Mattos: “Sabemos que si no cuidamos los recursos naturales no hay futuro”.

Mattos: “Sabemos que si no cuidamos los recursos naturales no hay futuro”.

Ministros de Agricultura de 63 países se comprometieron a potenciar la agenda de la bioeconomía como motor global del desarrollo sostenible, durante foro en Alemania.

Berlín, Alemania | Todo El Campo | Ministros de Agricultura de más de 63 países y representantes de alto nivel de 14 organismos internacionales reunidos en Berlín con la participación del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) acordaron dar impulso a la bioeconomía como instrumento importante para el desarrollo económico, social y ecológico del planeta.

El Foro Global para la Alimentación y la Agricultura (GFFA) fue organizado por el gobierno alemán y sirvió también para dar una señal del más fuerte compromiso político de los gobiernos con los objetivos del Acuerdo de París sobre cambio climático y el Convenio sobre Diversidad Biológica.

Al mismo tiempo, los ministros y representantes de organismos internacionales presentes enfatizaron que no existe un modelo de producción único y que la transformación de los sistemas agroalimentarios hacia una mayor sostenibilidad debe profundizarse en los países, pero siempre en acuerdo con las condiciones y las características regionales y locales.

En el documento final del encuentro -que fue presidido por el ministro de Agricultura y Alimentación de Alemania, Cem Özdemir- se señaló que una bioeconomía sostenible es clave para transformar la economía mundial en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y que, en ese contexto, la agricultura juega un rol decisivo como proveedora de recursos biológicos.

El director general del IICA, Manuel Otero, participó por segundo año consecutivo en el foro de Berlín. Este año fue el moderador de un panel en el que ministros de diferentes continentes compartieron las experiencias de sus países, exploraron similitudes y diferencias y discutieron cómo potenciar la colaboración global para alcanzar una bioeconomía sostenible en agricultura.

 Participaron Fernando Mattos, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay; Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España; John Steenhuisen, ministro de Agricultura de Sudáfrica; Pedro Neto, secretario de Innovación, Desarrollo Sostenible, Riego y Cooperativismo del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil y Christopher Morales, Subsecretario del Departamento de Agricultura de Filipinas.

 “Necesitamos más acción; se trata de fortalecer la colaboración global para lograr una bioeconomía sustentable en la agricultura”, señaló Otero, quien hizo hincapié en la necesidad de repensar la agricultura, rescatando lo positivo, y teniendo en cuenta que una de las tareas es construir puentes para acercar a los consumidores y los productores, que están cada día más alejados.

“Hoy se está hablando mucho de bioeconomía en todo el mundo. Tenemos que transformar esas palabras en más acciones para mejorar la calidad de vida de toda nuestra gente. Debemos trabajar y pensar cómo aprovechar de la mejor manera la biomasa generada por la agricultura, la ganadería, la pesca y los bosques. Y tener claro que la bioeconomía no es igual para todos: tenemos que respetar nuestras diferentes cadenas productivas, nuestra historia y nuestras culturas. No hay una receta única”, añadió Otero.

MATTOS: SIN RECURSOS NATURALES NO HAY FUTURO.

El ministro Fernando Mattos, que preside la Junta Interamericana de Agricultura (JIA, máximo órgano de gobierno del IICA), señaló que hablar de bioeconomía es hablar de sustentabilidad. “Uruguay es un buen ejemplo de ello: somos un país agropecuario de vocación exportadora, porque nuestro mercado doméstico es pequeño, y sabemos que si no cuidamos los recursos naturales no hay futuro”, afirmó.

 Pedro Neto, en representación del gobierno brasileño, consideró que la bioeconomía es central para el desarrollo sostenible agropecuario y para la inclusión de las comunidades rurales pobres y los pueblos originarios en un contexto productivo que respete el ambiente.

 Neto señaló que el IICA es un aliado fundamental para Brasil, no solo por su tarea en proyectos estratégicos compartidos, sino también por su rol de liderazgo en discusiones regionales e internacionales y por su estímulo a la investigación y a innovación en agricultura.

 El ministro español Luis Planas explicó que la bioeconomía es parte de una realidad absolutamente central para el mundo de la producción de alimentos. “Cada uno de nosotros -reconoció- llama bioeconomía a veces a cosas diferentes. Lo que tienen en común son la circularidad y la utilización no solo de aquello que producimos como producto principal, sino de todo lo relacionado: residuos de la producción animal o agua reciclada para la producción”.

