Uruguay reemplaza a Brasil que ejerció la presidencia en los últimos dos años.
Montevideo | Todo El Campo | Con votación unánime de delegaciones de 32 países, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, fue electo presidente de la Junta Interamericana de Agricultura (JIA) para el período 2023-2025. La votación se llevó a cabo durante la Conferencia de Ministros de Agricultura de las Américas 2023, celebrada en la ciudad de San José, Costa Rica.
Mattos fue propuesto para presidir el principal órgano de gobierno del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) por la delegación argentina; participaron de la votación ministros y jefes de las delegaciones de 32 países.
El secretario de Estado agradeció a los países involucrados.
Dijo que “para Uruguay, un país agropecuario, en el que desde los orígenes de su historia la producción agropecuaria ha sido uno de sus principales ejes del desarrollo y del crecimiento, es un altísimo honor volver a presidir la JIA; hemos tenido hace algunos años la oportunidad de ejercer esta posición, cuando se realizó en Montevideo la conferencia en el año 1985”.
Además, destacó la cooperación, el apoyo y el desarrollo tecnológico del IICA, así como el rol fundamental de este en la coordinación de las políticas públicas agropecuarias, para lograr una fortaleza adicional en los foros internacionales respecto a ambiente, comercio, mejores prácticas y seguridad alimentaria, informó el Ministerio de Ganadería en su web.
EN BRASIL.
Por votación de los países, se decidió que la próxima Conferencia se realizará en el segundo semestre de 2025 en Brasil. Ese país también recibirá ese año, en la ciudad de Belem do Pará, a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 30), ámbito en el cual la agricultura de las Américas viene fortaleciendo su voz con el impulso del IICA.
En 2023 y 2024, El Niño podría aumentar las temperaturas promedio y la incidencia de eventos climáticos extremos.
San José, Costa Rica | Todo El Campo | Los desafíos climáticos siguen siendo una amenaza importante para la producción agropecuaria global. En el caso de nuestra región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), expresó a través de su secretario ejecutivo, José Salazar (en la foto, de pie), que “el bajo crecimiento estructural regional se puede ver agravado por los efectos negativos de los choques climáticos”.
Salazar agregó que en el último estudio económico sobre América Latina y el Caribe 2023 “estima que el impacto de estos choques variará según cada país, entre 8% y 12% del PIB de aquí al 2050”.
Las consideraciones de Salazar fueron realizadas durante su participación en la presentación del documento conjunto de la Cepal con la FAO e IICA, “Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe” (*), acto en el que también estuvo presente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos.
El secretario ejecutivo de Cepal completó diciendo que una parte importante de esos choques afectará a los sectores agrícolas y zonas rurales. En 2022, el valor agregado agropecuario regional se redujo tras un fuerte impacto de las sequías y el tercer año consecutivo de La Niña.
En 2023 y 2024, El Niño podría aumentar las temperaturas promedio y la incidencia de eventos climáticos extremos. Se necesitan innovaciones que permitan a la agricultura producir más alimentos con menos recursos, con mayor resiliencia a los choques climáticos y emitiendo menos gases, añadió.
Ambas organizaciones mantienen una alianza desde 2019 para fortalecer el papel que desempeñan la ganadería, las proteínas animales y los productos lácteos en la seguridad alimentaria y nutricional y el desarrollo sostenible en el hemisferio.
San José, Costa Rica | Todo El Campo | El Consejo de Exportadores de Lácteos de los Estados Unidos (Usdec) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ampliaron su acuerdo de cooperación técnica para robustecer la promoción y armonización de normas de base científica relacionadas con la alimentación y la agricultura en el hemisferio.
La renovación de la alianza se dio durante una visita a la sede central del IICA, en Costa Rica, de una delegación de altos funcionarios del Usdec y el Dairy Management Incorporated (DMI), quienes se reunieron con el director general del Instituto, Manuel Otero.
Tras cuatro años de colaboración, la actualización del acuerdo priorizará el desarrollo y la aplicación de normas basadas en la ciencia a través de la creación de capacidad a nivel nacional y la participación en foros internacionales de establecimiento de estándares.
También, se pretende aumentar la colaboración entre gobiernos de países de las Américas y socios internacionales acerca el papel fundamental que desempeñan la ganadería, las proteínas animales y los productos lácteos para alcanzar la seguridad alimentaria y nutricional y el desarrollo sostenible.
