Debate sobre el TLC con China. Ignacio Munyo (Ceres) cambió de posición en tanto que Ignacio Bartesaghi (UCU) pidió pragmatismo y apertura.

Debate sobre el TLC con China. Ignacio Munyo (Ceres) cambió de posición en tanto que Ignacio Bartesaghi (UCU) pidió pragmatismo y apertura.

Dos economistas referentes, de consulta permanente, reconocidos en lo local e internacional por sus exposiciones serias y siempre bien argumentadas, mantienen posiciones encontradas sobre si Uruguay debe seguir o no negociando un TLC con China.

Hébert Dell’Onte | Montevideo | Todo El Campo | El martes 13 de diciembre se realizó en el Club de Golf, el último desayuno del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), donde su director ejecutivo, Ec. Ignacio Munyo, realizó planteos respecto a los pasos dados por el Gobierno uruguayo en materia de alianzas o acuerdos comerciales que tanta disconformidad han generado en los países del Mercosur (Argentina, Brasil y Paraguay).

Dijo que es “conveniente que Uruguay plantee al Mercosur la posibilidad de abandonar la negociación bilateral de China” dado que ya hay un buen vínculo comercial entre Uruguay y China y avanzar en ese sentido generan problemas con los otros países del bloque. “Hay que zurcir la relación con el Mercosur”, argumentó.

En cuanto al Acuerdo Transpacífico dijo que Uruguay llegó con retraso a la postulación de ingreso. El pedido debió haberse hecho “hace un año y medio”, consideró.

Además, el economista opinó que no se debe insistir en un TLC con Estados Unidos porque claramente esa opción no existe.

LAS OPINIONES DE MUNYO SORPRENDIERON.

Vivimos en un mundo muy dinámico y que se mueve velozmente, lo que lleva a que haya cambios y ajustes en las posturas de los actores públicos, en los gobiernos y en los tomadores de decisiones, y no debería sorprendernos que aquello que era bueno antes tal vez no lo sea ahora. Pero los últimos posicionamientos de Munyo sobre un TLC con China, difieren de sus afirmaciones de hace pocas semanas.

En setiembre de este año el director de Ceres dijo en VTV Noticias que un TLC con China “es muy favorable” y que “los beneficios son superiores a los costos”. Agregó que “el único riesgo es concentrarse solo en China”, por lo cual las negociaciones se deberían acompañar con acuerdos comerciales con otros mercados.

En octubre Munyo dijo que se debería priorizar el ingreso al Transpacífico, por encima a un TLC con China y que aquel es “mucho más urgente” que la potencia asiática, según declaraciones que recogió El Observador.

La pregunta que nos hacemos y que el economista debe responder en profundidad es qué cambió para que un acuerdo “muy favorable” y con “beneficios superiores a los costos” ya no sea así.

BARTESAGHI: “AVANCEMOS CON PRAGMATISMO EN LA APERTURA INTERNACIONAL”.

En ese sentido reaccionó el Ec. Ignacio Bartesaghi de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), que pidió no hacer simplificaciones y se preguntó “¿por qué pedirle al Gobierno uruguayo que no siga adelante con el TLC con China?

Bartesaghi usó su cuenta de Twitter @i_bartesaghi para exponer su posición: “Desde el año 1988 todos los gobiernos uruguayos han profundizado su relación comercial con China”, lo que no fue solo una acción nuestra sino “una tendencia global”.

Fue en esta administración de Luis Lacalle donde “se dio un paso más con el cierre del estudio de factibilidad sobre un TLC entre Uruguay y China”.

Ese país asiático “es hoy la segunda economía a nivel mundial y será la primera, es una potencia tecnológica, un gran inversor y cooperante a nivel global. Tiene 1.400 millones de habitantes y seguirá demandando productos y servicios que Uruguay exporta competitivamente”, aseveró.

Si todo eso es así, “¿por qué pedirle al Gobierno uruguayo que no siga adelante con el TLC con China?”, se preguntó.

Acaso, “¿avanzar con China afectaría el postergado e incierto acuerdo con la Unión Europea?, ¿le decimos que no al TLC con China porque dicho país no condenó públicamente a Rusia?”, planteó.

Bartesaghi tampoco comprende y pregunta por qué se dice que hay que “dejar de lado el TLC con China y seguir adelante con el ingreso al CPTPP (Acuerdo Transpacífico); acaso ¿es más fácil ingresar a este mega bloque que negociar un TLC con China?

