Bartesaghi: Para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial.

Bartesaghi: Para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial.

“No tenemos ningún acuerdo vigente con ningún centro de consumo relevante a nivel mundial, no tenemos acuerdo con la Unión Europea, no lo tenemos con China, no con Estados Unidos, no con Japón”.

Hébert Dell’Onte | El viernes 16 en la Expo Prado, el Ec. Ignacio Bartesaghi analizó la inserción internacional de Uruguay y las posibilidades que tiene con China. Su presentación fue parte de un evento más amplio organizado por Gletir y del que también participó el Ing. Agr. Rafael Tardáguila y Santiago Jauregui de Gletir Corredor de Bolsa.

El economista Ignacio Bartesaghi dijo que para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial, a pesar de que “nuestro país tiene todas las condiciones para transformarse en un productor de alimentos procesados con valor agregado en la tecnología de alimentos, ese es un mundo muy importante.

“No tenemos ningún acuerdo vigente con ningún centro de consumo relevante a nivel mundial, no tenemos acuerdo con la Unión Europea, no lo tenemos con China, no con Estados Unidos, no con Japón”, enfatizó.

En medio de ese panorama ahora se está hablando mucho de China porque ese país “quiere profundizar su relación con América Latina, y lo quiere hacer con Uruguay, tiene un porqué. Es obvio que el interés de China no es ingresar a nuestro (pequeño) mercado interno, lo que le interesa son otras cosas”, comentó.

Ese interés “tendríamos que aprovecharlo”, porque China es un país que ha tenido importantes avances en materia de tecnología: “Lidera en autos eléctricos, en energía renovables, en paneles solares”, etcétera, y “hace rato que patenta más que Estados Unidos”.

“Una vieja discusión que hay en Uruguay es agro versus industria, por la cual se razona que si gana la carne o los cereales pierde el calzado, pero ¿a China le interesan los calzados?”, se preguntó. “Es cierto que sigue produciéndolos, pero para su mercado interno, ya no es un exportador” como lo fue, y eso es porque evolucionó y ahora mira la tecnología. “¿De dónde vienen los paneles solares que importa Uruguay?, son chinos en el 90%, el resto son europeos”, y China “cumple con los máximos estándares técnicos”.

“Hay que entender el brutal desarrollo que ha tenido China en los últimos años” y eso se ve reflejado en las exportaciones que dejaron de ser prendas de vestir para ser tecnología. “Están en la punta de lanza en la tecnología y Uruguay necesita de esa tecnología”.

Y cuando Uruguay quiere negociar con China, no es un invento nuestro, “es el mundo entero” el que va en ese camino.

Explicó que no es cierto que China sólo negocia con países grandes o con potencias económicas, pues tiene acuerdos con Georgia, con Perú, Chile, Costa Rica, con Mauricio, además en marzo inició un acuerdo con Ecuador que lo va a cerrar en noviembre o diciembre de este año. También Nicaragua, Israel, Nueva Zelanda.

Mientras eso pasa en el mundo “en Uruguay todavía no hay nada concreto, no se ha iniciado, hay que ser claro en decir que para iniciar las negociaciones se necesita una primera ronda, ahora se está cerca pero hay que empezar a negociar”.

ACUERDOS EN NEGOCIACIÓN DE URUGUAY.

Uruguay “tiene una capacidad impresionante para producir alimentos, pero no tenemos acuerdo con ninguna potencia”, insistió. “Estamos 15 o 20 años atrasados” por lo cual “necesitamos apurarnos”, sobre todo “cuando no hay filas de países que quieran cerrar un TLC con Uruguay”.

Bartesaghi enumeró las negociaciones en que interviene Uruguay, la mayoría de ellas como miembro del Mercosur.

Mercosur con la Unión Europea, ya sabemos cómo está y lo difícil de esa negociación.

Mercosur con Singapur, está cerrado, pero quedan detalles y habría que ver si de acá a fin de año Uruguay puede entrar a regir.

Mercosur con EFTA, está igual que el acuerdo con la Unión Europea. (EFTA es el bloque de países europeos que no integran la UE).

Mercosur con Canadá, está paralizado.

Mercosur con Corea del Sur, no está en la agenda.

Mercosur con Líbano, no va hacer ninguna diferencia.

Mercosur con Palestina, tampoco va hacer la diferencia.

Uruguay con China, es un hecho histórico para nuestro país y el estudio de factibilidad es un paso importante.

Por otra parte, se habla de potenciales acuerdos del Mercosur con Indonesia y Mercosur con Vietnam, pero no hay nada concreto, y finalmente Uruguay con Turquí, igual que los últimos dos.