Planas destacó la relación del ministerio de Agricultura español con el IICA y ponderó la exposición de fotos “Líderes de la Ruralidad de las Américas: Guardianes de la Seguridad Alimentaria y la Biodiversidad”, organizada por el IICA en Berlín, en el marco del GFFA.

Por su lado, el ministro sudafricano, John Steenhuisen, consideró que el Foro fue una oportunidad para comprobar las similitudes y diferencias entre los países y exhortó a potenciar la agenda de la bioeconomía, como respuesta a los desafíos ambientales y de desarrollo.

Steenhuisen también valoró la exposición fotográfica sobre los Líderes de la Ruralidad de las Américas: “Todas las personas necesitan cada tanto un médico, un abogado. Pero los agricultores son necesarios tres veces por día cada día, para asegurar nuestro alimento. La muestra de fotos del IICA refleja la pasión de los agricultores”, dijo.

BIOMASA SOSTENIBLE.

Manuel Otero también fue moderador de un debate entre distintos países sobre producción sostenible de biomasa. En la discusión quedo en evidencia la diferencia entre el potencial de las distintas regiones, así como las particularidades culturales e históricas. El intercambio sirvió para acercarse a una definición sobre producción sostenible en cada lugar, y también sobre cómo medirla y cómo implementarla.

Otero y Werthein se reunieron además en Berlín con la Secretarií de Estado Parlamentaria del Ministerio de Agricultura y Alimentación alemán, Claudia Müller, con quien discutieron los temas de la agenda agropecuaria común de América Latina y Europa.

Fernando Mattos en la COP29: “No tengo miedo de defender la ganadería”.

Fernando Mattos en la COP29: “No tengo miedo de defender la ganadería”.

Los productores de América Latina son naturalmente defensores de la conservación de los recursos naturales, ya que saben que no habrá futuro para ellos si no llevan adelante procesos productivos cada vez más sostenibles.

Montevideo | Todo el Campo | La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2024 (COP29), es la 29ª conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se desarrolla desde el 11 al 22 de noviembre en Bakú, ciudad capital de Azerbaiyán

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de nuestro país, Fernando Mattos, planteó allí que el sector productivo de las Américas está comprometido con ser cada vez más sostenible, pero es sobre todo una víctima de la variabilidad climática y no su principal responsable.

“No tengo miedo de defender la ganadería, que es esencial para la vida humana, y de afirmar que los principales responsables del cambio climático son otros sectores”, dijo, y agregó que “al cambio climático tenemos que enfrentarlo con mucha responsabilidad; por eso hemos venido hasta aquí y felicito al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) por haber instalado un pabellón en la conferencia que reúne al mundo en Azerbaiyán, para discutir la relación entre crisis climática y agricultura”.

Mattos preside la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), máximo órgano de gobierno del IICA, que reúne a todos los ministros del agro del continente, que está presente por tercer año consecutivo, gracias al esfuerzo de sus socios, con un espacio propio en el evento más importante de negociación climática global. En 2022, el pabellón se hizo presente en la COP27 de Egipto y, en 2023, en la COP28 de Emiratos Árabes Unidos.

El ministro dialogó con Danielle Nierenberg, presidenta de Food Tank, organización sin fines de lucro que trabaja para lograr una transformación positiva en los modos de producción y consumo de los alimentos.

La conversación abordó la necesidad de balancear la importancia que se le asigna a la demanda mundial creciente de alimentos con la cuestión de la conservación de los recursos naturales y el combate al cambio climático.

“Es muy importante para la agricultura de las Américas tener una voz en las Conferencias de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Cada vez más la seguridad alimentaria ocupa un lugar en estas discusiones, porque hay una conciencia creciente de que no habrá paz en el mundo si no tenemos alimentos para todos”, señaló.

“Esta es una oportunidad para que hablemos de nuestro rol. Somos mucho más víctimas que generadores del problema. Tenemos que estar en estos ámbitos mundiales, no para defendernos, sino para transmitir la importancia y el compromiso de la agricultura con la sostenibilidad”, agregó.

Durante el diálogo con Nierenberg, Mattos explicó que los productores de América Latina son naturalmente defensores de la conservación de los recursos naturales, ya que saben que no habrá futuro para ellos si no llevan adelante procesos productivos cada vez más sostenibles. Esa filosofía del cuidado ambiental la han heredado de sus antepasados.