“Trabajar como un frente unido para avanzar en las regulaciones basadas en la ciencia es fundamental, ya que tratamos de limitar las barreras a los flujos comerciales mundiales de productos lácteos y agrícolas”, expresó Krysta Harden, presidenta y CEO del Usdec.
“América Latina es un socio comercial importante y un aliado natural para avanzar en temas de interés común. Nuestro viaje ha reforzado la necesidad de una colaboración más estrecha, un paso que estamos tomando a través de la ampliación de nuestra asociación con el IICA”, agregó Harden, quien fue reconocida por este Instituto como Líder de la Ruralidad de las Américas en marzo de 2023 por sus esfuerzos para visibilizar el rol protagónico de las mujeres en la producción de alimentos.
“Tengo el privilegio de trabajar para 28.000 productores lácteos de Estados Unidos, ellos financian este increíble programa llamado Dairy Management que tiene capacidades globales, nacionales y locales; nuestras prioridades son sus prioridades, así que como se habla del compromiso con la ciencia, sé que los ganaderos, a través de nuestro programa, están invirtiendo y sería un privilegio llevar adelante ese trabajo, aprender lo que ustedes saben y compartir lo que nosotros sabemos”, afirmó, Barbara O’Brien, CEO y presidente de DMI.
Este gremio, junto a sus organizaciones afines, trabaja para aumentar las ventas y la demanda de productos lácteos a través de la investigación, la educación y la innovación, así como para mantener la confianza en los alimentos lácteos, las granjas y las empresas.
Manuel Otero, director general del IICA, enfatizó que esta institución se ha convertido en una que construye puentes dentro y fuera del continente, con el propósito de unir esfuerzos en favor de un sector agropecuario más resiliente, inclusivo, sostenible y productivo.
“Tenemos que actuar juntos, es clave, en el horizonte hay diferentes problemas para el sector agropecuario, pero se deben solventar con los agricultores, con la ciencia, y estamos convencidos que esta es la razón de ser del IICA, contribuir a transformar los sistemas agroalimentarios”, agregó.
Otero añadió: “En América Latina y el Caribe tenemos aproximadamente 17 millones de agricultores, son la columna vertebral de las zonas rurales y tenemos que seguir defiendo su aporte, el de la agricultura y el del sector lácteo y ganadero a la seguridad alimentaria global”, aseguró.
El Usdec y el Instituto firmaron su primer acuerdo de cooperación técnica en 2019, cuando el ahora secretario de Agricultura de los Estados Unidos, Tom Vilsack, estaba al frente del Consejo. La actualización de la alianza complementa acuerdos similares firmados el año pasado con la Sociedad Rural Argentina y la chilena Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), que fortalecieron las relaciones de Usdec en América Latina.
El Consejo de Exportadores de Lácteos de los Estados Unidos es un aliado estratégico para fortalecer la participación de la agricultura de las Américas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28), programada para fin de este año en Dubái, donde el IICA tiene como objetivo que el continente haga oír su voz y muestre la tarea que el agro regional –con el sector privado y el sector público- ha realizado para posicionar a la producción de alimentos como solución a la crisis climática.
“Con el apoyo del Usdec tendremos nuevamente en la COP28 de Dubái el pabellón Casa de la Agricultura Sostenible de las Américas, que representa el espíritu de todos los agricultores, agroempresarios y gobiernos, que deben estar orgullosos de nuestra agricultura que es parte de la solución a los desafíos climáticos”, acotó Otero.
Usdec, fundado en 1995 e integrado actualmente por 115 compañías que representan el 80% de los procesadores de lácteos de Estados Unidos, es una organización de membresía independiente y sin fines de lucro que representa los intereses en materia de comercio mundial de los productores de leche, los procesadores de lácteos y las cooperativas lecheras, los proveedores de ingredientes lácteos y las empresas comerciales de exportación del país norteamericano.
Su misión es mejorar la competitividad global de Estados Unidos y brindar asistencia a su sector industrial para aumentar sus ventas globales de ingredientes lácteos y las exportaciones de productos lácteos, mediante programas de desarrollo de los mercados dirigidos a aumentar la demanda mundial de lácteos producidos en este país, eliminar obstáculos de acceso a los mercados y promover los objetivos en materia de políticas industriales y comerciales (IICA). En la foto, el director general del IICA, Manuel Otero, junto a la presidenta y CEO del Usdec, Krysta Harden.
