Lotes Merino comercializados en el mercado local.

Lotes Merino comercializados en el mercado local.

El mercado sigue valorizando la calidad.

Montevideo | Todo El Campo | Los negocios de lana en el mercado local en la semana correspondieron todos a lotes Merino.

Se destaca la valorización de la calidad, ya que el precio máximo (US$ 10,80) se alcanzó en el lote de mayor finura (18,0 micras) y alto rendimiento.

También la certificación RWS, pues los lotes con certificación RWS y grifa verde predominan en las operaciones de mayor volumen y precio, confirmando la exigencia de la demanda por trazabilidad y bienestar animal.

Los subproductos mantienen una cotización uniforme de US$ 1,00 todos los negocios.

Como condición particular, un lote de 19,2 micras (operación de la semana pasada) muestra un precio menor (US$ 8,20) comparado con lotes de similar diámetro, debido a su alto porcentaje de vellón inferior.

DETALLE DE LA COMERCIALIZACIÓN.

El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) informó los siguientes negocios:

Lote Merino – 7.800 kg. Acondicionado, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 18,0 micras y 78,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 10,80 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago 50% a 90 días y 50% a 120 días. 

Lote Merino – 10.100 kg. Acondicionado, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 18,9 micras y 77,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 10,00 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago 50% a 90 días y 50% a 120 días.

Lote Merino – 4.500 kg. Acondicionado y con grifa verde. Diámetro promedio 19,1 micras y 73,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 7,00 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 60 días.

Lote Merino – 10.000 kg. Acondicionado, con grifa verde y con certificación RWS Diámetro promedio 19,2 micras y 74,0% de rendimiento al lavado. Con alto porcentaje de vellón inferior. Precio de venta US$ 8,20 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago a 90 días. Este fue un negocio de la semana pasada.

Lote Merino – 23.000 kg. Acondicionado, con grifa verde y con certificación RWS. Diámetro promedio 19,5 micras y 78,0% de rendimiento al lavado. Precio de venta US$ 9,30 el vellón y US$ 1,00 los subproductos. Plazo de pago 50% a 90 días y 50% a 120 días. Unión de Consignatarios y Rematadores Laneros del Uruguay, por lo que no actualizó los valores.

Con el mercado de lanas reacomodándose, Crilu se consolida en las ultrafinas.

Con el mercado de lanas reacomodándose, Crilu se consolida en las ultrafinas.

En reciente venta de lana, Crilu confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al INIA y reconocida por la FAO, genera valor económico, territorial y ambiental.

Montevideo | Todo El Campo | En un mercado lanero internacional en ascenso, el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) consolida la venta de lana ultrafina y refuerza el liderazgo de Uruguay en innovación ovina.

La reciente venta de lana del Consorcio confirma que la innovación público-privada, desarrollada junto al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y reconocida internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), genera valor económico, territorial y ambiental para el país.

Recientemente, la Comisión Directiva de Crilu realizó una licitación -bajo la modalidad de llamado a precios- de la producción de lana correspondiente a las zafras 2024 y 2025, proveniente del Núcleo Genético Ultrafino de la Unidad Experimental Glencoe.

La oferta fue presentada a los operadores laneros bajo condiciones previamente establecidas, incluyendo sistema de pago 90/10 (base sucia) y plazos de 30% a los 30 días y 70% a los 60 días de adjudicada la licitación.

En total, se ofertaron 10.391 kg de lana, de los cuales 4.864 kg correspondieron a vellón A, con un diámetro promedio de 15,5 micras, confirmando un producto de altísima calidad textil y fuerte diferenciación internacional.

Como resultado del proceso, se recibieron tres ofertas, adjudicándose la licitación a la empresa Tops Fray Marcos S.A., con valores de US$ 11,60/kg para la zafra 2024 y US$ 11,85/kg para la zafra 2025 (vellón, base sucia), y US$ 1,00/kg para los subproductos.

De acuerdo con las propiedades textiles evaluadas, estos resultados confirman la capacidad de producir lanas ultrafinas de alto valor en las condiciones productivas del Uruguay, aun en un mercado exigente y altamente competitivo.

