Dr. Salada: Para que la estrategia de combate a la garrapata dé resultado, lo primero es conocer los principios activos que funcionan.
Montevideo | Todo El Campo | El Dr. Daniel Salada dijo que es fundamental empezar cuanto antes el tratamiento contra la garrapata, y que una herramienta clave es conocer qué principios activos utilizar, lo que es determinado por Dilave a un costo muy bajo en comparación a la muerte de un animal o la inversión en productos que no sirven.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX 4 Rual), el profesional explicó que por candelario estamos en el momento óptimo para comenzar el control de la primera generación de garrapatas.
Uruguay tiene información de la que muchos países carecen; información generada en la década del 80 por investigadores que aportaron información biológica que ahora sustentan que estamos en el momento para controlar la primera generación.
Eso significa que si se controla la primera generación y se sigue con esos tratamientos “podremos controlar bien la segunda generación y la tercera que es la más peligrosa, que se produce en otoño y es la ge nos genera grandes problemas con la tristeza parasitaria en el cado de que la garrapata esté infectada”.
“Cuando en otoño la garrapata se nos desborda, el mensaje que recibimos es que no hicimos bien las cosas en la primera ni en la segunda” generación. “Por eso es tan importante ahora, cuando la garrapata aún no se ve, y no esperar porque si no llegamos tarde”, advirtió.
Contó que ha recorrido campos y en algunos ya se ven garrapatas, por lo que los fríos colaboraron en que no aumente el número de parásitos, aunque “se ve que muchas quedaron desde el otoño y ahora, ante cualquier situación de pocos grados por arriba de los 25 son capaces de subirse a una vaca”. De ahí que “tenemos que empezar (a trabajar) cuanto antes”.
La actuación pasa por conocer cuáles son los principios activos que funcionan en nuestro campo, y en el caso de no saberlo, usar el que menos aplicamos para tener menos probabilidad de tener resistencia. “Esa es una herramienta que tenemos que tener: saber cuáles son los principios activos que funcionan en nuestro campo y no en la zona”. Para saber qué producto funciona en nuestro campo se deben mandar muestras de garrapatas (más de 50) al Dilave para que con pruebas de laboratorio se pueda determinar los principios activos eficaces en el establecimiento.
“Es fundamental que cada productor vea esa situación”, subrayó, y de un establecimiento a otro el resultado puede cambiar según el historial de cada uno.
El costo del análisis es de $ 6.600, pero si se tramite a través de los servicios veterinarios del lugar es gratuito, y en todo cado es más caro sufrir la muerte de alguna vaca. “El costo no puede ser un impedimento”, sobre todo pensando en los costos que tiene el uso de productos que no son los apropiados y por eso tampoco son eficaces .
“Sorprende la poca cantidad de análisis que se hacen”, añadió.
Advirtió que la población de garrapatas está en los campos, y que el total de parásitos que encontremos sobre una vaca representa apenas el 5% del total que hay en el campo, por eso “el proceso de eliminación de la garrapata es lento, porque se debe subir a la vaca, no hay forma de matarla a nivel de campo. Para que la estrategia de combate a la garrapata de resultado, lo primero es conocer los principios activos que funcionan”.
“NO HAY COSA MÁS DIFÍCIL QUE EXPLICAR ALGO A ALGUIEN QUE CREE QUE LO SABE”.
“La situación de la garrapata está complicada” a pesar de que haya productores o técnicos que no vean la gravedad en su justa medida. “No hay cosa más difícil que explicar algo a alguien que cree que lo sabe. Nos ha pasado que cuando aparece garrapata en un establecimiento que nunca la tuvo”, los responsables del campo “están totalmente dispuestos a hacer lo que uno les plantea, pero si es un establecimiento que toda la vida tuvo garrapata, no hay forma de cambiar los criterios que creen son los correctos”, lamentó.
Foto: captura de pantalla video de Hereford Uruguay.
La enfermedad de Newcastle afecta a aves domésticas y silvestres, provocando graves impactos en la salud animal y la economía.
Brasil | Todo El Campo | El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), informó y confirmó el brote de enfermedad de Newcastle, en un establecimiento de avicultura comercial, ubicado en el municipio de Anta Gorda, en el estado de Rio Grande do Sul.
MAPA produjo el cierre inmediato del establecimiento avícola, incluyendo suspensión del movimiento de aves y se aplicarán los procedimientos de erradicación de brotes establecidos en el Plan de Contingencia de Influenza Aviar y Enfermedad de Newcastle, con la eliminación y destrucción de todas las aves y la limpieza y desinfección del lugar. Se llevarán a cabo investigaciones adicionales dentro de un radio de 10 kilómetros alrededor del área donde ocurrió el brote y se tomarán otras medidas necesarias de acuerdo con la evaluación epidemiológica.
