“El Parlamento responde a las necesidades de los agricultores europeos, protegiendo la seguridad alimentaria y contribuyendo a construir una Europa más competitiva”.
Europa | Todo El Campo | Aunque queda mucho por recorrer, el Parlamento Europeo comenzó a dejar atrás el cerco que lo aislaba de los avances en tecnología agrícola al adoptar normas que facilitan el acceso a nuevas variedades vegetales resistentes al clima y a las plagas, que producen mayores cosechas y requieren menos pesticidas. Es un gran avance para la producción de alimentos.
Las normas modificadas para las nuevas técnicas genómicas (NTG), fueron acordadas provisionalmente entre el Parlamento y el Consejo en diciembre de 2025, informó el Parlamento Europeo.
Esta legislación da un giro hacia la regulación de las plantas en función de su composición genética final y no de cómo se han obtenido. Comienzan a regir criterios científicos sobre los políticos.
Los vegetales modificados con NTG se dividirán en dos categorías, cada una con obligaciones jurídicas diferentes.
NTG de categoría 1: corresponde a plantas con un número limitado de modificaciones y que, además, podrían haberse producido mediante mejora vegetal convencional. Una vez verificado que cumplen los criterios para obtener el estatus de NTG de categoría 1, se les tratará como a las plantas convencionales.A petición del Parlamento, los vegetales diseñados para tolerar herbicidas o producir sustancias insecticidas no podrán considerarse NTG de categoría 1.
NTG de categoría 2: esta categoría es para plantas que han sufrido modificaciones genéticas más extensas o complejas. Están sujetas a la estricta normativa vigente en materia de OMG y deberán someterse a un proceso de evaluación de riesgos, además de obtener autorización para poder comercializarse en la UE.
Las normas se aplicarán tanto a las plantas originarias de Europa como a las importadas. En los mercados de fuera de la UE ya hay disponibles, con avanzada fase de desarrollo, productos elaborados a partir de vegetales obtenidos con NTG, trigo con bajo contenido en gluten, patatas resistentes a las plagas y maíz que soporta la sequía.
TRAZABILIDAD, ETIQUETADO Y EXCLUSIONES VOLUNTARIAS PARA LOS ESTADOS MIEMBROS.
La trazabilidad y el etiquetado completos seguirán siendo obligatorios para las plantas NTG de categoría 2. Asimismo, los países de la UE podrán restringir o prohibir su cultivo en su territorio, aunque esté autorizado en la Unión. Las variedades vegetales que contengan o se deriven de una planta NTG de categoría 1 se incluirán en una base de datos pública de la UE. Asimismo, para que los agricultores puedan tomar decisiones informadas, todas las bolsas de semillas y el material de reproducción deberán etiquetarse como “NTG de categoría 1”.
Para orientar el uso de las NTG hacia el desarrollo de plantas más sostenibles (por ejemplo, con mayor resistencia al clima y a las plagas), la normativa establece la obligación de supervisar el impacto de los cultivos obtenidos mediante NTG en la sostenibilidad.
VEGETALES ECOLÓGICOS.
No se permitirá usar NTG en la producción ecológica, pero la presencia técnicamente inevitable de plantas obtenidas con NTG de categoría 1 no constituiría un incumplimiento de la normativa. La Comisión evaluará si este reglamento genera cargas administrativas, económicas o prácticas para los operadores ecológicos, incluidas cuestiones relacionadas con su propia percepción y la de los consumidores.
UNA VICTORIA HISTÓRICA.
Tras la adopción de la norma, la diputada impulsora, Jessica Polfjärd (PPE, Suecia) declaró: “Se trata de una victoria histórica para los agricultores europeos y el futuro de Europa. Al aprobar el uso de NTG, estamos apostando por la innovación, la competitividad y la seguridad alimentaria”.
Agregó que “los agricultores europeos llevan mucho tiempo pidiendo el acceso a estas modernas herramientas de fitomejoramiento para ayudarles a desarrollar cultivos más resilientes y menos dependientes de los plaguicidas. Al poner a su disposición estas tecnologías de mejora vegetal seguras y con base científica, el Parlamento está respondiendo a las necesidades de los agricultores europeos, protegiendo nuestra seguridad alimentaria y contribuyendo a construir una Europa más competitiva e innovadora”.
El reglamento entrará en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE y se empezará a aplicar dos años después.

Compartir
Comparte este contenido en tus redes sociales!