Uruguay anunció elevar una nota al acuerdo Transpacífico, pero es un bloque al que muchos quieren entrar y presenta dificultades por lo que el proceso será lento.

HAY QUE MIRAR A ÁFRICA.

El economista también se refirió a África, “un mercado poco estudiado” por Uruguay. “En Uruguay no se habla de África y hay que conocer lo que está pasando allí porque ahí también hay negocios”, aseguró.

Iglesias dijo que el acuerdo con China se debe limitar exclusivamente a lo comercial.

Iglesias dijo que el acuerdo con China se debe limitar exclusivamente a lo comercial.

Ignacio Bartesaghi estuvo de acuerdo: “Uruguay avanzando con China de forma adelantada al resto de los socios del Mercosur y priorizando los asuntos económicos y comerciales sin mezclar lo geopolítico”.

Hébert Dell’Onte | El Cr. Enrique Iglesias, exministro de Relaciones Exteriores de Uruguay (1985/1988) y expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo -BID (1988/2005)), dijo que el mundo avanza a un acuerdo de libre comercio con China: “Creo que todos los países (del Mercosur) deberían tener tratado con China”, expresó, y vaticino que “en algún momento lo van a tener”.

Si todos los países del Mercosur participan nos da un mayor poder de negociación, argumento.

Añadió que la negociación de Uruguay con China no debería ser negativo para el Mercosur y que el Gobierno debe resolver esa situación, pero “el ingreso de Uruguay permitiría a los demás países una experiencia de negociación con China que resulta buena para todos, de manera que el país pudiera ser una experiencia piloto en un tema tan importante para todos”.

Agregó que para evitar roces entre los países o bloques, el acuerdo y las negociaciones se deben limitar a lo comercial.

El doctor en Relaciones Internacionales Ignacio Bartesaghi estuvo de acuerdo con los comentarios de Iglesias, y así lo escribió en sus redes sociales: “Así es”, afirmó.

“Uruguay avanzando con China de forma adelantada al resto de los socios del Mercosur y priorizando los asuntos económicos y comerciales sin mezclar lo geopolítico”.

Los comentarios del Cr. Iglesias fueron hechas luego de su participación, como orador central, en los 42 años de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), que tuvo lugar en la sede del organismo regional en Montevideo.

MAYOR PROTAGONISMO DE AMÉRICA LATINA.

Por otra parte, el exministro pidió a América Latina una mayor participación en los temas que afectan al mundo en la actualidad.

“Confieso que me da pena ver cómo acontecen las cosas en el mundo y América Latina no ha adoptado posiciones públicas más unidas, coherentes, que nos permitan realmente incidir en las grandes preocupaciones que hoy tiene la humanidad”, dijo en su exposición en Aladi.

Acordar con China y el CPTPP sería una gran oportunidad para Uruguay y el Mercosur.

Acordar con China y el CPTPP sería una gran oportunidad para Uruguay y el Mercosur.

Uruguay se anima a dar los pasos que los temerosos vecinos y socios del Mercosur no.

Hébert Dell’Onte | Los avances de Uruguay respecto a un posible tratado de libre comercio (TLC) con China y la posición de nuestros socios en el Mercosur ha generado abundante información sobre ese país, su comercio, economía y otros aspectos variados. Se trata del motor del mundo, que a menor o mayor ritmo no ha dejado de funcionar en ninguna de las crisis que el mundo ha sufrido desde los últimos años incluyendo la pandemia. Cuando otros mercados se retrotrajeron, China continuó comprando y vendiendo.

El Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) publicó un recomendado análisis sobre China, fundamental para comprender el peso de su economía en el mundo y su proceso de crecimiento vinculado a la apertura al mundo que la convirtió en la segunda economía global.

Como comentario al margen, cada vez más analistas observan cómo el nuevo orden mundial se va conformando con Estados Unidos y China liderando en lo económico, tecnológico y militar.

Volviendo al CED, el análisis señala que “en 1990, la participación del país asiático en el PIB mundial era menor al 2%”, ahora “representa casi el 20% de la economía global, muy cerca de Estados Unidos”, y agrega: “Incluso, ajustando por paridad de poder de compra, el gigante asiático es la principal economía del planeta. Así como muchos analistas afirman que el siglo XIX fue de Gran Bretaña y el siglo XX de Estados Unidos, los datos sugieren que el XXI podría representar el siglo de China”.

