La demanda china y europea son los factores que más inciden en el mercado lanero.
Montevideo | Todo El Campo | Djalma Puppo, productor y exportador de lanas, dijo que el sector lanero “está con un mercado estabilizado”, aunque “no con los valores de años anteriores”. La “lana fina tiene una demanda cautelosa y se están haciendo negocios con exportaciones”.
Los factores que más inciden son la demanda china y europea.
Sobre China dijo que “se sigue recuperando”; “a partir de enero demando un poco más, sin llegar a volúmenes que tuvo antes”.
La “demanda europea recién ahora da señales de recuperación”, cuando nos acercamos a las vacaciones de Europa. “Vamos a ver cómo reacciona luego de ese período de vacaciones”, porque “el mercado estuvo muy quieto”.
Respecto a los negocios de lana más gruesas, destacó a China como un jugador clave al demandar “más volumen sin demasiado movimiento de precios”. La compra es de lana natural, no procesada.
Este año Italia, como en todo el mercado europeo, presenta una actividad “muy baja”, y “recién ahora está con algunas consultas”.
Consultado sobre la licitación informada por el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) informó los resultados de la reciente licitación de la lana perteneciente al Núcleo Genético Ultrafino de la Unidad Experimental Glencoe, cuya adjudicación se realizó a la empresa Estancias Puppo SA por un valor de vellón US$ 7,93 y subproductos US$ 1,00 (precio en dólares por kilo base sucia) *, Djalma Puppo dijo que el destino es China. “Esa finura iba a Italia pero hoy va a China y es posible que termine en Europa”, especificó.
Para la empresa que dirige el entrevistado, la importancia de Europa y China es de 50% cada destino, “pero este año las operaciones son principalmente con China” y este país “va a seguir siendo muy importante”.
“En Europa están ocurriendo las ferias de modas que pueden aumentar un poco la demanda”, comentó.
La producción de lana “está estabilizada” en el mundo, y “la demanda mayor es por debajo de 20,5” micras; “de ahí a más fina es donde hay más demanda”, subrayó, con “valores actuales”.
Djalma Puppo dijo que la lana “es un negocio secundario, no es como los alimentos”, y “la inestabilidad” global como “las guerras” son factores que “complican”.
DEMANDA DE LANA FINA.
Más adelante dijo que “la demanda de lana fina es muy buena” y que Uruguay ha afinado mucho, generando una mayor oferta, que igualmente “se coloca”, con el problema de que ese tipo de lana fue el que más bajó, las de 17 micras fueron las que más bajaron”, enfatizó y aclaró: “Cuando el mercado europeo empiece a demandar, habrá una recuperación de precios en esas finuras”.
Las declaraciones de Djalma Puppo fueron realizadas en el programa Diario Rural de CX 4 Rural.
Hoy hay gente que se está desayunando qué es lo que pide el mercado: carne y lana fina, ahora lo dice el Congreso Mundial de Corriedale.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Se llevó adelante en Perú, concretamente en Arequipa, un nuevo Congreso Mundial de la raza Corriedalecon una muy importante presencia de criadores uruguayos y ejemplares de nuestro país.
Bueno es resaltar el hecho de que un ejemplar de La Lucha alcanzó la suma de US$ 25.800 dólares, otro de La Estela y otro de Granja Roland US$ 15.800.
En una resolución llegada por consenso, dicho congreso resolvió lo siguiente: Primero, que se deben unificar todos los países con pruebas genómicas y programas de mejoramiento genético de las pruebas de progenie.
Segundo, la raza tiene que afinar, para lo cual no hay límite. El estándar de la raza no se va a modificar.
Tercero, se tiene que moderar el tamaño de los animales teniendo corderos más precoces al destete.
Cuarto, la realización de reuniones más periódicas desde el punto de vista técnico para poder resolver los problemas más rápidamente.
Quinto, el próximo congreso se llevará a cabo en 2027 en Nueva Zelanda.
Es importante diferenciar el camino que quiere seguir la raza en sí, con los criadores poniéndose de acuerdo sobre la orientación darle a la raza. Son ellos los que deben decir qué hacer, cómo hacerlo y en qué momento hacerlo.
Pero es distinto cuando se habla de instituciones que son las encargadas de dar las señales frente a las características que muestra el mercado.
Desde 1997 tres técnicos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) han dicho qué es lo que va a pasar con la lana. Además, hace 25 años León Bercovich, entonces presidente de la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP), dijo hacia dónde iba la industria de la lana.
¿Cuál fue la factura que tuvo que pagar Uruguay por no atender esos avisos que se daban?, que pasamos de tener cerca de 30 millones de ovejas a tener 7 u 8 millones, y como si fuera poco, 50 millones de kilos de lana sin comercializar.
Todo porque no se dieron claras señales por quienes debían hacerlo.
Pero vamos a suponer que las señales hayan sido dadas sobre lo que estaba pasando y que los productores decidieron por sí y ante sí hacer lo que ellos quisieran y seguir un rumbo diferente. Si eso hubiera sucedido, se tendría la tranquilidad de conciencia de que se les dijo cuáles eran las señales del mercado y qué era lo que iba a suceder. Pero eso fue lo que no se dijo, lo que quedó por el camino.