En el actual escenario del mercado lanero internacional, la experiencia del Crilu es testimonio del poder de la cooperación entre el sector público y privado, y de cómo la ciencia, la innovación y el compromiso de los productores pueden traducirse en resultados económicos concretos y sostenibles.

CRILU.

Crilu es una alianza público-privada sin fines de lucro, creada en 2010, que articula capacidades entre productores, industria lanera y sistema científico-tecnológico, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible de la producción, industrialización y comercialización de lanas ultrafinas en Uruguay.

El consorcio es cogobernado por representantes de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), INIA y los productores consorciados, y constituye hoy un modelo de referencia nacional e internacional en innovación aplicada, competitividad, desarrollo territorial y cuidado de los recursos naturales, con una fuerte impronta de inclusión social y generación de capital humano.

Crilu entregó la generación de carneros más ultrafina en 26 años.

Crilu entregó la generación de carneros más ultrafina en 26 años.

Combinando finura récord, alta eficiencia productiva, resiliencia y retorno económico.

Montevideo | Todo El Campo | Un año más el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu) celebró su tradicional entrega de carneros marcando un nuevo hito, ya que los consorciados recibieron la generación con la lana más fina de su historia y con muy buen peso del vellón y tamaño del cuerpo, consolidando el trabajo que viene realizando para mejorar el Merino superfino y ultrafino del Uruguay.

Cada año, el Crilu selecciona los mejores carneros -desde el punto de vista genético- de la nueva generación y los asigna a sus consorciados a través de un sorteo oficial, asegurando que accedan a genética de punta validada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Estos carneros provienen del Núcleo de Mejoramiento Genético Merino Ultrafino, ubicado en la Unidad Experimental Glencoe del INIA.

La generación de este año confirmó avances importantes en finura, peso y eficiencia. El peso vivo promedio al cierre de la prueba fue de 67 kilos, con animales que superaron los 80 kilos con aproximadamente 12 meses; mientras que el diámetro promedio de fibra se situó en 14,2 micras, con valores que van desde 12,4 hasta 15,7 micras. Además, cerca de dos tercios de los carneros se ubicaron por debajo de las 14,5 micras, clasificándose en los extremos más finos de las lanas ultrafinas (< 16,4 micras).

Fabio Montossi, investigador de INIA y vicepresidente del Crilu destacó: “La generación 2025 consolida el trabajo de los últimos años. Logramos carneros ultrafinos, con diámetros de fibra que continúan bajando; altamente productivos en peso corporal; biológicamente eficientes, y más resilientes (por ejemplo, más resistentes a los parásitos gastrointestinales), algo que no es frecuente combinar y que permite a los consorciados seguir mejorando la calidad de lana, la producción de carne y el ingreso económico en sus majadas”.

Consultado por la contribución de la ciencia y de INIA a las características de la generación 2025 de carneros, Montossi dijo que “ha sido determinante”. Según detalló, el instituto, en colaboración con el SUL, el Instituto Plan Agropecuario, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano y la Universidad de la República, “ha desarrollado y validado durante más de dos décadas un paquete tecnológico completo en genética ovina, basado en investigación aplicada, evaluaciones objetivas y selección por valores genéticos (DEPs), y lo ha transferido directamente a los productores del país mediante capacitaciones, protocolos y asistencia técnica”.

Durante la jornada también se compartieron resultados y avances de trabajos que se están desarrollando para seguir mejorando la producción ovina nacional. Anticipándose al verano, expertos del Crilu, del SUL y de INIA abordaron la recría estival, que es uno de los factores que limita la productividad y la eficiencia de la producción ovina en los sistemas ganaderos extensivos sobre basalto.

En este marco, confirmaron que las tecnologías forrajeras disponibles (uso de leguminosas y cultivos anuales estivales), combinadas con suplementación estratégica, manejo sanitario adecuado y suplementación con concentrados sobre campo natural, permiten mejorar significativamente los procesos de recría y engorde de corderos en esta región durante el verano, pese al déficit estacional de forraje y al fuerte desafío parasitario.

Destacaron que se han generado coeficientes y recomendaciones técnicas que facilitan la evaluación de la conveniencia económica de estas tecnologías, considerando los precios actuales y futuros de insumos y productos, así como los objetivos productivos y empresariales de cada establecimiento.

