonterra bajó con la leche en polvo a US$ 3.757.

Según análisis de la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda había pocas dudas sobre la caída de precios que iba a experimentarse el martes 19 de julio.

El martes 19 se realizó un nuevo evento de Fonterra con los precios promedio cayendo 5% a US$ 4.166 la tonelada. La leche en polvo entera bajó 5,1% quedando en US$ 3.757.

La grasa butírica anhidra, US$ 5.580 (-2,1%); manteca US$ 5.530 (-2,1%); Cheddar US$ 4.825 (-2,0%); leche en polvo descremada US$ 3.709 (-8,6%) y leche en polvo entera US$ 3.757 (-5,1%).

Conocidos los valores, el Instituto Nacional de la Leche (Inale) publicó en su página web un análisis de la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda en el cual se señala que cabía esperar una caída de precios.

Según la Bolsa se debe considerar “que precios altos sostenidos tienen dos interpretaciones en el mercado”, por un lado “para los oferentes son alentadores y para los demandantes son desalentadores”.

“¿Qué interpretación tiene esta situación del lado de la oferta y de la demanda?”, se pregunta. El siguiente es el texto completo.

VALORACIÓN DEL MERCADO SOBRE LOS PRECIOS ACTUALES

Según análisis de la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda había pocas dudas sobre la caída de precios que iba a experimentarse el martes 19 de julio.

Hay que considerar que precios altos sostenidos tienen dos interpretaciones en el mercado: para los oferentes son alentadores y para los demandantes son desalentadores. ¿Qué interpretación tiene esta situación del lado de la oferta y de la demanda?

Del lado de la oferta, las principales regiones exportadoras vienen contrayendo la producción de leche, situación que ha contribuido al sostenimiento de precios considerados elevados desde una perspectiva histórica. Y mientras la demanda de China tuvo gran impacto como en 2021, esos precios sostenidos siguieron convalidándose.

Del lado de la demanda, todos los participantes clave se encuentran realizando transacciones en la plataforma GDT pero con un comportamiento diferente al de seis meses atrás. Los países de Asia del norte, donde se destaca China, han sido los que más han comprado, pero lo han hecho con menor impulso. En el caso de los compradores de África, han permanecido casi inactivos. Por su parte, los compradores del sudeste asiático habían sido menos activos a precios más elevados y volvieron a comprar a precios menores en la licitación anterior. Este comportamiento se traduce en que los compradores están requiriendo precios más bajos para volver a comprar con más fuerza.

Hace ya varios meses diversos analistas han manifestado que los precios internacionales de los lácteos llegarían a afectar al consumidor y por lo tanto a las compras de los principales demandantes.

Los resultados del martes 19 dejan entrever que los compradores están requiriendo precios más bajos, un compás de espera, para volver a comprar con más fuerza.

Esta semana el Mercado del Este cerró 1,9% a la baja.

Esta semana el Mercado del Este cerró 1,9% a la baja.

La próxima semana no habrá remates; Australia entra en el receso de mitad de año por 3 semanas, retomándose la actividad la semana del 8 de agosto.

La segunda semana de ventas de la zafra 2022/2023 finalizó con caída del Indicador de Mercados del Este (IME) tanto en dólares australianos como americanos. En moneda local el IME perdió 19 centavos (1,3 %) respecto a la semana pasada, cerrando en AU 13,88. En dólares americanos, la caída fue mayor a raíz del efecto cambiario y la devaluación de la moneda australiana. El indicador retrocedió 1,9 % y culminó en US 938 por kilo base limpia.

Con respecto al tipo de cambio, el dólar australiano perdió valor frente a su par americano y cerró en 0,676.

Nuevamente una semana caracterizada por niveles récord en cuanto a volumen, lo que pone a los compradores en una situación de ventaja. La oferta de esta semana contabilizó 55.210 fardos, la mayor oferta de los últimos 29 meses. Si se considera la oferta combinada de las dos primeras semanas de la zafra actual, el total supera los 104.000 fardos. Esto representa la apertura de zafra con mayor volumen de fardos ofertados en 18 años.

A pesar de las dos caídas semanales consecutivas del indicador, las ventas australianas cerraron la semana previa al receso en tono positivo a raíz de la ganancia de AUȼ 7 en el último día de ventas.