Durante el taller se reafirmó la importancia de que las normas aplicables al comercio tengan una base científica.
San José, Costa Rica | Todo El Campo | Fortalecer el sistema multilateral de comercio, evitar el surgimiento de normas y acciones restrictivas, mejorar el aprovechamiento de los acuerdos vigentes y aumentar el comercio intrarregional permitirá impulsar y robustecer el comercio agroalimentario en las Américas y consolidar su aporte a la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible en la región.
Un grupo de más de 30 expertos convocados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (Ifpri) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) señaló esas cuatro rutas como oportunas para la acción colectiva de los países del hemisferio, para fortalecer el comercio agroalimentario de la región ante un panorama internacional muy desafiante.
“Se nos presenta un contexto internacional de crecientes cambios y fragmentación de las relaciones económicas y comerciales, que realmente nos llama a la alerta, el tema del incremento de las medidas proteccionistas, restricciones al comercio y aumento de los subsidios. Definitivamente, las decisiones que tomen los países van a tener efectos sobre el comercio de la región”, señaló Daniel Rodríguez, gerente del Programa de Comercio Internacional e Integración Regional del IICA.
FORTALECIMIENTO PARA LA NEGOCIACIÓN.
Valeria Piñeiro, jefa interina de América Latina y coordinadora senior de investigación en la División mercados, comercio e instituciones del Ifpri, manifestó que la acción colectiva de los países de esta región en foros como la Organización Mundial de Comercio (OMC) redundaría en beneficios como mayor capacidad para la toma de decisiones sobre políticas, transparencia y gobernanza comercial.
“Las agencias internacionales que trabajamos en Latinoamérica estamos uniendo esfuerzos para dar a los países la evidencia necesaria para la toma de decisiones y fortalecer al bloque para las negociaciones en foros como la OMC”, expresó Piñeiro.
NEOPROTECCIONISMO VERDE.
“Hay una necesidad clara de análisis técnicos para apoyar a los gobiernos, en un momento en que emerge un neoproteccionismo verde. Debemos aterrizar el conocimiento analítico en sistemas de alerta temprana que se traduzcan en acciones por parte de los países”, manifestó Paolo Giordano, economista principal del sector de Integración y Comercio del BID.
Giordano también llamó la atención sobre temas en los que se requiere mayor conocimiento técnico para facilitar la toma de decisiones comerciales, como inocuidad y residuos, entre otros.
TRABAJAR EN CONJUNTO ENTRE AGRICULTURA, ECONOMÍA Y COMERCIO EXTERIOR.
Para aprovechar mejor los acuerdos comerciales vigentes, Pablo Rabczuk, oficial de Comercio y Sistemas Agroalimentarios para América Latina y el Caribe de FAO, explicó que se debe trabajar en conjunto entre los sectores de agricultura, economía y comercio exterior de los países, para lo que se requiere voluntad política y compromiso gubernamental.
“Es necesario estimular la promoción de las exportaciones, por ejemplo, apoyando la realización de misiones comerciales, ferias, ruedas de negocios y el desarrollo de capacidades para el uso de herramientas digitales de comercialización e inteligencia de mercados”, acotó Rabczuk.
MAPEO DE LAS EMPRESAS QUE PUEDEN PRODUCIR PARA EL MERCADO INTRARREGIONAL.
José Durán, oficial de Asuntos Económicos y jefe de la Unidad de Comercio e Integración Regional de la Cepal, comentó que las agencias internacionales como IICA, FAO, BID, Ifpri y la misma Comisión pueden coordinar esfuerzos para crear bases de datos, a modo de bien público internacional, que muestren dónde hay barreras para el comercio intrarregional.
“Con el fin de aumentar el intercambio entre nuestros países, es importante realizar un mapeo de las empresas que pueden producir para el mercado intrarregional, que incluya Pymes y la agricultura familiar, tanto para importaciones como para exportaciones, y de productos emergentes. El algo que las agencias también podemos coordinar”, consideró.
Durante el taller además se reafirmó la importancia de que las normas aplicables al comercio tengan una base científica y que sean el resultado de un consenso internacional, compatibles con la OMC, y que tomen en cuenta la capacidad de los países para responder y cumplir con lo estipulado.