Ahora tenemos que aprender que eso no puede pasar más. Perdimos 25 años y ahora es la raza con un posicionamiento mundial la que dice qué es lo van a hacer, lo que no se interpretó en su momento sobre lo que el mercado pedía.
La resolución es afinar. Estamos hablando de una raza muy noble pero eso está en otro parámetro sobre el cual yo no estoy capacitado para analizar. Pero sí digo que en aquel momento no se actuó con la honestidad intelectual con la que se debió.
Hace años el mundo decía lo que iba a pasar y eso se ignoró o no se dijo con claridad. Hoy hay gente que se está desayunando qué es lo que pide el mercado: carne y lana fina, ahora lo dice el Congreso Mundial de Corriedale.
Nuestro país no tiene historia como país productor de carne ovina de calidad, siempre primó la producción de lana.
Horacio Jaume | Montevideo | Todo El Campo | Solamente llega quien sabe a dónde va, que no es otra cosa que saber qué es lo que se quiere.
Hemos estado hablando desde hace bastante tiempo de carne ovina. La razón de ello es que quien opte por producir ovinos, las dos opciones actualmente son carne o lana fina.
Lo que tiene que ver con la lana ya tuvo su respuesta con el Crilú (Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina) y el Super Fino. Sin embargo, en la carne la respuesta no está tan clara y a uno le da la impresión de que se buscan más los motivos o las dificultades de la producción, como los perros, el abigeato, el costo de la mano de obra, la bichera, etc., que si bien son valederas también son circunstanciales.
Nuestro país no tiene historia como país productor de carne ovina de calidad, siempre primó la producción de lana.
Tampoco tuvo en cuenta a la carne ovina para abastecer hospitales, cuarteles, cárceles, etc.
No había ni hay cultura para consumir, pero tampoco para legislar.
Nueva Zelanda exporta 20 millones de corderos anualmente y no creo que la industria pierda plata.
Hay muchas cosas para ajustar, modificar y hasta crear, pero todo eso es factible si se está convencido de que es lo que se quiere.
No se descarta y se ha conversado “hacer un Día del Negro”, podría ser en Melilla o cualquiera de las otras exposiciones relevantes que tiene el país, dijo el Dr. Bonino.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En el Expo Prado 2023 se realizó el lanzamiento de “Raza Ovina Negra del Uruguay”, que tuvo como responsable de la presentación al Dr. Jorge Bonino y contó con la presencia del presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Alfredo Fros, lo que dio categorización al evento (*).
En aquel momento Bonino dijo que no se trataba de una nueva raza, sino de dar uso a la lana de color, que se ve en menor cantidad pero cuya existencia no se puede negar, y buena cosa sería tratar de sacarle el mayor provecho posible. “Van a ver que esta iniciativa no tiene techo”, aseguró.
El Dr. Bonino visitó este año la Expo Melilla que se realizó del 11 al 14 de abril, y fue una buena oportunidad para consultarlo sobre el tema. “Por suerte ha tenido una repercusión sumamente grande”, dijo a Todo El Campo.
Recordó que como se dijo en el Prado en 2023 una de las claves era “tener un registro, más que nada en productores chicos para poder darle un mayor ingreso económico”, para lo cual hay que determinar “qué es lo hay y si es posible nuclearnos de alguna manera”. Como hacemos con el trabajo “de las artesanas, sobre todo con pedidos de Chile, promocionando toda la lana artesanal y la obra de las artesanas que es muy buena en Uruguay”, y observando eso nos planteamos “qué es lo que pasa con la lana negra”.
REGISTRO.
“Empezamos con el registro y fue impresionante la cantidad de gente que se anotó, algunos con muchos animales pero la mayoría con pocos, algunos con solo dos o tres”, precisó.
Es un registro “es totalmente gratis” y “no importaba la raza ni la finura, animales sin defectos, con condiciones carniceras y una lana sin blanco”. Ese registro “se hizo y como todo, lo primeo que quieren es competir” pero “no da para competir y generar, sobre todo en las grandes exposiciones. Además hay que organizarlo y ordenarlo bien, porque la lana va de 13 micras a 40. ¿Cómo armamos las categorías?, sería por edad, pero también sería una desprolijidad, algún día lo vamos a hacer”, aseguró.
Lo que sí se ha conversado “es hacer un Día del Negro, puede ser acá (en Melilla), en Durazno, en el Prado, donde sea, juntar a los que quieran participar con negros y hacer distintas competencias”.
Otro “gran objetivo es asociarse en la parte comercial, ya hay empresas que están comprando lana negra, y las artesanas también saben dónde comprarla cuando la precisan”.
“Ahora es ver cómo seguimos, pero eso es para aquellos que quieran hacer algo mucho más en serio y con la posibilidad de invertir”. Para eso las opciones son el SUL o la Asociación Rural del Uruguay (ARU).
