Uruguay está en el momento de despegar, debe generar las condiciones para hacerlo.

Uruguay está en el momento de despegar, debe generar las condiciones para hacerlo.

El Ec. Munyo se refirió a la valoración que el mundo hace de Uruguay, la necesidad de avanzar ahora en las reformas duras para que el país pueda seguir creciendo y no deje pasar esta oportunidad.

El martes 21 de junio, el director ejecutivo de Ceres, Ec Ignacio Munyo ofreció en una nueva edición de Desayuno Ceres la conferencia “Perspectivas 2022/232/23. Segundo tiempo, Uruguay puede ganar”.

En referencia a ese evento el economista dijo a radio Rural (programa Diario Rural) dijo que “Uruguay y particularmente el Gobierno está jugando un partido con un primer tiempo que fue muy bueno” que consistió “en el manejo de una pandemia que afortunadamente quedó de lado y el país calificó con excelente nota a nivel mundial”. Ahora comienza “un segundo tiempo que es el de las reformas pendientes, prometidas y difíciles de concretar”, pero son las que “permitirán aprovechar concretamente y no parcialmente las oportunidades que se dan en un contexto muy favorable para el país”.

Destacó que la forma en que Uruguay actuó frente a la pandemia le dio al país “un posicionamiento internacional único” y que es “una acumulación que viene desde hace muchos años”, lograda también gracias a que desde hace 37 años -desde 1985 cuando se retomó la vida democrática- “Uruguay ha tenido gobiernos de todos los partidos” y eso nos ha posicionado “como una estrella a nivel regional, y cuando uno viaja a diferentes ciudades, eventos, foros de relevancia global, en todos lados uno dice que es de Uruguay, lo primero es que nos miran con buenos ojos y después comienzan a decir que es un país totalmente distintos a América Latina” y “por mérito propio o por contraste, Uruguay se ha desmarcado de una situación regional extremadamente complicada desde el punto de vista institucional y político”.

De esa forma Uruguay “se posiciona muy bien para aprovechar el contexto económico y geopolítico internacional muy positivo al país. Eso ayuda en el segundo tiempo del partido” que estamos transitando.

Lo que sucede es que “la región está viviendo un momento crítico y basta con mirar la tapa de The Economist de hace algunas semanas donde la imagen es de una América Latina cayéndose a pedazos, y ahí Uruguay se despega claramente”.

Por otra parte “basta ver las consecuencias económicas y geopolíticas de la guerra de Ucrania”, con “precios asociados al conflicto y que ya venían de antes pero se consolidaron, son los precios de los alimentos que Uruguay exporta, pero más aún se ha despertado en Europa la conciencia de que la seguridad alimenticia y energética son temas presentes y que va a durar mucho tiempo aunque la guerra termine ahora”.

AMÉRICA ES LA SOCIA NATURAL DE EUROPA.

En ese contexto “América Latina aparece como una socia natural, histórica para Europa, con una importancia que no se le daba, y la prueba es que hace poco se sacó del cajón el acuerdo de libre comercio con el Mercosur”, argumentó.

Si el acuerdo sale “es una buena noticia para Uruguay” porque actualmente las cuotas de exportación “se acaban enseguida, y vendría muy bien al sector exportador” aumentar los envió.

Pero no solo es lo que se exporta porque también vendrían inversores, agregó, para campos como el de la energía renovable o el hidrógeno verde, entre otros.

ALLANAR EL CAMINO PARA QUE LLEGUEN MÁS INVERSORES.

“Para concretar las inversiones, Uruguay tiene que ser atractivo no solo en lo institucional, también en lo económico. Tiene que generar ecuaciones positivas para los inversores” y como eso no siempre sucede “se concretan menos de las que se podrían”, porque esos inversores ven a Uruguay, preguntan, hacen cálculos “y después muchos se trancan en la burocracia”.

Las demoras y las trancas que se dan “son un lujo que no nos podemos dar”, porque en el mundo “hay interés de invertir en Uruguay”, pero “nosotros mismos las frenamos”.

LOS CUATRO TEMAS QUE URUGUAY NO DEBE DEJAR PASAR.