La enfermedad de Newcastle afecta a aves domésticas y silvestres, provocando graves impactos en la salud animal y la economía y está provocada por la infección por un virus perteneciente al grupo de los paramixovirus aviares serotipo 1 (APMV-1), virulento en aves producidas comercialmente, según criterios establecidos por Organización Mundial de Sanidad Animal. El agente patógeno puede causar desde signos clínicos respiratorios leves hasta la muerte súbita de las aves.
Es importante tomar medidas de bioseguridad, la notificación inmediata a sanidad animal (Senasa) ante signos respiratorios, nerviosos y/o digestivos, y la vacunación de las aves.
La enfermedad de Newcastle es una zoonosis muy leve (o sea, una enfermedad animal que puede infectar a los humanos) y puede causar conjuntivitis en el hombre, pero suele ser muy leve y limitada.
Montevideo | Todo El Campo | La enfermedad fue descubierta en Indonesia en 1926, pero fue denominada por el pueblo de Newcastle-on-Tyne, Inglaterra, donde ocurrió en 1927.
La Organización Mundial de Salud Animal (OMSA) explica qué es, en qué consiste y otros detalles de la enfermedad detectada en Río Grande do Sul, Brasil.
El siguiente es el artículo de OMSA
¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE?
La enfermedad de Newcastle es una infección altamente contagiosa y con frecuencia severa que existe en todo el mundo y afecta a las aves, incluidas las aves de corral domésticas. Es causada por un virus de la familia de los paramyxovirus.
La enfermedad aparece en tres formas: lentogénica o leve, mesogénica o moderada, y velogénica o muy virulenta, también llamada enfermedad exótica de Newcastle. Las cepas lentogénicas están muy difundidas, pero causan pocos brotes.
La forma usual es una infección respiratoria, pero los signos clínicos predominantes pueden ser depresión, manifestaciones nerviosas o diarrea.
La enfermedad de Newcastle altamente patógena está inscrita en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y es de declaración obligatoria a la OMSA (Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA).
TRANSMISIÓN Y PROPAGACIÓN.
La enfermedad de Newcastle se transmite a menudo por contacto directo con aves enfermas o portadoras. Las aves infectadas pueden transmitir el virus en sus heces y contaminar el medio ambiente. La transmisión puede ser por contacto directo con las heces y las descargas respiratorias o mediante los alimentos, agua, equipo y prendas de vestir contaminadas. Los virus de la enfermedad de Newcastle pueden sobrevivir durante varias semanas en el medio ambiente, especialmente en climas fríos.
Por lo general, el virus se transmite durante el periodo de incubación y por un breve tiempo durante la recuperación. Las aves de la familia de las palomas pueden transmitir el virus de modo intermitente durante un año o más. Otras aves salvajes, como los cormoranes por ejemplo, han mostrado asimismo que pueden causar brotes en las aves domésticas.
El virus está presente en todas las partes del cadáver de un ave infectada.
La enfermedad es muy contagiosa. Cuando el virus se introduce en una parvada sensible, infectará a casi todas las aves en dos o seis días.
RIESGO PARA LA SALUD PÚBLICA.
La enfermedad de Newcastle es una zoonosis muy leve (o sea, una enfermedad animal que puede infectar a los humanos) y puede causar conjuntivitis en el hombre, pero suele ser muy leve y limitada.
SIGNOS CLÍNICOS.
Los signos clínicos varían enormemente dependiendo de diversos factores tales como: la cepa del virus, la especie de ave infectada, la edad del hospedador (las aves juveniles son las más sensibles), infección simultánea con otros organismos, estrés ambiental y estatus inmune. En algunos casos, la infección con las cepas sumamente virulentas del virus puede causar un gran número de aves muertas aunque presenten pocos signos clínicos. La enfermedad surge rápidamente con síntomas que aparecen entre dos y doce días después de la exposición y se propaga rápidamente al resto de la parvada.
Algunas cepas del virus atacan el sistema nervioso; otras, el sistema respiratorio o digestivo. Los signos clínicos incluyen:
Signos respiratorios: jadeo, tos, estornudos y ruidos al respirar
Signos nerviosos: tembladera, parálisis de las alas y las patas, cuello torcido, desplazamiento en círculos, espasmos y parálisis
Signos digestivos: diarrea
Puede haber una interrupción parcial o completa de la producción de huevos. Los huevos pueden presentar anomalías de color, forma o superficie, y pueden tener una albúmina acuosa.
La mortalidad es variable pero puede alcanzar el 100%.
DIAGNÓSTICO.