Por otra parte, técnicos de INIA presentaron los avances logrados a partir de la incorporación de corderos de productores consorciados del Crilu en el Experimento de Largo Plazo de Campo Natural instalado en 2023 en la Unidad Experimental de Glencoe. Concebido para extenderse durante al menos tres décadas, el ensayo surge de la demanda de mejora de la sostenibilidad de los sistemas ganaderos sobre campo natural de basalto y evalúa elementos como la productividad del campo natural y del ganado ovino y bovino, el impacto ambiental, los resultados económicos y los requerimientos de mano de obra.

A tres años de su instalación y a dos años de la incorporación de corderos Crilu, se destacaron especialmente los avances en la producción de lanas de alta calidad sobre campo natural con dos esquilas anuales; la obtención de resultados alentadores en la producción de pesos vivo de cordero en sistemas de manejo más intensivo sobre campo natural, y la incorporación de nuevas mediciones, como calidad de lana, canal y carne ovina, orientadas a diferenciar los productos de origen animal derivados de este tipo de sistemas.

“Queda claro que estamos trabajando sostenidamente en la generación de tecnologías e información científica robusta que sustenten el camino para que Uruguay tenga ovinos más resilientes, más eficientes en el uso del pasto y del alimento, y con un perfil productivo más amigable con el ambiente, metas que están totalmente alineadas con las demandas actuales de los mercados y con las políticas nacionales de sostenibilidad”, destacó Montossi.

“El balance de 2025 es sumamente alentador y demuestra que la alianza entre ciencia, innovación, productores y mercados es un motor real de transformación. Gracias a esta sinergia, las majadas consorciadas logran mejoras productivas y económicas tangibles, contribuyendo al desarrollo de todo el sector ovino”, concluyó.

¿Cómo influye el diámetro de fibra en la rentabilidad de majadas Merino?

¿Cómo influye el diámetro de fibra en la rentabilidad de majadas Merino?

Evidencia de 10 años de casos reales en Australia.

Ing. Juan Martín Dutra da Silveira (*) | Montevideo | Todo El Campo | En sistemas ovinos donde la lana representa una proporción significativa de los ingresos (como es el caso de las majadas Merino), el diámetro de fibra es una de las variables productivas sobre las que el productor puede influir de manera más directa. Muchos productores de lana dedican mucho tiempo a evaluar cuál es el rango de micras “ideal” para su majada, lo cual es razonable dado que el diámetro de fibra tiene un peso considerable en las decisiones genéticas.

Ahora bien, surge una pregunta importante: ¿hasta qué punto el diámetro de fibra por sí solo puede definir el resultado económico de un sistema? O, dicho de otra manera, estar produciendo lana merina dentro de un determinado rango de micras: ¿aumenta o disminuye las probabilidades de lograr un mejor resultado económico?

METODOLOGÍA.

Se realizó un análisis de datos de ejercicios económicos en establecimientos agropecuarios australianos, para determinar la relación entre los rangos de diámetro de fibra producidos en el sistema y su rentabilidad.

El análisis utilizó datos reales de establecimientos agropecuarios incluidos en la base de datos de benchmarking de Agrista (Australia), correspondientes al período 2016–2025 para sistemas ovinos productores de lana Merino. La herramienta de benchmarking de Agrista, realiza el análisis del resultado productivo y económico de establecimientos agropecuarios para el periodo de un ejercicio económico (normalmente del 1-Jul al 30-Jun del siguiente año).

Para responder la pregunta planteada, se evaluó la relación entre el diámetro de fibra promedio de dichas majadas y su resultado económico final, empleando datos consistentes y comparables en el tiempo.

Al considerar un período de diez años, el análisis abarca una amplia diversidad de condiciones productivas y de mercado, lo que permite obtener conclusiones más robustas. Durante este período se registraron variaciones significativas en:

  • los precios de la lana y las relaciones de precios entre diferentes diámetros de fibra,
  • los precios de la carne ovina, y
  • los costos de los insumos.

Además, están considerados contextos ambientales de producción muy variados, especialmente en lo referente a precipitaciones y su distribución anual. Esta diversidad de situaciones tanto económicas como climáticas, conforma un conjunto amplio de escenarios productivos, fortaleciendo el análisis y las conclusiones, al evitar depender únicamente de años con condiciones estacionalmente favorables o desfavorables.