Munyo subrayó que estamos en un momento en el que, “con la actual conformación parlamentaria, el Gobierno debe tomar decisiones en áreas como la educación, la reforma laboral, la inserción internacional y en seguridad social”. Los resultados de esos cuatro asuntos no se van a ver en lo inmediato.

Esas decisiones se deben tomar ahora porque nadie sabe cómo se conformará el próximo Parlamento a partir de las elecciones de 2024, pero “hoy sabemos que tenemos un Parlamento comprometido con esas reformas porque se aprobaron en los programas de la coalición”.

DERRAME ECONÓMICO Y MEJORA SALARIAL.

Respecto a cómo concretar el derrame a la sociedad, Munyo dijo que hay áreas de la actividad que contribuyen a eso, y resaltó el carácter “multiplicador del sector agroexportador industrial, por ejemplo los frigoríficos y los lácteos son superiores que la construcción, fundamentalmente en el interior del país”, sin dejar de considerar “que la construcción también es de los más altos”.

Aunque hubo indicaciones de consumo que fueron muy malos en marzo y mayo, fundamentalmente en todos los supermercados del país, “no podemos decir que no hay derrame y que fue un desastre”, enfatizó.

Sobre la recuperación del salario real, “es verdad que estamos 4% abajo en términos reales en el salario promedio de la economía en relación al pico prepandemia de 2019 que era el máximo salario histórico. Pero si nos comparamos con 2014 que había sido el mejor momento de la historia del mercado de trabajo en cuanto a empleo y desempleo -desempleo mínimo, empleo máximo-, ahí el salario estaba en términos reales 3,5% debajo de lo que está hoy. Entonces no es que tenemos una implosión del salario real como se quiere imponer, tenemos un nivel que cayó de un pico histórico pero mejor de lo que era años atrás. Eso no implica que estemos en una crisis y mucho menos. Tengamos claro lo que es posicionar una idea y lo que es la realidad”.

“En la medida que tomemos decisiones que a pesar de que no tengan efecto inmediato se van a adelantar inversiones que están ansiosas de venir al país”.

MÁS INVERSIÓN PÚBLICA.

Y “lo más importante es el rol a jugar por el Estado con mayor inversión pública y mayor transferencia a sectores vulnerables desde el punto de vista laboral”, y para poder “abrir la canilla de gasto para poder invertir, para mejorar el sistema de transferencias, hay que aprobar la reforma de la seguridad social, esa es la clave. Si Uruguay aprueba la reforma va a contener el mayor rubro de gasto que chupa gran parte de los recursos y que va a seguir creciendo”.  

ENTREVISTA COMPLETA.

Para zafar de las subas del petróleo hay que ir por los vehículos eléctricos.

Para zafar de las subas del petróleo hay que ir por los vehículos eléctricos.

El petróleo seguirá subiendo y Uruguay como país que compra el cien por ciento del petróleo que consume, lo sufrirá cada vez más. Si no hay un cambio, la puerta que se abre conduce a un paisaje de incertidumbre.

Hébert Dell’Onte | La carrera alcista del petróleo está golpeando a todos los países del mundo, algunos han debido implementar subas de combustibles a valores récord. En Los Ángeles, California, esta semana los precios llegaron a máximos históricos.

Por el momento nada en el mundo indica que la tendencia a la suba del petróleo vaya a tener un vuelco en sentido contrario, sino que, al revés, el mundo toma caminos que implicarán nuevos y más encarecimientos.

La guerra cruenta se focaliza en Ucrania, pero a nivel energético y económico tiene alcances muchos más amplios. El embargo al petróleo ruso por parte de la Unión Europea, dispuesto el lunes 31 de mayo, va en ese sentido.

No sé qué podría hacerse para cambiar la realidad, pero está claro que se vienen más incrementos y Uruguay como país que compra el cien por ciento del petróleo que consume, lo sufrirá cada vez más. Si no hay un cambio la puerta que se abre conduce a un paisaje de incertidumbre.

¿Cuál sería la salida? El Economista Ignacio Munyo (en la foto), director ejecutivo de Ceres, dijo en radio Universal que “cuando el precio internacional del combustible sube, hay muy poco que hacer”. Agregó que cuando el combustible sube “rebota en todos los sectores productivos, esto hará que la inflación sea difícil bajar”. “Uruguay debería tener como objetivo el transporte eléctrico”, sugirió.