“Los suelos fértiles son un recurso finito. Lo que parece no tener techo es la demanda de alimentos. Hay una población que crece y cada vez pone mayor presión sobre los recursos naturales. Por eso tenemos que aplicar las mejores prácticas: recuperar suelos degradados, utilizar criteriosamente los agroquímicos, tomar de la biotecnología lo mejor y cuidar las fuentes de agua. Apostamos a que la ciencia, la investigación y la innovación nos den un salto de productividad en armonía con el ambiente. El desafío es grande, pero estamos comprometidos en defender la producción, la naturaleza y asegurar el futuro”, dijo Mattos.

“Es injusto colocar a la ganadería como un villano por sus emisiones de metano.  Hay un relato de una parte del mundo que, sin mucho fundamento, pretende instalar que hay un aporte importante de la ganadería al cambio climático. Esto no tiene base científica. Trabajamos mucho para rebatir esto desde el punto de vista de la información documentada”, añadió.

Durante el diálogo, se subrayó que la actividad agropecuaria es la única que secuestra el carbono atmosférico y lo fija en el suelo.

Mattos y Nierenberg, además, manifestaron su entusiasmo por el hecho de que en 2025 la Conferencia de Cambio Climático se realizará en el continente americano, en Brasil, lo que pondrá aún más la mirada sobre la producción agropecuaria.

Finalmente, el ministro hizo hincapié en que los países desarrollados tienen el deber moral de ayudar financieramente a aquellos países en desarrollo que son las principales víctimas del cambio climático.

El financiamiento, precisó, debe llegar a los productores agropecuarios que realizan buenas prácticas como el secuestro de carbono, la preservación de los bosques o el buen manejo del agua.

Finalmente, cuestionó el Reglamento sobre Deforestación de la Unión Europea, cuya entrada en vigencia acaba de ser postergada por un año. “Cuando empezamos a introducir los aspectos ambientales en el comercio, puntualizó, estamos en un problema. Por eso nos hemos opuesto. No estamos en contra de la sostenibilidad, de ninguna manera, pero esto es un antecedente peligroso, porque genera proteccionismo. Es importante ahora volver a abrir canales de diálogo con la Unión Europea”.

Mattos en foro sobre técnicas nucleares que mejoran la producción agropecuaria.

Mattos en foro sobre técnicas nucleares que mejoran la producción agropecuaria.

En su discurso, el ministro destacó el rol de los usos pacíficos de la energía nuclear para el desarrollo y el bienestar común.

Montevideo | Todo El Campo | Al participar del Foro científico de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA – International Atomic Energy Agency), el ministro Fernando Mattos destacó los usos pacíficos de la energía nuclear.

El evento que se lleva a cabo en Austria, este año pone el foco en la iniciativa “una mejor agricultura para una vida mejor”, con el objetivo de demostrar cómo la ciencia y la tecnología nuclear pueden mejorar los sistemas agroalimentarios sostenibles y fortalecer la seguridad alimentaria.

A iniciativa del director general de la Agencia, Rafael Grossi, el evento explora innovaciones en la agricultura y técnicas nucleares de vanguardia en la mejora de cultivos, la producción animal y la seguridad alimentaria que pueden transformar los sistemas alimentarios globales, reducir los impactos ambientales y mejorar la nutrición, en busca de fomentar la cooperación global y movilizar recursos para mejorar la productividad agrícola y la resiliencia ante los desafíos del cambio climático.

De este evento participan ministros de gobierno y altos funcionarios de los Estados del IAEA – International Atomic Energy Agency, junto con expertos en ciencia nuclear y agricultura de todo el mundo, líderes de la industria y representantes de organizaciones internacionales, el sector privado.

También instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales involucradas en los sistemas agroalimentarios y los esfuerzos de sostenibilidad. Durante la sesión, el ministro Mattos mantuvo un encuentro con Lloyd Day, Subdirector General del Instituto interamericano de cooperación para la Agricultura.

El MGAP informó que con apoyo de la embajada de Uruguay en Austria, el Ministro Mattos habló de la necesidad de contar con más investigación y cooperación para abordar los nuevos desafíos globales en torno a la seguridad alimentaria.

En particular, el ministro Mattos expuso sobre el Programa de erradicación de la bichera, primera iniciativa nacional para la erradicación de esa mosca en la región, mediante la técnica del insecto estéril.

El ministro Mattos subrayó que “con la cooperación de la Agencia internacional de energía atómica y la iniciativa Atoms4Food, el objetivo es expandir el programa a la región y conjuntamente erradicar esta enfermedad que no conoce de fronteras”.

El riego es tan importante que no se descarta el subsidio ni la obra pública, dijo el ministro Mattos.

