En 30 años, la producción mundial de lana Merino cayó 60%.

En 30 años, la producción mundial de lana Merino cayó 60%.

La información fue publicada en el Anuario 2021 de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Argentina.

La producción mundial de lana Merino en el mundo tuvo un descenso en el período 1992 – 2021. En 1992 el producto alcanzó valores estimados en 740 millones de kgs base limpia, y en 2021 fue de 300 millones de kgs base limpia (-60%).

La información fue publicada en el Anuario 2021 de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Argentina.

La disminución más marcada se produjo en el período entre 1992 y 2009, y las causas son diversas y variables entre países. No obstante ello, dada la importancia de Australia en la producción global, lo que suceda en ese país tiene consecuencia de gran magnitud a nivel global.

Uno de los sucesos más importantes que ocurrieron en dicho país está relacionado con la caída de sistema de precio piso australiano en el año 1991. Dicho sistema operado y respaldado por la Australian Wool Corporation (AWC) fijaba un precio piso para cada lote de lana rematado públicamente. Si el mercado no ofertaba valores por encima de dicho precio piso, el sistema operaba y el lote era comprado por la AWC.

Durante un largo período de años los precios piso fijados por AWC fueron muy altos y no fueron convalidados por el mercado, lo cual llevo a la creación de un stock en poder de AWC, el cual, en el momento de su colapso, llegó a 5 millones de fardos (equivalente a unos 900 millones de kgs).

Los precios reales del mercado fueron muy inferiores a los precios piso que fijaba AWC. Esto, sumado a la extraordinaria sobreoferta del stock, llevó a una pérdida muy marcada de interés en los productores australianos y de otros países, lo que llevó a una disminución importante del stock ovino y en consecuencia de la producción de lana, que nunca se llegó a recuperar.

El stock lanero fue manejado por otra organización australiana, denominada Wool International, encargada de la venta paulatina de dicho stock.

La venta del último fardo en stock se produjo en agosto del 2001, y a partir de ese momento el mercado comenzó a funcionar sobre otras bases más reales, pero con volúmenes claramente menores.

Lo siguen en importancia a Australia: Sudáfrica, Argentina, Nueva Zelanda y Uruguay con menores volúmenes, pero importantes desde el punto de vista de la oferta comercial.

China y Rusia, más los “otros” países significan un volumen medianamente importante, aunque poco significativo desde el punto del comercio mundial de lanas Merino (adicionalmente hay mucho menor disponibilidad de información al respecto).

URUGUAY

El análisis refiere a la producción de lana Merino en Uruguay, donde “ha seguido una evolución muy diferente al resto de la producción ovina en general, caracterizada fundamentalmente por un descenso del stock”.

A partir del año 2000 se produjo el comienzo de un proyecto a nivel nacional, con el apoyo técnico y operativo de varias instituciones técnicas, las industrias laneras nacionales, los productores ovinos y el gobierno nacional, cuyo objetivo era la producción de lana merino superfina (<18,5 micras), de calidad. Los resultados fueron sumamente positivos destacándose no solamente un aumento muy marcado del volumen de lana merino producida (2,5 veces en 20 años), sino además una marcada reducción en el diámetro.

A su vez, existió un marcado mejoramiento del color, largo y resistencia de dichas lanas, claramente reconocido por el comercio.

El trabajo fue realizado por Roberto Cardellino y José Luis Trifoglio de Delta Consultores y Raúl J. Richero de Richero y Asociados, sobre la producción mundial de lanas Merino,

Fuente: diario Cambio y Anuario 2021 de la Asociación Argentina de Criadores de Merino.

Acceda al Anuario 2021 completo:  armado_2021-12-27 (merino.org.ar)

Todas las ediciones del anuario Merino: Anuario – Asociación Argentina Criadores de Merino

Con Zambrano, cabaña Tres Árboles liquidó sus Merino Dohne.

Con Zambrano, cabaña Tres Árboles liquidó sus Merino Dohne.

Se colocaron 152 machos y 478 vientres.

El jueves Zambrano condujo la liquidación de cabaña Tres Árboles, en un remate donde se lucieron los Merino Dohne. Las ventas se llevaron a cabo en la Agropecuaria de Salto.

Se colocaron 152 machos y 478 vientres. Los machos hicieron un máximo de US$ 850, y promediaron en US$ 352. Los vientres 478, máximo US$ 305, promedio US$ 173.

LOS VALORES. MACHOS.

68 borregos Merino Dohne MO, máximo US$ 850, mínimo US$ 280, promedio US$ 474.

