La campaña es respaldada por 64 miembros de distintos países, entre ellas, la International Wool Textil Organization (IWTO), organización que SUL integra.
Montevideo | Todo El Campo | El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) se unió a la campaña internacional sobre fibras naturales y sostenibilidad ambiental de Make the Label Count (MTLC) (Que la etiqueta valga), e invita a participar respaldando las buenas credenciales ambientales que la lana tiene a través de su adhesión.
La campaña MTLC es respaldada por 64 miembros de distintos países, entre ellas, la International Wool Textil Organization (IWTO), organización que SUL integra.
La campaña consta de una petición que al firmarla se solicita a la Comisión Europea que:
Reconozca los beneficios de las fibras naturales en las nuevas políticas de sostenibilidad.
Garantice el uso de criterios con base científica para prevenir el “greenwashing”
Promueva un modelo de moda responsable que limite la “moda rápida” y promueva el uso de fibras biodegradables, renovables y reciclables.
Los textiles sintéticos que se fabrican a partir del petróleo dañan el planeta.
Se pide a quienes legislan en la Unión Europea reconozcan los beneficios ambientales de las fibras naturales y cumplan con la promesa de que la “moda rápida quede fuera de moda”.
El mal precio de la lana obliga a los productores de todo el mundo a buscar alternativas para que los números dejen de ser tan ajustados, o en rojo.
Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay, con los bajos precios de la lana, los productores han comenzado a interesarse por las ovejas sin lana. No es un fenómeno nuestro, únicamente, en Nueva Zelanda la raza Wiltshire despertó el interés de los ovejeros porque una de sus características más notorias es que mudan su lana de forma natural cada primavera, si necesidad de esquilarlas.
En el establecimiento Riverside Research de la Universidad de Massey, en Wairarapa (Isla Norte), se realizó a mediados de mes un día de campo para la realización de ensayos que buscan cuantificar los beneficios y los costos de la cría de una majada de Wiltshire.
Steve Morris, docente de la citada Universidad, estuvo a frente de la jornada, y destacó el interés demostrado por los productores, con la presencia de tres tipos de productores: los que trabajan esa raza desde hace muchos años, otros que la conocen pero no hace tanto tiempo; y los que recién tienen sus primeros acercamientos y la están conociendo, informó Rural News.
El ensayo consiste en cruzar ovejas Romney con un carnero de Wiltshire y continuar este proceso hasta que la progenie resultante sea de quince dieciseisavos, momento en el que se clasifican como Wiltshire puros.
El bajo precio de la lana como lo difícil que es conseguir mano de obra para los trabajos rurales, son factores que pesan a la hora optar por introducir Wiltshire en el establecimiento, dijo Morris.
Además del cambio de lana en forma natural, el ensayo está analizando todos los demás aspectos de los ovinos Wiltshire, como su rendimiento reproductivo, el parto y el rendimiento de su canal. Hasta la fecha hay poca diferencia en el peso vivo con otros cruzamientos, y el rendimiento reproductivo no fue menor en los cruzados; hasta hay alguna evidencia de una mayor supervivencia de los corderos.
Morris señaló que sus datos preliminares indican que los corderos cruzados de Wiltshire pudieron producir cantidades iguales de carne de calidad similar a los corderos de Romney.
“El rendimiento del rebaño de las ovejas Wiltshire, en términos de reproducción, tasa de crecimiento, conformación de la canal, es tan bueno y en algunos casos mejor que otros rebaños”, subrayó.
OVEJAS WILTSHIRE.
Las ovejas Wiltshire Horn son una raza de ovejas domésticas originarias de Wiltshire, Inglaterra, que se crían por su carne. Son una raza antigua que se registró por primera vez en el siglo XVIII.
Las ovejas Wiltshire Horn se caracterizan por ser de gran tamaño, resistentes, fáciles de cuidar, buenas madres, muy fértiles, ideales para pequeños productores, son resistentes a consumos relativamente pequeños, producen carne de calidad y cambian su lana de forma natural.
En el marco del convenio de responsabilidad social; los beneficiarios son productores del norte de Uruguay.
Montevideo | Todo El Campo | Con el compromiso de fomentar el desarrollo sostenible de la ganadería extensiva en el norte del Uruguay, el Centro Regional de Investigación en Lanas Ultrafinas (Crilu) ha formalizado un convenio de responsabilidad social que permite a pequeños y medianos productores acceder a carneros Merino de genética ultrafina superior. Esta iniciativa busca potenciar la productividad y el ingreso de los productores, fortaleciendo la competitividad del sector ovino en el país.
Este convenio es el resultado de un esfuerzo conjunto entre el Instituto Plan Agropecuario (IPA), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y Crilu. En un modelo de cooperación interinstitucional, las entidades han trabajado en conjunto para garantizar que el material genético, con respaldo científico y tecnológico, le llegue a aquellos productores que de otra manera tienen dificultas para acceder a esta genética superior, promoviendo así la equidad en el sector, promoviendo así la responsabilidad social institucional.
El marco de este acuerdo también contempla capacitaciones y asistencia técnica personalizada para los productores beneficiarios y la divulgación de esta información a otros productores interesados, asegurando que el impacto de esta iniciativa trascienda en el tiempo y genere resultados sostenibles.