La enfermedad de Newcastle puede presentar un cuadro clínico muy similar al de la influenza aviar, por lo que se requiere la prueba de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
El método de diagnóstico más empleado es el aislamiento del virus y su caracterización ulterior. En el Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres de la OMSA se indican las directrices para los procedimientos de aislamiento del virus en el laboratorio. Se describen varios métodos, tanto pruebas moleculares como in vivo para determinar si el virus es altamente patógeno y, por tanto, de declaración obligatoria a la OMSA.
PREVENCIÓN Y CONTROL.
En la mayor parte de países con producción avícola a escala comercial, se practica la vacunación profiláctica. Para demostrar que un país está libre de la enfermedad de Newcastle, es necesaria la vigilancia conforme a las directrices del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA. En última instancia, los productores avícolas deben establecer procedimientos eficaces de bioseguridad para evitar la introducción de la enfermedad (Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA).
En la mayor parte de países, si la enfermedad aparece en una zona antes exenta, se practica una política de sacrificio de urgencia. Ello incluye: Aislamiento o cuarentena estrictos de los brotes. Destrucción en condiciones decentes de todas las aves infectadas y expuestas. Limpieza y desinfección completas de los locales. Eliminación adecuada de los cadáveres. Control de la plaga en las parvadas. Vacío sanitario seguido de 21 días sin aves antes de la repoblación. Prevención del contacto con aves de estatus sanitario desconocido. Control del acceso a las granjas avícolas.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.
La enfermedad se ha detectado en todo el mundo, actualmente está controlada en Canadá, los Estados Unidos y algunos países de Europa occidental, y sigue presente en partes de África, Asia y Sudamérica. No obstante, como las aves salvajes a veces son portadoras del virus sin estar enfermas, puede haber brotes en cualquier lugar donde se críen aves.
Funcionarios del servicio de sanidad argentino (Senasa) explicaron qué acciones piensan implementar para abordar y reducir el impacto causado por la garrapata.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Durante una reunión con la Comisión de Ganadería de CREA Argentina, el Servicio de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Argentina (Senasa) informó que se lanzará, próximamente, una consulta pública no vinculante sobre el problema causado por la garrapata en la zona norte del país, y de esa manera garantizar la posibilidad de realizar despachos de hacienda.
Además, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) anunciaron la producción de vacunos para el control de enfermedades vinculadas a la garrapata y dijeron que es un problema que también tienen Brasil y Uruguay.
Emiliano Gabriel Grave, director de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal del Senasa, y Luciana Chaparro, responsable del Programa Nacional de Garrapata del Bovino de ese organismo, dijeron que se realizará la consulta pública al ser consultados por integrantes de la Comisión de Ganadería de CREA en el ámbito de la reunión mensual.
El proyecto contempla la posibilidad de despachar a frigorífico tropas parasitadas en cualquier nivel de afectación para garantizar la comercialización de hacienda y preservar la inocuidad alimentaria.
También se exigirá que los frigoríficos que reciban hacienda parasitada cuenten qué lavaderos han sido habilitados por Senasa para realizar una desinfección apropiada antes de abandonar la planta de faena y así reducir la posibilidad de propagación del problema a otras regiones.
Emiliano Grave dijo que “todos los frigoríficos que cuentan con habilitación de Senasa ya tienen un lavadero habilitado, por lo que no implicará ningún cambio en ese sentido en tales situaciones; sí vamos a propiciar que los frigoríficos provinciales y municipales habiliten su propio lavadero porque esa es la forma de garantizar que los camiones salgan limpios de los frigoríficos”.
Los funcionarios de Senasa están en conversaciones con integrantes de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa (Fucofa) de Entre Ríos para poder compatibilizar la normativa que se pondrá en consideración con el programa de control de la garrapata presente en esa provincia.
“Una vez finalizada la consulta pública, que se extenderá por un plazo de treinta días, es probable que se requieran otros quince a treinta días más para la instrumentación efectiva de la normativa; es importante que todos participen en la consulta para brindarle legitimidad a la iniciativa”, explicó Grave.
Además, se realizará otra consulta pública relativa a un proyecto de actualización del Programa Nacional de Garrapata, el cual está regido por la Ley 12.566, el decreto reglamentario 7623 de 1954 y la resolución Senasa 382 de 2017.
Luciana Chaparro añadió que “la propuesta presentada es superadora del esquema vigente y, si bien mantiene algunas cuestiones, plantea un cambio de estrategias por implementar y de las zonificaciones”.
“No somos ajenos a todos los problemas que está habiendo con la garrapata y estamos en contacto permanente con los territorios a través de las sociedades rurales y entes sanitarios”, añadió.
VACUNAS CONTRA BABESIOSIS Y ANAPLASMOSIS.
También participaron de la reunión técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Santiago Nava y Nicolás Morel, quienes anunciaron que esa institución comenzó ya la producción de vacunas contra babesiosis y anaplasmosis, dos enfermedades transmitidas por garrapatas.