En la interna del Mercosur, “¿es menos complejo” negociar el ingreso al Transpacífico que un TLC con China?, y “¿por qué es uno o el otro?

La posición del economista de la UCU es contundente: “Uruguay debe seguir impulsando su TLC con China y avanzar con otras economías” porque Uruguay necesita “urgente más apertura de mercados y este Gobierno debe seguir apostando a China como lo hacen decenas de países a nivel mundial. No hacerlo, sería ir en contra de los intereses nacionales”.

Finaliza pidiendo no simplificar y avanzar con pragmatismo escribió: “No caigamos en simplificaciones y avancemos con pragmatismo en la apertura internacional que tanto necesita el país para seguir adelante con su desarrollo económico”.

Bartesaghi dijo que a partir de enero Brasil decidirá el tipo de Mercosur que tendremos.

Bartesaghi dijo que a partir de enero Brasil decidirá el tipo de Mercosur que tendremos.

“Las discusiones con el presidente de Argentina no van a resolver el problema de fondo. El problema se va a resolver si es que Lula viene con apertura y a plantear una política distinta a la que conocemos”.

Montevideo | Todo El Campo | Ignacio Bartesaghi, doctor en Relaciones Internacionales, docente en la Universidad Católica (UCU) y director del Instituto de Negocios Internacionales (UCU), dijo que en la última cumbre del Mercosur llevada a cabo esta semana en Montevideo “se repitió el enfrentamiento” entre los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y el de Uruguay, Luis Lacalle, reeditándose una cumbre anterior.

Lo que pasa es que “no hay consenso en cuanto a la apertura que Uruguay pretende. Llevamos ya bastante tiempo discutiendo estos temas”, dijo al ser entrevistado en el programa Diario Rural (radio Rural).

Bartesaghi observó también que ante el próximo cambio de Gobierno en Brasil, el presidente electo Luiz da Silva (Lula) asumirá el próximo 1° de enero, hay “un ajuste en la estrategia de Uruguay, y eso me parece bien”.

En la cumbre pasada “se dio la señal de que (los uruguayos) no queremos cortarnos solos”, aunque se mantiene la idea de avanzar comunicando los pasos que se van dando.

El presidente paraguayo Mario Abdo dijo que tenía en claro lo que dijo el presidente Lacalle en cuanto a que Uruguay va a avanzar en su estrategia de apertura pero nos van a comunicar y nos van a informar sobre los avances, observó Bartesaghi.

Sin embargo, Fernández volvió a exponer una posición más alejada de Uruguay y generó una polémica con “algunos comentarios demasiado directos que no son propios de ese tipo de ámbitos”.

EL BRASIL DE LULA TENDRÁ UN ROL DETERMINANTE A PARTIR DEL 1° DE ENERO.

El docente destacó que “hasta que no asuma Lula”, todo lo que se pueda dialogar “es una especulación que termina en nada, porque el que va a tomar la decisión sobre cómo proceder en este asunto va a ser el próximo Gobierno de Brasil. No cabe dudas”, enfatizó.

Agregó: “Las conversaciones que uno pueda tener con Alberto Fernández son irrelevantes, con todo el respeto a nuestros hermanos argentinos, hoy estas discusiones con el presidente argentino no van a resolver el problema de fondo. El problema se va a resolver si es que Lula viene con apertura y a plantear una política distinta a la que conocemos”.

“Si se va repetir el Lula que ya conocemos, con una visión muy clásica de la política internacional brasileña a lo Amorín (en referencia al excanciller de Brasil Celso Amorim), ahí no nos va a ir muy bien”, advirtió.

Pero si por el contrario “viene un Lula dispuesto a pagar los costos de su liderazgo, de entender que Uruguay no puede sentirse tan mal dentro del Mercosur, de entender que hay argumentos claros” de nuestro país. Si eso pasa “a partir del año que viene se puede abrir otro escenario, pero lo que tiene que hacer Uruguay es ir ajustando su estrategia que me parece que es lo que quiso hacer Lacalle con un discurso más moderado” en la cumbre de esta semana, razonó.

Por otra parte, Bartesaghi dijo que “para Brasil es muy importante Argentina” y por eso Uruguay debe gestionar “a través de Brasil, no directamente, porque sino no se avanza ya que Fernández y Lacalle no han logrado adelantos. A través de Brasil hay que ver como se maneja la situación con Argentina”, subrayó.