La implementación de este convenio reafirma el potencial de la colaboración público-privada en la generación de oportunidades que transformen la realidad de los productores rurales y posiciona a la ganadería extensiva como un pilar fundamental para el desarrollo del Uruguay.
El presidente de la SCCU pidió al próximo Gobierno que corrija la admisión temporaria de las lanas que llegan desde el exterior y salen del país como si fuera uruguaya, y reclamó políticas para la carne ovina.
Montevideo | Todo El Campo | Se realizó este lunes 9 de diciembre la Asamblea Anual de socios de la Sociedad de Criadores Corriedale del Uruguay (SCCU) con la presencia de cabañeros, técnicos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
En la jornada, la Sociedad realizó un repaso de lo actuado en el año.
Rafael Elhordoy, presidente de la Corriedale Uruguay, dijo a Todo El Campo que transitamos por “un año muy difícil, pero hay que ver más lo positivo”.
Recordó que cuando asumió la presidencia de la Corriedale, hecho que ocurrió hace un año, “estábamos en un momento muy difícil para el ovino, y entonces dije que veía pequeñas luces al final del túnel, y eso se ha ido dando”. Por ejemplo, hace un año estábamos con muchísima lana en los galpones, sin colocación de ningún tipo, pero ha ido saliendo aunque a precios muy malos”, el resultado es que “hay muchísima menos lana en manos de los productores”.
El otro tema importante es que la carne ovina está en acenso; “hace un año estaba al US$ 3,18, hoy hablamos de un cordero de US$ 4,20”, además de que al llegar a esta época del año es normal que “el cordero empiece a bajar, no hay colocación, pero hoy sigue habiendo colocación”.
Por eso “hay que rescatar lo positivo y sin dudas que hay mucho para trabajar”, con “puntos importantes para plantear al próximo Gobierno que comenzará en marzo” de 2025.
Para el productor Corriedale no hay problema de colocación de sus corderos y a un precio que ha ido subiendo; eso motiva para que haya más trabajo y asumir que “el rubro ovino debe tener otra importancia en Uruguay”, planteó.
Sobe cómo lograr esa motivación, Elhordoy comentó que el 60% de la generación cuyos datos se presentaron, “está por debajo de las 23 micras y ese es un dato muy importante” en contraste “con las gráficas de 2013 cuando hablábamos de un grupito chico que era capaz de bajar a esas micras. Hoy el promedio dio 21 y poco tanto hembras como machos. Se nota el progreso y el trabajo de las cabañas y los planteles. Se ha perdido ese mito de que si afinábamos se perdía lana y carne”, subrayó.
Agregó que “los precios de la lana siguen siendo malos, pero con una buena cosecha, haciendo grifa, haciendo bien las cosas y posicionándose en finuras más acordes, la colocación de la lana es buena”.
Elhordoy también se refirió al el 17º Congreso Mundial Corriedale que se realizó los días 14, 15 y 16 de junio de este año en Arequipa, Perú, evento del que participaron cabañeros, técnicos y ovinos uruguayos que tuvieron muy buen desempeño y fueron muy bien valorados por los productores peruanos.
Es oportuno recordar que en el marco del Congreso, la cabaña La Lucha, La Estela y Granja Roland -las tres de nuestro país- realizaron importantes ventas. La Lucha vendió el Gran Campeón a US$ 25.800; La Estela colocó su ejemplar a US$ 15.800; y Granja Roland a US$ 15.400.
EN LAS PUERTAS DE UN NUEVO GOBIERNO: IMPULSAR LA CARNE.
El presidente de la Sociedad de Criadores dijo que hay varios temas que dialogar con el próximo Gobierno, no desde la raza sino para el ovino en general, buscando crear una cadena cárnica, contando con cajas negras.
“No podemos dormirnos” porque hay “ventanas importantes a nivel del mundo” y planteó que “sin duda hay que hacer un trabajo con el Instituto Nacional de la Carne (INAC), pero también trabajar para colocar la carne a nivel local”.
“Hay mucho para trabajar y una venta fluida va a motivar a encarnerar más ovejas y cruzar”, expresó.
LANA EXTRANJERA QUE SE VENDE COMO SI FUERA URUGUAYA.
Otro tema importante es la admisión temporaria de las lanas, que es muchísimo volumen y es algo para trabajar, dijo Elhordoy. “No pedimos que impidan la entrada, sino que compitan en igualdad con las lanas uruguayas, pagando los mismos impuestos, porque esas lanas que ingresan no los pagan”.
A Uruguay “entran lanas de Chile, Brasil, Argentina, Perú, viene lana de todos lados, no hay un control, es lana que se entrevera con las nuestras”.
“He escuchado a autoridades decir que esa lana se trae para mejorar la calidad de las lanas nuestras y decir eso es una barbaridad. No es cierto eso que se dice”, enfatizó.Esa lana llega “y sale como si fuera uruguaya, y no es poca. En los últimos diez o doce años estamos hablando que Uruguay produce 24 millones de kilos de lana y entran en admisión temporaria un promedio de 12 o 14 millones kilos. Eso no es justo”.