“Se puede seguir la ruta del SUL que está hablada, es decir, buscar el control de los animales, la certificación, y decirle al técnico quiero animales productivos, etc., y la finura de lana tal. Esa es una opción, pero tiene un costo que hay que ver si vale la pena”.
Lo otro “es la línea de ARU” con “el registro genealógico” y los datos de “esta oveja con este macho que tuvo este cordero, lo que lleva a un pedigrí nacional ovino que requiere 4 o 5 años”.
“Las gestiones están hechas en el SUL y ARU, y también hay apoyo”, comentó.
Así contado puede sonar a que el camino que se recorra puede ser difícil, pero Bonino aseguró que “es bien fácil, pero hay que saber qué querés y dónde pararte”.
BRASIL Y LA DEMANDA POR LANA PURA NEGRA.
Agregó que en Brasil “las lanas negras se pagan muchísimo por ser no contaminadas y naturales. La señora que usa el negro no le sirve la lana totalmente pura que luego tiñe. No, quiere lana negra que no tenga que hacerle nada”, y eso genera demanda. “Ahí tenemos una opción, pero hay que hacer volumen”, subrayó.
Consultado sobre por qué surge esta iniciativa de lana negra cuando la comercialización de lana es un problema para los productores uruguayos, Bonino dijo que eso se da “porque hay demanda de un producto que no hay, es escaso. No hay en Uruguay ni el mundo”.
UNA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN QUE HAY QUE PROFUNDIZAR.
Por último, Bonino señaló que “en Uruguay hay trabajos iniciados que todavía requieren mucho estudio, pero las razas negras son más resistentes a cierto parásito que tenemos en el país. Si eso fuera así, si se pudiera probar, sería un golazo, no solo por tener animales más resistentes sino por el efecto que tendría pastorear blanco con negro”.
“Esto es recién una línea que hay que seguir investigando, pero son cosas que hay que tener en el menú”, apuntó.
Mientras tanto, “el gran objetivo es ir juntando información, ir conociéndonos, ver qué tenemos, a dónde queremos ir y de tal forma que no cueste plata y genere una mejora en los ingresos”.
La lana Merino es una de las mejores fibras que pueden utilizarse para la fabricación de ropa deportiva debido a sus sorprendentes cualidades técnicas.
Montevideo | Todo El Campo | El deporte es un buen aliado de los productos estrella de Uruguay. Por ejemplo las carnes alimentan a varios de nuestros deportistas estrella, y la lana los viste.
Todos recordamos el proyecto “Lana Celeste a Qatar” que consistió en vestir a jugadores de la Selección Uruguaya de Futbol con trajes confeccionados con lana Merino de Uruguay, un producto de muy alta calidad.
Recientemente el diario El País de España informó que el equipo de vela Luna Rossa Prada Pirelli que participa de la Copa América utiliza prendas de lana Merino, desarrolladas por The Woolmark Company y que buscan un mayor rendimiento y la sostenibilidad.
La lana Merino es una de las mejores fibras que pueden utilizarse para la fabricación de ropa deportiva debido a sus sorprendentes cualidades técnicas. Este tipo de tejido es natural, ligero, transpirable, elástico, increíblemente cómodo y tiene propiedades aislantes y de resistencia al agua. Además, se trata de un producto totalmente sostenible, ya que es renovable, biodegradable y no contribuye a la contaminación por microplásticos, como sí lo hacen otras fibras, señala el artículo.
Francisco Magri, manager regional para Europa de The Woolmark Company, una empresa sin ánimo de lucro, creada por los productores de lana australianos dijo que “el uso de la lana Merino está experimentando toda una revolución en la actualidad debido a sus propiedades únicas” que permiten encontrar ese producto natural “en tapicerías de automóviles o en prendas de protección contra el fuego”.
Sin embargo, “una de las aplicaciones más interesantes es, sin duda, la ropa deportiva”, agregó.
Europa de The Woolmark Company se considera una autoridad mundial en el uso de tejidos de lana. Entre sus actividades se destacan la investigación, el desarrollo y la promoción del uso de la lana Merino a nivel global colaborando con las firmas de moda y las industrias textiles más importantes del mundo.
La indumentaria de Luna Rossa Prada Pirelli consiste en un kit que incluye camisetas, camperas deportivas con capucha, pantalones cortos, mallas, un mono de ciclismo, una chaqueta impermeable y un revolucionario cortaviento ultraligero.
Todo confeccionado totalmente con lana Merino o con un elevado porcentaje de la misma. Por ejemplo, el cortaviento contiene un 55% de lana Merino y, con un peso de tan solo 60g/m2, cumple perfectamente su función protectora a la vez que, gracias a la lana, presenta una transpirabilidad muy superior a las prendas similares realizadas con fibras sintéticas. “Durante la Copa América anterior, descubrimos las propiedades únicas de la lana Merino”, recuerda Max Sirena, directora del equipo Luna Rossa Prada Pirelli. “Así que decidimos desarrollar este kit de entrenamiento basado en este tejido que, además, está perfectamente en línea con nuestro estilo de vida y con la política de sostenibilidad que persigue nuestro equipo”.