EL ÉXITO PARCIAL DE URUGUAY Y EL PUNTO DE NO RETORNO.

Consultado si las gestiones de Uruguay son exitosas en cuanto a que los temas de debate del Mercosur son respecto a la intención de apertura de nuestro país, Bartesaghi dijo que el éxito es “parcial”.

Argumentó que ese éxito parcial se debe a que pudo cerrarse el estudio de factibilidad con China, “y eso es un hito, es un escalón más en una relación bastante extensa que tenemos con ese país”.

La parcialidad se explica porque con el estudio de factibilidad “no nos conformamos porque queremos iniciar negociaciones para tener un tratado de libre comercio para bajar los aranceles y mejorar el comercio; lo mismo con Turquía y con el CPTPP”.

Entonces Lacalle “ha tenido éxito en poner el tema de la flexibilización en el Mercosur y llega un momento en que algo tiene que pasar, como una situación límite en la cual lo único que sabes es ya no podes ir para atrás” y cuando Lula asuma deberá definir su posición.

Foto principal de Ricardo Stuckert @ricardostuckert

ENTREVISTA COMPLETA A IGNACIO BARTESAGHI.

Bartesaghi: “América Latina no está exenta de la crisis global”.

Bartesaghi: “América Latina no está exenta de la crisis global”.

Las noticias del mundo no son buenas, pero la capacidad de producir alimentos es un diferencial.

El director de Negocios Internacionales de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, analizó la compleja situación del mundo, desde el punto de vista bélico con una guerra en curso, tensiones entre Estados Unidos y China por Taiwán, y Corea del Norte lanzando misiles que atravesaron el territorio japones; como en lo económico global en lo cual América tiene sus propios problemas.

“América Latina no está exenta de la crisis global, en especial por la importancia que tienen las principales economías mundiales como mercados de destinos de las exportaciones”, escribió en una columna para RedCaem (Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios).

El siguiente es el artículo completo, los destaquen en negrita son de Todo El Campo.

CHINA Y AMÉRICA LATINA EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE MUNDIAL.

Ec. Ignacio Bartesaghi | RedCaem |Las dinámicas internacionales no dan tregua a la economía y el comercio internacional, lo que lleva a las organizaciones y analistas a la permanente revisión de las proyecciones económicas para los próximos meses. Lo cierto es que ya no es posible adelantar qué es lo que ocurrirá en la economía global, ejercicio que en la actualidad solo puede limitarse a la identificación de posibles escenarios.

Toda la atención mundial está centrada en la guerra en Ucrania que comenzó en febrero de 2022, la que actualmente atraviesa una fase de expansión dada la anexión de Putin de otras 4 provincias ucranianas (junto con Crimea ya anexada en 2014, Rusia controla el 22% del territorio de Ucrania y la porción más rica en productos agrícolas y minerales) y el posible uso de armas nucleares por parte de Vladimir Putin. Pero también se llegó a límites inesperados en el enfrentamiento de Estados Unidos y China por Taiwán, dada la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi a la isla. Mientras se estabilizan las tensiones entre las dos principales potencias mundiales, Corea del Norte dice presente con una seguidilla de lanzamientos de misiles, algunos de los que llegaron a atravesar territorio japonés.

En este contexto las principales economías mundiales enfrentan enormes desafíos y ya evidencian resultados económicos muy pobres en lo que va de 2022. Naturalmente la guerra en Ucrania ha tenido impactos en los precios internacionales, ya no solo de productos alimenticios, sino también de los energéticos, lo que afectó los precios internos con elevados niveles de inflación en los últimos meses. Más recientemente y debido a las políticas monetarias y financieras (tasas de interés) seguidas por las principales potencias, sumado a cierta recuperación y expansión de los niveles de oferta, los precios internacionales han sufrido una importante baja, si bien siguen a precios históricamente altos.

Por otro lado, está el factor China, que ha sufrido los impactos de su política de Covid cero en la economía, especialmente por las drásticas decisiones de cuarentenas obligatorias y cierres de puertos como ocurrió con Shanghái. Si bien se espera que luego de la realización del Comité Central del Partido Comunista comience un levantamiento progresivo de las medidas restrictivas en China, es posible que hasta mediados de 2023 no se logre una estabilización total.

