El viaje a China que en febrero realizará el presidente Orsi, es una buena oportunidad que Uruguay no puede dejar pasar.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El sábado 17 de enero el Mercosur y la Unión Europea (UE) firmaron el acuerdo que representa del 20% al 25% del PIB mundial e involucra a unos 800 millones de personas. Lamentablemente el Parlamento Europeo no nos dio tiempo para entender la dimensión de la noticia, pues rápidamente se encargó de poner el acuerdo en el congelador pasándolo al tribunal de justicia dejando a los cuatro países miembros del Mercosur y sus socios mirando cómo se esfumaba la comida de un plato ya servido y de aspecto apetitoso.
Los días pasaron, y en el Mercosur, lento de reflejos, continuamos olfateando el plato vacío. Bien vale citar -porque se aplica a Uruguay y a todo el bloque- una de las canciones del grupo de música pop “Meteoros” (Argentina) cuando dice: “No sabemos cómo hacer, ni por dónde empezar. Paralizados sin razón, cautivos de la confusión”.
Mientras tanto, Europa sí ha sabido reaccionar, y sin mucho aspaviento busca ahora ultimar un pacto con India por el cual ahorrará 4.000 millones de euros en aranceles y facilitará la exportación de productos agroalimentarios, entre ellos los lácteos.
En la Unión Europea valoran realmente sus exportaciones y conocen los desafíos comerciales y geopolíticos actuales, mientras que en el Mercosur seguimos sin saber qué hacer ni por donde empezar.
Hoy (lunes 26), la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, prevén participar en la India en el desfile del Día de la República que se celebra en Nueva Delhi con motivo del 77 aniversario de la independencia del país. La prensa europea ha destacado que el viaje no es casual, sino que forma parte de las negociaciones comerciales que el bloque e India mantienen desde 2007.
La Unión Europea espera que India abra su mercado al vino y los lácteos, mientras que el gobierno indio aspira llegar a Europa con textiles y productos agrícolas.
Mañana Von der Leyen y Costa, participarán en una cumbre en la que pretenden formalizar el paso más decisivo: confirmar que el “acuerdo de libre comercio se encuentran en la fase final”, dice un comunicado de la Comisión Europea.
Ese acuerdo comenzó a negociarse en el 2007 y se relanzó en el 2022.
De celebrarse, añade el comunicado, “crearía un mercado de 2.000 millones de personas, recortando 4.000 millones de euros en aranceles anuales para exportadores de todos los tamaños y garantizando el suministro de materiales y productos cruciales”.
Von der Leyen y Costa viajan liderando una delegación que también integran la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas y el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.
ORSI VIAJARÁ A CHINA.
Mientras tanto, en los próximos días (3 al 7 de febrero) el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, viajará a China liderando una amplia delegación. El Mercosur y Uruguay parece comprender por fin, aunque tarde y después de haber desaprovechado varias oportunidades, la importancia de ser un país y un bloque abierto. La visita del mandatario a aquel país puede ser la clave para salir de ese estado de paralización y confusión.
En una ajustada votación, los eurodiputados aprobaron este miércoles 21 de enero remitir el acuerdo comercial firmado entre el bloque de 27 países y las naciones del Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Europa | Todo El Campo | Con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, los legisladores del Parlamento Europeo se pronunciaron a favor de emprender acciones legales sobre el recién firmado acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Remitir el pacto al máximo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la máxima corte del bloque, podría retrasar el examen del pacto comercial por parte de los eurodiputados hasta dos años, o incluso sepultar definitivamente el controvertido tratado.
El tribunal deberá pronunciarse sobre su conformidad con los tratados del bloque tras las preocupaciones sobre su legalidad, expresadas por los legisladores que votaron a favor de llevar el acuerdo a la Justicia.
Los legisladores en contra del acuerdo aseguraron que el pacto no debería entrar en vigor antes de su plena ratificación por todos los Estados miembros de la UE.
Francia, el principal productor agrícola de Europa, buscaba una mayor protección para los agricultores y ha intentado retrasar el pacto, al tiempo que se registraban masivas protestas por parte de trabajadores del agro tanto en este país como en otras ciudades europeas, como Bruselas.
¿QUEDARÁN EN VANO 25 AÑOS DE NEGOCIACIONES?
La Comisión Europea lamentó la decisión de la Eurocámara. Y en una publicación en redes sociales, el canciller alemán, Friedrich Merz, calificó la decisión del Parlamento Europeo de “lamentable”.