El riego es tan importante que no se descarta el subsidio ni la obra pública, dijo el ministro Mattos.

El subsidio ya lo hicimos en otras cadenas productivas como el caso de la forestal; y la obra pública para llevar adelante las represas multiprediales.

Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, en representación del Poder Ejecutivo, hizo uso de la palabra en el acto de clausura de la Expo Prado 2024.

El jerarca destacó su participación en diversos foros internacionales en defensa del sector agropecuario que ha sido injustamente acusado de ser responsable de los problemas climáticos y ambientales que sufre el planeta.

Rechazamos y debemos defender en todos los foros internacionales el rol que tiene la agropecuaria, el aspecto de la sostenibilidad”, de los “equilibrios justos entre los aspectos de la sostenibilidad económica, la sostenibilidad ambiental, pero también la sostenibilidad social, porque mucho más allá de un negocio, nosotros también estamos defendiendo una característica de vida de millones de productores rurales”.

“Estamos llamados” a ser el “único continente de exportación neta de alimentos como rol fundamental”, agregó.

Como país “debemos tener el compromiso de mejorar nuestro desempeño en materia ambiental. Claro que lo podemos hacer”, aseguró, y añadió que Uruguay ha sido “contactados por muchos países” porque somos “referente en materia de ganadería sostenible”.

En ese sentido recordó cuando Bill Gates se pronunció contra la carne y la ganadería, por lo que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INAC) lo invitó a conocer “cómo se hacía una ganadería sostenible que no amenaza el ambiente y que por más de 400 años se desarrolla con pleno equilibrio con los recursos naturales”. El resultado de esa gestión es que hoy la fundación Bill Gates “que ayuda a países en desarrollo fundamentalmente en África va a instalar un observatorio de la ganadería y que ya hemos recibido de la mano de esa institución sendas delegaciones de Kenia también de Etiopía” para que conozcan “el trabajo que hace Uruguay” en trazabilidad, desarrollo genético, industrialización y la producción sostenible”.

“Hemos tenido, además, por iniciativa del Ministerio de Economía, la economía verde”, apuntó, y planteó: “El productor debe recibir señales claras y tal vez beneficios económicos porque preservar el monte nativo es un tema de responsabilidad de los productores, este monte nativo está protegido por ley pero no es suficiente en la medida que podemos incorporar más ingresos a la producción por la responsabilidad de cuidar ese ambiente en función de la venta de servicios ecosistémicos que perfectamente pueden generar un ingreso al productor que lo comprometa aún más para sostener los recursos naturales en forma sostenible”.

MERCADOS INTERNACIONALES.

Mattos comentó el “esfuerzo que ha hecho el Gobierno” por los mercados: “Es muy importante” en cuanto a “estrategia del país sin perjuicio de que no se hayan logrado los objetivos principales en cuanto a grandes acuerdos” como el del Transpacífico o el tratado de libre comercio con China.

“Hemos avanzado en una cantidad de acuerdos y vamos a concluir ya tenemos cerca de 107 mercados abiertos”, señaló. Pero al llegar al fin de la Administración “pretendemos totalizar 120 mercados abiertos”, lo que generará “mejores opciones y oportunidades comerciales para la agroindustria, y eso genera más empleo, más actividad, más economía, más crecimiento”.

US$ 150 MILLONES DE RENUNCIA FISCAL

El ministro reconoció que el valor del dólar “también preocupa al Gobierno, no negamos que claramente las indicaciones vienen todas por el lado de mejorar el gasto público que se viene haciendo por esta Administración, corregir el déficit fiscal, pero es cierto de que las condiciones que tuvimos que enfrentar, donde no hubo viento de cola, donde tuvimos a enfrentar la pandemia, la invasión rusa (a Ucrania), los efectos del impacto de la energía, de la inflación internacional, que tuvimos la diferencia de tipo de cambio con Argentina”; también “tuvimos la peor sequía de la historia”.

Todo eso “sumado significa casi US$ 4.300 millones”, cuantificó, total que “significa casi 1,5% del Producto Interno Bruto por año”.

“Aun así, si bien no se está conforme con el resultado, todavía estamos un punto porcentual por debajo del déficit fiscal del 2019, a pesar de todas las circunstancias” que debió atravesar el país.

A pesar de que esas circunstancias hubieran sido motivo suficiente para incrementar la recaudación con impuestos, “la posición firme del Gobierno no fue recorrer ese camino”, sino el contrario: “Este Gobierno tomó la decisión de bajar la presión tributaria de los ciudadanos. Es a través del IRPF que benefició fundamentalmente a la clase media en más de US$ 150 millones de renuncia fiscal, pero que ayudó también que un sector de la clase media uruguaya pudiera tener mejores condiciones de ingreso, mejor consumo y eso evidentemente que es un factor de activación de la economía”.