Desde el Gobierno se está trabajando en el ese sentido. El Ministerio de Industria posee el programa Subite que busca beneficiar la compra de vehículos eléctricos, un esfuerzo del que también forma parte UTE. Pero el avance es lento, en Uruguay y el mundo. En 2021 la participación de vehículos eléctricos a nivel global fue de apenas el 11%.

Si queremos disminuir la dependencia del petróleo, ese parece el camino más certero. Hay que animarse a dar el paso, y hacerlo con decisión y metas claras en el corto plazo.

Munyo: Las cadenas “agroexportadoras son las de más impacto en el resto de la economía”.

Munyo: Las cadenas “agroexportadoras son las de más impacto en el resto de la economía”.

El economista se refirió, entre otros temas, al valor de los commodities, la importancia del sector rural en el derrame hacia toda la economía y la caída del dólar a nivel mundial.

Consultado sobre los especuladores que se refugian en los commodities y salen de la moneda, el Ec. Ignacio Munyo, director ejecutivo de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social) dijo que “eso existe a nivel de los grandes fondos de inversión”, y que “la clave está en ver los niveles de expectativa de la suba de tasa de interés en Estados Unidos”, considerando que la Reserva Federal ya anunció un alza.

“Lo que no es claro es cómo eso se va a reflejar en el largo plazo” que es “el termómetro que hace mover los fondos y hace que ese cambio de portafolio se ejecute. La tasa a diez está más alta que el año pasado, pero por ahora sigue muy baja”, pasó de “niveles nulos a cerca del 2%” y eso “es muy bajo y en términos reales negativo para invertir en instrumentos de renta fija”, explicó.

“Por otra parte los commodities se hacen atractivos y estamos viendo en este aumento de precios el movimiento de los grandes capitales, que compensan la ecuación del sector agroexportador que ha tenido una suba de precios, que no hubo para los exportadores de productos que no son commodities alimenticios”, cuyos precios no han subido como la carne o la soja, por mencionar los más destacados.

EL AGRO ES EL SECTOR QUE MÁS DERRAMA AL RESTO DE LA ECONOMÍA.

Munyo enfatizó sobre la importancia que el sector agroexportador tiene para toda la economía nacional, más que la construcción o el turismo.

La suba de precios “no sólo beneficia al agroexportador, porque los sectores productores de carne, leche, soja y celulosa son los que más derraman, con efectos indirectos, en el resto de los sectores productivos del país”, aseguró.

Esa realidad “la medimos de forma muy minuciosa hacia fines del año pasado” en base a información actualizada del Banco Central y en Ceres “construimos nuestra propia matriz”, permitiéndonos “medir los impactos indirectos” y esas cadenas “agroexportadoras son las de más impacto en el resto de la economía”.

La lechería “lidera ese derrame, pero pegado y muy cerca está la industria frigorífica y la soja. Si uno analiza todos los sectores productivos del país, arriba siempre están los agroexportadores, incluso arriba de la construcción y del turismo que uno tiene en la cabeza la imagen de ‘grandes derramadores’ para el resto de la economía”, observó.

Recientemente se publicaron los datos del empleo y desempleo con “una baja importante”, y allí “se muestra que la creación de puestos de trabajo que ha tenido Uruguay en el peor momento de la pandemia, en su gran mayoría son en el interior del país, y van de la mano de este derrame en el comercio del interior, en el transporte, en distintas actividades asociadas” a la carne, soja, celulosa y leche.

BAJA DEL DÓLAR, SUBA DEL PETRÓLEO Y AUMENTO DE LA INFLACIÓN.

Sobre la baja del dólar, el aumento del petróleo y la inflación, dijo que eso incide en la competitividad.

El petróleo repercute “en la suba de precios de los alimentos, se afecta la canasta de consumo en Uruguay y nos está poniendo en una inflación a niveles complejos. Lamentablemente no se logra cumplir con la fuerte promesa que se hizo” sobre los niveles objetivos que se pretende.