La demanda de los compradores se centró en las lanas de mayor calidad, con buenos resultados de mediciones objetivas. Así mismo, las lanas con certificación non-mulesed están siendo altamente demandadas y los compradores se muestran dispuestos a pagar premios por lanas que acrediten esta condición. Un ejemplo de esto fue la venta de un lote non-mulesed de 20,2 um que vendió en AUȼ 1774 / kilo base limpia. Esto representa un premio de AUȼ 330 frente a un lote de condiciones similares, pero con condición de mulsed que se vendió en AUȼ 1430 / kilo base limpia.

Del total de 55.210 fardos ofertados se vendió el 86,4%, lo que representa el mayor porcentaje de ventas de las últimas 3 semanas. El total de fardos vendidos fue de 47.689.

La próxima semana no habrá remates ya que Australia entra en el receso de mitad de año. En esta ocasión, el mismo será de 3 semanas, retomándose la actividad la semana del 8 de agosto. (SUL).

No exentos de problemas, los lácteos tienen espacio para la rentabilidad.

No exentos de problemas, los lácteos tienen espacio para la rentabilidad.

Emma Higgins, analista agrícola sénior de Rabobank, escribió que el precio internacional de los lácteos llegó a un récord a principios de 2022, pero que ahora el sector enfrente una producción que se está desacelerando y el debilitamiento de la demanda.

En un artículo publicado este mes en la revista Farmers Weekly, la analista Ema Higgins destacó que “por primera vez desde 2016, el crecimiento de la producción de leche en las principales regiones exportadoras (Nueva Zelanda, Australia, América del Sur, Estados Unidos y la Unión Europea) ha sido más débil que el año anterior durante tres trimestres consecutivos”.

MODESTO REPUNTE DE LA PRODUCCIÓN GLOBAL.

Agregó que “la producción mundial de leche se ha visto obstaculizada por los costos récord de los insumos y los problemas relacionados con el clima, lo que afecta los márgenes”, y los altos precios alcanzados por la leche “no representan un crecimiento garantizado de la producción de leche, y con los rodeos mundiales que se han reducido o sufren problemas para crecer”, eso más el precios del maíz y la soja “en niveles cercanos a máximos históricos”, cabe esperar una “modesta” recuperación de la producción de leche en el tercer trimestre de 2022.

CHINA CON MENORES IMPORTACIONES.

Para analizar la demanda mundial y ver qué esperar de ella, hay que atender la dinámica de las importaciones chinas. Ese dato también es “fundamental” para entender “la dirección de los precios”.

Alta producción de la leche “junto con una demanda más débil de los consumidores debido a las medidas relacionadas con el Covid en un momento de altos inventarios, está dando como resultado menores importaciones chinas de productos lácteos”.

Medidas en equivalente de leche líquida, excluido el suero de leche, las importaciones totales “ya son un 4% más bajas para los primeros cuatro meses del año calendario 2022”.

La oferta de leche en China creció 8% en el primer trimestre de 2022 respecto a igual período de 2021, a lo que se suman altas existencias generadas en las fuertes importaciones del año pasado, esa realidad “choca con una demanda más débil debido al movimiento restringido”.

“Los confinamientos en China han exacerbado y ralentizado la situación de exceso de oferta, teniendo en cuenta el crecimiento de la producción nacional de leche y el crecimiento continuo de las importaciones (+3% interanual) durante el primer trimestre de 2022”.

Esa situación china “continuará aumentando la presión en la cadena de suministro” y “ejercerá presión sobre los precios mundiales de los productos lácteos”, estimó la analista.

LA BUENA NOTICIA.

Sobre el final del artículo subraya: “La buena noticia es que la rentabilidad de los tambos parece algo probable para la mayoría de los productores de leche, aunque con márgenes más pequeños en comparación con la temporada anterior.

Sin embargo advierte: “No todo será sencillo, así que abróchese el cinturón para algunos baches en el camino, pero el destino por delante todavía se ve bien para los productores”.

Fonterra bajo a US$ 4.360 la tonelada.

Fonterra bajo a US$ 4.360 la tonelada.

La leche en polvo entera bajó 3,3% a US$ 3.961 la tonelada.