En los hechos, de acuerdo a los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el segundo trimestre de 2022 la economía de China cayó -2,6%, mientras que la de Estados Unidos y Reino Unido -0,1% (en el caso de la primera potencia mundial sería el segundo trimestre consecutivo de caída). Mientras tanto, Japón creció 0,5% en el segundo trimestre de este año, y la Eurozona 0,6%.

Adicionalmente, el FMI prevé para el año 2022 y 2023 crecimientos económicos que estarán en los niveles más bajos en lo que va del siglo XXI y espera un escenario aún peor con el corte total de suministro de gas desde Rusia a la Unión Europea lo que aumenta los riesgos de recesión. Por otra parte, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ya revisó sus proyecciones para el crecimiento del comercio mundial para 2023, y estará en los peores niveles de las últimas décadas.

AMÉRICA LATINA NO ESTÁ EXENTA DE LA CRISIS GLOBAL.

En este escenario de globalización económica e interdependencia, América Latina no está exenta de la crisis global, en especial por la importancia que tienen las principales economías mundiales como mercados de destinos de las exportaciones, como por ejemplo es el caso de China, donde ya se observa una caída en las ventas hacia ese mercado (como también la ya señalada disminución de los precios internacionales de algunos productos). Además, en tiempo de incertidumbre el dólar recupera su valor, lo que tiene implicancias en los niveles de deuda de muchos de los países latinoamericanos, los que además se ven impactados por las subas de las tasas de interés para controlar la inflación, lo que encarece los niveles de financiación de muchas de las economías emergentes.

Por otro lado y más allá de los efectos recién señalados, algunos países de América Latina muestran desempeños mejores que los proyectados, incluso con la revisión al alza del crecimiento esperado para lo que resta del año. La capacidad de producir productos agrícolas y alimentos procesados (si bien existen amenazas climáticas), así como en algunos casos bienes energéticos de forma muy competitiva (con capacidad de exportar al mundo) es un enorme diferencial en la coyuntura actual donde existen limitaciones de oferta estructurales.

En un contexto de inestabilidad, con guerras en curso y con temores de atravesar dificultades todavía mayores, conceptos vinculados con la seguridad alimentaria y la continuidad de las cadenas de abastecimiento, ubican a muchos de los países latinoamericanos en una posición de ventaja comparativa, la que debe ser aprovechada y complementada con reformas estructurales que aún siguen pendientes.

Nota. Este tema será desarrollado en la próxima Webinar de RedCaem denominada Crisis Alimentaria Mundial: Efectos y Proyecciones en Latinoamérica el jueves 27 de octubre. Detalles en: Webinar Crisis Alimentaria Mundial: Efectos y Proyecciones en Latinoamérica – Red China y América Latina (chinayamericalatina.com)

(*) EL AUTOR – Ignacio Bartesaghi es doctor en Relaciones Internacionales, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay y Coordinador del Eje de Economía, Comercio e Inversión de RedCaem | Articulo original: China y América Latina en tiempos de incertidumbre mundial – Red China y América Latina (chinayamericalatina.com)

Bartesaghi: Para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial.

Bartesaghi: Para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial.

“No tenemos ningún acuerdo vigente con ningún centro de consumo relevante a nivel mundial, no tenemos acuerdo con la Unión Europea, no lo tenemos con China, no con Estados Unidos, no con Japón”.

Hébert Dell’Onte | El viernes 16 en la Expo Prado, el Ec. Ignacio Bartesaghi analizó la inserción internacional de Uruguay y las posibilidades que tiene con China. Su presentación fue parte de un evento más amplio organizado por Gletir y del que también participó el Ing. Agr. Rafael Tardáguila y Santiago Jauregui de Gletir Corredor de Bolsa.

El economista Ignacio Bartesaghi dijo que para Uruguay “es gravísimo” no tener apertura comercial, a pesar de que “nuestro país tiene todas las condiciones para transformarse en un productor de alimentos procesados con valor agregado en la tecnología de alimentos, ese es un mundo muy importante.

“No tenemos ningún acuerdo vigente con ningún centro de consumo relevante a nivel mundial, no tenemos acuerdo con la Unión Europea, no lo tenemos con China, no con Estados Unidos, no con Japón”, enfatizó.