“Se equivoca al interpretar la situación geopolítica. Estamos convencidos de la legalidad del acuerdo. No más demoras. El acuerdo debe aplicarse ahora de forma provisional”, subrayó Merz.
Die Entscheidung des Europäischen Parlaments zum Mercosur-Abkommen ist bedauerlich. Sie verkennt die geopolitische Lage. Von der Rechtmäßigkeit des Abkommens sind wir überzeugt. Keine weiteren Verzögerungen mehr. Das Abkommen muss jetzt vorläufig angewandt werden.
— Bundeskanzler Friedrich Merz (@bundeskanzler) January 21, 2026
Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo fue firmado el sábado en Paraguay por altos funcionarios de la UE y líderes del bloque sudamericano. Ahora, debe ser ratificado antes de entrar en vigor, lo que parece quedar en el limbo hasta el pronunciamiento de la Justicia.
El Legislativo europeo no puede votar para aprobar el pacto hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie, lo que podría llevar meses.
Si bien el poder Ejecutivo de la UE puede aplicar el acuerdo provisionalmente hasta que haya una decisión por parte del Tribunal y de la aprobación parlamentaria, podría resultar políticamente difícil, debido a la oposición de varios estados miembros de la UE al tratado. El Parlamento Europeo también conservaría la facultad de anularlo posteriormente.
Está previsto que hoy jueves 22 de enero los líderes de la UE debatan el camino a seguir en una cumbre de emergencia centrada en las relaciones transatlánticas.
Por el lado del Mercosur, la ratificación se considera prácticamente garantizada, dado que el acuerdo cuenta con un amplio apoyo.
El Mercosur está integrado por las dos mayores economías de la región, Argentina y Brasil, además de Paraguay y Uruguay. Bolivia, el miembro más reciente del bloque, no está incluida en el acuerdo comercial, pero podría unirse en los próximos años. Venezuela ha sido suspendida del bloque y no está incluida en el acuerdo.
En base a France 24 con las agencias Reuters y AP.
La decisión del Parlamento Europeo implica varios mensajes negativos para el Mercosur, uno de ellos, aunque implícito, es claro: incluso un acuerdo cerrado puede ser reabierto o reinterpretado unilateralmente desde Europa.
Montevideo | Todo El Campo | El eventual envío del acuerdo Mercosur–Unión Europea al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) por parte del Parlamento Europeo tendría consecuencias relevantes para el Mercosur, tanto en el plano político como económico e institucional. Más allá del resultado jurídico final, el solo hecho de judicializar el acuerdo introduce un cambio cualitativo en el escenario de negociación y en los tiempos de concreción.
NUEVAMENTE LA INCERTIDUMBRE.
En primer lugar, la consecuencia más inmediata es la extensión de la incertidumbre. El acuerdo ya arrastra más de dos décadas de negociación y varios años de bloqueo político. La intervención del TJUE implica plazos largos, técnicamente complejos y difíciles de anticipar. Para el Mercosur, esto significa que cualquier expectativa de entrada en vigor en el corto o incluso mediano plazo queda virtualmente descartada. La incertidumbre afecta decisiones de inversión, planes de expansión exportadora y estrategias de inserción internacional, especialmente en sectores que veían al acuerdo como una plataforma de acceso preferencial al mercado europeo.
ASIMETRÍA ENTRE BLOQUES.
En segundo término, se refuerza la asimetría de poder entre los bloques. El Mercosur queda, una vez más, en una posición pasiva frente a dinámicas internas europeas que no controla. El envío al TJUE suele responder a debates europeos sobre competencias, cláusulas ambientales, derechos laborales o mecanismos de resolución de disputas. Aunque estos temas son presentados como técnicos o jurídicos, para el Mercosur operan como condicionantes políticos exógenos. El mensaje implícito es claro: incluso un acuerdo cerrado puede ser reabierto o reinterpretado unilateralmente desde Europa.
PÉRDIDA DE LA ACTITUD REFORMISTA EN EL MERCOSUR.
Una tercera consecuencia es el debilitamiento del incentivo reformista dentro del Mercosur. El acuerdo con la UE fue utilizado durante años como argumento para promover convergencia regulatoria, modernización normativa y apertura gradual. Si el acuerdo entra en una fase judicial prolongada, ese “ancla externa” pierde credibilidad. Esto puede reforzar posiciones más defensivas o escépticas respecto de la apertura comercial, en especial en Argentina, y consolidar una lógica de acuerdos parciales o bilaterales por fuera del bloque.
