Mientras el debate local enfrenta a ministros del gobierno sobre incentivos a los vehículos eléctricos, el BID publicó un estudio regional que destaca el rol de los beneficios fiscales para acelerar la adopción de esta tecnología.

Montevideo | Todo El Campo | Mientras los ministros de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, y de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, debaten sobre los incentivos a los vehículos eléctricos, ajeno a ese cruce de opiniones, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se metió en la pulseada al publicar el documento “Incentivos fiscales para la electromovilidad: mapeo de situación en América Latina y el Caribe y principios de uso”.

La publicación analiza cómo los incentivos fiscales pueden desempeñar un rol importante como herramientas para acelerar la adopción de vehículos eléctricos en América Latina y el Caribe y fomentar la inversión en sus cadenas de valor.

A partir de un enfoque aplicado, combina un marco conceptual sobre incentivos fiscales con un mapeo regional basado en una encuesta a 16 países, complementado con estudios de caso internacionales.

El análisis muestra que los incentivos fiscales pueden contribuir a reducir barreras económicas y acelerar la adopción de nuevas tecnologías, pero también plantea desafíos en materia de sostenibilidad fiscal, impactos distributivos y gobernanza.

Asimismo, subraya la necesidad de complementar estos instrumentos con políticas regulatorias, industriales y energéticas.

El estudio concluye con un conjunto de principios para el diseño y uso de incentivos fiscales, enfatizando la importancia de su alineación con objetivos de política pública, su evaluación costo-beneficio y el fortalecimiento de las capacidades institucionales para su seguimiento y evaluación.

El documento fue elaborado en el marco del plan de trabajo de la Plataforma Regional de Cambio Climático de Ministerios de Hacienda, Economía y Finanzas (Plataforma MEF Cambio Climático), una red de colaboración en la que el BID actúa como secretaría técnica.

URUGUAY.

Sobre Uruguay el BID observa: “El sistema de incentivos fiscales se centra en la reducción o eliminación de aranceles a la importación de VE (vehículos eléctricos), el otorgamiento de créditos tributarios para la compra de VE de uso particular o comercial, y el uso de descuentos en el pago de patentes. En el caso de Uruguay destaca la prioridad otorgada al transporte público”.

Agrega que en nuestro país “se produjo un incremento de las ventas de VE, que llegaron a representar el 5% del total de ventas en 2024, frente al 0,01% que representaban en 2021”.

“Finalmente, las experiencias de Uruguay y Costa Rica indican que el logro de los objetivos de descarbonización del sector transporte depende de un conjunto de medidas de políticas públicas. Por ejemplo, es posible reducir las emisiones de GEI en el sector transporte si se incentiva el uso de VE y, a la vez, se estimula el uso del transporte público”.

Documento completo: Incentivos fiscales para la electromovilidad: mapeo de situación en América Latina y el Caribe y principios de uso

Además de Uruguay, el estudio también incluye experiencias de Alemania, Brasil, China, Costar Rica, y Estados Unidos, que muestran cómo el diseño y la evolución de los incentivos fiscales han sido clave para la expansión de la electromovilidad, aunque su implementación genera desafíos asociados a la sostenibilidad fiscal, los impactos distributivos y la necesidad de coordinación multisectorial.

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