PLEBISCITO DE LA SEGURIDAD SOCIAL.

Sobre el tema de la seguridad social y el plebiscito que impulsan algunos sindicatos y algunos sectores más radicales del Frente Amplio, Mattos dijo que “nos vemos enfrentados a la encrucijada” que también “es un punto de inflexión” que genera “preocupación porque casi 30% de la población no sabe de qué se trata y muchos de estos ciudadanos se dejan encantar por los cantos de sirena que les dicen que se van a poder jubilar con menos edad y que van a tener un salario mínimo de ingreso como jubilación mínima en el futuro, sin que nadie se les explique de dónde surgirán los recursos”.

Ya vimos lo que pasó en los países de la región que tomaron medidas similares, advirtió.

COMPETITIVIDAD.

Al referirse a la competitividad dijo que es un tema que se debe abordar “en forma integral”, porque “no es solamente el tema del tipo de cambio que sí tiene su importancia”; también es “las inversiones en infraestructura que ha tenido el país” y que son “históricas”.

Por ejemplo, mencionó los cambios “en las rutas, la ruta 6 recientemente inaugurada, la ruta 5 en duplicación, la ruta 14, la ruta 15, la ruta 20, los 220 puentes que se están ampliando justamente para dar posibilidades de que puedan transitar los bitrenes y los tritrenes tan necesarios para dar más competitividad a nuestro transporte”.

Otras obras son “la profundización del puerto”, “la conectividad, las más de  cien radiobases inauguradas, la mejora de las condiciones de internet, de fibra óptica en el interior, las viviendas que a través de Mevir”.

SANIDAD. ESTA SEMANA SE FIRMA CONVENIO POR BICHERA.

En cuanto a las campañas sanitarias, dijo que “hemos tenido muy buenos resultados en brucelosis y tuberculosis”, y que se está trabajando “en el tema de la garrapata, que evidentemente nos ha llevado a esta preocupación a hacer jornadas de discusión y de planteos para escucharnos entre todos para ver cuál es la mejor estrategia para enfrentar la parasitosis que aumenta su incidencia”.

La iniciativa de combate a la bichera se mantiene a pesar de los problemas ajenos a Uruguay que se han presentado en el país que provee las moscas estériles. “Construimos una alternativa viable que es llevar adelante junto con el Instituto de Sanidad y Calidad Alimentaria de Mendoza la alternativa para que una fábrica biológica que esteriliza la mosca de la fruta pase a esterilizar mosca de la bichera donde ya tenemos el convenio a firmarse” en esta semana.

RIEGO: NO DESCARTAR LA OBRA PÚBLICA NI EL SUBSIDIO.

La sequía “es el elemento que más compromete el futuro productivo del Uruguay”. Nuestro país “tiene agua, tiene lluvias, la tiene muy mal distribuida, por supuesto”.

El estímulo que actualmente existente de la Comap “es inequitativo porque no atiende a los pequeños y medianos productores” además de ser “insuficiente porque los productores no han adoptado esta técnica en forma masiva como deberían hacerlo”.

El riego es “una inversión muy pesada que requiere no solamente de los recursos financieros, también nos encontramos con que la ecuación económica es muy angosta, es muy fina”.

Por eso “debemos estudiar y dejaremos planteado para la próxima Administración (2025-2030)”, incluso con “subsidio si eso es necesario. Ya lo hicimos en otras cadenas productivas como el caso de la cadena forestal que se desarrolló a través de estímulos de subsidio que perfectamente pueden ser acotados en función de determinadas metas o limitados en el tiempo, en el volumen o en el área”.

“Tampoco rehuimos a la posibilidad de la obra pública como forma de llevar adelante el manido tema de las represas multiprediales que al final nunca se llevaban a cabo porque hay una serie de dificultades, porque es difícil que se pongan de acuerdo una serie de productores en la distribución de una cuenca”, observó.

Foto MGAP.

Mattos finalizó presidente pro tempore del CAS con importantes logros.

Mattos finalizó presidente pro tempore del CAS con importantes logros.

“Si no hay seguridad alimentaria, no hay estabilidad política, ni económica, ni social. Por eso decimos que la agricultura es esencial para la paz mundial y que hay que cuidar la producción, muy desafiada por los efectos del cambio climático”, afirmó Mattos.