EL MERCOSUR PIERDE ANTE SUS COMPETIDORES.
Desde el punto de vista económico-comercial, el impacto es también estratégico. La UE sigue siendo un socio clave para exportaciones agroindustriales, pero el retraso del acuerdo reduce la ventaja relativa del Mercosur frente a competidores que ya tienen tratados vigentes con Europa (Canadá, Japón, Vietnam, Chile). Cada año sin acuerdo consolida preferencias ajenas y erosiona el potencial beneficio arancelario para carnes, granos procesados, lácteos y biocombustibles.
RELEVANCIA DE LA AGENDA VERDE QUE PREDOMINA EN EUROPA.
Por último, el envío al TJUE refuerza la percepción de que la relación con la UE está crecientemente condicionada por la agenda verde europea. Para el Mercosur, esto implica que el debate ya no es solo comercial, sino geopolítico y normativo: sostenibilidad, deforestación, trazabilidad y estándares ambientales pasan a ser filtros estructurales. La consecuencia de fondo es que el Mercosur deberá decidir si adapta su estrategia de inserción a esos parámetros europeos o si diversifica de manera más agresiva hacia otros mercados y alianzas. En síntesis, la judicialización del acuerdo no implica su muerte automática, pero sí prolonga la indefinición, debilita los incentivos internos y obliga al Mercosur a replantear su estrategia externa en un contexto global cada vez más fragmentado.
La avicultura uruguaya “no tiene un flujo comercial con Europa”, a pesar de que el acuerdo incluye al sector, y por eso las posibilidades “son interesantes para el Mercosur y para Uruguay”.
Canelones | Todo El Campo | La firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea fue el hecho más importante para el país con el cual se comenzó el año 2026, sin embargo, pocos días después de ese hecho histórico nos enteramos que el Parlamento Europeo lo derivó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) lo que en los hechos genera un estado de incertidumbre y enlentecimiento del proceso, pudiendo incluso tirar por tierra 25 años de negociaciones.
A pesar de esa situación, Federico Stanham, director ejecutivo de la Cámara Uruguaya de Procesadores Avícolas (Cupra), fue consultado sobre los efectos que el acuerdo puede tener en el sector avícola nacional, oportunidad en la que se refirió a la cuota de mercado que se abriría y cómo Uruguay puede aprovecharla buscando los diferenciales que lo caracterizan.
Precisó que la avicultura uruguaya “no tiene un flujo comercial con Europa”, a pesar de que el acuerdo incluye al sector, y por eso las posibilidades “son interesantes para el Mercosur y para Uruguay”.
La cuota avícola para el Mercosur es de 180.000 toneladas, que para entender cuánto volumen involucra, Stanham dijo que en los últimos 10 años la Unión Europea importó de países fuera del bloque unas 250.000 toneladas. De esas 250.000 toneladas, que principalmente son cortes de supremas, los países del Mercosur (Argentina y Brasil), exportan unas 80.000 toneladas. Quiere decir que la cuota de 180.000 es más del doble de lo que actualmente el Mercosur coloca.
Además del mayor volumen, también hay una mejora en la situación arancelaria que en promedio está hoy en un piso del 20%, y la cuota que posibilita el acuerdo tendrá 0% de aranceles.
“Es una mejora importante a las condiciones de acceso a los países que ya exportan, como Argentina y Brasil, y eso hace que estos países sean más atractivos frente a otros mercados”.
LOS DESAFÍOS DE URUGUAY.
Respecto a Uruguay, señaló que a partir de ahora “tiene que trabajar en dos temas. El más complejo es lograr el acceso sanitario a la Unión Europea, y el otro es que los países del Mercosur nos pongamos de acuerdo sobre la distribución de esa cuota de 180.000 toneladas”.
Consultado en cuánto está la tonelada en el mercado europeo, Stanham dijo que la suprema, que sería el producto que más le interesa a Uruguay, “puede estar en el eje de los US$ 3.500, US$ 4.000 o un poco más, salvando una barrera arancelaria del 20%”, por eso es que “los valores van a mejorar”, considerando que “es un mercado con precios relativamente interesantes para ese producto. Lo que hay que dejar en claro es que Europa no va a ofrecer un precio ‘de novela’ para ningún producto”, por el contrario, “es un mercado exigente que paga bien pero tampoco tiene un diferencial muy grande en el precio en comparación con otros mercados”.
Europa tiene “muchos requisitos no arancelarios y no sanitarios, como los ambientales”, entre otros, y ahí “Uruguay debe buscar el diferencial, que lo tiene”.
Decir que la Unión Europea “revolucionará la avicultura nacional es aventurarse”, añadió, pero Uruguay “puede diferenciarse” de otros países proveedores.
COMPETITIVIDAD.
En entrevistado agregó que uno de los proyectos que está desarrollando Cupra tiene que ver con la infraestructura del sector avícola y los costos.
Es un proyecto que tiene dos componentes. El primero empezó en enero y consiste en evaluar toda la infraestructura de la cadena; y el segundo que comenzará en unos meses apuntará a identificar las brechas de competitividad que tiene nuestro país. En esos temas Cupra está trabajando junto al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y el Instituto Nacional de Carnes.
En el tramo final de la entrevista Stanham se refirió al debate sobre el precio del pollo, debido a la diferencia entre el valor con que sale de planta y lo que paga el consumidor final.
Reflexionó que la apuesta no es profundizar ese debate sino seguir haciendo los esfuerzos en toda la cadena para que la carne de pollo esté presente con más producción, más venta, más calidad, y poder desarrollar el país exportador que todos necesitamos y queremos.
Montevideo | Todo El Campo | El salteño Nicolás Albertoni, ex sub-secretario de Relaciones Exteriores de nuestro país, sobre el acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) tras 25 años de negociaciones.
Un acuerdo que se alcanzó en forma preliminar tras varias de idas y vueltas políticas, defendiendo los intereses de cada bloque y de cada país que integran los mismos.
Esta aprobación abre un nuevo escenario para el comercio exterior, ya que prevé un acceso preferencial al mercado europeo para toda la oferta exportable del país, con eliminación inmediata de aranceles para muchos productos y reducciones graduales para otros en plazos que llegarán hasta 10 años.
PROCESO
Hace unos días la UE dio el visto bueno al acuerdo mediante una mayoría calificada, pese a la oposición manifestada por Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría. Con este aval político, el proceso entra en su etapa final: se prevé que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, viajen a Asunción el próximo viernes 16 de enero para concretar la firma el día sábado 17 de enero junto a los cancilleres de Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay. Para la Unión Europea, implicará mayores facilidades para exportar automóviles, maquinaria, vinos y licores al Mercosur. Por su parte el bloque sudamericano obtendrá un acceso más amplio para productos agroindustriales como carne, azúcar, arroz, miel y soja, punto que genera preocupación en sectores productivos europeos.
ACUERDO MÁS GRANDE DEL MUNDO
“En un mundo en dónde el proteccionismo pasaría en muchos países a ser la regla, estamos hablando de un acuerdo que coincidentemente pasaría a ser el más grande del mundo con 700 millones de personas sumados los consumidores de ambos bloques, tanto de la Unión Europea como del Mercosur”, explicó. “Es una muy buenas noticia desde varios puntos de vista, es un paso más dado en la histórica negociación que se ha venido dando, de hecho me tocó ser parte en el acuerdo de diciembre del 2024. Ahora se va a firmar el acuerdo, se pasa a oficializar el mismo y luego pasará a los parlamentos de ambos bloques que no es un debate menor”, dijo. “Por parte del Mercosur todo parece alineado a que se aprobará el mismo por parte de los cuatro países, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Pero yo creo que Europa todavía se está debiendo un debate parlamentario que habrá que seguir de cerca. Yo diría que en este semestre tras el acuerdo realizado deberíamos ver los resultados concretos y en términos legales empezar a gozar del acuerdo”.
PARLAMENTO EUROPEO “Hay que tener en cuenta que el parlamento europeo se mueve no por países sino por bloques políticos. Puede ser que algunos países como Francia por no estar de acuerdo en algún punto no quieren decir que sea contrario a todo el acuerdo comercial. La gran mayoría están a favor del acuerdo, con miradas diferentes, con intereses de por medio según el país, pero tenemos grados de esperanza que el debate parlamentario será positivo para que todo salga bien para ambos bloques. Todo indica que el parlamento europeo sesionará por este tema en febrero o marzo, y ahí sabremos el veredicto final”, señaló. “Debemos resaltar una característica interesante del acuerdo, que una vez sea aprobado por Europa, el primer país del Mercosur que lo tenga, ejemplo Uruguay que lo apruebe antes, ya podría hacer uso del mismo y gozar e los beneficios del mismo, eso si no será de la noche a la mañana demorará unos años en verse los frutos».