INIA advierte que el fenómeno traerá más agua y oportunidades productivas, pero también riesgos sanitarios y operativos para todos los rubros.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) publicó el documento El niño llega a Uruguay: ¿cómo puede prepararse el sector agropecuario? Consideraciones técnicas y recomendaciones de los equipos de investigación de INIA para los principales sistemas productivos del país.
Ante la llegada de El Niño a Uruguay, INIA elaboró un informe que reúne las principales recomendaciones que los investigadores de esa institución entienden oportunas para que el sector agropecuario pueda estar preparado.
Dichos investigadores identificaron riesgos, oportunidades y consideraciones de manejo específicas para distintos sistemas: ganadero extensivo, lechero, agrícola ganadero, hortifrutícola, arrocero y forestal; y recomendaciones puntuales en salud animal.
El Niño es un calentamiento anómalo del Pacífico central y oriental que altera vientos y clima global.
En el texto se subraya que el fenómeno ya está instalado en Uruguay, con lluvias superiores a lo normal previstas para primavera y verano, especialmente en el norte; pero también se presentan oportunidades de mayor productividad, como riesgos sanitarios y operativos.
Como impacto, cabe esperar uno de los eventos más intensos desde 1950, con lluvias por encima de lo normal en primavera y verano, sobre todo en el norte.
En el norte, los períodos de mayores precipitaciones incluirán a los trimestres de setiembre, octubre y noviembre; también de diciembre, enero y febrero; como marzo, abril y mayo, con temperaturas invernales más altas.
La mayor incidencia será “en los meses de noviembre, diciembre y abril, cuando el fenómeno es fuerte y muy fuerte”.
“En el sur, si bien se observan mayores lluvias que en años La Niña, no difieren sustancialmente de años neutrales. Aun así, si el evento El Niño es fuerte y muy fuerte, se puede dar un de las precipitaciones en los meses de diciembre y abril”, continúa.
A nivel de “todo el país se esperan temperaturas por encima de lo normal durante el invierno”, lo que ya hemos visto y continúa en agosto.
Para cada área de trabajo, se ofrece información como:
Oportunidades y riesgos para los cultivos del maíz: mayor disponibilidad hídrica favorece maíces tempranos; con el riesgo de exceso de agua y enfermedades. Se enumeran recomendaciones de manejo.
En colza, las oportunidades son por mayores rendimientos, pero con riesgo sanitario elevado. También se dan recomendaciones de manejo.
Cebada y trigo se enfrentan a riesgo de enfermedades, por ejemplo foliares y fusariosis, siendo necesario el monitoreo temprano.
La lechería también presentará dilemas, con más forraje disponible, pero problemas de barro, mastitis y estrés calórico.
La ganadería extensiva igual, con más pasto y mejores resultados reproductivos, aunque con riesgos sanitarios y operativos.
Para los ovinos se advierte abundancia de pasto pero de menor calidad; riesgo de parásitos y problemas podales.
El sector horticultor y fruticultor tendrá el agua asegurada para riego, pero riesgo de asfixia radicular, erosión y enfermedades.
La forestación y el arroz observarán oportunidades de crecimiento, pero riesgos de exceso hídrico y enfermedades relacionadas con ese fenómeno.
El siguiente es el documento El niño llega a Uruguay: ¿cómo puede prepararse el sector agropecuario? Consideraciones técnicas y recomendaciones de los equipos de investigación de INIA para los principales sistemas productivos del país.
Son casi 50 páginas con detalles por sector productivo.

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