El director general del IICA, Manuel Otero, junto al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, con quien abordó temas como la formación, la capacitación y la transferencia de tecnologías en el sector agropecuario.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) apoyará la actividad agropecuaria de Uruguay a través de las transferencias de conocimientos y nuevas tecnologías, con el foco puesto en acompañar el desarrollo a los pequeños productores de los lugares distantes del país y no dejar a nadie atrás.
Así lo acordaron el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay, Fernando Mattos, y el director general del IICA, Manuel Otero, durante una reunión en Montevideo.
Luego de su misión en Brasil, Otero llegó a la capital uruguaya, donde además del ministro Mattos fue recibido por la vicepresidenta Beatriz Argimón, y mantuvo encuentros con autoridades de distintas instituciones del sector agropecuario y el comercio internacional.
El ministro Mattos destacó el apoyo “de muchas décadas” del IICA al desarrollo rural del continente y subrayó que el Instituto juega un rol importante en el diseño del plan estratégico agropecuario que el Uruguay tiene en preparación y que abrirá a consulta pública con distintos actores del sector en los primeros meses de 2022.
“Creemos que un acercamiento al IICA nos dará la posibilidad de incorporar técnicos de prestigio internacional y así contar con otras visiones de la realidad agropecuaria que queremos para el futuro. El IICA nos va a ayudar a pensar el diseño de una agropecuaria más moderna y más comprometida con la sociedad y con el ambiente”, explicó Mattos.
El ministro reveló que los temas centrales del encuentro con Otero fueron la formación, la capacitación y la transferencia de tecnologías en el sector agropecuario.
“Necesitamos –afirmó- que las nuevas tecnologías lleguen a los lugares más recónditos de la República, para facilitar la comunicación y la transmisión del conocimiento, y lograr que aquellos que tienen menos posibilidades, por distancia o por escala, también accedan a herramientas para realizar una producción más moderna”.
“Las empresas de mayor dimensión –agregó- ya tienen acceso a estas herramientas, pero no queremos tener sectores rezagados. Pretendemos empujarlos a través de la transferencia de conocimiento”.
Mattos también destacó el valor del Programa “Suelos Vivos en las Américas”, que el IICA lanzó en diciembre de 2020 con el objetivo de articular esfuerzos públicos y privados en el combate a la degradación de los suelos.
“Está en sintonía –dijo- con lo que venimos trabajando en el Uruguay como política de estado, que es el buen uso de los suelos. Podemos cooperar con el IICA y transferir la experiencia uruguaya en la materia, porque se trata de recibir cooperación y también de devolver”.
“Caminamos en la dirección; respaldamos la acción del IICA y tenemos muchos proyectos en conjunto por delante”, resumió Mattos.
OTERO: “TRANSFORMANDO AMENAZAS EN OPORTUNIDADES”.
Manuel Otero, por su lado, y acompañado por su asesor especial Jorge Werthein y el representante del IICA en el país, Rodrigo Saldías, agradeció el respaldo del Uruguay al proceso de discusión que los 34 estados miembros del IICA llevaron adelante de cara a la Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, que se realizó en setiembre pasado.
El continente americano fue el único continente que concurrió a la cita global con un mensaje convergente, que puso en primer plano el rol de los agricultores en la producción de alimentos; destacó el valor de la ciencia y la tecnología para la transformación de los sistemas agroalimentarios y advirtió que la agricultura es parte de la solución a los desafíos que enfrenta la humanidad.
“Con esta filosofía hemos logrado un consenso en el hemisferio y ahora no podemos detenernos. Tenemos que pasar de la defensiva a la ofensiva, transformando amenazas en oportunidades”, dijo Otero.
“Nuestro continente –añadió- está llamado a ser garante de la seguridad alimentaria y nutricional y de la sostenibilidad ambiental del planeta. En la región se produce uno de cada tres kilos de alimentos que se comercializan en el mundo y también tenemos la mayoría de los recursos naturales. Esto tenemos que defenderlo con fuerza”.
El director de IICA reveló que conversó con el ministro Mattos de la importancia de la institucionalidad agropecuaria y calificó a Uruguay como un país de avanzada en temas como uso de suelo y sistemas productivos sostenibles.
Otero también contó que en el encuentro se comenzó a discutir la creación de hubs de innovación.