“Entre 1982 y 2011, China creció a un promedio anual de 10%”, luego de lo cual hubo una disminución, “pero de todas formas se observaron variaciones superiores a 7% en promedio entre 2011 y 2018”. Desde ese año, a pesar de la guerra comercial con Estados Unidos, la pandemia y otros factores estructurales, las tasas fueron del entorno de 5%. “Cifras altas en cualquier comparación”.

El modelo de ese crecimiento, se basó en la “inversión, la manufactura industrial y la incidencia de sectores de baja tecnología”, pero “en los últimos años” eso cambió y el enfoque está en “el consumo, sectores industriales de alto valor agregado y los servicios”.

También se destaca el aumento de la población y de los ingresos per cápita, crecimiento de la clase media y reducción de la pobreza.

China es “la aspiradora del mundo”, dice el CED, con importantes importaciones de materias primas y alimentos. “A modo de ejemplo, el gigante asiático tiene una incidencia cercana al 60% en las importaciones mundiales de soja o leche en polvo, así como casi el 40% de las importaciones de carne bovina, con Uruguay como origen destacado en el entorno del 15%”.

Los acuerdos comerciales con otros países o bloques han sido determinantes.

En 2004, China firmó su primer TLC con la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (Asean), conformado por Tailandia, Indonesia, Malasia, Singapur y Filipinas. Posteriormente, tuvo lugar la firma de acuerdos con otros países asiáticos, algunos latinoamericanos (Chile, Perú y Costa Rica) y un par de europeos (Suiza e Islandia). Actualmente, China mantiene 16 TLC firmados (entre ellos con competidores uruguayos: Australia y Nueva Zelanda) y 6 en proceso de negociación, entre los que se encuentran Ecuador y Uruguay”.

Respecto a la relación Uruguay-China, el CED señala que “en 2021, el saldo de balanza comercial fue de US$ 1.307 millones, correspondiente a US$ 3.303 millones por exportaciones y US$ 1.996 millones por importaciones”.

EL RIEGO DE URUGUAY.

El problema para Uruguay -si es que se puede considerar problema- es que las exportaciones de bienes uruguayos a China han tenido poca diversificación.

Según el CED, indica que “el potencial riesgo es ganar concentración y dependencia con quién ya es nuestro principal cliente. No obstante, la escala de la economía china y sus crecientes demandas y necesidades, hacen de esta eventual limitante una ventana de oportunidad para ampliar nuestro comercio, diversificar nuestros productos y consecuentemente ampliar la frontera de posibilidades de producción de muchos sectores agroindustriales”.

LA OPORTUNIDAD PARA EL MERCOSUR.

El documento del CED también se refiere al anuncio hecho por el presidente Luis Lacalle sobre su intención de avanzar también con el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP) que incluye a países como Australia, Nueva Zelanda, Japón, Canadá, México, Singapur, entre otros.

Por otro lado, “en las últimas décadas, el Mercosur, no logró prácticamente ningún acuerdo con países que representan destinos significativos para sus exportaciones” y aun hoy “continúa sin lograr ningún tipo de acceso preferencial” a mercados relevantes.

Dicho en otros términos -y analizando el texto del CED-, el Mercosur y Uruguay dentro del bloque, están muy rezagados respecto al mundo que ha ido tejiendo una serie de tratados que beneficia a sus países miembros, muchos de ellos competidores directos de lo que Uruguay y el Mercosur producen.

El liderazgo de Uruguay en ese sentido, convirtiéndose en el removedor de esta zona del mundo, lejos de ser una amenaza para el Mercosur es una oportunidad.

Uruguay se anima a dar los pasos que los temerosos vecinos y socios del Mercosur no.

Una cosa parece cierta y de sentido común: si logramos avanzar en un TLC con China y simultáneamente con el CPTPP, todo el Mercosur querrá sumársenos, habría que tener la mirada demasiada corta para no hacerlo y mirar desde afuera.

DOCUMENTO COMPLETO DEL CENTRO DE ESTUDIOS PARA EL DESARROLLO.

Director general de China para América Latina y el Caribe visitó Uruguay y dijo que su país está abierto a todo el Mercosur.

Director general de China para América Latina y el Caribe visitó Uruguay y dijo que su país está abierto a todo el Mercosur.

Entre los temas conversados estuvo el inicio de las negociaciones de un TLC con China, pero no se dieron detalles relevantes sobre ese asunto. Su declaración más trascendente fue cuando afirmó que “China está abierta a la cooperación con el Mercosur”.

Hébert Dell’Onte | El canciller uruguayo Francisco Bustillo recibió el lunes 25 de julio, en el Palacio Santos en Montevideo, al director general del Departamento para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Cai Wei.