Taller Regional de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) para América Latina 2023 convocó a 93 expertos nacionales y regionales de organismos de protección fitosanitaria.
Montevideo | Todo El Campo | Casi un centenar de expertos de organizaciones de protección fitosanitaria de América Latina fortalecieron sus capacidades y analizaron la implementación de futuras normas internacionales para minimizar el riesgo de plagas en los recursos vegetales, entre ellas la mosca de las frutas, para procurar un comercio más fluido de estos productos bajo los máximos estándares fitosanitarios globales.
Esto se logró durante el Taller Regional de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) para América Latina 2023, que se efectuó durante cuatro días en la sede central del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en San José, Costa Rica.
La CIPF es reconocida por la Organización Mundial de Comercio (OMC) como una de las organizaciones internacionales competentes para elaborar normas, directrices y recomendaciones que se aplican en el comercio internacional de vegetales y sus productos, en materia de protección fitosanitaria.
El encuentro tuvo modalidad híbrida (presencial-virtual) y participaron 71 expertos de las organizaciones nacionales de protección fitosanitaria (ONPF) de 18 países de Latinoamérica, así como 22 representantes de organizaciones regionales de protección fitosanitaria (ORPF) como la Comunidad Andina (CAN), el Comité Regional de Sanidad Vegetal del Sur (Cosave), la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa), y de la Secretaría de la CIPF, la FAO y el IICA.
“Este año, bajo el tema Sanidad vegetal y protección ambiental, el taller regional de la CIPF para América Latina busca integrar la visión e intereses de las tres regiones latinoamericanas Oirsa, CAN y Cosave en un aporte consensuado a la sanidad vegetal global”, afirmó Juan Antonio Rull Gabayet, especialista de la Secretaría de la CIPF.
En la cita se analizaron las propuestas de Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF), así como recomendaciones y sugerencias de interés para la región.
“En el IICA continuamos muy comprometidos con los países miembros para promover la implementación de estándares internacionales, para así promover un comercio seguro y fluido para sus vegetales y productos vegetales”, comentó el gerente del programa Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y Calidad de los Agroalimentos (SAIA) del Instituto, José Urdaz.
En el taller los participantes fortalecieron sus capacidades de análisis y preparación de temas a ser considerados en el ámbito de la CIPF, referidos a la elaboración de normas internacionales y a su implementación, y se centraron también en materia de la innovación en sanidad vegetal para la seguridad alimentaria y en el intercambio de experiencias a nivel regional.
“Se realiza cada año y es muy importante para los países de América Latina, porque es el momento que permite compartir diversas miradas y observaciones a los proyectos de normas internacionales que se encuentran en consulta pública, lo cual enriquece la visión de los países, en los cuales la producción agropecuaria es muy importante y ayuda al logro de una visión común en muchos temas”, destacó Diego Quiroga, miembro del Bureau de la CIPF y presidente de Cosave.
“Este año hay temas de relevancia estratégica para la región, como la implementación de la certificación electrónica, el comercio electrónico, la capacidad de respuesta a la emergencia por FOC R4T (Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 4 tropical, hongo que afecta a las musáceas como el banano), y otros. El taller se realiza con apoyo de la CIPF y especialmente del IICA que tiene un impacto muy alto por la cooperación y coordinación que realiza entre los países de las Américas y a nivel regional”, agregó.
Son grupos de expertos de la CIPF quienes elaboran propuestas de NIMF, que son analizadas por los países con el propósito de verificar su consistencia técnica y brindar recomendaciones, teniendo en cuenta sus propios intereses y realidad.
Espacios como los de la Convención representan una oportunidad para los países de hacer oír sus voces en relación con normas internacionales que se aplican al comercio.
“Es clave para los países debido al intercambio de ideas sobre los borradores de normas internacionales en revisión, lo que permite conocer de primera mano los comentarios de expertos y de otros países, así como nuevas propuestas. También permite contrastar ideas y obtener explicaciones, ampliando la perspectiva y promoviendo la discusión técnica y fortaleciendo la posición de toda la región. Se busca la armonización de normativas, lo cual es crucial para establecer un marco regulatorio común que facilite el comercio seguro de productos agrícolas”, concluyó el director de Regulación Fitosanitaria del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México, Israel Cueto Espinoza.