2 carneros planteleros Merhino Dohne, valor único US$ 400.

14 carneros Merino Dohne, máximo US$ 500, mínimo US$ 250, promedio US$ 293.

68 corderos Merino Dohne, valor único US$ 240.

En total fueron 152 carneros Merino a US$ 850 máximo, US$ 240 mínimo, y US$ 352 de promedio.

VALORES. VIENTRES.

En vientres los valores fueron los siguientes:

109 borregas planteleras Merino Dohne, máximo US$ 305, mínimo US$ 225, promedio US$ 262.

265 ovejas Merino Dohne, máximo US$ 235, mínimo US$ 80, promedio US$ 150.

104 corderas, valor único US$ 140.

En total fueron 478 vientres, máximo US$ 305, mínimo US$ 80, promedio US$ 173.

En el Día del Merino, se lució la raza.

En el Día del Merino, se lució la raza.

El rematador fue Zambrano & Cía. que colocó 20 carneros a US$ 1.343 de promedio; 14 vientres US$ 487; y 674 vientres virtuales a US$ 114.

Ayer, en la Asociación Agropecuaria de Salto se realizó el Día del Merino con el 21° remate y jornada técnica. Una gran oportunidad para adquirir vientres superiores y bien comerciales de las mejores cabañas del país, que los interesados no dejaron espacar.

La organización fue de la Sociedad de Criadores de Merino con el apoyo de SUL, INIA y Crilú.

El rematador fue Zambrano & Cía. que colocó 20 carneros a US$ 1.343 de promedio; 14 vientres US$ 487; y 674 vientres virtuales a US$ 114.

Lote destacado del Merino cotizó a US$ 14,33.

Lote destacado del Merino cotizó a US$ 14,33.

“Debemos apostar a un aumento del peso de vellón por animal, lo que venimos realizando a través del Crilu, accediendo a genética de buenos animales, y después a la selección que hacemos en el establecimiento”.

La familia Zabala con campos en el departamento de Paysandú sobre la ruta 26, concretó la venta esta semana de 27.000 kilos de lana Merino Australiano de 16,8 micras, considerado uno de los lotes más finos del país por volumen y finura homogénea, en negocio realizado a US$ 14,33 más US$ 1 los subproductos.

Pablo Zabala comentó que “se trata de lana con 79% de rendimiento al lavado, con grifa certificada RWS, ecológico y nativa”, explicando que “estamos en una muy buena finura, por lo que desde hace unos años nos enfocamos en mejorar los kilos de lana por animal”.

El trabajo de la familia viene del esfuerzo de varias generaciones de productores, empezando por Teófilo María Zabala, y siguiendo por Elgari, “ya que gracias a ellos se logra éste tipo de producción”, subrayó Pablo. Y sostiene que además, pasa “por no descuidar la posibilidad de seguir afinando, orientado a producir más lana por animal”.

Señaló que “debemos apostar a un aumento del peso de vellón por animal, lo que venimos realizando a través del Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), accediendo a genética de buenos animales, y después a la selección que venimos realizando en el establecimiento”.

Se mostró muy conforme con el desarrollo del Crilu, “porque le ha aportado volumen a éste tipo de lana que antes prácticamente no había en el mercado y se hacía más difícil establecer una corriente comercial”.

El productor sanducero indicó que el negocio se realizó con la industria Lanas Trinidad, a través de Escritorio Andrés Castro y Hermanos. Fuente: El Telégrafo.

Montossi: “Las metas se alcanzan, pero hay que seguir agregando valor, ver a dónde va el mundo y adelantarse”.

Montossi: “Las metas se alcanzan, pero hay que seguir agregando valor, ver a dónde va el mundo y adelantarse”.

El resultado muestra “la buena base que tuvo “la manera en la cual se juntó el sistema público y privado para desarrollar este proyecto”, además de la “buena visión de lo que podría llegar a pasar en el futuro. Hoy estamos cosechando 20 años de apuestas anteriores .

Se realizó ayer la jornada anual de presentación de resultados de producción de lana que fue de 4,8 kg por animal y 15,3 de micras en promedio. El Ing. Agr. Fabio Montossi explicó el alcance de lo logrado. Antes “teníamos que ir a Nueva Zelanda o Australia, pero hoy lo vemos acá”, subrayó. De todas formas “no es suficiente, hay que seguir agregando valor, hay que pensar a dónde va el mundo y adelantarse a eso”.

