John Deere busca mayor productividad con sus picadoras de forraje.

John Deere busca mayor productividad con sus picadoras de forraje.

Tecnología John Deere. Las mejoras anunciadas afectan a los modelos fabricados a partir de la próxima campaña.

John Deere actualiza los modelos más pequeños de las picadoras de forraje de la serie 8000 e introduce importantes mejoras en la serie 9000 para aumentar el rendimiento.

Dentro de la serie 8000, la picadora de forraje 8100 con el motor de 9 L proporciona ahora una potencia máxima de 431 CV y sustituye a la actual 8200. Para 2023, el modelo 8200 recibe un motor de mayor tamaño, 13,5 litros, incrementando la potencia en 34 CV hasta alcanzar los 465 CV. El aumento de potencia de los modelos 8000 más pequeños se completa con la nueva 8300, que ahora cuenta con una potencia máxima de 505 CV en lugar de los 490 CV anteriores.

El procesador de grano Dura Line incorpora el Busa®CLAD, un revestimiento desarrollado específicamente para componentes de la máquina sometidos a grandes esfuerzos y está disponible para todos los modelos de las series 8000 y 9000. Además de ofrecer una vida útil más larga, permite reducir los costes de desgaste por tonelada.

Por su parte, dentro de la serie 9000, al igual que anteriormente los modelos 9500 y 9600, el 9700 incorpora ahora el motor John Deere 18X, de 18 litros, que no requiere fluido de escape diésel (DEF) e incluye HarvestMotion Plus, que proporciona un aumento del par y una potencia mayor a un bajo régimen. Como resultado, la picadora de forraje 9700 desarrolla ahora hasta 825 CV.

Todos los modelos de la serie 9000 están ahora equipados con una rampa de descarga que es 20 cm más larga que la versión anterior. Gracias a sus contornos y diseño optimizados, permite obtener una mayor producción y ofrece una mejor visión general durante el picado. Las aberturas adicionales facilitan el mantenimiento.

Más allá de las mejoras técnicas en ambas series, con John Deere AutoSetup, es posible enviar información a las picadoras de forraje directamente en el campo a través de la app Operations Center y un módem JDLink. Los programas de trabajo planificados previamente aparecen de manera automática en la pantalla de cuarta generación cuando la máquina cruza el contorno del campo designado. Texto y foto: Interempresas.

La tecnología no se detiene: Pulverizadores John Deere autónomos para cultivos de alto valor añadido.

La tecnología no se detiene: Pulverizadores John Deere autónomos para cultivos de alto valor añadido.

Además de la autonomía, son máquinas capaces de controlan las tasas de aplicación y las velocidades de pulverización en campos enteros y terrenos variables con parámetros de software ajustables.

La pandemia, la guerra, los puertos colapsados, la inflación como principal preocupación de las economías en todos los países del mundo. Un sinfín de problemas graves, pero la tecnología agrícola no se detiene.

Uno de esos avances son los pulverizadores John Deere autónomos fabricados en Estados Unidos.

En Kingsburg, California, John Deere se asoció y conformó una empresa conjunta con GUSS Automation LLC, (Global Unmanned Spray System) una compañía pionera en pulverizadores semiautónomos para huertos y vides, informó Farm Connexión.

De esa unión y porque la unión hace la fuerza, nacieron varios pulverizadores GUSS supervisados remotamente por un solo operador, y que permiten a los productores rociar huertos y viñedos de forma más rápida y consistente, utilizando menos recursos y reduciendo costos al eliminar errores del operador y tiempo de inactividad.

Las máquinas también son capaces de controlan las tasas de aplicación y las velocidades de pulverización en campos enteros y terrenos variables con parámetros de software ajustables.

Chris Davison, director de Small Tractor & HVC Production Systems (John Deere), dijo que “a medida que aumenta la demanda de cultivos de alto valor, vemos oportunidades significativas para ayudar a los productores a ser más productivos al tiempo que se enfrentan los desafíos del aumento de los costos laborales y se encuentra una fuerza laboral calificada para operar el equipo”.

El personal de GUSS está calificado y tiene “un profundo conocimiento del sistema de producción de cultivos de alto valor agregado, así como sólidas relaciones con los clientes y experiencia comprobada en la implementación de tecnologías innovadoras”, agregó.

Hay países en los que los cultivos de alto valor como los huertos y viñedos, generan un valor significativamente mayor por área equivalente que los cereales o las semillas oleaginosas.

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