Se utilizó la Rentabilidad sobre Activos Utilizados (RAU) del rubro ovino como indicador clave del desempeño económico. La RAU es un índice de eficiencia económica que mide el resultado operativo: ingresos – costos totales (excluyendo renta e intereses), en relación con el valor total de los activos utilizados. Sin embargo, en lugar de expresar la RAU como un valor absoluto (rentabilidad medida en porcentaje), el desempeño del rubro ovino de cada productor se expresó como un percentil dentro de cada año.

Un percentil es un mecanismo que ordena a los participantes según su desempeño económico, clasificándolos en una escala de 0 a 100%, en función de su RAU. Los resultados de RAU se ordenaron de menor a mayor y cada observación fue asignada a un valor entre 0% y 100%, donde:

  • 0% representa el peor resultado económico del año,
  • 100% representa el mejor desempeño económico del año, y
  • los valores intermedios indican la posición relativa de cada establecimiento dentro de la distribución anual.

De este modo, cada punto del análisis refleja qué tan buena o mala fue la rentabilidad relativa de un sistema con determinado diámetro de fibra, independientemente del contexto económico general del año.

El conjunto de datos incluyó 513 predios con ejercicios económicos cerrados, considerando únicamente el desempeño del rubro ovino de producción de lanas Merino. Esto significa, que, si un establecimiento presentaba más de un rubro productivo, solamente se utilizaron los resultados del rubro en cuestión.

RESULTADOS.

La Figura 1 muestra la distribución de los casos analizados según el diámetro promedio de fibra de las majadas (eje X) y su posición relativa de rentabilidad dentro de cada año (percentil, eje Y), considerando los 513 registros del período de estudio durante diez años, con diámetros de la lana Merino que oscilan entre 14,5 y 22,5 micras.

A primera vista, se observa una gran dispersión de puntos, lo que indica que la rentabilidad del rubro es multicausal. Es decir, muchos factores influyen en la rentabilidad de un sistema de producción de lana Merino dentro de un año, y el diámetro de fibra (el cual no tiene un efecto directo, sino que indirecto a través del precio de la lana) por sí solo no garantiza un buen o mal resultado económico.

Entre las variables que influyen en la rentabilidad además del diámetro de fibra se encuentran: producción de lana en cantidad, proporción de borregos y capones (%), peso de venta (kg de carcasa), estructura de costos, eficiencia de la mano de obra, porcentaje de destete (%), mortandad (%), precio de venta de carne ($/kg carcasa), entre otras. De este modo, y a forma de ejemplo, una majada con un diámetro promedio de 17,5 micras puede ubicarse en un percentil alto o bajo dependiendo de la combinación de las variables antes mencionadas. Esto demuestra claramente que otras variables del sistema pueden modificar significativamente la rentabilidad relativa, incluso dentro de un mismo rango de micras.

No obstante, dentro de esta dispersión se observa una tendencia general: a medida que el diámetro promedio de fibra disminuye por debajo de las 16,5 micras, las majadas tienden a ubicarse menos frecuentemente entre los percentiles de mayor rentabilidad, es decir, tienen menores probabilidades de alcanzar los mejores resultados económicos.

Para los diez años analizados, en el grupo de majadas con diámetros entre 15,5 y 16,5 micras, se observó un claro desequilibrio: 27 casos se ubicaron en el 30% inferior de rentabilidad relativa (percentiles 0–30%), mientras que solo 7 casos alcanzaron el 30% superior (percentiles 70–100%).

Esta tendencia se acentúa aún más en las majadas con diámetros menores (<15,5 micras), donde, (aunque la cantidad de observaciones fue menor) todas se ubicaron por debajo de la mediana (percentil 50%). En conjunto, estos resultados sugieren que los sistemas que producen lanas en el sector ultrafino (<16,5 micras) enfrentaron mayores desafíos para ubicarse entre los más rentables en los años del período analizado.

¿QUÉ SIGNIFICA ESTO PARA EL PRODUCTOR DE LANA MERINO?

