Informe Rosgan: Comprender la dinámica de los corrales resulta clave para proyectar los niveles futuros de faena y producción de carne.

Rosario, Argentina | Todo El Campo | En lo que va del año se viene registrando un contundente ajuste en el nivel de faena. Sin embargo, los corrales de engorde aún sostienen niveles de encierre récord, que podrían aportar un volumen importante de animales terminados durante los próximos meses.

De acuerdo con los datos recientemente publicados por la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, entre enero y agosto la faena vacuna alcanzó las 8.130.170 cabezas, lo que representa una caída del 10% respecto de los registros de un año atrás.

El dato no sorprende, puesto que el mercado ya esperaba una baja significativa en los volúmenes faenados durante este año, frente a la clara necesidad de retención de determinadas categorías de animales que venían extrayéndose a tasas muy elevadas, en especial las hembras.

Asimismo, en paralelo, se profundizó un cambio en los sistemas de producción tendiente a alargar los ciclos de recría y engorde, que sin duda también ha afectado temporalmente la cantidad de animales disponibles para su ingreso a faena.

Pero ¿cuánto de esta baja en los niveles de faena responde a un cambio estructural, asociado a una mayor retención general del rodeo, y cuánto obedece a un bache temporal de oferta que, de ser así, debería comenzar a traducirse en una mayor salida de animales terminados durante los próximos meses?

Lo cierto es que agosto refleja el 14º mes consecutivo en el que la cantidad de animales ingresados a faena resulta inferior a la registrada en igual mes del año previo, dando cuenta de una tendencia descendente que ya se extiende por más de un año.

A su vez, en este contexto de menor faena, la proporción de hembras resulta significativamente más baja que la registrada durante los últimos ciclos. En efecto, agosto marcó una participación de hembras del 43,1%, el menor porcentaje desde junio de 2021, cuando, como consecuencia de una drástica intervención sobre los mercados, se restringieron las exportaciones con el objetivo de limitar la faena.

Esta vez, sin necesidad de una intervención, el propio mercado parece haber comenzado a regularse, con una mayor retención orientada a preservar la capacidad productiva futura.

Paralelamente, coexiste otro tipo de retención temporal de hacienda, producto del cambio en los sistemas de producción, que lentamente retornan hacia esquemas que años atrás eran habituales en nuestra ganadería: la recría.

Desde el año pasado a la fecha se viene observando una intensificación muy marcada de estos procesos como etapa previa al ingreso a corrales de engorde y terminación.

Actualmente, los feedlots aportan cerca del 38% del total de animales que llegan a faena. Su participación viene creciendo de manera prácticamente ininterrumpida desde 2020, cuando su oferta representaba cerca del 30% de la faena total.

Es por ello que comprender la dinámica de los corrales resulta clave para proyectar los niveles futuros de faena y producción de carne.

Según los datos informados por el Senasa al 1º de setiembre de 2026, los feedlots alojaban un total de 2,086 millones de vacunos, un 5,6% más que lo registrado un año atrás. Esta relación positiva se viene reafirmando desde comienzos de año y, más precisamente, a lo largo de los últimos diez meses.

Sin embargo, la estadística de ingreso y salida de los corrales no muestra la misma performance.

Durante agosto, según los registros del Senasa, salieron de los corrales de engorde 431.280 animales terminados, esto es, un 7,3% menos que un año atrás. Del mismo modo, esta dinámica de menores salidas mensuales se viene repitiendo durante los últimos once meses.

En el caso de los ingresos, también se observa una performance inferior a la del año pasado, aunque con caídas más pronunciadas. Desde mediados de 2025 los feedlots vienen recibiendo mensualmente menos hacienda que un año atrás.

En agosto de este año ingresaron, según Senasa, 341.098 animales, un 14% menos que en agosto del año pasado.

Por lo tanto, al contrastar ambas series, vemos que mientras el nivel de stock reportado por los feedlots viene superando sistemáticamente los registros del año previo -al punto de marcar un récord histórico de encierre-, el movimiento de ingreso y salida de animales no refleja el mismo comportamiento.

La diferencia es relevante: mientras los ingresos cayeron un 14%, los egresos lo hicieron un 7,3%. Esta combinación, junto con el stock acumulado de los meses anteriores, ayuda a explicar por qué los corrales mantienen actualmente un nivel de existencias tan elevado pese a estar recibiendo menos animales. En definitiva, un comportamiento compatible con el alargamiento de los ciclos productivos que se viene reflejando en todo el sistema ganadero.

Esta dinámica también se refleja en el peso medio de los animales faenados.

En efecto, los datos de industrialización muestran un crecimiento sostenido en el peso medio de la res faenada. En agosto, este indicador alcanzó un promedio de 246 kilos por res, unos 11 kilos más que en el mismo mes de 2025 y el máximo histórico en más de 30 años. Este incremento -consistente con un alargamiento de los ciclos productivos de recría y engorde- permite compensar parcialmente la menor cantidad de animales faenados con una mayor cantidad de kilos producidos por animal.

Sin embargo, en los próximos meses el factor climático volverá a poner a prueba a los sistemas de producción, tanto pastoriles como de confinamiento.

Las perspectivas de un año Niño, con lluvias por encima de lo normal, podrían generar dificultades operativas en distintas zonas productivas. En los sistemas pastoriles, el exceso de precipitaciones puede afectar el acceso y utilización de los potreros, mientras que en los corrales de engorde también puede restringir la capacidad de recepción y reducir sus márgenes por menor utilización.

En este contexto, la estacionalidad histórica de los movimientos de los feedlots adquiere especial relevancia.

Los próximos cuatro meses -setiembre, octubre, noviembre y diciembre- serán determinantes para establecer cuánto de la hacienda actualmente encerrada terminará convirtiéndose en oferta efectiva de faena.

De acuerdo con el comportamiento histórico, los egresos de los corrales suelen alcanzar niveles elevados durante este período, con octubre entre los meses de mayor salida. En tanto, setiembre, noviembre e incluso diciembre presentan habitualmente niveles de ingreso algo más moderados, aunque todavía superiores al promedio general.

En definitiva, de sostenerse este comportamiento, durante los próximos meses los feedlots deberían estar entregando, en promedio, cerca de 400.000 animales mensuales.

Considerando el período setiembre-diciembre, esto implicaría una oferta potencial cercana a 1,6 millones de cabezas provenientes de los corrales durante los últimos cuatro meses del año.

Este volumen, sin embargo, no debe interpretarse necesariamente como una oferta adicional o extraordinaria. Se trata de una estimación de los animales que podrían salir de los corrales durante el período y que, en buena medida, responden al stock actualmente acumulado y a la dinámica de permanencia dentro del sistema.

Por lo tanto, será clave observar cómo evolucionan las salidas de los feedlots en relación con el nivel de faena total.

Si efectivamente la actual dinámica de mayor permanencia en los corrales comienza a traducirse en una mayor oferta de animales terminados, la participación del feedlot dentro de la faena debería crecer por encima del 38% actual.

En cambio, si su participación se mantiene en torno a los niveles actuales, una oferta de aproximadamente 1,6 millones de animales terminados provenientes de los corrales durante septiembre-diciembre implicaría una faena total para el período cercana a los 4,2-4,3 millones de cabezas.

Sumados a los 8,1 millones de animales faenados hasta agosto, estos volúmenes llevarían la faena anual a un rango de aproximadamente 12,3-12,4 millones de cabezas. El verdadero interrogante, por lo tanto, no es únicamente cuánto de la oferta futura está actualmente encerrada, sino a qué velocidad esos animales comenzarán a transformarse en oferta efectiva de faena

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!