“Eso es malo para la credibilidad y cuando uno ve las encuestas sobre las expectativas de la inflación por parte de los empresarios y la gente en general, ya no esperan que esté por debajo del techo rango. Eso es malo, porque si la gente no cree que eso no se va a lograr, finalmente no se logra. La credibilidad es central”, enfatizó.

Sobre el precio del petróleo dijo que “es una variable muy importante” y que la suba ha sido considerable, “superando los valores prepandemia, aún no en el récord histórico pero arañando los US$ 90 el barril” y eso “ya tuvo repercusiones en la suba de los combustibles y ahí hay que tener cuidado porque a pesar de que se demoró la suba y hubo toda una discusión en base al referéndum por la Ley de Urgente Consideración, lo primero que hay que mirar es cómo está el valor del combustible en Uruguay respecto a la región  y seguimos siendo el país más caro”.

Ante eso Munyo dijo que para atacar y solucionar el tema se deben hacer ajustes en las empresas públicas, particularmente Ancap y UTE: “Los ajustes hay que hacerlos en las empresas, no en los trabajadores y los productores” con la suba del precio.  “Esa debería ser la lógica, el Gobierno tiene claro ese factor de deficiencia, pero el esfuerzo debe ser permanente, ante cada suba (del petróleo) el primero que tiene que ajustar es la empresa pública”, porque “todos somos conscientes de que hay margen para achicar la suba y que no sean tan elevadas”.

EL DÓLAR – Sobre el comportamiento del dólar y cómo reacciona el uruguayo ante eso, Munyo señaló que “mientras la gente ahorre en dólares en los niveles que se hace en Uruguay que tiene el 80% de los depósitos en esa moneda, a pesar de que siga perdiendo el 7% del valor que tiene depositado por la inflación en Estado Unidos, mientras eso ocurra, va a seguir pasando esto que vivimos que no es bueno pero es muy difícil de cambiar”.

Desde el Gobierno se “ha hecho un esfuerzo en promocionar la desdolarización de los ahorros pero no hay caso, es muy difícil cambiar la lógica de la gente, es algo que está impregnado en la idiosincrasia de los uruguayos” y también en países vecinos.

Esa idiosincrasia tiene su explicación por “una inflación prolongada desde los años 60 hasta los 90. Recordemos que recién en el año 98 la inflación llegó a un dígito en Uruguay. Ahora tenemos un período extendido de inflación del 8% o 10% con gobiernos de todos los colores, pero la gente opta por dólar porque no le tiene confianza al peso uruguayo a pesar que la pérdida del valor del dólar es hoy similar a la del peso uruguayo, porque en Estado Unidos la inflación es del 7% y en Uruguay de 8,2%”.

EC. IGNACIO MUNYO: “LA BAJA DEL DÓLAR ES UN FENÓMENO GLOBAL”.

“La baja del dólar es un fenómeno global”, o sea que “no pasa sólo en Uruguay”. “En todas las economías emergentes está habiendo una baja importante con un debilitamiento de la moneda norteamericana en un contexto general. Y Uruguay acompaña decisiones monetarias como la suba de las tasas de interés que han hecho más atractiva la inversión en pesos”. La “proyección de un dólar planchado hace que se muevan capitales” y “el portafolio de los inversores instituciones”, hacia el peso. “Cae la demanda de dólares, aumenta la demanda de pesos” y “se debilita el valor del dólar en Uruguay” lo que enciende una advertencia “amarilla para el sector exportador”.

Ec. Ignacio Munyo.
Munyo: “El sector lácteo es el mayor multiplicador de la economía”

Munyo: “El sector lácteo es el mayor multiplicador de la economía”

Munyo dijo que Conaprole es “un jugador muy importante”, pero “eso no es una limitante, Nueva Zelanda es exitosa y Fonterra representa el 82% de la leche que se produce, por tanto el tema no es si Conaprole es muy grande o muy chica, acá hay un tema de cómo mejorar barreras que tiene Uruguay para hacer la producción láctea más competitiva”.

Se realizó, el lunes 8 de noviembre, en la Sociedad de Productores de Leche de Florida, la presentación del estudio “El sector lácteo como motor del desarrollo económico y social del Uruguay”, realizado por los técnicos del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres).

El Ec. Ignacio Munyo, director de Ceres, fue el encargado de presentar el material que presenta la situación de la lechería nacional.