Este análisis muestra claramente que, en esta base de datos, el diámetro de fibra por sí solo no garantiza ni el éxito ni el fracaso económico. La rentabilidad final depende de múltiples factores, algunos bajo control del productor, como la producción de lana, la eficiencia de manejo, el desempeño reproductivo y la estructura de costos, y otros fuera de su control, como los precios de venta o las condiciones climáticas.

Para mejorar el desempeño económico es fundamental concentrarse aquellas variables que están relativamente más bajo control del productor.

También se observa que las majadas con diámetros promedio por debajo de 16,5 micras tienden a enfrentar mayores dificultades para alcanzar los niveles más altos de rentabilidad relativa, en comparación con aquellas con diámetros levemente más gruesos.

En conclusión, el desempeño de un sistema de producción de lana no debe evaluarse únicamente en función del diámetro promedio de la majada. Para mejorar la rentabilidad, es esencial considerar el conjunto de variables del sistema que el productor puede manejar, junto con un monitoreo cercano de las condiciones externas y sus efectos.

(*) EL AUTOR. Juan Martín Dutra da Silveira es de Uruguay, ingeniero agrónomo graduado de la Universidad de la República y máster en Ciencias de la Agricultura con especialización en Agronegocios de la Universidad de Melbourne, Australia. Trabaja como consultor agropecuario en Agrista, Australia; y es director y consultor agropecuario en Zorzal Agroestudio, Uruguay.

España debería recuperar el legado de la lana merina.

España debería recuperar el legado de la lana merina.

El país europeo fue la cuna de la oveja merina, eso cambió, mientras que Australia y Nueva Zelanda se levantaron teniendo como apoyo la lana de Merino.

Madrid, España | EFE | Todo El Campo | La lana merina, conocida actualmente como el oro blanco español, es un tejido cien por cien natural, biodegradable, duradero y resistente, suave, transpirable y termorregulable, cualidades que ahora la moda valora y trabaja para la recuperación de su legado histórico.

Los diseñadores Caterina Pañeda y Paul García de Oteyza, fundadores de la firma Oteyza, han sido pioneros en la recuperación de la lana merina, según publicó EFE.

Paul García resaltó que es una lana que ha sido menospreciada durante años, ahora el objetivo es “preservar y revalorizar la lana merina española como patrimonio cultural material e inmaterial único en el mundo”. Esta fibra fue el eje en el que giró buena parte de la economía nacional desde la Edad Media hasta el siglo XIX, agregó.

España fue la cuna de la oveja merina, lo que permitió desde mediados del siglo XV a mediados del siglo XVII, “dominar el mercado internacional de la lana”, añadió.

La venta de lana se explotó exclusivamente en España hasta que, a finales del siglo XVIII, el gobierno permitió la exportación de animales de esta raza. “Este animal ha construido naciones: Australia y Nueva Zelanda se han levantado alrededor de la lana merina”, enfatizó. Por eso, Australia posee “la mejor lana merina”.

Sin embargo, en el siglo XX, el abandono de la agricultura y la ganadería por falta de rentabilidad junto con el estallido de las fibras sintéticas causó la caída de la lana.

“Hace cien años se despreciaba la lana, y la oveja merina se cruzaba con otras razas para aumentar su producción de carne y leche”, explicó el diseñador.

En otro orden, es importante combinar tradición e innovación. Hay que trabajar la excelencia de la materia y presentarla al mundo como la auténtica, la originaria, la genuina, dijo García de Oteyza; que la palabra merino y merina es española.

En esta estrategia integral, que involucra investigación, producción, comercialización y difusión con un enfoque ético y sostenible, uno de los pilares es la conservación de la especie merina. El uso tradicional de la lana genera un impacto positivo no solo en el medio rural, sino también en el ámbito socioeconómico y cultural. “No toda la lana es igual, y el sector debe apostar por la transparencia y la flexibilidad para propiciar ese cambio”, destacó Ramón Cobo, fundador de Wooldreamers, en la XIII jornada de Slow Fashion Next.

 “No todo vale, no toda la lana tiene la misma calidad”, aclaró García de Oteyza que está convencido de que solo desde la excelencia se puede dignificar y defender el valor económico y ecológico de la lana, además de su cultura, tradición y oficios que la acompañan.

Fuente artículo de Carmen Martín de agencia EFE; artículo completo: Volver a los orígenes: tirar de la hebra para recuperar el legado de la lana

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