“Uno sería para agricultura tropical, con sede en Costa Rica, y otro en Uruguay, dedicado a los temas de la nueva agricultura digital para los países de zonas templadas”, anticipó.
“La agenda de cooperación técnica del IICA –finalizó Otero- está al servicio de las instituciones del Uruguay, de su ministerio, sus instituciones y sus productores agropecuarios”.
CON INIA, ALADI Y LA SUBSECRETARIA DE RR.EE.
Antes de viajar a Argentina, Otero se reunió también con el presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), José Eduardo Bonica, y el vicepresidente de la entidad, Walter Baethgen Varela, y con la subsecretaria de Relaciones Exteriores de la Cancillería uruguaya, Carolina Ache Batlle.
También mantuvo un almuerzo con el secretario General de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), Sergio Abreu, organismo con el que el IICA colabora estrechamente, principalmente en mecanismos relacionados a la facilitación del intercambio comercial.
El programa Suelos Vivos de las Américas que lanza el país norteño refiere a la iniciativa de restauración impulsada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el reconocido científico Rattan Lal. El programa busca ser puente entre la ciencia, las políticas públicas para el trabajo de restauración y protección de los suelos en las Américas, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe como garante de la seguridad alimentaria global.
Brasilia, Brasil | El programa “Suelos Vivos de las Américas” impulsado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el laureado científico y director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) de la Universidad Estatal de Ohio, Rattan Lal, fue lanzado oficialmente en Brasil, en un acto que contó con la participación de la ministra de Agricultura de ese país, Tereza Cristina Correa da Costa Días.
La iniciativa tiene como objetivo contribuir a la salud de los suelos brasileños, promover buenas prácticas de manejo de la tierra e incentivos para transformar los sistemas agrícolas en ecosistemas que acumulen más carbono en los suelos, recuperando así la calidad de un recurso natural imprescindible para garantizar la producción sustentable de alimentos.
El lanzamiento de la iniciativa contó con la participación, además de la ministra brasileña de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA), del secretario de Innovación, Desarrollo Rural y Riego del MAPA, Fernando Camargo; del Premio Mundial de la Alimentación 2020 y Embajador de Buena Voluntad del IICA, Rattan Lal; y el director General del Instituto, Manuel Otero, entre otras personalidads referentes del sector.
“Suelos vivos de las Américas” es un programa que busca ser puente entre la ciencia, las políticas públicas para el trabajo de restauración y protección de los suelos en las Américas, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe (ALC) como garante de la seguridad alimentaria global.
La iniciativa está diseñada para mejorar el bienestar rural, la productividad y la seguridad alimentaria respetando los límites del medio ambiente y haciendo un uso racional de los recursos naturales.
“El objetivo es que los suelos se conviertan en un sumidero de carbono y debemos aprovecharlo para mitigar el cambio climático. Reducir emisiones y mejorar la productividad es la meta para poder manejar la agricultura. Las emisiones de GEI representan un 42% de las emisiones generales en la región y el uso general del sector de suelo es solamente de un 18%, incorporar el carbono de vuelta es importante”
“La agricultura de Brasil se basa en la ciencia y para esto nosotros tenemos que construir y promover asociaciones que nos permitan trabajar con el sector privado, la academia, organismos internacionales, la sociedad civil y otras entidades. Estas alianzas para la conservación de uno de los recursos más importantes que tenemos como el suelo, es clave para acelerar los esfuerzos para nuestra vida agrícola”, afirmó la ministra Tereza Cristina Correa da Costa.
La titular del MAPA ahondó en que Brasil ha sido un país pionero en el “desarrollo agrícola y pecuario con cero emisiones”.
En ese sentido, indicó, reseñando el Plan brasileño para una producción agropecuaria de bajas emisiones de carbono (ABC plus), puesto en marcha en 2010 y que se extenderá hasta el 2030, que incluye objetivos ambiciosos como la rehabilitación de 15 millones de hectáreas de pastizales degradados y el aumento del área bajo el régimen de labranza cero de 25 millones a 33 millones de hectáreas. También, pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 160 millones de toneladas de CO2 equivalente al año.