Montevideo | Todo El Campo | Los ministerios de Agricultura de los países que integran el Consejo Agropecuario del Sur (CAS) han logrado en el último tiempo un sólido nivel de integración que significa un hito histórico y que está llamado a profundizarse debido a la agenda internacional que se avecina para el sector agroalimentario.

Así lo consideró el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, al realizar un balance de su actuación como presidente pro tempore del CAS, que culminó este año con importantes logros.

Mattos señaló que la presidencia brasileña del G20 durante 2024 y la realización en 2025 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 30) en Belem do Pará ya están poniendo en el centro de la agenda internacional la actividad agropecuaria, que habitualmente no está en las discusiones de más alto nivel político.

“La agenda del CAS tiene grandes desafíos en temas como sanidad vegetal y animal y, por supuesto, en biotecnología, que es la respuesta para poder dar un salto productivo. Una mayor y mejor producción con una menor presión sobre los recursos naturales solamente se puede lograr a través de la innovación biotecnológica, que es absolutamente necesaria; para eso son los convenios que firmamos durante nuestra presidencia pro tempore del CAS”, dijo Mattos.

Consideró que el CAS tiene un valor que se pone de relieve porque logra coordinar posiciones en agricultura de países que en otros temas tienen diferencias significativas: “A veces tenemos algunos ruidos en el relacionamiento de nuestros países, pero lo que nosotros hacemos es política agropecuaria y tenemos que enfocarnos en ella y hacer caso omiso de las diferencias. Siempre buscamos soluciones a través de la coordinación e incluso impulsamos la armonización de la normativa de los distintos países, que es muy importante para estimular la inversión y favorecer el comercio internacional, hoy bastante distorsionado”.

Mattos calificó al CAS como un ámbito de confianza valioso compartido por las áreas de Agricultura que no solo incluye a los ministros, sino también a un gran equipo técnico, que trabaja e interactúa en las distintas especialidades y que es un enorme soporte fundamental para que la red ministerial tenga éxito.

LA AGRICULTURA, PRENDA DE PAZ

“Si no hay seguridad alimentaria, no hay estabilidad política, ni económica, ni social. Por eso decimos que la agricultura es esencial para la paz mundial y que hay que cuidar la producción, muy desafiada por los efectos del cambio climático”, afirmó Mattos.

En ese sentido, valoró el esfuerzo del CAS para poner en agenda la realidad de que el cambio climático no es generado en las zonas rurales por la actividad agropecuaria, sino en los centros urbanos de los países desarrollados, que se han comprometido a reparar o apoyar a los países en desarrollo para enfrentar los fenómenos climáticos extremos, con ayudas que nunca han llegado a pesar de los compromisos internacionales asumidos.

“Hay que seguir trabajando porque existe una fuerte necesidad de adaptación de nuestros países. Vemos una vulnerabilidad creciente de los sistemas productivos y la variabilidad climática nos expone cada vez más. Así quedó demostrado con fenómenos extremos como los incendios en Chile, las sequías en Argentina, Uruguay y Paraguay y las recientes inundaciones en el estado brasileño de Río Grande do Sul”, dijo Mattos, quien preside la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), máximo órgano de gobierno del IICA.

El ministro explicó que el impacto del cambio climático está afectando la infraestructura de los países que integran el CAS y hace necesarios sistemas de financiamiento extraordinario para hacer frente a los daños. “El cambio climático seguramente ha de agravarse, con fenómenos más extremos y frecuentes, por lo que tenemos que tener otro tipo de capacidad”, afirmó.

“Debemos pensar –agregó- en constituir hacia el futuro fondos de catástrofe. Es fundamental que tengamos fondos para dar respuestas adecuadas a los daños, porque hoy lo que hacemos es desviar recursos de los presupuestos nacionales que están destinados a otros rubros como la educación, la seguridad pública o la salud. Evidentemente, para poder atender en los sectores productivos de nuestro país, que tienen un enorme peso relativo, hay que crear sistemas de gestión de recursos y también sistemas de seguros más desarrollados. El tema es grave porque los pequeños productores son los más expuestos al riesgo climático por un tema de escala y de acceso a las tecnologías”.

CAS.

CAS es el foro ministerial de consulta y coordinación de acciones regionales, integrado por los ministros de Agricultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Su objetivo fundamental es definir las prioridades de la agenda agropecuaria y tomar posiciones sobre temas de interés regional. La secretaría técnica es ejercida por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

En base a información de IICA.

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