En medio de ese panorama ahora se está hablando mucho de China porque ese país “quiere profundizar su relación con América Latina, y lo quiere hacer con Uruguay, tiene un porqué. Es obvio que el interés de China no es ingresar a nuestro (pequeño) mercado interno, lo que le interesa son otras cosas”, comentó.

Ese interés “tendríamos que aprovecharlo”, porque China es un país que ha tenido importantes avances en materia de tecnología: “Lidera en autos eléctricos, en energía renovables, en paneles solares”, etcétera, y “hace rato que patenta más que Estados Unidos”.

“Una vieja discusión que hay en Uruguay es agro versus industria, por la cual se razona que si gana la carne o los cereales pierde el calzado, pero ¿a China le interesan los calzados?”, se preguntó. “Es cierto que sigue produciéndolos, pero para su mercado interno, ya no es un exportador” como lo fue, y eso es porque evolucionó y ahora mira la tecnología. “¿De dónde vienen los paneles solares que importa Uruguay?, son chinos en el 90%, el resto son europeos”, y China “cumple con los máximos estándares técnicos”.

“Hay que entender el brutal desarrollo que ha tenido China en los últimos años” y eso se ve reflejado en las exportaciones que dejaron de ser prendas de vestir para ser tecnología. “Están en la punta de lanza en la tecnología y Uruguay necesita de esa tecnología”.

Y cuando Uruguay quiere negociar con China, no es un invento nuestro, “es el mundo entero” el que va en ese camino.

Explicó que no es cierto que China sólo negocia con países grandes o con potencias económicas, pues tiene acuerdos con Georgia, con Perú, Chile, Costa Rica, con Mauricio, además en marzo inició un acuerdo con Ecuador que lo va a cerrar en noviembre o diciembre de este año. También Nicaragua, Israel, Nueva Zelanda.

Mientras eso pasa en el mundo “en Uruguay todavía no hay nada concreto, no se ha iniciado, hay que ser claro en decir que para iniciar las negociaciones se necesita una primera ronda, ahora se está cerca pero hay que empezar a negociar”.

ACUERDOS EN NEGOCIACIÓN DE URUGUAY.

Uruguay “tiene una capacidad impresionante para producir alimentos, pero no tenemos acuerdo con ninguna potencia”, insistió. “Estamos 15 o 20 años atrasados” por lo cual “necesitamos apurarnos”, sobre todo “cuando no hay filas de países que quieran cerrar un TLC con Uruguay”.

Bartesaghi enumeró las negociaciones en que interviene Uruguay, la mayoría de ellas como miembro del Mercosur.

Mercosur con la Unión Europea, ya sabemos cómo está y lo difícil de esa negociación.

Mercosur con Singapur, está cerrado, pero quedan detalles y habría que ver si de acá a fin de año Uruguay puede entrar a regir.

Mercosur con EFTA, está igual que el acuerdo con la Unión Europea. (EFTA es el bloque de países europeos que no integran la UE).

Mercosur con Canadá, está paralizado.

Mercosur con Corea del Sur, no está en la agenda.

Mercosur con Líbano, no va hacer ninguna diferencia.

Mercosur con Palestina, tampoco va hacer la diferencia.

Uruguay con China, es un hecho histórico para nuestro país y el estudio de factibilidad es un paso importante.

Por otra parte, se habla de potenciales acuerdos del Mercosur con Indonesia y Mercosur con Vietnam, pero no hay nada concreto, y finalmente Uruguay con Turquí, igual que los últimos dos.

Uruguay anunció elevar una nota al acuerdo Transpacífico, pero es un bloque al que muchos quieren entrar y presenta dificultades por lo que el proceso será lento.

HAY QUE MIRAR A ÁFRICA.

El economista también se refirió a África, “un mercado poco estudiado” por Uruguay. “En Uruguay no se habla de África y hay que conocer lo que está pasando allí porque ahí también hay negocios”, aseguró.

G7 anuncia Asociación para la Infraestructura Global y la Inversión.

G7 anuncia Asociación para la Infraestructura Global y la Inversión.

Lo importante del anunció es que al fin Occidente parece reaccionar ante la paciente y tenaz política de inserción china en todo el mundo. La Casa Blanca dijo que la Asociación busca “cerrar la brecha de infraestructura en los países en desarrollo, fortalecer la economía global y las cadenas de suministro”.