“Hemos trabajado con diferentes centros de investigación demostrando que lo productores brasileños pueden desarrollar modelos de producción sin la contaminación de carbono, el ABC plus ha trabajado en 200 mil hectáreas esos sistemas integrados con las tecnologías que han ayudado a implementar la agricultura sostenible en Brasil, pero eso no es suficiente, podemos mejorar”, acotó.
“Queremos tener estos suelos saludables y aumentar la productividad de todos los agricultores que ya están consolidados y tratar de no dedicar más áreas para el sector productivo”, complementó la ministra, quien también hizo énfasis a un programa nacional que tiene Brasil para la conservación de las cuencas hídricas, el agua y los suelos, esfuerzos a los que la iniciativa de “Suelos Vivos de las Américas” se une y puede complementar.
RATTAN LAL: “EL OBJETIVO ES QUE LOS SUELOS SE CONVIERTAN EN UN SUMIDERO DE CARBONO Y DEBEMOS APROVECHARLO PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO”.
En el evento de lanzamiento Rattan Lal dio una charla magistral sobre la situación de los suelos en ALC y los desafíos que tiene la región en esta materia como lo son, entre otros, la producción sensible a los alimentos y nutrientes, mejorar la calidad del agua y del aire, incorporar el concepto de Una Salud, que une salud animal, vegetal y humana; mejorar la salud de los suelos, impulsar la agricultura urbana e incrementar los beneficios a los agricultores con una monetización de sus esfuerzos en sustentabilidad.
El director General del IICA reafirmó el compromiso del organismo en promover la conservación de suelos en América Latina y el Caribe, en “donde aproximadamente en el 40% de los suelos hay cierto tipo de degradación”, para así transformar esa realidad y que esto se traduzca en el bienestar de los pobladores de las zonas rurales y mitigar el cambio climático.
“El objetivo es que los suelos se conviertan en un sumidero de carbono y debemos aprovecharlo para mitigar el cambio climático. Reducir emisiones y mejorar la productividad es la meta para poder manejar la agricultura. Las emisiones de GEI representan un 42% de las emisiones generales en la región y el uso general del sector de suelo es solamente de un 18%, incorporar el carbono de vuelta es importante”, explicó Lal.
La máxima autoridad global en ciencias del suelo añadió que las prácticas para la conservación del suelo vienen cambiando en la región, sin embargo, aún hay grandes diferencias entre países, por lo que es primordial emplear prácticas agronómicas que fueron resaltadas en la Cumbre sobre la transformación de los Sistemas Alimentarios, organizada por la ONU en el mes de setiembre.
“Manejar y restablecer los suelos, recarbonizar los suelos y la vegetación, mejorar la calidad del agua y su disponibilidad, adaptar prácticas para reducir las emisiones negativas, reducir el uso de químicos, utilizar enmiendas orgánicas en lo posible, fomentar la economía biocircular, apoyar el concepto de una sola salud, utilizar la innovación digital como la agricultura de precisión y premiar a los agricultores por sus trabajos en la agricultura mientras que a la vez se fomenta la educación a nivel de escuela primaria es fundamental”, indicó.
Lal resaltó además el programa ABC plus de Brasil a la que catalogó como una nación líder y exitosa en el manejo de este tema. “En ABC entre 2010 y 2020 restablecieron 15 millones de hectáreas, integraron agricultura y ganadería en 4 millones de hectáreas, incrementaron la fijación de nitrógeno, también en casi 5 millones de hectáreas redujeron la deforestación y utilizaron estiércol verde para fertilizar 4 millones de hectáreas, básicamente ha habido créditos para los agricultores en casi US$ 1000 millones y se han secuestrado 170 millones de kilos de carbono en esta sección”, dijo.
OTERO: EN LA REGIÓN, EL 40% DE LOS SUELOS SUFRE “CIERTO TIPO DE DEGRADACIÓN”.
Por su parte el director General del IICA reafirmó el compromiso del organismo en promover la conservación de suelos en ALC, en “donde aproximadamente en el 40% de los suelos hay cierto tipo de degradación”, para así transformar esa realidad y que esto se traduzca en el bienestar de los pobladores de las zonas rurales y mitigar el cambio climático.
“Este programa de Suelos Vivos ayudará a tener ese impacto y estamos para servir con la red y estructura del IICA, para poder poner en práctica los conocimientos y recuperar los suelos que representan un bien único, un activo único en donde nosotros plantamos nuestros cultivos”, afirmó Manuel Otero.