“Este es un estudio sobre el sector lácteo”, el cual tiene “un alto perfil exportador” porque “el 75% de los productos lácteos que se producen se exportan” generando ingresos en 2020 por US$ 700 millones, pero este año “con datos cerrados a setiembre, estamos en los mismos niveles y con el potencial de superar los US$ 750 millones”, expresó.

LOS PROBLEMAS QUE SE DEBEN RESOLVER.

Munyo dijo que Conaprole es “un jugador muy importante”, pero “eso no es una limitante, Nueva Zelanda es exitosa y Fonterra representa el 82% de la leche que se produce, por tanto el tema no es si Conaprole es muy grande o muy chica, acá hay un tema de cómo mejorar barreras que tiene Uruguay para hacer la producción láctea más competitiva”.

El economista identificó algunos de los problemas que se deben resolver. Por un lado “la cantidad de productores viene cayendo”, son pequeños establecimientos pero “son pérdidas muy importantes para el país desde todo punto de vista, porque este es un sector que tienen aspectos sociales” fundamentales “por la radicación en el interior”, también por el capital humano que se transmite” de una generación a otra, o en caso contrario se pierde.

El segundo problema es “cómo rejuvenecer el sector” que tiene “alto promedio de edad de los productores”.

“Hay un gran problema del sector es el endeudamiento” con “el acceso al financiamiento en pesos a largo plazo como un tema crítico” porque “hay que invertir para mejorar la producción, inversión en maquinaria y en capital humano”. “Si el acceso al financiamiento es del 90% en una moneda que no representa sus ingresos genera un problema mayor”.

“En el fondo el sector tiene un problema de competitividad. ¿Por qué cuando pasamos raya queda tan poco para el productor?, ahí entran los costos, la productividad y el tipo de cambio”, sintetizó.

PERDEMOS VENTAJAS QUE ANTES TENÍAMOS.

Se llama pérdida de ventajas comparativas: Uruguay era un país de bajos costos para producir leche, 40% menos que Nueva Zelanda, “pero eso se terminó”.

Por otra parte, “Uruguay produce menos leche por vaca por día que Nueva Zelanda y que Argentina. Eso pasa por varios factores como problemas en el acceso a la tecnología, problemas para incorporar capital humano con conocimientos”, pero también hay un problema “de gestión financiera más que técnica”.

INSERCIÓN INTERNACIONAL QUE EL SECTOR PRIVADO DEBE LIDERAR.

“Un tema central es la inserción internacional”, subrayó Munyo, y en eso Medio Oriente es muy prometedor. “Es un mercado gigantesco, con aranceles prácticamente inexistentes, sin necesidad TLC, sin necesidad de hacer nada más que ir a vender el producto”. “El sector privado tiene que liderar” ese proceso.

Es fundamental que Uruguay pueda hacer un TLC con pesando que en poco tiempo (2024) Nueva Zelanda dejará de pagar aranceles para ingresar a ese mercado.

Otro aspecto que se debe mejorar es el de los “trámites aduaneros, los impuestos y procedimientos de aduana, la operativa de puertos. Esos costos son muchos más caros en Uruguay. A nosotros nos cuesta el fletee y son caras las operativas de Aduana”.

DERRAME Y GENERACIÓN DE 8.500 PUESTOS DE TRABAJO.

“El sector lácteo es el mayor multiplicador de la toda la economía”, aseguró el economista. “Si pongo un peso en la industria láctea se multiplica por 3 al resto de la economía”, y si se aprovecha la capacidad ociosa de los tambos y la industria que es del 30%, se generarían más puestos de trabajo, además de incrementar las exportaciones.

“Entonces si Uruguay lograra mejorar la demanda externa, con mejores acuerdos comerciales, mejores condiciones de ingresos a los mercados, y consigue que la demanda traccione de afuera, eso generaría un impacto de US$ 1.300 millones que es el 2,6% del PBI, y crearía 8.500 puestos de trabajo nuevos en todo el país. Pero para eso el sector tiene que ser capaz de aumentar un 30% las exportaciones”. De esos 8.500 puestos de trabajo, el 22% se ubicaría en Montevideo, el 12% en Canelones, y el resto en los otros 17 departamentos.

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