¿Finalmente reaccionó Occidente ante el avance de China en el mundo?, esa es la pregunta que planteó el Dr. en Relaciones Internacionales, director del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica (UCU) y docente en esa casa de estudios, Ignacio Bartesaghi, en un breve tuit al comentar el lanzamiento de la Asociación para la Infraestructura Global y la Inversión anunciada por el Grupo de los 7 (G7).

“¿Reacción de Occidente a la Franja y la Ruta de China?”, escribió Bartesaghi y agregó: “Miembros del G7 lanzan The Partnership for Global Infrastructure And Investment, lo que implicaría movilizar US$ 600.000 millones de aquí al año 2027 para inversiones en infraestructura sostenible”.

Según un reporte de la Casa Blanca fechado el domingo 26 de junio, esa Alianza implica apoyar proyectos con el fin de “cerrar la brecha de infraestructura en los países en desarrollo, fortalecer la economía global y las cadenas de suministro, además de promover la seguridad”.

La interrogante de Bartesaghi es legítima, junto a las de otros analistas, Esteban Actis, por ejemplo, doctor en Relaciones Internacionales, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Rosario (Argentina) quien se preguntó si no se trata de una “fachada”. En sus redes sociales escribió: “Hace un año en el G7 EE.UU. lanzó el B3W que tenía ese objetivo. Un año después el B3W nunca arrancó y ahora se lanza otra iniciativa similar con otro nombre. ¿Estados Unidos reacciona o solo son fachadas en un contexto de crisis de liderazgo?”.

En Washington la Casa Blanca dijo que en la cumbre del G7 en 2021, el presidente estadounidense Joe Biden junto a los otros líderes expresaron sus intenciones de desarrollar una asociación de infraestructura de alto impacto para satisfacer las necesidades de infraestructura de los países de ingresos bajos y medios, y apoyar los intereses económicos y de seguridad nacional de Estados Unidos y sus aliados. Ya pasó un año en que el G7 profundizó en las necesidades de infraestructura de occidente, ahora es tiempo de concretar.

Desde el domingo 26 hasta el martes 28 de junio, el G7 -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido; más la Unión Europea que tiene un representante político- se reúne en Schloss Elmau, Alemania. Ayer los lideres anunciaron el lanzamiento formal de la Alianza para la Infraestructura Global (PGII), con una inversión de millones de dólares. El objetivo es “ofrecer infraestructura sostenible y de calidad que marque la diferencia en la vida de las personas en todo el mundo, fortalezca y diversifique nuestras cadenas de suministro, cree nuevas oportunidades para los trabajadores y las empresas estadounidenses, y promueva nuestra seguridad nacional”, dice el comunicado de la Casa Blanca.

La inversión total será de US$ 600.000 millones en un plazo de cinco años, hasta 2027, en infraestructura globa. “Y esto será solo el comienzo. Estados Unidos y sus socios del G7 buscarán movilizar capital adicional de otros socios de ideas afines, bancos multilaterales de desarrollo, instituciones financieras de desarrollo, fondos soberanos y más”, señala el comunicado.

“LOS CUATRO PILARES”.

Según Estados Unidos son cuatro los “pilares prioritarios que definirán la segunda mitad del siglo 21”, en resumen:

Primero, “abordar la crisis climática y reforzar la seguridad energética mundial a través de inversiones en infraestructura resiliente”.

Segundo, “desarrollar, expandir e implementar redes e infraestructura seguras de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) para impulsar el crecimiento económico y facilitar las sociedades digitales abiertas, desde trabajar con proveedores confiables para proporcionar conectividad digital 5G y 6G”.

Tercero, “promover la igualdad y la equidad de género, desde la infraestructura de atención que aumenta las oportunidades de participación económica de las mujeres, hasta la mejora de la infraestructura de agua y saneamiento que aborda las brechas de género en el trabajo no remunerado y el uso del tiempo”.

Cuarto, “desarrollar y mejorar la infraestructura de los sistemas de salud y contribuir a la seguridad sanitaria mundial mediante inversiones en servicios de salud centrados en el paciente y el personal sanitario; fabricación de vacunas y otros productos médicos esenciales”.

Documento completo: HOJA INFORMATIVA: El presidente Biden y los líderes del G7 lanzan formalmente la Asociación para la Infraestructura Global y la Inversión | La Casa Blanca (whitehouse.gov)

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