“Más que cualquier posición específica, el IICA valora, sobre todo, la oportunidad de reunir a sus miembros y potenciar sus capacidades críticas, analíticas y de cooperación. La intención es establecer un espacio de diálogo y promover la coordinación en torno a posiciones comunes que fortalezcan la participación regional.
Treinta y dos son los países de las Américas que buscan posiciones comunes sobre medidas sanitarias y fitosanitarias para facilitar el comercio agropecuario con apoyo de IICA. Entre los temas abordados, figuran preocupaciones comerciales específicas sobre límites máximos de residuos en productos agrícolas, la legislación de la Unión Europea (UE) sobre medicamentos veterinarios y lo relacionado al grupo de trabajo sobre procedimientos de aprobación de medidas sanitarias y fitosanitarias.
126 delegados de 32 países de las Américas, entre ellos representantes de alto nivel y jefes de delegaciones nacionales en el Comité sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (Comité MFS OMC), dialogaron e intercambiaron experiencias con el fin de promover posiciones comunes que fortalezcan la participación de la región en el foro y así facilitar el intercambio comercial agropecuario.
Lo hicieron en un encuentro virtual organizado por el programa de Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y Calidad de los Alimentos (SAIA) del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Entre los temas abordados, figuran preocupaciones comerciales específicas sobre límites máximos de residuos en productos agrícolas, la legislación de la Unión Europea (UE) sobre medicamentos veterinarios y lo relacionado al grupo de trabajo sobre procedimientos de aprobación de MFS.
“Más que cualquier posición específica, el IICA valora, sobre todo, la oportunidad de reunir a sus miembros y potenciar sus capacidades críticas, analíticas y de cooperación. La intención es establecer un espacio de diálogo y promover la coordinación en torno a posiciones comunes que fortalezcan la participación regional en el comité MSF de la OMC y, en consecuencia, facilitar el intercambio de nuestros productos agrícolas”, explicó Ana Marisa Cordero, gerenta de SAIA del Instituto.
Los delegados también debatieron acerca de la posible declaración sobre MSF para la Duodécima Conferencia Ministerial de la OMC que se realizará del 30 de noviembre al 3 de diciembre en Ginebra, Suiza, a la que asisten los ministros de comercio y otros altos funcionarios de los 164 miembros de la organización, en la que se abordarán las crecientes presiones sobre la producción y el comercio agroalimentarios internacionales.
Jonathas Silveira y Robert Ahern, jefes de las delegaciones de Brasil y Estados Unidos en el Comité MSF de la OMC, destacaron los posibles beneficios comunes de la propuesta para futuros debates sobre asuntos sanitarios y fitosanitarios claves en la OMC, especialmente sobre la adopción de nuevas tecnologías e innovaciones necesarias para incrementar la producción agroalimentaria y la sostenibilidad.
Ahern presentó el documento “Nuevas oportunidades y desafíos emergentes en el comercio internacional de alimentos, animales y plantas” (*), que facilita la comprensión de la declaración.
Con relación a los límites máximos de residuos (LMR), Costa Rica y Colombia informaron sobre preocupaciones comerciales específicas planteadas ante las medidas de la UE a productos de protección fitosanitaria, un tema de importancia clave para la agricultura y los cultivos tropicales.
En la reunión se señaló la necesidad de mayor justificación científica y flexibilidad, y el grueso de países representados respaldaron las perspectivas y preocupaciones compartidas.
Los LMR son las concentraciones máximas de residuos de plaguicidas que puede contener un producto sin que representen implicaciones para la salud humana. Son establecidos por el Codex Alimentarius, conjunto de normas alimentarias internacionales que regulan la inocuidad y calidad de los alimentos, así como la equidad en su comercio internacional.
En esta materia, el especialista en Sanidad Agropecuaria e Inocuidad de Alimentos del IICA para la Región Norte, Horrys Friaca, presentó la propuesta de la UE sobre Normas Internacionales y Mejores Prácticas en Identificación, Evaluación y Manejo de Riesgos de Plagas.
La próxima sesión de coordinación en temas MFS se efectuará durante el primer trimestre de 2022, siguiendo la agenda formal del Comité MSF de la OMC.