Nava precisó que “el problema no sólo está presente en el noreste argentino, sino también en Uruguay y el sur de Brasil. Las vacunas que tenemos disponibles, si bien tienen limitaciones, representan una ayuda importante porque en caso de no contar con las mismas los problemas presentes serían mucho más complejos”, remarcó.
El especialista recordó que, si la vacuna fue incorporada de manera adecuada, la inmunidad lograda en el vacuno debería superar el 90%. En caso de no poder verificar, por medio de un análisis, la inmunidad lograda, en ciertas situaciones se recomienda una revacunación con el propósito de asegurar la inmunidad ante una eventual falla de la primera dosis.
Artículo de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República. El virus se trasmite únicamente a través del contacto directo con heridas en la piel o por la mordedura o rasguño de un animal infectado. No se trasmite por vía aérea ni a través de la piel sana.
Montevideo | Todo El Campo | En el mes de marzo de 2023, la Comisión Nacional Honoraria de Zoonosis (CNHZ) del Ministerio de Salud Pública (MSP) informó el hallazgo de un murciélago infectado con el virus de la rabia en el centro de Montevideo. Ya en el mes de noviembre se habían detectado otros dos casos en Paysandú.
En Facultad de Ciencias, el Departamento de Virología desarrolla dos proyectos de investigación sobre virus en murciélagos (*). Con el fin de responder a diversas inquietudes de la ciudadanía, los investigadores prepararon un informe sobre las características de transmisión del virus y proponen una serie de recomendaciones para que la población sepa cómo actuar cuando aparecen murciélagos aletargados o caídos.
LOS MURCIÉLAGOS Y LA RABIA.
El virus de la rabia se conoce desde la antigüedad, y se caracteriza por dar una enfermedad neurológica grave, de progresión lenta y generalmente letal en mamíferos, entre ellos los vacunos, caninos, felinos y el hombre. Una de las primeras vacunas creadas para combatir una enfermedad viral fue precisamente la vacuna antirrábica, y actualmente existen vacunas seguras y eficaces tanto para el hombre como para los animales. Este virus se trasmite únicamente a través del contacto directo con heridas en la piel o por la mordedura o rasguño de un animal infectado. No se trasmite por vía aérea ni a través de la piel sana.
El reservorio natural de este virus y su principal transmisor en Latinoamérica son los murciélagos, en particular el vampiro común (Desmodus rotundus). Otros murciélagos (por ejemplo, especies insectívoras) también pueden infectarse y transmitir el virus.
En Uruguay habitan murciélagos de 22 especies, la mayoría se alimenta de insectos (insectívoros); dos especies corresponden a murciélagos frugívoros y una única especie, el vampiro común se alimenta de sangre (dieta hematófaga).
Los murciélagos son integrantes de nuestra fauna y tienen roles muy importantes en los ecosistemas.
RECOMENDACIONES FRENTE A LA PRESENCIA DE MURCIÉLAGOS ALETARGADOS O CAÍDOS
En 2007-2010, 2014 y 2017 ocurrieron brotes de rabia paralítica en vacunos, en el norte del país. En Uruguay no hay reportes de rabia canina desde 1983, ni casos humanos desde 1966. Sin embargo, de forma esporádica, aparecen murciélagos aletargados o caídos, que pueden estar infectados. Ante el evento reciente, donde se confirmó la infección por virus rábico, cabe recordar las recomendaciones en estos casos:
1. No manipular el animal a mano desnuda.
2. En caso de necesitar mover el animal, hacerlo usando un recipiente rígido. No confiarse con un animal que parece “dormido” o muerto.
3. Mantener a las mascotas aisladas del murciélago.
4. Consultar de inmediato ante un contacto directo o herida a su médico tratante o la Unidad de Zoonosis del MSP, ya que debe evaluarse la necesidad de suministrar tratamiento de inmunización.
5. Mantener correctamente vacunados a nuestros perros y gatos.
Finalmente, recordar que eliminarlos o interferir en sus hábitats no contribuye al control de posibles eventos de trasmisión de virus u otros patógenos.
NOTAS.
(*) Por una parte se desarrolla el proyecto Caracterización de virus en murciélagos del Uruguay y las implicancias para la conservación de la biodiversidad e impacto en la salud humana y animal. El proyecto, en desarrollo desde 2019 es coordinado por Adriana Delfraro y Sandra Frabasile del Departamento de Virología y cuenta con apoyo del Fondo Clemente Estable de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).
En forma más reciente, Adriana Delfraro junto a Germán Botto del Departamento de Métodos cuantitativos de la Facultad de Medicina y el Programa para la Conservación de Murciélagos en Uruguay trabajan en el proyecto “Virus emergentes: descifrando los ciclos naturales a través del estudio de los vectores, hospedadores y el modelado ecológico” que cuenta con el apoyo de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC).