El primer día de mayo comenzará a regir, en forma provisional, la parte comercial del acuerdo de libre comercio (ALC) entre el Mercosur y la Unión Europea, tal como veníamos anticipando y acaba de confirmar la Comisión Europea.
Montevideo | Todo El Campo-Allí se establecen los nuevos canales de ingreso de carne de los países sudamericanos y su tratamiento arancelario.
En resumen, las ventajas para éstos consisten en:
A) Desgravación del acceso de la cuota Hilton, actualmente en 20%. Los exportadores podrán negociar un aumento de hasta 20% en los precios FOB, ya que ése es el monto que se ahorrarán los importadores. Es posible que, en no mucho tiempo, se consiga la mayor parte de ese tramo, en particular, dada la situación de demanda en el Viejo Continente y los altos valores actuales. Como el nuevo tratamiento comienza a regir el 1º de mayo, los embarques desde principios de abril, que se nacionalizarán después de esa fecha, podrán ser susceptibles de renegociación.
B) En el caso de la Argentina, el gobierno debe eliminar el derecho de exportación del 5% sobre la carne de novillo, novillito y vaquillona que se dirija a Europa. La de vaca ya está desgravada para todo destino. Posiblemente lo aplique a partir de la misma fecha, tomando el embarque y no la llegada a puerto europeo.
C) Vigencia de la nueva cuota de carne, con 7,5% de arancel, que no se limita por categoría de hacienda ni tipo de alimentación ni grupos de cortes permitidos. En el primer año corresponden 16.500 t equivalente con hueso (unas 12.700 t sin hueso), de las hasta 55% deben ser enfriadas y hasta 45%, congeladas. Pero como el año agrícola europeo va de julio a junio, es posible tratar de que en los ingresos hasta el 30 de junio, correspondiendo a embarques de abril y mayo, grosso modo, toda la cuota anual sea válida en el bimestre. En ese caso, habría pocas restricciones o necesidad de una distribución previa entre países. En el bimestre enero-febrero los cuatro países embarcaron 30 mil t a Europa (15 mil Brasil, 8 mil la Argentina, 6 mil Uruguay y 600 Paraguay). Como también existen otros compromisos, quizás aquel límite no sea tan penoso. También es posible que Europa pretenda que se aplique la parte proporcional del año, o sea unas 2.100 t, con lo que sí será urgente una distribución entre países y luego entre empresas. Especialmente pensando en el año comercial jul’26-jun’27 cuando habrá unas 25 mil t sin hueso en disputa.
Seguimos pensando que si bien el acuerdo es muy mezquino con el sector, está por empezar a generar beneficios que se deben aprovechar.
Subsecretaria Csukasi sobre el sector lácteo: “Cuando los proveedores tradicionales no den abasto, Uruguay debe estar posicionado para responder a esa demanda”.
Colonia | Todo El Campo | En el hotel Nirvana de Nueva Helvecia se desarrolló un encuentro organizado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale), la Alianza de Cooperativas Innovadoras de Colonia (Alcico) y la Agencia de Desarrollo Económico del Este de Colonia, destinado a analizar las implicancias del acuerdo comercial Mercosur–Unión Europea para el sector lácteo. La actividad reunió autoridades, técnicos, empresarios y productores, con la participación de la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, y referentes de Inale como Ricardo de Izaguirre y Ernesto Triñanes, además de legisladores y representantes institucionales.
Csukasi explicó que el acuerdo trasciende la reducción de aranceles, incorporando aspectos de inversión, cooperación técnica y gobernanza regional. La eliminación de aranceles será gradual, con plazos de entre 4 y 15 años según el sector, aunque la Unión Europea aplicará la mayoría de las rebajas en un máximo de cuatro años, lo que genera una ventaja para los países del Mercosur.
En lo específico del sector lácteo, se establecieron cuotas de acceso para productos como leche en polvo (10.000 toneladas), quesos (30.000 toneladas) y fórmulas infantiles (5.000 toneladas), a implementarse en diez años. Csukasi advirtió que la competencia europea podría impactar en mercados regionales, especialmente Brasil, pero destacó que Uruguay tiene condiciones para aprovechar oportunidades en Europa si logra modernizar y transformar sus procesos productivos.
Otro punto central fue la propiedad intelectual y las indicaciones geográficas. Mercedes Baraibar, economista de Inale, subrayó que Uruguay consiguió preservar el uso de ciertas denominaciones bajo condiciones específicas, gracias a un trabajo conjunto entre Cancillería y ministerios sectoriales. En paralelo, se abrió una consulta pública sobre la denominación “Sbrinz”, protegida en el acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, que integran Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), alentando a productores a presentar evidencia histórica de uso.
Durante el intercambio, se discutieron los desafíos de las pequeñas y medianas empresas lácteas para cumplir con los registros exigidos en materia de denominaciones. Csukasi recordó que el proceso de consulta pública permitió registrar empresas con uso previo de ciertos nombres, asegurando continuidad en su comercialización.
Finalmente, se planteó la necesidad de mirar más allá del mercado europeo y considerar el crecimiento del consumo de lácteos en Asia, especialmente en China. El aumento de la demanda global abre oportunidades para Uruguay como exportador, siempre que logre posicionarse estratégicamente.
En síntesis, el encuentro destacó tanto los desafíos como las oportunidades que el acuerdo Mercosur–UE representa para el sector lácteo uruguayo: modernización productiva, defensa de denominaciones, adaptación normativa y exploración de nuevos mercados internacionales.
Era el único país del Mercosur que no había aprobado el acuerdo. La demora se debió a ritmos de funcionamiento del Parlamento local y algunas propuestas del sector productivo, pero siempre estuvo como meta del gobierno el voto favorable.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | El Parlamento paraguayo dio su aprobación al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con lo cual todos los países del bloque sudamericano cumplieron con el paso fundamental de la ratificación.
De los cuatro países del Mercosur, el paraguayo era el único Parlamento que faltaba concretar la aprobación, dado que Uruguay, Argentina y Brasil ya habían dado ese paso clave para concretar un viejo objetivo comercial.
El diputado Rodrigo Gamarra, presidente de la cámara baja destacó: “Esto representa la apertura de un mercado de más de 400 millones de habitantes con el mayor poder adquisitivo, lo cual, a su vez, representa un aumento significativo de las posibilidades de exportación” de Paraguay.
Valoró positivamente que se pueden “potenciar los vínculos; aumentar las inversiones en Paraguay y en el resto del Mercosur”.
“No solo hay que aprobar este convenio, sino que debemos celebrarlo”, enfatizó, al considerar que dará más y mejores mercados, con mejores precios, a nuestros productos, con “más inversiones, más trabajo y más dinero circulante”.
Como principales beneficios, los diputados destacaron el acceso a mercados internacionales; el incremento de la competitividad de las exportaciones; el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas; la atracción de inversión extranjera; la facilitación del comercio; y la integración en cadenas globales de valor.
Gamarra, finalmente, sostuvo: “Para Paraguay, en particular, constituye una herramienta estratégica para ampliar sus exportaciones, fortalecer el sector productivo y atraer inversiones extranjeras”.
BENEFICIOS PARA PARAGUAY.
El acuerdo entre el Mercosur y la UE contempla beneficios específicos para Paraguay como las cuotas exclusivas de exportación con arancel cero para productos como azúcar orgánica, biocombustibles y carne porcina.
Los legisladores indicaron que luego de más de 25 años de negociaciones, este acuerdo representa un hito histórico para ambas regiones y abre nuevas perspectivas en materia de comercio, inversión y desarrollo económico.
El texto del acuerdo fue sancionado y remitido al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Uruguay no se va a quedar de brazos cruzados, hay que trabajar para abrir nichos de mercado, dijo el vicepresidente de la ANPL.
Montevideo | Todo El Campo | Leandro Galarraga, vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), dijo que el acuerdo con la Unión Europea puede afectar negativamente a la lechería de nuestro país en cuanto no genera ninguna ventaja y aumenta los desafíos.
La afirmación la realizó luego de la reunión que la ANPL mantuvo con la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, y el director de Asesoría Política Comercial del Ministerio de Economía, Juan Labraga. La reunión se realizó el martes 10 y allí se conversó sobre ese tema, la importancia de no quedarse de brazos cruzados y las posibilidades que ofrece Indonesia.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), Galarraga dijo que en esa reunión hubo “un buen intercambio sobre la preocupación del sector lácteo en lo que refiere al impacto que puede tener el acuerdo Unión Europea-Mercosur, más que nada por lo que conlleva a nuestra relación comercial con Brasil, a pesar de que últimamente es bastante compleja, pero históricamente ha sido un importador muy fuerte de productos lácteos uruguayos”.
Sin embargo, a través del acuerdo con la UE, Brasil puede “complicarse bastante en cuanto a nuestra ventaja arancelaria frente a los demás competidores, ya que es el único mercado en el cual la lechería tiene un diferencial”.
De todas formas, a pesar de “saber que vamos a ser de los más perjudicados con este acuerdo, no estamos en contra, sino lo pedimos es que se trabaje en consecuencia y se busquen otros acuerdos a nivel internacional” con el fin de lograr “igualdad de condiciones con nuestros competidores para poder competir a nivel internacional”.
“A todos los mercados que llevamos, generalmente lo hacemos con una desventaja arancelaria porque Nueva Zelanda, que es nuestro principal competidor, es un país que tiene acuerdos prácticamente con todo el mundo”, subrayó.
“El acuerdo con la UE no genera beneficios para la lechería, y más allá del daño que puede causar a la leche en polvo, el principal daño lo puede hacer es a la quesería artesanal porque se abrió un cupo de 30.000 toneladas de quesos”, apuntó el productor.
El sector lácteo “no va a ser de los beneficiados”, reiteró. Uruguay tiene “quesos de muy buena calidad, pero la UE es un mercado muy complejo. Tampoco quedarnos de brazos cruzados, tendremos que incursionar en nichos que podamos ver y tratar de capitalizar”.
INDONESIA.
La reunión permitió hablar del mercado de Indonesia: “Esa es una noticia muy positiva y en esa línea es que nosotros estuvimos intercambiando, qué es lo que podemos esperar de relaciones exteriores”, dijo el productor.
Indonesia “es un mercado muy importante, con conversaciones con la industria; es un mercado deficitario en lácteos que solo produce el 30% de lo que consume, y el gobierno indonesio está llevando una campaña sobre el consumo de leche”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural, CX4 Rural).
No hay ningún tipo de bloqueo al acuerdo, sí mayor lentitud en las aprobaciones requeridas.
Montevideo | Todo El Campo | Argentina, Brasil y Uruguay ya aprobaron en sus parlamentos -ambas cámaras- el acuerdo Mercosur-Unión Europa (UE), mientras que Paraguay está más rezagado, pero no porque haya algún tipo de bloqueo sino por razones de tiempos institucionales internos del país.
El martes 3 de marzo el Senado paraguayo aprobó en su primera sesión ordinaria el acuerdo con la UE, con respaldo unánime de las comisiones de Exteriores y Asuntos Constitucionales.
A nivel de gobierno nacional, el presiente Santiago Peña, el Ministerio de Industria y Comercio y la Cancillería han defendido el texto, destacando los beneficios que significará para el país, como las cuotas especiales de exportación y la exención de salvaguardas en sectores sensibles.
Sin embargo, aún está pendiente la ratificación definitiva en el Congreso, lo que explica por qué aún no figura como “aprobado” en comparación con el resto de sus socios.
Mientras los legisladores paraguayos estudian los términos del acuerdo, el país asiste a un debate interno: algunos sectores productivos piden garantías frente a la competencia europea, lo que ralentiza el consenso político.
De todas formas y para que quede claro: hay debate y pedidos, pero no hay señales de un rechazo mayoritario que tranque o niegue los votos para su aprobación, pues no hay dudas de que los impactos del acuerdo serán positivos, incrementando las inversiones extranjeras y favoreciendo la agropecuaria y logística, entre otras áreas.
Por ejemplo, sobre inversiones extranjeras, Paraguay se posicionaría como un hub regional con acceso preferencial a un mercado de más de 300 millones de personas.
También se prevé un fuerte impulso por la reducción de barreras arancelarias, acceso a cuotas especiales para carne y productos agrícolas.
Los temores -por denominarlos de alguna manera- pasan por los riesgos que significan abrir el país a la competencia europea. En ese sentido, hay sectores industriales locales que temen que la apertura afecte a productores nacionales. Otro punto de atención son las exigencias ambientales y laborales que impone la UE, las que podrían requerir ajustes regulatorios internos.
Finalizado el estudio del acuerdo, su debate y votación, quedará la promulgación presidencial que se espera será rápida. El Senado ya dio su visto bueno, ahora corresponde a los diputados. Cuando eso se logre, se estima que el gobierno no dilatará su promulgación.
CON BRASIL COMENZARÁ A REGIR EN JUNIO.
El gobierno de Brasil confía en que el acuerdo esté operativo desde mayo próximo, algo que es seguro en el caso de Argentina y Uruguay, que aprobaron el acuerdo en febrero. En el caso de Brasil, como su votación favorable y promulgación fue posterior, en marzo, el acuerdo con ese país podría comenzar a regir en junio.
De ahí la importancia de actuar rápido y no estirar el debate más de lo necesario: cuanto antes se vote, antes comienza a regir.