El precio promedio de Fonterra, en el evento 312 realizado el martes 5 de julio, tuvo una caída de 4,1% y se ubicó en los US$ 4.360 la tonelada, el segundo precio más bajo en lo que va del año, después de los US$ 4.247 logrado el 4 de enero.

Los resultados de los principales productos, informados por el Instituto Nacional de la Leche (Inale) fueron los siguientes:

Grasa butírica anhidra: US$ 5.706 (-3,1%).

Manteca: US$ 5.648 (-9,1%).

Suero de manteca en polvo: US$ 4.064 (-7,6%).

Queso Cheddar: US$ 4.908 (+1,4%).

Leche en polvo descremada: US$ 4.063 (5,2%).

Leche en polvo entera: US$ 3.961 (-3,3%).

LOS VALORES DE HACE UN AÑO.

Hace un año, en la primera semana de julio de 2021 el precio promedio era inferior al actual, de US$ 3.924. Respecto a los principales productos de exportación de Uruguay los valores hace un año eran: la manteca se ubicaba en US$ 4.458, el queso US$ 3.949, la leche en polvo descremada US$ 3.126 y entera US$ 3.864.

Uruguay produce 2.000 millones de litro de leche al año y consume per cápita el doble que el resto del mundo.

Uruguay produce 2.000 millones de litro de leche al año y consume per cápita el doble que el resto del mundo.

El queso es el lácteo protagonista a nivel de consumo interno y es el producto al que se destina el 20% de la leche producida anualmente. El primero es la leche en polvo (50%), seguido por la leche fluida (10%) y la manteca (7%).

En los cerca de 3.000 tambos que hay distribuidos en todo el Uruguay se ordeñan al año 2.000 millones de litros de leche que son procesados por la industria y por las queserías artesanales del país. De lo producido, el 70% se exporta y el 30% se comercializa en el mercado interno, donde el consumo per cápita de lácteos duplica al del resto del mundo. Mantener estas cifras con un producto de mayor calidad producido en sistemas más sostenibles es una de las metas en la que trabaja el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

“En Uruguay se consumen 266 litros de leche por persona por año, si consideramos la leche fluida y los productos derivados. En 1999 eran 202 litros y desde entonces anualmente los uruguayos han consumido dos litros más que el año anterior. Este dato llama la atención porque es más del doble del consumo de leche per cápita del resto del mundo y uno  de los más altos de Latinoamérica”, explicó el Ing. Agr. Santiago Fariña, director del Programa de Lechería de INIA.

El queso es el lácteo protagonista a nivel de consumo interno y es el producto al que se destina el 20% de la leche producida anualmente. El primero es la leche en polvo, que requiere el 50%, seguido por la leche fluida con un 10%. La manteca representa un 7% y el resto se destina a otros productos (helados, yogur y dulce de leche, entre otros).

En cuanto a la calidad de la leche uruguaya, Fariña detalló que el 90% es procesada por la industria, que se encarga de evaluar su inocuidad, la ausencia de antibióticos y el contenido de sólidos, que son los que contienen los aportes nutricionales. “Es importante aclarar que los tamberos reciben su pago en función de los sólidos que tiene la leche que remiten, no por cantidad de litros. Pensar en leche acuosa es igual a pensar en pérdidas para el productor, el consumidor y también la industria”.

Con dos millones de toneladas de leche anuales, Uruguay actualmente produce dos veces más de lo que puede consumir internamente, de ahí que el 70% se exporte a más de 60 países, siendo Brasil, Argelia y China los principales compradores del último año. “Nuestra lechería es de exportación y eso es particular en Latinoamérica donde solamente hay otros dos países que producen más leche de la que consume su población: Argentina y Costa Rica. El resto produce únicamente para abastecerse internamente”, señaló Fariña.

En este marco de intensificación productiva, la sostenibilidad es un objetivo clave para los investigadores de INIA, que buscan soluciones que favorezcan a toda la cadena a nivel económico, social y ambiental. En lo económico, se centran en diseñar sistemas con alta eficiencia en el uso de las pasturas y en mejorar la salud y el confort de las vacas. Asimismo, trabajan en un sistema de evaluación genética para que los productores cuenten con información para seleccionar toros cuyas terneras produzcan leche de mayor calidad, sean más fértiles, vivan más tiempo y se enfermen menos.