La visita del diplomático chino tiene una especial trascendencia, pues es la primera que realiza al Cono Sur desde el comienzo de la pandemia.

Cancillería informó que “en el encuentro en el Palacio Santos se mantuvo una muy amable y detallada conversación, durante la que se analizaron todos los temas que hacen a la relación bilateral, sin perjuicio de abordar también el escenario internacional en su conjunto”.

“La posibilidad cierta de arribar a un tratado de libre comercio entre ambas naciones sin duda formó parte del intercambio mantenido”, dice el texto oficial sin dar mayores detalles.

35 AÑOS DE RELACIONAMIENTO URUGUAY-CHINA.

En el año 2023 se cumplirán 35 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países y se espera que ello sea un marco más que conveniente para constatar nuevamente la solidez y el crecimiento de los lazos que ellos mantienen.

En ese sentido, ambos jerarcas se mostraron muy satisfechos con el nivel ya alcanzado en el comercio bilateral y confiados en que se cuenta con muy amplio espacio para que su alza continúe.

No faltó tampoco en la conversación el tema cooperacional, que demostró su importancia y fortaleza durante los difíciles momentos que planteó la pandemia.

Cai Wei expresó que, apenas superada la situación sanitaria actualmente imperante, esperan recibir en China la visita del canciller Francisco Bustillo como preparatoria de la posterior que prevé realizar el presidente de Uruguay Luis Lacalle.

CHINA ABIERTA AL MERCOSUR.

Cai Wei llegó a Uruguay el sábado 23 de julio, de sus declaraciones lo más trascendente fue cuando afirmó que “China está abierta a la cooperación con el Mercosur” y “dispuesta a negociar y suscribir TLC con todos los países interesados”.

“Nuestro objetivo es llevar a cabo los principales consensos alcanzados entre los presidentes de ambos países y los frutos relevantes de la conversación telefónica entre los cancilleres de ambas partes para reforzar la confianza política mutua, contribuyendo a la cooperación de amistad en todos los ámbitos”, dijo el funcionario chino en rueda de prensa.

“A través de esta visita hemos percibido la firme voluntad de la comunidad uruguaya de reforzar las relaciones con China. El próximo año se coincidirá con el trigésimo quinto aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Estamos convencidos de que con los esfuerzos de ambos países, la asociación estratégica entre China y Uruguay alcanzará seguramente un mañana mejor”, agregó.

“China, como firme partidario del libre comercio, está dispuesta a negociar y suscribir TLC con todos los países interesados, defendiendo el sistema global del libre comercio”, afirmó.

Aseguró que “China está abierta a la cooperación tanto con el Mercosur en conjunto como con el país miembro particular. Nos gustaría profundizar aún más la cooperación de beneficio mutuo de muchas maneras, incluyendo un TLC con la premisa de la no interferencia en los asuntos internos del Mercosur”.

A pesar de los debates que se han dado en el seno del bloque comercial, con Uruguay liderando en solitario el camino hacia un TLC con China, Cai Wei dijo que como Uruguay, “también Argentina y Brasil son buenos amigos de China”, en una clara invitación a sumarse a un acuerdo comercial.

Agrego: “Esperamos que las partes del Mercosur puedan negociar de manera amistosa entre sí a fin de crear un mejor entorno para la cooperación del libre comercio chino-uruguaya”.

Cabe agregar que no mencionó a Paraguay porque este país es el único que no tiene comercio con China dado que sí las tiene con Taiwán y para negociar con China ésta exige la ruptura de relaciones con la isla.

BUSTILLO CONFÍA EN QUE EL RESTO DEL MERCOSUR SE ACERCA A UN TLC CON CHINA.

En ese mismo sentido, Bustillo dijo que Uruguay espera que todo el Mercosur se sume a las negociaciones: “Anhelamos y auguramos que en algún momento el resto de los países del Mercosur se van a sumar en esas negociaciones”.

Celebró que ya ha habido “avances en ese sentido” y recordó que “el presidente argentino hizo saber la inquietud de poder sumarse; Paraguay también; Brasil definitivamente ha impulsado los trabajos que viene realizando Uruguay. Anhelamos y esperamos que en el futuro puedan incorporarse esos países también haciendo su propio estudio de prefactibilidad con China”.

Por último, Bustillo dijo además que esperan que el TLC termine de concretarse durante el actual período de Gobierno.

ASADO CON EL SENADOR DA SILVA.

El senador Sebastián Da Silva recibió a la delegación china en su establecimiento rural, invitó a los visitantes a un asado y a andar a caballo.