Montossi valoró que estamos ante “el cierre de una etapa pero el comienzo de otra. Si juntamos el proyecto Merino Fino del Uruguay y el Crilu (Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas del Uruguay) son 20 años trabajando juntos, pero por suerte podemos hablar del futuro porque nos repensamos, miramos elementos por los que hay oportunidad de diferenciarnos y agregar valor en el interior profundo del Uruguay”.

Ante una oveja que “produce cien dólares por año uno dice ‘a esta oveja la transformé y multipliqué por diez el valor que genera normalmente’. Eso no es menor porque tenemos miles de hectáreas, miles de productores vinculados a estos sistemas productivos a los que le faltaba alternativa para poder mantenerse y sobrevivir en este ambiente”, destacó.

SE LLEGÓ A UN PUNTO MEJOR DE LO IMAGINADO.

El logro superó lo que se imaginó al comienzo. Montossi explicó que “es muy fácil lograr un objetivo en investigación, pero lograr que ese objetivo llegue a cambiar el perfil de la producción ovina del país, a mejorar la genética y desarrollar el agronegocio como lo está haciendo hoy, encima en estos momentos con la situación bastante complicada para la lana, no es fácil. Yo no me imaginé tanto”, comentó.

Agregó que el resultado muestra “la buena base que tuvo “la manera en la cual se juntó el sistema público y privado para desarrollar este proyecto”, además de la “buena visión de lo que podría llegar a pasar en el futuro. Hoy estamos cosechando 20 años de apuestas anteriores”.

ANTES MIRÁBAMOS A NUEVA ZELANDA O AUSTRALIA.

Montossi destacó también que el objetivo se logró “antes”, porque la meta era “llegar a las 16 micras y ya hace 5 años que lo logramos”.

Sin embargo añadió: “No era sólo llegar a esas micras, era llegar a un animal que produzca 4 kilos de vellón, que tenga 15,3 micras, con un destete mayor al 90%, buen largo de mecha, muy buen cuerpo que es importante a la producción de carne, que sea resistente a los parásitos gastrointestinales, y que tenga excelentes calidades para la etapa que se viene que es la textil”, describió.

“El objetivo fue posible. Para ver eso teníamos que ir a Nueva Zelanda o Australia, pero hoy está acá, en un lugar donde las propuestas tecnológicas no abundan”, y para decirlo de la forma más clara posible sintetizó: “Dos ovejas de estas pagan la renta ganadera. No es muy fácil lograr eso pero nos muestra dónde estamos parados. No es suficiente, hay que seguir agregando valor, hay que pensar a dónde va el mundo y adelantarse a eso”.

ÉXITO COMPARTIDO Y LA HUMILDAD.

Montossi destacó que “el éxito está en que no todos sabemos todo sino que todos sabemos algo de un poco, y se generó un ambiente muy positivo para que la sumatoria de cada uno de nosotros se proyectara a este proyecto exitoso”.

A eso hay que agregarla “la humildad” para que no se quiera “imponer una idea, sino de entender la necesidad del otro, y eso es muy difícil en la mente de los investigadores” que “están preparados para decir ‘esto es lo correcto y hay que hacer esto’, pero no es tan así”.

Además, partiendo de una idea hay que “plasmarla en un agronegocio”, y “hay muchos intereses, hay muchas maneras de vivir todo esto, y el investigador se tiene que amoldar y saber interpretar a cada uno de los jugadores que están siendo parte de eso. Si al fin y al cabo el éxito de la investigación es lograr una ventaja económica, social y ambiental, es porque involucraste a los otros actores para que te ayudaran a llegar a la meta que te habías propuesto”.

“Ese es el secreto: esto no es la idea de 2 o 3, es la ide de muchos que se va formando y moldeando en el tiempo, te vas golpeando contra la adversidad y te vas formando esa resistencia y la proactividad para inventar algo nuevo. Nos hemo ido reinventando en estos 20 años” de trabajo.

“EL ÉXITO ES MUY FUGAZ”.

Consulado cómo se maneja el éxito, el investigador dijo que es un fenómeno “muy fugaz”.

Pero si consideramos que estamos ante un éxito, “es que esto prendió en muchos productores y en generaciones nuevas como estamos viendo, y que los productores y los jóvenes vean que hay una oportunidad de desarrollo personal, eso sí te pone contento. Eso nos está diciendo algo: son investigadores jóvenes, hijos de productores, integrantes de la cadena textil del Uruguay que ven esto como un buen negocio y una oportunidad, y dicen ‘acá hay futuro’”.

AUDIOS: Fabio Montossi; Fernando Notejane (productor Crilu) y Álvaro Fross (presidente Merino).

Fabio Montossi.
Productor Fernando Notejane.
Álvaro Fross.

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