En lo social, el instituto está estudiando alternativas tecnológicas como la automatización y la robotización que faciliten tareas sacrificadas y rutinarias propias del tambo, y así lograr mejorar la calidad de vida de los trabajadores y hacer más atractiva la lechería para las nuevas generaciones. En materia ambiental, el foco de INIA está en lograr la autosuficiencia de los sistemas, para que no requieran de insumos externos y mejorar en el balance de nutrientes en el predio y la gestión de los residuos, de forma de preservar el recurso suelo y el agua.

“Uruguay es pionero en Latinoamérica en la mirada ambiental de los sistemas productivos, un poco por su perfil exportador, que lo hace estar atento a lo que pasa en el mundo, y también porque tuvo alertas tempranas, como el problema de efluentes en el río Santa Lucía en 2013, que le hizo ver que tenía que tomar medidas concretas, como lo es hoy el Plan de Uso y Manejo de Suelos”, destacó Fariña.

El experto señaló que “hacia adelante lo que va a determinar la forma en que se trabaja en los campos y se produce la leche en general estará relacionado no solo con los consumidores y los mercados, sino también con los vecinos y los ciudadanos que pueden pasar por la ruta y ver algo que no les gusta y denunciarlo”. En este sentido, destacó la oportunidad de involucrar a la sociedad no rural en las discusiones sobre producción de alimentos, salud y sistemas agropecuarios.

Frente a esto, Fariña dijo que “el principal objetivo de la ciencia debe ser contribuir a que los productores puedan tener ingresos estables a partir de sistemas que sean lo más parecido a la naturaleza en su estado original, cuidando los recursos naturales, con animales pastoreando al aire libre y reduciendo la necesidad de utilizar insumos externos”. “Todavía quedan cosas para mejorar y desde la ciencia estamos trabajando para lograrlo, porque el objetivo es mantener la productividad y la calidad de la leche uruguaya, asegurando la sostenibilidad de toda la cadena”, concluyó.

Ventas totales en la feria de quesos.

Ventas totales en la feria de quesos.

La falta de precipitaciones afecta la producción; el mercado sigue tranquilo con la presencia de algún comprador nuevo.

Con escasa oferta y mercado disminuido se realizó la feria semanal de quesos en Ecilda Paullier. Eduardo Mesa dijo que hay una falta del 10 o 15%, “a pesar de que los tamberos se han ido acomodando con las reservas, “pero faltan verdeos, la avena está siendo atacada por el pulgón, la alfalfa que estaban muy buenas se vino abajo, sobre todo las alfalfas que estaban con el ganado arriba están pisoteadas”, describió.

Agregó que en general hay falta de agua, los arroyos no han crecido y las lluvias son de 15 o 20 milímetros, pero “hace un mes que no llueve”.

Las ventas fueron totales, con la presencia de algún vendedor que se acercó para probar, igual la presencia de algún feriante nuevo.

LOS VALORES DE LA SEMANA.

Queso Colonia de primera calidad entre los $ 180 y $ 200.

Queso Colonia de marca reconocida y estacionados, entre $ 200 y $ 260.

Queso Colonia de segunda calidad entre $ 170 a $ 180.

Quesos con fermento, marcas reconocidas con 50 y 60 días, entre $ 180 y $ 220. Quesos de 10 meses y hasta un año, de $ 280 a $ 320.

Queso fermento nuevo, entre $ 180 y $ 200.

Queso con destino fundición entre $ 100 y $ 110.

Dambo y Quartirolo, entre $ 180 y $ 190.

Queso Sardo de $ 180 a $ 200.

Quesos para rallar de $ 180 a $ 190.

Magros con y sin sal de $ 180 a $ 190.

Huevos de campo, $ 60 a $ 70 la docena.

Mantecas caseras, de $ 160 a $ 170 el kilo.

Muzzarella común de $ 170 a $ 180.

Muzzarella de marca impuesta en el mercado entre $ 180 y $ 220.

Roquefort nacional $ 380.

Quesitos Colonia de a kilo entre $ 180 y $ 200.

Quesitos Colonia con gusto incorporado de $ 200 a $ 220.

Quesos de cabra $ 440.

Provolone parrillero, $ 180 a $ 200.

Cuajadas de $ 120 a $ 140.

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