Documento del Banco Mundial señala que “los países del Mercosur firman acuerdos superficiales”.

Documento del Banco Mundial señala que “los países del Mercosur firman acuerdos superficiales”.

Los fundamentos económicos de la región, la geografía y el tamaño del mercado entre otras características marcan las brechas entre la integración potencial y real, pero también son fundamentales “las opciones de políticas”.

Hébert Dell’Onte | Esta semana los presidentes de Argentina y Uruguay, Alberto Fernández y Luis Lacalle, respectivamente, volvieron a expresar sus diferencias sobre lo conveniente de una mayor apertura de los países y del Mercosur.

El debate que no es nuevo se dio en la cumbre de presidentes del Mercosur realizada en Paraguay, oportunidad en que Uruguay asumió la Presidencia Pro Témpore del bloque. A su vez coincidió con la divulgación -totalmente ajeno al hecho referido- del documento “Acuerdos comerciales profundos. Una vía a la integración de América Latina y El Caribe en las cadenas de valor mundiales” del Grupo Banco Mundial y elaborado por los economistas Nadia Rocha y Michele Ruta.

El texto señala que “la integración económica internacional ofrece oportunidades no explotadas para América Latina y el Caribe”, agrega que el informe “estudia la forma en que los países de la región pueden aprovechar los acuerdos comerciales para promover la participación de sus economías en las cadenas de valor mundiales (CVM)”.

Se advierte que los fundamentos económicos de la región, la geografía y el tamaño del mercado entre otras características marcan “las brechas entre la integración potencial y real a las CVM”, pero también son fundamentales “las opciones de políticas”.

En ese sentido, “nuevos datos y evidencias, muestran que los acuerdos comerciales pueden impulsar reformas de políticas y ayudar a que la región supere algunos de sus principales aspectos económicos desfavorables”.

Con esa mirada se elaboró el informe, pues constituye una orientación para América Latina y el Caribe “a la hora de aprovechar los acuerdos comerciales para alcanzar mayor integración internacional y crecimiento económico”.

Las conclusiones que surgen con el análisis son: Primero, “escasa integración internacional y la limitada participación de América Latina y el Caribe en las CVM” lo que contribuyó “a su bajo crecimiento económico durante la última década”.

Segundo, los países de la región “participan cada vez más en acuerdos comerciales preferenciales”, sin embargo “existen vacíos en el contenido de estos acuerdos”.

Tercero, los acuerdos comerciales profundos son “una oportunidad para promover el comercio e impulsar la integración a las CVM y la mejora de estas, y así contribuir a un mejor desempeño de la economía”.

Y cuarto, son cuatro las “áreas de integración profunda (facilitación del comercio, cooperación en materia reglamentaria, servicios y apoyo estatal)”, las que “resultan prioritarias para mejorar la participación de estos países en las CVM y la modernización de estas”.

ACUERDOS COMERCIALES A PARTIR DE 1990.

En los años 90 fue el despegue de los acuerdos, en esa década “un creciente número de países de todo el mundo firmó acuerdos comerciales profundos, es decir, acuerdos comerciales preferenciales que iban más allá del simple acceso al mercado”.

Con los años los acuerdos se han hecho más “profundos” y por tanto “abarcan un amplio conjunto de áreas de políticas en las fronteras y dentro de estas que regulan la inversión, el comercio de servicios, los procedimientos de aduanas, las medidas regulatorias y la protección de los derechos de propiedad intelectual, entre otras”.

Se entiende por acuerdos comerciales profundos aquellos “preferenciales que contienen disposiciones para profundizar la integración económica entre los socios comerciales. Si están bien diseñados, les permiten a los países reducir los efectos secundarios transfronterizos de las políticas nacionales y proporcionar un mecanismo institucional para fortalecer las reformas que reducen los costos comerciales y mejoran la eficiencia”.

La región participa con “82 acuerdos comerciales preferenciales (un tercio de todos los acuerdos notificados a la Organización Mundial del Comercio y en vigor desde 2017)”.

Y muchos de esos acuerdos fueron hechos con países que no son de la región: “Chile, con 27 acuerdos comerciales preferenciales, se encuentra entre los países que registra el mayor número en la región. Perú tiene 17; México, 15; Colombia, 13; Argentina y Brasil, 4 cada uno; y Ecuador y Bolivia, 3 cada uno”.

CONTRASTE.

El texto marca el contraste entre los países del Caribe, la Alianza del Pacífico y el Mercosur. Indica que mientras varios países del Caribe por separado y el bloque Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) “celebran acuerdos más profundos, los países del Mercosur firman acuerdos más superficiales”.

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